{"id":334876,"date":"2020-03-17T17:21:02","date_gmt":"2020-03-17T20:21:02","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=334876"},"modified":"2020-10-22T17:10:40","modified_gmt":"2020-10-22T20:10:40","slug":"un-territorio-codiciado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-territorio-codiciado\/","title":{"rendered":"Un territorio codiciado"},"content":{"rendered":"<p>En la Ant\u00e1rtida, ciencia y pol\u00edtica se fusionan como el hielo. Rusos, brit\u00e1nicos y estadounidenses avistaron por primera vez la inmensa masa de hielo existente en el sur del planeta durante el mismo a\u00f1o, 1820. Casi un siglo despu\u00e9s comenz\u00f3 la disputa territorial: en 1908, el Reino Unido fue el primer pa\u00eds en reclamar para s\u00ed una parte del territorio que permanec\u00eda inexplorado. En los a\u00f1os siguientes, fue el turno de Nueva Zelandia, Francia, Australia, Noruega, Argentina y Chile, que anunciaron que tambi\u00e9n quer\u00edan sendos tramos de la regi\u00f3n que podr\u00edan cobijar riquezas minerales. En las d\u00e9cadas de 1930 y 1940, Argentina, Alemania, Estados Unidos y Noruega organizaron grandes expediciones cient\u00edficas, que sirvieron tambi\u00e9n para mapear las riquezas del mar que circunda la regi\u00f3n, tal como es el caso de las ballenas, cuasi diezmadas hasta mediados del siglo.<\/p>\n<p>\u201cLos cient\u00edficos se valieron del inter\u00e9s pol\u00edtico y econ\u00f3mico en la regi\u00f3n para organizar expediciones y realizar investigaciones, a la par que los pol\u00edticos sacaron provecho de la ciencia para legitimar sus intervenciones territoriales en la Ant\u00e1rtida\u201d, dijo el polit\u00f3logo argentino Ignacio Cardone, investigador del N\u00facleo de Investigaci\u00f3n en Relaciones Internacionales (Nupri) de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en el marco de un debate que se llev\u00f3 a cabo en noviembre de 2019 en el Instituto de Relaciones Internacionales (IRI) de esa universidad. \u201cLas disputas territoriales no han sido resueltas, sino suspendidas\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_334889\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-334889 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"746\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-3-1140-250x164.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-3-1140-700x458.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-3-1140-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">National Archives and Records Administration<\/span><\/a> Firma del Tratado Ant\u00e1rtico, en diciembre de 1959, en Washington, Estados Unidos<span class=\"media-credits\">National Archives and Records Administration<\/span><\/p><\/div>\n<p>Luego de varias iniciativas frustradas para resolver la ocupaci\u00f3n en el continente helado, los representantes de 12 pa\u00edses firmaron el Tratado Ant\u00e1rtico el 1\u00ba de diciembre de 1959 en Washington, Estados Unidos. El acuerdo proh\u00edbe acciones unilaterales. Uno de sus art\u00edculos congelaba las reivindicaciones territoriales: los pa\u00edses que hasta entonces las hab\u00edan hecho no se retractar\u00edan, aunque no pudiesen implementarlas, y los que no hab\u00edan reclamado ya no podr\u00edan hacerlo, y el continente permanecer\u00eda abierto para cualquier pa\u00eds. Con el impulso que supuso el A\u00f1o Geof\u00edsico Internacional de 1957-1958, el tratado dispuso que la regi\u00f3n ser\u00eda utilizada solamente con fines pac\u00edficos, asegur\u00f3 la libre investigaci\u00f3n cient\u00edfica y evit\u00f3 que la Guerra Fr\u00eda, entre Estados Unidos y la por entonces Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica llegara al extremo sur del planeta.<\/p>\n<p>El tratado, vigente desde 1961, promovi\u00f3 otros acuerdos. Uno de ellos, un protocolo de 1991, en vigencia desde 1998, defini\u00f3 normas de protecci\u00f3n ambiental para cualquier actividad y prohibi\u00f3 la explotaci\u00f3n de recursos minerales en la Ant\u00e1rtida. En la actualidad forman parte del acuerdo 54 pa\u00edses, y el m\u00e1s reciente en ser aceptado fue la Rep\u00fablica Checa, en 2014. La mayor\u00eda (el 37%) de sus miembros corresponde a pa\u00edses de Europa, y hay seis de Am\u00e9rica del Sur: Argentina y Chile, que fueron parte del grupo inicial de los 12, y Ecuador, Per\u00fa y Uruguay, aparte de Brasil, que firm\u00f3 el tratado en 1975 y en 1983 fue aceptado como miembro consultivo, con derecho a voto en las asambleas anuales.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/086-089_memoria_287-0-es.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1117\" height=\"1317\" class=\"size-full wp-image-337018 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/086-089_memoria_287-0-es.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/086-089_memoria_287-0-es.png 1117w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/086-089_memoria_287-0-es-250x295.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/086-089_memoria_287-0-es-700x825.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/086-089_memoria_287-0-es-120x141.