{"id":355168,"date":"2020-10-28T17:44:54","date_gmt":"2020-10-28T20:44:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=355168"},"modified":"2020-10-28T17:44:54","modified_gmt":"2020-10-28T20:44:54","slug":"la-plaga-del-plagio-se-propaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-plaga-del-plagio-se-propaga\/","title":{"rendered":"La plaga del plagio se propaga"},"content":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n sobre la mala conducta que escudri\u00f1\u00f3 miles de revistas cient\u00edficas de Rusia condujo a una retractaci\u00f3n masiva de 869 art\u00edculos. En la mayor\u00eda de los casos, se constat\u00f3 la existencia de plagio en las publicaciones. La anulaci\u00f3n de ese gran volumen de <em>papers<\/em> fue obra de la Comisi\u00f3n de Combate a la Falsificaci\u00f3n en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, designada por la Academia de Ciencias Rusa (RAS, por sus siglas en ingl\u00e9s) e integrada por investigadores experimentados en el an\u00e1lisis de fraudes. \u201cSe trata de la mayor retractaci\u00f3n de art\u00edculos en la historia de la ciencia rusa\u201d, le dijo Andrei Zayakin, investigador del Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica y Experimental, en Mosc\u00fa, y secretario cient\u00edfico de la comisi\u00f3n, al peri\u00f3dico <em>The Washington Post<\/em>. \u201cHasta hace dos a\u00f1os, las retractaciones eran espor\u00e1dicas y su cantidad no pasaba de algunas decenas\u201d.<\/p>\n<p>La comisi\u00f3n emple\u00f3 un <em>software<\/em> que detecta la repetici\u00f3n de tramos en distintos textos para escrutar miles de peri\u00f3dicos escritos en ruso. Los art\u00edculos sospechosos fueron cotejados uno por uno y en muchos de esos casos se detect\u00f3 plagio o tambi\u00e9n, la publicaci\u00f3n de un mismo contenido en dos revistas diferentes, un truco al cual se apela para inflar la producci\u00f3n cient\u00edfica de un investigador. Curiosamente, los nombres que firmaban los art\u00edculos duplicados no siempre eran los mismos, por eso se sospecha que los cient\u00edficos habr\u00edan pagado para figurar como coautores de <em>papers<\/em> replicados por otros, un ardid al que los investigadores calificaron como \u201cautor\u00eda dudosa\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Zayakin, el plagio es un recurso habitual tambi\u00e9n en tesis y en otros trabajos acad\u00e9micos. En mayo de 2018, la red Dissernet, creada para remover art\u00edculos fraudulentos de las revistas rusas, determin\u00f3 que 7.251 estudiantes rusos se graduaron presentando trabajos plagiados. En su mayor\u00eda eran de las \u00e1reas de derecho, educaci\u00f3n y econom\u00eda, pero tambi\u00e9n figuraban 529 m\u00e9dicos. Andrei Zayakin fue uno de los cofundadores de la red Dissernet. \u00c9l menciona algunas situaciones absurdas, como el caso de un joven cient\u00edfico siberiano que copi\u00f3 algunos tramos de una tesis defendida en 2015 por la investigadora Svetlana Mikhailova, de la Universidad Estadual de Tecnolog\u00eda y Administraci\u00f3n de Siberia Oriental. El plagiador copi\u00f3 distintos segmentos de esa tesis en seis art\u00edculos acad\u00e9micos que public\u00f3 junto a varios coautores, entre los cuales figuraba el rector de una universidad.<\/p>\n<p>Los 869 art\u00edculos retractados son tan solo una parte de los trabajos problem\u00e1ticos que mape\u00f3 la comisi\u00f3n. En realidad, los investigadores solicitaron la anulaci\u00f3n de 2.528 art\u00edculos publicados en 541 revistas, de los cuales recabaron evidencias de plagio, duplicaci\u00f3n y autor\u00eda dudosa. De ese total, 390 peri\u00f3dicos cient\u00edficos se expidieron en respuesta a ese pedido. Tan solo 263 concordaron en anular todos los textos sospechosos, mientras que otros aceptaron retractar algunos de los <em>papers<\/em>, pero no todos. Incluso hubo algunas publicaciones que suministraron razones leg\u00edtimas para rechazar su anulaci\u00f3n. Ocho peri\u00f3dicos se rehusaron a evaluar la solicitud, y la comisi\u00f3n ya pidi\u00f3 que cinco de ellos sean excluidos del Russian Science Citation Index, una base de datos que registra y archiva la producci\u00f3n cient\u00edfica del pa\u00eds. Como la publicaci\u00f3n en peri\u00f3dicos indexados es condici\u00f3n para acceder a ascensos o solicitar financiaci\u00f3n para proyectos cient\u00edficos, la tendencia indica que la exclusi\u00f3n de esas revistas espante a nuevos autores.