{"id":355100,"date":"2020-10-26T16:55:06","date_gmt":"2020-10-26T19:55:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=355100"},"modified":"2020-10-26T16:55:06","modified_gmt":"2020-10-26T19:55:06","slug":"la-conquista-de-lo-particular-y-de-lo-concreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-conquista-de-lo-particular-y-de-lo-concreto\/","title":{"rendered":"La conquista de lo particular y de lo concreto"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_356646\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-356646 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1107\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-800-250x346.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-800-700x969.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-800-120x166.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo de la Academia Brasileira de Letras<\/span><\/a> Jo\u00e3o Cabral: versos caracterizados por su rigurosidad formal y su alusi\u00f3n a elementos cotidianos<span class=\"media-credits\">Archivo de la Academia Brasileira de Letras<\/span><\/p><\/div>\n<p>Jo\u00e3o Cabral de Melo Neto fue el primero en definir a su propia obra po\u00e9tica como cerebral, objetiva y matem\u00e1tica. Se opon\u00eda al lirismo tradicional del verso brasile\u00f1o y a la expresi\u00f3n desabrida de las emociones, aplic\u00e1ndose al arte del rigor formal y de la objetividad. Y as\u00ed fue como erigi\u00f3 un universo poblado de ingenios azucareros, el r\u00edo Capibaribe, jugadores de f\u00fatbol, calles de Sevilla, pintores modernos y poetas cl\u00e1sicos.<\/p>\n<p>\u201cLa subjetividad no necesita del pronombre \u2018yo\u2019 a los gritos para existir en la poes\u00eda\u201d, argumenta el cr\u00edtico Ivan Marques, docente de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP). \u201cCuando Cabral habla de poetas, trabajadores manuales y pescadores, \u00e9l proyecta una concepci\u00f3n del mundo. La subjetividad se filtra en el discurso\u201d, explica. En un autor como Cabral, pondera, las experiencias del individuo no est\u00e1n ausentes ni camufladas, sino depuradas por el cultivo del lenguaje.<\/p>\n<p>El centenario del poeta pernambucano, nacido el 6 de enero de 1920 en la ciudad de Recife y fallecido en 1999 en R\u00edo de Janeiro, se est\u00e1 celebrando con una serie de publicaciones y eventos. El profesor Marques, quien estudia la obra del autor desde hace 10 a\u00f1os, prepara una biograf\u00eda que ser\u00e1 lanzada este a\u00f1o por la editorial Todavia. En el pasado mes de diciembre, la Fundaci\u00f3n Joaquim Nabuco (Fundaj) realiz\u00f3 en Recife un seminario relacionando al poeta con el soci\u00f3logo Gilberto Freyre (1900-1987), su primo 20 a\u00f1os mayor. En el evento, el poeta portugu\u00e9s Arnaldo Saraiva demostr\u00f3 la influencia de Cabral sobre la poes\u00eda moderna de Portugal, particularmente en la obra de Sophia Mello Breyner Andresen (1919-2004).<\/p>\n<p>Para el mes de junio est\u00e1 prevista la presentaci\u00f3n de una nueva edici\u00f3n de su obra po\u00e9tica completa por el sello Alfaguara, con la curadur\u00eda del profesor Antonio Carlos Secchin, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), quien desde hace 45 a\u00f1os estudia la producci\u00f3n de Jo\u00e3o Cabral. La nueva edici\u00f3n incluye poemas in\u00e9ditos, hallados en la Casa de Rui Barbosa, en R\u00edo de Janeiro, por Edneia Rodrigues Ribeiro, docente del campus Montes Claros del Instituto Federal de Educaci\u00f3n, Ciencia y Tecnolog\u00eda del Norte de Minas Gerais (IFNMG). La profesora Rodrigues Ribeiro, quien investigaba el archivo personal del poeta desde 2016, encontr\u00f3 los poemas hacia el final de 2018, cuando ya estaba por presentar su doctorado en la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). \u201cSolo pude mencionar ese