{"id":333684,"date":"2020-02-20T18:36:48","date_gmt":"2020-02-20T21:36:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=333684"},"modified":"2020-03-17T18:14:38","modified_gmt":"2020-03-17T21:14:38","slug":"los-paisajes-ocultos-del-pantanal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-paisajes-ocultos-del-pantanal\/","title":{"rendered":"Los paisajes ocultos del Pantanal"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace a\u00f1os, ge\u00f3grafos y ge\u00f3logos de Brasil y del exterior ven\u00edan estudiando los ambientes que configuran la llanura inundable del r\u00edo Negro, un humedal en la zona sur del Pantanal Matogrossense, sin darse cuenta que all\u00ed, bajo un inmenso tapiz formado por plantas acu\u00e1ticas, se escond\u00eda un lago de grandes dimensiones. En un trabajo que sali\u00f3 publicado en octubre en la revista cient\u00edfica <em>Earth Surface Processes and Landforms<\/em>, cient\u00edficos de universidades paulistas describieron el hallazgo de un lago que ocupa una superficie equivalente a poco m\u00e1s de dos tercios del territorio de la ciudad de S\u00e3o Paulo. \u201cEra casi imposible detectarlo a primera vista\u201d, afirma el ge\u00f3grafo Eder Renato Merino, investigador que realiza una pasant\u00eda posdoctoral en el Instituto de Energ\u00eda y Medio Ambiente de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEE-USP), uno de los autores del estudio citado. \u201cLa acumulaci\u00f3n de camalotes y embalsados a lo largo de su superficie, de lejos, simula una llanura cubierta de gram\u00edneas\u201d. Los camalotes \u2013plantas acu\u00e1ticas flotantes del g\u00e9nero <em>Eichhornia<\/em>\u2013 y los embalsados de otras hidr\u00f3fitas conforman islas de vegetaci\u00f3n flotante en medio de las \u00e1reas inundadas.<\/p>\n<p>Merino es uno de los responsables de la identificaci\u00f3n del lago, ubicado en la llanura del r\u00edo Negro. El hallazgo se produjo a ra\u00edz del an\u00e1lisis de las im\u00e1genes satelitales efectuado durante su doctorado, que concluy\u00f3 en 2016, bajo la direcci\u00f3n del ge\u00f3logo Mario Luis Assine, del Instituto de Geociencias y Ciencias Exactas de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de Rio Claro, en el interior del estado de S\u00e3o Paulo. Desde hace d\u00e9cadas, Assine estudia las transformaciones que atraves\u00f3 el ambiente del Pantanal, una de las mayores llanuras aluviales del mundo. En este caso, \u00e9l y Merino estaban interesados en investigar la formaci\u00f3n de las planicies del r\u00edo Negro y el proceso de captaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de aguas y sedimento en la regi\u00f3n durante los per\u00edodos de creciente, entre los meses de octubre y mayo.<\/p>\n<p>Al estudiar el curso del r\u00edo Negro, desde su cabecera en el altiplano hasta las tierras m\u00e1s bajas y llanas del Pantanal, notaron que ese cuerpo de agua se dispersaba a medida que avanzaba sobre la planicie. Alteraba su curso y creaba varios canales sinuosos a lo largo de su trayecto. Hasta all\u00ed, ninguna novedad. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/01\/19\/rios-con-voluntad-propia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Los investigadores conocen muy bien las modificaciones en el cauce de los r\u00edos del Pantanal<\/a>. La sorpresa apareci\u00f3 cuando ellos notaron que los canales parec\u00edan perderse en determinada regi\u00f3n del mapa, aparentemente compuesta por tierra firme. Era como si los canales se hundieran en el subsuelo para emerger m\u00e1s adelante. \u201cSe trataba de un \u00e1rea desierta y completamente plana, sin construcciones ni caminos o vestigios de cr\u00eda de ganado\u201d, comenta Assine, uno de los autores del art\u00edculo junto con Merino.<\/p>\n<div id=\"attachment_333689\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-1-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-333689 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-1-1140-1-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-1-1140-1-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-1-1140-1-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eder Renato Merino<\/span><\/a> La acumulaci\u00f3n de plantas acu\u00e1ticas flotantes forma una alfombra que recubre la superficie del lago<span class=\"media-credits\">Eder Renato Merino<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para entender el origen de este fen\u00f3meno, Assine y Merino se abocaron al estudio del historial de im\u00e1genes de teledetecci\u00f3n de la regi\u00f3n obtenidas por medio del sat\u00e9lite Landsat entre 2000 y 2011. \u201cAnalizamos las im\u00e1genes y luego, sobrevolamos varias veces la zona\u201d, relata Merino. \u201cConstatamos que se trataba de un lago bajo una enorme cubierta de plantas acu\u00e1ticas\u201d, explica. De regreso en el laboratorio, los investigadores realizaron an\u00e1lisis m\u00e1s minuciosos de las im\u00e1genes. El objetivo consist\u00eda en determinar la frecuencia con la que se produc\u00edan las inundaciones y el \u00edndice de humedad en aquella \u00e1rea. Vali\u00e9ndose de modelos computacionales, dedujeron que se trataba de un \u00e1rea de casi 1.100 kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>) permanentemente anegada, incluso durante los per\u00edodos estacionales de sequ\u00eda, entre mayo y septiembre. Y arribaron a la conclusi\u00f3n de que se trataba de un gran lago que hasta entonces, no hab\u00eda sido descrito.