{"id":355203,"date":"2020-10-28T18:05:32","date_gmt":"2020-10-28T21:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=355203"},"modified":"2020-12-10T19:13:55","modified_gmt":"2020-12-10T22:13:55","slug":"para-contener-el-avance-explosivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-contener-el-avance-explosivo\/","title":{"rendered":"Para contener el avance explosivo"},"content":{"rendered":"<p>En tan solo tres meses, de diciembre de 2019 a abril de este a\u00f1o, la nueva variedad de coronavirus surgida en China infect\u00f3 a 926 mil personas en 180 pa\u00edses, diseminando una enfermedad respiratoria similar a la gripe, empero, m\u00e1s grave y letal. En ese breve per\u00edodo mencionado, se registraron 46 mil muertes (entre ellas, 240 en Brasil), hasta el 1\u00ba de abril. Un an\u00e1lisis inicial de los datos brasile\u00f1os que efectuaron cient\u00edficos de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y de la Universidad Federal del ABC (UFABC) apuntaba que en esa etapa inicial la cifra de casos se duplicaba en el pa\u00eds cada 2,5 d\u00edas. El avance de la epidemia del coronavirus, de proporciones planetarias, posiblemente la de m\u00e1s r\u00e1pida difusi\u00f3n en los \u00faltimos 100 a\u00f1os, vino acompa\u00f1ada de una avalancha de informaciones en tiempo real, algunas incluyendo conceptos que para la gente son poco familiares. Uno de ellos acapar\u00f3 las noticias: se trata del concepto de la curva epid\u00e9mica, que irrumpi\u00f3 a la par de la idea de que es necesario achatarla para evitar la implosi\u00f3n de los sistemas de salud.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfde qu\u00e9 se trata dicha curva y qu\u00e9 significa achatarla? La curva epidemiol\u00f3gica se representa mediante un gr\u00e1fico sencillo, de utilidad para las autoridades de la salud. Es una vieja conocida para los epidemi\u00f3logos que muestra la cantidad de casos en funci\u00f3n del tiempo y permite conocer la evoluci\u00f3n inicial de la enfermedad, algo fundamental para poder planificar acciones de salud p\u00fablica. Muchas de las nuevas infecciones que asolan a la humanidad se comportan de manera similar y generan una curva epid\u00e9mica de apariencia similar, casi siempre un gr\u00e1fico en forma de campana. Esa imagen, presentada por la revista brit\u00e1nica <em>The Economist<\/em> a principios de marzo, recorri\u00f3 el mundo porque representa de manera simple el reto que enfrentan los sistemas de salud de multitud de pa\u00edses ante la propagaci\u00f3n del nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2, causante del covid-19.<\/p>\n<p>Al igual que las curvas epid\u00e9micas de otras infecciones, la del nuevo coronavirus est\u00e1 siendo seccionada en tres franjas verticales para evaluar la evoluci\u00f3n del problema: una a la izquierda, otra central y una tercera a la derecha. La banda ubicada en la izquierda es la que llama mayormente la atenci\u00f3n de las autoridades sanitarias hoy en d\u00eda. En el caso de infecciones nuevas, que pueden contagiar a toda la poblaci\u00f3n, esa porci\u00f3n de la curva describe la fase de crecimiento exponencial (acelerado) de la epidemia. En ella, el n\u00famero de casos crece con tanta rapidez que el total se duplica en pocos d\u00edas. Cuanto mayor sea ese ritmo de crecimiento, m\u00e1s empinada se torna la curva.<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/info-curva.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"447\" class=\"size-full wp-image-358962 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/info-curva.gif\" alt=\"\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los epidemi\u00f3logos y las autoridades sanitarias mantienen el foco en esa fase de crecimiento acelerado porque ella dicta el ritmo de avance de la enfermedad y permite proyectar cu\u00e1ndo la epidemia alcanzar\u00e1 su pico. Si el crecimiento inicial es demasiado acelerado, la cantidad de casos puede r\u00e1pidamente desbordar la capacidad de atenci\u00f3n del sistema de salud, provocando su colapso, tal como ocurri\u00f3 en febrero y marzo en el norte de Italia.