{"id":366523,"date":"2020-12-10T16:47:29","date_gmt":"2020-12-10T19:47:29","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=366523"},"modified":"2020-12-16T13:03:26","modified_gmt":"2020-12-16T16:03:26","slug":"una-enfermedad-aterradora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-enfermedad-aterradora\/","title":{"rendered":"Una enfermedad aterradora"},"content":{"rendered":"<p>En su edici\u00f3n del 25 de abril, el peri\u00f3dico estadounidense <em>The Washington Post<\/em> inclu\u00eda un reportaje perturbador. M\u00e9dicos de hospitales de Nueva York, Baltimore y Filadelfia, en Estados Unidos, informaban de un aumento en la frecuencia de un fen\u00f3meno inusual: el registro de accidentes cerebrovasculares (ACV) de grandes proporciones en adultos j\u00f3venes y, casi siempre, sin los factores de riesgo habituales en esos casos: hipertensi\u00f3n arterial, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y obesidad. La caracter\u00edstica com\u00fan entre los pacientes consist\u00eda en que estaban infectados con el nuevo coronavirus, el Sars-CoV-2, causante del covid-19, aunque no siempre presentaban s\u00edntomas. \u201cCuando hablamos de pacientes j\u00f3venes con oclusi\u00f3n de grandes vasos sangu\u00edneos del cerebro nos referimos normalmente a personas de 60 a\u00f1os\u201d, sostuvo en el peri\u00f3dico Eytan Raz, profesor asistente de neurorradiolog\u00eda en la Universidad de Nueva York. \u201cNunca registramos tantos casos en rangos de edad de 50, 40 y 30 a\u00f1os\u201d, a\u00f1adi\u00f3 el m\u00e9dico, coautor de un manuscrito con los hallazgos remitido para su publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los casos registrados de bloqueo de los vasos sangu\u00edneos cerebrales, denominados ACV isqu\u00e9micos asociados al covid-19, a\u00fan son pocos en Estados Unidos, del orden de algunas decenas. Los primeros casos fueron informados varias semanas antes por m\u00e9dicos de Wuhan, la ciudad china en la cual surgi\u00f3 el virus causante de la pandemia hacia el final de 2019. Sin embargo, all\u00ed el problema neurol\u00f3gico afect\u00f3 a individuos de mayor edad y gravemente enfermos, tan es as\u00ed que inicialmente se tard\u00f3 en imaginar que hubiera una conexi\u00f3n entre los ACV y la infecci\u00f3n causada por el Sars-CoV-2. Por entonces, solo se hab\u00edan registrado algunos miles de casos y algunas centenas de muertos que se restring\u00edan a China. A partir de la veloz propagaci\u00f3n del virus, comenzaron a tornarse evidentes otras caracter\u00edsticas menos comunes de la enfermedad, aunque no menos graves.<\/p>\n<p>Ocho de cada 10 personas que contraen el virus no exhiben s\u00edntomas, o a lo sumo desarrollan s\u00edntomas moderados del covid-19. Los m\u00e1s frecuentes son fiebre, tos seca y fatiga, que aparecen gradualmente, aproximadamente una semana despu\u00e9s de que el individuo contrae la infecci\u00f3n. Algunos tambi\u00e9n sienten dolores en el cuerpo y de garganta, adem\u00e1s de congesti\u00f3n nasal. A medida que la epidemia (un problema localizado en uno o en pocos pa\u00edses) se transformaba en una pandemia (cuando el problema adquiere escala global), comenzaron a aparecer otros s\u00edntomas asociados con la enfermedad, tales como diarrea y p\u00e9rdida o reducci\u00f3n del olfato y del gusto, adem\u00e1s de adormecimiento de las manos y de los pies, mareos, confusi\u00f3n, delirio, convulsiones e isquemia. En un 20% de los infectados, el covid-19 exhibe manifestaciones graves, provocando fiebre alta, tos intensa y falta de aire, que son los signos que identifican a la neumon\u00eda.