{"id":369653,"date":"2020-12-18T16:42:35","date_gmt":"2020-12-18T19:42:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=369653"},"modified":"2020-12-18T19:08:40","modified_gmt":"2020-12-18T22:08:40","slug":"violencia-ampliada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/violencia-ampliada\/","title":{"rendered":"Violencia ampliada"},"content":{"rendered":"<p>La pandemia de covid-19 y la consecuente necesidad de distanciamiento social para combatir la propagaci\u00f3n del virus Sars-CoV-2 han agravado el panorama de la violencia contra las mujeres. En Brasil, entre marzo y abril, los casos de femicidios crecieron un 22,2% en 12 estados, en comparaci\u00f3n con el mismo per\u00edodo del a\u00f1o pasado, seg\u00fan consta en un informe elaborado por el Foro Brasile\u00f1o de Seguridad P\u00fablica (FBSP), a pedido del Banco Mundial. El estudio, publicado al comienzo de junio e intitulado \u201cLa violencia dom\u00e9stica durante la pandemia de covid-19\u201d, revela que, en el estado de Acre, el aumento de esos delitos fue de un 300%, y le siguen los estados de Maranh\u00e3o (un 166,6%) y Mato Grosso (un 150%). Muchas de esas agresiones, profundizadas en el marco de la crisis sanitaria actual, ya ocurr\u00edan en la intimidad de los hogares, seg\u00fan lo se\u00f1alan las investigaciones sobre el tema. Durante el aislamiento, las mujeres y los ni\u00f1os que conviven con familiares violentos acabaron expuestos a una situaci\u00f3n de mayor vulnerabilidad.<\/p>\n<p>Este problema no es exclusivo de Brasil. En todos los continentes, los pa\u00edses han registrado un incremento en la cantidad de casos de alg\u00fan tipo de violencia contra las mujeres. El Fondo de Poblaci\u00f3n de las Naciones Unidas (FPNU) estima que el incremento promedio de los casos, en los pa\u00edses que adoptaron medidas de aislamiento social fue de un 20%. En Argentina, la cantidad de mujeres asesinadas fue el m\u00e1s alto en una d\u00e9cada, con m\u00e1s de 50 femicidios registrados durante los \u00faltimos dos meses. En Rusia, las denuncias telef\u00f3nicas y pedidos de ayuda ante situaciones de violencia dom\u00e9stica crecieron un 70% en el mismo per\u00edodo. \u201cA menudo, las mujeres solo se dan cuenta que corren peligro a \u00faltimo momento. Con frecuencia hemos escuchado la expresi\u00f3n: \u2018Si sales el virus te agarra, si te quedas tu marido te mata\u2019\u201d, comenta Ivete Boulos, coordinadora del N\u00facleo de Asistencia a las V\u00edctimas de Violencia Sexual (Navis) del Hospital de Cl\u00ednicas (HC) de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP).<\/p>\n<p>Pese al recrudecimiento que se evidencia, la violencia contra mujeres, adolescentes y ni\u00f1os, incluyendo la violencia sexual, no es resultado del confinamiento, subraya la infect\u00f3loga del HC. \u201cSon situaciones que ya exist\u00edan antes de la pandemia y se acentuaron a partir de las tensiones generadas por el aislamiento social, la p\u00e9rdida del empleo, la sobrecarga en las tareas dom\u00e9sticas, la convivencia permanente bajo el comportamiento controlador del agresor, entre otros motivos\u201d, dice.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-busca-de-atajos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En busca de atajos<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-ganar-tiempo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Para ganar tiempo<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-caminar-por-sus-propios-medios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Para caminar por sus propios medios<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cristiana-toscano-un-esfuerzo-global-inedito\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Cristiana Toscano: Un esfuerzo global in\u00e9dito<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ciencia-contra-el-virus\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La ciencia contra el virus<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/convocatoria-extraordinaria\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Convocatoria extraordinaria<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-esfuerzo-de-cada-uno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El esfuerzo de cada uno<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-salida-dificil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Una salida dif\u00edcil<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-reto-que-plantea-el-calculo-de-r\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El reto que plantea el c\u00e1lculo de R<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-regreso-delicado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Un regreso delicado<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>Los datos recientes recopilados por proyectos como el Monitor de la Violencia han registrado una tendencia al aumento en los casos de femicidios durante el per\u00edodo previo a la cuarentena. El estudio, elaborado por el N\u00facleo de Estudios de la Violencia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (NEV-USP) en colaboraci\u00f3n con el FBSP y el portal G1, constat\u00f3 que en Brasil, estos asesinatos crecieron un 7,3% en 2019 en comparaci\u00f3n con el a\u00f1o anterior, y costaron la vida de 1.300 mujeres.