{"id":333733,"date":"2020-02-20T18:42:21","date_gmt":"2020-02-20T21:42:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=333733"},"modified":"2020-03-17T18:14:19","modified_gmt":"2020-03-17T21:14:19","slug":"desequilibrio-en-la-balanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desequilibrio-en-la-balanza\/","title":{"rendered":"Desequilibrio en la balanza"},"content":{"rendered":"<p>Las mujeres representan la mitad de los 1,2 millones de inscritos en la Orden de Abogados de Brasil (OAB). No obstante, su presencia en cargos de liderazgo en las carreras de derecho p\u00fablico y privado es minoritaria si se la compara con la participaci\u00f3n masculina. En el caso de los tribunales, un estudio llevado a cabo por el Consejo Nacional de Justicia (CNJ) revela que en los \u00faltimos 10 a\u00f1os las magistradas no ocuparon m\u00e1s del 30% de los cargos de presidente, vicepresidente, juez corregidor [auditor] u juez oidor [<em>ombudsman<\/em>].<\/p>\n<p>\u201cLa presencia de las mujeres en las distintas carreras jur\u00eddicas es de alrededor del 40%, pero ellas no progresan en las mismas a la par de los varones. Con el avance de la carrera, la participaci\u00f3n femenina disminuye\u201d, dice la soci\u00f3loga Maria da Gl\u00f3ria Bonelli, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar). En un estudio del CNJ que se llev\u00f3 a cabo con datos provenientes de 68 de los 90 tribunales de Brasil se detect\u00f3 que las mujeres representan un 38% de la magistratura. En segmentos tales como la Justicia Militar Estadual, el porcentaje es de un 3,7%. En cuanto a los cargos de jefatura, la Justicia Laboral es el sector en que ellas registraron una participaci\u00f3n mayor en la \u00faltima d\u00e9cada, con promedios de cargos que van del 33% al 49%. Por otro lado, en ese mismo per\u00edodo no hay registros de participaci\u00f3n femenina en cargos de liderazgo en la Juzgados Militares Estaduales.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Bonelli, quien recientemente concluy\u00f3 su investigaci\u00f3n denominada \u201cLa descentralizaci\u00f3n de la docencia del derecho: G\u00e9nero y diferencias en la ense\u00f1anza jur\u00eddica en Brasil\u201d, las hip\u00f3tesis que explican la escasa presencia femenina en cargos de liderazgo en la magistratura brasile\u00f1a son m\u00faltiples. Una de ellas alude al hecho de que las mujeres deben asumir funciones relacionadas con los cuidados, la administraci\u00f3n y la organizaci\u00f3n de la vida dom\u00e9stica familiar. \u201cEn tanto, los varones han ocupado hist\u00f3ricamente los puestos de privilegio en las profesiones jur\u00eddicas, ya sea en tribunales concursales, congresos o asociaciones profesionales\u201d, compara. De acuerdo con la S\u00edntesis de Indicadores Sociales divulgada por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE) en el mes de noviembre, alrededor del 20% de las mujeres brasile\u00f1as dejan actualmente de buscar trabajo porque deben ocuparse de las labores dom\u00e9sticas, de los hijos o de los familiares. Ese porcentaje es nueve veces superior al que se registra entre los varones.<\/p>\n<p>La carrera en la magistratura comienza en distritos menores. A medida que asciende, el profesional va siendo trasladado a ciudades mayores. \u201cEsta din\u00e1mica puede dificultar el progreso de las juezas que tiene hijos, por ejemplo. Mudarse de ciudad exige la b\u00fasqueda de nuevas escuelas y un replanteo de la estructura de apoyo escolar\u201d, dice Bonelli. A juicio de la soci\u00f3loga, otra hip\u00f3tesis que puede explicar la presencia femenina minoritaria en cargos de liderazgo reside en la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a, que posibilita que ellas se retiren de la vida profesional cinco a\u00f1os antes que los varones. \u201cSiendo as\u00ed, algunas mujeres optan por jubilarse antes de llegar a los puestos m\u00e1s altos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Pese a ser minoritaria en cargos jer\u00e1rquicos, el CNJ constat\u00f3 que la participaci\u00f3n de las mujeres en la magistratura viene aumentando en los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Pas\u00f3 de un 24,6% en 1988, a un 38,8% en 2018, una presencia que antes de 1980 era poco significativa. Actualmente, la Justicia Laboral y la Justicia Estadual son las \u00e1reas con mayores porcentajes de mujeres en actividad en la magistratura: con el 50,6% y el 37,4%, respectivamente.