{"id":366566,"date":"2020-12-10T18:54:20","date_gmt":"2020-12-10T21:54:20","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=366566"},"modified":"2020-12-10T18:54:20","modified_gmt":"2020-12-10T21:54:20","slug":"herramientas-para-una-sociedad-ecuanime","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/herramientas-para-una-sociedad-ecuanime\/","title":{"rendered":"Herramientas para una sociedad ecu\u00e1nime"},"content":{"rendered":"<p>Si la porci\u00f3n m\u00e1s pobre de una poblaci\u00f3n determinada incrementa sus ingresos un 20% en un cierto per\u00edodo, mientras que la ganancia del segmento m\u00e1s rico es del 50%, \u00bfpuede afirmarse que la sociedad est\u00e1 en una situaci\u00f3n mejor o peor? La respuesta depende del \u00e1ngulo desde el cual se mire la cuesti\u00f3n: si todos ampliaron sus ingresos, se podr\u00eda afirmar que el conjunto de la poblaci\u00f3n se benefici\u00f3. Este enfoque, que hace hincapi\u00e9 en la ganancia de los m\u00e1s pobres, es en lo que se basan los argumentos de aquellos que sostienen que, si la econom\u00eda crece, todos ganan siempre. Otra perspectiva considera que el aumento de la desigualdad es problem\u00e1tico, independientemente de que todos ganen.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la investigaci\u00f3n econ\u00f3mica viene demostrando que el problema de la desigualdad no es el mismo que el de la pobreza. Los efectos delet\u00e9reos de la desigualdad acumulativa \u2013aquella que genera nuevas desigualdades\u2013 son vastos. Ella destroza la movilidad social al restringir el acceso a las oportunidades para los m\u00e1s pobres y, en casos extremos, tambi\u00e9n para la clase media. Como consecuencia de ello, el crecimiento de la econom\u00eda tambi\u00e9n resulta afectado, dado que, si las oportunidades se reducen, los mercados tambi\u00e9n ven mermada su din\u00e1mica. Finalmente, cuando un grupo selecto de personas concentra suficiente patrimonio e ingresos, puede controlar el sistema pol\u00edtico, asegur\u00e1ndose la perpetuaci\u00f3n de su riqueza, as\u00ed como la pobreza del resto.<\/p>\n<p>Hay un planteo fundamental que orienta los estudios sobre la desigualdad: \u00bfc\u00f3mo mitigarla o revertir su tendencia de crecimiento? Para encarar este desaf\u00edo, los gobiernos disponen de dos herramientas principales: el gasto p\u00fablico y la tributaci\u00f3n. El rol que cumple cada uno de ellos sigue siendo materia de debates, pero se trata de dos caminos inseparables, ya que la inversi\u00f3n del Estado se financia, en gran medida, mediante la recaudaci\u00f3n tributaria.<\/p>\n<p>\u201cTodo depende del objetivo\u201d, dice el economista Rodrigo Orair, del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea). \u201cPara llegar a la poblaci\u00f3n de bajos ingresos, la inversi\u00f3n social es claramente el mejor camino, mediante asignaciones tales como las se realizan con el programa Bolsa Familia. Si el objetivo es crear una sociedad m\u00e1s ecu\u00e1nime, en el sentido de las oportunidades y posibilidad de acceso a los bienes p\u00fablicos, que beneficie no solo a los pobres, sino tambi\u00e9n a la clase media, el camino es la inversi\u00f3n en salud, educaci\u00f3n y transporte. Si el problema es la concentraci\u00f3n excesiva de los ingresos en la cima de la distribuci\u00f3n, en particular, del patrimonio que proviene del capital, el instrumento por excelencia son los impuestos\u201d, enumera. Los impuestos progresivos, con al\u00edcuotas superiores para los ingresos y los patrimonios m\u00e1s altos, permiten compensar la concentraci\u00f3n de la riqueza en la c\u00faspide.