{"id":334610,"date":"2020-03-17T17:12:49","date_gmt":"2020-03-17T20:12:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=334610"},"modified":"2020-10-22T17:10:54","modified_gmt":"2020-10-22T20:10:54","slug":"anna-curtenius-roosevelt-la-arqueologa-de-las-selvas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/anna-curtenius-roosevelt-la-arqueologa-de-las-selvas\/","title":{"rendered":"Anna Curtenius Roosevelt: La arque\u00f3loga de las selvas"},"content":{"rendered":"<p>Ya desde temprana edad, Anna Curtenius Roosevelt sab\u00eda que quer\u00eda ser arque\u00f3loga. Su madre, la pintora Frances Blanche Webb Roosevelt (1917-1995), ejerci\u00f3 una influencia decisiva. Ella vivi\u00f3 parte de su infancia entre arque\u00f3logos, en los estados de Arizona y Nuevo M\u00e9xico, en el sudoeste de Estados Unidos, y m\u00e1s adelante comenz\u00f3 a llevar a sus hijas \u2013Alexandra, Susan y Anna\u2013 para que conocieran los yacimientos arqueol\u00f3gicos de la regi\u00f3n. \u201cAs\u00ed fue que surgi\u00f3 mi inter\u00e9s por esa \u00e1rea\u201d, relata Anna Roosevelt, docente de antropolog\u00eda en la Universidad de Illinois, en Chicago, y reconocida como una de las especialistas m\u00e1s destacadas en arqueolog\u00eda de la Amazonia. Sin embargo, ciertos grupos de arque\u00f3logos muestran reparos acerca de su labor en Brasil. Una de las quejas que plantean es que ella no form\u00f3 a disc\u00edpulos brasile\u00f1os. Y otra alude al hecho de que se llev\u00f3 parte del material extra\u00eddo de excavaciones a Estados Unidos.<\/p>\n<p>La arque\u00f3loga pens\u00f3 inicialmente en dedicarse a la antropolog\u00eda cl\u00e1sica y estudiar las culturas antiguas de Medio Oriente. Empero, en el transcurso de su carrera universitaria en Stanford, realiz\u00f3 una pasant\u00eda en el Museo de Historia Natural de Nueva York que despert\u00f3 su inter\u00e9s por Sudam\u00e9rica. En su doctorado, que realiz\u00f3 en la Universidad Columbia, estudi\u00f3 a las comunidades que habitaron en los humedales del r\u00edo Orinoco, en territorio actual de Venezuela, previamente a la llegada de los colonizadores europeos a Am\u00e9rica. Su trabajo all\u00ed y en otros yacimientos arqueol\u00f3gicos en la isla de Maraj\u00f3 y en Santar\u00e9m, ambos en el estado brasile\u00f1o de Par\u00e1, ayudaron a reinterpretar la ocupaci\u00f3n ancestral de la Amazonia y del propio continente americano.<\/p>\n<p>Junto a otros investigadores del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi, Roosevelt identific\u00f3 en sitios arqueol\u00f3gicos del municipio de Monte Alegre, cerca de Santar\u00e9m, en el oeste de Par\u00e1, pinturas rupestres con una antig\u00fcedad de casi 13 mil a\u00f1os, a una de las cuales se la considera el observatorio solar m\u00e1s antiguo del mundo.<\/p>\n<p>Bisnieta del presidente estadounidense Theodore Roosevelt (1858-1919), quien realiz\u00f3 dos expediciones a la Amazonia a comienzos del siglo pasado, Anna Roosevelt nunca dej\u00f3 de regresar a Brasil, donde contempla realizar nuevas excavaciones en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. A continuaci\u00f3n, lea los tramos principales de la entrevista telef\u00f3nica que le concedi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> el pasado 11 de octubre.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 73 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nArqueolog\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad de Illinois, en Chicago<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nGraduada en arte, historia, letras cl\u00e1sicas y antropolog\u00eda en la Universidad Stanford (1968) y doctorado en antropolog\u00eda otorgado por la Universidad Columbia (1977)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\nAlrededor de una centena de art\u00edculos cient\u00edficos, adem\u00e1s de libros y cap\u00edtulos de libros<\/div>\n<p><strong>Su trabajo ayud\u00f3 a modificar la comprensi\u00f3n al respecto de c\u00f3mo se organizaban los asentamientos humanos prehist\u00f3ricos en Am\u00e9rica del Sur. \u00bfC\u00f3mo arrib\u00f3 a conclusiones distintas a las de los arque\u00f3logos que la precedieron?