{"id":355060,"date":"2020-10-26T15:42:40","date_gmt":"2020-10-26T18:42:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=355060"},"modified":"2020-11-04T20:18:18","modified_gmt":"2020-11-04T23:18:18","slug":"el-genero-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-genero-de-la-ciencia\/","title":{"rendered":"El g\u00e9nero de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1l es el impacto de la presencia de las mujeres en la ciencia y del debate sobre g\u00e9nero en los resultados de las investigaciones cient\u00edficas? Un art\u00edculo publicado en 2018 en la revista <em>Lancet Oncology<\/em> demuestra que, si se considera la variable del sexo en la comprensi\u00f3n de las din\u00e1micas gen\u00e9ticas y hormonales, por ejemplo, esto puede introducir innovaciones en la inmunoterapia contra el c\u00e1ncer. En 2017, un estudio difundido en la revista <em>Nature Medicine<\/em> revel\u00f3 que el hallazgo de diferencias sexuales en los patrones moleculares permite perfeccionar el desarrollo de f\u00e1rmacos para el alivio del dolor y de la depresi\u00f3n. En el marco de un movimiento que se inici\u00f3 al final de los a\u00f1os 1980 y que cobr\u00f3 fuerza a partir de la d\u00e9cada de 2000, los cient\u00edficos han incorporado el an\u00e1lisis del sexo y el g\u00e9nero a sus proyectos. Esta disposici\u00f3n les ha aportado nuevos rumbos a los estudios en m\u00faltiples \u00e1reas del conocimiento, tales como la biomedicina, la demograf\u00eda, la inteligencia artificial y la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, gobiernos, universidades y empresas de distintas partes del mundo han adoptado estrategias con miras a asimilar los retos concernientes a la igualdad de g\u00e9nero y a la diversidad en las carreras de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Seg\u00fan Londa Schiebinger, docente de historia de la ciencia de la Universidad Stanford, en California, Estados Unidos, y directora del proyecto Gendered Innovations in Science, Medicine and Engineering, esta disposici\u00f3n se refiere tanto a la inclusi\u00f3n de mujeres como a otros grupos subrepresentados. Asimismo, muchas organizaciones se han abocado a promover transformaciones en la cultura institucional como un modo de posibilitar que diversos perfiles asciendan profesionalmente. \u201cEn esa trayectoria, la incorporaci\u00f3n de variables de sexo o g\u00e9nero orientada hacia la innovaci\u00f3n en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica constituye el \u00e1rea m\u00e1s reciente e importante para el futuro de la ciencia\u201d, considera Schiebinger, pionera en el mapeo y sistematizaci\u00f3n de metodolog\u00edas que incorporan un sesgo sexual o de g\u00e9nero en an\u00e1lisis cient\u00edficos. A su juicio, este movimiento puede estimular la elaboraci\u00f3n de investigaciones con c\u00e9lulas madre e inteligencia artificial, estudios en las \u00e1reas de ciencia de la computaci\u00f3n y rob\u00f3tica. \u201cHasta ahora, cuando se estudian seres humanos y animales, la mayor\u00eda de las investigaciones se ha basado en c\u00e9lulas y tejidos masculinos. Los modelos de referencia toman a los varones como norma\u201d, dice la investigadora. Las consecuencias de esta din\u00e1mica implican, por ejemplo, el desarrollo de medicamentos que causan m\u00e1s efectos colaterales en mujeres, como es el caso de 10 productos farmac\u00e9uticos que el gobierno estadounidense retir\u00f3 del mercado en 2001. En dicha ocasi\u00f3n, se constat\u00f3 que ocho de los diez remedios presentaban riesgos mayores para las mujeres y cuatro de ellos pueden haberles causado a ellas m\u00e1s efectos adversos porque se los recetaban con mayor frecuencia que a los varones. \u201cEl desarrollo de esos medicamentos cost\u00f3 miles de millones de d\u00f3lares y ocasionaron muerte y sufrimiento. La ciencia no puede darse el lujo de equivocarse\u201d, sostuvo Schiebinger en el marco del 8\u00ba encuentro del Global Research Council que se llev\u00f3 a cabo el a\u00f1o pasado en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>En el sitio web Gendered Innovations, Schiebinger muestra c\u00f3mo la incorporaci\u00f3n del an\u00e1lisis de sexo o g\u00e9nero puede propiciar innovaci\u00f3n. Estudios publicados en 2002 y 2007 constataron la existencia de diferencias sexuales en las propiedades de las c\u00e9lulas madre adultas. Las investigaciones revelaron que la capacidad regenerativa de las c\u00e9lulas madre derivadas del tejido muscular es mayor en el caso femenino, un descubrimiento que puede abrir nuevas perspectivas para los tratamientos de recuperaci\u00f3n del miocardio y de la distrofia muscular.