<\/p>\n<p><strong>El caso brasile\u00f1o<\/strong><br \/>\nSi la desigualdad es algo que debe combatirse, no solo por razones \u00e9ticas y sociales, sino tambi\u00e9n econ\u00f3micas, entonces Brasil, un pa\u00eds al cual se lo se\u00f1ala como uno de los m\u00e1s desiguales del mundo, constituye un caso aparte. Luego de dos d\u00e9cadas de descenso, la desigualdad volvi\u00f3 a aumentar en el pa\u00eds de la mano de la recesi\u00f3n de 2015 y 2016. La concentraci\u00f3n de ingresos, que se mide por el coeficiente de Gini (<em>lea el glosario de t\u00e9rminos<\/em>), que pas\u00f3 de 0,633 a 0,519 entre 1989 y 2015, seg\u00fan el Banco Mundial, volvi\u00f3 a crecer a 0,539 en 2018.<\/p>\n<p>Con todo, incluso en el per\u00edodo en el que el coeficiente de Gini se redujo, la ca\u00edda de la desigualdad no se vio reflejada en toda la extensi\u00f3n de la distribuci\u00f3n del ingreso. Estudios como el del soci\u00f3logo Pedro Herculano Ferreira de Souza, tambi\u00e9n del Ipea, que utiliz\u00f3 los datos del impuesto a las ganancias, revelan que, para el 1% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a \u2013o sea, la cima de la pir\u00e1mide\u2013 la concentraci\u00f3n del ingreso no solo se mantuvo estable sino que es una de las m\u00e1s pronunciadas del mundo. Esos datos fueron publicados en el libro intitulado <em>Uma hist\u00f3ria da desigualdade: A Concentra\u00e7\u00e3o de renda entre os ricos no Brasil \u2013 1926-2013<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Orair, la batalla contra la desigualdad debe hacerse por medio de la recaudaci\u00f3n tributaria aplicada precisamente a ese sector de la poblaci\u00f3n. Sin embargo, \u201clos estudiosos han puesto \u00e9nfasis en el alto grado de regresividad de nuestra estructura tributaria, en especial, por la m\u00ednima incidencia de la tributaci\u00f3n directa, decir, a los ingresos y al patrimonio, pero tambi\u00e9n por una serie de especificidades, exenciones y reg\u00edmenes especiales que distorsionan el perfil progresivo del impuesto directo\u201d, dice la economista D\u00e9bora Freire, investigadora y docente del Centro de Desarrollo y Planificaci\u00f3n Regional de la Universidad Federal de Minas Gerais (Cedeplar-UFMG).<\/p>\n<p>En definitiva, el segmento m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n aporta un porcentaje menor de su ingreso que los m\u00e1s pobres. Como las al\u00edcuotas de los impuestos sobre el consumo son las mismas para todos, los pobres pagan proporcionalmente m\u00e1s impuestos que los ricos. En simult\u00e1neo, las al\u00edcuotas de los impuestos sobre los servicios son m\u00e1s bajas, beneficiando a los m\u00e1s ricos, que consumen proporcionalmente m\u00e1s servicios. Finalmente, la renta financiera, caracter\u00edstica de los contribuyentes m\u00e1s ricos, tambi\u00e9n paga menos impuestos que los sueldos, reforzando la injusticia del sistema.<\/p>\n<p>En diciembre de 2019, un art\u00edculo del expresidente del Banco Central, Arm\u00ednio Fraga, que sali\u00f3 publicado en la revista <em>Novos Estudos Cebrap<\/em>, le dio un nuevo impulso al debate sobre la relaci\u00f3n entre desigualdad, inversi\u00f3n p\u00fablica y sistema tributario en Brasil. Fraga aboga por la idea de que el Estado debe ser capaz de invertir mucho m\u00e1s en el \u00e1rea social y en infraestructura. Para el acopio de recursos para esas \u00e1reas, \u00e9l propone un ataque en tres frentes: menor gasto en empleados p\u00fablicos, reducci\u00f3n del costo del sistema previsional y reforma del sistema tributario, torn\u00e1ndolo progresivo y eliminando los subsidios a los ricos.<\/p>\n<p>\u201cDe esa manera, Brasil podr\u00eda ordenar sus cuentas fiscales. Tambi\u00e9n se podr\u00eda consolidar una escala de intereses m\u00e1s baja. As\u00ed sobrar\u00eda mucho dinero para invertir mejor en promoci\u00f3n social: educaci\u00f3n, saneamiento y salud, incluso reforzando el SUS [el Sistema \u00danico de Salud]. Tambi\u00e9n podr\u00eda complementarse al sector privado en lo que este no pueda hacer en infraestructura\u201d, dice Fraga.