<\/strong><br \/>\nAlrededor de la d\u00e9cada de 1950, los cient\u00edficos que elaboraron hip\u00f3tesis sobre la arqueolog\u00eda de la Amazonia modificaron la teor\u00eda vigente hasta entonces. A finales del siglo XIX, algunos naturalistas, tales como Domingos Soares Pereira Penna [1818-1888] y Em\u00edlio Goeldi [1859-1917], comprend\u00edan la complejidad de las sociedades amaz\u00f3nicas. Los arque\u00f3logos que trabajaron posteriormente en esa regi\u00f3n, como Betty Meggers [1921-2012] y su marido, Clifford Evans [1920-1981], ambos estadounidenses de la Smithsonian Institution, pensaban que solamente las regiones des\u00e9rticas con grandes r\u00edos, tales como el Nilo o los r\u00edos de los valles mexicanos, albergar\u00edan civilizaciones con culturas complejas. Lo interesante del caso es que se sabe que los seres humanos prehist\u00f3ricos surgieron en \u00c1frica, en las zonas cubiertas por selvas tropicales y no en la sabana. Si bien en un comienzo fuimos animales de selvas tropicales, Meggers y Clifford arribaron a la conclusi\u00f3n de que los seres humanos no podr\u00edan haber sobrevivido en selvas tropicales a causa de las enfermedades y de la dificultad para cultivar alimentos. Para ellos, las \u00fanicas civilizaciones que habr\u00edan existido en la Amazonia ser\u00edan originarias de otra regi\u00f3n, y habr\u00edan desaparecido r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 fue lo que la indujo a pensar diferente?<\/strong><br \/>\nEn los comienzos de mi carrera no estaba interesada en la selva tropical sino en la agricultura. Sab\u00eda que los r\u00edos Orinoco y Amazonas ocupaban llanuras inundables mayores que la del Nilo y pose\u00edan buenos suelos. Deduje que eso habr\u00eda sido suficiente para el asentamiento de grupos humanos capaces de desarrollar una cultura compleja. En mi doctorado, demostr\u00e9 que en la regi\u00f3n del Orinoco, gente habr\u00eda practicado la agricultura en forma intensiva durante el crecimiento de la poblaci\u00f3n anterior a la colonizaci\u00f3n europea. Me concentr\u00e9 en el estudio de las sociedades que poblaban los humedales, las vegas. A medida que fui aprendiendo m\u00e1s sobre las selvas tropicales y la geolog\u00eda de la Amazonia, not\u00e9 que hab\u00eda diversos tipos de selvas, incluso en \u00e1reas de tierra firme, con suelos que se generaron por la erosi\u00f3n de los Andes, lo suficientemente buenos como para que se desarrollara de la agricultura. Esos tipos de suelos podr\u00edan cultivarse en forma intensiva, siempre que se construyeran terrazas para retenerlos o bien se utilizaran residuos org\u00e1nicos como fertilizantes, como en el caso de la <em>terra preta<\/em> [tierra negra, un\u00a0 tipo de suelo oscuro y f\u00e9rtil de la cuenca del Amazonas, cuya expresi\u00f3n completa en portugu\u00e9s es <em>terra preta de \u00edndio<\/em>]. En el sudeste asi\u00e1tico, en muchas de las \u00e1reas donde surgieron culturas complejas, tal como es el caso de la etnia Jemer, hubo agricultura intensiva en la selva tropical. En la Amazonia podr\u00edan haber existido sociedades complejas en las \u00e1reas de tierra firme, dependiendo de la naturaleza del suelo y de las estrategias de siembra. Esos pueblos no talaban la selva ni la quemaban. Desarrollaron una forma de manejo agroforestal. En las llanuras inundables de los grandes r\u00edos, tales como las de la regi\u00f3n de Llanos de Moxos, en Bolivia, o las de los r\u00edos Ucayali, en Per\u00fa, y Orinoco, en las Guayanas, remov\u00edan y drenaban el suelo, aplanaban el terreno y hac\u00edan un uso intensivo de la tierra para la agricultura. En el interior de la selva cultivaban huertos frutales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde empez\u00f3 a trabajar antes de venir a Brasil?<\/strong><br \/>\nElabor\u00e9 mi tesis a partir del trabajo de campo en la regi\u00f3n del r\u00edo Orinoco, en Venezuela. Despu\u00e9s de eso le solicit\u00e9 financiaci\u00f3n al gobierno de Estados Unidos para analizar colecciones de materiales de la Amazonia conservadas en museos de Am\u00e9rica del Norte, Am\u00e9rica del Sur y Europa. Esa fue una gran oportunidad para viajar por Per\u00fa y Colombia. En mi primer viaje a Brasil, en 1980 \u00f3 1981, tuve la oportunidad de ver en Santar\u00e9m la tierra negra india y not\u00e9 que ese tipo de suelo se hab\u00eda formado a partir de los residuos de grandes asentamientos humanos. En el Museo Americano del Indio, en Estados Unidos, en el Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi y en el Museo Nacional, en Brasil, me top\u00e9 con puntas de piedra tallada de yacimientos arqueol\u00f3gicos de una cultura paleoind\u00edgena [que ocup\u00f3 la regi\u00f3n entre 13 mil y 10 a\u00f1os atr\u00e1s], algunas de ellas desenterradas por el arque\u00f3logo M\u00e1rio Sim\u00f5es (1914-1985). Not\u00e9 que esas culturas hab\u00edan perdurado en la Amazonia un tiempo mayor que el que se consignaba en los manuales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a realizar sus primeras excavaciones?