{"id":331366,"date":"2020-02-11T18:05:34","date_gmt":"2020-02-11T21:05:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331366"},"modified":"2020-02-11T18:05:34","modified_gmt":"2020-02-11T21:05:34","slug":"las-moscas-de-la-genetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-moscas-de-la-genetica\/","title":{"rendered":"Las moscas de la gen\u00e9tica"},"content":{"rendered":"<p>En el mes de mayo del a\u00f1o en curso, al genetista Jos\u00e9 Mariano Amabis, docente jubilado del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP) le advirtieron que en el porche hab\u00eda gusanos que matar\u00edan a los cerdos que se los comiesen. No matan, asegur\u00f3 el genetista desde su quinta en S\u00e3o Bento do Sapuca\u00ed, en la zona de Serra da Mantiqueira, estado de S\u00e3o Paulo. En el suelo, junto a la parrilla, ah\u00ed estaba ese hervidero de larvas de color crema, cada una de 2 cent\u00edmetros de largo, que se transformar\u00edan en moscas de la especie <em>Rhynchosciara papaveroi<\/em>.<\/p>\n<p>Las guard\u00f3 en una caja, sali\u00f3 a buscar m\u00e1s y las encontr\u00f3. M\u00e1s all\u00e1 del hallazgo en s\u00ed mismo, pertinente porque eso ocurre en el a\u00f1o que marca el centenario de Crodowaldo Pavan, uno de los pioneros de la gen\u00e9tica brasile\u00f1a, quien realiz\u00f3 su mayor descubrimiento con una especie emparentada: <em>R. angelae<\/em>, a la que ahora se la conoce como <em>R. americana<\/em>. Cuando falleci\u00f3, hace 10 a\u00f1os, las contribuciones del investigador \u2013que a partir del ADN de esas moscas pasan por la institucionalizaci\u00f3n de los estudios en gen\u00e9tica en el pa\u00eds y llegan a la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica\u2013 le granjearon un reconocimiento en <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, en un suplemento especial (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 168<\/em>).<\/p>\n<div id=\"attachment_331379\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-3-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331379 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-3-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-3-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-3-1140px-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-3-1140px-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-3-1140px-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Comisi\u00f3n de la Memoria del Departamento de Gen\u00e9tica<\/span><\/a> Pavan en el bananal, en el litoral paulista, el \u00e1mbito donde descubri\u00f3 las larvas de <em>Rhynchosciara <\/em><span class=\"media-credits\">Archivo Comisi\u00f3n de la Memoria del Departamento de Gen\u00e9tica<\/span><\/p><\/div>\n<p>El hallazgo de Pavan \u2013por ese entonces profesor asistente del catedr\u00e1tico Andr\u00e9 Dreyfus (1897-1952) en la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de la USP\u2013 fue incluso m\u00e1s fortuito que el de Amabis. Al patear un tronco de banano ca\u00eddo en Praia Grande, una localidad en el litoral paulista, se top\u00f3 con \u201cuna parva de unos preciosos gusanos rojos\u201d, tal como lo cont\u00f3 en una entrevista grabada en 2002 por estudiantes de una asignatura que dictaba el genetista Jo\u00e3o Morgante, hoy jubilado docente del IB-USP abocado a la Comisi\u00f3n de la Memoria del departamento. Regres\u00f3 al laboratorio y dej\u00f3 la bolsa con los gusanos en un rinc\u00f3n. Cuando se acord\u00f3 que los quer\u00eda mirar bajo el microscopio, ya hab\u00edan pasado 23 horas. \u201cDiseccion\u00e9 el gusano y vi una gl\u00e1ndula salival. Puede ver las c\u00e9lulas, el n\u00facleo. Lo aplast\u00e9 y me top\u00e9 con el mayor cromosoma que hubiera visto, un cromosoma polit\u00e9nico\u201d. Se trata de paquetes de ADN cuyo material gen\u00e9tico se replica hasta formar estructuras voluminosas, que oscurecidas, forman patrones de bandas caracter\u00edsticos.