<\/p>\n<p>\u201cNuestro sistema tributario se convierte en un generador de desigualdades y no al contrario. Nuestros impuestos directos son poco progresivos, entonces la regresividad de la tributaci\u00f3n indirecta no se ve compensada en forma suficiente\u201d, dice Freire. \u201cUna reforma que incidiese afectivamente sobre las inequidades del sistema tributario, transform\u00e1ndolo en redistribuidor, deber\u00eda ampliar la base participativa del gravamen directo [sobre el total de los impuestos recaudados] y mejorar el perfil progresivo de esos tributos\u201d.<\/p>\n<p>Para el economista de la UFMG, ser\u00eda necesario \u201creformular el impuesto a las ganancias y a la renta financiera, un mayor impuesto a los bienes sucesorios o herencias, un impuesto a las grandes fortunas, un canon m\u00e1s alto para los ingresos de mayor cuant\u00eda en el impuesto a las ganancias de personas f\u00edsicas, una reconfiguraci\u00f3n de los impuestos al patrimonio, tales como el IPTU [Impuesto Inmobiliario y a los Bienes Territoriales Urbanos], IPVA [Impuesto a la Propiedad de Veh\u00edculos Automotores] e ITR [Impuesto Territorial Rural]\u201d, enumera.<\/p>\n<p>Por consiguiente, la medida m\u00e1s directa para combatir la concentraci\u00f3n de los ingresos y patrimonio ser\u00eda el impuesto directo a esas formas de riqueza. No obstante, las propuestas de reforma del sistema tributario en debate en el Congreso se centran exclusivamente en los impuestos indirectos. Tanto la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 45, en la C\u00e1mara de Diputados, como la PEC 110, en el Senado, pretenden unificar varios tributos en uno solo, instaurando el Impuesto sobre los Bienes y Servicios (IBS) o Impuesto al Valor Agregado (IVA).<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n principal para que la reforma se enfoque en los impuestos indirectos radica en la complejidad de los impuestos a los bienes y servicios en Brasil. El sistema contempla una mir\u00edada de beneficios fiscales, reg\u00edmenes especiales y al\u00edcuotas diferentes. Tambi\u00e9n existe lo que se denomina \u201cimpuesto en cascada\u201d, cuando las distintas etapas del proceso productivo pagan tributo unas por encima de otras. Por eso, \u201cm\u00e1s all\u00e1 del impacto en la eficiencia, tambi\u00e9n habr\u00eda cierto impacto distributivo, dado que la unificaci\u00f3n de al\u00edcuotas y el fin de los impuestos acumulativos generar\u00edan, en promedio al\u00edcuotas menores\u201d, dice Freire. En la PEC 45 tambi\u00e9n est\u00e1 prevista la creaci\u00f3n de un sistema de devoluci\u00f3n del impuesto para las familias m\u00e1s pobres y la igualaci\u00f3n del impuesto sobre bienes y servicios.<\/p>\n<p>\u201cUn buen sistema tributario genera el m\u00ednimo da\u00f1o posible al crecimiento y, simult\u00e1neamente, es progresivo, es decir: los estratos m\u00e1s ricos contribuyen proporcionalmente m\u00e1s\u201d, dice el economista Bernard Appy, director del Centro de Ciudadan\u00eda Fiscal (CCiF). \u201cLa modificaci\u00f3n del impuesto al consumo en Brasil es importante para suprimir las distorsiones que tanto perjudican el crecimiento del pa\u00eds. Eso generar\u00eda potencialmente un incremento mayor al 20% del PIB [Producto Interno Bruto] en 15 a\u00f1os\u201d, estipula. Appy tambi\u00e9n destaca que no hay incompatibilidad entre la reforma de los tributos directos y la de los indirectos. \u201cSon agendas complementarias, no competitivas\u201d, considera.