<\/p>\n<p>[box_latera]<strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-contraataque-de-la-ciencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El contraataque de la ciencia<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-arsenal-antivirus\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El arsenal antivirus<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/avanza-la-vacuna-contra-el-dengue\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Avanza la vacuna contra el dengue en Brasil<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/respiradores-vitales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Respiradores vitales<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-la-palma-de-la-mano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En la palma de la mano<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/michel-nussenzweig-un-cazador-de-anticuerpos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Michel Nussenzweig: Un cazador de anticuerpos<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-vulnerabilidad-historica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Una vulnerabilidad hist\u00f3rica<\/a><br \/>\n[\/box_lateral]<\/p>\n<p>Hasta hace unas pocas semanas, la atenci\u00f3n de los m\u00e9dicos, gobernantes y medios de comunicaci\u00f3n se concentraba en el aumento de la cantidad de infectados y en los pacientes con manifestaciones m\u00e1s graves, que requieren internaci\u00f3n y est\u00e1n sobrecargando el sistema de salud en los pa\u00edses m\u00e1s afectados por la pandemia. En simult\u00e1neo al avance del virus y a los estudios con miras a dilucidar c\u00f3mo act\u00faa, empezaron a aparecer informes m\u00e9dicos y art\u00edculos cient\u00edficos apuntando que los da\u00f1os causados por la infecci\u00f3n pueden ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de los pulmones. El Sars-CoV-2 puede afectar tambi\u00e9n de manera indirecta al coraz\u00f3n, ri\u00f1ones, intestinos, al sistema nervioso central y a los vasos sangu\u00edneos. \u201cLa enfermedad puede atacar a casi todos los \u00f3rganos del cuerpo con consecuencias devastadoras\u201d, afirm\u00f3 Harlan Krumholz, cardi\u00f3logo de la Universidad Yale que estudia los casos graves de covid-19, en declaraciones a la revista <em>Science<\/em> efectuadas el 17 de abril. \u201cSu ensa\u00f1amiento es desalentador y demuestra nuestra insignificancia\u201d.<\/p>\n<p>Al principio el covid-19 fue descrito como una neumon\u00eda de origen desconocido que causaba en los pulmones da\u00f1os m\u00e1s graves que los que los expertos acostumbraban ver. El virus, que se transmite por el aire o por el contacto de partes del cuerpo (especialmente las manos) con superficies infectadas, inicia su recorrido por el organismo humano aloj\u00e1ndose en los tejidos que tapizan la nariz y la garganta. All\u00ed se multiplica y, si el sistema inmunol\u00f3gico del individuo no logra contenerlo, se disemina por las v\u00edas a\u00e9reas hasta llegar a los pulmones. En esos \u00f3rganos respiratorios, el Sars-CoV-2 causa lesiones extensas y severas en m\u00faltiples \u00e1reas, afectando principalmente a los alv\u00e9olos, las cavidades microsc\u00f3picas en las cuales se realiza el intercambio de ox\u00edgeno y di\u00f3xido de carbono. En los casos m\u00e1s serios, el cuadro cl\u00ednico puede empeorar r\u00e1pidamente y derivar en el s\u00edndrome respiratorio agudo grave, en el cual la respiraci\u00f3n se torna muy dif\u00edcil y el nivel de ox\u00edgeno en la sangre desciende, da\u00f1ando el funcionamiento de otros \u00f3rganos.<\/p>\n<p>\u201cLos da\u00f1os que provoca el nuevo coronavirus son muy graves\u201d, afirma la pat\u00f3loga Marisa Dolhnikoff, coordinadora del equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP) quien est\u00e1 realizando autopsias en personas fallecidas como consecuencia del covid-19. \u201cEn los pacientes que desarrollaron la forma m\u00e1s agresiva de la enfermedad, las lesiones son muy similares a las que ocurren en el s\u00edndrome respiratorio agudo grave [Sars] y en el s\u00edndrome respiratorio de Oriente Medio [Mers], ambos causados por otros tipos de coronavirus\u201d.