<\/p>\n<p>En cuanto a los cargos administrativos, el estudio del CNJ revel\u00f3 que ellas representaron el 56,6% del total de empleados del Poder Judicial en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, ocupando en promedio un 56,8% de las funciones de secretariado y cargos comisionados y un 54,7% de los puestos de jefatura durante el per\u00edodo analizado. \u201cEste tipo de trabajo no registra un dominio masculino, y se detecta una participaci\u00f3n femenina significativa. Se trata de actividades administrativas, con atribuciones rutinarias y que reportan al comando de la magistratura. Es decir, representan funciones con menor autonom\u00eda, capacidad y remuneraci\u00f3n si se las compara con la carrera judicial, por ejemplo, donde la presencia masculina es mayor\u201d, dice Bonelli.<\/p>\n<p>La tendencia de las primeras mujeres que ingresaron en la magistratura fue la de reflejarse en el modelo masculino, de manera tal que hasta hace poco tiempo muchas de ellas usaban el apelativo de \u201cjuez\u201d, en lugar de \u201cjueza\u201d para autodenominarse, dice Bonelli. \u201cActualmente, se utiliza con mayor frecuencia la denominaci\u00f3n de \u2018jueza\u2019, pero la profesi\u00f3n a\u00fan no ha logrado desligarse de la l\u00f3gica masculina\u201d, analiza, remiti\u00e9ndose a la ceremonia de toma de posesici\u00f3n del cargo como procuradora general de la Rep\u00fablica de Raquel Dodge, en 2017. \u201cEn las fotograf\u00edas del evento, puede verse tanto a Dodge como a Rosa Weber y Carmen Lucia, magistradas del Supremo Tribunal Federal [STF] vestidas de negro, utilizando collares de perlas, en una imagen de supuesta neutralidad y como parte de una din\u00e1mica de ocultamiento del g\u00e9nero\u201d.<\/p>\n<p>Esta una dificultad queda en evidencia en los bancos acad\u00e9micos. En 2015, Sheila Neder Cerezetti, del Departamento de Derecho Comercial de la Facultad de Derecho de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FD-USP), fue consultada por un grupo de alumnas que manifestaban no sentirse c\u00f3modas para participar en clase. Cuando lo hac\u00edan, notaban que sus argumentos ten\u00edan escasa repercusi\u00f3n. \u201cLas estudiantes quer\u00edan investigar si esas sensaciones eran propias o estaban relacionadas con cuestiones estructurales de la universidad\u201d, recuerda Neder Cerezetti, quien ya hab\u00eda constatado la preponderancia de las intervenciones masculinas, como as\u00ed tambi\u00e9n que las muchachas sol\u00edan aguardar a que terminara la clase para despejar dudas en car\u00e1cter privado.<\/p>\n<p>En el estudio intitulado \u201cInteracciones de g\u00e9nero en las aulas de la Facultad de Derecho de la USP: \u00bfUn curr\u00edculo oculto?\u201d, desarrollado a partir del trabajo de 23 investigadoras, graduandas y posgraduandas bajo la coordinaci\u00f3n de Neder Cerezetti, se analiz\u00f3 la din\u00e1mica en las aulas, en busca de entender de qu\u00e9 manera la cuesti\u00f3n del g\u00e9nero marca el proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje en Largo S\u00e3o Francisco, la sede de la referida unidad acad\u00e9mica. Una de las coordinadoras del Grupo de Investigaci\u00f3n y Estudios sobre Inclusi\u00f3n en la Academia (GPEIA, por sus siglas en portugu\u00e9s), la doctoranda en la instituci\u00f3n L\u00edvia Gil Guimar\u00e3es, explica que los resultados del proyecto coinciden con los hallazgos de los trabajos realizados en el exterior, tal como es el caso del estudio denominado \u201cBecoming gentlemen: Women, law school and institutional change\u201d. En este trabajo, desarrollado por investigadoras de instituciones estadounidenses tales como la Universidad de Pensilvania y la Universidad Colgate, pudo comprobarse que las alumnas inician la carrera de derecho con autoestima y voluntad de desempe\u00f1ar la abogac\u00eda en la rama del derecho p\u00fablico, pero ese inter\u00e9s desaparece antes de llegar a graduarse.