{"id":354703,"date":"2020-10-20T15:28:11","date_gmt":"2020-10-20T18:28:11","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=354703"},"modified":"2020-10-23T14:53:39","modified_gmt":"2020-10-23T17:53:39","slug":"hormigas-polinizadoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/hormigas-polinizadoras\/","title":{"rendered":"Hormigas polinizadoras"},"content":{"rendered":"<p>Experimentos efectuados por bi\u00f3logos brasile\u00f1os y mexicanos indican que las hormigas pueden actuar como polinizadoras importantes de un tipo de planta que crece en el Cerrado, el bioma de sabana tropical brasile\u00f1o. En trabajos de campo que se llevaron a cabo en el sur del estado de Minas Gerais, se detect\u00f3 que estos insectos terrestres, casi nunca asociados a esa funci\u00f3n ecol\u00f3gica, pueden prestar un servicio vital para la reproducci\u00f3n de una planta de la familia de las eriocaul\u00e1ceas, conocida en Brasil con el nombre popular de <em>sempre-viva<\/em>, t\u00edpica de ese bioma. Las hormigas madereras de la especie <em>Camponotus crassus<\/em>, cuya denominaci\u00f3n popular en Brasil es <em>sarassar\u00e1s<\/em>, fueron las visitantes m\u00e1s asiduas de las flores de la eriocaul\u00e1cea de la especie <em>Paepalanthus lundii<\/em>, superando a las abejas sin aguij\u00f3n y a las moscas que tambi\u00e9n polinizaron a esa especie, seg\u00fan consta en el estudio que sali\u00f3 publicado en junio del a\u00f1o pasado en la revista cient\u00edfica <em>Annals of Botany<\/em>. \u201cLos resultados sugieren que las hormigas son las polinizadoras m\u00e1s eficaces, aunque no exclusivas de esa planta, en el \u00e1rea del Cerrado que estudiamos\u201d, comenta el ec\u00f3logo Kleber Del-Claro, de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU), autor principal del trabajo.<\/p>\n<p>En observaciones peri\u00f3dicas efectuadas a lo largo de un mes y medio en una estaci\u00f3n ecol\u00f3gica de Uberl\u00e2ndia, se registr\u00f3 que el 43% de las visitas a las flores de 35 ejemplares de <em>Paepalanthus<\/em> correspondieron a hormigas de la especie mencionada. A continuaci\u00f3n figuraron las abejas del g\u00e9nero <em>Melipona<\/em>, responsables de algo m\u00e1s del 10% del tr\u00e1nsito por las flores, y las moscas del g\u00e9nero <em>Muscidae<\/em>, con el 9,5%. El resto de las visitas correspondieron a moscas, abejas y hormigas de otros g\u00e9neros, adem\u00e1s de chinches, escarabajos y otros cole\u00f3pteros. Cada planta estudiada durante el lapso del experimento fue polinizada, en promedio, por 3,28 hormigas <em>Camponotus crassus<\/em>. En el caso de las moscas y abejas de los g\u00e9neros <em>Muscidae<\/em> y <em>Melipona<\/em>, respectivamente, y de otras especies de hormigas, tales como <em>Pseudomyrmex gracilis<\/em> y <em>Crematogaster erecta<\/em>, se registraron, en promedio, 1,3 visitas por planta.<\/p>\n<p>El trabajo de campo tambi\u00e9n revel\u00f3 que una misma hormiga pod\u00eda escalar varias inflorescencias de una misma planta o incluso de plantas diferentes en menos de 30 minutos. Ese comportamiento llevaba a que los granos de polen quedasen adheridos a su cabeza, la parte ventral del t\u00f3rax y las antenas, un proceso fundamental para que ocurra la polinizaci\u00f3n. La interacci\u00f3n entre las plantas y las hormigas se produce en un h\u00e1bitat \u00e1rido. Los ejemplares de las plantas estudiadas son de escasa altura, con inflorescencias pr\u00f3ximas al nivel del suelo y brotan en grupos. La fructificaci\u00f3n se concreta durante un per\u00edodo corto, algunas semanas despu\u00e9s de las visitas de los polinizadores.