<\/p>\n<p>Desde la primera muerte por infecci\u00f3n ocasionada por el nuevo coronavirus que se registr\u00f3 en Brasil, el 17 de marzo en S\u00e3o Paulo, el grupo de la FM-USP ha llevado a cabo una versi\u00f3n menos invasiva de autopsia en 20 cuerpos. De ellos, ya se analizaron 10 \u2013cinco varones y cinco mujeres\u2013 cuyas edades variaban de 33 a 83 a\u00f1os. Ocho de las v\u00edctimas ten\u00edan m\u00e1s de 60 a\u00f1os y siete padec\u00edan enfermedades cr\u00f3nicas previas (diabetes, hipertensi\u00f3n y problemas card\u00edacos). En el an\u00e1lisis inicial, los pat\u00f3logos detectaron lesiones causadas por el virus en todo el aparato respiratorio, con mayor gravedad en los alv\u00e9olos.<\/p>\n<div id=\"attachment_366759\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/022_doenca_291.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-366759 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/022_doenca_291.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/022_doenca_291.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/022_doenca_291-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/022_doenca_291-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/022_doenca_291-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Artyom Geodakyan\/ TASS\/ Sipa USA\/ Fotoarena<\/span><\/a> En Mosc\u00fa, Rusia, un m\u00e9dico analiza una imagen por tomograf\u00eda de los pulmones de un paciente que presenta las manchas t\u00edpicas del covid-19<span class=\"media-credits\">Artyom Geodakyan\/ TASS\/ Sipa USA\/ Fotoarena<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las im\u00e1genes de sus pulmones tomadas mediante tomograf\u00eda mostraban diversas \u00e1reas blanquecinas, con aspecto de vidrio opacado, caracter\u00edstico de algunas formas de neumon\u00eda, predominando en toda la porci\u00f3n posterior de los dos \u00f3rganos respiratorios. Esas \u00e1reas estaban repletas de neumocitos (c\u00e9lulas epiteliales que recubren el interior de los alv\u00e9olos) da\u00f1ados. Las c\u00e9lulas infectadas exhib\u00edan un tama\u00f1o varias veces superior al habitual, y tambi\u00e9n se hab\u00eda agigantado su n\u00facleo, donde se almacena el material gen\u00e9tico (ADN). Esas alteraciones, t\u00edpicas de una infecci\u00f3n viral, provocan la descamaci\u00f3n interna de los alv\u00e9olos. \u201cLa lesi\u00f3n epitelial se encuentra extendida y presenta un patr\u00f3n caracter\u00edstico del covid-19\u201d, comenta Dolhnikoff. Desprovistos de las c\u00e9lulas que tapizan su interior, los alv\u00e9olos comienzan a acumular el l\u00edquido que extravasa de los capilares sangu\u00edneos circundantes. \u201cEse l\u00edquido afecta el intercambio gaseoso y provoca insuficiencia respiratoria\u201d, a\u00f1ade Amaro Duarte Neto, uno de los pat\u00f3logos del equipo de la USP.<\/p>\n<p>Estudios previos ya indicaban que el Sars-CoV-2 tiene afinidad con las c\u00e9lulas que tapizan la superficie interna del sistema respiratorio. Esas c\u00e9lulas denominadas epiteliales que recubren las mucosas respiratorias poseen una prote\u00edna \u2013la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2)\u2013 que facilita la entrada del virus. En un art\u00edculo depositado el 27 de marzo en el repositorio medRxiv, el grupo que coordina el bi\u00f3logo Helder Nakaya, tambi\u00e9n de la USP, verific\u00f3 que el nivel de expresi\u00f3n del gen responsable de la producci\u00f3n de la ACE2 era m\u00e1s elevado en los pulmones de las personas con hipertensi\u00f3n, diabetes y enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica, que en aquellos que no padec\u00edan esos problemas. Ese resultado tal vez ayude a entender por qu\u00e9 los individuos con esas enfermedades corren mayor riesgo de desarrollar formas severas de covid-19.