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-672-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"983\" class=\"size-full wp-image-357632 alignnone\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-672-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-672-1.png 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-672-1-250x129.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-672-1-700x362.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-672-1-1536x795.png 1536w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-672-1-120x62.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En la misma sinton\u00eda, en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en 2019 en la revista <em>Nature<\/em>, Schiebinger y otros autores debatieron estudios de caso en \u00e1reas tales como cambios clim\u00e1ticos, ingenier\u00eda y rob\u00f3tica. Uno de esos estudios se refiere a la utilizaci\u00f3n del traductor autom\u00e1tico Google Translator. Cuando esa herramienta traduce temas relacionados con ciencia, tecnolog\u00eda, ingenier\u00eda y matem\u00e1tica, suele utilizar un est\u00e1ndar masculino. En ese caso, Schiebinger comenta que advirti\u00f3 ese sesgo al emplear la herramienta para leer art\u00edculos referidos a ella misma en idioma castellano. Algo similar pero en sentido inverso ocurre con los algoritmos que elaboran en forma autom\u00e1tica subt\u00edtulos al pie de im\u00e1genes. En las fotograf\u00edas de varones en la cocina, por ejemplo, suele identific\u00e1rselos como mujeres. \u201cCuando un programa estandariza sus traducciones en el \u00e1rea cient\u00edfica con t\u00e9rminos masculinos, refuerza el estereotipo de que los varones son intelectuales activos y no as\u00ed las mujeres\u201d, dijo la investigadora en el evento en S\u00e3o Paulo. La primera reuni\u00f3n entre los expertos de Google e investigadores de Stanford para debatir el tema de las traducciones con sesgo se llev\u00f3 a cabo en 2012. Si bien se asumi\u00f3 un compromiso para resolver ese inconveniente durante ese mismo a\u00f1o, solo se introdujeron cambios parciales en 2019. \u201cResulta m\u00e1s dif\u00edcil corregir algo cuando la plataforma b\u00e1sica ya est\u00e1 definida. Por eso es importante tener en cuenta el sesgo sexual y de g\u00e9nero desde el inicio de una investigaci\u00f3n\u201d. Para Schiebinger, el error en el algoritmo del Google Translator puede estar relacionado, entre otros aspectos, con el hecho de que en las facultades de ingenier\u00eda y computaci\u00f3n no se imparten asignaturas que les ense\u00f1en a los estudiantes a considerar el an\u00e1lisis de g\u00e9nero en sus investigaciones.<\/p>\n<p>En las charlas que brind\u00f3 para hablar acerca de la importancia de la presencia femenina en la ciencia, M\u00e1rcia Barbosa, docente del Instituto de F\u00edsica de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), debi\u00f3 responder en reiteradas oportunidades a la inquisitiva de por qu\u00e9, \u201csi la ciencia se desarroll\u00f3 tan bien sin las mujeres\u201d, ser\u00eda necesario incorporarlas ahora. \u201cLas respuestas comenzaron a asomar en 2005, cuando los primeros estudios efectuados por consultoras de negocios constataron que los ambientes de trabajo diversos propician mejores resultados financieros\u201d, relata la investigadora, quien desde hace dos d\u00e9cadas se dedica a estudiar las cuestiones de g\u00e9nero en la ciencia, en simult\u00e1neo con investigaciones referidas a las propiedades del agua. En ese universo, seg\u00fan sostiene, uno de los estudios que gener\u00f3 m\u00e1s impacto lo llev\u00f3 a cabo la consultora estadounidense McKinsey y se dio a conocer en 2015. Al analizar datos suministrados por 366 compa\u00f1\u00edas de Estados Unidos, la consultora identific\u00f3 que aquellas con mayor diversidad de g\u00e9nero eran un 15% m\u00e1s proclives a registrar retornos financieros superiores al promedio nacional, y las que presentaban mayor diversidad \u00e9tnico-racial mostraban una tendencia a obtener ganancias superiores a la media en un 35%.