{"id":333753,"date":"2020-02-20T18:43:11","date_gmt":"2020-02-20T21:43:11","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=333753"},"modified":"2020-02-20T18:43:11","modified_gmt":"2020-02-20T21:43:11","slug":"ensenanza-de-oficios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ensenanza-de-oficios\/","title":{"rendered":"Ense\u00f1anza de oficios"},"content":{"rendered":"<p>A finales del a\u00f1o 1909, el gobierno brasile\u00f1o lanz\u00f3 una iniciativa tendiente a asegurarles a los j\u00f3venes hu\u00e9rfanos o provenientes de familias pobres la oportunidad de adquirir habilidades t\u00e9cnicas y capacitarse laboralmente. De acuerdo con el discurso oficial de la \u00e9poca, la creaci\u00f3n de 19 Escuelas de Aprendices Artesanos apuntaba a inculcarles a los adolescentes la cultura del trabajo y a formar ciudadanos \u00fatiles para la naci\u00f3n. Al cabo de 110 a\u00f1os, a esas hist\u00f3ricas escuelas se las considera como el punto de partida de una pol\u00edtica nacional de educaci\u00f3n t\u00e9cnica y profesional que redund\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Red Federal de Educaci\u00f3n Profesional y Tecnol\u00f3gica, ligada al Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC), y que en la actualidad cuenta con 644 campus distribuidos todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esas escuelas fueron una respuesta a la preocupaci\u00f3n del gobierno brasile\u00f1o con relaci\u00f3n al crecimiento de la poblaci\u00f3n urbana y al aumento de las desigualdades socioecon\u00f3micas en las ciudades del pa\u00eds. Tales fen\u00f3menos, en palabras de Nilo Pe\u00e7anha (1867-1924), por ese entonces presidente de la Rep\u00fablica, exig\u00edan la adopci\u00f3n de mecanismos que les permitieran a los j\u00f3venes de las clases m\u00e1s pobres \u201cobtener los medios como para sobreponerse a las dificultades de la lucha por la existencia\u201d. Era menester habilitarles una capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>\u201cPuede decirse que, al principio, esas instituciones ten\u00edan un car\u00e1cter asistencialista\u201d, explica Francineuma Guedes Candido, docente y asistente t\u00e9cnica-administrativa del Instituto Federal de Cear\u00e1, en con sede en la ciudad de Fortaleza. La meta, seg\u00fan Guedes Candido, era proveerles a los j\u00f3venes un oficio que los apartara del mundo de los vicios y de la delincuencia. \u201cAl mismo tiempo\u201d, explica la profesora, \u201cesas escuelas fueron concebidas como parte de un proyecto de construcci\u00f3n del pa\u00eds, al capacitar mano de obra especializada en una amplia gama de actividades, ofrecidas tanto para cubrir las necesidades locales como para la industria que se afianzaba en algunas regiones del pa\u00eds\u201d. En la escuela de la ciudad de Natal, en el estado de Rio Grande do Norte, por ejemplo, se abrieron talleres de zapater\u00eda, carpinter\u00eda, sastrer\u00eda, hojalater\u00eda y herrer\u00eda, mientras que, en S\u00e3o Paulo, dado el potencial de la industria local, se ofrec\u00edan cursos de mec\u00e1nica y torner\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_333754\" style=\"max-width: 790px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-780-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-333754 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-780-1.jpg\" alt=\"\" width=\"780\" height=\"520\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-780-1.jpg 780w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-780-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-780-1-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-780-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal de Luisa de Marilac de Castro Silva<\/span><\/a> Tapa del libro empleado para la ense\u00f1anza de cartoner\u00eda, empajado y tapicer\u00eda<span class=\"media-credits\">Archivo personal de Luisa de Marilac de Castro Silva<\/span><\/p><\/div>\n<p>La econom\u00eda brasile\u00f1a al comienzo del siglo XX todav\u00eda era agroexportadora, mientras que el capital industrial, desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo, funcionaba como impulsor principal de la econom\u00eda europea y de la estadounidense. \u201cA mediados de la d\u00e9cada de 1850 hab\u00eda pocas empresas en Brasil\u201d, subraya Jesu\u00e9 Graciliano da Silva, docente del Instituto Federal de Santa Catarina, con sede en Florian\u00f3polis. \u201cLa cifra era de 200 en 1881 y de 600 en 1889\u201d, dice el investigador, quien estudi\u00f3 la historia de los institutos durante su doctorado realizado en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC).<\/p>\n<p>Las escuelas, subordinadas al Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio, empezaron a instalarse en enero de 1910. \u201cEra la primera vez que el Estado brasile\u00f1o asum\u00eda la misi\u00f3n de promover la ense\u00f1anza laboral en todos los rincones del pa\u00eds\u201d, dice el historiador Renato Marinho Brand\u00e3o Santos, docente del Instituto Federal de Rio Grande do Norte, en Natal. \u201cLas iniciativas que se hab\u00edan surgido hasta entonces en ese sentido hab\u00edan sido puntuales\u201d.