{"id":331678,"date":"2020-02-13T16:19:26","date_gmt":"2020-02-13T19:19:26","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331678"},"modified":"2020-02-14T13:42:05","modified_gmt":"2020-02-14T16:42:05","slug":"los-primeros-vuelos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-primeros-vuelos\/","title":{"rendered":"Los primeros vuelos"},"content":{"rendered":"<p>El 19 de julio de este a\u00f1o, en el marco de una ceremonia realizada en el Departamento de Ciencia y Tecnolog\u00eda Aeroespacial (DCTA), en la ciudad de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, en el interior paulista, el f\u00edsico Thyrso Villela Neto, cient\u00edfico del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), recibi\u00f3 la Medalla al M\u00e9rito Santos-Dumont, que se le concede a quien haya prestado servicios relevantes a la Aeron\u00e1utica de Brasil. Se trataba, en este caso, de un homenaje p\u00f3stumo a su bisabuelo, Marcos Evangelista da Costa Villela J\u00fanior\u00a0 (1875-1965), el primer general aviador del Ej\u00e9rcito y el primer militar en llegar al rango de brigadier de la Aeron\u00e1utica. Inicialmente autofinanciado y m\u00e1s tarde con la ayuda del Ej\u00e9rcito, Da Costa Villela J\u00fanior construy\u00f3 dos aviones, el Aribu, que vol\u00f3 en 1917, y el Alagoas, en 1918.<\/p>\n<p>\u201cEsos fueron los primeros aviones militares construidos en Brasil\u201d, dice el teniente reservista e historiador Mauro Vicente Sales, docente de la red municipal y estadual de R\u00edo de Janeiro. Los dos aparatos demostraron la factibilidad de la fabricaci\u00f3n de aeronaves en Brasil y apuntalaron la idea de la creaci\u00f3n de la Aeron\u00e1utica, instituida formalmente en 1941.<\/p>\n<p>Al por entonces teniente Da Costa Villela, nacido en un pueblo del municipio alagoano de P\u00e3o de A\u00e7\u00facar, que actualmente cuenta con 25 mil habitantes, le gustaba pilotar aviones franceses en la f\u00e1brica de municiones y artefactos de guerra del Ej\u00e9rcito, en el barrio de Realengo, en R\u00edo de Janeiro. No era el \u00fanico entusiasmado con las haza\u00f1as de Alberto Santos-Dumont (1873-1932), nacido en Minas Gerais, quien construy\u00f3 sus propios aviones en Par\u00eds (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 124<\/em>).<\/p>\n<p>En 1910, en Osasco, por entonces un barrio de la capital paulista, pilote\u00f3 el S\u00e3o Paulo, proyectado y construido por el industrial espa\u00f1ol naturalizado brasile\u00f1o Dimitri Sensaud de Lavaud (1882-1947) y por el mec\u00e1nico italiano Louren\u00e7o de Pellegatti (1891-1976), con base en el aeroplano franc\u00e9s Bl\u00e9riot, y cuyo motor tambi\u00e9n era franc\u00e9s. En 1914, el paulista Eduardo pacheco Chaves (1887-1975), en un avi\u00f3n Bl\u00e9riot, realiz\u00f3 en seis horas y media el primer vuelo sin escalas entre las ciudades de S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro. Fueron iniciativas aisladas e independientes, a diferencia de la del militar Da Costa Villela J\u00fanior.<\/p>\n<div id=\"attachment_331687\" style=\"max-width: 610px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-2-600px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331687 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-2-600px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"958\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-2-600px-1.jpg 600w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-2-600px-1-250x399.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-2-600px-1-120x192.