<\/p>\n<p>Algunos investigadores tambi\u00e9n sospechan que la gran concentraci\u00f3n de ACE2 en la mucosa nasal convierte a sus c\u00e9lulas en una puerta de entrada del virus al sistema nervioso central. Hace algunos a\u00f1os, los estudios con roedores revelaban que el Sars-CoV, el coronavirus causante del Sars que est\u00e1 emparentado con el Sars-CoV-2, es capaz de penetrar en el tejido encef\u00e1lico a partir de las neuronas del fondo de la nariz que est\u00e1n conectadas con la regi\u00f3n cerebral responsable de la detecci\u00f3n de olores. Si eso fuera lo que ocurre tambi\u00e9n con el Sars-CoV-2, ese fen\u00f3meno podr\u00eda explicar un s\u00edntoma que recientemente se ha asociado como t\u00edpico del covid-19: la p\u00e9rdida del olfato (anosmia) y del gusto (ageusia). Un estudio que se llev\u00f3 a cabo con 417 pacientes con la enfermedad en B\u00e9lgica, Francia, Italia y Espa\u00f1a, que sali\u00f3 publicado en abril en la revista <em>European Archives of Oto-Rhino-Laryngology<\/em>, revel\u00f3 que al menos un 86% de ellos tuvieron anosmia como s\u00edntoma precedente a la aparici\u00f3n de otros, y que el mismo se manifest\u00f3 aun cuando no hab\u00eda obstrucci\u00f3n nasal.<\/p>\n<p>El acceso del virus al sistema nervioso central incluso podr\u00eda contribuir para explicar por qu\u00e9 algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones neurol\u00f3gicas, tales como mareos, confusi\u00f3n, delirio y convulsiones, adem\u00e1s de isquemia, relativamente frecuentes en los casos graves de covid-19. \u201cLas evidencias actuales a\u00fan son escasas y se necesita un trabajo adicional para determinar si las manifestaciones neurol\u00f3gicas ocurren en poblaciones de pacientes con covid-19 m\u00e1s all\u00e1 de aquellas registradas en los estudios iniciales\u201d, escribieron la neurocient\u00edfica Fernanda de Felice, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y colaboradores en un trabajo de revisi\u00f3n publicado el 21 de abril en la revista <em>Trends in Neurosciences<\/em>. En el caso de que esos s\u00edntomas neurol\u00f3gicos se muestren frecuentes, los expertos deber\u00e1n investigar qu\u00e9 los origina. Los datos disponibles por ahora no permiten saber si ellos dan cuenta de da\u00f1os directos ocasionados por el virus, o bien si ser\u00edan consecuencia de una respuesta desmesurada del sistema inmunol\u00f3gico al combatir al invasor.<\/p>\n<p>En las autopsias que se realizaron en la USP, los investigadores tambi\u00e9n hallaron evidencias de otro fen\u00f3meno que comienza a ser frecuente en los casos graves de la enfermedad: la formaci\u00f3n excesiva de co\u00e1gulos sangu\u00edneos (trombos). En ocho de los diez casos estudiados, las peque\u00f1as arterias de los alv\u00e9olos presentaban microtrombos, adem\u00e1s de peque\u00f1os focos hemorr\u00e1gicos. Esos fen\u00f3menos tienen causas opuestas \u2013los primeros se forman debido a la alta capacidad de coagulaci\u00f3n de la sangre y los \u00faltimos por la dificultad para conseguir lo propio\u2013 e indican que los pacientes que murieron como consecuencia del covid-19 presentaban trastornos asociados a la fluidez de la sangre. \u201cEstos hallazgos avalan el concepto actual que sostiene que esos pacientes de gravedad cr\u00edtica presentan un cuadro de hipercoagulaci\u00f3n\u201d, redactaron Dolhnikoff y sus colaboradores en el art\u00edculo en el que reportaron los resultados de los an\u00e1lisis necr\u00f3psicos, que sali\u00f3 publicado el 15 de abril en el peri\u00f3dico <em>Journal of Thrombosis and Haemostasis<\/em>.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/020-024_doenca_291-0_-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1550\" alt=\"Cl\u00ednicos y pat\u00f3logos detectan lesiones en diversos \u00f3rganos de pacientes con covid-19\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/020-024_doenca_291-0_-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/020-024_doenca_291-0_-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/020-024_doenca_291-0_-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>La formaci\u00f3n de trombos puede causar problemas serios dependiendo del sitio donde se