<\/p>\n<p>Recurriendo a un trabajo de observaci\u00f3n participante en las aulas de la carrera y a entrevistas individuales realizadas con estudiantes, la investigaci\u00f3n de la FD-USP identific\u00f3 patrones estructurales que desalientan la participaci\u00f3n de las alumnas en el sal\u00f3n de clases. Entre ellas figura el hecho de que todas las aulas est\u00e9n denominadas con el nombre de docentes varones y la ausencia de referencias a autoras femeninas en los contenidos program\u00e1ticos. Asimismo, se registr\u00f3 que la participaci\u00f3n femenina en la carrera de derecho es mayor en los a\u00f1os iniciales.<\/p>\n<p>En el estudio tambi\u00e9n se analiz\u00f3 la relaci\u00f3n entre alumnos y docentes en diferentes per\u00edodos lectivos. \u201cDetectamos que los estudiantes percib\u00edan a los docentes varones como seres complejos, en tanto y en cuanto pod\u00edan ser simult\u00e1neamente r\u00edgidos y divertidos, mientras que las profesoras suelen ser caratuladas en categor\u00edas uniformes: o se las consideraba r\u00edgidas o bien, maternales\u201d, resalta Cec\u00edlia Barreto de Almeida, que realiza una maestr\u00eda en la instituci\u00f3n y es una de las coordinadoras del GPEIA. Otra situaci\u00f3n frecuente que se registr\u00f3 principalmente en el turno nocturno alude a disputas entre los alumnos de mayor edad, que generalmente cursan derecho como segunda carrera, y las docentes. \u201cMuchos de ellos toman una postura en el aula como si tuvieran alguna autoridad de conocimiento frente a las docentes, algo que no siempre es real, porque, al fin y al cabo, a pesar de ser graduados, no poseen formaci\u00f3n jur\u00eddica\u201d, dice Neder Cerezetti.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/074-079_direito-e-genero_286-0-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1000\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/074-079_direito-e-genero_286-0-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/074-079_direito-e-genero_286-0-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/074-079_direito-e-genero_286-0-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Con base en esas observaciones, el estudio apunta la existencia de un \u201ccurr\u00edculo oculto\u201d en la facultad, es decir, una din\u00e1mica educativa y de aprendizaje que prioriza y estimula la participaci\u00f3n masculina en detrimento de las mujeres. \u201cNotamos que existe un movimiento de \u2018invisibilizaci\u00f3n\u2019 del g\u00e9nero femenino y una naturalizaci\u00f3n del masculino, ya sea por cuenta de una participaci\u00f3n m\u00e1s frecuente, o bien en funci\u00f3n de los ejemplos aludidos y la bibliograf\u00eda impartida, que tiende a priorizar a los autores varones\u201d, comenta Guimar\u00e3es.<\/p>\n<p>Para Neder Cerezetti, esta realidad debe replantearse. \u201cEl sal\u00f3n de clases es el espacio de formaci\u00f3n de los futuros profesionales y las relaciones desiguales impactan en el desarrollo de la carrera jur\u00eddica\u201d, analiza. Seg\u00fan ella, los primeros pasos tendientes a una transformaci\u00f3n en ese sentido sobrevinieron inmediatamente despu\u00e9s de que se divulgaron los resultados del estudio, cuando otros docentes comenzaron a prestar atenci\u00f3n a la participaci\u00f3n de varones y mujeres en las aulas. Ese es el caso, por ejemplo, de Nina Beatriz Stocco Ranieri, docente de la instituci\u00f3n desde hace 17 a\u00f1os. \u201cYo me percataba del silencio de las chicas, pero lo atribu\u00eda al hecho de que las comisiones eran muy numerosas. La investigaci\u00f3n descorri\u00f3 un velo, poniendo en evidencia la necesidad de hallar formas de brindarles a ellas una mayor participaci\u00f3n, priorizando sus posturas y compartiendo las dudas planteadas en privado con toda la clase\u201d, dice Ranieri. Otra iniciativa alude a la adopci\u00f3n de m\u00e1s bibliograf\u00eda producida por mujeres, aparte de citar ejemplos de juristas y abogadas que llegaron a cargos de alto nivel.<\/p>\n<p>Institucionalmente, tambi\u00e9n se adoptaron cambios tales como la inauguraci\u00f3n de la primera aula con nombre de mujer, en homenaje a Ada Pellegrini Grinover (1933-2017), abogada procesalista de origen italiano que fue profesora titular de la instituci\u00f3n hasta 2003. Ella fue la primera mujer que defendi\u00f3 un doctorado en derecho en la USP y tambi\u00e9n la primera docente de derecho procesal, adem\u00e1s de haber ocupado el cargo de prorrectora de grado de la universidad. \u201cLa facultad fue creada en 1827 y hasta ahora todas sus aulas llevaban nombres de varones, un escenario que colabora para perpetuar la cultura masculina\u201d, dice Ranieri, remarcando la necesidad de alterar la composici\u00f3n de los \u00e1mbitos f\u00edsicos, para que sea posible poner en evidencia la presencia femenina.