{"id":368271,"date":"2020-12-15T18:18:44","date_gmt":"2020-12-15T21:18:44","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=368271"},"modified":"2020-12-18T17:07:43","modified_gmt":"2020-12-18T20:07:43","slug":"lazos-en-recuperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lazos-en-recuperacion\/","title":{"rendered":"Lazos en recuperaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>As\u00ed como hace algunos meses la ciencia padec\u00eda la desconfianza de una parte de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/resistencia-contra-la-ciencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 284<\/em><\/a>), ahora el p\u00fablico la percibe como la herramienta principal para combatir al covid-19, la infecci\u00f3n causada por el nuevo coronavirus, el Sars-CoV-2, para el que todav\u00eda no existe un tratamiento espec\u00edfico. Este cambio en la percepci\u00f3n de la sociedad se refleja en un estudio publicado en el mes de abril que se llev\u00f3 a cabo en 10 pa\u00edses, Brasil inclusive, alusivo al \u00edndice de confianza p\u00fablica en los actores pol\u00edticos, cient\u00edficos y sociales en el contexto actual de la pandemia. En el marco de la investigaci\u00f3n, cuya ejecuci\u00f3n llev\u00f3 adelante la agencia global de comunicaci\u00f3n Edelman, fueron entrevistadas 10 mil personas, mil de cada pa\u00eds, y se revel\u00f3 que para el 85% de los encuestados ahora se necesita escuchar m\u00e1s a los cient\u00edficos y menos a los pol\u00edticos en lo que concierne al tema del nuevo coronavirus. En Brasil, ese porcentaje lleg\u00f3 al 89% de las personas consultadas.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos tambi\u00e9n figuran como la fuente de informaci\u00f3n m\u00e1s confiable al respecto del covid-19 para el 91% de los encuestados brasile\u00f1os, seguidos por los m\u00e9dicos de cabecera (el 86%). A nivel mundial, las organizaciones m\u00e9dicas internacionales, tales como el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), aparecen como las fuentes m\u00e1s confiables para el 75% y el 72% de los entrevistados, respectivamente. Las autoridades gubernamentales recogieron un 48% de las adhesiones de confianza en general, y un 53% en Brasil. En simult\u00e1neo, en el mundo, el 74% expres\u00f3 que los gobiernos y las autoridades m\u00e9dicas deber\u00edan compartir m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de los nuevos hallazgos cient\u00edficos sobre el Sars-CoV-2 y, para el 69%, esa informaci\u00f3n deber\u00eda apuntar hacia los avances en la obtenci\u00f3n de una vacuna contra el virus.<\/p>\n<p>A juicio del bi\u00f3logo Atila Iamarino, quien desde hace 13 a\u00f1os se desempe\u00f1a como divulgador de la ciencia en internet, estos resultados sugieren que la ciencia est\u00e1 recuperando parte del prestigio que otrora hab\u00eda perdido, en mayor o menor grado, en las sociedades de todo el mundo, incluso en Brasil. \u201cEn las instancias de crisis sanitaria, tal como la que estamos atravesando con el nuevo coronavirus, es natural que la gente busque las respuestas r\u00e1pidas y concretas que puede aportar la ciencia\u201d, dice. \u201cLos cient\u00edficos est\u00e1n supliendo esa demanda, ya sea por medio de investigaciones enfocadas en el desarrollo de una nueva vacuna o bien mediante la concepci\u00f3n de una estrategia de tratamiento contra la enfermedad, como as\u00ed tambi\u00e9n mediante explicaciones y orientaciones acerca de c\u00f3mo lidiar con el virus en las entrevistas que ofrecen en los medios y en internet\u201d. Este compromiso tambi\u00e9n se ve reflejado en el aumento reciente de la cantidad de cient\u00edficos que se transformaron en columnistas en algunos de los principales medios de comunicaci\u00f3n de Brasil.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-realidad-de-los-datos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La realidad de los datos<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-huespedes-naturales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Los hu\u00e9spedes naturales<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/comienzan-los-testeos-en-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Comienzan los testeos en Brasil<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-dimensiones-de-la-pandemia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Las dimensiones de la pandemia<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-enigma-infantil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El enigma infantil<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-prever-el-curso-de-las-epidemias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Para prever el curso de las epidemias<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sergio-machado-rezende-juntos-contra-el-covid-19\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sergio Machado Rezende: Juntos contra el