{"id":331487,"date":"2020-02-13T16:01:05","date_gmt":"2020-02-13T19:01:05","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331487"},"modified":"2020-02-18T17:45:50","modified_gmt":"2020-02-18T20:45:50","slug":"prensa-en-transicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/prensa-en-transicion\/","title":{"rendered":"Prensa en transici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_331488\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-1140px-abre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331488 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-1140px-abre.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1202\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-1140px-abre.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-1140px-abre-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-1140px-abre-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-1140px-abre-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Los peri\u00f3dicos y las revistas impresas constitu\u00edan el p\u00fablico principal y atra\u00edan publicidad<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hace 20 a\u00f1os, cuando nac\u00eda <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, los peri\u00f3dicos y las revistas constitu\u00edan la principal plataforma de comunicaci\u00f3n cient\u00edfica en todo el mundo. Ese panorama fue cambiando gradualmente con el avance de internet y su capacidad para multiplicar la cantidad de medios abocados a la difusi\u00f3n de temas de ciencia y tecnolog\u00eda. Si bien este cambio propici\u00f3 por un lado una democratizaci\u00f3n del acceso al contenido sobre el tema, por otro profundiz\u00f3 la importancia de asegurar la calidad de la informaci\u00f3n, cuya credibilidad viene siendo constantemente puesta en entredicho.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, los conglomerados de la comunicaci\u00f3n con fuerte presencia en el mercado en 1999, tal como era el caso de la editorial Abril, fueron perdiendo espacio, tal como recuerda el periodista Eug\u00eanio Bucci, docente de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP). \u201cLa prensa se atomizada y entraron en escena nuevas empresas, tales como Facebook, Google y Twitter. Si un periodista hubiera sido congelado hace 20 a\u00f1os y despertara hoy no sabr\u00eda c\u00f3mo desenvolverse en este nuevo contexto\u201d, analiza, al afirmar que tanto los modelos de comunicaci\u00f3n como los de negocios se han transformado.<\/p>\n<p>La migraci\u00f3n del periodismo de las plataformas impresas a las digitales caus\u00f3 da\u00f1os raramente reversibles. Bucci cita como caso excepcional al peri\u00f3dico estadounidense <em>The New York Times<\/em>, que entre los a\u00f1os 2000 y 2012 registr\u00f3 una ca\u00edda impresionante de su facturaci\u00f3n, y sus ingresos por publicidad se redujeron alrededor de un 60% durante ese per\u00edodo. Para revertir la situaci\u00f3n, el peri\u00f3dico invirti\u00f3 fuertemente en su plataforma digital y adopt\u00f3 un sistema mediante el cual ofrece acceso gratuito a una cierta cantidad de textos, cobr\u00e1ndoles a los lectores que quieran ampliar la lectura de contenidos. Como refuerzo de su estrategia <em>online <\/em>de <em>marketing<\/em>, logr\u00f3 conquistar nuevas suscripciones digitales y recuperar parte de sus suscriptores de la edici\u00f3n impresa, aparte de incrementar su facturaci\u00f3n mediante la publicidad en el sitio web del peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>Para Bucci, no debe considerarse a la migraci\u00f3n digital como el gran problema de la prensa, en tanto y en cuanto ello puede garantizar la supervivencia de publicaciones tradicionales que se adapten a nuevos modelos de negocios. Seg\u00fan \u00e9l, el principal reto para el periodismo reside actualmente en la difusi\u00f3n de discursos que rechazan hechos reales y los principios democr\u00e1ticos de relaciones civilizadas, que hoy en d\u00eda \u201cse multiplican dentro de un universo digital no regulado\u201d. \u201cEn tiempos de redes sociales, prosperan m\u00faltiples formas de destrucci\u00f3n de la verdad f\u00e1ctica, propiciando la circulaci\u00f3n de creencias, supersticiones, prejuicios y discursos de odio que han ganado terreno sobre el relato period\u00edstico\u201d, reitera.<\/p>\n<p>Los aportes por publicidad migraron desde los soportes tradicionales \u2013peri\u00f3dicos, revistas y televisi\u00f3n\u2013 hacia el territorio virtual. \u201cPara la publicidad, el periodismo era un multiplicador del p\u00fablico. Hoy en d\u00eda existen multiplicadores m\u00e1s eficientes, que no necesariamente trabajan con principios de respeto a la verdad f\u00e1ctica\u201d, dice Bucci, quien fuera director de la revista <em>Superinteresante<\/em>, de la editorial Abril, entre 1994 y 1998, per\u00edodo durante el cual la publicaci\u00f3n vend\u00eda 400 mil ejemplares por mes, entre suscripciones y ventas en kioscos de revistas, una cifra que en la actualidad llega a alrededor de 186 mil unidades.