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo particular de Denizar Villela\/ Thyrso Villela Neto<\/span><\/a> Ya en la reserva, con el grado de general, en 1929<span class=\"media-credits\">Archivo particular de Denizar Villela\/ Thyrso Villela Neto<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1912, el teniente le present\u00f3 el proyecto de un avi\u00f3n propio al ministro de Guerra, Vespasiano Gon\u00e7alves de Albuquerque e Silva (1852-1924), en procura de ayuda econ\u00f3mica. No la consigui\u00f3, pero tampoco se amilan\u00f3. Entonces hipotec\u00f3 su casa y comenz\u00f3 a probar maderas nacionales para fabricar h\u00e9lices en un terreno del Realengo. En una f\u00e1brica de Sapopemba, en lo que actualmente es el barrio de Deodoro, desarroll\u00f3 una tela de algod\u00f3n resistente para cubrir el fuselaje; el barniz que recubr\u00eda al avi\u00f3n tambi\u00e9n fue una f\u00f3rmula suya. \u201c\u00c9l mismo lo hac\u00eda todo\u201d, relata su bisnieto, Villela Neto. En sus primeros trabajos en el \u00e1rea, \u00e9l reconstruy\u00f3 un avi\u00f3n Bl\u00e9riot e instal\u00f3 una h\u00e9lice que hab\u00eda fabricado en un avi\u00f3n de la Marina que se usaba para mapeos fotogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>Bajo el t\u00edtulo \u201cUn oficial brasile\u00f1o introduce profundas modificaciones en el aeroplano, convirti\u00e9ndolo en un aparato perfectamente nuevo\u201d, un reportaje del 24 de julio de 1914 en el peri\u00f3dico carioca <em>A Noite<\/em>, describ\u00eda sus innovaciones, entre las que se contaban, el acortamiento y ensanchamiento vertical del fuselaje \u2013el cuerpo del avi\u00f3n\u2013, en el sentido vertical, para reducir las oscilaciones y ganar estabilidad, y la butaca del piloto debajo de las alas, para tener mayor visibilidad. La estructura del ala, lo que se denomina larguero, era curvada y un tercio de la misma era articulado, para facilitar maniobras y evitar deslizamientos. Su proyecto contemplaba tres pasajeros (piloto, observador y mec\u00e1nico o artillero), con dep\u00f3sitos laterales para la munici\u00f3n de guerra.<\/p>\n<p>El primer prototipo, fabricado con madera de la especie leguminosa denominada popularmente <em>ingarana<\/em> en Brasil (<em>Abarema jupunba<\/em>), fue bautizado con el nombre de Aribu, una derivaci\u00f3n de <em>urubu<\/em> (en portugu\u00e9s, zopilote negro), porque su constructor refer\u00eda que observaba el vuelo de esas aves cuando era un ni\u00f1o. Con 4,8 metros (m) de largo, 8,4 m de envergadura y 2,4 m de altura, dispon\u00eda de un motor rotativo franc\u00e9s de 5 cilindros con 50 caballos de potencia. El Aribu vol\u00f3 el 16 de abril de 1917 en el campo de Santa Cruz, pilotado por el teniente aviador Raul Vieira de Mello (1884-1936), quien tambi\u00e9n era el dise\u00f1ador t\u00e9cnico de los proyectos. Con esa acci\u00f3n, Da Costa Villela J\u00fanior obtuvo el apoyo del ministro de Guerra, que entonces era el mariscal Jos\u00e9 Caetano de Faria (1855-1936), se gan\u00f3 el acceso al espacio y los equipamientos del Ej\u00e9rcito y construy\u00f3 el Alagoas. Villela Neto supone que era un avi\u00f3n de dimensiones mayores que el Aribu.<\/p>\n<p>Durante la ma\u00f1ana del 11 de noviembre de 1918, al mismo tiempo que en Europa se festejaba el fin de la Primera Guerra Mundial, el Alagoas realiz\u00f3 tres vuelos tranquilos \u2013dos de ellos pilotados por Vieira de Mello y uno por el propio Da Costa Villela J\u00fanior \u2013 y alcanz\u00f3 los 800 metros de altura en Campo dos Afonsos. Luego del primer vuelo, el ministro de Guerra se abraz\u00f3 con Vieira de Mello y salud\u00f3 a Da Costa Villela J\u00fanior, dici\u00e9ndole \u201cque se sent\u00eda bien al haber constatado la soluci\u00f3n al problema de la aviaci\u00f3n entre nosotros\u201d, inform\u00f3 el peri\u00f3dico <em>Correio da Manh\u00e3<\/em> al d\u00eda siguiente. En un comunicado interno, el ministro puntualiz\u00f3 \u201cel \u00e9xito total\u201d del avi\u00f3n, \u201cen cuya fabricaci\u00f3n se utilizaron elementos nacionales, con excepci\u00f3n \u00fanicamente del motor\u201d. Incluso hoy en d\u00eda, los principales fabricantes de aeronaves, tales como Boeing, Airbus y Embraer, no fabrican los motores y prefieren compr\u00e1rselos a proveedores tales como las empresas estadounidenses GE Aviation, subsidiaria de General Electric, y Pratt &amp; Whitney.