covid-19<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/hay-que-calcularlo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Hay que calcularlo<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>Con todo, esta demanda social no es un proceso que est\u00e9 exento de efectos colaterales. Seg\u00fan el bi\u00f3logo, la misma est\u00e1 relacionada, en gran medida, con la ansiedad y la inseguridad asociadas a la falta de una estrategia comprobadamente segura y eficaz contra la nueva enfermedad. \u201cEntre la gente, emerge un impulso primario a apegarse a cualquier cosa que ayude a restablecer la sensaci\u00f3n de control sobre sus propias vidas. En una coyuntura de pandemia, esos sentimientos abonan una demanda m\u00e1s intensa de respuestas r\u00e1pidas de la ciencia, como as\u00ed tambi\u00e9n una b\u00fasqueda desesperada de alternativas que configuren una soluci\u00f3n posible para el problema, tales como un protocolo, un ritual o un medicamento \u2018milagroso\u2019\u201d, comenta. Este comportamiento qued\u00f3 en evidencia con la exaltaci\u00f3n de las supuestas potencialidades de la hidroxicloroquina, pese a la ausencia de estudios cient\u00edficos que comprueben su eficacia en los pacientes con covid-19. Iamarino sugiere incluso que dicho comportamiento no se ci\u00f1e solamente al p\u00fablico en general. \u201cIncluso hay algunos cient\u00edficos que est\u00e1n apeg\u00e1ndose a f\u00f3rmulas r\u00e1pidas\u201d, resalta el divulgador cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Para el fil\u00f3sofo Marcos Nobre, investigador y actual presidente del Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento (Cebrap), la pandemia del covid-19 puede erigirse como una oportunidad para que los cient\u00edficos le muestren a la sociedad c\u00f3mo funciona la ciencia y por qu\u00e9 ella es importante para el desarrollo de las naciones. \u201cLo peor que los cient\u00edficos pueden hacer ahora es procurar el benepl\u00e1cito de la sociedad bas\u00e1ndose en la falsa promesa de que dispondr\u00e1n de una respuesta para la enfermedad en un plazo determinado\u201d, dice.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/048-051_covid_confianca-na-ciencia_292-0-desktop.png\" data-tablet_size=\"1117x2000\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/048-051_covid_confianca-na-ciencia_292-0-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/048-051_covid_confianca-na-ciencia_292-0-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/048-051_covid_confianca-na-ciencia_292-0-tablet.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>El f\u00edsico Peter Schulz, de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Campinas (Unicamp) y secretario ejecutivo de comunicaci\u00f3n de esa misma instituci\u00f3n, comparte esa preocupaci\u00f3n. Para \u00e9l, es importante que los cient\u00edficos dejen en claro que la ciencia no es una estanter\u00eda que albergue resultados instant\u00e1neos ni productos m\u00e1gicos. Al contrario. \u201cEste momento impone transparencia y un apuntalamiento de la noci\u00f3n de la ciencia como un proceso lento y complejo, basado en m\u00e9todos, y cuyos resultados deben someterse a la evaluaci\u00f3n de otros cient\u00edficos de la misma \u00e1rea para poder valid\u00e1rselos; y que esos aspectos constituyen algunas de sus cualidades principales\u201d.<\/p>\n<p>La crisis del nuevo coronavirus tambi\u00e9n puede servir para que la ciencia le deje en claro a la gente que sus resultados constituyen una consecuencia directa de las inversiones en investigaci\u00f3n realizadas por cada pa\u00eds a lo largo de d\u00e9cadas. Nobre cita el caso de la secuenciaci\u00f3n del genoma humano, que pudo lograrse en 2003. \u201cEn ese entonces, las sociedades no vislumbraron una aplicaci\u00f3n para los resultados de ese esfuerzo de investigaci\u00f3n\u201d, explica. \u201cSin embargo, gracias a las inversiones que se hicieron en esa \u00e1rea hace alrededor de 30 a\u00f1os y a la creaci\u00f3n de una red amplia de cooperaci\u00f3n en ese sentido, hoy en d\u00eda los cient\u00edficos cuentan con m\u00e9todos y herramientas que les permiten secuenciar el genoma del nuevo coronavirus y entender mejor su comportamiento, algo que podr\u00eda ser fundamental para el desarrollo de una vacuna o de un f\u00e1rmaco destinado al tratamiento de la enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>La ciencia, sostiene, ostenta un pasado de logros que legitima la investigaci\u00f3n b\u00e1sica como fuente de nuevas aplicaciones y tecnolog\u00edas. \u201cUrge aprovechar este momento para demostrar de qu\u00e9 manera puede colaborar la investigaci\u00f3n impulsada por la curiosidad intelectual de los cient\u00edficos con miras a preparar a la sociedad para problemas que a\u00fan no existen siquiera\u201d.