{"id":331291,"date":"2020-02-11T17:55:52","date_gmt":"2020-02-11T20:55:52","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331291"},"modified":"2020-02-11T17:55:52","modified_gmt":"2020-02-11T20:55:52","slug":"por-que-crato-preserva-fosiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-que-crato-preserva-fosiles\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 Crato preserva f\u00f3siles"},"content":{"rendered":"<p>Al comienzo del mes de julio, un grupo de paleobot\u00e1nicos anunci\u00f3 el hallazgo de un f\u00f3sil de una nueva especie de lirio, <em>Cratolirion bognerianum<\/em>, que existi\u00f3 hace 115 millones de a\u00f1os. La delicadeza de esa planta, con ra\u00edces, p\u00e9talos y c\u00e9lulas individuales conservadas asombr\u00f3 a los cient\u00edficos. No obstante, el sitio donde se hall\u00f3 la flor no caus\u00f3 sorpresa: la Formaci\u00f3n Crato, en la cuenca de Araripe, en el estado de Cear\u00e1, un emplazamiento geol\u00f3gico que ha revelado decenas de f\u00f3siles con sus tejidos blandos muy bien preservados. \u201cLa manera en que el lirio se conserv\u00f3, en un antiguo lago, es bastante infrecuente para una planta herb\u00e1cea\u201d, dice el franc\u00e9s Clem\u00e9nt Coiffard, del Museo de Historia Natural de Berl\u00edn, uno de los autores del art\u00edculo con la descripci\u00f3n de la flor, que public\u00f3 en coautor\u00eda con Mary Elizabeth Cerruti Bernardes-de-Oliveira, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en la revista <em>Nature Plants<\/em>. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la deposici\u00f3n \u2018cl\u00e1sica\u2019 con ramas, hojas de \u00e1rboles y arbustos, muchas de las plantas de esa zona se conservaron incluso con sus ra\u00edces enterradas en arcilla\u201d.<\/p>\n<p>No se sabe el motivo por el cual la Formaci\u00f3n Crato conserva tanta riqueza paleontol\u00f3gica, pero los cient\u00edficos brasile\u00f1os esbozaron una hip\u00f3tesis para explicar ese fen\u00f3meno. Seg\u00fan un estudio publicado en julio en la revista cient\u00edfica <em>Palaios<\/em>, una cobertura de microbios habr\u00eda contribuido en la fosilizaci\u00f3n de una vasta gama de organismos. La acci\u00f3n de los microorganismos habr\u00eda sido fundamental para fijar y proteger la totalidad de los restos de plantas y de animales en el fondo de ese paleolago.<\/p>\n<p>Entre las criaturas que emergieron de Crato se cuentan una serpiente con vestigios de patas, pterosaurios con sus crestas conservadas y aves con trazas de plumas, aparte de insectos, crust\u00e1ceos, peces y plantas. El sitio es una de las pocas ventanas del planeta para que los paleont\u00f3logos estudien la biodiversidad tropical del Cret\u00e1cico inferior, un per\u00edodo que comprende entre 146 y 100 millones de a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cPara que un organismo pueda preservarse deben confluir varios eventos\u201d, dice el ge\u00f3logo Lucas Warren, del Instituto de Geociencias y Ciencias Exactas de la Universidade Estadual Paulista (IGCE-Unesp) y coautor del estudio. \u201cSe trata de un proceso complejo, para el cual planteamos una hip\u00f3tesis m\u00e1s sencilla y concreta\u201d. En busca de pistas sobre ese proceso, hace cuatro a\u00f1os, Warren y su alumno de doctorado Filipe Varej\u00e3o comenzaron a estudiar colecciones de f\u00f3siles y muestras geol\u00f3gicas de la regi\u00f3n, y realizaron expediciones en las cuales exploraron puntos diversos de la zona denominada <em>lagerst\u00e4te<\/em> (\u201cyacimiento\u201d, en alem\u00e1n), la formaci\u00f3n calc\u00e1rea de donde surgieron la mayor\u00eda de los f\u00f3siles de la regi\u00f3n.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-0-es-img.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"767\" class=\"alignnone size-full wp-image-331939\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-0-es-img.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-0-es-img.png 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-0-es-img-250x101.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-0-es-img-700x283.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-0-es-img-120x48.