{"id":368281,"date":"2020-12-15T18:39:49","date_gmt":"2020-12-15T21:39:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=368281"},"modified":"2020-12-15T18:39:49","modified_gmt":"2020-12-15T21:39:49","slug":"manual-de-guerrilla-contra-la-desigualdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/manual-de-guerrilla-contra-la-desigualdad\/","title":{"rendered":"Manual de guerrilla contra la desigualdad"},"content":{"rendered":"<p>Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingenier\u00eda y Medicina de Estados Unidos han lanzado una especie de manual de buenas pr\u00e1cticas para combatir la escasa participaci\u00f3n de las mujeres en ciertas \u00e1reas cient\u00edficas. El documento, que consta de 224 p\u00e1ginas, se centra en las \u00e1reas STEMM, las siglas en ingl\u00e9s que aluden a los campos de la ciencia, la tecnolog\u00eda, las ingenier\u00edas, las matem\u00e1ticas y la medicina, y es el resultado de la labor de dos comit\u00e9s de especialistas bajo la direcci\u00f3n de la microbi\u00f3loga Rita Colwell, la primera mujer que dirigi\u00f3 la agencia de promoci\u00f3n de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica de la National Science Foundation (NSF), entre 1998 y 2004. Las recomendaciones del informe, dirigidas a universidades, organismos y gobiernos, se basan en ejemplos exitosos de instituciones educativas y de investigaci\u00f3n que han logrado atraer y retener a m\u00e1s mujeres en las carreras cient\u00edficas y en cientos de estudios que han probado la eficacia de las estrategias contra el desequilibrio de g\u00e9nero. Seg\u00fan Colwell, a\u00fan queda mucho por hacerse para mejorar, pero tambi\u00e9n hay razones para ser optimistas sobre el futuro. \u201cPara ello, es fundamental que todos consideremos las lecciones aprendidas de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica y las historias de \u00e9xito\u201d, dijo al lanzar <a href=\"https:\/\/www.nap.edu\/catalog\/25585\/promising-practices-for-addressing-the-underrepresentation-of-women-in-science-engineering-and-medicine\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">el informe<\/a>.<\/p>\n<p>Entre las experiencias presentadas, cabe destacar la del Harvey Mudd College, una escuela superior de ciencias e ingenier\u00eda que funciona desde hace 65 a\u00f1os en la ciudad de Claremont, estado de California, que alberga a unos 900 estudiantes universitarios de grado. Entre los graduados en ciencias de la computaci\u00f3n en 2018, m\u00e1s del 50% eran mujeres, en comparaci\u00f3n con un promedio nacional de menos del 20%. Este resultado se atribuye a un enfoque innovador con los alumnos principiantes. En las materias introductorias de la carrera, hab\u00eda una brecha entre dos tipos de estudiantes: por un lado, un grupo predominantemente masculino que ya ten\u00eda mucha experiencia en programaci\u00f3n y, por otro, un grupo sin tanta experiencia previa, en el que se concentraban las alumnas. La soluci\u00f3n consisti\u00f3 en separar los grupos y ofrecer una carrera a medida para los estudiantes menos experimentados, donde pudieran aprender los conocimientos b\u00e1sicos en un entorno m\u00e1s amigable. \u201cSi se pretende estimular a un estudiante en un curso introductorio, no se le debe poner junto con personas que tengan mucha m\u00e1s experiencia y que no se parezcan a \u00e9l\u201d, explic\u00f3 la cient\u00edfica de la computaci\u00f3n Maria Klawe, presidenta del Harvey Mudd College desde 2006, a la revista <em>Inc<\/em>.<\/p>\n<p>Otro caso exitoso es el de la Universidad Estadual de Jackson, en el estado de Misisipi, que ha logrado incrementar la cantidad de mujeres graduadas en f\u00edsica, muchas de ellas de raza negra, gracias a un programa patrocinado por la NSF que organiz\u00f3 cursos de verano s\u00f3lo para mujeres y proporcion\u00f3 apoyo de mentores a las alumnas. Por otra parte, la Universidad de Michigan se ha distinguido por asegurar una mayor diversidad en la contrataci\u00f3n de recursos humanos, merced a un programa creado en 2002 que aument\u00f3 el porcentaje de mujeres admitidas como investigadoras. Entre 2001 y 2002, el 14% del total de contrataciones en las \u00e1reas de ciencia e ingenier\u00edas correspondi\u00f3 a mujeres. Entre 2003 y 2006, ese \u00edndice alcanz\u00f3 el 34%. La iniciativa introdujo normas y recomendaciones para el funcionamiento de los comit\u00e9s de b\u00fasqueda, que inclu\u00edan la capacitaci\u00f3n de sus miembros para prevenir prejuicios y parcialidades, y propuso estrategias tendientes a atraer una mayor cantidad de candidatos pertenecientes a grupos subrepresentados, tales como las mujeres y las minor\u00edas raciales, mediante canales de difusi\u00f3n con instituciones educativas y organizaciones profesionales que apoyan a esos grupos.