<\/p>\n<p>Los estados de Acre y Rio Grande do Sul fueron los \u00fanicos que no estuvieron incluidos. El primero se hab\u00eda incorporado al estado nacional pocos a\u00f1os antes, mientras que el segundo ya contaba desde 1906 con el Instituto Profesional de la Escuela de Ingenier\u00eda de Porto Alegre, posteriormente renombrado como Instituto Parob\u00e9. \u201cEl estado de R\u00edo de Janeiro fue incluido, pero no en la capital: la escuela de aprendices se erigi\u00f3 en Campos dos Goytacazes, la ciudad natal de Pe\u00e7anha, y hoy en d\u00eda todav\u00eda existe\u201d, comenta Marinho.<\/p>\n<div id=\"attachment_333758\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-333758 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"863\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-1140-1-250x189.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-1140-1-700x530.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-0-1140-1-120x91.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Itec\/ Ufpa<\/span><\/a> J\u00f3venes en un taller de carpinter\u00eda en la Escuela de Aprendices de Par\u00e1<span class=\"media-credits\">Itec\/ Ufpa<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las actividades que se desarrollaban en esas escuelas solamente estaban dirigidas a adolescentes de entre 10 y 14 a\u00f1os de edad. Las primeras d\u00e9cadas de funcionamiento fueron dif\u00edciles. Los altos \u00edndices de deserci\u00f3n y la baj\u00edsima cantidad de egresados hicieron que el modelo fuera modificado constantemente.<\/p>\n<p>Uno de esos cambios lleg\u00f3 en la d\u00e9cada de 1930, al comienzo del primer gobierno de Get\u00falio Vargas (1882-1954). El proceso de industrializaci\u00f3n del pa\u00eds exig\u00eda una readecuaci\u00f3n en la capacitaci\u00f3n de obreros \u201ca las exigencias de la t\u00e9cnica moderna\u201d. \u201cEn las f\u00e1bricas e industrias era notoria la falta de operarios y capataces especializados\u201d, explica Francineuma Candido, quien estudia la historia de las Escuelas de Aprendices Artesanos desde su maestr\u00eda.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ella, un decreto de julio de 1934 abri\u00f3 el camino hacia la expansi\u00f3n de la ense\u00f1anza industrial en otras regiones del pa\u00eds. Esta estrategia se profundiz\u00f3 en 1937, cuando las Escuelas de Aprendices Artesanos se transformaron en Liceos Industriales. \u201cEsas instituciones dejaron de lado su car\u00e1cter asistencial y pasaron a ocuparse de la difusi\u00f3n de la educaci\u00f3n industrial\u201d, dice Candido.<\/p>\n<p>Ese proceso se propag\u00f3 durante las d\u00e9cadas posteriores en consonancia con leyes que reorganizaron los objetivos y las estructuras administrativas de las escuelas. El mayor cambio sobrevino en 1942, cuando los liceos se convirtieron en Escuelas Industriales y T\u00e9cnicas. \u201cLa capacitaci\u00f3n laboral gan\u00f3 el grado de secundaria, alej\u00e1ndose de los preceptos de las Escuelas de Aprendices Artesanos\u201d, dice Marinho. Con el tiempo, el gobierno se interes\u00f3 en otros tipos de formaci\u00f3n. Un ejemplo de esa pol\u00edtica lo constituyen las Escuelas T\u00e9cnicas y Agrot\u00e9cnicas Federales, fundadas en febrero de 1959.<\/p>\n<div id=\"attachment_333770\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-3-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-333770 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-3-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"757\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-3-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-3-1140-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-3-1140-1-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_Memoria_286-3-1140-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alberto Medeiros<\/span><\/a> Laboratorio de Redes de Computadoras del Instituto Federal de Rio Grande do Norte, campus de S\u00e3o Gon\u00e7alo do Amarante<span class=\"media-credits\">Alberto Medeiros<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1971 el gobierno del general Em\u00edlio M\u00e9dici (1905-1985) introdujo una reforma educativa y el secundario, actualmente ense\u00f1anza media, brindaba capacitaci\u00f3n laboral en todo el pa\u00eds. La idea era que todos egresaran de la escuela habilitados para desempe\u00f1ar funciones t\u00e9cnicas en el comercio, en la industria, en el campo y en la construcci\u00f3n civil. \u201cEsa iniciativa se desarroll\u00f3 durante cierto tiempo, pero no prosper\u00f3\u201d, explica Candido. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la falta de docentes especializados, muchas de las escuelas no dispon\u00edan de los equipamientos necesarios para la capacitaci\u00f3n de los j\u00f3venes\u201d. Hay relatos de alumnos que, por falta de m\u00e1quinas de escribir, practicaban en cartones con las teclas dibujadas. En 1982, el gobierno aboli\u00f3 la exigencia de la habilitaci\u00f3n laboral en la secundaria.