<\/p>\n<p>Se estima que el lago tendr\u00eda una profundidad de 3 a 4 metros, con alguna variaci\u00f3n en su nivel de agua entre los per\u00edodos de creciente y de sequ\u00eda. Su lecho est\u00e1 compuesto, entre otros materiales, por una capa espesa de arena fina y lodo enriquecido por materia org\u00e1nica formada a partir de la descomposici\u00f3n de vegetales. Seg\u00fan Merino, en ese lago confluyen las aguas de los r\u00edos Negro y Aquidauana, sobre todo en el per\u00edodo de crecidas. En comparaci\u00f3n con el r\u00edo Negro, el Aquidauana es el principal responsable del transporte de sedimentos hacia el lago. Esto ocurre porque a diferencia del Aquidauana, buena parte de los sedimentos del r\u00edo Negro se depositan en las tierras altas por las cuales pasa antes de descender hacia la llanura.<\/p>\n<p>El comportamiento de los dos r\u00edos que alimentan el lago tambi\u00e9n es completamente distinto uno del otro. Las aguas del r\u00edo Negro corren por varios canales, que se forman en el fondo del lago. A su vez, las aguas del Aquidauana atraviesan la zona inundada por un \u00fanico canal superficial. Seg\u00fan Assine, ese canal se form\u00f3 durante los per\u00edodos de crecida. En esa \u00e9poca, explica, las aguas del r\u00edo, ricas en sedimentos, desbordan hacia el interior del lago. \u201c<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-0-es-IMG.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El sedimento que se derrama junto con las aguas se acumula en las orillas del Aquidauana, erigiendo diques laterales elevados, que forman un canal por el cual corre el r\u00edo cuando el nivel de las aguas vuelve a disminuir<\/a>\u201d, explica.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-0-es-IMG.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"1233\" class=\"size-full wp-image-334256 alignnone\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-0-es-IMG.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-0-es-IMG.jpg 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-0-es-IMG-250x162.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-0-es-IMG-700x454.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-0-es-IMG-120x78.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><br \/>\nLos investigadores tambi\u00e9n analizaron las plantas que cubren buena parte de la superficie del lago. Seg\u00fan ellos, las mismas poseen ra\u00edces largas que se extienden por debajo de la superficie del agua. Transportadas por los r\u00edos, esas plantas se acumulan a lo largo de su superficie y, a menudo, forman islas de vegetaci\u00f3n en medio de las zonas anegadas. Algunas de esas islas est\u00e1n siendo colonizadas por especies de plantas pioneras, capaces de arraigarse y proliferar r\u00e1pidamente en ambientes inh\u00f3spitos.<\/p>\n<p>\u201cEs la primera vez que se descubre este tipo de lago fluvial en el Pantanal\u201d, resalta Merino. Se estima que ese inmenso espejo de agua se habr\u00eda formado a partir de desplazamientos de bloques tect\u00f3nicos, que todav\u00eda son frecuentes en aquella regi\u00f3n. Las fallas geol\u00f3gicas asociadas producen terremotos cuya magnitud es del orden de 3,5 grados en la escala de Richter y probablemente sean responsables del hundimiento progresivo del \u00e1rea en medio de la llanura aluvial del r\u00edo Negro, propiciando la acumulaci\u00f3n de agua y la formaci\u00f3n de un gran lago fluvial. \u201cSe trata de una regi\u00f3n muy bien preservada, a la que solamente se puede acceder navegando\u201d, dice Merino. \u201cLa zona tambi\u00e9n posee una abundante biodiversidad, y ofrece condiciones favorables para la reproducci\u00f3n de varias especies de aves, reptiles y mam\u00edferos\u201d, a\u00f1ade Assine.<\/p>\n<p>El ge\u00f3grafo Renato Lada Guerreiro, docente del Instituto Federal de Educaci\u00f3n, Ciencia y Tecnolog\u00eda de Paran\u00e1, subraya que el Pantanal es un bioma complejo, compuesto por una vasta biodiversidad de especies y una amplia variedad de ecosistemas. \u201cLa identificaci\u00f3n pormenorizada de todos esos ecosistemas constituye una tarea bastante compleja, ya sea por medio de im\u00e1genes satelitales, o bien mediante expediciones de campo\u201d, comenta el investigador, quien no intervino en la elaboraci\u00f3n del estudio. \u201cLa labor de Merino y Assine es un ejemplo de c\u00f3mo podemos profundizar nuestro conocimiento sobre los paisajes que conforman ese bioma\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_333693\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-2-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-333693 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"530\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-2-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-2-1140-1-250x116.