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos que figuran en la 13\u00aa edici\u00f3n del <em>Anu\u00e1rio brasileiro de seguran\u00e7a p\u00fablica<\/em>, producido por el FBSP, en 2018 se registraron 1.206 casos de femicidios en Brasil, un aumento de un 11,3% en comparaci\u00f3n con los informados 2017. El anuario tambi\u00e9n revel\u00f3 que hubo m\u00e1s de 66 mil casos de agresiones sexuales en ese per\u00edodo, un incremento de un 4,1% si se los compara con 2017. En el contexto global, el informe de la ONU divulgado en abril corrobor\u00f3 que en los 12 meses anteriores a la pandemia hubo 243 millones de adolescentes y mujeres con edades comprendidas entre 15 y 49 a\u00f1os que fueron v\u00edctimas de violencia sexual o f\u00edsica.<\/p>\n<p>Las agresiones suelen producirse en el contexto de relaciones afectivas, donde el agresor a menudo es el marido de la v\u00edctima o el padre de sus hijos, seg\u00fan un estudio realizado por el Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea) en 2019, en el cual se detect\u00f3 que, en Brasil, el 43,1% de los casos de violencia contra la mujer tiene lugar dentro del hogar, un 32,2% involucra a personas conocidas y un 25,9% a parejas o exparejas. En el estado de S\u00e3o Paulo, un estudio del Instituto Sou da Paz, elaborado con base en datos de la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica y de las comisar\u00edas de las polic\u00edas Civil y Militar, revel\u00f3 que en 2019, siete de cada diez v\u00edctimas de femicidio fueron asesinadas dentro de su casa. Es decir, 125 de esos asesinatos ocurrieron en los hogares de las propias v\u00edctimas. Si se lo compara con 2018, el aumento fue de un 40%. El an\u00e1lisis del instituto tambi\u00e9n revel\u00f3 que en el 80% de los casos la v\u00edctima conoc\u00eda al autor del crimen. Los datos que figuran en el 13\u00ba anuario del FBSP tambi\u00e9n indican que en su gran mayor\u00eda las violaciones se cometen contra ni\u00f1as menores de 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Guita Grin Debert, del Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp), se\u00f1ala que los altos \u00edndices de violencia registrados dentro del hogar muestran una realidad largamente advertida por antrop\u00f3logos y soci\u00f3logos. \u201cLa familia no es solamente un n\u00facleo afectivo, sino tambi\u00e9n de conflictos, tanto de \u00edndole generacional como de g\u00e9nero\u201d, reflexiona. Grin Debert, quien desde hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os desarrolla proyectos de investigaci\u00f3n que ata\u00f1en a las cuestiones de g\u00e9nero, recuerda incluso que las \u00faltimas d\u00e9cadas estuvieron signadas por cambios radicales en la condici\u00f3n femenina. \u201cHoy en d\u00eda, alrededor del 20% de las familias brasile\u00f1as se encuentra a cargo de mujeres, lo que representa una marcada transformaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con la realidad de la d\u00e9cada 1960, cuando se necesitaba la autorizaci\u00f3n del marido para trabajar fuera de la casa. En pocos a\u00f1os, las mujeres han cuestionado el modelo tradicional de femineidad, que ya no coincide con los roles que desempe\u00f1an actualmente en la sociedad\u201d, dice.<\/p>\n<blockquote><p>En Brasil, las mujeres de raza negra fueron el 61% de las v\u00edctimas de femicidios en 2018<\/p><\/blockquote>\n<p>Seg\u00fan las apreciaciones de aquellos que estudian el tema, este proceso de conquista de derechos sigue desencadenando reacciones conservadoras, siendo la violencia la m\u00e1s extrema de ellas. Seg\u00fan Helo\u00edsa Buarque de Almeida, del Departamento de Antropolog\u00eda de la USP, a partir de la d\u00e9cada de 1970, cuando las mujeres de la clase media ingresaron masivamente al mercado laboral, los \u00edndices de violencia tambi\u00e9n comenzaron a registrar un crecimiento. \u201cCuanto m\u00e1s intentan las mujeres superar las relaciones desiguales, cuanto menos aceptan la autoridad masculina, dejando de cumplir los roles que se le adjudicaron en relaci\u00f3n con el cuidado del hogar y de la familia, m\u00e1s violencia padecen\u201d, dice la antrop\u00f3loga, quien hacia el final de 2019 concluy\u00f3 el proyecto de investigaci\u00f3n sobre violencia sexual y el proceso de construcci\u00f3n de derechos.<\/p>\n<p>Estudiosos como la antrop\u00f3loga Beatriz Accioly Lins, investigadora del N\u00facleo de Estudios sobre Marcadores Sociales de la Diferencia (Numas) de la facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP, que trabajan con el repertorio de las teor\u00edas de g\u00e9nero y sexualidad, entienden el aumento de la violencia contra la mujer como un intento por controlar su autonom\u00eda creciente, tanto en lo que tiene que ver con la sexualidad y el propio cuerpo, como con la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica. \u201cDesde el momento en que ellas comienzan a objetar actitudes que anteriormente se consideraban naturales, como las situaciones de acoso, por ejemplo, las reacciones se han vuelto m\u00e1s virulentas\u201d, dice Accioly Lins, quien en su tesis doctoral defendida en 2019 analiz\u00f3 la violencia de g\u00e9nero en internet.