{"id":355227,"date":"2020-10-28T18:33:33","date_gmt":"2020-10-28T21:33:33","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=355227"},"modified":"2020-12-10T19:13:43","modified_gmt":"2020-12-10T22:13:43","slug":"objetos-de-lujo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/objetos-de-lujo\/","title":{"rendered":"Objetos de lujo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_357868\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-357868 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1713\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-1-1140-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-1-1140-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-1-1140-1022x1536.jpg 1022w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-1-1140-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Philippe Lopez\/ AFP <\/span><\/a> En 2011, una r\u00e9plica del anillo de zafiro y diamantes utilizado por Kate Middleton en el d\u00eda de su boda, fue un \u00e9xito de ventas en la feria popular de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Philippe Lopez\/ AFP <\/span><\/p><\/div>\n<p>Todos los a\u00f1os, decenas de embarcaciones de lujo zarpan del Caribe y de la costa sur de Estados Unidos rumbo a la desembocadura del r\u00edo Amazonas. A bordo viajan turistas estadounidenses y europeos \u00e1vidos por conocer las maravillas de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica sin dejar de lado las comodidades de un crucero de alta gama, con piscina climatizada, restaurante de gastronom\u00eda sofisticada y cabinas con servicios personalizados. En la zona de Serra de Parintins, conocida como Boca da Val\u00e9ria, los pasajeros visitan las comunidades ribere\u00f1as a orillas del Amazonas, donde tienen la oportunidad de recorrer la jungla, adquirir collares de coquitos fabricados por artesanos y tomarse fotograf\u00edas con cr\u00edas de yacar\u00e9s. A cambio, reparten algunos d\u00f3lares. La relaci\u00f3n comercial no pasa de eso, momentos antes de descender del barco se les recomienda a los extranjeros que no compren comida ni bebida en el lugar, para evitar posibles casos de intoxicaci\u00f3n. Regresan al nav\u00edo horas despu\u00e9s, dejando a los pobladores ribere\u00f1os a la espera del pr\u00f3ximo crucero.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de ese estilo de turismo est\u00e1n las empresas de cruceros de lujo que atraen a los viajeros millonarios al plasmar una postal ex\u00f3tica y pintoresca de la Amazonia y de su pueblo. \u201cEs m\u00e1s, ingresan a territorio brasile\u00f1o sacando provecho de sus recursos ambientales y de la infraestructura portuaria sin generar beneficios econ\u00f3micos ni sociales para la poblaci\u00f3n local\u201d, dice la ge\u00f3grafa y consultora ambiental Tha\u00eds Zucheto de Menezes, quien se aboc\u00f3 al estudio del tema durante su maestr\u00eda, que realiz\u00f3 en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP). Al analizar las actividades de seis compa\u00f1\u00edas extranjeras y de las secretar\u00edas de Turismo de los estados y municipales de la regi\u00f3n, ella advirti\u00f3, como m\u00ednimo, una din\u00e1mica preocupante.<\/p>\n<p>\u201cA grandes rasgos, las secretar\u00edas incentivan el arribo de cruceros con el prop\u00f3sito de promover el turismo, con la posibilidad de generar ingresos y mejorar la infraestructura de las ciudades\u201d, dice Zucheto de Menezes. Pero el estudio revel\u00f3 que no es eso lo que ocurre. \u201cExisten casos de secretar\u00edas que trabajan subordinadas a las empresas\u201d. En los puertos fluviales de los estados de Amazonas y Par\u00e1, por ejemplo, dijo Zucheto de Menezes, los turistas no pagan tasas de desembarco, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares del pa\u00eds. Las \u00fanicas que cobran algo son las agencias de turismo locales, que ofrecen paquetes de paseos en los municipios donde los buques ingresan a puerto, tales como Santar\u00e9m y Bel\u00e9m. \u201cAdem\u00e1s, la estructura de las terminales de las hidrov\u00edas es desigual. Los barcos regionales atracan en plataformas m\u00e1s