{"id":334534,"date":"2020-03-17T17:05:01","date_gmt":"2020-03-17T20:05:01","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=334534"},"modified":"2020-03-17T17:05:01","modified_gmt":"2020-03-17T20:05:01","slug":"las-razones-de-la-estabilidad-del-nilo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-razones-de-la-estabilidad-del-nilo\/","title":{"rendered":"Las razones de la estabilidad del Nilo"},"content":{"rendered":"<p>El Nilo, uno de r\u00edos m\u00e1s extensos del mundo, abastece con agua y nutrientes las tierras de 11 pa\u00edses del nordeste de \u00c1frica a lo largo de su recorrido de 6.800 kil\u00f3metros. As\u00ed fue cuando florecieron las civilizaciones de la Antig\u00fcedad, y probablemente desde mucho antes. Un equipo al mando del ge\u00f3logo italiano Claudio Faccena, de la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos, y de la Universidad de Roma Tres, en Italia, refuerza la idea de que el curso del Nilo se mantuvo pr\u00e1cticamente sin alteraciones hacia el norte durante los \u00faltimos 30 millones de a\u00f1os, sufriendo peque\u00f1as variaciones. Esta idea no es nueva, ya hab\u00eda sido planteada a mediados de la d\u00e9cada de 1970 y se basaba en evidencias geol\u00f3gicas: sedimentos datados en 30 millones de a\u00f1os y recolectados en el delta del Nilo eran originarios de las tierras altas de Etiop\u00eda, donde corre uno de sus afluentes. Otros grupos sosten\u00edan que el r\u00edo, inicialmente, fluir\u00eda hacia el Atl\u00e1ntico, al oeste, o hacia lo que actualmente es Libia, al noroeste, antes de desviarse hacia el norte, hace 6 millones de a\u00f1os. Faccena y su equipo compararon sedimentos de las tierras altas de Etiop\u00eda con los acumulados en el delta del Nilo y, con ayuda de modelos por computadora, reconstruyeron la evoluci\u00f3n geol\u00f3gica de la regi\u00f3n. Y arribaron a la conclusi\u00f3n de que esa regi\u00f3n de Etiop\u00eda registr\u00f3 una r\u00e1pida elevaci\u00f3n hace unos 40 millones de a\u00f1os; y as\u00ed se mantuvo, al influjo del movimiento de rocas blandas a altas temperaturas provenientes del manto, la capa inferior de la corteza del planeta (<em>Nature Geoscience<\/em>, 12 de noviembre). Por aquella misma \u00e9poca, la corteza terrestre por debajo del actual Egipto se habr\u00eda hundido, generando el desnivel que mantuvo el drenaje constante del Nilo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El curso del Nilo se mantuvo pr\u00e1cticamente sin alteraciones hacia el norte durante los \u00faltimos 30 millones de a\u00f1os, sufriendo peque\u00f1as variaciones","protected":false},"author":476,"featured_media":334535,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1670],"tags":[308,309],"coauthors":[786],"class_list":["post-334534","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notas-es","tag-geografia-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/476"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=334534"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334534\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":334539,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334534\/revisions\/334539"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/334535"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=334534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=334534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=334534"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=334534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}