<\/p>\n<p>El informe menciona una extensa lista de trabajos cient\u00edficos sobre la eficacia de las intervenciones en el ambiente educativo, capaces de atraer y retener a las alumnas de las carreras STEMM. En el documento se hace hincapi\u00e9 en que esas estrategias pueden ser \u00fatiles para que esas \u00e1reas sean m\u00e1s atractivas tambi\u00e9n para los grupos masculinos subrepresentados, tales como las minor\u00edas \u00e9tnicas o los pertenecientes a la primera generaci\u00f3n de la familia que llega a la universidad. Una de las acciones m\u00e1s eficaces se refiere a la incorporaci\u00f3n de lo que se denomina \u201caprendizaje activo\u201d, aquel en el cual, en lugar de las clases discursivas, se estimula a los estudiantes a construir conocimientos mediante discusiones y ejercicios grupales; al final, el profesor coordina la soluci\u00f3n del problema con toda la clase. Un estudio publicado en 2018 por la cient\u00edfica de la computaci\u00f3n Celine Latulipe, de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte, evalu\u00f3 el rendimiento de 698 alumnos principiantes despu\u00e9s de tomar un curso de introducci\u00f3n a la inform\u00e1tica en el que parte de ellos tuvieron clases en un formato tradicional, con conferencias y actividades de laboratorio, y la otra parte con aprendizaje activo. En la versi\u00f3n que incorporaba el aprendizaje activo, las mujeres, incluidas las de minor\u00edas raciales, ten\u00edan menos probabilidades de renunciar a su elecci\u00f3n por la inform\u00e1tica que las que tomaron el curso tradicional. La capacitaci\u00f3n adecuada de los docentes o facilitadores de los alumnos es esencial para el \u00e9xito de la estrategia y el compromiso de los alumnos es mayor cuando crean una conexi\u00f3n de confianza con el instructor. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de los beneficios pedag\u00f3gicos del aprendizaje activo, el trabajo en grupo en una tarea ayuda a promover la conexi\u00f3n social con otros alumnos, el compromiso y el sentido de pertenencia al entorno STEMM\u201d, dice el informe.<\/p>\n<p>Los expertos de las Academias Nacionales no hallaron evidencias que sostengan la idea de que las mujeres tienen escasa representaci\u00f3n en ciertas carreras porque carecen de una habilidad innata para poder seguirlas. Pero s\u00ed han notado una serie de comportamientos sociales y prejuicios que influyen en la trayectoria educativa y en las carreras profesionales de las mujeres. En \u00e1reas tales como f\u00edsica, ingenier\u00edas y ciencias de la computaci\u00f3n, dice el documento, las disparidades en la participaci\u00f3n femenina son significativas ya desde los cursos iniciales de la educaci\u00f3n superior. En tanto, en biolog\u00eda, medicina y qu\u00edmica, el desequilibrio es mucho menor, pero a\u00fan pueden percibirse ciertas trabas para el acceso a los puestos de liderazgo en las universidades. Lo que se observa en la carrera de medicina resume ese problema: en 1973, las mujeres representaban el 18% de los alumnos de grado y hoy en d\u00eda superan el 50%. A pesar de eso, en 2018 ellas tan solo estaban a cargo de un 18% de las administraciones de hospitales y ostentaban el 16% de las jefaturas de departamento en las facultades de medicina de Estados Unidos. En la carrera de matem\u00e1tica la pauta es algo peculiar, con un \u00edndice de deserci\u00f3n que empeora a lo largo de la trayectoria acad\u00e9mica. Las mujeres corresponden al 40% de todos los alumnos de grado, pero ese porcentaje disminuye en el posgrado y representa una franca minor\u00eda entre los docentes universitarios.