<\/p>\n<p>Pese a que se conocen diversas formas de interacciones beneficiosas entre plantas y hormigas, la polinizaci\u00f3n raramente figura como una de ellas. Esta funci\u00f3n se asocia habitualmente a las abejas, moscas, murci\u00e9lagos, aves e incluso al viento. Un estudio de 2009 realizado por cient\u00edficos espa\u00f1oles sugiere que las hormigas se erigen como el principal agente polinizador de alrededor de 50 especies de plantas del Mediterr\u00e1neo. Pero este tipo de funci\u00f3n configura una excepci\u00f3n. Del-Claro decidi\u00f3 estudiar el tema durante la visita de una colega mexicana en septiembre de 2014. La estad\u00eda en Uberl\u00e2ndia de Dulce Rodr\u00edguez-Morales, por entonces alumna de maestr\u00eda del Instituto Nacional de Ecolog\u00eda de M\u00e9xico, ser\u00eda breve, de alrededor de un mes y medio, y ella se propon\u00eda estudiar las interacciones entre ara\u00f1as y plantas con flores. Pero un incendio de grandes proporciones destruy\u00f3 parte del campo de trabajo donde se llevar\u00eda a cabo el estudio original y la planificaci\u00f3n inicial tuvo que abandonarse.<\/p>\n<p>Algunos d\u00edas despu\u00e9s, todav\u00eda en septiembre, comenz\u00f3 la temporada de lluvias, tal como es habitual en la zona de Tri\u00e2ngulo Mineiro durante la primavera. Y como gran conocedor de la zona por visitarla desde hace casi 30 a\u00f1os, Del-Claro sab\u00eda lo que ocurrir\u00eda en los d\u00edas posteriores.<\/p>\n<p>\u201cLuego del fuego y con la llegada de la lluvia, las plantas que crecen entre los bosques en galer\u00eda y el Cerrado, en el \u00e1rea de transici\u00f3n, suelen regenerarse y florecer masivamente\u201d, relata el investigador de la UFU. \u201cComo siempre not\u00e9 la presencia de muchas hormigas en la zona y el fuego suele ahuyentar a las abejas, me pregunt\u00e9 si las hormigas no ser\u00edan las grandes responsables de la polinizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Ese planteo se transform\u00f3 en la nueva hip\u00f3tesis de trabajo de Rodr\u00edguez-Morales, quien junto a Del-Claro, se aboc\u00f3 a la investigaci\u00f3n de ese tema. Ellos idearon estudios de campo para testear la posibilidad de que las hormigas fueran \u00fatiles para la fecundaci\u00f3n de las plantas. \u201cEl montaje de los experimentos fue sencillo, pero los resultados obtenidos fueron s\u00f3lidos y pudimos demostrar que, con posterioridad a un evento \u00edgneo, las hormigas desempe\u00f1aban un servicio de polinizaci\u00f3n importante\u201d, explica Rodr\u00edguez-Morales, que actualmente trabaja como docente en la Universidad Veracruzana, en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>En el estudio de campo, se tuvieron en cuenta cuatro escenarios. En el primero, el del grupo de control, las ejemplares de <em>Paepalanthus<\/em> quedaron totalmente expuestas para su polinizaci\u00f3n por hormigas, que vienen por el suelo y suben a la planta, o por abejas, que van en busca del n\u00e9ctar por el aire. En el segundo, las plantas fueron totalmente aisladas en bolsas, disposici\u00f3n que bloqueaba tanto el acceso terrestre (de las hormigas) como a\u00e9reo (de las abejas y moscas) a las plantas. En el tercer experimento, los vegetales fueron cubiertos con una especie de carpa mosquitero, de manera tal, que los visitantes a\u00e9reos no ten\u00edan forma de acercarse a las plantas. Sin embargo, como el velo no bloqueaba el contacto con el suelo, las hormigas pod\u00edan pasar y escalar a esas plantas. En el cuarto escenario se hizo lo contrario. Se instal\u00f3 un pl\u00e1stico de formato circular en el suelo, en torno a las plantas, hasta una altura de 10 cent\u00edmetros, de manera tal que las hormigas no pod\u00edan subir a los vegetales, pero la v\u00eda a\u00e9rea quedaba libre para el acceso eventual de abejas y moscas. Despu\u00e9s de un mes de trabajo de campo, en el cual se observaba a las 35 plantas dos veces al d\u00eda (por la ma\u00f1ana y por la tarde), los resultados demostraron que la hip\u00f3tesis de Del-Claro era acertada.