hallazgo, con la sensaci\u00f3n de que la ausencia completa de aquellos poemas dejar\u00eda mi trabajo inconcluso\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Rodrigues Ribeiro considera que los poemas est\u00e1n \u201ca la altura de otros que integran <em>Agrestes<\/em> (1985), <em>Museu de tudo<\/em> (1975), <em>A escola das facas <\/em>(1980) y otros libros\u201d. Empero, como presentan \u201cdistintos abordajes tem\u00e1ticos y est\u00e9ticos entre s\u00ed\u201d, si hubiesen sido publicados, \u201cno dispondr\u00edamos de una recopilaci\u00f3n org\u00e1nica y racional\u201d. Hoy en d\u00eda, \u201cas\u00ed como para algunos lectores la publicaci\u00f3n de los in\u00e9ditos podr\u00eda tomarse como algo que no agrega demasiado a la ya consagrada poes\u00eda cabralina, yo no veo motivos para imaginar que los mismos puedan comprometer el celo que el poeta le imprim\u00eda a su quehacer po\u00e9tico\u201d, estima. Los poemas no est\u00e1n fechados, pero algunos tienen correcciones y anotaciones que sugieren que podr\u00edan ser parte de una de sus recopilaciones de obras completas. Por eso, seg\u00fan ella, \u201chay indicios de que en cierto momento el propio autor perdi\u00f3 el control de sus poemas\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_356650\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-356650 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"829\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-1-1140-250x182.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-1-1140-700x509.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-1-1140-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a> Jo\u00e3o Cabral y el pintor catal\u00e1n Joan Mir\u00f3 se hicieron amigos en la d\u00e9cada de 1940, en Barcelona<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este a\u00f1o, la editorial UFG tambi\u00e9n publicar\u00e1 una edici\u00f3n cr\u00edtica de la correspondencia de Jo\u00e3o Cabral con el poeta portugu\u00e9s Alberto de Serpa (1906-1992). Ese volumen est\u00e1 organizado por Solange Fiuza, coordinadora del Programa de Posgrado en Letras y Ling\u00fc\u00edstica de la Universidad Federal de Goi\u00e1s (UFG). En opini\u00f3n de Fiuza, las cartas ayudan a conocer mejor el pensamiento cr\u00edtico de Cabral, incorporan elementos de la composici\u00f3n de <em>O c\u00e3o sem plumas <\/em>(1950) y deslizan revelaciones acerca de su postura pol\u00edtica en la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1940. \u201cEn la Espa\u00f1a de Franco, cuando ejerc\u00eda su primer cargo diplom\u00e1tico, Cabral vislumbr\u00f3 en el comunismo una salida. Las cartas a Serpa dejan clara esa postura\u201d, explica Fiuza. M\u00e1s all\u00e1 de las cartas y del aparato cr\u00edtico, tambi\u00e9n se publicar\u00e1 un facs\u00edmil del \u00fanico n\u00famero impreso de la revista <em>O Cavalo de Todas as Cores<\/em>, publicada por Cabral y Serpa en Barcelona, en 1950.<\/p>\n<p>A Jo\u00e3o Cabral de Melo Neto se lo reconoce como uno de los principales poetas brasile\u00f1os del siglo XX. Su influencia para la posteridad es tanta que no resulta raro que alg\u00fan poeta sea tildado como \u201ccabralino\u201d por la cr\u00edtica. El rigor de su m\u00e9trica, el cuidado de la palabra y el rechazo del lirismo figuran entre las caracter\u00edsticas que evocan la herencia cabralina. \u201cCualquier poeta serio, a partir de la segunda mitad del siglo pasado, se referencia necesariamente con la obra de Cabral\u201d, dice Marques. \u201cCabral contribuy\u00f3 a tornar m\u00e1s rigurosa a la poes\u00eda brasile\u00f1a, m\u00e1s consciente de s\u00ed misma, huyendo de la espontaneidad del poeta que expresa su mal de amores\u201d.