<\/p>\n<p>Otra estrategia mencionada en el estudio es la lucha contra el prejuicio a\u00fan arraigado que sostiene que ciertas carreras profesionales est\u00e1n destinadas solamente a aquellos que poseen un talento innato para la matem\u00e1tica o para el razonamiento l\u00f3gico. Un experimento que se llev\u00f3 a cabo en 2007, a cargo de la psic\u00f3loga Lisa Blackwell, de la Universidad Columbia, analiz\u00f3 el rendimiento de estudiantes de ense\u00f1anza media que participaron en <em>workshops<\/em> sobre la ductilidad del cerebro y su capacidad para expandir la inteligencia. Esos alumnos consiguieron mejorar sus calificaciones en matem\u00e1tica, al contrario de lo que pudo observarse con un grupo de control que no particip\u00f3 en los <em>workshops<\/em>. Seg\u00fan sus autores, esa intervenci\u00f3n fue eficaz porque anim\u00f3 a los alumnos a valorar el aprendizaje y el esfuerzo, as\u00ed como a tener respuestas m\u00e1s positivas cuando se topan con desaf\u00edos.<\/p>\n<p>La composici\u00f3n de las comisiones de clase o de los grupos de estudio tambi\u00e9n cumple un rol importante en el est\u00edmulo a la participaci\u00f3n de las mujeres en las \u00e1reas STEMM. Diversos estudios mencionados en el informe confirman la idea de que las chicas tienen un peor rendimiento cuando estudian en un entorno predominantemente masculino que cuando forman parte de grupos m\u00e1s equilibrados. Pero una de las conclusiones m\u00e1s peculiares hace menci\u00f3n a la importancia de los modelos femeninos para la permanencia de las chicas en las carreras universitarias STEMM. Hay fuertes efectos motivadores cuando las alumnas toman contacto con referentes cient\u00edficas de su disciplina, lo que apuntala el inter\u00e9s en el \u00e1rea y les ayuda a romper con los estereotipos que aluden a una superioridad masculina. El informe se\u00f1ala como un ejemplo de esa influencia al denominado \u201cefecto Scully\u201d, luego de que un estudio publicado en 2018 por el Centro Geena Davis sobre G\u00e9nero en los medios sugiri\u00f3 que las alumnas de la ense\u00f1anza media aficionadas a la serie televisiva <em>Los Expedientes X<\/em> eran m\u00e1s propensas a manifestar inter\u00e9s por las carreras acad\u00e9micas STEMM en comparaci\u00f3n con aquellas que no ve\u00edan la serie. Una de las explicaciones que suger\u00eda ser\u00eda la identificaci\u00f3n de esa platea con la protagonista de la serie, Gillian Anderson, en el papel de Dana Scully, una agente del FBI graduada en patolog\u00eda forense.<\/p>\n<p>En Brasil, algunas de las iniciativas tendientes a combatir el desequilibrio de g\u00e9nero en las trayectorias cient\u00edficas convergen con los ejemplos citados en el informe estadounidense. El a\u00f1o pasado, el Instituto de Matem\u00e1tica Pura y Aplicada (Impa) organiz\u00f3 una olimp\u00edada de matem\u00e1tica exclusiva para participantes del sexo femenino. El prop\u00f3sito era generar un ambiente y una red de intercambio m\u00e1s amena para las alumnas que gustan de la matem\u00e1tica, porque ellas suelen sentirse poco a gusto con el predominio masculino en esas competencias (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-lugar-para-las-ninas-en-las-matematicas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 282<\/em><\/a>). En tanto, en el caso de otras estrategias, tales como la convocatoria de mujeres para cubrir cargos acad\u00e9micos, la experiencia brasile\u00f1a es muy diferente. \u201cLa admisi\u00f3n en la carrera de investigador en las universidades p\u00fablicas de Brasil se hace por concurso, algo que ayuda a prevenir parcialidades, y la estabilidad laboral se logra ni bien se inicia la carrera. Eso les garantiza a las mujeres una posici\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda que en Estados Unidos, donde la estabilidad solo se obtiene despu\u00e9s de algunos a\u00f1os y los investigadores pasan por un per\u00edodo de prueba en la etapa en que las mujeres se convierten en madres, quedando en desventaja en comparaci\u00f3n con los varones\u201d, dice Ana Maria Fonseca de Almeida, de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Unicamp, que estudia el rol de la escuela en la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de desigualdades.