rudimentarias que aquellas que est\u00e1n montadas exclusivamente para los cruceros de lujo\u201d. Con motivo de este reportaje, <em>Pesquisa FAPESP<\/em> consult\u00f3 a la Secretar\u00eda de Turismo del Estado de Par\u00e1, que inform\u00f3 que los costos de desembarque de los pasajeros quedan a cargo de las empresas involucradas, pero confirm\u00f3 el inter\u00e9s por construir terminales fluviales exclusivas para los cruceros. \u201cEl gobierno solicit\u00f3 la elaboraci\u00f3n de estudios para viabilizar la construcci\u00f3n de terminales especiales para recibir a los buques internacionales en Santar\u00e9m y en Bel\u00e9m. Es una forma de fomentar el turismo en la regi\u00f3n\u201d, dijo Andr\u00e9 Dias, secretario de Turismo de Par\u00e1.<\/p>\n<blockquote><p>Al igual que el arte contempor\u00e1neo, el lujo es simult\u00e1neamente global y exclusivo, dice Ortiz<\/p><\/blockquote>\n<p>Las embarcaciones que navegan por la Amazonia constituyen tan solo una de las facetas de lo que se denomina el mercado global de bienes y servicios de lujo, que moviliz\u00f3 1,4 billones de d\u00f3lares en 2019, lo que marca un incremento de un 4% en relaci\u00f3n con el a\u00f1o anterior, de acuerdo con la consultora Bain &amp; Company. Lo que llama la atenci\u00f3n es que el segmento crece significativamente incluso en vista de las turbulencias del ambiente econ\u00f3mico global, dice el soci\u00f3logo Renato Ortiz, de la Universidad de Campinas (Unicamp). \u201cEl mercado del lujo detenta un enorme poder\u00edo econ\u00f3mico y, tal vez por eso, est\u00e9 poco fiscalizado y controlado\u201d, sostiene. \u201cHay muchas inc\u00f3gnitas con respecto a este sector, comenzando por la dificultad de obtener informaci\u00f3n sobre las empresas que intervienen en el mismo\u201d, dice Ortiz, quien se vali\u00f3 de datos puntuales divulgados por consultoras privadas, peri\u00f3dicos de econom\u00eda y revistas especializadas para escribir el libro <em>O universo do luxo <\/em>(Editorial Alameda, 2019).<\/p>\n<p>La obra se sumerge en el universo de ciertas marcas, tales como Dior, Louis Vuitton y Rolex, para analizar caracter\u00edsticas poco conocidas, como, por ejemplo, la emergencia de una elite transnacional que incorpora nuevas formas de destacarse en la sociedad. \u201cAl igual que el arte contempor\u00e1neo, el lujo es a un mismo tiempo global y exclusivo\u201d, dice Ortiz. \u201cLas prendas de la marca francesa Chanel pueden adquirirse en todo el mundo, pero para la mayor\u00eda de la gente son inaccesibles\u201d. Seg\u00fan el investigador, los vinos raros, <em>jets<\/em> privados, joyas \u2013y por qu\u00e9 no, los cruceros de lujo\u2013 son bienes que trascienden sus or\u00edgenes nacionales para erigirse en s\u00edmbolos de estatus y \u201cbuen gusto\u201d.<\/p>\n<p>Para el soci\u00f3logo, el modo de vida de los m\u00e1s ricos no debe ser soslayado por las ciencias sociales, especialmente por los investigadores que buscan captar en detalle las relaciones de poder de la sociedad contempor\u00e1nea. Con todo, solo en forma reciente algunas \u00e1reas como la sociolog\u00eda y la antropolog\u00eda empiezan a prestarle m\u00e1s atenci\u00f3n a los h\u00e1bitos de consumo de las \u00e9lites. \u201cLa mirada de los cient\u00edficos siempre se volc\u00f3 hacia las clases m\u00e1s pobres, que son las que sufren m\u00e1s debido a la falta de empleo e ingresos. La dominaci\u00f3n que ejercen las clases acomodadas generalmente se estudia desde un punto de vista pol\u00edtico, no cultural\u201d, explica Ortiz. El estudio en forma cr\u00edtica del modo en que consumen y viven las clases m\u00e1s adineradas puede proveer pistas importantes para entender por qu\u00e9 la desigualdad social y la concentraci\u00f3n de los ingresos siguen increment\u00e1ndose. \u201cUna persona que gasta miles de d\u00f3lares hosped\u00e1ndose en un hotel de lujo en la Polinesia Francesa revela un comportamiento t\u00edpico de los consumidores con alto poder adquisitivo, que es la b\u00fasqueda de todo aquello que es exclusivo y hecho para pocos\u201d, analiza.