<\/p>\n<p>Para Nobre, que tambi\u00e9n es docente de filosof\u00eda en la Unicamp, uno de los factores que parecen contribuir para que la ciencia recupere parte de la confianza de la sociedad alude al hecho de que el discurso cient\u00edfico, en los \u00faltimos meses, se ha disociado del poder pol\u00edtico. \u201cLa sociedad tiene cada vez m\u00e1s claro que la realidad de la pandemia es muy diferente, y mucho m\u00e1s grave que el panorama que pintan algunos representantes pol\u00edticos\u201d, comenta el fil\u00f3sofo. \u201cEn Brasil, los actos y los discursos del presidente Jair Bolsonaro, en contra de las recomendaciones cient\u00edficas y de los modelos epidemiol\u00f3gicos fueron decisivos para que se produzca una ruptura entre la ciencia y el poder pol\u00edtico\u201d, dice.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno se ve reflejado en la adhesi\u00f3n de una parte significativa de la poblaci\u00f3n a la estrategia de distanciamiento social adoptada en todo el mundo para contener la transmisi\u00f3n del virus. \u201cMientras que el presidente insiste con su idea de restablecer la actividad econ\u00f3mica en el pa\u00eds, gran parte de la poblaci\u00f3n se recluye en sus hogares y, cuando sale, lo hace con mascarillas. Esto significa que la gente, e incluso la inmensa mayor\u00eda de los gobernadores, son m\u00e1s proclives a confiar en las recomendaciones basadas en las evidencias cient\u00edficas que en el discurso del jefe de Estado\u201d.<\/p>\n<p>A su vez, la falsa dicotom\u00eda que instaur\u00f3 el gobierno federal entre la implementaci\u00f3n de estrategias que contengan el avance del nuevo coronavirus y la preocupaci\u00f3n con la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica promovi\u00f3 un nuevo tipo de polarizaci\u00f3n pol\u00edtica en el pa\u00eds. Esto habr\u00eda sido decisivo para el aumento reciente de los ataques y amenazas a cient\u00edficos, periodistas y divulgadores de la ciencia en las redes sociales cuando estos comenzaron a defender la adopci\u00f3n de medidas de distanciamiento social y la paralizaci\u00f3n de actividades decretadas por los gobiernos de los estados y municipales, a contramano del discurso federal.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante del estudio que llev\u00f3 a cabo la agencia Edelman alude a la proliferaci\u00f3n de noticias falsas, a las que hoy en d\u00eda se las conoce popularmente como <em>fake news<\/em>, sobre el nuevo coronavirus. En la encuesta, el 74% entre los entrevistados manifest\u00f3 preocupaci\u00f3n debido a la propagaci\u00f3n de informaciones falsas en relaci\u00f3n con el Sars-CoV-2. En simult\u00e1neo, un 45% expres\u00f3 verse en dificultades para identificar datos confiables sobre el tema. La OMS ya hab\u00eda manifestado su preocupaci\u00f3n y hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n al respecto de la difusi\u00f3n masiva de desinformaci\u00f3n, mentiras y rumores sobre la pandemia, caracterizando a ese fen\u00f3meno como \u201cinfodemia\u201d.<\/p>\n<p>Las redes sociales constituyen la herramienta principal que se utiliza para diseminar <em>fake news<\/em>, entre las cuales el movimiento en contra de las vacunas es uno de los m\u00e1s activos. En Estados Unidos, un estudio publicado en el mes de mayo en la revista <em>Nature<\/em> sugiere una tendencia a contar con pocos seguidores entre las p\u00e1ginas en Facebook que propagan contenidos en contra de las vacunas, pero son m\u00e1s numerosas que aquellas que est\u00e1n a favor de la vacunaci\u00f3n, y suelen estar vinculadas a discusiones en otras p\u00e1ginas, tales como las asociaciones de padres en escuelas, cuya postura al respecto de la vacunaci\u00f3n tiende a variar. Por otra parte, las p\u00e1ginas que explican los beneficios y los principios cient\u00edficos de las vacunas est\u00e1n vinculadas a redes desconectadas de esos y otros actores involucrados en el debate.<\/p>\n<p>Ante un panorama en el que la falta de una vacuna constituye precisamente el problema principal, esos grupos trabajan para readecuar su discurso, para adaptarlo a la realidad de la pandemia del nuevo coronavirus. Seg\u00fan Dayane Machado, doctoranda del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Unicamp, que estudia los movimientos antivacuna en internet, una de las estrategias que utilizan esos grupos se empe\u00f1a en asociar al covid-19 con teor\u00edas conspirativas que involucran a pa\u00edses como China o a grandes empresas farmac\u00e9uticas, que habr\u00edan fabricado el virus para posteriormente vender y lucrar con una vacuna. \u201cTambi\u00e9n aparece el relato que indica que el nuevo coronavirus ser\u00eda una farsa para intentar convencer a la gente acerca de la importancia de las vacunas que se utilizan contra otras enfermedades\u201d, explica la investigadora.