<\/p>\n<p>\u201cLa aparente simplicidad de los experimentos, en realidad representa una intensa depuraci\u00f3n\u201d, comenta el entom\u00f3logo Carlos Roberto Ferreira Brand\u00e3o, docente del Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MZ-USP), actualmente director del Museo de Arte Contempor\u00e1neo de la instituci\u00f3n. \u201cLas situaciones experimentales a las que se someti\u00f3 a las plantas e insectos generaron resultados muy notorios, que configuran una base s\u00f3lida para las conclusiones del trabajo\u201d. Para el investigador de la USP, experto en hormigas, estudios como los que se realizaron en Uberl\u00e2ndia abren camino a nuevas investigaciones. \u201cEn comparaci\u00f3n con otros organismos, a las hormigas no se las considera agentes polinizadores de importancia. Este estudio demuestra que ellas podr\u00edan cumplir un rol m\u00e1s importante de lo que se cree. Las hormigas mantienen relaciones con las plantas. Ellas las protegen de los herb\u00edvoros y como contrapartida se alimentan de sustancias producidas por las gl\u00e1ndulas de los vegetales\u201d, dice Brand\u00e3o. Seg\u00fan \u00e9l, no se conoce otra funci\u00f3n para esas sustancias que les sirven de alimento a los insectos.<\/p>\n<p>Tampoco existen registros de que las plantas presenten estructuras cuya funci\u00f3n principal sea la de atraer a las hormigas para polinizarlas, una adaptaci\u00f3n que est\u00e1 presente en el caso de algunas especies vegetales visitadas por abejas, moscas y otros agentes polinizadores. \u201cEso no significa que las hormigas no puedan desempe\u00f1ar esa funci\u00f3n, sino que ellas tal vez no sean tan importantes como otros organismos para ese cometido\u201d, sostiene el entom\u00f3logo de la USP.<\/p>\n<p>Suelen esgrimirse cuatro razones para explicar la escasa o nula importancia normalmente atribuida a las hormigas como agentes de polinizaci\u00f3n. La primera tendr\u00eda que ver con su tama\u00f1o corporal, normalmente menor que el de las estructuras florales, algo que dificultar\u00eda la transferencia de polen a otras plantas. Un segundo motivo ser\u00eda el comportamiento de acicalado, propio de las hormigas, que en definitiva acabar\u00eda por limpiar el polen de su cuerpo. El tercero ser\u00eda el desplazamiento limitado que realizan esos insectos terrestres, sobre todo si se lo compara con el de abejas, moscas o aves. Finalmente, tambi\u00e9n figura lo que se denomina la hip\u00f3tesis del antibi\u00f3tico. \u201cLas hormigas que poseen una gl\u00e1ndula metapleural producen una sustancia para defenderse del ataque de hongos y bacterias que se esparce sobre su cuerpo y que tambi\u00e9n puede incidir en la viabilidad del polen\u201d, explica Del-Claro.<\/p>\n<p>Sin embargo, las hormigas <em>sarassar\u00e1s<\/em> de Uberl\u00e2ndia parecen sortear esos obst\u00e1culos sin mayores problemas. Extremadamente abundantes en el Cerrado de Minas Gerais, su tama\u00f1o, de alrededor de 2 cent\u00edmetros, les permite el contacto con todas las estructuras florales. El estudio de las hormigas en sus nidos, que se encuentran en el suelo, tambi\u00e9n revel\u00f3 que el polen quedaba adherido al cuerpo de los insectos. La autolimpieza, por ende, no es suficiente como para evitar que ellas transporten el polen entre las flores de las <em>Paepalanthus<\/em> del Cerrado. Y adem\u00e1s, las hormigas de la especie <em>Camponotus crassus<\/em> no poseen la gl\u00e1ndula metapleural, o sea que no producen sustancias t\u00f3xicas para el polen. Los resultados obtenidos en el estudio realizado en el Cerrado minero sirvieron como est\u00edmulo para que los cient\u00edficos sigan estudiando el rol desestimado de las hormigas en la polinizaci\u00f3n de las plantas, especialmente en ambientes \u00e1ridos. \u201cVamos a replicar en M\u00e9xico el experimento realizado en Brasil con alguna especie de planta de la familia de las eriocaul\u00e1ceas\u201d, dice Rodr\u00edguez-Morales.