<\/strong><br \/>\nEso fue posible gracias al ge\u00f3logo Jos\u00e9 Seixas Louren\u00e7o, que en esa \u00e9poca era el director del Goeldi y estaba trabajando en Maraj\u00f3. Yo le entregu\u00e9 una copia de mi tesis doctoral y \u00e9l supuso que mi trabajo pod\u00eda validar el de \u00e9l, cosa que efectivamente ocurri\u00f3. Aunque Sim\u00f5es y yo \u00e9ramos amigos, \u00e9l no me habr\u00eda dado permiso para excavar. Sim\u00f5es no clasific\u00f3 a las puntas l\u00edticas como artefactos pertenecientes a paleoabor\u00edgenes: dijo que eran de una cultura arcaica, que surgi\u00f3 hace alrededor de 10 mil a\u00f1os, con posterioridad a la cultura paleoindia. En aquella \u00e9poca, los arque\u00f3logos estadounidenses ejerc\u00edan una cierta influencia sobre la opini\u00f3n de los dem\u00e1s y ellos afirmaban que la \u00fanica cultura paleoind\u00edgena era la de Clovis, que habitaba en la zona del estado de Nuevo M\u00e9xico, en Estados Unidos. Sin embargo, las puntas l\u00edticas halladas en la Amazonia eran diferentes a las de Clovis. Ten\u00edan ped\u00fanculo [un asta peque\u00f1a] y eran triangulares. Otros investigadores que estudiaron las culturas paleoind\u00edgenas en la Amazonia, en California y en Per\u00fa arribaron a las mismas conclusiones que yo. La supuesta transici\u00f3n desde la cultura de Clovis, cuando los humanos cazaban animales de gran porte, a la del per\u00edodo arcaico, cuando los individuos se alimentaban de plantas y peces, nunca sucedi\u00f3. Constatamos que en las \u00e1reas ribere\u00f1as y costeras los humanos nunca cazaron grandes animales, sino que cultivaban un amplio espectro de especies forrajeras. Arque\u00f3logos tales como el brasile\u00f1o Oldemar Blasi [1920-2013] y el estadounidense Wesley Hurt [1917-1997], que hab\u00edan trabajado en Lagoa Santa, estado de Minas Gerais, ya lo sab\u00edan. Lo que nosotros detectamos no era muy diferente a lo que otros hab\u00edan hallado. Una mirada a la serie completa de las culturas de la Amazonia nos permiti\u00f3 obtener un mejor encuadre del modo en que se produjo la ocupaci\u00f3n de la regi\u00f3n y comprender c\u00f3mo viv\u00edan los paleoabor\u00edgenes en otras regiones del continente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHab\u00eda diferencias entre el modo de vida de los paleoind\u00edgenas de la Amazonia y los de otras zonas de lo que actualmente es Brasil?<\/strong><br \/>\nNo. Se alimentaban de peces peque\u00f1os, frutos y aceites de palmeras como el murici, o de chauchas de leguminosas como el guapinol. Tambi\u00e9n consum\u00edan animales peque\u00f1os. Les encantaban las tortugas.<\/p>\n<blockquote><p>Las sociedades complejas de la isla de Maraj\u00f3 ser\u00edan comparables a las del comienzo de la cultura egipcia<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfFue importante comenzar los estudios por las colecciones de los museos?<\/strong><br \/>\nA partir de esas colecciones aprend\u00ed mucho. En la de Harvard hab\u00eda conchas y cer\u00e1mica recolectadas en Brasil en la d\u00e9cada de 1870 por el ge\u00f3logo canadiense Charles Hartt [1840-1878]. \u00c9l y Pereira Penna hab\u00edan descrito sambaqu\u00edes o concheros amaz\u00f3nicos del per\u00edodo arcaico. Recurr\u00ed a esas conchas para datar el sambaqu\u00ed de Taperinha, en las cercan\u00edas de Santar\u00e9m, antes de viajar all\u00e1. El c\u00e1lculo arroj\u00f3 una edad de 6 mil a\u00f1os. Cuando excavamos el sector m\u00e1s profundo de Taperinha, que tiene m\u00e1s de 6 metros de espesor, hallamos cer\u00e1micas m\u00e1s antiguas. La cer\u00e1mica que se encontr\u00f3 en Pedra Pintada, en el municipio de Monte Alegre (Par\u00e1), ten\u00eda alrededor de 7.500 a\u00f1os de antig\u00fcedad, casi 500 a\u00f1os m\u00e1s que la m\u00e1s antigua de Taperinha. Mi objetivo inicial era excavar en esa regi\u00f3n, que albergaba otras culturas. Ah\u00ed hab\u00eda material de paleoind\u00edgenas y cer\u00e1micas del per\u00edodo arcaico. Estas cer\u00e1micas, por cierto, representan una forma de adaptaci\u00f3n completamente nueva y aportaron datos para la comprensi\u00f3n de la ocupaci\u00f3n primitiva de Am\u00e9rica. E indican que los asentamientos humanos asumieron muy pronto labores sedentarias, al tornarse dependientes de una alimentaci\u00f3n basada en peces y moluscos.<\/p>\n<p><strong>Ese fue el lugar m\u00e1s importante en el que trabaj\u00f3 en la Amazonia, \u00bfcierto?<\/strong><br \/>\nAll\u00e1 fue donde detectamos la presencia de paleoabor\u00edgenes en la Amazonia. El material arqueol\u00f3gico hallado tambi\u00e9n retrata una secuencia completa de las culturas que en el pasado habitaron la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que revela esa secuencia de culturas?