{"id":366554,"date":"2020-12-10T18:21:30","date_gmt":"2020-12-10T21:21:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=366554"},"modified":"2020-12-11T14:18:51","modified_gmt":"2020-12-11T17:18:51","slug":"carlos-guerra-schrago-teoria-y-practica-de-la-evolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/carlos-guerra-schrago-teoria-y-practica-de-la-evolucion\/","title":{"rendered":"Carlos Guerra Schrago: Teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la evoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_366679\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/062_Entrev-Carlos-Guerra_291.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-366679 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/062_Entrev-Carlos-Guerra_291.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1524\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/062_Entrev-Carlos-Guerra_291.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/062_Entrev-Carlos-Guerra_291-250x334.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/062_Entrev-Carlos-Guerra_291-700x936.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/062_Entrev-Carlos-Guerra_291-120x160.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Junto a Charles Darwin en el Museo de Historia Natural de Londres, en 2018<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p>El bi\u00f3logo Carlo Guerra Schrago, del Departamento de Gen\u00e9tica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), realiza extensos an\u00e1lisis de datos por computadora, utilizando estad\u00edsticas y secuencias gen\u00e9ticas. Con base en la teor\u00eda evolutiva, su trabajo ayuda a entender ciertos aspectos de la realidad, tales como los caminos de difusi\u00f3n de una enfermedad (estudia la epidemia de zika a partir de 2015) y la diversificaci\u00f3n de mam\u00edferos, especialmente roedores y primates.<\/p>\n<p>La variedad de objetos de estudio revela la forma en que una misma teor\u00eda puede aplicarse a todos los organismos, con una diferencia importante: viviendo durante un lapso ef\u00edmero como individuos, los microorganismos son capaces de perpetuarse merced a una multiplicaci\u00f3n veloz. Bajo la mirada de un evolucionista, la reconstrucci\u00f3n del recorrido de las modificaciones gen\u00e9ticas resultante de esa replicaci\u00f3n deviene pr\u00e1cticamente en una pel\u00edcula que relata su historia.<\/p>\n<p>Guerra es graduado biolog\u00eda en la UFRJ con especializaci\u00f3n en bioinform\u00e1tica en el Laboratorio Nacional de Computaci\u00f3n Cient\u00edfica (LNCC), con sede en la localidad de Petr\u00f3polis. Obtuvo el doctorado en la UFRJ en 2004 y, entre 2018 y 2019, realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n posdoctoral en la Universidad Harvard, en Estados Unidos. En la entrevista que puede leerse a continuaci\u00f3n, concedida por videoconferencia, el bi\u00f3logo se refiere a los cambios que la teor\u00eda evolutiva viene atravesando y a c\u00f3mo reacciona cuando los estudiantes objetan la disciplina. Para \u00e9l, los cient\u00edficos caen en una trampa cuando reaccionan como si hubiera una disputa entre la religi\u00f3n y la ciencia.<\/p>\n<p><strong>Su campo de estudio es la evoluci\u00f3n viral. \u00bfCu\u00e1l es su opini\u00f3n sobre la pandemia del nuevo coronavirus?<\/strong><br \/>\nTodav\u00eda no he analizado el material en bruto del coronavirus, pero <em>a priori<\/em>, me llama la atenci\u00f3n que quiz\u00e1 esta es la primera vez que la biolog\u00eda evolutiva tiene que v\u00e9rselas con un problema pr\u00e1ctico nuevo, que consiste en evaluar si una secuencia, ya sea el genoma de un virus o una bacteria, fue manipulado en un laboratorio o no. El trabajo que demostr\u00f3 que el virus Sars-CoV-2 no fue manipulado, que sali\u00f3 publicado en marzo en la revista <em>Nature Medicine<\/em>, lleva la firma de un grupo de vir\u00f3logos moleculares que trabajan con evoluci\u00f3n y tuvo una gran repercusi\u00f3n. Incluso reviste la trama de un problema geopol\u00edtico, porque determinar si una secuencia tuvo un origen natural o no implica evaluar si se trata de un caso de bioterrorismo.