<\/p>\n<div id=\"attachment_357872\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-357872 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-2-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-2-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-2-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Viviane Nicoletti<\/span><\/a> Una artesana confecciona mu\u00f1ecas con retazos de pa\u00f1o<span class=\"media-credits\">Viviane Nicoletti<\/span><\/p><\/div>\n<p>Incluso los accesorios que se venden en ferias de artesan\u00edas en el nordeste de Brasil se transforman en objetos de un mercado de lujo cuando pasan por las manos de alg\u00fan dise\u00f1ador de renombre. Eso es lo que revela la tesina de maestr\u00eda de la dise\u00f1adora Viviane Mattos Nicoletti, quien la desarroll\u00f3 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU-USP). \u201cLos artesanos proveen, por ejemplo, muebles de madera que luego los dise\u00f1adores famosos adaptan al gusto del mercado de lujo, y m\u00e1s tarde se los vende en comercios especializados de los grandes centros urbanos\u201d, explica Mattos Nicoletti, docente del Instituto Europeo di Design y en la Universidade S\u00e3o Judas, en S\u00e3o Paulo. Ella analiz\u00f3 esa pr\u00e1ctica en tres comunidades de artesanos. Una que fabrica muebles y esculturas de madera, a orillas del r\u00edo S\u00e3o Francisco, en el estado de Alagoas; una integrada por mujeres que confeccionan mu\u00f1ecas de pa\u00f1o en Riacho Fundo, en el estado de Para\u00edba, y, por \u00faltimo, un grupo que elabora cestos de paja en V\u00e1rzea Queimada, en el estado de Piau\u00ed.<\/p>\n<p>Las mu\u00f1ecas, a las que tambi\u00e9n se las conoce como \u201c<em>bruxinhas<\/em>\u201d [brujillas], est\u00e1n confeccionadas con retazos de pa\u00f1o y se las puede hallar f\u00e1cilmente por todo el nordeste. En 2002, una agencia de dise\u00f1o brasile\u00f1a con gran presencia en Europa, utiliz\u00f3 a las mu\u00f1ecas hechas en Riacho Fundo para componer un sill\u00f3n que se reprodujo en una serie limitada de 35 unidades. \u201cLos sillones se vendieron en galer\u00edas de arte internacionales y actualmente aparecen a\u00fan en subastas\u201d, relata Mattos Nicoletti. \u201cEn poco tiempo, las mu\u00f1ecas se transformaron en objetos ic\u00f3nicos para los aficionados a las artesan\u00edas populares, y la comunidad de artesanas comenz\u00f3 a recibir encargos de comerciantes de Europa y Estados Unidos que negociaron directamente con las artesanas\u201d. Eso incomod\u00f3 a la oficina brasile\u00f1a y a su representante europeo, que decidieron replantear el convenio con las artesanas, exigi\u00e9ndoles exclusividad de venta y derechos de autor sobre la tradicional mu\u00f1eca. Con la ayuda de un abogado, las artesanas rechazaron la propuesta, y la agencia decidi\u00f3 romper el contrato en forma definitiva. A partir de ese rev\u00e9s financiero, ellas tuvieron dificultades para retomar sus funciones originales. \u201cPor medio de sus agentes intermediarios, el mercado de lujo busca monopolizar la venta de los objetos artesanales cuando ellos pasan a portar significados y relatos en su dise\u00f1o\u201d, dice Nicoletti. \u201cEn el devenir de esa intervenci\u00f3n, se percibe la ausencia de medidas que promuevan la autonom\u00eda de los artesanos, para que ellos tengan control sobre la comercializaci\u00f3n de lo que producen y puedan acceder incluso a los consumidores finales. Esa coyuntura revela un escenario de sumisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La avidez por la apropiaci\u00f3n, una de las caracter\u00edsticas centrales del mercado del lujo, tambi\u00e9n queda en evidencia en el movimiento de ocupaci\u00f3n del espacio urbano por inmuebles de alto est\u00e1ndar. Al analizar este fen\u00f3meno en S\u00e3o Paulo, la urbanista Raquel Rolnik, de la FAU-USP, demostr\u00f3 c\u00f3mo los negocios de ese segmento del mercado inmobiliario crecieron un 13% en 2017, mientras que la comercializaci\u00f3n de inmuebles en la capital paulista cay\u00f3 un 4,5% en el mismo per\u00edodo. As\u00ed como ocurre con los cruceros de lujo, que atracan en estructuras exclusivas en los puertos