{"id":332557,"date":"2020-02-14T14:56:10","date_gmt":"2020-02-14T17:56:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=332557"},"modified":"2020-02-14T15:29:27","modified_gmt":"2020-02-14T18:29:27","slug":"lecciones-de-anatomia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lecciones-de-anatomia\/","title":{"rendered":"Lecciones de anatom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>En la lengua de los pueblos tup\u00edes, que ocupaban la regi\u00f3n cercana al litoral cuando los portugueses arribaron a Brasil, <em>moape<\/em> es la u\u00f1a de los dedos de la mano, mientras que la de los dedos del pi\u00e9 es <em>mi\u00e7\u00e3p\u00ea<\/em>. Con vocablos como estos y los que figuran en la ilustraci\u00f3n de al lado, el primer diccionario brasile\u00f1o de anatom\u00eda humana, publicado en Brasil en 1613 con el t\u00edtulo <em>Nomes das partes do corpo humano, pella lingua do Brasil<\/em>, registr\u00f3 la perspectiva tup\u00ed sobre el cuerpo humano.<\/p>\n<p>La obra, que consta de 25 p\u00e1ginas, fue redactada por el cl\u00e9rigo jesuita Pero de Castilho, que naci\u00f3 en la regi\u00f3n que actualmente ocupa el estado de Esp\u00edrito Santo en 1572 (la fecha de su muerte es incierta). Los lectores destinatarios eran los dem\u00e1s misioneros que viv\u00edan en Brasil. Al reforzar el prop\u00f3sito del primer diccionario del idioma tup\u00ed, escrito por el jesuita espa\u00f1ol Jos\u00e9 de Anchieta (1534-1597) y publicado en 1595 con el t\u00edtulo <em>Arte de gram\u00e1tica da l\u00edngua mais falada na costa do Brasil<\/em>, Castilho sosten\u00eda que los t\u00e9rminos de su trabajo podr\u00edan resultar \u201cmuy necesarios para los confesores que se ocupan del ministerio de o\u00edr confesiones\u201d de los abor\u00edgenes.<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 un sacerdote en el confesionario necesitar\u00eda un diccionario?\u201d, indaga la ling\u00fcista L\u00eddia Almeida Barros. Docente jubilada de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) campus de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, ella estudi\u00f3 el trabajo de Castilho y, como parte de su investigaci\u00f3n en esa \u00e1rea, compil\u00f3 el <a href=\"https:\/\/repositorio.unesp.br\/bitstream\/handle\/11449\/109123\/ISBN9788579830341.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Dicion\u00e1rio de dermatologia <\/em><\/a>(editorial Unesp, 2009), que contiene 3.697 t\u00e9rminos. En su opini\u00f3n, el cariz religioso podr\u00eda ser una forma de evitar eventuales restricciones a la publicaci\u00f3n de la obra, que est\u00e1 considerada como la primera nomenclatura anat\u00f3mica de Brasil y constituye un registro valioso del portugu\u00e9s escrito en el siglo XVII.<\/p>\n<p>\u201cDurante la Edad Media, la Iglesia prohib\u00eda el estudio del cuerpo humano por aquellos que no estaban autorizados por ella\u201d, recalca el m\u00e9dico anatomista Jackson Bittencourt, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICB-USP). Seg\u00fan \u00e9l, fue por esa raz\u00f3n que el artista italiano Leonardo da Vinci (1452-1519) realizaba disecciones a escondidas y en rebeld\u00eda al poder papal.<\/p>\n<p>El diccionario consta de dos partes, la primera con 257 entradas del tup\u00ed con sus acepciones o explicaciones correspondientes en portugu\u00e9s, y la segunda, con 181 lemas del portugu\u00e9s traducidos a la lengua de esa etnia ind\u00edgena. \u201cQuiz\u00e1 el autor de la obra no supiese el t\u00e9rmino exacto en portugu\u00e9s para denominar a las partes del cuerpo que los abor\u00edgenes se\u00f1alaban\u201d, comenta Barros. Adem\u00e1s, a\u00f1ade, \u201cla manera portuguesa de mirar al cuerpo humano era diferente a la del ind\u00edgena\u201d.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca no hab\u00eda equivalentes en portugu\u00e9s para muchos t\u00e9rminos en tup\u00ed, los cuales eran explicados, en lugar de se\u00f1alarlos con un sin\u00f3nimo, en la primera parte del diccionario. Ese es el caso de los t\u00e9rminos <em>bopit\u00e9rai\u00e7\u00e2ba<\/em>, descrito como \u201clas rayas de la palma de la mano\u201d, que hoy se denominan pliegues palmares; <em>iurumopi<\/em>, el equivalente a \u201cbordes exteriores de la boca\u201d, en la actualidad conocidos como comisuras labiales, que son los puntos de uni\u00f3n de los labios en el borde de la boca, y <em>moata\u00e7\u00e2ba<\/em>, que en tup\u00ed designaba al espacio entre los om\u00f3platos, actualmente definido como espacio interescapular.