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1117px) 100vw, 1117px\" \/><\/a><br \/>\n\u201cLas resoluciones del tratado avanzan siempre y cuando nadie est\u00e9 en desacuerdo\u201d, comenta la soci\u00f3loga brasile\u00f1a Daniela Portella Sampaio, investigadora de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido. Luego de entrevistar a 70 cient\u00edficos y representantes de organizaciones gubernamentales ligadas al tratado en 2018 y 2019, ella defini\u00f3 el rol que se espera de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica: \u201cLos participantes reconocieron que el consenso sigue siendo la mejor forma de tomar decisiones, si bien se sent\u00edan frustrados porque los planes de conservaci\u00f3n de las \u00e1reas marinas protegidas no se han implementado\u201d.<\/p>\n<p>Con una superficie de 13,4 millones de kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>) \u2013un \u00e1rea mayor que la de toda Europa (10 millones de km<sup>2<\/sup>) y casi dos veces la de Brasil (8,5 millones de km<sup>2<\/sup>)\u2013, la Ant\u00e1rtida alberga 75 bases cient\u00edficas pertenecientes a 32 pa\u00edses.<\/p>\n<div id=\"attachment_334893\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-4-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-334893 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-4-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-4-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-4-1140-250x158.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-4-1140-700x443.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-4-1140-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n IO-USP\/ Reproducci\u00f3n <\/span><\/a> El buque Prof. Besnard, de la USP, en la primera expedici\u00f3n a la Ant\u00e1rtida, en 1983<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n IO-USP\/ Reproducci\u00f3n <\/span><\/p><\/div>\n<p>La ciencia logra la integraci\u00f3n de los pa\u00edses por medio de investigaciones coordinadas, pero las tensiones persisten: las excursiones tur\u00edsticas al interior de la Ant\u00e1rtida aumentan, la flota pesquera china en el oc\u00e9ano austral se expande y las presiones para la explotaci\u00f3n mineral persisten. \u201cEl continente sigue siendo un espacio de disputas geopol\u00edticas\u201d, reiter\u00f3 Leonardo Faria de Mattos, capit\u00e1n de mar y guerra de la Marina de Brasil y docente en la Escuela de Guerra Naval, en el marco del debate en la USP.<\/p>\n<p>Faria De Mattos record\u00f3 que en 1956, Estados Unidos inaugur\u00f3 una base de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el polo sur geogr\u00e1fico y un a\u00f1o despu\u00e9s, Rusia abri\u00f3 otra en lo que se denomina polo sur de inaccesibilidad, con temperaturas de -89 \u00baC en invierno, un punto cercano al polo sur geomagn\u00e9tico. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de que lo hiciera Brasil, China tambi\u00e9n firm\u00f3 el tratado y en 2009 puso en funcionamiento la estaci\u00f3n m\u00e1s alta de la Ant\u00e1rtida, a 4.087 metros de altura. El pa\u00eds asi\u00e1tico est\u00e1 construyendo la quinta estaci\u00f3n de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, que ser\u00e1 inaugurada en 2022, adem\u00e1s de haber puesto en operaci\u00f3n, en julio de 2019, el primer buque de investigaciones rompehielos construido en el pa\u00eds, bautizado Xue Long 2.<\/p>\n<div id=\"attachment_334881\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-334881 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-1-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-1-1140-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Maria Rosa Pedreiro\/ UFPR\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/a> La antigua estaci\u00f3n ant\u00e1rtica brasile\u00f1a, en la isla Rey Jorge, que sufri\u00f3 un incendio en 2012<span class=\"media-credits\">Maria Rosa Pedreiro\/ UFPR\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Los brasile\u00f1os en la Ant\u00e1rtida<\/strong><br \/>\nEn marzo de 1958, casi dos a\u00f1os antes de la firma del tratado, lleg\u00f3 a la Ant\u00e1rtida el primer brasile\u00f1o: el m\u00e9dico y periodista del estado de Pernambuco Durval Sarmento da Rosa Borges (1912-1999), quien tambi\u00e9n era docente en la Facultad de Higiene y Salud P\u00fablica de la USP. Hab\u00eda partido desde Nueva Zelandia, acompa\u00f1ando a un grupo de cient\u00edficos estadounidenses. El peri\u00f3dico <em>Correio da Manh\u00e3<\/em>, de R\u00edo de Janeiro, comenz\u00f3 a publicar el 13 de marzo, dos d\u00edas despu\u00e9s, sus relatos de viaje, con t\u00edtulos como por ejemplo: \u201cDonde hoy todo es fr\u00edo, hace milenios hubo praderas exuberantes\u201d. Borges tambi\u00e9n public\u00f3 lo vivido en la revista <em>Vis\u00e3o<\/em>, para la cual escrib\u00eda art\u00edculos de medicina, y m\u00e1s tarde redact\u00f3 el libro intitulado<em> Um brasileiro na Ant\u00e1rtida<\/em>, que fue publicado en mayo de 1959 por la Sociedad Geogr\u00e1fica Brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a bordo de un barco estadounidense, el meteor\u00f3logo y profesor de la USP Rubens Junqueira Villela fue el primer cient\u00edfico brasile\u00f1o en llegar al continente helado, en marzo de 1961. Particip\u00f3 en la primera misi\u00f3n cient\u00edfica oficial brasile\u00f1a, en 1982, con los buques Bar\u00e3o de Teff\u00e9 y Prof. Besnard, un emprendimiento que facilit\u00f3 el ingreso del pa\u00eds en el Tratado Ant\u00e1rtico. En 1984 comenz\u00f3 a funcionar la Estaci\u00f3n Ant\u00e1rtica Comandante Ferraz (EACF), que ser\u00e1 reinaugurada en enero de 2020, luego de su reconstrucci\u00f3n tras haber sufrido un incendio el 25 de febrero de 2012.