de la Amazonia, la segregaci\u00f3n del espacio es un negocio rentable tambi\u00e9n en las grandes ciudades del sudeste brasile\u00f1o. \u201cEl aumento del volumen de ventas y en el valor de los inmuebles lujosos, a los que tambi\u00e9n se los conoce como <em>superprime<\/em>, obviamente tiene poco que ver con el aumento de la demanda habitacional\u201d, dice Rolnik. \u201cEsos inmuebles caros constituyen una forma de inversi\u00f3n o \u2018atesoramiento\u2019 para los capitales financieros, generalmente globalizados\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-0-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"641\" class=\"size-full wp-image-357864 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-0-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-0-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-0-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-0-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-0-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>Seg\u00fan la urbanista, los inmuebles supercaros representan una manera eficaz de absorber capital excedente en una perspectiva a mediano y largo plazo. \u201cLa tendencia es que se valoricen, permiti\u00e9ndoles a las clases altas apalancar m\u00e1s capital\u201d, explica Rolnik, recordando que, por ejemplo, en los barrios nobles de Londres, en Inglaterra, hay miles de casas y departamentos vac\u00edos, aun cuando la ciudad atraviesa una crisis habitacional preocupante. De acuerdo con Rolnik, una de las consecuencias de ello en sitios como S\u00e3o Paulo consiste en que los habitantes de las clases m\u00e1s bajas deben competir por el espacio urbano con los millonarios. \u201cEnormes porciones de la ciudad son ocupadas por inmuebles desocupados. Y este no es un fen\u00f3meno notorio tan solo en las \u00e1reas centrales de la ciudad. En la periferia urbana, los condominios de lujo est\u00e1n compitiendo con las viviendas populares en la b\u00fasqueda de nuevos terrenos\u201d, analiza.<\/p>\n<p>En 2011, un anillo de 12 quilates de zafiro y 14 diamantes, valuado en m\u00e1s de un mill\u00f3n de reales, fue un furor de ventas en la calle 25 de Mar\u00e7o, un enclave tradicional del comercio popular de S\u00e3o Paulo. En realidad, se trataba de una r\u00e9plica barata, que costaba poco m\u00e1s de 20 reales, del anillo utilizado por Kate Middleton en el d\u00eda de su boda con el pr\u00edncipe William. Ese objeto proviene de la tradici\u00f3n real brit\u00e1nica y perteneci\u00f3 a la princesa Diana (1961-1997). Al aparecer en primer plano en los medios, la joya inmediatamente se populariz\u00f3. \u201cSe trata de un ejemplo paradigm\u00e1tico del modo en que los elementos de lujo pueden instalarse en la vida cotidiana de los estratos m\u00e1s bajos de la sociedad\u201d, comenta el ge\u00f3grafo Carlos Henrique Costa da Silva, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), campus de Sorocaba, un estudioso del mercado del lujo desde el comienzo de los a\u00f1os 2000.<\/p>\n<p>\u00c9l explica que una de las caracter\u00edsticas de ese segmento es que se replica permanentemente en la sociedad, como una forma de ampliar los mercados y dictar modelos de consumo, tales como la noci\u00f3n de que, de vez en cuando, una persona puede \u201cdarse el lujo\u201d de comprar algo caro. Costa da Silva explica, tomando prestado el concepto de democratizaci\u00f3n del lujo, propuesto por el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Giles Lipovetsky, que no se trata precisamente de tornar al lujo algo m\u00e1s abierto, sino de reproducir entre la gente el sue\u00f1o de lo inaccesible. \u201cAlgunas marcas incluso lanzan productos algo m\u00e1s accesibles, que la clase media puede llegar a adquirir, no sin cierto sacrificio. Uno siente el placer de tener una billetera o un cintur\u00f3n de una marca famosa, sin que ello signifique tornarse un consumidor fiel de los art\u00edculos m\u00e1s caros de la empresa\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_357876\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-357876 