{"id":333739,"date":"2020-02-20T18:42:39","date_gmt":"2020-02-20T21:42:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=333739"},"modified":"2020-03-17T18:14:33","modified_gmt":"2020-03-17T21:14:33","slug":"monteiro-lobato-y-la-maquina-de-vender-libros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/monteiro-lobato-y-la-maquina-de-vender-libros\/","title":{"rendered":"Monteiro Lobato y la m\u00e1quina de vender libros"},"content":{"rendered":"<p>Revolucionario. As\u00ed era como Monteiro Lobato (1882-1948) al rondar sus 60 a\u00f1os, considerado a la saz\u00f3n el autor brasile\u00f1o m\u00e1s importante de la literatura infantil, alud\u00eda sin ninguna modestia a su propia actividad como editor, entre 1918 y 1927. Y esa autocalificaci\u00f3n hizo escuela: el adjetivo fue reproducido numerosas veces, incluso por su principal bi\u00f3grafo, Edgard Cavalheiro, autor de <em>Monteiro Lobato: Vida e obra <\/em>(1955), el primero que reconstruy\u00f3 detalladamente su labor en esa actividad. Ahora, con base en documentos in\u00e9ditos hasta hace poco, ese aspecto de su imagen vuelve al centro del debate. \u201cTodos los trabajos que lo presentan como un editor con gran capacidad de innovaci\u00f3n ten\u00edan como fuente principal lo que el propio Lobato dec\u00eda acerca de s\u00ed mismo\u201d, dice Cilza Bignotto, docente de teor\u00eda literaria y literatura brasile\u00f1a en la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop). En el libro intitulado <em>Figuras de autor, figuras de editor<\/em> (editorial Unesp, 2018), al revisar la historia empresarial de Monteiro Lobato, analiza cu\u00e1l fue su dimensi\u00f3n transformadora.<\/p>\n<p>\u201cMonteiro Lobato debe en efecto ser recordado como uno de los grandes editores brasile\u00f1os, como alguien que renov\u00f3 muchas de las pr\u00e1cticas por ese entonces existentes\u201d, analiza la investigadora. Uno de sus logros, tal como Bignotto procura demostrar, fue el establecimiento de una red de distribuci\u00f3n que transformar\u00eda el mercado editorial en Brasil. Monteiro Lobato, quien ya al comienzo de los a\u00f1os 1920 distribu\u00eda sus libros en localidades de todo el pa\u00eds, incluso en lo que entonces era el territorio del Acre, reivindicaba para s\u00ed la creaci\u00f3n de esa red, a partir de lo que \u00e9l denomin\u00f3, en una entrevista que le concedi\u00f3 a la revista <em>Leitura<\/em>, en 1943, como una \u201cresoluci\u00f3n revolucionaria\u201d: el env\u00edo de una carta a conocidos suyos y alcaldes de otras ciudades solicit\u00e1ndoles que les recomendaran a comerciantes que pudieran exhibir libros en sus establecimientos y que aceptaran venderlos en consignaci\u00f3n. \u201cUn negocio redondo\u201d, promet\u00eda el editor, quien no hac\u00eda distinciones entre libreros, carniceros y otros comerciantes, y afirmaba que de esa manera hab\u00eda conseguido m\u00e1s de mil puntos de venta, superando as\u00ed con creces las dificultades para hacer que los libros llegaran a los brasile\u00f1os interesados en leerlos.<\/p>\n<p>El episodio ha sido tratado por bi\u00f3grafos y otros estudiosos, que mencionan la importancia de la correspondencia \u2013cuyo paradero sigue siendo desconocido\u2013 para los destinos del mercado editorial brasile\u00f1o. \u201cLas cartas constituyen un documento que hasta ahora, nadie ha podido hallar\u201d, subraya Bignotto, quien est\u00e1 dedicada al universo lobatiano desde la d\u00e9cada de 1990 y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/08\/22\/el-brasil-visto-desde-la-quinta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">es una de las responsables de la creaci\u00f3n del Fondo Monteiro Lobato en el Centro de Documentaci\u00f3n Alexandre Eul\u00e1lio de la Universidad de Campinas<\/a> (Cedae-Unicamp). Bignotto muestra c\u00f3mo se estructur\u00f3 el comercio de libros a partir de una estructura existente, que Monteiro Lobato ampli\u00f3, principalmente a partir del contacto con hombres de las letras y cuya base era la <em>Revista do Brasil<\/em>, de la cual estuvo a cargo de su edici\u00f3n entre 1918 y 1925. Escritores de distintas regiones del pa\u00eds vend\u00edan suscripciones de esa publicaci\u00f3n, garantizando as\u00ed la circulaci\u00f3n de un veh\u00edculo que pod\u00eda, eventualmente, divulgar