<\/p>\n<p>\u201cLos estudios indican que los ambientes diversos favorecen el desarrollo de mecanismos de inteligencia colectiva\u201d, dice Barbosa al mencionar otra investigaci\u00f3n publicada en la revista <em>Science<\/em> en 2010 por investigadores de instituciones estadounidenses tales como la Universidad Carnegie Mellon y el Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts (MIT). \u201cEn el \u00e1mbito empresarial, se comprob\u00f3 que la diversidad profesional repercute en la obtenci\u00f3n de mejores resultados financieros. En cuanto al marco cient\u00edfico, tambi\u00e9n es importante contar con investigadores de perfiles diversos. Tal diversidad genera un ambiente propicio para el florecimiento de ideas innovadoras\u201d, afirma.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-0-desktop-es.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"917\" class=\"alignnone size-full wp-image-357329\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-0-desktop-es.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-0-desktop-es.png 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-0-desktop-es-250x121.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-0-desktop-es-700x338.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-0-desktop-es-1536x741.png 1536w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-0-desktop-es-120x58.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Aunque existe un consenso en cuanto a que no basta con incorporar m\u00e1s mujeres para asegurar resultados innovadores, sino que tambi\u00e9n es necesario promover cambios metodol\u00f3gicos, no quedan dudas de que el proceso de inclusi\u00f3n tiende a introducir nuevas perspectivas con respecto al objeto de an\u00e1lisis. Un trabajo publicado en 2017 en la revista <em>Nature Human Behavior<\/em>, realizado por investigadores de Stanford y de la Universidad Aarhus de Dinamarca, en el cual se analizaron m\u00e1s de 1,5 millones de art\u00edculos del \u00e1rea m\u00e9dica, constat\u00f3 la existencia de una conexi\u00f3n entre la participaci\u00f3n de las mujeres y la atenci\u00f3n brindada en el desarrollo de los respectivos estudios al an\u00e1lisis de sexo y de g\u00e9nero. Barbosa, de la UFRGS, explica que cuando comenz\u00f3 a referirse p\u00fablicamente a las cuestiones de g\u00e9nero, las situaciones de acoso estaban naturalizadas y ese tipo de debates no ten\u00eda buena recepci\u00f3n en el medio acad\u00e9mico. \u201cHoy en d\u00eda el panorama es distinto. En la academia hay mucha gente preocupada con este tema\u201d, pondera. Ella atribuye parte de este cambio a la labor del movimiento feminista, que gradualmente hizo posible, entre otras conquistas, la ampliaci\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n. En Brasil, los avances m\u00e1s recientes incluyen el derecho a la licencia por maternidad o paternidad durante la vigencia de las becas de investigaci\u00f3n y disposiciones tendientes a combatir las situaciones de acoso.<\/p>\n<p>Uno de los reflejos m\u00e1s significativos que gener\u00f3 el debate sobre g\u00e9nero en campos de investigaci\u00f3n tales como la demograf\u00eda y la filosof\u00eda alude a los cambios en la comprensi\u00f3n de temas que hasta entonces eran tratados como algo perteneciente a la esfera privada de la vida de las mujeres, entre ellas, la maternidad y la violencia dom\u00e9stica.