<\/p>\n<p>Al sistematizar el cobro de impuestos a las ganancias y al patrimonio, una de las dificultades para cualquier legislador reside en evitar las maniobras contables que les permiten a los contribuyentes con ingresos m\u00e1s altos pagar al\u00edcuotas m\u00e1s bajas que el promedio. Eso es lo que sucede actualmente en Brasil. El uso de empresas por personas f\u00edsicas para abonar menos impuestos es una estrategia frecuente, un fen\u00f3meno al cual se lo conoce como \u201cpejotizaci\u00f3n\u201d (t\u00e9rmino derivado de \u201cpersona jur\u00edd\u00edca\u201d) de las relaciones laborales. Beneficios tales como la asignaci\u00f3n por residencia tambi\u00e9n pueden constituir \u201csueldos disfrazados\u201d, que no abonan impuestos, dice Orair. Diversas inversiones financieras, como es el caso de los fondos inmobiliarios, est\u00e1n exentas de abonar tributos.<\/p>\n<p>\u201cUna persona f\u00edsica que posee un inmueble alquilado paga un 27,5% de impuesto a las ganancias por ese alquiler. Pero si esa persona es propietaria de 10 inmuebles, puede montar una empresa en el r\u00e9gimen de lucro presunto y paga un tributo que va del 11,3% al 14,5%, recurriendo a la figura jur\u00eddica de la empresa. En cuanto al reparto de dividendos, como persona f\u00edsica que es, estar\u00e1 exento. Y si fueran m\u00e1s de 100 inmuebles, puede asociarse con otras personas y montar un fondo de inversi\u00f3n inmobiliario, y as\u00ed no paga nada en concepto de impuesto a las ganancias\u201d, explica Appy. \u201cEn Brasil, cuantos m\u00e1s inmuebles posee una persona y cuanto m\u00e1s complejo sea el modelo mediante el cual cobra alquileres, menos impuestos abona\u201d, resume.<\/p>\n<p>\u201cEn el caso del impuesto a las ganancias, necesitamos un sistema que trate m\u00e1s o menos de la misma manera a los beneficios provenientes del capital y a los que se perciben mediante el trabajo\u201d, dice Orair. \u201cCaso contrario, la gente seguir\u00e1 tratando a sus beneficios de capital como ganancia laboral o viceversa, dependiendo de cu\u00e1l sea menos gravado\u201d, dice. En Brasil, la mencionada pejotizaci\u00f3n y otros fen\u00f3menos similares constituyen ejemplos de ingresos laborales que se tratan como beneficios de capital: al ser posible deducir menos impuesto a las ganancias como empresa que como individuo, muchos optan por recibir una remuneraci\u00f3n laboral como si fueran empresas obteniendo utilidades. Si los ingresos provenientes del capital y el del trabajo tributaran por igual, eso no suceder\u00eda.<\/p>\n<p>En la tesis intitulada <em>El capital y el trabajo en Brasil en el siglo XXI: El impacto de las pol\u00edticas de transferencia y de tributaci\u00f3n sobre la desigualdad, el consumo y la estructura productiva<\/em>], Freire argumenta que la reducci\u00f3n de las asimetr\u00edas entre el impuesto procedente de los ingresos del trabajo y los del capital contribuir\u00eda para el crecimiento y la reducci\u00f3n de la desigualdad. \u201cSi hubiera al mismo tiempo un aumento en la participaci\u00f3n del impuesto directo en la carga tributaria, la disminuci\u00f3n de la desigualdad ser\u00eda significativa\u201d, a\u00f1ade. En un estudio realizado en 2016, en colaboraci\u00f3n con el economista S\u00e9rgio Gobetti, Orair estim\u00f3 que la desigualdad brasile\u00f1a, medida por el \u00edndice de Gini, podr\u00eda reducirse en un 4,31% si se estableciera una al\u00edcuota de un 35% del impuesto a las ganancias de personas f\u00edsicas (IRPF) para los ingresos superiores a 325 mil reales anuales. Para ello, se necesitar\u00eda que, a la par, la renta financiera tributara seg\u00fan la misma tabla de valores. Eso afectar\u00eda a 1,2 millones de personas y la Receita Federal, la agencia federal tributaria, incrementar\u00eda su recaudaci\u00f3n en 72 mil millones de reales. Los resultados fueron publicados en el texto para debate intitulado \u201cLa progresividad tributaria: La