sus trabajos. Monteiro Lobato, a su vez, \u201cbeneficiaba con la publicaci\u00f3n de art\u00edculos a aquellos escritores que lo ayudaban a vender la revista\u201d, escribe la investigadora. Cuando la <em>Revista do Brasil<\/em> dej\u00f3 de ser solamente el t\u00edtulo del peri\u00f3dico para convertirse en la editorial hom\u00f3nima, fue gracias esos hombres que los libros se difundieron por el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Para la reconstrucci\u00f3n de la actividad editorial del escritor, organizada jur\u00eddicamente en cinco empresas a lo largo de los nueve a\u00f1os que dur\u00f3 el emprendimiento, Bignotto se vali\u00f3 no solo de las cartas y declaraciones publicadas en peri\u00f3dicos, sino tambi\u00e9n del proceso judicial referente a la quiebra de la Companhia Graphico-Editora Monteiro Lobato, que se tramit\u00f3 entre 1925 y 1927 y que a\u00fan no hab\u00eda sido estudiada en forma integral por otro investigador. Ella analiz\u00f3 datos de tirajes, pagos de derechos de autor, documentos referentes a la contrataci\u00f3n de autores, registros de ventas al gobierno y pormenores diarios del proceso de producci\u00f3n. A partir de los contratos y de la correspondencia intercambiada con otros autores acerca de las condiciones de publicaci\u00f3n, emerge un profesional comprometido con la difusi\u00f3n de las obras, la rendici\u00f3n de cuentas y el pago de derechos de autor.<\/p>\n<div id=\"attachment_333740\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-0-800-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-333740 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-0-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1097\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-0-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-0-800-1-250x343.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-0-800-1-700x960.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-0-800-1-120x165.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo\/ Fundaci\u00f3n Casa de Rui Barbosa  <\/span><\/a> Carta de la editorial de Lobato proponi\u00e9ndole a Roquette Pinto la publicaci\u00f3n de su libro <em>Li\u00e7\u00f5es de hist\u00f3ria natural<\/em><span class=\"media-credits\">Archivo\/ Fundaci\u00f3n Casa de Rui Barbosa  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La actividad comercial de Monteiro Lobato, aclamada en textos de la \u00e9poca, era exaltada como una \u201cgran m\u00e1quina de vender libros\u201d y a \u00e9l se lo identificaba como \u201cel padre del libro para las masas\u201d. Monteiro Lobato sigue siendo reconocido como un precursor en la historia editorial brasile\u00f1a, cuyas pr\u00e1cticas renov\u00f3, dice Bignotto. \u201cPero denominarlo \u2018revolucionario\u2019 resulta temerario, sostiene la investigadora, \u201cporque as\u00ed parecer\u00eda que antes de \u00e9l no hubo editores que realizaran esfuerzos similares\u201d. La primera parte de <em>Figuras de autor, figuras de editor<\/em> hace hincapi\u00e9 en algunos de esos editores y en sus semejanzas con Monteiro Lobato, tales como Francisco de Paula Brito (1809-1861), quien intent\u00f3 establecer una red nacional de distribuci\u00f3n, y Baptiste-Louis Garnier (1823-1893), un franc\u00e9s radicado en Brasil que habr\u00eda fomentado la profesionalizaci\u00f3n de los escritores. El libro reconstruye la historia editorial brasile\u00f1a desde la instalaci\u00f3n de la Prensa Real, en 1808, por la familia real portuguesa, hasta el comienzo del siglo XX, cuando la generaci\u00f3n de Monteiro Lobato inici\u00f3 la modernizaci\u00f3n de la industria editorial brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201cMonteiro Lobato es una figura singular, pero no \u00fanica. Forma parte de un proceso de modernizaci\u00f3n del cual tal vez fuera, en aquel momento, el \u00e1pice, dado que se aboc\u00f3 al mercado editorial de una manera que muchos otros no lo hicieron\u201d, dice el soci\u00f3logo Enio Passiani, docente en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Autor de <em>Na trilha do Jeca: Monteiro Lobato, o p\u00fablico leitor e a forma\u00e7\u00e3o do campo <\/em>(Editorial Edusp, 2003), \u00e9l atribuye, en parte a la capacidad de autopromoci\u00f3n del escritor, el mito de Monteiro Lobato como \u201cpionero de las editoriales nacionales\u201d, pero tambi\u00e9n resalta el gran prestigio del cual disfrutaba al comienzo de la d\u00e9cada de 1920: \u201cMonteiro Lobato fue un editor exitoso porque era un autor famoso. Su pr\u00e1ctica editorial sac\u00f3 provecho de toda la red de relaciones e influencia que \u00e9l hab\u00eda obtenido como uno de los escritores m\u00e1s importantes de aquella \u00e9poca\u201d.