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el per\u00edodo en el que los sedimentos estaban formando ese tipo de roca, Brasil todav\u00eda no se hab\u00eda separado completamente de \u00c1frica. La regi\u00f3n actual del Atl\u00e1ntico Sur estaba comenzando a inundarse, y el <em>lagerst\u00e4te<\/em> de Crato estaba, por lo tanto, conectado con la regi\u00f3n marina en la cual se estaban formando los dep\u00f3sitos del presal, la estructura geol\u00f3gica sumergida donde Brasil comenz\u00f3 recientemente a explotar las reservas de petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la hip\u00f3tesis m\u00e1s gen\u00e9rica para la formaci\u00f3n de esos sedimentos, su origen estar\u00eda basado exclusivamente en procesos qu\u00edmicos, en la interacci\u00f3n de las rocas con el agua y con la atm\u00f3sfera. Una limitaci\u00f3n para esta idea radica en que otros estratos geol\u00f3gicos similares no ofrecen el mismo grado de riqueza paleontol\u00f3gica. En 2016, Warren y Varej\u00e3o llevaron a cabo un descubrimiento interesante en el lugar que sum\u00f3 un elemento nuevo al escenario: estructuras antiguas formadas por colonias de cianobacterias, microorganismos que realizan fotos\u00edntesis.<\/p>\n<p>Esas colonias, preservadas en estructuras macrosc\u00f3picas denominadas estromatolitos, son capaces de alterar significativamente el ambiente en el que habitan. \u201cArribamos a la conclusi\u00f3n de que la regi\u00f3n de Crato era, de hecho, un ambiente lacustre: un lago a orillas del mar, m\u00e1s o menos similar al que hoy podemos ver en Shark Bay, Australia Occidental, donde pueden hallarse estromatolitos expuestos\u201d, explica Warren. Adem\u00e1s de los remanentes de estromatolitos, los cient\u00edficos hallaron en la regi\u00f3n f\u00f3siles de crust\u00e1ceos con vestigios de EPS (una sustancia polim\u00e9rica extracelular). \u201cEse compuesto es un pol\u00edmero natural pegajoso segregado por los microorganismos que puede preservarse y fosilizarse\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p>La presencia de las cianobacterias era un indicador de dos factores importantes para la preservaci\u00f3n de f\u00f3siles, seg\u00fan refiere el estudio. En primer lugar, un medio con esos microorganismos representa un ambiente est\u00e9ril para otras formas de vida, tales como animales, que podr\u00edan consumir esos microorganismos aliment\u00e1ndose del EPS. En segunda instancia, la capa de cianobacterias y otros microbios que se acumula en el fondo de un lago funciona como un ancla de los vestigios de flora y fauna, impidi\u00e9ndoles ser desmembrados por las corrientes. En pocas semanas, la alfombra de bacterias cubre los restos de los seres vivos. \u201cLos vestigios quedan encapsulados, en forma similar a un sarc\u00f3fago\u201d, dice Warren.<\/p>\n<div id=\"attachment_331296\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-1-800px-abre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331296 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-1-800px-abre.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1481\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-1-800px-abre.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-1-800px-abre-250x463.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-1-800px-abre-700x1296.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/060-062_Crato_283-1-800px-abre-120x222.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo de Historia Natural de Berl\u00edn<\/span><\/a> <em>Cratolirion bognerianum<\/em>, un lirio fosilizado de 115 millones de a\u00f1os<span class=\"media-credits\">Museo de Historia Natural de Berl\u00edn<\/span><\/p><\/div>\n<p>La estabilidad mec\u00e1nica que proporciona ese tapizado microbiano permite que ocurran los procesos de mineralizaci\u00f3n que solidifican al f\u00f3sil. En el caso de Crato, tienen lugar tres procesos distintos: la piritizaci\u00f3n, que es la sustituci\u00f3n de los tejidos por sulfato de hierro; la querogenizaci\u00f3n, en la cual la materia org\u00e1nica se transforma en materia inorg\u00e1nica e insoluble; y la fosfatizaci\u00f3n, en la cual los fosfatos reemplazan a las fibras de los seres muertos. La alfombra microbiana se divide en capas. Las cianobacterias ocupan el estrato superior. En las capas inferiores est\u00e1n presentes las bacterias quimioautr\u00f3ficas, que producen energ\u00eda a partir de compuestos inorg\u00e1nicos en ausencia de luz. Dependiendo del estrato en el que muri\u00f3 y qued\u00f3 depositado un organismo, ocurre un proceso final de fosilizaci\u00f3n diferente.<\/p>\n<p>Como la Formaci\u00f3n Crato exhibe f\u00f3siles excepcionalmente preservados y configurados por los tres procesos, no era f\u00e1cil elaborar una explicaci\u00f3n \u00fanica que los agrupase a todos. El modelo de alfombra microbiana propuesto por Varej\u00e3o, Warren y otros coautores, incluyendo a Mario Assine, l\u00edder del grupo en la Unesp, procura dilucidar esa inc\u00f3gnita sin necesidad de postular procesos qu\u00edmicos y geol\u00f3gicos m\u00e1s tortuosos.