{"id":355225,"date":"2020-10-28T18:33:19","date_gmt":"2020-10-28T21:33:19","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=355225"},"modified":"2020-10-29T15:14:20","modified_gmt":"2020-10-29T18:14:20","slug":"violencia-transnacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/violencia-transnacional\/","title":{"rendered":"Violencia transnacional"},"content":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en 20 ciudades de diferentes pa\u00edses latinoamericanos constat\u00f3 la aparici\u00f3n, en los \u00faltimos 15 a\u00f1os, de un nuevo agente que ocup\u00f3 el centro de la escena para desestabilizar la seguridad de la regi\u00f3n: grupos armados que se dedican a actividades ilegales, tales como el narcotr\u00e1fico y el contrabando. \u201cHasta la d\u00e9cada de 1990, prevalec\u00edan los conflictos entre los Estados. En la actualidad, estos actores no estatales representan a los principales generadores de violencia en la regi\u00f3n, en una situaci\u00f3n que algunos estudiosos denominan como la \u2018nueva guerra\u2019\u201d, dice el polit\u00f3logo Rafael Ant\u00f4nio Duarte Villa, del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP) y coordinador de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Duarte Villa menciona un estudio de 2017 elaborado por el Banco Mundial, que indica que la regi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe actualmente es la m\u00e1s violenta del mundo, con 24,7 homicidios por cada 100 mil habitantes. \u201cLa violencia en varias naciones latinoamericanas ha aumentado a niveles de guerra. Cuarenta y dos de las 50 principales ciudades m\u00e1s violentas del mundo se encuentran en esta \u00e1rea\u201d, informa. El investigador hace hincapi\u00e9 en que, a mediados de los a\u00f1os 1980, la emergencia de la econom\u00eda del narcotr\u00e1fico y la constituci\u00f3n de c\u00e1rteles de drogas ocurrieron inicialmente en ciudades de Colombia y de M\u00e9xico. \u201cSin embargo, en las d\u00e9cadas siguientes, esa modalidad de comercio de drogas se generaliz\u00f3\u201d, dice.<\/p>\n<p>Esos actores, responsables del movimiento de una porci\u00f3n significativa de la econom\u00eda ilegal, involucran a contrabandistas y narcotraficantes, entre los cuales se cuentan los c\u00e1rteles mexicanos; grupos paramilitares en Nicaragua y Venezuela; las Bacrim, o pandillas criminales en Colombia, y otras facciones tales como el Comando Rojo (CV, en portugu\u00e9s) y el Primer Comando de la Capital (PCC), en Brasil. \u201cEstos tambi\u00e9n provocaron la creaci\u00f3n de nuevas formas de gobierno en \u00e1reas en las que los Estados han fallado a la hora de satisfacer las necesidades elementales de la sociedad, fundamentalmente entre la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable, en t\u00e9rminos de protecci\u00f3n f\u00edsica y bienestar social\u201d, comenta el polit\u00f3logo. De este modo, algunas zonas de las ciudades latinoamericanas pasaron a tener un modelo de gobernanza que involucra, a un mismo tiempo, a organizaciones estatales y no estatales. Para arribar a estas comprobaciones, Duarte Villa y su colega Camila de Macedo Braga, tambi\u00e9n polit\u00f3loga y miembro del equipo del proyecto, realizaron desde 2018 m\u00e1s de 120 entrevistas con empleados y funcionarios p\u00fablicos tales como polic\u00edas federales, representantes de las Fuerzas Armadas, diplom\u00e1ticos, alcaldes, concejales, secretarios de Seguridad P\u00fablica, fiscales, integrantes de la sociedad civil, l\u00edderes sociales, cient\u00edficos y representantes de organizaciones no gubernamentales que trabajan en la mediaci\u00f3n de conflictos o ejecutando pol\u00edticas p\u00fablicas, en pa\u00edses tales como Venezuela, Colombia, Bolivia, Nicaragua, Paraguay, M\u00e9xico, Brasil y Honduras.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n del polit\u00f3logo, y pese a que el narcotr\u00e1fico y el contrabando constituyen retos comunes para las naciones de la regi\u00f3n, los problemas no han sido encarados en forma conjunta. Incluso con la existencia de foros de debate para la lucha contra el narcotr\u00e1fico y otras actividades ilegales como, por ejemplo, el Observatorio Interamericano sobre Drogas \u2013un comit\u00e9 constituido en 2000 en la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA)\u2013, actualmente no hay una instituci\u00f3n con poder de decisi\u00f3n o capaz de viabilizar la elaboraci\u00f3n y adopci\u00f3n de medidas transnacionales para lidiar con esos desaf\u00edos comunes. \u201cAlgunos pa\u00edses consideran que esas son cuestiones internas y que el desarrollo de estrategias transnacionales para combatirlos puede interferir en su soberan\u00eda\u201d, dice Duarte Villa.