agenda olvidada\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un mundo desigual<\/strong><br \/>\nEstas preocupaciones giran en torno a un principio econ\u00f3mico tradicional: que la remuneraci\u00f3n sea un incentivo a la productividad y a la innovaci\u00f3n. Esto significa que un cierto grado de desigualdad es aceptable, porque si todos fueran iguales \u2013la pretendida \u201cigualdad de resultados\u201d\u2013 no habr\u00eda motivo para mayores esfuerzos o para producir m\u00e1s. Por otra parte, las sociedades excesivamente desiguales tambi\u00e9n son menos eficientes, porque desperdician talentos, al concentrar las posibilidades de \u00e9xito en un grupo circunscrito de personas que ya pertenecen a las clases m\u00e1s altas, haciendo inviable la \u201cigualdad de oportunidades\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1nta desigualdad es aconsejable? \u201cNo hay c\u00f3mo calcular o determinar una desigualdad \u00f3ptima\u201d, dice Fraga. \u201cLa relaci\u00f3n entre crecimiento y desigualdad no es universal y no ocurre en todos los pa\u00edses a trav\u00e9s de los mismos mecanismos\u201d. Por ende, se debe diferenciar la desigualdad provocada por la din\u00e1mica de la econom\u00eda competitiva de otras, tal como aquella denominada \u201c<em>rent seeking<\/em>\u201d, es decir, la apropiaci\u00f3n de los mecanismos de generaci\u00f3n de la riqueza por los grupos de poder. El problema de determinar cu\u00e1nto va a combatir la desigualdad una sociedad, o bien si va a fomentarla, es fundamentalmente de naturaleza pol\u00edtica. \u201cEn el art\u00edculo, sostengo la tesitura de que, en Brasil, combatir la desigualdad ayudar\u00eda colaborar\u00eda para acelerar el crecimiento\u201d, enfatiza.<\/p>\n<p>Las dos caras de la desigualdad quedan en evidencia en pa\u00edses que atraviesan procesos pronunciados de enriquecimiento, como en el caso de China. Antes de las reformas en la d\u00e9cada de 1970, el pa\u00eds era mayormente agrario y hab\u00eda poca desigualdad. A partir de la industrializaci\u00f3n y el r\u00e1pido crecimiento, la concentraci\u00f3n de la renta se expandi\u00f3 y, simult\u00e1neamente, toda la poblaci\u00f3n se enriqueci\u00f3. \u201cPero en China tambi\u00e9n brotan los ejemplos de fortunas multimillonarias\u201d, algo que puede conducir, seg\u00fan Fraga, a una rigidez de la econom\u00eda. Al igual que en Occidente, la concentraci\u00f3n del ingreso podr\u00eda ser un factor de p\u00e9rdida de dinamismo para el gigante asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses donde un crecimiento acelerado no saca a la gente de la situaci\u00f3n de pobreza, el aumento de la desigualdad no se traduce en ninguna mejora de las condiciones de vida. Al contrario, pone en riesgo la democracia y el sistema econ\u00f3mico al bloquear la movilidad social. En el libro intitulado <em>Capitalism, alone<\/em>, publicado en 2019, el economista serbio Branko Milanovic, docente de la City University de Nueva York (Cuny) y exfuncionario del Departamento de Investigaci\u00f3n del Banco Mundial, argumenta que tanto el capitalismo de Occidente, al cual lo describe como \u201cliberal-meritocr\u00e1tico\u201d, como el capitalismo asi\u00e1tico, al que tilda como \u201cpol\u00edtico\u201d, van en camino a convertirse en plutocracias, es decir, sistemas en los que las elites pol\u00edticas y econ\u00f3micas se convierten en \u201cuna misma elite autosostenida\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDos de los mitos m\u00e1s preciados de los economistas se desmoronaron. El primero se basa en que la desigualdad tender\u00eda a disminuir a partir del desarrollo. El segundo sostiene que la desigualdad ser\u00eda beneficiosa para todos, especialmente para los m\u00e1s pobres\u201d, pondera la economista Celia Kerstenetzky, directora del Centro de Estudios sobre la Desigualdad y el Desarrollo (Cede) del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). \u201cEn los \u00faltimos 30 a\u00f1os, el incremento recurrente de la desigualdad en el mundo, con esa caracter\u00edstica de concentraci\u00f3n extrema y creciente en la c\u00faspide y la percepci\u00f3n de que el destino del 1% m\u00e1s rico y del 99% restante est\u00e1n vinculados, de un modo perverso para estos \u00faltimos, fue la causa del declive de esas creencias\u201d, dice.