<\/p>\n<p>En la demograf\u00eda, hist\u00f3ricamente se ha trabajado con cortes poblacionales divididos seg\u00fan sexo y edad, pero las teor\u00edas feministas han llevado a la ampliaci\u00f3n de los frentes de investigaci\u00f3n, sobre todo a partir de finales del siglo XX. Seg\u00fan la dem\u00f3grafa Glaucia Marcondes, del N\u00facleo de Estudios de la Poblaci\u00f3n Elza Berqu\u00f3, de la Universidad de Campinas (Nepo-Unicamp), la incorporaci\u00f3n durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os de perspectivas de g\u00e9nero y raciales a los estudios poblacionales, desarrollados fundamentalmente por investigadoras, entre los cuales sobresale el trabajo pionero de la dem\u00f3grafa Elza Berqu\u00f3, ha redundando en contribuciones importantes para la comprensi\u00f3n de las desigualdades entre migrantes, en los est\u00e1ndares y en los niveles de mortalidad y fecundidad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-673.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"1200\" class=\"size-full wp-image-357580 alignnone\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-673.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-673.png 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-673-250x158.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-673-700x442.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-673-1536x970.png 1536w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-673-120x76.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Marcondes resalta que uno de los cambios m\u00e1s significativos en la din\u00e1mica demogr\u00e1fica brasile\u00f1a reciente comprende la disminuci\u00f3n de la cantidad de hijos. \u201cSi en 1960 el promedio era de 6,2 hijos por mujer, en 2010 pas\u00f3 a ser de 1,9. Una modificaci\u00f3n sustancial, que se observa en familias de todas las clases sociales\u201d, comenta. A juicio de la dem\u00f3grafa, esta transformaci\u00f3n puede entenderse mejor a partir de los estudios de g\u00e9nero, que identificaron nuevas maneras de posicionamiento de las mujeres en la sociedad, al invertir en educaci\u00f3n y buscando perdurar en el mercado laboral, una tendencia creciente registrada principalmente entre mujeres casadas y con hijos. \u201cPara las generaciones anteriores, estar casada y tener hijos constitu\u00edan barreras casi infranqueables para aquellas que deseaban estudiar y tener una profesi\u00f3n\u201d, compara. Bas\u00e1ndose en teor\u00edas de g\u00e9nero, los estudios demogr\u00e1ficos han cuestionado cu\u00e1nto afecta la presi\u00f3n de la vida p\u00fablica impl\u00edcita en el mercado laboral, la escolaridad y la seguridad econ\u00f3mica a las elecciones realizadas en la esfera privada, tal como la decisi\u00f3n de evitar o postergar la maternidad.<\/p>\n<p>No puede soslayarse el hecho de que Brasil atraviesa un proceso de envejecimiento. Una proyecci\u00f3n del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE) indica que en 2060 m\u00e1s del 25% de la poblaci\u00f3n tendr\u00e1 65 a\u00f1os o m\u00e1s. \u201cEn ese marco, la comprensi\u00f3n de ciertos aspectos de la vida privada de las mujeres, tales como la decisi\u00f3n de tener hijos o no, pasa a debatirse cada vez m\u00e1s como un asunto p\u00fablico\u201d, informa Marcondes. El envejecimiento de la poblaci\u00f3n tambi\u00e9n es un \u00e1rea contemplada en los an\u00e1lisis de Schiebinger, que revelan la necesidad de considerar el sexo y el g\u00e9nero en la elaboraci\u00f3n de tecnolog\u00edas de asistencia a ancianos. \u201cLas mujeres, por ejemplo, tienden a vivir m\u00e1s, pero tambi\u00e9n suelen ser m\u00e1s afectadas por enfermedades debilitantes, mientras que los varones parecen ser m\u00e1s propensos, por ejemplo, a una merma de la capacidad auditiva. El \u00e9xito de esas tecnolog\u00edas depende de la capacidad de atender correctamente a las diferentes preferencias de la poblaci\u00f3n, coment\u00f3 en el evento realizado en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Y siguiendo en el \u00e1rea de la demograf\u00eda, Marcondes, de la Unicamp, recuerda que la inclusi\u00f3n del sesgo de g\u00e9nero introdujo nuevos aportes en los estudios sobre el mercado laboral, que entonces pasaron a mapear no solo las desigualdades salariales, sino tambi\u00e9n las diferencias en la distribuci\u00f3n de las jornadas laborales. \u201cEn los estudios se detect\u00f3 que el trabajo reproductivo y dom\u00e9stico que desempe\u00f1an las mujeres