<\/p>\n<p>Al igual que la FD-USP, la Facultad de Derecho de Olinda, que actualmente es la Facultad de Derecho de Recife (FDR), de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), se cuenta entre las m\u00e1s antiguas del pa\u00eds. En la FDR hay m\u00e1s mujeres dando clases en la carrera de grado que en el posgrado, informa Luciana Grassano Melo, quien fue la primera mujer al mando de la instituci\u00f3n, entre 2007 y 2015. \u201cEn ambos casos, la presencia femenina es minoritaria, pero las cifras disminuyen considerablemente en el posgrado. Adem\u00e1s, la participaci\u00f3n de mujeres en tribunales concursales y en congresos tambi\u00e9n es acotada\u201d, afirma. Para ampliar la docencia femenina en las carreras de maestr\u00eda y doctorado, Grassano Melo explica que este a\u00f1o se incorporaron seis docentes que ya daban clases en la carrera de grado. \u201cTambi\u00e9n agregamos ahora una c\u00e1tedra sobre feminismo para los estudiantes del posgrado\u201d, dice la docente, que es profesora de derecho financiero y tributario.<\/p>\n<p>Ranieri, una de las 26 mujeres del cuerpo docente de la FD-USP, conformado por 150 profesores, avala la necesidad de realizar estudios que permitan comprender los motivos de la escasa participaci\u00f3n femenina en la docencia. En ese sentido, la facultad pretende llevar a cabo estudios comparativos junto a instituciones francesas y estadounidenses a partir del a\u00f1o que viene. \u201cEn Brasil, la mitad de los egresados de las carreras de derecho son mujeres, que a su vez representan el 40% de los docentes de la carrera de grado y el 20% en los cursos de posgrado\u201d, informa Bonelli, de la UFSCar.<\/p>\n<p>Recientemente, tambi\u00e9n como resultado de la investigaci\u00f3n de la USP, se crearon en la FD-USP una auditor\u00eda para la recepci\u00f3n de demandas relacionadas con cuestiones de g\u00e9nero y una comisi\u00f3n para combatir los prejuicios contra las mujeres. Se modificaron las reglas para los concursos docentes, de manera tal que, de haber una postulante embarazada, ser\u00e1 posible aplazarlo por un a\u00f1o en caso de que as\u00ed se lo solicite. \u201cLa investigaci\u00f3n repercuti\u00f3 en otras instituciones educativas y estudios privados de abogados, que nos han consultado para entender c\u00f3mo pueden transformarse los ambientes de trabajo\u201d, dice Neder Cerezetti.<\/p>\n<p>Para indagar acerca de la existencia de una barrera invisible que les impide a las mujeres alcanzar la c\u00faspide de la carrera en las profesiones jur\u00eddicas \u2013el mentado \u201ctecho de vidrio\u201d\u2013, Patr\u00edcia Tuma Martins Bertolin, docente de derecho laboral en la Universidad Presbiteriana Mackenzie, llev\u00f3 a cabo una investigaci\u00f3n en 10 de los 20 mayores bufetes de abogados del pa\u00eds, que figuran en el <em>ranking<\/em> de Chambers and Partners, organizaci\u00f3n del Reino Unido que desarrolla estudios globales sobre las carreras de derecho. Tras analizarse la estructura jer\u00e1rquica de esos estudios jur\u00eddicos, en el trabajo, que concluy\u00f3 en 2016 y fue publicado como libro en 2017, se constat\u00f3 que, si bien aparec\u00edan como mayor\u00eda en la base, las mujeres eran una minor\u00eda en la c\u00faspide jer\u00e1rquica en ocho de los diez despachos evaluados. Intrigada con el estatus de los dos estudios jur\u00eddicos que contaban con m\u00e1s mujeres ocupando cargos de jefatura, Bertolin profundiz\u00f3 la investigaci\u00f3n, para lo cual realiz\u00f3 32 entrevistas. \u201cDetect\u00e9 que esos despachos funcionan con horarios flexibles, que les permiten a los profesionales trabajar desde su casa, lo que aparentemente propicia el ensamble con la vida familiar\u201d, relata.