<\/p>\n<p>\u201cYa deber\u00edamos pensar en la construcci\u00f3n de la segunda estaci\u00f3n brasile\u00f1a\u201d, enfatiza Faria de Mattos. \u201cTanto China como la India ya cuentan con bases hasta en el \u00c1rtico, mientras que Brasil ni siquiera adhiri\u00f3 al tratado de Svalbard, de 1920, que permite la instalaci\u00f3n de estaciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en ese archipi\u00e9lago noruego\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_334885\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-334885 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-2-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-2-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/086-089_memoria_287-2-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alan Arrais\/ NBR\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/a> La nueva estaci\u00f3n ant\u00e1rtica brasile\u00f1a, cuya inauguaraci\u00f3n est\u00e1 prevista en 2020<span class=\"media-credits\">Alan Arrais\/ NBR\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este a\u00f1o est\u00e1 prevista la elaboraci\u00f3n del plan estrat\u00e9gico de investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a para el per\u00edodo 2023-2030, con la participaci\u00f3n de cient\u00edficos de las universidades federales de Rio Grande do Sul (UFRGS) y de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), y de la USP. \u201cUno de los retos que afronta Brasil consiste en lograr la reestructuraci\u00f3n de la Polantar [Pol\u00edtica Nacional para los Asuntos Ant\u00e1rticos], que conserva la perspectiva de la d\u00e9cada de 1980\u201d, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/03\/01\/el-hielo-tambien-es-nuestro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">dijo el glaci\u00f3logo Jefferson Cardia Sim\u00f5es, docente de la UFRGS y coordinador general del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda de la Cri\u00f3sfera<\/a>. El investigador es el vicepresidente del Comit\u00e9 Cient\u00edfico sobre Investigaci\u00f3n Ant\u00e1rtica (Scar), creado en 1958 para coordinar las actividades en la Ant\u00e1rtida por el A\u00f1o Geof\u00edsico Internacional y que se transform\u00f3 en un organismo consultivo del tratado.<\/p>\n<p>\u201cHasta la d\u00e9cada de 1990\u201d, coment\u00f3 Cardia Sim\u00f5es en el encuentro en la USP, \u201clas prioridades de los pa\u00edses eran el mapeo de los recursos naturales y las ventajas pol\u00edtico-militares, pero en la actualidad es la calidad cient\u00edfica lo que revela el estatus de un pa\u00eds dentro del tratado\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, los cient\u00edficos brasile\u00f1os han participado en redes internacionales de investigaci\u00f3n sobre biodiversidad y monitoreo de la capa de ozono, de la radiaci\u00f3n, de la atm\u00f3sfera y del hielo, y sus implicaciones para el clima regional y global.<\/p>\n<p>Al comienzo del mes de diciembre de 2019, Carida Sim\u00f5es parti\u00f3 junto a su equipo en otra expedici\u00f3n rumbo a la Ant\u00e1rtida. En esta ocasi\u00f3n, el objetivo es volver a poner en funcionamiento al Cri\u00f3sfera 1, un m\u00f3dulo cient\u00edfico brasile\u00f1o de recolecci\u00f3n autom\u00e1tica de datos meteorol\u00f3gicos. Ese m\u00f3dulo, instalado en diciembre de 2011 a 670 kil\u00f3metros (km) del polo sur geogr\u00e1fico y a 2.500 km de la EACF, fue cerrado durante dos a\u00f1os por falta de recursos para su mantenimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El tratado suscrito hace 60 a\u00f1os rige la ocupaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en la Ant\u00e1rtida","protected":false},"author":17,"featured_media":334877,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[292,309,321],"coauthors":[5968],"class_list":["post-334876","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-diplomacia-es","tag-geologia-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=334876"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334876\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":337022,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/334876\/revisions\/337022"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/334877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=334876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=334876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=334876"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=334876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}