<\/strong><br \/>\nEs demostrativa de un dinamismo y creatividad colosales. Hay ejemplos de arte monumental desde los primeros momentos. La mayor\u00eda de las pinturas son de un tama\u00f1o de m\u00e1s de un metro y varios murales tienen muchos metros de extensi\u00f3n. En Serra da Lua son 500 metros de pinturas. En la caverna de Pedra Pintada y en Painel do Pil\u00e3o, en Monte Alegre, junto a mi alumno Chris Davis hallamos pigmentos de pintura en las capas m\u00e1s antiguas. Las pinturas constituyen el primer registro que dejaron esos pueblos. De acuerdo con la tesis doctoral de Davis, una de ellas configura un observatorio solar, de importancia para saber en qu\u00e9 per\u00edodo del a\u00f1o estaban. Ese mural es el observatorio solar m\u00e1s antiguo que se conoce en todo el planeta, y se dat\u00f3 en 13 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad, al comienzo del per\u00edodo paleoind\u00edgena, un grupo que permaneci\u00f3 en la regi\u00f3n entre mil y 2 mil a\u00f1os. En Maraj\u00f3, la tradici\u00f3n de pintar cer\u00e1micas comenz\u00f3 al inicio de la era cristiana y, en el pueblo Shipibo, en Per\u00fa, perdura hasta nuestros d\u00edas. Ellos eran curiosos e inteligentes. Desde los primeros paleoind\u00edgenas hasta las culturas actuales, los peces peque\u00f1os siempre fueron una parte importante de su alimentaci\u00f3n, aparte de los frutos de diversas palmeras y de otros tipos de \u00e1rboles. Ellos hac\u00edan un uso inteligente de la selva y a\u00fan siguen haci\u00e9ndolo. En algunos sitios cultivaban los humedales de manera intensiva, produc\u00edan ma\u00edz y otros cultivos. Simult\u00e1neamente, plantaban \u00e1rboles que producen frutos m\u00e1s nutritivos, tales como los de las palmeras, el pequi o nuez souari (<em>Caryocar brasiliensis<\/em>) y el casta\u00f1ero de monte (<em>Bertholletia excelsa<\/em>), y produc\u00edan mucha comida. De esa forma se puede producir mucho m\u00e1s alimento y por m\u00e1s tiempo que cultivando soja o criando ganado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su trabajo en Maraj\u00f3?<\/strong><br \/>\nAnalizamos varias terrazas. Algunas hab\u00edan sido asentamientos familiares y no solo centros ceremoniales. Hab\u00eda fogones y desperdicios. Al final del siglo XIX, los alumnos de Hartt ya estaban al tanto de eso. Con todo, los arque\u00f3logos del comienzo del siglo XX no utilizaron esa informaci\u00f3n. Las excavaciones revelaron que un gran asentamiento humano habr\u00eda vivido durante casi un milenio en Maraj\u00f3.<\/p>\n<p><strong>En su libro <\/strong><strong>Moundbuilders of the Amazon, usted describe a ese pueblo como parte de una civilizaci\u00f3n en cierta forma similar a otras civilizaciones occidentales como la egipcia. \u00bfCu\u00e1les son sus semejanzas?<\/strong><br \/>\nLas sociedades complejas de Maraj\u00f3 ser\u00edan comparables a las del inicio de la cultura egipcia o a las primeras sociedades complejas de Medio Oriente, como la de \u00c7atalh\u00f6y\u00fck, en Turqu\u00eda. Lo que actualmente denominamos cultura egipcia resulta de una combinaci\u00f3n de milenios de desarrollo. Las sociedades complejas iniciales existieron mucho antes que las primeras dinast\u00edas de faraones, que construyeron las pir\u00e1mides. Sus similitudes con la cultura maray\u00f3 van en ese sentido. Tambi\u00e9n ser\u00edan similares a las culturas primordiales de M\u00e9xico, de Per\u00fa o de Asia. Ellas pasaron por etapas an\u00e1logas de adaptaci\u00f3n y desarrollo. Constru\u00edan monumentos ceremoniales, aunque variaba la forma en que organizaban los asentamientos. En Maraj\u00f3, por ejemplo, hay m\u00e1s sitios \u2013y mayores\u2013 que en los de la cultura \u00c7atalh\u00f6y\u00fck.<\/p>\n<div id=\"attachment_334615\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/030-035_Entrev-Anna-Roosevelt_287-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-334615 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/030-035_Entrev-Anna-Roosevelt_287-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/030-035_Entrev-Anna-Roosevelt_287-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/030-035_Entrev-Anna-Roosevelt_287-1-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/030-035_Entrev-Anna-Roosevelt_287-1-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/030-035_Entrev-Anna-Roosevelt_287-1-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal de Nels\u00ed Sadeck<\/span><\/a> Anna Roosevelt en compa\u00f1\u00eda de alumnos de arqueolog\u00eda en Santar\u00e9m<span class=\"media-credits\">Archivo personal de Nels\u00ed Sadeck<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 fue lo que la impuls\u00f3 a viajar al sur de Par\u00e1 luego de haber trabajado en Maraj\u00f3 y en Santar\u00e9m?