{"id":333666,"date":"2020-02-20T18:35:30","date_gmt":"2020-02-20T21:35:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=333666"},"modified":"2020-02-20T18:35:30","modified_gmt":"2020-02-20T21:35:30","slug":"la-trayectoria-de-la-mancha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-trayectoria-de-la-mancha\/","title":{"rendered":"La trayectoria de la mancha"},"content":{"rendered":"<p>Hasta el d\u00eda 18 de noviembre, la mancha de petr\u00f3leo que se avist\u00f3 en primera instancia al final del mes de agosto en el litoral del estado de Para\u00edba se hab\u00eda extendido a lo largo de 2.500 kil\u00f3metros (km) de la costa brasile\u00f1a, una extensi\u00f3n mayor que los 1.600 km de aguas\u00a0 y playas contaminadas en Estados Unidos como consecuencia de una explosi\u00f3n en una plataforma de perforaci\u00f3n de petr\u00f3leo en el Golfo de M\u00e9xico en 2010. La mezcla oscura y maloliente de hidrocarburos \u2013compuestos qu\u00edmicos formados por \u00e1tomos de carbono e hidr\u00f3geno\u2013 e impurezas entre las cuales se cuentan azufre y metales pesados se detect\u00f3 en 116 municipios y 651 zonas de nueve estados del nordeste de Brasil, adem\u00e1s de los de Esp\u00edrito Santo y R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>Esta fue la mayor cat\u00e1strofe ambiental que se haya registrado en el pa\u00eds. El petr\u00f3leo cubri\u00f3 playas, estuarios y manglares, causando el derrumbe del turismo y de la venta de peces, moluscos y crust\u00e1ceos incluso en municipios que no se vieron afectados, porque los consumidores ten\u00edan temor de ingerirlos. El material fue recolectado en las playas por grupos de voluntarios y equipos de la Marina, del Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama), de empresas y de las distintas alcald\u00edas, y se lo almacen\u00f3 en dep\u00f3sitos. Con todo, no existen m\u00e9todos establecidos para la remoci\u00f3n del petr\u00f3leo en los manglares y las dificultades son mayores, porque el material cubre las ra\u00edces y los tallos y se mezcla con el agua y los sedimentos.<\/p>\n<p>\u201cEs muy probable que el petr\u00f3leo haya sido derramado por alg\u00fan buque, aunque no se sabe el motivo\u201d, dice el ocean\u00f3grafo Luiz Paulo Assad, del Laboratorio de M\u00e9todos Computacionales en Ingenier\u00eda (Lamce) de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). Assad forma parte de un equipo que, a pedido de la Marina de Brasil, busc\u00f3 los posibles or\u00edgenes de la mancha de petr\u00f3leo a partir de las informaciones sobre las playas donde el petr\u00f3leo hab\u00eda llegado hasta el d\u00eda 24 de septiembre. Los investigadores identificaron tres regiones principales en las cuales podr\u00eda haber surgido la mancha a comienzos de agosto: una a aproximadamente 350 km de la costa de Para\u00edba; otra a 600 km del l\u00edmite entre los estados de Pernambuco y Alagoas, y una tercera a 400 km del l\u00edmite entre Alagoas y Sergipe.<\/p>\n<p>\u201cLas trayectorias posibles de la mancha coinciden con el desplazamiento de las corrientes oce\u00e1nicas en la costa brasile\u00f1a\u201d, dice Assad. A merced de la corriente ecuatorial del sur, el petr\u00f3leo habr\u00eda llegado hasta las playas de los estados de Para\u00edba y Rio Grande do Norte. Una parte se dispers\u00f3, en direcci\u00f3n a Cear\u00e1 y Maranh\u00e3o, y otra se dirigi\u00f3 hacia el sur, llegando a Alagoas, Sergipe, Bah\u00eda y, a comienzos de noviembre, a Esp\u00edrito Santo. No hay una estimaci\u00f3n de la cantidad que efectivamente pueda haberse derramado y que a\u00fan podr\u00eda llegar a las playas.<\/p>\n<p>\u201cComo se encontraba poco degradado, se sabe que ese petr\u00f3leo estuvo en el mar pocos d\u00edas al momento de arribar a las playas\u201d, concluy\u00f3 el qu\u00edmico Rafael Andr\u00e9 Louren\u00e7o, docente del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IO-USP). En 11 muestras de petr\u00f3leo recogidas en Pernambuco, Alagoas y Sergipe, Louren\u00e7o hall\u00f3 hidrocarburos livianos, principalmente n-alcanos con menos de 15 \u00e1tomos de carbono. Al ser m\u00e1s vol\u00e1tiles que los pesados, esos hidrocarburos son los primeros que se liberan a medida que el petr\u00f3leo entra en contacto con el agua del mar o con el aire.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-1-es-IMG.