<\/p>\n<p>El poema cabralino declarado es una poes\u00eda \u201cconsciente de su obra\u201d, analiza Marcos Siscar, poeta y docente del Instituto de Estudios de la Lengua de la Universidad de Campinas (IEL-Unicamp). \u201cAlgunos poetas, tales como Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade o Cabral, dejaron un sello contundente en la poes\u00eda brasile\u00f1a. Eso hace que su huella sea reconocible en poetas posteriores\u201d, dice. \u201cAcaso m\u00e1s que otros, Cabral invent\u00f3 una especie de \u2018dicci\u00f3n\u2019 po\u00e9tica desplazando el \u00e9nfasis modernista en el verso libre\u201d, explica Siscar.<\/p>\n<p>\u201cJo\u00e3o Cabral equivale para la poes\u00eda l\u00edrica y mel\u00f3dica, a aquello que los escritores de la Semana de 1922 representaron contra la tradici\u00f3n parnasiana\u201d, pondera F\u00e1bio de Oliveira, docente de la Universidad Federal de Maranh\u00e3o (UFMA), quien desde hace una d\u00e9cada estudia el tema. \u201cLa escritura de poes\u00eda en t\u00e9rminos de objetividad provoca menos rechazo hoy en d\u00eda que cuando Jo\u00e3o Cabral arranc\u00f3. Por eso es posible tildar con un adjetivo como \u2018cabralino\u2019 al trabajo de otros poetas\u201d, concluye.<\/p>\n<div id=\"attachment_356642\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-356642 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"870\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-1140.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-1140-250x272.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-1140-700x761.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/086-099_joao-cabral_289-0-1140-120x131.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\"><strong>Poema-flash<\/strong><br \/><em>Jo\u00e3o Cabral de Melo Neto<\/em><\/p>\n<p>Asf\u00e1ltico, poliglota<br \/>Desarbolado, Brasilia,<br \/>sin fronteras de pa\u00eds,<br \/>de edad, de color de lenguas:<br \/>he all\u00ed el mundo que nos revela <br \/>Regina C\u00e9lia Col\u00f4nia<br \/>L\u00facida luz de mercurio<br \/>Fr\u00eda y honda y MOST<br \/>inc\u00f3moda.<\/p>\n<p>In\u00e9dito, el poema en homenaje a la escritora y diplom\u00e1tica Regina C\u00e9lia Col\u00f4nia fue hallado por la investigadora Edneia Rodrigues Ribeiro en el archivo de Jo\u00e3o Cabral, en la Casa de Rui Barbosa.<\/p><\/div>\n<p>La referencia a Jo\u00e3o Cabral no pasa necesariamente por la aceptaci\u00f3n de sus ideas. La confrontaci\u00f3n del estilo cabralino tambi\u00e9n es una forma de dialogar con su legado. Siscar recuerda que, entre el final de la d\u00e9cada de 1970 y el comienzo de los a\u00f1os 1980, la poeta carioca Ana Cristina C\u00e9sar (1952-1983) se refiri\u00f3 a su propia generaci\u00f3n como \u201canticabralina por excelencia\u201d. A juicio de Siscar, la poes\u00eda marginal del per\u00edodo rechazaba el intelectualismo y adher\u00eda a \u201cuna perspectiva m\u00e1s heterodoxa y mundana del proyecto po\u00e9tico\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed como por un lado la poes\u00eda de Jo\u00e3o Cabral es tildada como \u201ccerebral\u201d e \u201cintelectualista\u201d, por el otro, su preocupaci\u00f3n social es emblem\u00e1tica, a tal punto que su obra m\u00e1s conocida es <em>Morte e Vida Severina<\/em>, publicada en 1955 con el subt\u00edtulo <em>Um auto de Natal pernambucano<\/em>. El texto, escrito a pedido de Maria Clara Machado (1921-2001), que dirig\u00eda el teatro Tablado, en R\u00edo de Janeiro, no lleg\u00f3 a ser montado por ella. En 1966, Chico Buarque produjo una versi\u00f3n musicalizada.<\/p>\n<p>Seg\u00fan analiza Siscar, la meticulosidad formal y el compromiso social van de la mano en la obra de Jo\u00e3o Cabral. \u00c9l recuerda que en 1952, en el ensayo <em>Poesia e composi\u00e7\u00e3o<\/em>, el poeta escribi\u00f3 que el artista solo puede dialogar con sus contempor\u00e1neos si domina los medios t\u00e9cnicos de su arte. Para Cabral, el poeta debe \u201cvivir la vida del lector para entender sus demandas\u201d y responder a ellas, explica Siscar.