<\/p>\n<div id=\"attachment_331496\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331496 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-2-1140px-250x79.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-2-1140px-700x221.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-2-1140px-120x38.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Diversos art\u00edculos de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> abordaron los diferentes formatos adoptados para la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica<\/p><\/div>\n<p><strong>La informaci\u00f3n en las redes<\/strong><br \/>\nEn 2018, el Pew Research Center, un centro que desarrolla encuestas de opini\u00f3n p\u00fablica y en ciencias sociales cuya sede se encuentra en Washington, Estados Unidos, analiz\u00f3 durante seis meses las publicaciones de las 30 p\u00e1ginas de ciencia con m\u00e1s seguidores en Facebook, con el prop\u00f3sito de identificar el tipo de informaci\u00f3n difundida. Seg\u00fan esa investigaci\u00f3n, las organizaciones multiplataformas, tales como National Geographic y Discovery Channel, logran sacar provecho del potencial de alcance de la red para atraer a la audiencia hacia sus productos tradicionales <em>offline<\/em>, y las p\u00e1ginas que funcionan en redes, tales como Facebook, tienen la capacidad de despertar el inter\u00e9s de una gran cantidad de personas.<\/p>\n<p>Esto fue lo que ocurri\u00f3 con <em>IFLScience<\/em>, una p\u00e1gina de informaci\u00f3n cient\u00edfica creada en 2012 por Elise Andrew, una bloguera brit\u00e1nica y comunicadora cient\u00edfica. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, ella contaba con m\u00e1s de 25 millones de seguidores y reun\u00eda a un equipo de 15 personas, incluyendo periodistas, profesionales del \u00e1rea audiovisual y expertos en redes sociales. M\u00e1s all\u00e1 de su potencial de alcance, el estudio apunta que la mayor\u00eda del contenido divulgado abarca textos que muestran aplicaciones pr\u00e1cticas de la ciencia, o \u201cnoticias que pueden resultar \u00fatiles\u201d (<em>news you can use<\/em>), aparte de promociones para programas y eventos, y que el 30% de las publicaciones de esas p\u00e1ginas en Facebook se relacionan con nuevos descubrimientos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el an\u00e1lisis del f\u00edsico Peter Schulz, docente de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Campinas (Unicamp), las redes sociales le disputan cada vez m\u00e1s el espacio a los grandes peri\u00f3dicos de Brasil. Esos medios impresos decidieron reducir los equipos y el espacio dedicado a la ciencia, un tema que pas\u00f3 a ser cubierto por otros sectores de las redacciones. \u201cLos <em>youtubers<\/em>, con su lenguaje atractivo para el p\u00fablico joven, o incluso los p\u00f3dcast, que han llamado la atenci\u00f3n entre generaciones de mayor edad, logran conquistar audiencia con mayor facilidad\u201d, sostiene el investigador, quien lleva adelante trabajos de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica y estudios sobre la importancia de la interdisciplinariedad en la ciencia. En este contexto, las revistas y los peri\u00f3dicos impresos afrontan el reto de hallar nuevas estrategias para atraer p\u00fablico, mientras que para los medios exclusivamente <em>online<\/em> la dificultad consiste en disponer de una buena curadur\u00eda sobre aquello que se divulga para asegurar la credibilidad de la informaci\u00f3n y distinguirse de las plataformas virtuales que propagan contenido impreciso o incluso noticias falsas sobre ciencia.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1000\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-0-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Un estudio realizado en 2018 por un equipo multidisciplinario coordinado por Noah Haber, doctorado en el Departamento de Salud Global y Poblaci\u00f3n de la Universidad Harvard, quien actualmente realiza un posdoctorado en la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, constat\u00f3 que el ascenso de las redes sociales alter\u00f3 la forma en que las investigaciones cient\u00edficas y las noticias relacionadas con la salud se les presentan al p\u00fablico en todo el mundo. En ese trabajo se busc\u00f3 en el banco de datos de NewsWhip Insights, una empresa que desarrolla estudios de an\u00e1lisis de contenido y redes sociales, los textos informativos m\u00e1s compartidos en Facebook y Twitter, anoticiando de art\u00edculos acad\u00e9micos sobre salud que hab\u00edan sido revisados por pares.<\/p>\n<p>Esos textos fueron analizados por un grupo de 21 expertos. De acuerdo con ese equipo, el 35% de los art\u00edculos acad\u00e9micos y el 48% de los textos informativos publicados a partir de esos escritos empleaban lenguaje que los revisores consideraron exagerado. Adem\u00e1s, el 58% de las noticias divulgadas a partir de los art\u00edculos acad\u00e9micos conten\u00edan errores en relaci\u00f3n con el alcance de la investigaci\u00f3n en cuesti\u00f3n, incluyendo generalizaciones sobre las conclusiones y confusi\u00f3n al respecto de los m\u00e9todos utilizados.