<\/p>\n<p>En el libro <em>Le Capital au XXI\u00e8me si\u00e8cle<\/em> [El capital en el siglo XXI], publicado en 2013, el economista franc\u00e9s Thomas Piketty sostiene que el sistema econ\u00f3mico ostenta una tendencia concentradora intr\u00ednseca y expres\u00f3 esa idea apelando a una f\u00f3rmula sencilla: (r&gt;g). Esto es, los beneficios del capital (r) crecen m\u00e1s r\u00e1pido que la econom\u00eda en su totalidad (g) y, por ende, que los beneficios emergentes del trabajo. Para evitar el retorno a una sociedad olig\u00e1rquica, en la que solo los herederos de las familias ricas tienen posibilidades de \u00e9xito, Piketty alude a la necesidad de implementar un sistema tributario que no solamente sea progresivo, sino que adem\u00e1s compense la tendencia innata del sistema a la concentraci\u00f3n del ingreso entre los m\u00e1s ricos.<\/p>\n<p>Para Freire, gran parte de la desigualdad evidente en Brasil subyace en su estructura productiva, en la que los sectores exportadores de <em>commodities<\/em> tienen amplia incidencia. \u201cLa desindustrializaci\u00f3n, que viene desde la d\u00e9cada de 1990, consolida la estructura concentradora, porque propici\u00f3 un incremento de la participaci\u00f3n de los sectores exportadores de <em>commodities<\/em> en el conjunto de la producci\u00f3n\u201d, sostiene. En su tesis, Freire explica que, como esos segmentos tienen una estructura de remuneraci\u00f3n desigual, es decir: en comparaci\u00f3n con la industria, generan m\u00e1s beneficios por capital que ingresos del trabajo, por eso, cuanto mayor es su peso en la econom\u00eda y en la exportaci\u00f3n, mayor es tambi\u00e9n la tendencia a extremar la concentraci\u00f3n de la riqueza.<\/p>\n<p><strong>Los modelos de distribuci\u00f3n<\/strong><br \/>\nHoy en d\u00eda, en Estados Unidos, los diputados del partido Dem\u00f3crata, como es el caso de Alexandria Ocasio-Cortez, avalan iniciativas para apuntalar el rol de las inversiones estatales con miras a garantizar el pleno empleo, adem\u00e1s de propender a una transici\u00f3n de la econom\u00eda estadounidense hacia la sostenibilidad, mediante lo que denominan Green New Deal, en referencia al programa de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica de Franklin D. Roosevelt (1882-1945) durante la Gran Depresi\u00f3n de la d\u00e9cada de 1930, el New Deal.<\/p>\n<p>Las propuestas en torno al Green New Deal se basan en las ideas de una escuela econ\u00f3mica reciente, para la cual el gasto p\u00fablico no debe limitarse a la capacidad de financiaci\u00f3n del Estado y la tributaci\u00f3n sirve, principalmente, como instrumento para administrar la econom\u00eda. Se trata de la teor\u00eda monetaria moderna (MMT, por sus siglas en ingl\u00e9s). Para los economistas que adhieren a esta corriente, \u201cel rol de la tributaci\u00f3n no consiste en financiar los gastos del gobierno, sino en gestionar el monto total de los gastos en la econom\u00eda, que incluyen los gastos de las familias, de las empresas, del gobierno y del sector externo, para evitar tanto el desempleo como la inflaci\u00f3n\u201d, dice la economista Simone Deos, del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad de Campinas (IE-Unicamp).