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n m\u00e1s tarde, al consultar con el zo\u00f3logo Ernest Marcus (1893-1968), Pavan descubri\u00f3 que eran larvas de alg\u00fan insecto y no gusanos, tal como \u00e9l hab\u00edan pensado. En 1951, junto a otros colegas, describieron los grandes cromosomas de las larvas de <em>Rynchosciara<\/em>. En 1955, Pavan y su asistente, Marta Breuer (1902-1977) arribaron a conclusiones controvertidas a partir de ciertas regiones de ese cromosoma, a las que se conoce con el nombre de <em>puffs<\/em>, donde se acumula el ADN. \u201cHab\u00eda un dogma instalado que estipulaba que la cantidad de ADN era invariable\u201d, explica Amabis, que fue colega de Pavan. Vale recordar que la estructura del ADN fue descrita en 1953. En el per\u00edodo anterior ya exist\u00eda la noci\u00f3n de que el material gen\u00e9tico presente en los cromosomas estar\u00eda relacionado con lo hereditario. \u201cUn grupo de Alemania hab\u00eda empezado a estudiar los cromosomas polit\u00e9nicos en las gl\u00e1ndulas salivales de mosquitos de la especie <em>Chironomus<\/em> y describi\u00f3 los puff, pero nadie sab\u00eda lo que eran\u201d, recuerda Amabis. \u201cCre\u00edan que podr\u00edan tener relaci\u00f3n con el funcionamiento de los genes\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_331375\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331375 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"840\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-2-1140px-250x184.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-2-1140px-700x516.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-2-1140px-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pavan en el bananal, en el litoral paulista, el \u00e1mbito donde descubri\u00f3 las larvas de Rhynchosciara <\/span><\/a> El genetista (<em>al frente, en el centro<\/em>) con pares en la alameda Glette; Marta Breuer est\u00e1 atr\u00e1s, a la izquierda<span class=\"media-credits\">Pavan en el bananal, en el litoral paulista, el \u00e1mbito donde descubri\u00f3 las larvas de Rhynchosciara <\/span><\/p><\/div>\n<p>Al observar los cromosomas en el microscopio, Marta Breuer \u2013una alemana graduada en artes pl\u00e1sticas en la Escuela de Bauhaus\u2013 not\u00f3 que el patr\u00f3n de bandas se modificaba a lo largo de su extensi\u00f3n, algo que interpret\u00f3 como un aumento del ADN. Seg\u00fan Amabis, Pavan arrib\u00f3 a a la conclusi\u00f3n de que ese animal necesitaba producir m\u00e1s prote\u00ednas de determinados tipos e incrementaba la cantidad de genes correspondientes, algo que se hizo conocido como amplificaci\u00f3n g\u00e9nica. Se plant\u00f3 ante los cr\u00edticos, aferrados a la constancia de la cantidad de ADN, y derrib\u00f3 el dogma.<\/p>\n<p>\u201cProbablemente \u00e9l no habr\u00eda vislumbrado ese cambio en el patr\u00f3n a lo largo del desarrollo si no hubiera contado con la observaci\u00f3n escrutadora de Breuer\u201d, analiza Amabis. \u201cSu m\u00e9rito residi\u00f3 en confiar en ese dato, interpretarlo y defenderlo\u201d. En el caso de la especie <em>Rhynchosciara<\/em>, los cromosomas polit\u00e9nicos tambi\u00e9n est\u00e1n en c\u00e9lulas del intestino y en los tubos de Malpighi (\u00f3rgano excretor presente en insectos), aparte de las gl\u00e1ndulas salivales. Al comparar los tres tejidos, Breuer y Pavan revelaron que los cromosomas siempre tienen los mismos genes, pero funcionan de manera diferente en cada parte del cuerpo.<\/p>\n<div id=\"attachment_331371\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-1-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331371 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-1-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"733\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-1-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-1-1140px-250x161.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-1-1140px-700x450.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-1-1140px-120x77.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n  <\/span><\/a> La representaci\u00f3n minuciosa de los cromosomas que realiz\u00f3 Marta Breuer es una referencia a\u00fan hoy en d\u00eda<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Desde entonces, hubo muchos cambios en la comprensi\u00f3n acerca de c\u00f3mo funciona el ADN, pero los <em>puffs<\/em> de ADN todav\u00eda ocultan misterios. \u201cNo se sabe cu\u00e1l es la secuencia espec\u00edfica que incide en la amplificaci\u00f3n del ADN ni c\u00f3mo queda organizado el mismo\u201d, dice el genetista Eduardo Gorab, del IB-USP. \u00c9l y Amabis pretenden seguir estudiando el tema en los <em>puffs <\/em>de <em>R. papaveroi<\/em>. Gorab tambi\u00e9n est\u00e1 interesado en la heterocromatina, una porci\u00f3n condensada del ADN que \u00e9l estudia en el g\u00e9nero <em>Drosophila<\/em>, el de las moscas de la fruta. \u201cHay dilemas interesantes para estudiar en las l\u00e1minas histol\u00f3gicas de <em>R. papaveroi<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Las l\u00e1minas histol\u00f3gicas fueron elaboradas por Amabis, quien lleg\u00f3 entusiasmado al laboratorio en el IB-USP y puso manos a la obra con el microscopio, diseccionando las larvas y preparando el material para analizar los cromosomas, tal como lo hab\u00eda hecho Pavan hac\u00eda casi 70 a\u00f1os. \u201cYo hice las veces de Marta Breuer, ayudando\u201d, bromea Gorab, quien cont\u00f3 con la direcci\u00f3n de Amabis en su maestr\u00eda, que defendi\u00f3 en 1991 con la presencia de Pavan en el tribunal examinador. \u201cPudo comprobarse que la amplificaci\u00f3n g\u00e9nica y los puff que Breuer y Pavan hab\u00edan descrito en <em>R. americana<\/em> tambi\u00e9n estaban ah\u00ed\u201d, relata Amabis.<\/p>\n<div id=\"attachment_331367\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-0-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331367 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-0-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-0-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-0-1140px-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-0-1140px-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-0-1140px-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Max Ernani\/ IB-USP<\/span><\/a> Im\u00e1genes de larvas de <em>R. papaveroi<\/em>&#8230;<span class=\"media-credits\">Max Ernani\/ IB-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>El entusiasmo con el hallazgo en <em>R. papaveroi<\/em> trasciende a los cromosomas. La especie fue descrita en 1971 por Breuer a partir de unos pocos adultos, pero nunca tuvieron larvas en el laboratorio. Cada conjunto de huevos produce larvas de un solo sexo, dificultando la reproducci\u00f3n en cautiverio. Ahora, 50 a\u00f1os despu\u00e9s, vuelven al laboratorio.<\/p>\n<p>En el laboratorio de Gorab, las larvas comenzaron a secretar la tela con la que construyen su capullo colectivo caracter\u00edstico. Pero murieron antes de llegar a la metamorfosis, a pesar del laborioso men\u00fa\u00a0 que hab\u00eda preparado Amabis empleando restos de camas de cultivo de hongos, cedidos por una vecina, mezclados con tallos de papa. \u201cEllas se alimentaron bien durante dos meses\u201d. En la pr\u00f3xima oportunidad, \u00e9l pretende probar de criarlas en el campo.<\/p>\n<div id=\"attachment_331387\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-5-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331387 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-5-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"815\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-5-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-5-1140px-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-5-1140px-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-5-1140px-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Gorab\/ IB-USP <\/span><\/a> &#8230;y de sus cromosomas que nunca se hab\u00edan publicado<span class=\"media-credits\">Eduardo Gorab\/ IB-USP <\/span><\/p><\/div>\n<p>Otra especie de <em>Rynchosciara<\/em>, tal vez a\u00fan no descrita, apareci\u00f3 recientemente en el propio IB-USP. \u201cSe alimentan de las flores del casta\u00f1o tropical (<em>Sterculia <\/em>spp.) en estado de fermentaci\u00f3n\u201d, comenta Gorab, refiri\u00e9ndose al gran \u00e1rbol que crece frente al edificio del departamento. A pesar de haberse desarrollado en el laboratorio, la reproducci\u00f3n fue imposible porque solamente nacieron hembras. Por eso a\u00fan no se ha podido estudiarla. El investigador est\u00e1 expectante de la pr\u00f3xima floraci\u00f3n, en busca de las moscas.<\/p>\n<p><strong>De la gen\u00e9tica a la difusi\u00f3n<\/strong><br \/>\nPavan dej\u00f3 su marca en la ciencia por medio del estudio con moscas, pero su labor fue mucho m\u00e1s all\u00e1. Pretendi\u00f3 estudiar historia natural en 1939 porque lo hab\u00eda apasionado un filme en el que el actor Paul Muni (1895-1967) interpretaba al qu\u00edmico franc\u00e9s Louis Pasteur (1822-1895). Al asistir a una conferencia de Andr\u00e9 Dreyfus, pregunt\u00f3 c\u00f3mo podr\u00eda hacer algo similar y le aconsejaron desistir de la Escuela Polit\u00e9cnica, para la cual estaba haciendo el cursillo preuniversitario, y seguir la recientemente creada carrera de historia natural, que en esa \u00e9poca funcionaba en el palacete de la alameda Glette, en el centro de S\u00e3o Paulo. Eran divisiones poco