<\/p>\n<p>La docente hace hincapi\u00e9 en otra diferencia entre la lucha contra las desigualdades de g\u00e9nero en la universidad en Estados Unidos y en Brasil. \u201cLas iniciativas estadounidenses, as\u00ed como sucede en otras naciones, se basan en una ley que aboga por la igualdad de g\u00e9nero en las universidades del pa\u00eds, mientras que en Brasil ellas nunca tuvieron ese car\u00e1cter institucional y solamente son impulsadas a partir de la movilizaci\u00f3n de grupos sociales\u201d, dice. Fonseca se refiere a una ley vigente en Estados Unidos desde 1972, que se conoce como T\u00edtulo IX, seg\u00fan la cual las instituciones educativas deben proporcionar las mismas oportunidades a los varones y a las mujeres. El mayor efecto de esa ley se vio reflejado en el deporte, porque las universidades tuvieron que ofrecer un n\u00famero equitativo de becas de estudio a deportistas masculinos y femeninos. A dicha ley se le atribuye un est\u00edmulo notable en el pa\u00eds a la participaci\u00f3n de las mujeres en los deportes, lo que explicar\u00eda por qu\u00e9 en las dos \u00faltimas olimp\u00edadas ellas superaron a los atletas masculinos en cantidad de medallas de oro. No obstante, tan solo en los \u00faltimos a\u00f1os la ley ha sido invocada para denunciar actos relacionados con el desequilibrio de g\u00e9nero en algunas carreras acad\u00e9micas y para combatir el acoso sexual en el \u00e1mbito acad\u00e9mico (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-costo-de-tolerar-el-acoso-sexual\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em> edici\u00f3n n\u00ba 291<\/em><\/a>). \u201cLas universidades estadounidenses apuestan a las iniciativas descritas en los informes porque deben rendir cuentas de lo que est\u00e1n haciendo en ese sentido, caso contrario, pueden perder la financiaci\u00f3n federal\u201d, dice Fonseca.<\/p>\n<p>Sin el compromiso de las instituciones, algunas de las iniciativas brasile\u00f1as est\u00e1n obteniendo resultados de menor envergadura. Hace unos 10 a\u00f1os se cre\u00f3 en la Facultad de Ingenier\u00eda El\u00e9ctrica y Computaci\u00f3n (Feec) de la Unicamp la rama brasile\u00f1a del grupo Women in Engineering (WIE), vinculado al Instituto de Ingenieros Electricistas y Electr\u00f3nicos (Ieee), una prestigiosa asociaci\u00f3n mundial de profesionales del \u00e1rea de la tecnolog\u00eda. El grupo fue concebido para bridar ayuda a las alumnas de ingenier\u00eda el\u00e9ctrica de la universidad, que eran una franca minor\u00eda: tan solo un 7% del total de los alumnos de grado y un 15% del posgrado en aquella \u00e9poca. Hoy en d\u00eda, promueve foros de debate y conferencias con ingenieras exitosas, invitadas para exponer ante las alumnas sus trayectorias y los obst\u00e1culos que tuvieron que enfrentar. Para Vanessa Testoni, la cient\u00edfica de la computaci\u00f3n que ayud\u00f3 a fundar el grupo cuando era alumna de doctorado en la Feec, en los \u00faltimos 10 a\u00f1os ha habido avances en cuanto al debate del tema de la representatividad femenina. \u201cHoy en d\u00eda este tema ya no es una novedad y se advierte un inter\u00e9s de las instituciones por debatir las maneras de enfrentarlo\u201d, afirma. Con todo, en la pr\u00e1ctica a\u00fan no ha habido modificaciones significativas. \u201cLa proporci\u00f3n de alumnas de grado en la carrera de ingenier\u00eda el\u00e9ctrica de la Unicamp ha mejorado un poquito, pero de todas maneras actualmente no supera el 10%\u201d, refiere. Al comando de un grupo de investigaci\u00f3n en el Samsung Research Institute Brazil, en la ciudad de Campinas, Testoni tambi\u00e9n vislumbra pocas pol\u00edticas tendientes a captar y mantener a las mujeres en las empresas de tecnolog\u00eda. \u201cMientras que en muchas \u00e1reas la lucha femenina es para obtener puestos de liderazgo, en la ciencia de la computaci\u00f3n todav\u00eda se est\u00e1n esforzando para ampliar la representatividad, cuyo nivel sigue siendo muy bajo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un informe estadounidense recopila iniciativas exitosas con miras a ampliar la participaci\u00f3n de las mujeres en las \u00e1reas cient\u00edficas","protected":false},"author":11,"featured_media":368397,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-368281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","keywords-genero-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=368281"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":368874,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368281\/revisions\/368874"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/368397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=368281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=368281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=368281"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=368281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}