<\/p>\n<p><strong>Ese tipo de trabajo tambi\u00e9n permite analizar la evoluci\u00f3n molecular del virus para trazar su recorrido de circulaci\u00f3n e intentar elaborar pron\u00f3sticos&#8230;<\/strong><br \/>\nDe hecho, para el control epidemiol\u00f3gico de cualquier pa\u00eds es de suma importancia conocer el ritmo, la tasa de crecimiento y de expansi\u00f3n de las infecciones e intentar determinar de d\u00f3nde provienen esos virus y secuencias. Pero el trabajo que se hizo hasta ahora carece de un muestreo de secuencias de envergadura. Resulta dif\u00edcil efectuar inferencias acerca de la din\u00e1mica espacial y temporal de una epidemia cuando el muestreo es incompleto. En cuanto al Sars-CoV-2 circulante en Brasil, se demostr\u00f3 que son secuencias del virus originarias de Europa y de EE.UU., pero el esfuerzo por obtener muestras no fue homog\u00e9neo en todos los pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Su laboratorio trabaja con el virus del Zika. \u00bfCu\u00e1l es el objetivo de los estudios?<\/strong><br \/>\nNuestros planteos son te\u00f3ricos y est\u00e1n relacionados con la epidemia de zika, y lo que se aplica al zika vale para cualquier epidemia. Las metodolog\u00edas de bioinform\u00e1tica o de evoluci\u00f3n molecular son las mismas. Nosotros est\u00e1bamos interesados en saber c\u00f3mo se comportan los par\u00e1metros que son relevantes para quienes trabajan en salud p\u00fablica, tales como la edad de la epidemia, de d\u00f3nde proviene y su tasa de crecimiento. Hay una cantidad enorme de supuestos te\u00f3ricos que nos propusimos evaluar y eso requiere simulaciones por computadora lo suficientemente realistas. Nuestro trabajo consisti\u00f3 en diagramar simulaciones de crecimiento y de din\u00e1mica de la epidemia, procurando emular la realidad del virus en el plano espacial y temporal. Esto se hace para evaluar la solidez de los m\u00e9todos que se utilizan tradicionalmente, por ejemplo, para la reconstrucci\u00f3n de la historia evolutiva del virus o para efectuar c\u00e1lculos de su din\u00e1mica espacial. Nuestra conclusi\u00f3n es que algunos de estos m\u00e9todos tienen problemas. Obtuvimos valores m\u00e1s precisos cuando incluimos los cambios ocultos en el genoma, es decir, ciertas alteraciones a nivel del ADN que no se manifiestan en su apariencia, el fenotipo. Los cambios no ocultos, aquellos que acarrean efectivamente un cambio en alguna prote\u00edna que afecta a un genotipo, est\u00e1n sometidos a los reg\u00edmenes de selecci\u00f3n y son m\u00e1s susceptibles.<\/p>\n<p><strong>Ese trabajo comprende estad\u00edstica y bioinform\u00e1tica. \u00bfPodr\u00eda explicarle a un lego c\u00f3mo funciona eso?<\/strong><br \/>\nEn las publicaciones de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica o incluso en las pel\u00edculas de ciencia ficci\u00f3n, las secuencias de ADN aparecen siempre con estas letritas: A, C, T y G. Esas son las iniciales de las bases nitrogenadas (adenina, citosina, timina y guanina) que se combinan para formar el ADN. Uno de los retos que enfrenta quien trabaja con la evoluci\u00f3n molecular y gen\u00e9tica es el uso de esas letras, con diversas combinaciones y posibilidades, e intentar dilucidar su historia oculta. Es algo similar a lo que ocurre cuando uno llega a su casa, observa los cuartos y trata de imaginarse lo que ocurri\u00f3 mientras estuvo ausente. A veces eso es sencillo. Si uno tiene un perro y se encuentra con todo roto en la habitaci\u00f3n principal concluye: fue el perro. Pero en muchos casos, esto requiere la aplicaci\u00f3n de modelos avanzados. Una caracter\u00edstica com\u00fan del pensamiento humano es hacer suposiciones hist\u00f3ricas. No obstante, en lo que se refiere a la biolog\u00eda evolutiva, es necesario estar respaldado por algo m\u00e1s cuantitativo. En la b\u00fasqueda de una comunicaci\u00f3n objetiva, recurrimos a inferencias estad\u00edsticas que nos permiten cuantificar los cambios en la naturaleza. En ese historia, tenemos que tener en cuenta todo, el contexto temporal, qui\u00e9n es pariente de qui\u00e9n, de d\u00f3nde vino, c\u00f3mo lleg\u00f3 hasta aqu\u00ed. Esos planteos pueden aplicarse a virus, plantas, animales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ha sido la evoluci\u00f3n de esa metodolog\u00eda? \u00bfQu\u00e9 aporte realiza para el avance del conocimiento?