<\/p>\n<p>Pl\u00ednio Marques da Silva Ayrosa (1895-1961), el primer profesor de tup\u00ed de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), al analizar <a href=\"http:\/\/etnolinguistica.wdfiles.com\/local--files\/biblio:ayrosa-1937-nomes\/Ayrosa_1937_Nomes_OCR.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">el diccionario en una edici\u00f3n comentada que public\u00f3 en 1937<\/a> el Departamento de Cultura del Estado de S\u00e3o Paulo, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la diferencia entre el n\u00famero de entradas del diccionario podr\u00eda tener otra explicaci\u00f3n: las dos partes habr\u00edan sido escritas por personas diferentes, la primera por el propio Castilho y la segunda, por alg\u00fan escriba no identificado, que no habr\u00eda tenido conocimiento de todos los t\u00e9rminos equivalentes en portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>En su an\u00e1lisis, \u00e9l registr\u00f3 \u201cdivergencias ortogr\u00e1ficas en las expresiones portuguesas y tup\u00edes, errores groseros, incoherencias y variantes incompatibles con la educaci\u00f3n de un personaje como Pero de Castilho e inadmisibles en la pluma de alguien que conoc\u00eda en profundidad las lenguas brasile\u00f1as\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, el diccionario habr\u00eda sido escrito en Bah\u00eda o en alguna otra ciudad de la regi\u00f3n del norte, y luego lleg\u00f3 a S\u00e3o Paulo y fue transcrito, tal como era lo usual, alrededor de 1622. Ayrosa recibi\u00f3 el manuscrito en 1936 de manos del bibli\u00f3filo Rubens Borba de Moraes (1899-1986), por entonces jefe de la Divisi\u00f3n de Bibliotecas de la ciudad de S\u00e3o Paulo, luego de que el gobierno municipal le adquiriera el original a otro bibli\u00f3filo, F\u00e9lix Pacheco (1879-1935), que lo hab\u00eda comprado en Par\u00eds.<\/p>\n<div id=\"attachment_332558\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/092-094_memoria_285-0-800px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-332558 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/092-094_memoria_285-0-800px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1069\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/092-094_memoria_285-0-800px-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/092-094_memoria_285-0-800px-1-250x334.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/092-094_memoria_285-0-800px-1-700x935.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/092-094_memoria_285-0-800px-1-120x160.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\/ Reproducci\u00f3n del libro intitulado <em>Os Nomes das partes do corpo humano pella lingua do Brasil<\/em> de Pero de Castilho<\/span><\/a> P\u00e1gina de la primera parte del libro de Pero de Castilho<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\/ Reproducci\u00f3n del libro intitulado <em>Os Nomes das partes do corpo humano pella lingua do Brasil<\/em> de Pero de Castilho<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Vesalius<\/strong><br \/>\nCuando comenz\u00f3 a circular el diccionario de Castilho, la obra de referencia sobre anatom\u00eda humana era <em>De humani corporis fabrica <\/em>(<em>De la estructura del cuerpo humano<\/em>), escrita por el m\u00e9dico belga Andreas Vesalius (1514-1564), de la Universidad de Padua, en Italia. El libro de 663 p\u00e1ginas, publicado en lat\u00edn en 1543, contiene descripciones minuciosas de las estructuras internas del cuerpo humano, con ilustraciones de los artistas italianos Ticiano Vecelli (1490-1576) y Domenico Campagnola (1500-1564) y tambi\u00e9n del propio Vesalius. Los dibujos partieron de la observaci\u00f3n de la disecci\u00f3n de cad\u00e1veres, \u201cgeneralmente de criminales, y con frecuencia realizadas en plazas p\u00fablicas\u201d, dice el cardiocirujano Pedro Carlos Piantino Lemos, docente de la Facultad de Medicina de la USP.