<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n de los gastos en la econom\u00eda comprende la elecci\u00f3n de a cu\u00e1les segmentos de la econom\u00eda tributaria y a cu\u00e1les grupos sociales debe estar dirigida la inversi\u00f3n p\u00fablica, una decisi\u00f3n que deviene en efectos distributivos. Con todo, \u201csiempre y cuando la econom\u00eda disponga de recursos reales, sobre todo mano de obra, es posible y aconsejable ampliar las inversiones orientadas hacia el sector m\u00e1s pobre, sin que exista una contrapartida en el aumento de la recaudaci\u00f3n, a los efectos de mitigar las desigualdades\u201d, argumenta Deos. Esto significa que, para financiar las inversiones en salud, educaci\u00f3n y generaci\u00f3n de empleo, no es necesario el uso expl\u00edcito del impuesto a las clases altas cuando existen recursos ociosos: gente sin trabajo, m\u00e1quinas sin uso, infraestructura operando por debajo de su capacidad. La tributaci\u00f3n y la financiaci\u00f3n son dos iniciativas independientes, a no ser que sea el caso de una econom\u00eda en pleno empleo, cuando el retiro de recursos de un lado debe compensar la inversi\u00f3n del otro.<\/p>\n<p>En el libro intitulado <em>Consenso e contrassenso<\/em>, el economista Andr\u00e9 Lara Resende recurre a la historia de las teor\u00edas del dinero y de las pol\u00edticas monetarias para argumentar que el equilibrio de las cuentas p\u00fablicas no constituye un obst\u00e1culo para la inversi\u00f3n social. Es decir, no hay un impedimento formal para incrementar el gasto p\u00fablico con miras a una disminuci\u00f3n de la desigualdad. \u201cLa restricci\u00f3n sobre la emisi\u00f3n primaria es puramente administrativa. Se trata de una disposici\u00f3n amparada en una decisi\u00f3n pol\u00edtica de establecer un l\u00edmite para el gasto p\u00fablico\u201d, escribe.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia, la inversi\u00f3n p\u00fablica y los impuestos progresivos han sido utilizados masivamente para garantizar sociedades menos desiguales y oportunidades similares para todos. Ese fue el caso del modelo adoptado por el r\u00e9gimen socialdem\u00f3crata, principalmente en Europa luego de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), durante el per\u00edodo que pas\u00f3 a la historia como \u201clos 30 a\u00f1os gloriosos del capitalismo\u201d. La fuerte inversi\u00f3n p\u00fablica en educaci\u00f3n, transporte y salud provocaron la expansi\u00f3n de las clases medias y la recuperaci\u00f3n de los pa\u00edses europeos arrasados por la guerra.<\/p>\n<p>\u201cLa investigaci\u00f3n de Piketty en su \u00faltimo libro, <em>Capital et id\u00e9olog\u00ede<\/em>, publicado en 2019, revela que el rol del sistema tributario es mayor de lo que se supon\u00eda. El r\u00e9gimen tributario progresivo, vigente entre la Primera Guerra Mundial [1914-1918] y el final de la d\u00e9cada de 1970 y el comienzo de los a\u00f1os 1980, fue una de las causas principales de la disminuci\u00f3n de las desigualdades en las econom\u00edas avanzadas del siglo XX\u201d, dice Kerstenetzky. \u201cLa tributaci\u00f3n no solo fue importante para financiar la reconstrucci\u00f3n en la posguerra y las pol\u00edticas sociales urgentes. Tambi\u00e9n fue un mecanismo de reducci\u00f3n directa de las desigualdades porque, por ejemplo, desalent\u00f3 los sueldos muy altos y redujo la renta financiera neta\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>\u201cLa socialdemocracia utiliza el mercado para aquello que el mercado es capaz de hacer, es decir, para generar riqueza. Pero tambi\u00e9n corrige las fallas del mercado, generando un ambiente con m\u00e1s oportunidades para la gente, mayor movilidad social y una red de protecci\u00f3n\u201d, describe Fraga.