tiene un gran efecto sobre la vida de las familias y en la din\u00e1mica econ\u00f3mica\u201d, sostiene. Desde la perspectiva de la demograf\u00eda, la investigadora considera que ir m\u00e1s all\u00e1 del sexo binario constituye un desaf\u00edo para la realizaci\u00f3n de estudios destinados a mapear la identidad sexual y de g\u00e9nero de la poblaci\u00f3n. \u201cEl Censo de 2010 fue el primero en trabajar sobre la variable \u2018matrimonio del mismo g\u00e9nero\u2019\u201d, relata. Marcondes afirma que la informaci\u00f3n seguir\u00e1 siendo captada en el pr\u00f3ximo Censo de 2020. \u201cEn el campo de la demograf\u00eda, las primeras l\u00edneas de investigaci\u00f3n enfocadas en la comprensi\u00f3n de la poblaci\u00f3n LGBTI surgieron hace tan solo 10 a\u00f1os\u201d, dice.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-1-desktop-es.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"883\" class=\"alignnone size-full wp-image-357341\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-1-desktop-es.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-1-desktop-es.png 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-1-desktop-es-250x116.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-1-desktop-es-700x325.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-1-desktop-es-1536x714.png 1536w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/018-025_ciencia-e-genero_289-1-desktop-es-120x56.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el segundo semestre de 2018, en sinton\u00eda con un movimiento que apunt\u00f3 a cuestionar la escasa representatividad femenina en el campo de la filosof\u00eda, Monique Hulshof, del Departamento de Filosof\u00eda de la Unicamp, decidi\u00f3 dictar una materia sobre democracia utilizando exclusivamente bibliograf\u00eda producida por mujeres. Parti\u00f3 para ello del trabajo de la fil\u00f3sofa brit\u00e1nica Mary Wollstonecraft (1759-1797) hasta llegar a autoras contempor\u00e1neas, como por ejemplo la estadounidense Angela Davis. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 en las asignaturas de la carrera de filosof\u00eda estudiamos a Jean-Jacques Rousseau [1712-1778] y Karl Marx [1818-1883] y no estudiamos a Davis? Uno de los desaf\u00edos planteados a los alumnos en las aulas consisti\u00f3 en repensar nuestro canon filos\u00f3fico\u201d, se\u00f1ala. Otro de los retos consisti\u00f3 en operar con nuevos elementos conceptuales en la reflexi\u00f3n sobre la democracia. En el \u00e1mbito de la filosof\u00eda pol\u00edtica, sostiene Hulshof, existen tem\u00e1ticas a las que siempre se las consider\u00f3 como pertenecientes a la esfera privada, tal como es el caso de la violencia dom\u00e9stica. \u201cConceptualmente, las te\u00f3rica feministas introdujeron la comprensi\u00f3n de que la violencia dom\u00e9stica debe tratarse como un problema p\u00fablico, que requiere la intervenci\u00f3n del Estado, que es el encargado de generar pol\u00edticas tendientes a combatirla\u201d.<\/p>\n<p>En Brasil, comenta Hulshof, estos debates se intensificaron entre los a\u00f1os 2000 y 2016 a la par de la estructuraci\u00f3n, en el \u00e1mbito del gobierno federal, de la Secretar\u00eda de Pol\u00edticas para las Mujeres y de una mayor inserci\u00f3n de las mujeres en las universidades y en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. \u201cEn 1996, tan solo el 44% de los doctorados defendidos en el pa\u00eds correspond\u00edan a mujeres. En 2004, ese porcentaje salt\u00f3 hasta el 51%\u201d, relata la profesora Yara Frateschi, docente de \u00e9tica y filosof\u00eda pol\u00edtica en la Unicamp. En la actualidad, en algunas disciplinas de las ciencias humanas y sociales, tales como antropolog\u00eda, sociolog\u00eda, historia y pedagog\u00eda, la presencia femenina se equipara a la masculina. \u201cPero eso no ocurre en el caso de la filosof\u00eda, por ejemplo, que registra niveles similares a los de \u00e1reas tales como matem\u00e1tica y f\u00edsica\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Ella recuerda que la historia de la filosof\u00eda se remite a una tradici\u00f3n milenaria que tiende a