<\/p>\n<p>Pese a los problemas que ha tenido que afrontar el periodismo que cubre ciencia y tecnolog\u00eda, ha habido una evoluci\u00f3n. \u201cHoy en d\u00eda, la sociedad dispone de un mejor servicio y de mayor acceso a noticias sobre ciencia de lo que ten\u00eda hace 20 a\u00f1os. Puede obtenerse informaci\u00f3n en diversos medios de comunicaci\u00f3n\u201d, pondera el periodista estadounidense Ivan Oransky, vicepresidente y director editorial de Medscape, una organizaci\u00f3n que aparte de noticias ofrece capacitaci\u00f3n period\u00edstica para m\u00e9dicos y profesionales de la salud (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 282<\/em>). Oransky, graduado en biolog\u00eda y medicina, tambi\u00e9n es uno de los creadores del blog Retraction Watch, abocado a las retractaciones de art\u00edculos cient\u00edficos. Y reconoce que, ante un panorama de expansi\u00f3n de los medios digitales, las <em>fake news <\/em>o noticias falsas han adquirido una dimensi\u00f3n indeseable. El periodista recuerda que en el pasado no era posible chequear con la facilidad actual las fuentes utilizadas en los art\u00edculos cient\u00edficos. \u201cEn este contexto, el problema m\u00e1s grave reside en que la gente no est\u00e1 habituada a cotejar la veracidad de las informaciones, pese a la simplicidad con la que podr\u00eda hacerse ese trabajo\u201d, analiza.<\/p>\n<div id=\"attachment_331492\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-1-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331492 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-1-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"887\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-1-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-1-1140px-250x195.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-1-1140px-700x545.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-029_Jornalismo-cientifico_284-1-1140px-120x93.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> La inversi\u00f3n en estrategias <em>online<\/em> le permiti\u00f3 al peri\u00f3dico estadounidense recuperar del vigor financiero de la versi\u00f3n impresa<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Cient\u00edficos comunicadores<\/strong><br \/>\nEl esfuerzo de los cient\u00edficos para trabajar en forma proactiva en el aporte de informaci\u00f3n relevante destinada a la prensa ha desempe\u00f1ado un papel preponderante con miras a mejorar la cobertura del \u00e1rea, analiza Clive Cookson, editor de ciencia del peri\u00f3dico brit\u00e1nico <em>Financial Times<\/em>. Como periodista especializado en ciencia desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os, Cookson hizo hincapi\u00e9, en una conferencia que brind\u00f3 a finales de 2018 en la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, en la labor del Sciencia Media Center, una instituci\u00f3n fundada en Londres en 2002 con el objetivo de congregar a cient\u00edficos especializados en diversas \u00e1reas que colaboran con periodistas en la elaboraci\u00f3n de reportajes, sugiriendo fuentes y evaluando art\u00edculos cient\u00edficos. M\u00e1s all\u00e1 de perfeccionar la cobertura medi\u00e1tica brit\u00e1nica, Cookson sostiene que el centro impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de organizaciones similares en Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Canad\u00e1 y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, Bucci afirma que, a pesar de los cambios radicales que ha debido afrontar la prensa, su misi\u00f3n sigue siendo la misma. \u201cBuscar la verdad f\u00e1ctica, acercar a la gente com\u00fan al conocimiento y el control cr\u00edtico del poder son desaf\u00edos a\u00fan mayores para el periodismo cient\u00edfico, en tiempos en los cuales proliferan quienes creen que la Tierra es plana y que las vacunas son perjudiciales\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con los medios digitales, el periodismo cient\u00edfico amplifica su potencial de comunicaci\u00f3n, pero se enfrenta a discursos que rechazan la verdad f\u00e1ctica","protected":false},"author":601,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3337],"tags":[289],"coauthors":[1600],"class_list":["post-331487","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-pesquisa-fapesp20anos","tag-comunicacion","keywords-pesquisa-fapesp-20-anos-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331487"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331487\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":332726,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331487\/revisions\/332726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331487"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}