<\/p>\n<p>En muchos casos, esos grupos se dedican a instalar dudas al respecto del discurso oficial, sugiriendo la existencia de intereses ocultos detr\u00e1s de las directivas de los gobiernos, de las organizaciones de salud internacionales, de los resultados de estudios publicados en las revistas cient\u00edficas y de las noticias transmitidas por la prensa. \u201cLa meta consiste en distorsionar la realidad y promover un sentimiento de desconfianza hacia el relato oficial para, inmediatamente, presentar lo que ellos sostienen que es \u2018la verdad real\u2019 de los hechos\u201d. Algunos investigadores que estudian ese movimiento advierten, empero, que el mismo puede llegar a comprometer los esfuerzos de inmunizaci\u00f3n contra el Sars-Cov-2 en caso de que los cient\u00edficos logren desarrollar una vacuna en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Otra de las estrategias con las que operan esos grupos, seg\u00fan Machado, apela a valerse de la credibilidad que ostentan instituciones reales para legitimar informaci\u00f3n falsa. \u201cHay varios casos de rumores que se basan en estudios inventados, muchas veces atribuidos a cient\u00edficos que no existen desempe\u00f1\u00e1ndose en instituciones respetadas, tales como la Universidad Harvard, en Estados Unidos, por ejemplo\u201d, comenta. Un estudio reciente elaborado por investigadores de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica S\u00e9rgio Arouca, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), verific\u00f3 una tendencia similar en Brasil. En dicho trabajo se evaluaron las denuncias y las noticias falsas recopiladas por la aplicaci\u00f3n Eu Fiscalizo [Yo superviso] entre el 17 de marzo y el 10 de abril. Ah\u00ed constataron que el 71,4% de los mensajes falsos difundidos en la aplicaci\u00f3n de mensajer\u00eda de WhatsApp cita a la Fiocruz como la fuente de textos o estudios sobre el covid-19. La OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en conjunto, suman el 2% de las instituciones mencionadas como fuente de informaciones falsas acerca de cuidados y disposiciones contra el Sars-CoV-2 en mensajes difundidos por medio de esa aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los canales de salud alternativa en plataformas tales como YouTube tambi\u00e9n difunden informaciones falsas sobre la pandemia, de las cuales se alimentan. Seg\u00fan Machado, muchos de esos canales, que suelen propagar informaciones cient\u00edficas falsas sobre las vacunas, ahora est\u00e1n promocionando terapias y productos alternativos para que la gente \u201cfortalezca\u201d su sistema inmunol\u00f3gico contra el virus para protegerse de la pandemia. \u201cCuando comparten esos videos en internet, los pol\u00edticos y las celebridades desempe\u00f1an un papel crucial en ese ciclo de desinformaci\u00f3n, cuyo alcance es inimaginable\u201d.<\/p>\n<p>Frente a esto, varios pa\u00edses est\u00e1n tomando medidas para tratar de bloquear la propagaci\u00f3n de <em>fake news<\/em>, sobre todo, aquellas que est\u00e1n relacionadas con el covid-19. Con todo, la lucha contra la desinformaci\u00f3n cient\u00edfica depende de un esfuerzo m\u00e1s amplio, que ata\u00f1e al poder p\u00fablico, a cient\u00edficos, periodistas y divulgadores de ciencia en internet. \u201cLa gente nunca estuvo tan dispuesta a escuchar y a hablar sobre ciencia como en el contexto actual\u201d, resalta Iamarino. \u201cEste es el mejor momento para que los cient\u00edficos se aboquen al desarrollo de estrategias de comunicaci\u00f3n con el p\u00fablico\u201d. Para Nobre, esa comunicaci\u00f3n debe ser abierta y transparente. \u201cSolo as\u00ed, la ciencia podr\u00e1 restablecer efectivamente su legitimidad social\u201d, finaliza.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nJohnson, N. F. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-020-2281-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The online competition between pro- and anti-vaccination views<\/a>. <strong>Nature<\/strong>. may. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En medio de la pandemia, un estudio registra altos \u00edndices de confianza en la ciencia en el seno de la sociedad","protected":false},"author":346,"featured_media":368848,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1562,179],"tags":[289,298,329],"coauthors":[662],"class_list":["post-368271","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas","category-tapa","tag-comunicacion","tag-epidemiologia-es","tag-salud-publica","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-covid-19-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=368271"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368271\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":368975,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368271\/revisions\/368975"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/368848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=368271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=368271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=368271"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=368271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}