<\/p>\n<p>Como estudioso de la obra cabralina desde hace tres d\u00e9cadas, el periodista M\u00e1rio H\u00e9lio Gomes, titular de la direcci\u00f3n de la Memoria, Educaci\u00f3n, Cultura y Arte de la Fundaci\u00f3n Joaquim Nabuco (Dimeca-Fundaj) la posiciona en una genealog\u00eda de reacciones a la tradici\u00f3n rom\u00e1ntica y ret\u00f3rica de la poes\u00eda brasile\u00f1a. Esas reacciones incluyen a Machado de Assis (1839-1908) en su madurez, al parnasianismo y a la generaci\u00f3n modernista de 1922. \u201cCabral sintetiza el car\u00e1cter elaborado de los parnasianos con el gusto por lo cotidiano de los modernistas\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>En la cronolog\u00eda de Gomes, el alejamiento de la tradici\u00f3n ret\u00f3rica del romanticismo en Cabral tiene dos momentos. El primero, influenciado por la poes\u00eda francesa, tiene rigidez y poemas elaborados, pero las representaciones po\u00e9ticas son universales y abstractas. \u201cLa contribuci\u00f3n realmente novedosa aparece cuando aflora la conciencia social y Cabral pasa a hablar de cosas reales\u201d, infiere. Ese es el segundo momento, bajo la influencia de la experiencia sevillana, a partir de 1947, y su inmersi\u00f3n en la poes\u00eda medieval espa\u00f1ola. \u201cEs entonces cuando conquista lo particular y lo concreto\u201d, reflexiona Gomes, para quien <em>O c\u00e3o sem plumas<\/em> constituye la representaci\u00f3n m\u00e1s emblem\u00e1tica de ese lenguaje.<\/p>\n<p>El propio Cabral compar\u00f3 a su poes\u00eda con el tejado de una casa, en el prefacio de la recopilaci\u00f3n publicada en 1956: <em>Duas \u00e1guas<\/em>. \u00c9l se refiere a dos vertientes de la poes\u00eda, con una primera agua, que exige una \u201clectura atenta y silenciosa\u201d, y una segunda, que \u201cse presta a la lectura en grandes auditorios\u201d, en voz alta. Seg\u00fan Waltencir Oliveira, docente de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), el poeta se refer\u00eda a dos \u201carticulaciones po\u00e9ticas\u201d, de acuerdo con lo que comunica cada poema.<\/p>\n<p>Sin embargo, en <em>O ge\u00f4metra engajado<\/em>, de 1967, el tambi\u00e9n poeta Haroldo de Campos (1929-2003) habr\u00eda introducido una confusi\u00f3n, al calificar a poemas y libros \u00edntegros del pernambucano como pertenecientes a una u otra agua. \u201cEl da\u00f1o que produjo esa divisi\u00f3n es enorme, porque incluso en forma impl\u00edcita, De Campos establece una jerarqu\u00eda que eleva a los poemas y libros de la primera agua a un plano de obras mejor \u2018construidas\u2019 que las pertenecientes a la segunda, a las cuales cataloga como poemas tenidos como sociales\u201d, dice el profesor de la UFPR. Estudioso de la obra del autor, \u00e9l desarrolla ese tema en el libro intitulado <em>O gusto dos extremos: Tens\u00e3o e dualidad na poesia de Jo\u00e3o Cabral de Melo Neto, de Pedra do Sono a Andando Sevilha<\/em>, publicado en 2012, a partir de su tesis doctoral, que defendi\u00f3 cuatro a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la rigurosidad por la cual Jo\u00e3o Cabral se torn\u00f3 c\u00e9lebre no siempre fue defendida a capa y espada. Seg\u00fan F\u00e1bio de Oliveira, el poeta \u201cera consciente de que por mayor que fuera el control, el artista nunca tiene un dominio total sobre la confecci\u00f3n textual o sobre el futuro de su obra\u201d. En una entrevista, Cabral lleg\u00f3 a decir: \u201cSi el inconsciente act\u00faa en contra de mi voluntad, y me brinda una soluci\u00f3n que yo juzgo v\u00e1lida, soy lo suficientemente c\u00ednico como para aprovecharla\u201d.