{"id":331578,"date":"2020-02-13T16:09:52","date_gmt":"2020-02-13T19:09:52","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331578"},"modified":"2020-02-13T16:09:52","modified_gmt":"2020-02-13T19:09:52","slug":"para-explicar-la-complejidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-explicar-la-complejidad\/","title":{"rendered":"Para explicar la complejidad"},"content":{"rendered":"<p>En el mes de septiembre sali\u00f3 publicado en la revista <em>Science <\/em>un vasto estudio acerca de la influencia de los genes en el comportamiento homosexual humano. En el mismo se apunt\u00f3 la existencia de miles de variantes gen\u00e9ticas comunes en aquellos individuos que se relacionan con personas de su mismo sexo, entre de las cuales sobresalen cinco segmentos de cromosomas. Aun en conjunto, esas variantes explicar\u00edan el comportamiento de un 8% a un 25% de los individuos analizados; en el resto, estar\u00edan presentes factores de \u00edndole cultural o ambiental. En el marco de ese trabajo, firmado por cient\u00edficos del Instituto Broad, ligado al Massachusetts Institute of Technology y a la Universidad Harvard, ambos en Estados Unidos, se estudi\u00f3 el genoma de 409 mil personas que donaron muestras de sangre para el proyecto Biobank, del Reino Unido, y 68.500 registradas en la empresa de test gen\u00e9ticos 23andMe, de Estados Unidos. Esos individuos declararon cu\u00e1les eran sus pr\u00e1cticas sexuales habituales en una escala de seis grados que iba de predominantemente homosexual a predominantemente heterosexual. Seg\u00fan el estudio, ese aporte conjunto de diversas variantes gen\u00e9ticas es similar al observado en otras caracter\u00edsticas complejas, tal como en el caso de la estatura, y sugieren que la conducta homosexual es una parte normal de la variaci\u00f3n humana. \u201cNo existe un gen gay\u201d, le dijo a la revista <em>Nature<\/em> el genetista Andrea Ganna, autor principal del estudio. A su juicio, resulta imposible prever si un individuo ser\u00e1 homosexual estudiando su gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>La influencia de la gen\u00e9tica en el comportamiento homosexual ya hab\u00eda sido objeto de otras investigaciones, pero nunca con base en un volumen tan grande de datos. Pero esta no fue la \u00fanica contribuci\u00f3n que leg\u00f3 ese estudio. Los autores tambi\u00e9n adoptaron un m\u00e9todo poco usual y extremadamente cuidadoso de divulgaci\u00f3n de resultados complejos. Comenzando por el comunicado de prensa, que inclu\u00eda una lista de advertencias acerca de las limitaciones del trabajo: los individuos analizados poseen, mayoritariamente, antepasados europeos, entonces resulta imprudente generalizar los resultados para otras etnias; el estudio indaga en el comportamiento, no en la orientaci\u00f3n sexual; y su alcance no permite sacar conclusiones sobre otros aspectos de la compleja sexualidad humana. Los autores trabajaron junto a expertos en comunicaci\u00f3n cient\u00edfica y grupos defensores de LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y trang\u00e9neros) para debatir estrategias para la presentaci\u00f3n de las conclusiones. Ese esfuerzo redund\u00f3 en una p\u00e1gina en internet (geneticsexbehavior.info), en la cual las conclusiones y los motivos de la realizaci\u00f3n del estudio son presentados en forma clara y sin complicaciones l\u00e9xicas. En otra direcci\u00f3n electr\u00f3nica (bit.ly\/SexualBehavior), el Instituto Broad divulg\u00f3 10 ensayos escritos por autores del estudio y otros especialistas, que ayudan a ubicar en contexto a los resultados y a comprender su impacto y sus implicaciones.