<\/strong><br \/>\nFui all\u00e1 para investigar lo que habr\u00eda ocurrido con la cultura de los paleoind\u00edgenas en \u00e1reas interfluviales [zonas de tierra firme entre los r\u00edos]. Un piloto de avi\u00f3n interesado en la arqueolog\u00eda llev\u00f3 la foto de una punta l\u00edtica al Museo Goeldi y uno de mis colaboradores all\u00e1, el arque\u00f3logo Mauro Vianna Barreto, actualmente investigador de la Universidad Federal de Par\u00e1 [UFPA] me la envi\u00f3. Se trataba del mismo tipo de punta l\u00edtica que yo hab\u00eda hallado en Pedra Pintada. Hice averiguaciones y descubr\u00ed que estaba en poder del due\u00f1o de un hotel en Castelo dos Sonhos (Par\u00e1), en la regi\u00f3n del Xing\u00fa. \u00c9l me dio el nombre de un antiguo minero llamado Waldemar, que era quien la hab\u00eda encontrado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl minero la ayud\u00f3?<\/strong><br \/>\nFuimos a visitarlo con la arque\u00f3loga Maura Imazio da Silveira, una antigua amiga m\u00eda que trabajaba en el Museo Goeldi. Le pregunt\u00e9 si \u00e9l hab\u00eda encontrado alg\u00fan objeto de madera o de paja que pudiera haberse preservado en el agua. \u00c9l me dijo: \u201cEspere un minuto. Quiero mostrarle algo\u201d. Regres\u00f3 con una pieza de madera que parece haber sido parte de un arp\u00f3n y se hab\u00eda conservado en el agua. Ese fue uno de los momentos m\u00e1s emocionantes de mi trayectoria. Enseguida supuse que aquella punta l\u00edtica formar\u00eda parte de un arp\u00f3n. La misma data de una \u00e9poca en que el enclave arqueol\u00f3gico Curupit\u00e9 estaba constituido por los r\u00e1pidos de un r\u00edo y probablemente la usaban para atrapar peces durante la <em>piracema<\/em> (la migraci\u00f3n r\u00edo arriba que algunos peces realizan para desovar).\u00a0 En la actualidad, esa \u00e1rea se encuentra sumergida a 12 metros de profundidad. Waldemar abord\u00f3 un peque\u00f1o avi\u00f3n conmigo y con Da Silveira y sobrevolamos la regi\u00f3n en donde la hab\u00eda hallado, en el r\u00edo Curu\u00e1. Marcamos las coordenadas del sitio en el GPS y luego regresamos a ese lugar en barco. La segunda vez que fuimos all\u00e1, Ney, el yerno de Waldemar, buce\u00f3 con nosotros y nos mostr\u00f3 d\u00f3nde hab\u00edan hallado la punta l\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfVolvieron a ir a Curupit\u00e9? \u00bfHallaron algo m\u00e1s?<\/strong><br \/>\nEn efecto, fuimos otras veces y debemos ir nuevamente. Trazamos un buen mapa de ese yacimiento arqueol\u00f3gico subacu\u00e1tico, pero necesitamos excavar para entender mejor a la cultura que vivi\u00f3 ah\u00ed. Curupit\u00e9 es importante porque revela que existen yacimientos sumergidos en la Amazonia, significativos porque los materiales se han preservado en buen estado. Tambi\u00e9n podr\u00edan existir sitios arqueol\u00f3gicos de paleoabor\u00edgenes en la regi\u00f3n del r\u00edo Negro, en el estado de Amazonas. Tiempo atr\u00e1s, integrantes de etnias actuales le entregaron puntas l\u00edticas halladas en esa regi\u00f3n a la ge\u00f3loga Elena Franzinelli, de la Universidad Federal de Amazonas. Son puntas similares a las de Curupit\u00e9. Necesito contar con la colaboraci\u00f3n de ocean\u00f3grafos para poder estudiar la regi\u00f3n. Una de las cosas interesantes acerca de la historia cultural amaz\u00f3nica es que en ciertos lugares, las mujeres parec\u00edan ser m\u00e1s importantes que los varones como gobernantes, tal como relat\u00f3 el misionero espa\u00f1ol Gaspar de Carvajal (1500-1584). Por ejemplo, en el arte monumental de Maraj\u00f3 hall\u00e9 solo una imagen masculina representada. La mayor\u00eda de las figuras son femeninas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfExisten indicios de que las mujeres ten\u00edan un rol importante en esas culturas?<\/strong><br \/>\nEn las primeras sociedades complejas era com\u00fan que las mujeres tuvieran preeminencia. En Egipto, algunas de las primeras dinast\u00edas eran matrilineales y el gobierno a menudo lo ejerc\u00edan dos personas: un hombre y su madre, la reina madre. A eso lo denomino gobierno dual, que tambi\u00e9n existi\u00f3 en muchos reinos africanos de las regiones tropicales durante el per\u00edodo colonial. Una sociedad amaz\u00f3nica actual, los shipibos, de Per\u00fa, representa en sus cer\u00e1micas a las mujeres con vestimenta y pinturas ornamentales propias de los chamanes. Se trata de una cultura matrilineal con la mujer como jefa de la casa de la familia, seg\u00fan describe Ronald Weber. En tanto, en el r\u00edo Negro, la mayor parte de las sociedades es patrilineal. No obstante, en entrevistas con antrop\u00f3logos, varios de los pueblos actuales del r\u00edo Negro refieren ser descendientes originales de una sociedad comandada por mujeres que habr\u00eda habitado en una gran isla en el delta del Amazonas. Para m\u00ed, esa isla es Maraj\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 Maraj\u00f3?