<\/strong><br \/>\nLa disciplina de la evoluci\u00f3n molecular y filogen\u00e9tica surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1960, aunque los conceptos con los cuales trabajamos sean m\u00e1s antiguos, y remiten a una historia evolutiva compartida, y a c\u00f3mo la diversidad gen\u00e9tica responde a reg\u00edmenes de selecci\u00f3n. Pero se carec\u00eda de m\u00e9todos algor\u00edtmicos para estudiarlos y solo fue posible llegar a ese pelda\u00f1o merced al crecimiento de la utilizaci\u00f3n de computadoras en las ciencias naturales. Eso tambi\u00e9n depend\u00eda del conocimiento al respecto de las secuencias de nucle\u00f3tidos, y la estructura del ADN reci\u00e9n pudo dilucidarse en la d\u00e9cada 1950. Hasta la aparici\u00f3n de esa disciplina no se ten\u00eda idea de c\u00f3mo evolucionaban los genomas. A partir de ella, el tema se torn\u00f3 objeto de estudio y, utilizando los datos moleculares, fue posible reconstruir las relaciones evolutivas entre varias especies y ampliar el conocimiento sobre el \u00e1rbol de la vida, que figura en los libros t\u00e9cnicos de ecolog\u00eda, zoolog\u00eda, bot\u00e1nica o de cualquier \u00e1rea de la biolog\u00eda. Hoy en d\u00eda, la biolog\u00eda se encuentra bastante unificada en el discurso evolutivo.<\/p>\n<blockquote><p>Tal vez la selecci\u00f3n natural no sea la \u00fanica explicaci\u00f3n, pero por ahora es la mejor que tenemos para entender la complejidad de los seres vivos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Cuando se habla de evoluci\u00f3n y selecci\u00f3n natural, la gente suele pensar en animales o plantas. Usted estudia la evoluci\u00f3n molecular de los virus. \u00bfEse objeto de estudio marca una diferencia?<\/strong><br \/>\nEn efecto, porque en el caso de los virus, la tasa de evoluci\u00f3n es vertiginosa y se puede entrever el proceso evolutivo en mayor detalle. En el caso de los grandes mam\u00edferos, uno puede comparar retratos separados por millones de a\u00f1os y hacer inferencias acerca de lo que ocurri\u00f3 entre una imagen y otra. En el caso de los virus esa ventana temporal es menor, pero tambi\u00e9n reviste ciertas complejidades. El cient\u00edfico necesita estar atento y elegir las herramientas apropiadas para que su an\u00e1lisis no resulte sesgado, ya que hay metodolog\u00edas para cotejar marcos muy separados en el tiempo y otras para marcos muy pr\u00f3ximos.<\/p>\n<p><strong>Los virus utilizan las c\u00e9lulas del hu\u00e9sped para multiplicarse y dejan fragmentos de su material gen\u00e9tico insertos en el genoma de los animales. \u00bfC\u00f3mo se entrelazan los virus en nuestra historia evolutiva?<\/strong><br \/>\nPor el momento, lo que tenemos a disposici\u00f3n son estudios de caso, algunos de ellos interesant\u00edsimos, que revelan que el papel de esos seres vivos es mucho m\u00e1s complejo de lo que se supon\u00eda. No hay manera de justipreciar si en el curso de la historia de los mam\u00edferos o de cualquier otro grupo la contribuci\u00f3n de los virus ha sido mayormente positiva o negativa. Solemos creer que es negativa, dado que se trata de par\u00e1sitos celulares que utilizan el mecanismo de la c\u00e9lula para replicarse y luego la c\u00e9lula muere. Pero esto no siempre es verdad, y ellos pueden acarrear novedades evolutivas. Eso era algo inimaginable hasta hace alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1nto tiempo?