<\/p>\n<p>La comisi\u00f3n ya ten\u00eda una idea de aquello con lo qu\u00e9 se ir\u00eda a topar. Seg\u00fan un reportaje divulgado en enero en la revista <em>Science<\/em>, en Rusia circulan m\u00e1s de 6 mil peri\u00f3dicos cient\u00edficos, la mayor\u00eda escritos en idioma local, que son populares entre los investigadores. Un estudio efectuado el a\u00f1o pasado revel\u00f3 que los rusos suelen publicar art\u00edculos cient\u00edficos en peri\u00f3dicos locales con una frecuencia superior a la de cient\u00edficos de pa\u00edses tales como Alemania, Indonesia y Polonia. Esas publicaciones no siempre adoptan las pr\u00e1cticas de integridad afianzadas a nivel internacional. En 2018, la red Dissernet detect\u00f3 alrededor de 4 mil casos de plagio y de autor\u00eda sospechosa en m\u00e1s de 150 mil art\u00edculos de 1.500 peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>Otro estudio, en este caso del a\u00f1o pasado, revel\u00f3 la costumbre de los cient\u00edficos rusos de publicar sus trabajos en dos revistas distintas en forma simult\u00e1nea para inflar su rendimiento acad\u00e9mico. La empresa de detecci\u00f3n de <em>software<\/em> Autoplagiat analiz\u00f3 4,3 millones de trabajos cient\u00edficos en lengua rusa y constat\u00f3 que 70 mil de ellos hab\u00edan sido publicados al menos dos veces y hubo casos en que un mismo art\u00edculo fue republicado hasta 17 veces.<\/p>\n<p>El problema no es nuevo y las razones son complejas, pero el reciente esfuerzo del gobierno para ampliar la productividad cient\u00edfica del pa\u00eds podr\u00eda haberlo agravado. En 2018, el ministro ruso de Ciencia y Educaci\u00f3n Superior, Mikhail Kotyukov, propuso como meta duplicar la cantidad de art\u00edculos cient\u00edficos de investigadores nacionales, y las universidades comenzaron a ofrecer recursos y ascensos a los m\u00e1s productivos. \u201cSe instaur\u00f3 una especie de aldea Potemkin, en donde las universidades reportan la publicaci\u00f3n del mayor n\u00famero posible de art\u00edculos, pero nadie los lee\u201d, dijo Anna Kuleshova, presidenta del consejo de \u00e9tica de la Asociaci\u00f3n Rusa de Editoriales y Editores Cient\u00edficos, en el peri\u00f3dico <em>Washington Post<\/em>. La aldea Potemkin hace referencia a un pueblo ficticio erigido para impresionar a la emperatriz rusa Catalina la Grande, durante su visita a Crimea, en 1787.<\/p>\n<p>El trabajo de la comisi\u00f3n ya hab\u00eda provocado alboroto en septiembre, cuando se llev\u00f3 a cabo la elecci\u00f3n de nuevos miembros de la RAS. La comisi\u00f3n public\u00f3 una lista con 56 de los candidatos involucrados en plagio y fraudes, con la recomendaci\u00f3n expresa de que no recibieran sufragios. Pocos de los nombres denunciados resultaron electos para ocupar alguna de las 200 vacantes disponibles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una comisi\u00f3n de la Academia de Ciencias de Rusia denuncia mala conducta a gran escala y provoca la retractaci\u00f3n de 869 art\u00edculos cient\u00edficos","protected":false},"author":11,"featured_media":357652,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[289,299],"coauthors":[98],"class_list":["post-355168","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-comunicacion","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355168"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358056,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355168\/revisions\/358056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/357652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355168"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=355168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}