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-3-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-3-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/290_luxo-3-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pallava Bagla\/ Corbis\/ Getty Images<\/span><\/a> Imagen ex\u00f3tica y pintoresca de la Amazonia que forma parte del itinerario de los cruceros de lujo<span class=\"media-credits\">Pallava Bagla\/ Corbis\/ Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Esa estrategia tiene como objetivo, sostiene Costa da Silva, elevar el valor de la marca, haciendo de sus productos algo deseado por muchos, pero que pocos pueden conquistar. No obstante, esa t\u00e9cnica publicitaria tambi\u00e9n oculta una labor para \u201ceducar\u201d a futuros millonarios, torn\u00e1ndolos compradores potenciales de art\u00edculos de lujo. Con la mira puesta en el mercado de lujo brasile\u00f1o \u2013y a sabiendas de que las cuotas con la tarjeta de cr\u00e9dito son incluso una tradici\u00f3n entre las clases m\u00e1s opulentas del pa\u00eds\u2013 la emblem\u00e1tica marca francesa Louis Vuitton liber\u00f3 esa modalidad de pago solamente en Brasil. \u201cEste es el \u00fanico pa\u00eds en donde se puede pagar en 10 cuotas una cartera de esa marca valuada en varios miles de d\u00f3lares\u201d, relata Costa da Silva.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de nuevos consumidores funcion\u00f3 especialmente en China, cuyo mercado de objetos de lujo creci\u00f3 alrededor de un 26% en 2019, llegando a 30 mil millones de euros, seg\u00fan indica una investigaci\u00f3n elaborada por la consultora italiana Altagamma. Seg\u00fan el estudio, la presencia china es cada vez m\u00e1s expresiva en el consumo de autom\u00f3viles, artes, alta gastronom\u00eda, hoteles de alto est\u00e1ndar y vinos raros. En general, los asi\u00e1ticos constituyen la mayor\u00eda de los consumidores globales de los bienes personales de lujo, aproximadamente el 51%. \u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os, el pronunciado ascenso de la clase media en China impuls\u00f3 el contacto del pa\u00eds con los h\u00e1bitos de consumo occidentales. Millones de chinos viajaron a Europa y Estados Unidos, donde conocieron marcas de lujo. Ese movimiento tambi\u00e9n se vio reflejado entre los nuevos ricos del pa\u00eds\u201d, dice Costa da Silva.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, atra\u00eddas por la mano de obra barata y por el mercado en expansi\u00f3n, muchas marcas instalaron f\u00e1bricas y abrieron tiendas comerciales en el pa\u00eds asi\u00e1tico. No obstante, el brote del nuevo coronavirus ya est\u00e1 afectando al sector. Un estudio realizado en febrero por la revista <em>Forbes<\/em> revel\u00f3 que, en menos de tres meses, se cerraron por tiempo indeterminado 150 de los 250 locales comerciales que el grupo estadounidense Capri Holdings \u2013que ostenta marcas tales como Versace y Michael Kors\u2013 mantiene en China. Otra firma estadounidense, Ralph Lauren cancel\u00f3 las actividades en la mitad de sus 115 tiendas en el pa\u00eds, mientras que la alemana Adidas dio a conocer que \u201ccerr\u00f3 temporalmente\u201d una cantidad considerable de sus 12 mil puntos de venta en territorio chino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Diversos estudios procuran entender los h\u00e1bitos de consumo de las elites","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[294,330],"coauthors":[740],"class_list":["post-355227","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-economia-es","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355227","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=355227"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355227\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":360026,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/355227\/revisions\/360026"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=355227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=355227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=355227"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=355227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}