numerosas en un espacio exiguo, algo que fomentaba fuertes lazos entre compa\u00f1eros y con los docentes, relata la bi\u00f3loga Neuza Guerreiro de Carvalho, quien se gradu\u00f3 como licenciada en la Glette en 1951 e hizo un trabajo de especializaci\u00f3n coordinado por Pavan. \u201cYo med\u00eda alitas de moscas de las frutas\u201d, recuerda. \u201cPavan era muy joven, se mimetizaba con los alumnos\u201d, evoca Guerreiro, quien es autora del cap\u00edtulo sobre historia natural del libro intitulado <em>A Glette, o palacete e a Universidade de S\u00e3o Paulo<\/em> (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 235<\/em>), publicado en 2014 por el Centro de Memoria del Instituto de Psicolog\u00eda de la USP. El libro tambi\u00e9n cont\u00f3 con la coordinaci\u00f3n del genetista Carlos Vilela, responsable de la Comisi\u00f3n Memoria del Departamento de Gen\u00e9tica del IB-USP y de la digitalizaci\u00f3n de las fotos antiguas de esas p\u00e1ginas.<\/p>\n<div id=\"attachment_331391\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-6-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331391 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-6-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"758\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-6-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-6-1140px-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-6-1140px-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_283-6-1140px-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Greg\u00f3rio Ceccantini\/ IB-USP<\/span><\/a> Junto al zo\u00f3logo Paulo Vanzolini en la \u00faltima oportunidad en que estuvo en el IB-USP, en 2008<span class=\"media-credits\">Greg\u00f3rio Ceccantini\/ IB-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Fue ah\u00ed donde arrib\u00f3, por iniciativa de la Fundaci\u00f3n Rockefeller, como resultado de una negociaci\u00f3n con Dreyfus, el ya afamado genetista ruso naturalizado estadounidense Theodosius Dobzhansky (1900-1975) en 1943 para colaborar en el desarrollo de la gen\u00e9tica brasile\u00f1a. Pavan trabaj\u00f3 junto a \u00e9l en Brasil y pas\u00f3 una temporada en su laboratorio en la Universidad Columbia, en Nueva York, entre 1945 y 1946. Esa asociaci\u00f3n lo ayud\u00f3 al brasile\u00f1o en el desarrollo de sus estudios y a mantener el contacto con la Fundaci\u00f3n Rockefeller, que sigui\u00f3 financiando la gen\u00e9tica brasile\u00f1a. \u201cDurante un lapso de 20 a\u00f1os mantuvieron su apoyo sin necesidad de discutir presupuestos\u201d, relat\u00f3 Pavan en la entrevista filmada. Jo\u00e3o Morgante recuerda que Pavan fue el catedr\u00e1tico m\u00e1s joven de la USP, nombrado en 1953 como consecuencia del fallecimiento prematuro de Dreyfus.<\/p>\n<p>El genetista fue uno de los fundadores de la Academia de Ciencias del Estado de S\u00e3o Paulo, presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Gen\u00e9tica (el primero de la \u201cnueva\u201d generaci\u00f3n, el grupo sucesor de los pioneros como Dreyfus), director presidente de la FAPESP entre 1981 y 1984, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) entre 1986 y 1990, un per\u00edodo en el que, entre otras cosas, cre\u00f3 Esta\u00e7\u00e3o Ci\u00eancia, un museo interactivo en S\u00e3o Paulo que ya no existe. En 1997 asumi\u00f3 la coordinaci\u00f3n del N\u00facleo Jos\u00e9 Reis de Divulgaci\u00f3n Cient\u00edfica en la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes (ECA) de la USP, iniciando una labor en la popularizaci\u00f3n de la ciencia que mantuvo hasta el final de su vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En el centenario del nacimiento de Crodowaldo Pavan, crucial para la institucionalizaci\u00f3n del \u00e1rea en Brasil, los insectos siguen instigando a la investigaci\u00f3n","protected":false},"author":3,"featured_media":331395,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[306,310],"coauthors":[1601],"class_list":["post-331366","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-genetica-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331366"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331366\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331401,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331366\/revisions\/331401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/331395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331366"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}