<\/p>\n<p>La actividad de Monteiro Lobato como editor, que comenz\u00f3 en 1918 con la publicaci\u00f3n de <em>O Sac\u00ed Perer\u00ea: Resultado de um inqu\u00e9rito<\/em>, de su autor\u00eda personal, y finaliz\u00f3 en 1927, cuando asumi\u00f3 el cargo de agregado comercial en el consulado brasile\u00f1o en Nueva York, estuvo signada por una serie de reveses. \u201cIntent\u00f3 triunfar toda su vida y m\u00e1s de una vez fracas\u00f3. Monteiro Lobato acumul\u00f3 infortunios en la vida\u201d, dice Marisa Lajolo, docente de la Unicamp y de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, y coordinadora del proyecto de investigaci\u00f3n intitulado \u201cMonteiro Lobato (1882-1948) y otros modernismos brasile\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Eso es particularmente real en cuanto a la Companhia Graphico-Editora Monteiro Lobato, fundada cuando el editor, preocupado por asegurar la calidad gr\u00e1fica de las ediciones, import\u00f3 m\u00e1quinas y mont\u00f3 una imprenta tipogr\u00e1fica. No pas\u00f3 mucho tiempo para que los cambios en la pol\u00edtica econ\u00f3mica del pa\u00eds condujeran a un aumento sustancial de su deuda y posteriormente a la crisis que derivar\u00eda en la quiebra. Sus actividades se vieron afectadas por dificultades en la producci\u00f3n, generadas por la Revoluci\u00f3n Tenentista de 1924 en S\u00e3o Paulo, la sequ\u00eda que sobrevino al a\u00f1o siguiente, que cort\u00f3 el suministro de energ\u00eda el\u00e9ctrica en la ciudad, y el boicot del gobierno al cat\u00e1logo de la editorial, luego de que Monteiro Lobato criticara p\u00fablicamente las medidas tomadas por el presidente Artur Bernardes (1922-1926).<\/p>\n<div id=\"attachment_333748\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-2-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-333748 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-2-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"866\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-2-1140-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-2-1140-1-250x271.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-2-1140-1-700x758.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/080-083_lobato-editor_286-2-1140-1-120x130.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons<\/span><\/a> Monteiro Lobato: un precursor de la historia editorial brasile\u00f1a<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>El editor se mantuvo activo hasta 1929, gracias a la fundaci\u00f3n de la Companhia Editora Nacional, que se convertir\u00eda, en manos de su socio Octalles Marcondes Ferreira (1900-1973), en la mayor editorial del pa\u00eds entre las d\u00e9cadas de 1940 y 1970. Aunque su socio era el responsable comercial de la empresa, el pedido de quiebra lo present\u00f3 Monteiro Lobato, durante un per\u00edodo de ausencia de Ferreira. En declaraciones posteriores, el administrador dir\u00eda que la situaci\u00f3n podr\u00eda haber sido subsanada sin necesidad de tomar una resoluci\u00f3n tan dr\u00e1stica.<\/p>\n<p>\u201cA Monteiro Lobato le faltaba olfato comercial, pero en muchos aspectos \u00e9l ten\u00eda noci\u00f3n de mercado\u201d, dice Passiani. En 1920, la firma Monteiro Lobato &amp; Cia., seg\u00fan su propio <em>ranking<\/em>, ocupaba el sexto puesto en tiraje de obras, con 56 mil ejemplares vendidos, con 28 de las 48 obras lanzadas en el pa\u00eds entre 1920 y 1922 editadas por la empresa. Las pr\u00e1cticas que adopt\u00f3 Monteiro Lobato siguen en boga, tales como el uso de tapas coloridas \u2013algo hasta entonces reservado fundamentalmente a la literatura de escaso valor\u2013, la publicaci\u00f3n de principiantes, la apuesta a novelas populares y las ventas al gobierno con miras, sobre todo, a mantener la salud financiera de la empresa. \u201cCasos tales como, por ejemplo, el de <em>Narizinho arrebitado<\/em>, la versi\u00f3n escolar de <em>A menina do narizinho arrebitado<\/em>, del propio Monteiro Lobato, que se adopt\u00f3 como libro de lectura en las escuelas del estado de S\u00e3o Paulo, colaboraron para sostener su actividad editorial\u201d, dice el dise\u00f1ador Didier Dias de Moraes, quien desarroll\u00f3 una investigaci\u00f3n en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo sobre el dise\u00f1o del libro did\u00e1ctico de la Companhia Editora Nacional (1926-1980).