ser discriminatoria en cuanto a su relaci\u00f3n con las mujeres. \u201cMuchos de los autores cl\u00e1sicos, desde Arist\u00f3teles [384-322 a. C], retrataron a las mujeres como portadoras de una racionalidad precaria e ineptas para participar en actividades de la vida p\u00fablica\u201d, recuerda. Adem\u00e1s, explica, hist\u00f3ricamente la filosof\u00eda no contempla lo diferente como norma general y tampoco las diferencias de g\u00e9nero en particular. \u201cEl sujeto moral y epistemol\u00f3gico de la filosof\u00eda es cl\u00e1sicamente abstracto: no posee g\u00e9nero, ni raza, ni cultura. La filosof\u00eda opera por abstracci\u00f3n, pero esas abstracciones cargan prejuicios\u201d. Tal como relata Frateschi, a partir de la d\u00e9cada de 1970, la disciplina comenz\u00f3 a tornarse m\u00e1s sensible a los estudios feministas, especialmente en Estados Unidos, pasando a considerar que los sujetos del conocimiento se constituyen en \u00e1mbitos signados por roles y estereotipos de g\u00e9nero. \u201cYa no podemos continuar ense\u00f1ando filosof\u00eda sin tener en cuenta las cuestiones de g\u00e9nero y raza. Pienso en una alumna que se pasa el d\u00eda estudiando una literatura que la desmerece. No es casual que la presencia femenina en la filosof\u00eda sea tan baja y su deserci\u00f3n tan pronunciada\u201d, analiza. Y a\u00f1ade que es necesario realizar una lectura cr\u00edtica de los cl\u00e1sicos e incluir a fil\u00f3sofas feministas en las bibliograf\u00edas, algo que ahora se est\u00e1 haciendo en la carrera de filosof\u00eda de la Unicamp.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-674.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"783\" class=\"size-full wp-image-357588 alignnone\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-674.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-674.png 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-674-250x103.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-674-700x288.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-674-1536x633.png 1536w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/289_infos-es-63-674-120x49.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En un estudio sobre el desarrollo de la ginecolog\u00eda en Brasil, la antrop\u00f3loga Fab\u00edola Rohden, docente de la UFRGS, analiz\u00f3 las tem\u00e1ticas de m\u00e1s de 7 mil tesis doctorales defendidas en la Facultad de Medicina de R\u00edo de Janeiro entre 1833 y 1940. En ese trabajo, ella detect\u00f3 que alrededor del 22% del conjunto de trabajos alud\u00eda al sexo, a la sexualidad y al sistema reproductivo de la mujer. \u201cDurante m\u00e1s de un siglo, en el per\u00edodo de conformaci\u00f3n de la medicina moderna brasile\u00f1a, alrededor de un cuarto de los estudiantes de medicina eligieron investigar tem\u00e1ticas relativas al sexo y la reproducci\u00f3n\u201d, informa. Sorprendida con la gran cantidad de trabajos dedicados al tema, al analizar su contenido, verific\u00f3 que muchos de ellos alud\u00edan al hecho de que la naturaleza forj\u00f3 a los cuerpos de varones y mujeres asoci\u00e1ndolos a roles diferentes. Las tesis sosten\u00edan que toda la energ\u00eda de las p\u00faberes deb\u00eda encauzarse para una buena conformaci\u00f3n de sus \u00f3rganos sexuales reproductivos y no para los estudios o la ciencia. \u201cLas tesis se basan en la idea de que si las chicas se dedicaran a los estudios en forma exhaustiva su energ\u00eda vital se desplazar\u00eda del aparato reproductivo al cerebro, algo que ser\u00eda perjudicial\u201d. As\u00ed como en el siglo XIX, se\u00f1ala Rohden, el debate acerca de las diferencias entre varones y mujeres se circunscrib\u00eda a la anatom\u00eda, en fechas recientes ha puesto el foco sobre las cuestiones gen\u00e9ticas y neurocient\u00edficas. Lo que subsiste, comenta, es la discusi\u00f3n acerca de si una historia tan marcada por las dicotom\u00edas de g\u00e9nero puede recuperarse. Y menciona que una gran contribuci\u00f3n a esa controversia est\u00e1 constituida por las reflexiones de fil\u00f3sofas como Donna Haraway. Docente del Departamento de Historia de la Conciencia en la Universidad de California en Santa Cruz, Estados Unidos, Haraway sostiene que la producci\u00f3n de conocimiento surge a partir del registro social del cient\u00edfico y no desde un punto de vista presuntamente neutro.