alojen. Suelen formarse en vasos profundos de las piernas o de la pelvis y una vez que se liberan, pueden viajar hasta los pulmones. Los co\u00e1gulos que se originan en vasos del cuello y del t\u00f3rax pueden alojarse en el interior del cr\u00e1neo. Si no se los disuelve utilizando medicamentos o se los extrae mediante cirug\u00edas, pueden ocasionar la muerte del \u00f3rgano por falta de oxigenaci\u00f3n. Para algunos cient\u00edficos, esa propensi\u00f3n a formar co\u00e1gulos podr\u00eda explicar los ACV isqu\u00e9micos en adultos relativamente j\u00f3venes, como fueron los cinco casos de individuos con menos de 50 a\u00f1os descritos el 28 de abril en el peri\u00f3dico <em>New England Journal of Medicine<\/em> por el neurocirujano Thomas Oxley, del Hospital Mount Sinai Beth Israel, en Nueva York. En un reportaje del <em>Washington Post<\/em>, Oxley describe tambi\u00e9n algo infrecuente: la formaci\u00f3n de co\u00e1gulos en tiempo real durante la cirug\u00eda para extraer un trombo a un paciente de 44 a\u00f1os con covid-19 que hab\u00eda sufrido una isquemia cerebral.<\/p>\n<p>En el Centro M\u00e9dico de la Universidad de Leiden, en los Pa\u00edses Bajos, el m\u00e9dico Erik Klok y sus colaboradores monitorearon a 184 pacientes con neumon\u00eda derivada de covid-19 atendidos en tres hospitales neerlandeses. Durante el per\u00edodo en que permanecieron internados, el 31% presentaron co\u00e1gulos en arterias y venas, de acuerdo con un art\u00edculo publicado el 10 de abril en la revista cient\u00edfica <em>Thrombosis Research<\/em>. Ese es un porcentaje bastante elevado, dijeron los investigadores. Tres de los pacientes evaluados sufrieron isquemia cerebral.<\/p>\n<p>Un poco antes ya hab\u00eda empezado a advertirse que la tendencia a producir trombos hab\u00eda sido m\u00e1s frecuente en las personas que fallecen como consecuencia del covid-19 que entre aquellas que sobreviven al virus. En el mes de febrero, el equipo m\u00e9dico de la doctora Ziyoung Sun present\u00f3 el resultado del tratamiento de 183 pacientes con la enfermedad, atendidos en el hospital de la Universidad Tongji, en China. De los 21 que murieron, 15 (el 71%) hab\u00edan presentado problemas de coagulaci\u00f3n. El problema tambi\u00e9n fue registrado entre los pacientes que sobrevivieron, pero en una proporci\u00f3n 100 veces menor: 10 de 162, o sea, el 0,6%. Ese dato impuls\u00f3 al equipo a tratar con el anticoagulante heparina a 99 personas de un grupo conformado por casi 500. En un art\u00edculo publicado en marzo en el peri\u00f3dico <em>Journal of Thrombosis and Haemostasis<\/em>, los cient\u00edficos refirieron que el medicamento parece haber mejorado la evoluci\u00f3n de los casos m\u00e1s graves. En S\u00e3o Paulo, el equipo de la neum\u00f3loga Elnara Negri, investigadora de la USP, trat\u00f3 con heparina a 27 pacientes con forma severa de covid-19 internados en el Hospital S\u00edrio-Liban\u00eas y not\u00f3, seg\u00fan consta en un manuscrito depositado en el repositorio medRxiv, una mejora significativa en la oxigenaci\u00f3n de la sangre en todos los casos, sin que se produjeran sangrados ni muertes. Pese a ese resultado prometedor, el grupo afirma que es pronto para saber si la heparina podr\u00eda suministr\u00e1rseles a todos los pacientes graves de la enfermedad. \u201cObservaciones m\u00e1s recientes sugieren que ser\u00eda beneficioso si se la administrara precozmente, ni bien se registre un descenso en la oxigenaci\u00f3n\u201d, dice Negri.<\/p>\n<p>Por el momento no se sabe con certeza qu\u00e9 es lo que provoca que la sangre de algunos pacientes se coagule m\u00e1s que lo normal. Una explicaci\u00f3n posible es la respuesta exacerbada del sistema inmunol\u00f3gico ante la presencia del virus, lo que se conoce como tormenta de citoquinas. En las infecciones virales, algunas c\u00e9lulas de defensa reconocen inicialmente al invasor y liberan citoquinas, que funcionan como marcadores qu\u00edmicos que les indican a otras c\u00e9lulas la ubicaci\u00f3n del pat\u00f3geno. Se trata de un equilibrio delicado. Cuando se producen en una cantidad mayor a la necesaria, las citoquinas pueden inducir al sistema inmunitario a atacar tejidos sanos. M\u00e1s all\u00e1 de tornar permeables a los vasos sangu\u00edneos y de disminuir la presi\u00f3n arterial, ese fen\u00f3meno puede provocar, por ejemplo, la formaci\u00f3n de co\u00e1gulos.