<\/p>\n<p>Por otra parte, la respuesta recurrente de pa\u00edses tales como Brasil, M\u00e9xico y Colombia ha sido el uso de las Fuerzas Armadas para intervenir en el combate al narcotr\u00e1fico y el contrabando. \u201cLa ocupaci\u00f3n de R\u00edo de Janeiro en 2018 es un ejemplo que lo ilustra\u201d, dice el investigador de la USP. El profesor H\u00e9ctor Luis Saint-Pierre, coordinador del Instituto de Pol\u00edticas P\u00fablicas y Relaciones Internacionales y docente del programa interinstitucional de posgrado en Relaciones Internacionales San Tiago Dantas, con participaci\u00f3n de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), la Universidad de Campinas (Unicamp) y a la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-USP), recuerda que el Consenso de Washington, establecido en 1989 en la capital de Estados Unidos, abogaba por el uso de las Fuerzas Armadas en los estados latinoamericanos para combatir a lo que denominaban las \u201cnuevas amenazas\u201d de alcance continental, entre ellas, el narcotr\u00e1fico, por medio de la ayuda militar estadounidense.<\/p>\n<p>\u201cInicialmente, los pa\u00edses tuvieron reacciones distintas en lo concerniente a esa directriz. Mientras que Colombia, por ejemplo, acept\u00f3 en los a\u00f1os 2000 la ayuda militar de Estados Unidos para combatir a los narcotraficantes, Brasil entend\u00eda que eso representaba una amenaza\u201d, analiza Saint-Pierre. Seg\u00fan \u00e9l, hoy en d\u00eda ese panorama se ha modificado y hay una tendencia creciente en los pa\u00edses de todo el continente en cuanto a movilizar al aparato militar para misiones no espec\u00edficas. \u201cSin embargo, pienso que m\u00e1s que una presencia masiva de la polic\u00eda en las calles, el problema del narcotr\u00e1fico debe resolverse mediante el desarrollo de mecanismos internacionales de cooperaci\u00f3n judicial, policial y de inteligencia financiera, que permitan identificar las operaciones internacionales de lavado de dinero, por ejemplo\u201d, analiza.<\/p>\n<p>En cuanto al rol de Brasil en este contexto regional, Oliver Stuenkel, de la escuela de Relaciones Internacionales de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV) en S\u00e3o Paulo, explica que, hist\u00f3ricamente, el pa\u00eds tiende a tener una participaci\u00f3n menor en los temas que involucran a toda la regi\u00f3n. Hasta mediados de la d\u00e9cada de 1990, pocos jefes de Estado brasile\u00f1os visitaban a las naciones sudamericanas. \u201cEste es un dato significativo si pensamos en los retos hist\u00f3ricos que involucran a los pa\u00edses de la regi\u00f3n en temas tales como el narcotr\u00e1fico, el contrabando y el medio ambiente\u201d, dice. Al contrario de lo que marca la tradici\u00f3n hist\u00f3rica y los estudios que demuestran que los Estados con un peso dominante en determinada regi\u00f3n suelen articular un proyecto de liderazgo, Brasil evidenci\u00f3 escasa capacidad para actuar como protagonista en la resoluci\u00f3n de los desaf\u00edos que afectan a las naciones de la zona, pese a ocupar la mitad del territorio y a que constituye la mayor econom\u00eda del continente.<\/p>\n<p>Stuenkel estudi\u00f3 este tema en una investigaci\u00f3n que concluy\u00f3 recientemente. En ella, \u00e9l analiz\u00f3 documentos oficiales y entrevist\u00f3, en diversos pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur, a cancilleres y excancilleres, expresidentes, diplom\u00e1ticos y pol\u00edticos involucrados en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas de relaciones exteriores. Seg\u00fan el investigador de la FGV, en una d\u00e9cada a partir de 1995, aun cuando Brasil atraves\u00f3 una etapa de crecimiento econ\u00f3mico, estabilidad pol\u00edtica y ascenso global, su capacidad de influencia en la regi\u00f3n fue limitada. El polit\u00f3logo detect\u00f3 que el protagonismo brasile\u00f1o en la resoluci\u00f3n de conflictos se evidenci\u00f3 en casos puntuales, como por ejemplo en el Acuerdo de Paz de Brasilia, firmado en 1998 por Ecuador y Per\u00fa para cerrar una disputa territorial que se extendi\u00f3 por d\u00e9cadas. \u201cAl mediar en la resoluci\u00f3n del conflicto por v\u00edas pac\u00edficas, Brasil colabor\u00f3 para la apertura del di\u00e1logo entre esas dos naciones. El pa\u00eds ayud\u00f3 a crear un contexto normativo que determinaba que en la regi\u00f3n deber\u00edan respetarse las reglas democr\u00e1ticas\u201d, informa.