<\/strong><br \/>\nEsas culturas representan en sus cer\u00e1micas y pinturas a la anaconda, el esp\u00edritu animal de la \u201cchamana\u201d. Hay una hip\u00f3tesis que sostiene que los pueblos de las zonas de la Amazonia con suelos pobres, tales como los de las cercan\u00edas del r\u00edo Negro, formaron, por razones desconocidas, sociedades patriarcales. Sin embargo, a lo largo de la vega del Amazonas las culturas son matriarcales, tales como las de los antiguos pueblos que habitaron Maraj\u00f3 y los shipibos, que a\u00fan hoy viven en las llanuras de inundaci\u00f3n del r\u00edo Ucayali, en Per\u00fa, un afluente del Amazonas. Las mujeres cumplieron un papel m\u00e1s importante en las regiones de humedales que en otras \u00e1reas. En el siglo XVII, el misionero jesuita Samuel Fritz (1654-1728) report\u00f3 la existencia de un pueblo con tradici\u00f3n policroma [que pinta sus cer\u00e1micas de rojo, blanco y negro] en Amazonas, en el cual las mujeres fabricaban esas cer\u00e1micas. Fritz indag\u00f3 acerca del significado del patr\u00f3n de pintura, el mismo que se observa en Maraj\u00f3, y le dijeron que era la anaconda. Las mujeres de la etnia Shipibo dicen que los patrones que figuran en los grandes jarrones representan a la mujer chamana. Ellas la denominan la gran anaconda. En la cultura maray\u00f3, las im\u00e1genes muestran a mujeres con vestimentas y pertrechos de cham\u00e1n. Adem\u00e1s, las casas se construyen alrededor de fogones, lo que sugiere que ser\u00edan sociedades matriarcales. En esas comunidades, las familias estaban formadas por la madre, nacida en el lugar, y por su marido proveniente de afuera. Las hijas crec\u00edan cocinando junto a su madre, por eso los fogones est\u00e1n juntos. En las sociedades patrilineales, como es el caso de las del r\u00edo Negro, los fogones se encuentran separados, porque las mujeres no est\u00e1n emparentadas.<\/p>\n<blockquote><p>No encuentro evidencias de ocupaci\u00f3n humana anterior a 13 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad en Am\u00e9rica del Sur<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfLas mujeres tambi\u00e9n eran influyentes entre las comunidades ancestrales de otros lugares del mundo?<\/strong><br \/>\nNo. En las sociedades primitivas de Grecia, las sepulturas de las mujeres eran m\u00e1s ricas que las de los varones. Eso es un signo de que eran m\u00e1s pudientes. Es com\u00fan que en ciertas fases del desarrollo de las distintas culturas las mujeres fueran m\u00e1s preeminentes. Pero cuando surgieron los imperios y el militarismo se torna importante, los varones asumieron un rol predominante.<\/p>\n<p><strong>Su educaci\u00f3n recibi\u00f3 el influjo de las mujeres de la familia. \u00bfQu\u00e9 aprendi\u00f3 con ellas?<\/strong><br \/>\nYo aprend\u00ed con las mujeres de la familia y con las sociedades regidas por mujeres o por d\u00faos de hombres y mujeres que estudi\u00e9. Me criaron en un matriarcado. Mi abuela paterna, Eleanor Butler Roosevelt [1888-1960], era la jefa de la familia. Ella y mi madre quedaron viudas muy pronto y entonces vivieron juntas. Tambi\u00e9n estaban mis dos hermanas y yo. Mi abuela era muy inteligente y moderada, dirig\u00eda todo en silencio. Mi t\u00edo y el hombre que cuidaba la propiedad en donde viv\u00edamos eran receptivos al liderazgo femenino. M\u00e1s tarde, cuando le\u00ed sobre la cultura ashanti, de Ghana, supe que los hombres respetaban mucho a la reina madre. Pero el matriarcado puede llegar a ser severo. Hice una revisi\u00f3n de la literatura al respecto del pueblo Warao, de Venezuela, las Guayanas y Surinam, que viven sobre palafitos y tienen descendencia matrilineal. En esa sociedad, los varones vienen de otros grupos a casarse con las hijas, y pueden llevar una vida dif\u00edcil. Se dan casos de abusos de parte de las esposas hacia los varones j\u00f3venes. Es frecuente que los lleven a consultas m\u00e9dicas en centros sanitarios porque golpeados duramente. No todo lo que hacen las mujeres es maravilloso. No obstante, ellas presentan una menor tendencia al abuso de sustancias, lo que les permitir\u00eda tomar decisiones mejores. Seg\u00fan ciertos estudios, ellas tambi\u00e9n suelen ser menos violentas, si bien son combativas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTiene planes de regresar a Brasil?