{"id":366081,"date":"2020-12-15T15:18:02","date_gmt":"2020-12-15T18:18:02","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=366081"},"modified":"2020-12-15T15:18:36","modified_gmt":"2020-12-15T18:18:36","slug":"las-editoriales-se-unen-para-identificar-imagenes-manipuladas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-editoriales-se-unen-para-identificar-imagenes-manipuladas\/","title":{"rendered":"Las editoriales se unen para identificar im\u00e1genes manipuladas"},"content":{"rendered":"<p>Las principales editoriales de revistas cient\u00edficas del mundo crearon un grupo de trabajo cuya incumbencia es generar normas y refrendar tecnolog\u00edas capaces de detectar im\u00e1genes alteradas o duplicadas en <em>papers<\/em>. Al contrario de lo que sucede con los textos remitidos para su publicaci\u00f3n, que pueden ser analizados r\u00e1pidamente mediante el uso de distintos <em>software<\/em> antiplagio, a\u00fan no se cuenta con herramientas que se consideren eficientes para rastrear art\u00edculos a gran escala en busca de im\u00e1genes adulteradas. Ya hay empresas que prestan servicios de esa naturaleza, pero casi todos los peri\u00f3dicos cient\u00edficos todav\u00eda recurren al control humano para identificar alteraciones. Con todo, lo que se sabe es que ellas son frecuentes. Un an\u00e1lisis manual llevado a cabo en 2016 con 20 mil art\u00edculos pertenecientes al \u00e1rea biom\u00e9dica detect\u00f3 problemas en un 4% de esos <em>papers<\/em>.<\/p>\n<p>El objetivo principal del grupo de trabajo es establecer los requisitos m\u00ednimos para el desempe\u00f1o eficiente de un <em>software <\/em>de detecci\u00f3n de im\u00e1genes adulteradas. Otra meta consiste en la creaci\u00f3n de las directrices generales para lidiar con los diferentes tipos de alteraciones, que pueden ser producto de equivocaciones, de esfuerzos exagerados para realzar los colores o el contraste, o bien de fraudes. El equipo cuenta entre sus integrantes con representantes de empresas tales como Elsevier, Wiley, Springer Nature, Embo Press y Taylor &amp; Francis, y fue creado por la asociaci\u00f3n de editoriales cient\u00edficas STM, cuya sede se encuentra en el Reino Unido.<\/p>\n<p>El desarrollo de un programa inform\u00e1tico capaz de ayudar en el proceso de revisi\u00f3n por pares es considerado como algo esencial para identificar un tipo de fraude que a los revisores les resulta muy dif\u00edcil detectar. Se trata de la reutilizaci\u00f3n de una misma imagen en <em>papers<\/em> de diferentes grupos publicados en revistas distintas. \u201cParece ser que estamos ante un tipo de fraude a escala industrial\u201d, expres\u00f3 Catriona Fennell, directora de los servicios de publicaci\u00f3n de Elsevier e integrante del grupo de trabajo de la STM, en la revista <em>Nature<\/em>. Un an\u00e1lisis reciente elaborado por la microbi\u00f3loga Elizabeth Bik, experta en fraudes, detect\u00f3 m\u00e1s de 400 art\u00edculos con im\u00e1genes tan similares que suger\u00edan un origen com\u00fan. Se sospecha que los mismos habr\u00edan sido escritos por una empresa que vende <em>papers<\/em> a pedido. Para detectar este tipo de fraudes, no basta con desarrollar un <em>software<\/em> eficiente. Las editoriales tambi\u00e9n necesitan contar con un banco de datos con las im\u00e1genes publicadas de toda su producci\u00f3n cient\u00edfica, con el objetivo de detectar su eventual reutilizaci\u00f3n. Este tipo de estrategia ya hace tiempo que est\u00e1 disponible para los textos. Desde 2010, las editoriales archivan los art\u00edculos que publican en el banco de datos de un servicio denominado CrossCheck, que funciona como base para la detecci\u00f3n de plagios en los nuevos manuscritos presentados. \u201cNecesitaremos ese tipo de colaboraci\u00f3n para afrontar el problema de las im\u00e1genes\u201d, dijo Fennell.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las principales editoriales de revistas cient\u00edficas del mundo crearon un grupo de trabajo cuya incumbencia es generar normas y refrendar tecnolog\u00edas capaces de detectar im\u00e1genes alteradas o duplicadas en <em>papers<\/em>","protected":false},"author":476,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[289,299],"coauthors":[786],"class_list":["post-366081","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-practicas","tag-comunicacion","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/476"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=366081"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":368732,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366081\/revisions\/368732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=366081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=366081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=366081"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=366081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}