<\/p>\n<p>Por otro lado, Stuenkel recuerda la crisis diplom\u00e1tica de 2010 entre Colombia y Venezuela, cuando este \u00faltimo pa\u00eds rompi\u00f3 relaciones diplom\u00e1ticas con Bogot\u00e1, al ser acusado de amparar a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en su territorio. \u201cSe esperaba que Brasil pudiera mediar para resolver esa situaci\u00f3n, algo que nunca ocurri\u00f3. En entrevistas que efectuamos con integrantes del gobierno colombiano, o\u00edmos que en aquella \u00e9poca el pa\u00eds se rehus\u00f3 a colaborar, incluso cuando Colombia solicit\u00f3 su ayuda\u201d, informa. Para Stuenkel, la diplomacia brasile\u00f1a abonaba una mirada que sosten\u00eda que si el pa\u00eds era incisivo y presionaba para arrogarse un liderazgo regional, eso podr\u00eda ser visto como una amenaza por sus vecinos. \u201cPor tal motivo, el protagonismo brasile\u00f1o en la resoluci\u00f3n de crisis fue limitado y se desarroll\u00f3 conforme fuera la envergadura del embate, los intereses geopol\u00edticos y el alineamiento ideol\u00f3gico con el gobierno del pa\u00eds en cuesti\u00f3n\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Tales conclusiones emergen del an\u00e1lisis de los documentos del Ministerio de Relaciones Exteriores brasile\u00f1o y de otros pa\u00edses, tales como Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina, adem\u00e1s de las entrevistas. Durante el transcurso de este a\u00f1o, esos testimonios estar\u00e1n disponibles en el banco de datos del Centro de Investigaci\u00f3n y Documentaci\u00f3n de la Historia Contempor\u00e1nea de Brasil (CPDOC) de la Escuela de Ciencias Sociales de la FGV. Seg\u00fan refiere Stuenkel, Paraguay, Ecuador, Bolivia y Venezuela no disponen de archivos organizados o no ofrecen acceso f\u00e1cil a documentos oficiales, tanto hist\u00f3ricos como recientes. La inclusi\u00f3n en el CPDOC tiene el prop\u00f3sito de permitirles a otros investigadores que ampl\u00eden el alcance de sus an\u00e1lisis m\u00e1s all\u00e1 de las fuentes diplom\u00e1ticas brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>Los estudios de Duarte Villa, Braga y Stuenkel integran un conjunto reciente de investigaciones en el \u00e1rea de las relaciones internacionales (RR.II.), que buscan diversificar los objetos y las fuentes de investigaci\u00f3n. Hasta la d\u00e9cada de 1990, los an\u00e1lisis brasile\u00f1os en el \u00e1rea eran elaborados por diplom\u00e1ticos y se centraban en el an\u00e1lisis de las decisiones del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), adem\u00e1s de asuntos comerciales. Con el paso de los a\u00f1os y la consolidaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico, los estudios pasaron a abarcar la inserci\u00f3n internacional del pa\u00eds e iniciativas de integraci\u00f3n regional.<\/p>\n<p>En Brasil, la primera carrera de grado en RR.II. se cre\u00f3 en 1974 en la Universidad de Brasilia (UnB), donde los diplom\u00e1ticos constitu\u00edan gran parte del cuerpo docente. A partir de la d\u00e9cada 1990, en un momento en que las multinacionales aumentaban su presencia en el pa\u00eds, se crearon nuevas carreras, especialmente en universidades privadas. Por esa misma \u00e9poca se estructuraron los primeros programas de posgrado. Si en la d\u00e9cada 1980 los estudios comprend\u00edan el an\u00e1lisis de las pol\u00edticas que formulaba el palacio de Itamaraty \u2013la sede del MRE\u2013, la creaci\u00f3n de las primeras \u00e1reas de posgrado, en la d\u00e9cada siguiente, motiv\u00f3 la elaboraci\u00f3n de investigaciones para entender la interacci\u00f3n entre Estados, es decir, las din\u00e1micas que se establecen m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales. \u201cEn los \u00faltimos 20 a\u00f1os, los estudios pasaron a trabajar tambi\u00e9n con las interacciones entre el panorama exterior y las pol\u00edticas locales, una tendencia que se profundiz\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada\u201d, informa el polit\u00f3logo Marcelo de Almeida Medeiros, docente de pol\u00edtica internacional comparada en la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE).<\/p>\n<p>\u201cLas estudios en RR.II. abandonaron los temas m\u00e1s tradicionales que involucraban temas de seguridad y defensa de los Estados para pasar a abarcar temas sociales, tales como migraciones, trabajo, tecnolog\u00eda y salud\u201d, dice Am\u00e2ncio Jorge Silva Nunes de Oliveira, del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la FFLCH-USP y coordinador cient\u00edfico del Centro de Estudios de las Negociaciones Internacionales del Instituto de Relaciones Internacionales (Caeni-IRI-USP). Seg\u00fan \u00e9l, la agenda de investigaci\u00f3n acompa\u00f1\u00f3 el desarrollo de la estrategia diplom\u00e1tica brasile\u00f1a. En ese sentido, Silva Nunes de Oliveira recuerda que en los a\u00f1os 1980, la pr\u00e1ctica de la diplomacia se basaba en la defensa de un modelo econ\u00f3mico enfocado en la sustituci\u00f3n de las importaciones. \u201cEl pa\u00eds registraba una peque\u00f1a inserci\u00f3n en el escenario internacional, pero a partir de 1990 ampli\u00f3 su participaci\u00f3n en la econom\u00eda mundial, lo cual condujo a un cambio en el modelo diplom\u00e1tico. Las prioridades de Itamaraty cambiaron, se busc\u00f3 generar un modelo econ\u00f3mico regional, integr\u00e1ndose con los pa\u00edses del Cono Sur y ampliar la participaci\u00f3n en organismos multilaterales, tales como la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio [OMC]\u201d, resume el polit\u00f3logo, quien a su vez afirma que en los \u00faltimos cinco a\u00f1os el panorama se ha modificado nuevamente y el pa\u00eds dej\u00f3 de considerar prioritarias las relaciones con el Sur global. \u201cHubo un cambio dr\u00e1stico de alineamiento con otros colaboradores globales y, actualmente, Brasil se ha aproximado a Estados Unidos\u201d, finaliza.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Paz estable, formaci\u00f3n y soluci\u00f3n de conflictos en Latinoam\u00e9rica: la representaci\u00f3n de sistemas de seguridad regional (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/99311\/paz-estavel-formacao-e-solucao-de-conflitos-na-america-latina-representacao-de-sistemas-de-seguran\/?q=17\/25163-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 17\/25163-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Rafael Antonio Duarte Villa (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 125.436,00.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> \u00bfPax Brasiliana? Un estudio de la actuaci\u00f3n brasile\u00f1a en las crisis constitucionales y pol\u00edticas en Latinoam\u00e9rica (1990-2015) (n\u00ba <a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/96632\/pax-brasiliana-um-estudo-da-atuacao-brasileira-em-crises-constitucionais-e-politicas-na-america-lat\/?q=16\/18075-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">16\/18075-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jan Oliver Della Costa Stunkel (CPDOC-FGV); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 51.406,58.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nVILLA, R. D. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.cambridge.org\/core\/journals\/latin-american-politics-and-society\/article\/hybrid-security-governance-in-south-america-an-empirical-assessment\/575D946D235F717CBD76C762F457BA43\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Hybrid Security Governance in South America: An Empirical Assessment<\/a>. <strong>Latin America Politics and Society<\/strong>. v.61, p. 73-94, ene. 2019.<br \/>\nVILLA, R. D. <em>et al<\/em>. Violent non-state actors and the emergence of hybrid governance in South America. <strong>Latin American Research Review (LARR)<\/strong>. En prensa.<br \/>\nFELDMANN, A. E. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/ia\/article-abstract\/95\/2\/447\/5366542\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Argentina, Brazil and Chile and democracy defence in Latin America: principled calculation<\/a>. <strong>International Affairs<\/strong>. V. 95, n. 2, p. 447-467. mar. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La aparici\u00f3n de grupos armados que operan en la ilegalidad constituye un desaf\u00edo com\u00fan para la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos","protected":false},"author":601,"featured_media":357808,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[283,292],"coauthors":[1600],"class_list":["post-355225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-diplomacia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355225"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358362,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355225\/revisions\/358362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/357808"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355225"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=355225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}