<\/p>\n<p>Las publicaciones que cambiaron la literatura infantil brasile\u00f1a tambi\u00e9n surgieron, en parte, a partir de esa perspectiva comercial del editor. En una \u00e9poca en la cual los ni\u00f1os tan solo dispon\u00edan de libros que preconizaban la educaci\u00f3n moral y c\u00edvica, y obras extranjeras traducidas, Monteiro Lobato detect\u00f3 la ausencia de cierto tipo de producci\u00f3n: \u201cEl mercado editorial no ofrec\u00eda el tipo de libro que a \u00e9l le gustar\u00eda leerle a un ni\u00f1o\u201d, explica Bignotto, \u201centonces decidi\u00f3 escribir\u201d. Desde la primera versi\u00f3n de <em>A menina do narizinho arrebitado<\/em>, de 1920, hasta el proceso de quiebra, Monteiro Lobato &amp; Cia. public\u00f3 ocho t\u00edtulos de su autor\u00eda, a los cuales se sumar\u00eda una serie de otros autores, acumulando casi 200 ediciones y reediciones hasta la muerte de Monteiro Lobato, seg\u00fan un estudio llevado a cabo en el marco del proyecto coordinado por Lajolo.<\/p>\n<p>Su meta como escritor, sin embargo, no eran solamente las ventas: \u201cEra un gran autor, con un proyecto est\u00e9tico bien definido y que, entre otros aspectos, buscaba valorar la cultura nacional\u201d, dice Bignotto, recordando el car\u00e1cter esencialmente brasile\u00f1o de los relatos que describ\u00edan la vida en el rancho del p\u00e1jaro amarillo (<em>S\u00edtio do Pica-Pau Amarelo<\/em>, otra de sus obras famosas). Para Jorge Coli, historiador del arte y docente de la Unicamp, \u201csus libros infantiles introducen un poderoso instrumento cr\u00edtico en el pensamiento de los ni\u00f1os. \u00c9l los anima contra cualquier afirmaci\u00f3n con la que puedan discordar, incluso viniendo del propio autor. Les ense\u00f1a a desconfiar de todo enunciado taxativo, impone un an\u00e1lisis\u201d. Cabe recordar que aquella era una \u00e9poca en la que las obras disponibles estaban dedicadas a prescribirles comportamientos a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>La profesora Lajolo, quien planific\u00f3 <em>Monteiro Lobato livro a livro: Obra infantil<\/em> (editorial Unesp, 2008), afirma que Monteiro Lobato fue el creador de una literatura irreverente, basada en la imaginaci\u00f3n y en un enfoque cr\u00edtico de la sociedad brasile\u00f1a. La investigadora tambi\u00e9n destaca \u201cla precocidad\u201d con la que el editor percibi\u00f3 \u201cla enorme importancia del mercado de libros infantiles y juveniles\u201d: \u201cM\u00e1s all\u00e1 de explotar ciertos contenidos, \u00e9l tambi\u00e9n es un precursor de la profesionalizaci\u00f3n de ese tipo de literatura\u201d, a\u00f1ade Lajolo. Si el mercado actual est\u00e1 formado por autores que sacan provecho de los libros para j\u00f3venes y ni\u00f1os, eso es gracias a la obra de Monteiro Lobato, argumenta Lajolo. En ese sentido, ciertamente fue un revolucionario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con base en nuevos documentos, una investigaci\u00f3n revisa el aporte del escritor a la historia editorial brasile\u00f1a","protected":false},"author":657,"featured_media":333744,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[1946],"class_list":["post-333739","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/657"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=333739"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333739\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":334461,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333739\/revisions\/334461"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/333744"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=333739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=333739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=333739"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=333739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}