<\/strong><br \/>\nEsas ideas comenzaron a aparecer all\u00e1 por la d\u00e9cada de 1990. Luego de que se comprendiera la naturaleza qu\u00edmica del material gen\u00e9tico, en 1953, surgi\u00f3 un concepto de individuo muy asociado a un \u00fanico genoma. Se daba por sentado que, en las c\u00e9lulas de una persona, el genoma podr\u00eda albergar alteraciones m\u00ednimas generadas durante el proceso de divisi\u00f3n celular. Al cabo, el genoma de una c\u00e9lula del h\u00edgado podr\u00eda ser algo diferente al genoma de una c\u00e9lula del pulm\u00f3n. Pero nadie hubiera admitido que otros genomas presentes en el organismo, originarios de seres tan diferentes como las bacterias y los virus, podr\u00edan alterar fenotipos y llegar hasta el punto de influir en el comportamiento de un individuo, generando ansiedad o depresi\u00f3n. Entonces nos hicimos este planteo: al final de cuentas \u00bfqu\u00e9 es lo que define a un individuo? \u00bfEs tan solo su genoma o es su genoma sumado a toda esa comunidad de genomas que est\u00e1 presente en esos microorganismos, incluyendo a los virus?<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l ser\u00eda la respuesta, a su juicio?<\/strong><br \/>\nEl desarrollo de las t\u00e9cnicas de secuenciaci\u00f3n posibilita un an\u00e1lisis mucho m\u00e1s minucioso de ese problema y creo que eso nos va a sorprender en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Se trata de un reto considerable incluso para el \u00e1rea de la bioinform\u00e1tica. La complejidad de la informaci\u00f3n es gigantesca, porque las variantes no se dan solamente entre distintas personas, sino tambi\u00e9n en una misma persona a lo largo de su vida. Resulta imposible darle un sentido a todo esto sin la ayuda de las computadoras. Tengo la impresi\u00f3n de que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, las carreras del \u00e1rea de la biolog\u00eda incorporar\u00e1n obligatoriamente contenidos de programaci\u00f3n de computadoras para sus estudiantes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo influye ese aporte de la microbiolog\u00eda en el conocimiento sobre la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nSu impacto a\u00fan est\u00e1 en curso. La complejidad del genoma y su interacci\u00f3n con los genomas de todos esos microorganismos a\u00fan no ha sido asimilada. Una parte de los cient\u00edficos considera a la selecci\u00f3n natural como la \u00fanica explicaci\u00f3n para la organizaci\u00f3n sorprendente que vemos en los seres vivos, mientras que otros creen que hay fen\u00f3menos m\u00e1s all\u00e1 de la selecci\u00f3n natural que pueden contribuir y sostienen que la biolog\u00eda evolutiva deber\u00eda reformularse para incorporar estas novedades, abandonando la concepci\u00f3n cl\u00e1sica que data de la d\u00e9cada 1920. Tal vez la selecci\u00f3n natural no sea la \u00fanica explicaci\u00f3n, pero todav\u00eda es lo mejor que tenemos para entender la complejidad asombrosa de los seres vivos.<\/p>\n<blockquote><p>El discurso cient\u00edfico est\u00e1 limitado por el naturalismo metodol\u00f3gico a agentes que deben cumplir la relaci\u00f3n mec\u00e1nica de causa y efecto<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfTodav\u00eda se discute si los virus son o no seres vivos?<\/strong><br \/>\nLa pandemia del coronavirus demostr\u00f3 que una mol\u00e9cula de ARN puede frenar al mundo. En el interior de las c\u00e9lulas, esas mol\u00e9culas desencadenan una red jer\u00e1rquica de reacciones en cadena. La pol\u00e9mica sobre si el virus es vivo o no acaba siendo irrelevante. Ese debate ha devenido en una disputa cuasi futbol\u00edstica.<\/p>\n<p><strong>Estamos en una instancia en la cual se ha tornado frecuente negar la evoluci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo lo vive usted, desde la docencia?<\/strong><br \/>\nEs un problema real. Con cierta frecuencia, hay alumnos que plantean objeciones de contenido religioso, pero eso raramente configura un planteo filos\u00f3fico. Lo que ahora aparece en el aula es esa clave interpretativa literal, simplista, en la que el alumno argumenta: \u201cAh, eso no es lo que dice el cap\u00edtulo tal, del libro tal, del <em>G\u00e9nesis<\/em>\u201d. Creo que ese es un buen tema de an\u00e1lisis para los soci\u00f3logos. Habr\u00eda que plantearse por qu\u00e9 est\u00e1 apareciendo eso ahora, porque es algo que yo no ve\u00eda hace 10 a\u00f1os. Es necesario ubicar el problema en un contexto. No se trata de una disputa entre ciencia y religi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 no?