<\/p>\n<p>\u201cCon base en el conocimiento previo que ten\u00edan los \u00e1rabes y los griegos, Vesalius reorden\u00f3 y profundiz\u00f3 la terminolog\u00eda anat\u00f3mica, con t\u00e9rminos adecuados para cada parte del cuerpo humano\u201d, comenta Lemos. \u201cLa anatom\u00eda moderna se inici\u00f3 con \u00e9l\u201d. Estudioso de textos hist\u00f3ricos de medicina, Lemos, junto a la traductora Maria Carnevale, coordin\u00f3 la publicaci\u00f3n de <em>Andreas Vesalius de Bruxelas \u2013 De humani corporis fabrica. Epitome. Tabulae sex<\/em> (Ateli\u00ea Editorial, Unicamp e Imprenta del Estado, 2003), con los 96 grabados y sus respectivas explicaciones de la edici\u00f3n original.<\/p>\n<p>La obra fundacional de la medicina tropical fue publicada en lat\u00edn en 1648 en Holanda, bajo el t\u00edtulo <em>Historia naturalis Brasiliae <\/em>(<em>Historia natural de Brasil<\/em>). En ese libro, el m\u00e9dico holand\u00e9s Willem Piso (1611-1678) \u2013uno de sus autores, junto al naturalista alem\u00e1n George Marcgraf (1610-1644)\u2013 describe las enfermedades principales de la \u00e9poca, tales como el c\u00f3lera, la disenter\u00eda y las enfermedades ven\u00e9reas, as\u00ed como las formas de tratarlas, recurriendo a remedios a base de plantas. Ese libro sobre Brasil fue publicado en portugu\u00e9s reci\u00e9n en 1942, casi 300 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Luego de una \u00e9poca de creatividad desenfrenada \u2013hacia el final del siglo XIX hab\u00eda alrededor de 50 mil nombres para 5 mil estructuras anat\u00f3micas\u2013, la <em>N\u00f3mina anat\u00f3mica de Basilea <\/em>(BNA, en ingl\u00e9s), de 1895, redactada en lat\u00edn por anatomistas alemanes, logr\u00f3 una adhesi\u00f3n amplia de los expertos y se transform\u00f3 en una referencia a nivel internacional. La terminolog\u00eda anat\u00f3mica no ces\u00f3 de evolucionar, en procura de t\u00e9rminos simples, precisos, informativos y descriptivos.<\/p>\n<p>Si bien cada pa\u00eds es libre de adoptar sus propios t\u00e9rminos, el lat\u00edn perdura como la lengua com\u00fan en la terminolog\u00eda anat\u00f3mica \u201cpara que pueda entend\u00e9rsela en cualquier pa\u00eds\u201d, dice Bittencourt. Seg\u00fan \u00e9l, una tendencia del \u00e1rea consiste en la adopci\u00f3n de t\u00e9rminos que expresen la forma y la funci\u00f3n de las estructuras anat\u00f3micas y ya no el nombre de quien las describi\u00f3 por primera vez.<\/p>\n<p>En la versi\u00f3n m\u00e1s reciente de la terminolog\u00eda anat\u00f3mica internacional, la <em>Nomenclatura anat\u00f3mica de S\u00e3o Paulo<\/em> \u2013as\u00ed denominada porque surgi\u00f3 a partir de un congreso de especialistas internacionales que se llev\u00f3 a cabo en la capital paulista en 1997\u2013, se sustituy\u00f3 la denominaci\u00f3n anat\u00f3mica trompas de Falopio, cuya denominaci\u00f3n era un homenaje a su descubridor, el anatomista italiano Gabriele Falloppio (1523-1562), por tubas o trompas uterinas. La nuez de Ad\u00e1n, la prominencia cartilaginosa far\u00edngea, m\u00e1s frecuente en los varones, fue reemplazada por prominencia lar\u00edngea, dado que algunas mujeres tambi\u00e9n pueden tenerla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un diccionario de 1613 escrito por un jesuita brasile\u00f1o registr\u00f3 el conocimiento de la etnia Tup\u00ed sobre el cuerpo humano","protected":false},"author":17,"featured_media":333235,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[270],"coauthors":[5968],"class_list":["post-332557","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-antropologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=332557"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":333283,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/332557\/revisions\/333283"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/333235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=332557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=332557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=332557"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=332557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}