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1117\" height=\"1100\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-1-es-IMG.jpg\" alt=\"\" class=\"aligncenter size-full wp-image-334251\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-1-es-IMG.jpg 1117w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-1-es-IMG-250x246.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-1-es-IMG-700x689.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-1-es-IMG-120x118.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1117px) 100vw, 1117px\" \/><\/a><br \/>\nUn equipo del Instituto de Geociencias de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA) analiz\u00f3 la composici\u00f3n qu\u00edmica de 29 muestras de petr\u00f3leo recogidas en las playas de los estados de Sergipe y Bah\u00eda por cromatograf\u00eda gaseosa acoplada a espectrometr\u00eda de masas. La comparaci\u00f3n con otras muestras de Brasil y de otros pa\u00edses apunt\u00f3 una mayor similitud geoqu\u00edmica con un petr\u00f3leo de Venezuela. \u201cCada petr\u00f3leo, de acuerdo con su constituci\u00f3n, presenta una identidad propia\u201d, dice la ge\u00f3loga Ol\u00edvia Oliveira, directora del instituto. \u201cEse tipo de petr\u00f3leo no existe en Brasil, ni siquiera en la capa oce\u00e1nica presal\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, Petrobras comunic\u00f3 que analiz\u00f3 23 muestras del petr\u00f3leo recolectado en las playas, lo compar\u00f3 con material brasile\u00f1o y tambi\u00e9n hall\u00f3 trazas de que se trataba de petr\u00f3leo venezolano crudo. El 10 de octubre, dos d\u00edas despu\u00e9s del comunicado de la estatal brasile\u00f1a, el ministro de Petr\u00f3leo de Venezuela, Manuel Quevedo, rechaz\u00f3 esa conclusi\u00f3n. En una entrevista que le concedi\u00f3 al portal de noticias G1, el economista venezolano Rafael Quir\u00f3z, docente de Econom\u00eda y Pol\u00edtica Petrolera de la Universidad Central de Venezuela (UCV), manifest\u00f3 que no hab\u00eda elementos como para afirmar que el pa\u00eds ser\u00eda el \u00fanico sitio con ese tipo de petr\u00f3leo. Seg\u00fan Oliveira, otros pa\u00edses producen petr\u00f3leos con caracter\u00edsticas fisicoqu\u00edmicas similares, pero el porcentaje de los compuestos org\u00e1nicos es diferente.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis del petr\u00f3leo venezolano motiv\u00f3 la b\u00fasqueda de buques que salieron del pa\u00eds vecino y pasaron por la costa brasile\u00f1a. Al final de octubre, la Polic\u00eda Federal apunt\u00f3 a un nav\u00edo griego que hizo ese trayecto y podr\u00eda ser el responsable del derrame, pero un equipo de la Universidad Federal de Alagoas (Ufal) refut\u00f3 esa conclusi\u00f3n. \u201cEl barco del cual sospechaban surc\u00f3 la costa de Para\u00edba dos d\u00edas despu\u00e9s de que se formara la mancha\u201d, dijo el meteor\u00f3logo Humberto Barbosa, coordinador del Laboratorio de An\u00e1lisis y Procesamiento de Im\u00e1genes Satelitales (Lapis) de la Ufal, con base en im\u00e1genes provistas por el sat\u00e9lite europeo Sentinel 1-A. El 17 de noviembre, Barbosa manifest\u00f3 que hab\u00eda identificado un posible nav\u00edo, cuya identidad se mantiene en secreto, que podr\u00eda haber causado una mancha de petr\u00f3leo al pasar por la costa de Para\u00edba en el mes de julio.<\/p>\n<p>\u201cEl momento en que se produjo el derrame no podr\u00eda haber sido peor, pues coincidi\u00f3 con la temporada de reproducci\u00f3n de la fauna marina, que acude al litoral cuando las aguas son m\u00e1s c\u00e1lidas, de septiembre a febrero\u201d, comenta el bi\u00f3logo Francisco Kelmo, de la UFBA. Junto a los integrantes de su grupo, Kelmo examin\u00f3 a 50 animales marinos, tales como jaibas, cangrejos y mariscos, recolectados en \u00e1reas coralinas del norte de Bah\u00eda. Seg\u00fan \u00e9l, los restos de petr\u00f3leo existentes en los pulmones, branquias y est\u00f3mago de los animales indican que habr\u00edan muerto a causa de la mancha de petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>El Ibama identific\u00f3 141 animales afectados por el petr\u00f3leo, principalmente tortugas, de las cuales, hasta el 18 de noviembre, murieron 100. \u201cLos ejemplares que sobrevivan al petr\u00f3leo pueden tener problemas de salud o deformaciones\u201d, dice Kelmo. Mientras que en las playas el petr\u00f3leo puede ser extra\u00eddo con relativa facilidad, manualmente o con la ayuda de tractores, en los manglares cubre las ra\u00edces e ingresa en las guaridas de los cangrejos, dificultando su extracci\u00f3n.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-0-es.