<\/strong><br \/>\nMuchos investigadores caen en la trampa y transforman algo que es local y espec\u00edfico en un problema filos\u00f3fico que no tiene soluci\u00f3n. En realidad, estamos lidiando con algo mucho menos sofisticado. El estudiante nunca viene con un discurso teol\u00f3gico avanzado. Tengo la impresi\u00f3n de que algunos alumnos vienen a la clase de evoluci\u00f3n creyendo que es una disciplina para ense\u00f1ar ate\u00edsmo. En tal caso, es natural que act\u00faen de manera hostil, porque crecieron en un entorno familiar religioso y su comprensi\u00f3n de la moral est\u00e1 asociada a principios religiosos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afrontar eso?<\/strong><br \/>\nHay que combatir la percepci\u00f3n de que el discurso cient\u00edfico es propaganda ate\u00edsta. El docente debe contextualizar cu\u00e1les son los l\u00edmites y los agentes del discurso cient\u00edfico. Al estudiante debe quedarle claro que el discurso cient\u00edfico est\u00e1 limitado por el naturalismo metodol\u00f3gico a agentes que deben tener relaci\u00f3n mec\u00e1nica de causa y efecto. Cualquier tipo de agente no natural es incompatible con el universo que caracteriza al discurso cient\u00edfico. En cierta ocasi\u00f3n tuve que explicarlo as\u00ed: \u201cEsta es la clase de biolog\u00eda evolutiva, no la de apolog\u00eda ate\u00edsta. Yo no soy apologista de lo que concierne a lo divino, soy bi\u00f3logo\u201d. A partir de eso, el alumno se tranquiliza y entiende que, de ah\u00ed en adelante, cualquier tipo de salto metaf\u00edsico es complicado. Y esto incluye la aceptaci\u00f3n o el rechazo de interpretaciones metaf\u00edsicas del naturalismo. Cuando algunos sostienen que especulaciones pseudocient\u00edficas del tipo del \u201cdise\u00f1o inteligente\u201d deber\u00edan incluirse en los libros de biolog\u00eda evolutiva, deber\u00edan plantearse lo siguiente: \u00bfeso que proponen tiene algo que ver con el naturalismo metodol\u00f3gico? \u00bfLos agentes implicados cumplen con la relaci\u00f3n mec\u00e1nica de causa y efecto? Por supuesto que no. Entonces, est\u00e1 bien, pueden hacer lo que quieran con eso, pero no en el libro de la evoluci\u00f3n. Cuando se introduce esta protecci\u00f3n para el discurso cient\u00edfico se evita el problema, pero eso tambi\u00e9n trae aparejada una consecuencia que a algunos cient\u00edficos les desagrada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l?<\/strong><br \/>\nQue as\u00ed se presenta al discurso de la ciencia solamente como uno de los discursos posibles del intelecto humano. Para el cient\u00edfico, resulta muy complicado disociar la relaci\u00f3n de igualdad entre la ciencia y el conocimiento. Cuando se afirma que existen otras formas de conocimiento m\u00e1s all\u00e1 de la protecci\u00f3n del naturalismo metodol\u00f3gico, el cient\u00edfico tiene dificultades para comprenderlo. Para \u00e9l, el mundo solo es cognoscible a trav\u00e9s del naturalismo metodol\u00f3gico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La disciplina que procura reconstituir las historias de las especies est\u00e1, ella misma, en proceso de mutaci\u00f3n, seg\u00fan sostiene el bi\u00f3logo de la UFRJ","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,189],"tags":[278,300,306],"coauthors":[98,1601],"class_list":["post-366554","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","category-politica-ct","tag-biologia-es","tag-evolucion","tag-genetica-es","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=366554"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":368136,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366554\/revisions\/368136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=366554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=366554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=366554"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=366554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}