<\/p>\n<p>No obstante, a pesar de esa flexibilidad, refiere Bertolin, las condiciones laborales son \u201ccalamitosas\u201d. Las empresas les demandan a las profesionales disponibilidad tiempo completo, incluso de madrugada y los fines de semana, para atender llamadas telef\u00f3nicas de clientes en distintas partes del mundo. \u201cEn el marco de la investigaci\u00f3n, constat\u00e9 que los varones se rehusaban a someterse a tales condiciones, pero las mujeres aceptaban, para poder acercarse a la cumbre de la carrera\u201d, analiza. Bertolin recuerda que en Brasil, la inserci\u00f3n de las mujeres en la abogac\u00eda se produjo en los \u00faltimos 40 a\u00f1os. De manera tal que as\u00ed como durante toda la d\u00e9cada de 1930 se inscribieron 375 varones y tan solo tres mujeres en la OAB [el colegio de abogados] del estado de S\u00e3o Paulo, en la d\u00e9cada de 1970 fueron 19 mil varones y 6 mil mujeres, cifras que pasaron a ser, respectivamente, 61 mil y 65 mil en la primera d\u00e9cada de los a\u00f1os 2000.<\/p>\n<p>Atenta a ese proceso y preocupada por las condiciones laborales adversas del ambiente jur\u00eddico, la OAB cre\u00f3 hace seis a\u00f1os la Comisi\u00f3n Nacional de Mujeres Abogadas. Su actual presidenta, Daniela Lima de Andrade Borges, relata que, como parte de los trabajos de la comisi\u00f3n, se modific\u00f3 el estatuto que rige a la profesi\u00f3n. A partir de 2016, se incluyeron prerrogativas para embarazadas y lactantes, excluidas, por ejemplo, de la necesidad de someterse al detector de metales y con prioridad para las alocuciones orales en las audiencias. Tambi\u00e9n se incluy\u00f3 la posibilidad de postergaci\u00f3n del plazo de audiencia, cuando la \u00fanica abogada de un determinado proceso se encuentre en licencia por maternidad, y se instalaron \u201ccambiadores\u201d para el cambio de pa\u00f1ales en los tribunales. A partir de marzo de 2019, la OAB dej\u00f3 de aceptar la inscripci\u00f3n de licenciados en derecho acusados en procesos penales por violencia contra las mujeres, ancianos, ni\u00f1os, adolescentes y personas con discapacidades f\u00edsicas o mentales.<\/p>\n<p>En tanto, la Asociaci\u00f3n de Magistrados Brasile\u00f1os (AMB), creada en 1949, acaba de elegir por primera vez a una mujer para presidirla. Con alrededor del 80% de los votos, la carioca Renata Gil, jueza desde hace 21 a\u00f1os, ser\u00e1 la responsable de la entidad durante los pr\u00f3ximos dos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nPara descentralizar la docencia del derecho: G\u00e9nero y diferencia en la educaci\u00f3n jur\u00eddica en Brasil (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/95205\/descentrando-a-docencia-do-direito-genero-e-diferenca-no-ensino-juridico-no-brasil\/?q=16\/08850-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 16\/08850-1<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Maria da Gl\u00f3ria Bonelli (UFSCar); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 71.137<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<\/strong><br \/>\nNEDER CEREZETTI, S. C. <em>et a<\/em>l. <strong>Intera\u00e7\u00f5es de g\u00eanero nas salas de aula da Faculdade de Direito da USP: Um curr\u00edculo oculto?<\/strong> S\u00e3o Paulo: C\u00e1tedra Unesco de Derecho a la Educaci\u00f3n\/ Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), 2019, 127 p.<br \/>\nBERTOLIN, P. T. M. <strong>Mulheres na advocacia<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Lumen Juris, 2017, 260 p.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Informe<\/strong><br \/>\nDiagn\u00f3stico de la participaci\u00f3n femenina en el Poder Judicial. Brasilia: Consejo Nacional de Justicia, 2019, 28 p.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La participaci\u00f3n femenina en diferentes profesiones jur\u00eddicas disminuye a la par de su progreso en la carrera","protected":false},"author":601,"featured_media":333734,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[389],"coauthors":[1600],"class_list":["post-333733","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-derecho","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=333733"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333733\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":334313,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333733\/revisions\/334313"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/333734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=333733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=333733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=333733"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=333733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}