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-2-1140-1-700x325.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/054-057_pantanal_286-2-1140-1-120x56.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eder Renato Merino<\/span><\/a> El canal por donde pasa el r\u00edo Aquidauana se form\u00f3 a partir de la acumulaci\u00f3n de sedimentos en sus m\u00e1rgenes<span class=\"media-credits\">Eder Renato Merino<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para \u00e9l, este estudio tambi\u00e9n deja a\u00fan m\u00e1s en evidencia que los sistemas formados por lagos en el Pantanal no constituyen el resultado de los mismos procesos. \u201cEl origen de ese \u2018lago escondido\u2019 en la llanura del r\u00edo Negro fue producto de procesos geol\u00f3gicos, hidrol\u00f3gicos y clim\u00e1ticos completamente distintos a aquellos que dieron origen a las lagunas de Nhecol\u00e2ndia, cercanas al municipio de Corumb\u00e1, en Mato Grosso do Sul, aunque ambas \u00e1reas se encuentren muy cerca una de otra\u201d, dice el investigador. La diferencia principal entre lagos y lagunas es su tama\u00f1o. Aunque a ambos se los define como una extensi\u00f3n de agua rodeada de tierra, los lagos, en general, son mayores que las lagunas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Guerreiro, las lagunas de Nhecol\u00e2ndia habr\u00edan surgido a partir de depresiones que se formaron por la acumulaci\u00f3n de granos de arena fina transportados por el viento durante per\u00edodos secos al final del Pleistoceno, hace entre 20 mil y 15 mil a\u00f1os. \u201cAl estudiar el Pantanal uno se sorprende con nuevos descubrimientos a cada paso\u201d, comenta Assine.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Cambios paleohidrol\u00f3gicos, cronolog\u00eda de eventos y din\u00e1mica sedimentaria de la cuenca del Pantanal durante el Cuaternario (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/87027\/mudancas-paleo-hidrologicas-cronologia-de-eventos-e-dinamica-sedimentar-no-quaternario-da-bacia-do\/?q=14\/06889-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/06889-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable <\/strong>Mario Luiz Assine (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 253.715,39<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Mapeo de las lagunas salinas y cristalinas del Pantanal de Nhecol\u00e2ndia por medio de teledetecci\u00f3n \u00f3ptica y por interferometr\u00eda (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/176616\/mapeamento-das-lagoas-salinas-e-cristalinas-do-pantanal-de-nhecolandia-por-meio-de-sensoriamento-rem\/?q=17\/26318-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 17\/26318-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca posdoctoral; <strong>Investigador responsable <\/strong>Adolpho Jos\u00e9 Melfi (USP); <strong>Becario<\/strong> Eder Renato Merino; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 209.304,09<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nMerino, E. R. y Assine, M. L. <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1002\/esp.4745\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Hidden in plain sight: How finding a lake in the Brazilian Pantanal improves understanding of wetland hydrogeomorphology<\/a>. <strong>Earth Surface Processes and Landforms<\/strong>. oct. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos descubren un lago de alrededor de mil km<sup>2<\/sup> oculto bajo las plantas acu\u00e1ticas de la llanura del r\u00edo Negro en Brasil","protected":false},"author":346,"featured_media":333685,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[308],"coauthors":[662],"class_list":["post-333684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-geografia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=333684"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333684\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":334453,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333684\/revisions\/334453"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/333685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=333684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=333684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=333684"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=333684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}