<\/p>\n<p>\u201cDesde el punto de vista de la salud p\u00fablica, esa fase inicial es el momento de actuar, y hay que actuar cuanto antes, para tratar de atenuar el ritmo de crecimiento de la epidemia y reducir la altura del pico hasta el nivel m\u00e1s bajo posible\u201d, sostiene el f\u00edsico Roberto Kraenkel, del Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica de la Unesp, quien trabaja con modelos matem\u00e1ticos relacionados con la ecolog\u00eda y la epidemiolog\u00eda. Junto a colaboradores de la USP y de la UFABC, Kraenkel cre\u00f3 el Observat\u00f3rio Covid-19BR (bit.ly\/2UudRSB), que toma los datos del Ministerio de Salud para seguir la evoluci\u00f3n de la epidemia del nuevo coronavirus en Brasil. A partir de los datos divulgados hasta el 17 de marzo, cuando hab\u00eda 291 personas infectadas en el pa\u00eds, el grupo calcul\u00f3 uno de los par\u00e1metros que influyen en la fase acelerada de la epidemia: el tiempo para duplicar el total de casos de la enfermedad que, a mediados de marzo, era de 2,5 d\u00edas.<\/p>\n<p>La disminuci\u00f3n de la velocidad inicial de la epidemia con el consiguiente aplanamiento de la curva es fundamental para no sobrecargar a los hospitales y a sus unidades de terapia intensiva (UTI). Se estima que tan solo el 20% de los pacientes contagiados por el SARS-CoV-2 presentan alg\u00fan s\u00edntoma. De ellos, el 14% necesitan internaci\u00f3n hospitalaria y el 5% van a parar a las UTI. Como el n\u00famero de camas es limitado, un aumento r\u00e1pido de las infecciones y de los casos graves puede rebasar la capacidad de internaci\u00f3n del pa\u00eds. Brasil cuenta con alrededor de 450 mil camas entre hospitales p\u00fablicos y privados, de las cuales 41 mil son de UTI, seg\u00fan un mapeo realizado en 2016 por la Asociaci\u00f3n de Medicina Intensiva Brasile\u00f1a. Si se disminuyen los contagios, el pico de la epidemia se distribuye m\u00e1s en el tiempo y habr\u00e1 menos pacientes en el hospital en forma simult\u00e1nea. Esa medida conducir\u00eda a que haya menos infectados y tambi\u00e9n menos muertos, seg\u00fan declar\u00f3 el 10 de marzo a la prensa Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos.<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/info-redes.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"447\" class=\"aligncenter size-full wp-image-358954\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/info-redes.gif\" alt=\"\" \/><\/a><\/p>\n<p>Una forma de achatar el pico de las epidemias de enfermedades infecciosas consiste en vacunar a la poblaci\u00f3n. Como a\u00fan no existe una vacuna desarrollada y testeada contra el nuevo coronavirus, las medidas m\u00e1s eficaces han sido el distanciamiento y el aislamiento social. Este procedimiento ayuda a disminuir la cantidad de personas a las cuales un individuo infectado puede transmitirle el virus. \u201cAl hacer eso, el n\u00famero de personas infectadas al final de la epidemia, que durar\u00e1 m\u00e1s tiempo, probablemente sea el mismo, pero la cantidad de casos graves se dar\u00e1n en forma m\u00e1s espaciada\u201d, escribi\u00f3 el tr\u00edo de matem\u00e1ticos Andrew Black, Dennis Liu y Lewis Mitchell, de la Universidad de Adelaida, en Australia, en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado el 16 de marzo en la revista electr\u00f3nica <em>The Conversation<\/em>.<\/p>\n<p>Aparentemente se puede aprovechar el comportamiento acelerado de la fase inicial de la epidemia para agilizar su control. Para ello, es necesario actuar cuanto antes en la etapa inicial, explic\u00f3 la epidemi\u00f3loga brit\u00e1nica Britta Jewell, cient\u00edfica del Imperial College London y experta en modelado de enfermedades infecciosas, en una entrevista publicada el 11 de marzo en el peri\u00f3dico <em>The New York Times<\/em>. Ella tom\u00f3 los datos de la epidemia en Estados Unidos a mediados de marzo, con el n\u00famero de casos aumentando un 30% cada d\u00eda, y traz\u00f3 una proyecci\u00f3n de lo que ocurrir\u00eda si se tomaran medidas eventuales, tales como la cancelaci\u00f3n de eventos o restricciones a los viajes, ahora o una semana m\u00e1s tarde. \u201cSi actuamos ahora, habremos evitado el cu\u00e1druple de infecciones en el mes pr\u00f3ximo: aproximadamente 2.400 contagios evitados, frente a tan solo 600 si esperamos una semana\u201d, dijo la investigadora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La disminuci\u00f3n temprana del contacto social favorece un control m\u00e1s r\u00e1pido de la difusi\u00f3n del nuevo coronavirus","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[298],"coauthors":[105],"class_list":["post-355203","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-epidemiologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355203"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355203\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358963,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355203\/revisions\/358963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355203"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=355203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}