<\/p>\n<div id=\"attachment_331679\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-0-1140px-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331679 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-0-1140px-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"505\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-0-1140px-2.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-0-1140px-2-250x111.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-0-1140px-2-700x310.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-0-1140px-2-120x53.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gerson Pinto da Silva Souto. Archivo particular de Denizar Villela\/ Thyrso Villela Neto\u2002<\/span><\/a> Da Costa Villela J\u00fanior (<em>de uniforme, el primero desde la izq<\/em>.), de espaldas a un Bl\u00e9riot y frente al Aribu (<em>a la der<\/em>.), listos para volar<span class=\"media-credits\">Gerson Pinto da Silva Souto. Archivo particular de Denizar Villela\/ Thyrso Villela Neto\u2002<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl Alagoas fue el primer avi\u00f3n biplano [con doble ala, una sobre otra] construido en el pa\u00eds, coment\u00f3 Villela Neto en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en la edici\u00f3n de julio-diciembre de 2017 de la revista <em>Parcerias Estrat\u00e9gicas<\/em>. El vuelo del Alagoas aval\u00f3 la posibilidad de fabricar aviones en Brasil y crear una aviaci\u00f3n independiente, que luego ser\u00eda la Fuerza A\u00e9rea, tal como Da Costa Villela J\u00fanior sosten\u00eda desde 1916 en art\u00edculos publicados en la revista <em>A Defesa Nacional<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cEl Ej\u00e9rcito incorpor\u00f3 a los dos aviones, que resultaron \u00fatiles para la instrucci\u00f3n militar, que se realizaba en la Escuela de Aviaci\u00f3n Militar, fundada en 1919\u201d, comenta Sales, quien evalu\u00f3 la labor de Villela J\u00fanior en un art\u00edculo de 2011 en la <em>Revista Unifa<\/em>, de la Universidad de la Fuerza A\u00e9rea. \u201cSin embargo, pese al apoyo del Ej\u00e9rcito, no hubo continuidad. Brasil se perdi\u00f3 una oportunidad de oro para que la industrializaci\u00f3n aeron\u00e1utica despegara en aquel momento, con el brigadier Da Costa Villela J\u00fanior\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, el gobierno opt\u00f3 por comprar aviones franceses e ingleses utilizados en la Primera Guerra Mundial, en lugar de invertir en un proyecto brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Con base en documentos e investigaciones hist\u00f3ricas, el f\u00edsico del Inpe descubri\u00f3 que el Aribu se perdi\u00f3 en un accidente. En 1921, luego de que Da Costa Villela J\u00fanior acaparara elogios de los coordinadores de una misi\u00f3n francesa que colaboraba con el Ej\u00e9rcito, el Alagoas amaneci\u00f3 quemado en el hangar en donde se lo hab\u00eda guardado, sin combustible. Por aquella \u00e9poca, seg\u00fan su biograf\u00eda en el libro intitulado <em>Canudos, mem\u00f3rias de um combatente<\/em>, \u00e9l construy\u00f3 una maqueta del avi\u00f3n con un peque\u00f1o motor que serv\u00eda solo para el despegue y aterrizaje, con alas flexibles, y un prototipo de h\u00e9lice en espiral.