<\/strong><br \/>\nPretendo realizar excavaciones en el yacimiento paleoindio subacu\u00e1tico de Curupit\u00e9 y en el sitio arqueol\u00f3gico de Guajar\u00e1, en la isla de Maraj\u00f3. En este \u00faltimo, hay cementerios bien preservados. No obstante, quiero ir primero a Curupit\u00e9. La miner\u00eda podr\u00eda estar alterando demasiado el ambiente y poniendo en riesgo ese sitio. Tambi\u00e9n me gustar\u00eda trabajar en el r\u00edo Negro, pero eso requerir\u00eda de la colaboraci\u00f3n de un ocean\u00f3grafo con un barco y, tal vez, un submarino. Ah\u00ed una no puede bucear porque es un sitio muy profundo. Adem\u00e1s, el arque\u00f3logo Alexandre Guida Navarro, de la Universidad Federal de Maranh\u00e3o, me invit\u00f3 a explorar las aldeas de palafitos que existieron en Maranh\u00e3o. Empero, antes de eso tengo que viajar a \u00c1frica para realizar entrevistas e iniciar excavaciones en el Congo. All\u00ed existi\u00f3 una cultura denominada sangoense que, en mi opini\u00f3n, fue la primera cultura del hombre moderno, el <em>Homo sapiens sapiens<\/em> [ese pueblo elabor\u00f3 herramientas de piedra y vivi\u00f3 aproximadamente entre 130 mil y 50 mil a\u00f1os atr\u00e1s, disemin\u00e1ndose por toda el \u00e1rea tropical de \u00c1frica en aquella \u00e9poca]. Se trata de una cultura asociada a la selva tropical. Las teor\u00edas que afirman que en aquella regi\u00f3n las selvas se habr\u00edan transformado en sabanas no est\u00e1n correctas. No hay evidencias de que hayan existido sabanas en la cuenca del r\u00edo Congo en el Pleistoceno, el per\u00edodo geol\u00f3gico comprendido entre 2,58 millones y 11.700 a\u00f1os atr\u00e1s. Las herramientas l\u00edticas fabricadas por esa cultura fueron halladas sumergidas y los materiales org\u00e1nicos estaban bien conservados. Me propongo excavar en un sitio cercano a la frontera con Angola. Si encuentro objetos de madera o restos de plantas bien conservados podr\u00eda tener una idea acerca de c\u00f3mo era el ambiente en que vivieron y las herramientas que utilizaban.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que trabaja all\u00e1?<\/strong><br \/>\nDesde 1997. Lo que deduje de las excavaciones en Pedra Pintada me llev\u00f3 a poner en duda la hip\u00f3tesis del surgimiento de los seres humanos primitivos en las sabanas del Pleistoceno. Me interesa la arqueolog\u00eda ambiental y not\u00e9 que la mayor\u00eda de las conclusiones al respecto del ambiente durante el surgimiento humano en \u00c1frica eran err\u00f3neas. Por eso decid\u00ed trabajar all\u00e1 para revisar esa teor\u00eda. En el continente africano puse en pr\u00e1ctica una lecci\u00f3n que aprend\u00ed en la Amazonia: se necesita reparar en las sociedades actuales para poder entender a las antiguas, y viceversa. Se afirmaba que los pueblos ind\u00edgenas de las selvas tropicales eran primitivos, viv\u00edan gracias a una agricultura de supervivencia y que no hab\u00edan desarrollado una civilizaci\u00f3n. Atisb\u00e9 en la prehistoria y eso es diferente. En la Amazonia aprend\u00ed que la conquista de la regi\u00f3n por los europeos y el establecimiento de gobiernos basados en la cultura europea alteraron la forma de vida de los nativos. All\u00ed, la gente no solo tuvo que adaptarse al ambiente. Tambi\u00e9n tuvieron que adaptarse a los eventos y a los procesos hist\u00f3ricos y pol\u00edticos.<\/p>\n<p><strong>A prop\u00f3sito, \u00bfen cu\u00e1les museos o instituciones se conservan los artefactos que hall\u00f3 enterrados en la Amazonia? \u00bfOtros cient\u00edficos tienen acceso a ellos?<\/strong><br \/>\nLa mayor parte de lo que recolectamos en las excavaciones son restos biol\u00f3gicos peque\u00f1os, carbonizados y rotos. Los museos brasile\u00f1os no deseaban adquirirlos. Resultan de utilidad principalmente para la identificaci\u00f3n de especies y para dataciones. La mayor\u00eda del material cultural de nuestras excavaciones en Santar\u00e9m fue a parar a un museo local. Algunos elementos se los qued\u00f3 la arque\u00f3loga Denise Schaan (1962-2018), de la UFPA. Eran peque\u00f1os trozos de cer\u00e1mica y fragmentos l\u00edticos producidos cuando los humanos fabricaban herramientas de piedra. Excavamos fundamentalmente donde depositaban desperdicios. Escuch\u00e9 decir que las termitas arrasaron las etiquetas y las cajas con ese material en el museo de Santar\u00e9m. En Chicago conservo carbones, huesos de animales y astillas de los trozos de cer\u00e1mica que fueron a parar a la UFPA. Las puntas l\u00edticas de Pedra Pintada se encuentran en el Museo Goeldi, al igual que los escasos trozos de cer\u00e1mica con decorados ornamentales hallados en Taperinha. Inicialmente, el material de la cultura maray\u00f3 qued\u00f3 guardado en una sala del Museo Goeldi en la Rocinha [donde se encuentra la sede administrativa del museo]. Las piezas enteras a\u00fan est\u00e1n all\u00ed. Un director del museo me pidi\u00f3 que sacara las piezas peque\u00f1as y rotas porque no ten\u00edan lugar para guardarlas en sus instalaciones. En el museo, ese material termin\u00f3 por ser depositado en un anexo externo, al cual los visitantes solo ingresaban en algunas ocasiones. Luego los trasladamos a un dep\u00f3sito que alquil\u00e9 en Santar\u00e9m, junto a la familia de Wilton Hagman, el propietario del lugar donde se encuentra el yacimiento arqueol\u00f3gico de Taperinha, y m\u00e1s tarde los llevamos a la Universidad de Illinois, en Chicago. Los cient\u00edficos tienen libertad para ir a estudiar ese material, aunque solamente Alexandre Guida Navarro y Jos\u00e9 Oliver hayan venido a ver esas piezas. S\u00e9 que algunos investigadores visitaron las colecciones en Bel\u00e9m.