<\/p>\n<p>La fijaci\u00f3n mec\u00e1nica generada por el tapiz de microorganismos ayudar\u00eda a explicar el hallazgo de ejemplares de f\u00f3siles bien conservados en la Formaci\u00f3n Crato, tal como es el caso del lirio de 115 millones de a\u00f1os. Esa especie, por cierto, cubre una laguna importante de la historia evolutiva de las plantas monocotiled\u00f3neas, cuyas semillas poseen un reservorio de energ\u00eda (el cotiled\u00f3n), y revela que ellas probablemente se diseminaron por el planeta a partir de las regiones tropicales.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n del origen de la Formaci\u00f3n Crato tambi\u00e9n ayuda a los ge\u00f3logos a buscar otros sitios que tengan rocas similares e igualmente puedan cobijar f\u00f3siles bien conservados. Este tipo de labor no debe postergarse. Las \u00e1reas con abundancia de f\u00f3siles casi siempre est\u00e1n sujetas a presiones externas. En Crato, por ejemplo, los cient\u00edficos dicen que la regi\u00f3n ya ofrece s\u00edntomas de agotamiento. \u201cLos mineros comentan que ahora encuentran menos f\u00f3siles que en el pasado\u201d, relata Varej\u00e3o. \u201cEllos dicen que conservan las piezas m\u00e1s hermosas, pero muchas son descartadas. No siempre el f\u00f3sil m\u00e1s atractivo es el de mayor valor cient\u00edfico\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Abordaje multiindicadores del sistema mixto carbon\u00e1tico-silicicl\u00e1stico de la Formaci\u00f3n Crato: Evoluci\u00f3n sedimentaria, paleogeogr\u00e1fica y tect\u00f3nica (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/169970\/abordagem-multi-indicadores-do-sistema-misto-carbonatico-siliciclastico-da-formacao-crato-evolucao\/?q=16\/13214-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 16\/13214-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de Doctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Lucas Warren (Unesp); <strong>Becario<\/strong> Filipe Varej\u00e3o; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 132.667,08<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Contexto estratigr\u00e1fico y paleoambiental de los conglomerados de macroinvertebrados de la Formaci\u00f3n Romualdo, Cret\u00e1cico de la Cuenca de Araripe y sus implicaciones paleogeogr\u00e1ficas (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/176731\/contexto-estratigrafico-e-paleoambiental-das-assembleias-de-macroinvertebrados-da-formacao-romualdo\/?q=17\/20803-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 17\/20803-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de Posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcello Guimar\u00e3es Sim\u00f5es (Unesp); <strong>Becaria<\/strong> Suzana Aparecida Matos da Silva; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 202.219, 29<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nVAREJ\u00c3O, F. G.<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/pubs.geoscienceworld.org\/sepm\/palaios\/article-abstract\/34\/7\/331\/572131\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Exceptional preservation of soft tissues by Microbial entombment: Insights into the taphonomy of the Crato Konservat-Lagerstatte<\/a>. <strong>Palaios<\/strong>. v. 34, n. 7, p-331-48. jul. 2019<br \/>\nCOIFFARD, C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41477-019-0468-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Fossil evidence of core monocots in the Early Cretaceous<\/a>. <strong>Nature Plants<\/strong>. v. 5, p. 691-96. jul. 2019<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una hip\u00f3tesis adjudica a la actividad bacteriana la conservaci\u00f3n de vestigios de plantas y de animales en la cuenca de Araripe","protected":false},"author":583,"featured_media":331292,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[324],"coauthors":[1546],"class_list":["post-331291","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/583"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331291"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331943,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331291\/revisions\/331943"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/331292"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331291"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}