<\/p>\n<p>Para los m\u00e9dicos y cient\u00edficos tampoco est\u00e1 claro cu\u00e1l es el origen de las lesiones card\u00edacas y en las arterias que presentan buena parte de los pacientes infectados por el Sars-CoV-2. Podr\u00eda ser resultado de la acci\u00f3n directa del virus, provocado por la invasi\u00f3n de las c\u00e9lulas de las membranas que envuelven al coraz\u00f3n o de las c\u00e9lulas del revestimiento interno (endotelio) de los vasos sangu\u00edneos, ambos tejidos con abundancia de ACE2. Un art\u00edculo redactado por investigadores de la Universidad de Z\u00farich, en Suiza, que sali\u00f3 publicado en la revista <em>Lancet<\/em>, da cuenta de la presencia del virus en el endotelio de algunos tejidos de una persona fallecida por covid-19. Pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser que se trate de un efecto indirecto, como consecuencia de la respuesta inmunol\u00f3gica exacerbada, de enfermedades preexistentes o del uso de medicamentos. Lo mismo vale para los ri\u00f1ones. Parte de los casos moderados de covid-19 est\u00e1n acompa\u00f1ados de lesiones en esos \u00f3rganos, y entre un 14% y un 30% de los pacientes graves internados en UTI deben ser sometidos a hemodi\u00e1lisis porque sus ri\u00f1ones dejaron de funcionar. Las autopsias han detectado el virus en el tejido renal, se\u00f1al de que logran invadir y acaso multiplicarse en el mismo, pero todav\u00eda no puede afirmarse que el da\u00f1o es resultado de la acci\u00f3n directa del Sars-CoV-2.<\/p>\n<p>Aunque esa asociaci\u00f3n parecer\u00eda l\u00f3gica, la demostraci\u00f3n de que un evento provoca otro es algo complejo en lo que a la medicina se refiere. Para ello se necesitan estudios planificados minuciosamente y con una gran cantidad de participantes, que reci\u00e9n ahora est\u00e1n comenzando a elaborarse. Hasta entonces, quienes asisten a los pacientes con covid-19 deber\u00e1n v\u00e9rselas con los cientos de estudios menores y primarios que salen a la luz cada semana y son como piezas sueltas de un rompecabezas. Mientras tanto, seg\u00fan manifest\u00f3 en la revista <em>Science<\/em> la m\u00e9dica Nancy Reau, una especialista en trasplantes de h\u00edgado que est\u00e1 tratando a pacientes con covid-19 en la Universidad Rush, en Estados Unidos, hay que mantener la mente abierta en tanto y en cuanto el fen\u00f3meno avanza. \u201cA\u00fan estamos aprendiendo\u201d, concluy\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Surgen informes que indican que el nuevo coronavirus afecta, aunque de modo indirecto, a otros \u00f3rganos aparte de los pulmones","protected":false},"author":16,"featured_media":366763,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-366523","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-medicina-es","tag-salud-publica","position_at_home-sumario","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-sars-cov-2-es","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=366523"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366523\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":368986,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366523\/revisions\/368986"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/366763"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=366523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=366523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=366523"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=366523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}