<\/p>\n<p>Con una interpretaci\u00f3n cl\u00e1sica y consolidada, los nuevos estudios sobre Jo\u00e3o Cabral buscan elementos extras en \u00e1reas hasta entonces poco exploradas, dice De Oliveira, de la UFMA. La relaci\u00f3n con Espa\u00f1a, pa\u00eds donde el poeta vivi\u00f3 en varias ocasiones como diplom\u00e1tico, es una de esas \u00e1reas. Otra es su experiencia como editor, con el sello O Livro Incons\u00fatil, que edit\u00f3 14 t\u00edtulos entre 1947 y 1953, gracias a una prensa manual. \u201cEsos estudios muestran a un poeta m\u00e1s din\u00e1mico que el que podr\u00edamos suponer si nos circunscribi\u00e9ramos a su imagen tradicional\u201d, dice.<\/p>\n<p>Es en ese itinerario en donde encajan las investigaciones que vienen resaltando la manera en que la individualidad de Jo\u00e3o Cabral se ve reflejada en su obra. De ah\u00ed la constataci\u00f3n de que la subjetividad est\u00e1 depurada por la apelaci\u00f3n a la forma y a la objetividad. El propio De Oliveira estudia la conexi\u00f3n del poeta con dos pintores que lo influenciaron, si bien ten\u00edan estilos distintos: Piet Mondrian (1872-1944), de los Pa\u00edses Bajos, y Joan Mir\u00f3 (1893-1983), de Catalu\u00f1a. \u201cMondrian sirve a una aproximaci\u00f3n est\u00e9tica en el campo de la estructura y Mir\u00f3 en el campo de la imagen\u201d, reflexiona. Gomes, de la Fundaj, relata que Mir\u00f3 y Cabral se hicieron amigos cuando el poeta fue a la casa del pintor, en 1947, para comprar un cuadro, durante la dictadura de Francisco Franco (1892-1975).<\/p>\n<p>Waltencir Oliveira destaca que Cabral produjo poes\u00eda a lo largo de 50 a\u00f1os. En ese per\u00edodo, \u201cformaliz\u00f3 la experimentaci\u00f3n continua de formas po\u00e9ticas heterog\u00e9neas, dialogando con m\u00faltiples y a veces dispares tradiciones literarias y culturales\u201d. Cabral interactu\u00f3, durante su trayectoria intelectual, con arquitectos, pintores, poetas extranjeros e incluso con el teatro, no solo en <em>Morte e Vida Severina<\/em>, sino tambi\u00e9n en <em>Auto do frade<\/em>, de 1984, un poema en voces sobre la vida del religioso y pol\u00edtico brasile\u00f1o Frei Caneca (1779-1825).<\/p>\n<p>\u201cJo\u00e3o Cabral dec\u00eda que su anhelo era convertirse en cr\u00edtico literario y que escrib\u00eda poes\u00eda mientras se preparaba para ser cr\u00edtico\u201d, recuerda Ribeiro, del IFNMG. \u201cSi se tiene en cuenta la cantidad de poemas de cu\u00f1o metaling\u00fc\u00edstico, que versan sobre obras de arte y artistas de diversos segmentos y de diferentes nacionalidades, \u00e9l construy\u00f3 una poes\u00eda cr\u00edtica, erigi\u00e9ndose en un poeta cr\u00edtico\u201d, sugiere.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Libro<\/strong><br \/>\nOLIVEIRA, W. A. <strong>O gosto dos extremos: Tens\u00e3o e dualidade na poesia de Jo\u00e3o Cabral de Melo Neto, de Pedra do Sono a Andando Sevilha<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Edusp\/ FAPESP, 2012.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nFIUZA, S. Marcos Siscar e o legado de Jo\u00e3o Cabral. <strong>Revelli: Revista de Educa\u00e7\u00e3o, Linguagem e Literatura<\/strong>. Dosier: Estudos Litera\u0301rios e Interculturalidade. v. 11. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una edici\u00f3n de poemas in\u00e9ditos, un ensayo biogr\u00e1fico y otros eventos le dan marco al centenario del nacimiento de Jo\u00e3o Cabral de Melo Neto","protected":false},"author":613,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[1619],"class_list":["post-355100","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355100"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355100\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":356871,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355100\/revisions\/356871"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355100"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=355100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}