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>C\u00f3mo se realizaron los experimentos <\/strong><br \/>\n<em>Los investigadores observaron cu\u00e1les insectos polinizaron a las plantas de la especie <\/em>Paepalanthus lundii<em> en cuatro escenarios diferentes<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/048-051_formigas_288-1-1140-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"272\" class=\"size-full wp-image-355670 alignnone\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/048-051_formigas_288-1-1140-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/048-051_formigas_288-1-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/048-051_formigas_288-1-1140-1-250x60.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/048-051_formigas_288-1-1140-1-700x167.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/048-051_formigas_288-1-1140-1-120x29.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Dulce Rodr\u00edguez-Morales<\/span><\/a><\/p>\n<p>En el grupo de control, la planta quedaba expuesta sin ning\u00fan tipo de protecci\u00f3n y pod\u00eda ser polinizada tanto por insectos terrestres como voladores. En el segundo escenario la planta era cubierta con una bolsa que bloqueaba tanto el acceso terrestre de las hormigas como el a\u00e9reo de las abejas y moscas. En la tercera situaci\u00f3n, la especie vegetal quedaba cubierta por una especie de velo, que le imped\u00eda ser fecundada por los insectos voladores, pero no por las hormigas. En el cuarto escenario se hizo lo contrario. Se instal\u00f3 en el suelo un pl\u00e1stico con formato circular en torno a la planta hasta una altura de 10 cent\u00edmetros. De este modo, las hormigas no lograban subir a la planta, pero la v\u00eda a\u00e9rea quedaba despejada para el acceso eventual de abejas y moscas. Al finalizar los experimentos, se constat\u00f3 que las hormigas de la especie en cuesti\u00f3n se erigieron como el principal agente polinizador de la <em>Paepalanthus<\/em>, siendo responsables de m\u00e1s del 40% de las visitas a las plantas.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nDEL-CLARO, K. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/aob\/article\/123\/7\/1159\/5373019\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ant pollination of <em>Paepalanthus lundii<\/em> (Eriocaulaceae) in Brazilian savanna<\/a>. <strong>Annals of Botany<\/strong>. v.\u2009123, n\u00ba\u20097, p.\u20091159\u201365. 4 jun. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La especie <em>Camponotus crassus<\/em> es la responsable principal de la fecundaci\u00f3n de una planta de la familia de las eriocaul\u00e1ceas de la ecorregi\u00f3n del Cerrado de Minas Gerais","protected":false},"author":112,"featured_media":355674,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,282,293],"coauthors":[417],"class_list":["post-354703","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-botanica-es","tag-ecologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=354703"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":357171,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354703\/revisions\/357171"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/355674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=354703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=354703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=354703"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=354703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}