<\/p>\n<p>Para comprometer a los cient\u00edficos en la b\u00fasqueda de transformaciones, luego de pasarse 25 a\u00f1os identificando prejuicios de g\u00e9nero en la ciencia, Schiebinger, de Stanford, resolvi\u00f3 modificar el modo de abordaje de este tema. En 2005, dio inicio al proyecto Gendered Innovations in Science, Medicine and Engineering y comenz\u00f3 a trabajar con investigadores de diversas \u00e1reas. \u201cPretendemos proponer cambios positivos, ofreciendo herramientas de apoyo a la elaboraci\u00f3n de estudios desde el principio\u201d, propone.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nCONFORTI, F. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1470204518302614\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Cancer immunotherapy efficacy and patients\u2019 sex: a systematic review and meta-analysis<\/a>. <strong>Lancet Oncology<\/strong>. 19, 737\u2013746. 2018.<br \/>\nHUNT, V.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.insurance.ca.gov\/diversity\/41-ISDGBD\/GBDExternal\/upload\/McKinseyDivmatters-201501.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Diversity Matters<\/a>. <strong>McKinsey&amp;Company<\/strong>. 1-24, feb. 2015.<br \/>\nLABONT\u00c9, B. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/nm.4386\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sex-specific transcriptional signatures in human depression<\/a>. <strong>Nature Medicine<\/strong>. 23, 1102\u20131111. 2017.<br \/>\nNIELSEN, M. W. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41562-017-0235-x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">One and a half million medical papers reveal a link between author gender and attention to gender and sex analysis<\/a>. <strong>Nature Human Behaviour<\/strong>. v.1, 791-796. Nov. 2017.<br \/>\nSCHIEBINGER, L. <em>et al.<\/em> (Eds.) (2011-2018). Gendered Innovations in Science, Health &amp; Medicine, Engineering, and Environment (<a href=\"http:\/\/genderedinnovations.stanford.edu\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">genderedinnovations.stanford.edu<\/a>).<br \/>\nTANNENBAUM, C.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-019-1657-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sex and gender analysis improves science and engineering<\/a>. <strong>Nature<\/strong>. 575, 137-146, nov. 2019.<br \/>\nWOOLLEY, A. W. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/science.sciencemag.org\/content\/330\/6004\/686\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Evidence for a Collective Intelligence Factor in the Performance of Human Groups<\/a>. <strong>Science<\/strong>. 330, 686-689, oct. 2010.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<\/strong><br \/>\nROHDEN, F. Uma ci\u00eancia da diferen\u00e7a: sexo e g\u00eanero na medicina da mulher. R\u00edo de Janeiro: <strong>Editorial Fiocruz<\/strong>, 2009 [2001], 245 p.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El di\u00e1logo con las teor\u00edas feministas abre nuevos frentes de investigaci\u00f3n en diversas \u00e1reas del conocimiento","protected":false},"author":601,"featured_media":360029,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187,179],"tags":[389,306,297,316,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-355060","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","category-tapa","tag-derecho","tag-genetica-es","tag-ingenieria","tag-medicina-es","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355060"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355060\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358024,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355060\/revisions\/358024"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/360029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355060"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=355060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}