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1117\" height=\"867\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-0-es.png\" alt=\"\" class=\"aligncenter size-full wp-image-334247\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-0-es.png 1117w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-0-es-250x194.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-0-es-700x543.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/048-051_Oleo-e-Morcegos_286-0-es-120x93.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1117px) 100vw, 1117px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cEl retiro del petr\u00f3leo no significa que el problema se acab\u00f3\u201d, advierte el soci\u00f3logo Cristiano Ramalho, de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE). \u201cEl impacto ambiental y social durar\u00e1 a\u00f1os\u201d. Al comienzo del mes de octubre, Ramalho visit\u00f3 comunidades que viven de la pesca y de la recolecci\u00f3n de jaibas y mariscos, entre las cuales lleva a cabo investigaciones desde 1993, y verific\u00f3 que la venta de peces, mariscos, cangrejos, jaibas y ostras hab\u00eda ca\u00eddo por lo menos un 80%.<\/p>\n<p>\u201cYa nadie est\u00e1 comprando pescado en Pernambuco\u201d, dice el bi\u00f3logo Gilberto Rodrigues, coordinador general del Comit\u00e9 UFPE SOS Mar, que fue creado en octubre para coordinar las actividades de la universidad referentes a la limpieza de playas y la ayuda a las comunidades de pescadores. En Pernambuco, alrededor de 30 mil personas ligadas directamente a la pesca habr\u00edan sido directamente afectadas por el derrame de petr\u00f3leo, y en Bah\u00eda ser\u00edan 140 mil. \u201cLas poblaciones que viven de la pesca artesanal ya no pueden comprar alimentos ni pagar los gastos b\u00e1sicos\u201d, comenta Ramalho. \u201cA pesar de la ayuda brindada por los habitantes de otras ciudades, el hambre ya ha llegado\u201d.<\/p>\n<p><strong>Convocatorias de investigaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl 25 de octubre, la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Ciencia y Tecnolog\u00eda de Pernambuco (Facepe) divulg\u00f3 un pliego de 2,4 millones de reales para patrocinar proyectos de investigaci\u00f3n sobre los impactos de la contaminaci\u00f3n por petr\u00f3leo en el litoral del estado. El resultado de la selecci\u00f3n est\u00e1 previsto que salga en el mes de diciembre. El 5 de noviembre, la UFPE lanz\u00f3 un pliego de emergencia para proyectos de investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n tendiente a reducir los efectos del derrame. Una semana despu\u00e9s, mediante un acuerdo de colaboraci\u00f3n con la Facepe, la FAPESP emiti\u00f3 una convocatoria a la presentaci\u00f3n de proyectos de investigaci\u00f3n sobre prevenci\u00f3n y saneamiento de accidentes petroleros (<a href=\"http:\/\/www.fapesp.br\/13741\">www.fapesp.br\/13741<\/a>). Las propuestas deben incluir a participantes de ambos estados, y el resultado del concurso referente a dicho pliego, concebido con car\u00e1cter de emergencia en funci\u00f3n de la gravedad del derrame, ser\u00e1 divulgado en abril de 2020. \u201cSin duda, este es un desastre de grandes proporciones, con consecuencias da\u00f1inas no solo a corto plazo, sino tambi\u00e9n a mediano y largo plazo, porque el saneamiento de los manglares y de los corales es muy complicado\u201d, comenta Carlos Am\u00e9rico Pacheco, presidente del directorio del Consejo T\u00e9cnico-Administrativo de la FAPESP.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"An\u00e1lisis apuntan tres \u00e1reas cercanas a la costa brasile\u00f1a donde podr\u00edan haber ocurrido derrames de petr\u00f3leo","protected":false},"author":17,"featured_media":333667,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,269,328],"coauthors":[5968],"class_list":["post-333666","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ambiente-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333666","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=333666"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":334255,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333666\/revisions\/334255"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/333667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=333666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=333666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=333666"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=333666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}