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>MINIGLOSARIO<\/strong><br \/>\n<strong>D\u00e9ficit primario<\/strong><br \/>\nLas cuentas del Estado tienen d\u00e9ficit primario cuando los gastos superan a los ingresos, previo al pago de intereses de la deuda p\u00fablica, y super\u00e1vit primario si los ingresos superan a los gastos. Cuando se incluyen los intereses de deuda, se habla de un d\u00e9ficit o un super\u00e1vit nominal.<\/p>\n<p><strong>\u00cdndice de Gini<\/strong><br \/>\nEl coeficiente o \u00edndice de Gini, desarrollado en 1912 por el estad\u00edstico italiano Corrado Gini (1884-1965), es un indicador de la distribuci\u00f3n de los ingresos que hoy en d\u00eda se utiliza fundamentalmente para calcular la desigualdad de los ingresos en una sociedad. Fluct\u00faa entre 0 (cero) y 1 (uno). Una distribuci\u00f3n de \u201c0\u201d representa una perfecta igualdad, mientras que \u201c1\u201d corresponde a una concentraci\u00f3n absoluta.<\/p>\n<p><strong>Ingresos y patrimonio<\/strong><br \/>\nEl ingreso es el t\u00e9rmino gen\u00e9rico que agrupa los r\u00e9ditos del trabajo (de los asalariados y de los aut\u00f3nomos) y los dividendos que reporta la propiedad (acciones, empresas, inmuebles, t\u00edtulos). Mientras que todos los ingresos son flujos, la propiedad (o el patrimonio) es una reserva est\u00e1tica. A modo de ejemplo, al declarar el impuesto a las ganancias sobre una persona f\u00edsica, se paga sobre el flujo (el monto que se percibi\u00f3 en ese a\u00f1o). Si el individuo adquiri\u00f3 un patrimonio en el mismo per\u00edodo, este se declara en el apartado de bienes, que consigna su reserva de riqueza, es decir, cu\u00e1nto tiene hasta la fecha.<\/p>\n<p><strong>Impuestos progresivos y regresivos<\/strong><br \/>\nUn sistema tributario se denomina progresivo cuando el porcentaje de la poblaci\u00f3n que recibe mayores ingresos abona proporcionalmente m\u00e1s impuestos. Cuando el gravamen tributario es m\u00e1s pesado para quienes ganan menos, se dice que el sistema es regresivo.<\/p>\n<p><strong>Tributaci\u00f3n directa e indirecta<\/strong><br \/>\nSe dice que un impuesto es \u201cdirecto\u201d cuando impacta sobre los individuos y empresas en forma directa, es decir, sobre sus bienes y fuentes de ingresos. Ejemplo de ellos son en Brasil el impuesto a las ganancias (de personas f\u00edsicas o jur\u00eddicas), el IPVA, el IPTU, el ITR y el impuesto a la herencia.<\/p>\n<p>El tributo \u201cindirecto\u201d es aquel que grava la producci\u00f3n y el consumo, tal como en los casos del Impuesto a la Circulaci\u00f3n de Mercader\u00edas y Servicios (ICMS), del Impuesto sobre los Productos Industrializados (IPI) y del Impuesto sobre las Operaciones de Cr\u00e9dito, Divisas y Seguros (IOF).<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Economistas estudian de qu\u00e9 manera las inversiones sociales y los impuestos progresivos combaten los diferentes tipos de desigualdad y c\u00f3mo pueden combinarse","protected":false},"author":613,"featured_media":366615,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[294],"coauthors":[1619],"class_list":["post-366566","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-economia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=366566"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366566\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":367881,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366566\/revisions\/367881"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/366615"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=366566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=366566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=366566"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=366566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}