<\/p>\n<p>Los cambios continuaron, con la transformaci\u00f3n gradual de las Escuelas T\u00e9cnicas y Agrot\u00e9cnicas Federales en Centros Federales de Educaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica, que tambi\u00e9n pasaron a ofrecer carreras educativas de nivel superior y posgrado. \u201cSimult\u00e1neamente, los gobiernos se esforzaron para intentar expandir esos centros a otras regiones del pa\u00eds\u201d, comenta Da Silva. \u201cEste proceso se intensific\u00f3 en las d\u00e9cadas de 1990 y 2000\u201d.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 2000, el gobierno reformul\u00f3 las pol\u00edticas educativas profesionales y tecnol\u00f3gicas, en el marco de la elaboraci\u00f3n del Plan de Desarrollo de la Educaci\u00f3n. \u201cLa Red Federal de Educaci\u00f3n Profesional y Tecnol\u00f3gica pas\u00f3 a enfocarse en el factor social, sin dejar de lado lo econ\u00f3mico, pero partiendo de la premisa de que la educaci\u00f3n tiene un car\u00e1cter emancipador\u201d, explica Marinho. Para los festejos del centenario, en 2009, las escuelas fueron renombradas con la denominaci\u00f3n actual: Institutos Federales de Educaci\u00f3n, Ciencia y Tecnolog\u00eda. En la misma \u00e9poca, el gobierno inici\u00f3 la expansi\u00f3n de estas instituciones para llevarlas a \u00e1reas m\u00e1s apartadas de los grandes centros urbanos.<\/p>\n<p>En 2005, el pa\u00eds contaba con 140 centros de educaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. \u201cEn los 10 a\u00f1os siguientes, se instalaron m\u00e1s de 500 institutos nuevos en todo Brasil, lo que ayud\u00f3 a democratizar el acceso a la educaci\u00f3n para millones de j\u00f3venes de municipios pobres en el interior del pa\u00eds\u201d, dice Da Silva. Los 644 campus que integran actualmente la red ofrecen alrededor de 480 mil vacantes en m\u00e1s de 11 mil especialidades, desde la capacitaci\u00f3n profesional para el trabajo hasta el doctorado. \u201cEn algunos municipios somos la \u00fanica oportunidad de capacitaci\u00f3n, de acceso a la cultura y a una educaci\u00f3n de alta calidad\u201d, enfatiza.<\/p>\n<p>\u201cLos alumnos de los Institutos Federales tienen una buena capacitaci\u00f3n y son aptos tanto para el mercado laboral como para la carrera acad\u00e9mica\u201d, comenta Eder Sacconi, Prorrector de Investigaci\u00f3n y Posgrado del Instituto Federal de S\u00e3o Paulo. \u201cEn una prospecci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo entre egresados de nuestro instituto, identificamos a muchos exalumnos en cargos gerenciales en grandes y medianas empresas, as\u00ed como un buen n\u00famero de egresados que, luego de graduarse, crearon emprendimientos\u201d, destaca.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n hizo que, con el correr del tiempo, la educaci\u00f3n t\u00e9cnica adquiriera valor y atrajera a un p\u00fablico de la clase media. \u201cEn \u00e9pocas de alto \u00edndice de desocupaci\u00f3n, la formaci\u00f3n que ofrecen los institutos abre muchas posibilidades en el mercado laboral y puede llegar a marcar la diferencia\u201d, dice Candido, para quien el aumento de la demanda de esas carreras tambi\u00e9n est\u00e1 relacionado con el hecho de que las mismas se erigieron, en diversos casos, en una puerta de ingreso a la educaci\u00f3n p\u00fablica superior.<\/p>\n<p>Para ella, una de las caracter\u00edsticas principales de los institutos federales reside en su inserci\u00f3n en la realidad local. \u201cNuestro trabajo se encuentra siempre abocado a afrontar problemas regionales, o bien se encuentra alineado con las potencialidades del orden productivo local\u201d, dice. La carrera t\u00e9cnica con orientaci\u00f3n textil disponible en el campus Caic\u00f3 del Instituto Federal de Rio Grande do Norte, en la regi\u00f3n de Serid\u00f3, tal como ejemplifica el historiador Marinho, ha asegurado la formaci\u00f3n de mano de obra para la industria textil local.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las Escuelas de Aprendices Artesanos, creadas en 1909, fueron el hito inicial de la red de educaci\u00f3n t\u00e9cnica que en la actualidad cuenta con institutos federales distribuidos por 644 campus","protected":false},"author":346,"featured_media":333762,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[295,310],"coauthors":[662],"class_list":["post-333753","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-educacion","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=333753"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":333774,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/333753\/revisions\/333774"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/333762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=333753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=333753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=333753"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=333753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}