<\/p>\n<p>Uno de los responsables de la investigaci\u00f3n, el genetista Benjamin Neale, del Instituto Broad, escribi\u00f3 acerca de las motivaciones y los temores del equipo. \u201cLos datos del Biobank estaban a disposici\u00f3n. Por consiguiente, era inevitable que alguien los utilizara para realizar estudios sobre el comportamiento homosexual. Nos pareci\u00f3 que era importante garantizar que un conjunto diversificado de perspectivas cient\u00edficas, experiencias personales y de conocimientos estuviesen representados dentro del equipo de investigaci\u00f3n, que incluy\u00f3 a expertos en gen\u00e9tica, estad\u00edstica, comportamiento sexual y sociolog\u00eda\u201d. Como paso previo al dise\u00f1o del proyecto, los autores promovieron actividades de divulgaci\u00f3n y participaci\u00f3n con grupos LGBT para debatir al respecto de los objetivos y riesgos del trabajo. Uno de los planteos que expresaron esos grupos era el surgimiento de interpretaciones sesgadas que pudieran alentar a los impulsores de las \u201cterapias de conversi\u00f3n\u201d de homosexuales, totalmente desacreditadas por la ciencia, o que sirvieran para promover la idea de que las personas eligen ser gais, lesbianas o bisexuales. \u201cEl an\u00e1lisis y los resultados hallados no avalan ese tipo de argumento\u201d, afirm\u00f3 Neale.<\/p>\n<p>Esos resquemores no eran infundados. En 1991, el neurocient\u00edfico brit\u00e1nico Simon LeVay anunci\u00f3 en un art\u00edculo en la revista <em>Science<\/em> que hab\u00eda hallado diferencias en la anatom\u00eda cerebral de homosexuales y heterosexuales: cierta regi\u00f3n del hipot\u00e1lamo ser\u00eda entre dos y tres veces mayor en los h\u00e9teros que en los gais. Las evidencias, si bien eran s\u00f3lidas, involucraban a un grupo de homosexuales que hab\u00edan muerto a causa del sida y LeVay no hab\u00eda evaluado si esa condici\u00f3n podr\u00eda haber incidido en los resultados. LeVay, un gay declarado, destac\u00f3 en ese entonces que la homosexualidad no ser\u00eda una elecci\u00f3n y, al cabo, no ten\u00eda sentido presionar a los gais para que modificaran su comportamiento. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Dean Hamer, del Instituto Nacional del C\u00e1ncer de Estados Unidos, identific\u00f3 un sector del cromosoma X que era id\u00e9ntico en hermanos con comportamiento homosexual. Esos resultados tambi\u00e9n abonaron lecturas sesgadas.<\/p>\n<p>\u201cComentarios y mensajes en blogs, principalmente sobre el trabajo de LeVay, demostraron que \u00e9l colabor\u00f3 para perpetuar la noci\u00f3n de que la homosexualidad ser\u00eda una enfermedad mental\u201d, explic\u00f3 Carino Gurjao, analista en bioinform\u00e1tica del Broad Institute, en uno de los textos que ubican en contexto los resultados del nuevo estudio. Y advierte que la conexi\u00f3n hallada entre la gen\u00e9tica y el comportamiento sexual es muy tenue y no descarta que los datos sean malinterpretados. \u201cLo que me preocupa es que la gen\u00e9tica sea otra manera de discriminar y atribuirles rasgos err\u00f3neos a la comunidad LGBT. Temo, por ejemplo, que las correlaciones halladas en el trabajo en lo que tiene que ver con la conducta sexual de los gais, el n\u00famero de parejas, la incidencia de la depresi\u00f3n y el uso de drogas puedan utilizarse para estigmatizar a ese grupo\u201d.<\/p>\n<p>Para la soci\u00f3loga Melinda Mills, investigadora de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, quien elabor\u00f3 un an\u00e1lisis de los resultados del estudio de Andrea Ganna en un ensayo para la revista <em>Science<\/em>, la investigaci\u00f3n aporta pistas que podr\u00edan servir como gu\u00eda para nuevos estudios sobre el tema. \u201cEn trabajos futuros habr\u00e1 que investigar c\u00f3mo las predisposiciones gen\u00e9ticas se ven alteradas por factores ambientales, lo cual vuelve necesario un abordaje multidisciplinario que involucre a la sociolog\u00eda y a la gen\u00f3mica\u201d, recomienda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio en el cual se mape\u00f3 la influencia de los genes en el comportamiento homosexual cobr\u00f3 relieve tambi\u00e9n por la estrategia adoptada para la presentaci\u00f3n de los resultados ","protected":false},"author":11,"featured_media":306238,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[289,306],"coauthors":[98],"class_list":["post-331578","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-comunicacion","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331578"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331578\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331579,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331578\/revisions\/331579"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/306238"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331578"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}