<\/p>\n<p><strong>Hay indicios de ocupaci\u00f3n humana hace 25 mil a\u00f1os en lo que hoy es Mato Grosso y hace 15 mil a\u00f1os en Serra da Capivara, en el estado de Piau\u00ed. \u00bfQu\u00e9 piensa de esas dataciones? \u00bfQu\u00e9 podr\u00edan revelar acerca de la ocupaci\u00f3n del continente?<\/strong><br \/>\nLas fechas m\u00e1s antiguas no son de materiales que provengan con seguridad de una cultura material [objetos hechos o modificados por seres humanos]. Para m\u00ed, el material l\u00edtico no constituye herramientas. No veo evidencias de ocupaci\u00f3n humana en Am\u00e9rica del Sur anterior a 13 mil a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Las nuevas tecnolog\u00edas, tal como es el caso de la gen\u00f3mica, \u00bfson \u00fatiles para la arqueolog\u00eda amaz\u00f3nica?<\/strong><br \/>\nHace m\u00e1s de 10 a\u00f1os se hizo el an\u00e1lisis de ADN de una muestra de mil a\u00f1os proveniente del bajo Amazonas. Ese fue uno de los hallazgos en Am\u00e9rica que revelaron una gran diversidad gen\u00e9tica en el per\u00edodo prehist\u00f3rico. Los datos previos indicaban que la gen\u00e9tica de los grupos actuales de la Amazonia y de otros lugares de Am\u00e9rica era uniforme y que habr\u00eda escasa diversidad. En aquella \u00e9poca, se plante\u00f3 la hip\u00f3tesis de un cuello de botella poblacional en el estrecho de Bering. Habr\u00edan sido pocos los individuos que habr\u00edan logrado atravesarlo arribando a Am\u00e9rica. Sus descendientes se habr\u00edan diseminado posteriormente por el continente, dejando una huella gen\u00e9tica de baja diversidad. Cuando surgi\u00f3 esa hip\u00f3tesis, a\u00fan no se hab\u00eda extra\u00eddo material gen\u00e9tico de osamentas antiguas. Ahora sabemos que esa teor\u00eda no es correcta. El material gen\u00e9tico de los pueblos paleoamericanos que vivieron hace unos 12 mil a\u00f1os y el de los pueblos del yacimiento arqueol\u00f3gico de Windover, en el estado norteamericano de Florida, datado en alrededor de 6 mil a\u00f1os, muestran que la diversidad es similar a la que se observa en el nordeste de Asia, de donde provienen los primeros seres humanos que llegaron a Am\u00e9rica. Esa diversidad ya no se detecta en los grupos de abor\u00edgenes actuales. El verdadero gollete poblacional se produjo en 1492, con la llegada a Am\u00e9rica de los europeos. Es com\u00fan que los cient\u00edficos atribuyan el desarrollo de comportamientos y caracter\u00edsticas culturales ind\u00edgenas a la influencia de la naturaleza, pero ello puede ser un resultado de la interacci\u00f3n humana.<\/p>\n<p><strong>Usted es bisnieta del presidente estadounidense Theodore Roosevelt (1858-1919), quien particip\u00f3 en dos expediciones a la Amazonia. \u00bfVisit\u00f3 los lugares en los que \u00e9l estuvo?<\/strong><br \/>\nNo. La primera expedici\u00f3n suya se dirigi\u00f3 m\u00e1s hacia el sur y la segunda, m\u00e1s hacia el sudoeste de donde yo estuve. Cuando le\u00ed sobre su segundo periplo, me jur\u00e9 a m\u00ed misma que mis excavaciones jam\u00e1s terminar\u00edan con alguien muerto [en la expedici\u00f3n al r\u00edo D\u00favida, en 1914, una persona muri\u00f3 ahogada y otra asesinada; y una tercera se perdi\u00f3]. Su expedici\u00f3n no estuvo muy bien organizada. \u00c9l cay\u00f3 enfermo y se puso sentimental; y lleg\u00f3 un punto en el que le dijo al grupo que continuara sin \u00e9l. Eso me parece narcisista. Es bueno tener personalidad, pero no se puede ser narcisista en el contexto de una excavaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Excavaciones en Am\u00e9rica del Sur le ayudaron a la investigadora  estadounidense a reinterpretar la ocupaci\u00f3n previa de la Amazonia, antes del arribo de los colonizadores europeos","protected":false},"author":16,"featured_media":318143,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[270,271,310],"coauthors":[105],"class_list":["post-334610","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es","tag-historia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=334610"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334610\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":334619,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334610\/revisions\/334619"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/318143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=334610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=334610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=334610"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=334610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}