<\/p>\n<p>Da Costa Villela J\u00fanior pas\u00f3 a formar parte de la reserva con el grado de general. \u00c9l abogaba por la incorporaci\u00f3n de la aviaci\u00f3n en el Ej\u00e9rcito, reconocida en 1927 como una quinta arma (ramificaci\u00f3n), junto con la infanter\u00eda, la artiller\u00eda, la ingenier\u00eda y la caballer\u00eda. En 1941, con la creaci\u00f3n de la Aeron\u00e1utica, incluso estando en la reserva, fue promovido al rango de brigadier del aire.<\/p>\n<div id=\"attachment_331691\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-3-1140px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331691 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-3-1140px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-3-1140px-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-3-1140px-1-250x66.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-3-1140px-1-700x184.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/090-093_Memoria_284-3-1140px-1-120x32.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcos Villela J\u00fanior<\/span><\/a> Croquis del Alagoas, el biplano que vol\u00f3 en 1918<span class=\"media-credits\">Marcos Villela J\u00fanior<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La producci\u00f3n en serie<\/strong><br \/>\nEn 1951, a los 76 a\u00f1os, Da Costa Villela J\u00fanior escribi\u00f3 el libro <em>Canudos, mem\u00f3rias de um combatente<\/em>, donde relata su participaci\u00f3n en la revuelta en el interior de Bah\u00eda (1896-1897). En ese entonces, cuando todav\u00eda era sargento, intervino en dos expediciones a Canudos \u2013en una de ellas result\u00f3 herido de gravedad\u2013 y fue uno de los operadores de la <em>matadeira <\/em>(matadora), el ca\u00f1\u00f3n que bombarde\u00f3 el poblado comandado por el cearense Ant\u00f4nio Conselheiro (1830-1897). En 1951, recibi\u00f3 una medalla por sus catos de valor en Canudos y en 1958 otra otorgada al m\u00e9rito aeron\u00e1utico, con el grado de gran oficial.<\/p>\n<p>Luego de otras iniciativas aisladas, en 1934 se inici\u00f3 en Brasil la fabricaci\u00f3n de aviones en serie, merced al apoyo del gobierno de Get\u00falio Vargas (1882-1954), del empe\u00f1o del teniente coronel del Ej\u00e9rcito alagoano Ant\u00f4nio Guedes Muniz (1900-1985) y del industrial carioca Henrique Lage (1881-1941). Un a\u00f1o despu\u00e9s, el primero de ellos, el M7, vol\u00f3 en la base a\u00e9rea Campo dos Afonsos, en R\u00edo de Janeiro. \u00a0La Companhia Nacional de Navega\u00e7\u00e3o A\u00e9rea (CNNA), de Lage, produjo 26 unidades del M7 y 40 del M9, ambos proyectados y supervisados por Guedes Muniz.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, la posibilidad de importar nuevamente aviones a bajo costo, en esa ocasi\u00f3n desde Estados Unidos, posterg\u00f3 nuevamente el desarrollo de la industria aeron\u00e1utica nacional. La reanudaci\u00f3n definitiva se produjo reci\u00e9n en 1969, mediante la creaci\u00f3n de Embraer, que ten\u00eda como base a ingenieros graduados en el Instituto Tecnol\u00f3gico de Aeron\u00e1utica (ITA), fundado en 1950 en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 220<\/em>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un militar del estado de Alagoas construy\u00f3 dos modelos de avi\u00f3n brasile\u00f1os que volaron en 1917 y 1918 en R\u00edo de Janeiro","protected":false},"author":17,"featured_media":331683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310,297],"coauthors":[5968],"class_list":["post-331678","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331678"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":333137,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331678\/revisions\/333137"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/331683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331678"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}