<\/p>\n<p>La tipificaci\u00f3n de los asesinatos motivados por el hecho de que la v\u00edctima sea del g\u00e9nero femenino, los denominados femicidios o feminicidios, constituye un problema grave en toda Am\u00e9rica Latina. Seg\u00fan datos de la ONU, la regi\u00f3n concentra a 14 de los 25 pa\u00edses con las tasas de femicidios m\u00e1s altas del mundo. En Brasil, el femicidio pas\u00f3 a ser una categor\u00eda penal en 2015, a partir de la aprobaci\u00f3n de la Ley n\u00ba 13.104, que pas\u00f3 a conocerse como la Ley de Femicidio y cambi\u00f3 la clasificaci\u00f3n de los casos que antes se investigaban como asesinatos de mujeres. Mari\u00e2ngela Gama de Magalh\u00e3es Gomes, del Departamento de Derecho Penal, Medicina Forense y Criminolog\u00eda de la Facultad de Derecho (FD) de la USP, explica que con la nueva ley, el femicidio se convirti\u00f3 en una circunstancia calificadora, pudiendo elevar la pena para el agresor. \u201cCuando a un crimen se lo califica como asesinato u homicidio, la pena oscila entre 6 y 20 a\u00f1os de c\u00e1rcel, pero cuando se lo considera homicidio calificado, o sea, cuando el juez entiende que fue perpetrado por un motivo banal, por medio de tortura u otro acto que se considere agravante, tal como es el caso del asesinato motivado por cuestiones de g\u00e9nero, la pena puede llegar a ser de 30 a\u00f1os\u201d, especifica. Para Magalh\u00e3es Gomes, quien coordina un proyecto de extensi\u00f3n que apunta a aportar informaci\u00f3n a las v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero sobre los derechos previstos en la Ley Maria da Penha, aparte de encuadrar en forma m\u00e1s adecuada los delitos de femicidio, la nueva legislaci\u00f3n ha dotado de visibilidad a la violencia contra la mujer y ha facilitado la identificaci\u00f3n de los casos.<\/p>\n<p>La Ley de Femicidio fue aprobada como parte de un proceso de transformaci\u00f3n del sistema jur\u00eddico, explica Magalh\u00e3es Gomes. Seg\u00fan la investigadora, hasta los comienzos de este siglo no eran pocos los tribunales brasile\u00f1os que absolv\u00edan a los agresores cuando estimaban que estos hab\u00edan obrado \u201cen leg\u00edtima defensa del honor\u201d, en situaciones en las cuales se consideraba que los acusados estaban siendo traicionados o humillados por las mujeres. \u201cHist\u00f3ricamente, la idea de la supremac\u00eda masculina en la esfera familiar ha permeado al sistema jur\u00eddico brasile\u00f1o desde sus comienzos, en detrimento de las mujeres no solamente al juzgar los delitos cometidos en su perjuicio sino tambi\u00e9n en las demandas de divorcio y custodia de los hijos\u201d, dice.<\/p>\n<p>Un hito reciente en este proceso de transformaci\u00f3n fue la aprobaci\u00f3n, en 1995, de la Ley de Juzgados Penales Especiales (Ley n\u00ba 9.099), creados para acelerar los juicios por delitos con penas de hasta dos a\u00f1os, centr\u00e1ndose en las disputas por cuestiones de tr\u00e1nsito o entre vecinos. \u201cAl comienzo de la d\u00e9cada de 2000, se constat\u00f3 que m\u00e1s de un 70% de los casos elevados a los juzgados especiales involucraba violencia contra la mujer\u201d, informa Maria Filomena Gregori, del Departamento de Antropolog\u00eda de la Unicamp. Seg\u00fan Gregori, las penas previstas por ley contemplaban, fundamentalmente trabajos comunitarios, inadecuados para lidiar con la agresi\u00f3n f\u00edsica. \u201cOcurr\u00eda, por ejemplo, que mujeres jefas de familia denunciaban por violencia a sus maridos, y la condena preve\u00eda la donaci\u00f3n de canastas b\u00e1sicas de alimentos que acababan siendo pagadas por la propia v\u00edctima\u201d, describe la investigadora, quien estudia la violencia contra la mujer desde la d\u00e9cada de 1980. Seg\u00fan las leyes, la prerrogativa de iniciar una demanda judicial le correspond\u00eda a la mujer agredida. \u201cLa Ley n\u00ba 9.099 termin\u00f3 creando dificultades para combatir esos delitos, dado que las v\u00edctimas empezaron a desistir de denunciar a sus agresores porque a menudo las penas acababan recayendo sobre ellas, como en el caso de la donaci\u00f3n de canastas de alimentos. Esas situaciones impulsaron debates acerca de c\u00f3mo deber\u00eda procesarse la violencia contra la mujer\u201d, relata.<\/p>\n<p>A partir de las recomendaciones de la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y con el prop\u00f3sito de actualizar su legislaci\u00f3n, el Congreso Nacional de Brasil aprob\u00f3 en 2006 la Ley Maria da Penha. \u201cEsa fue la primera vez que se emple\u00f3 la expresi\u00f3n violencia de g\u00e9nero para formular una ley\u201d, informa Magalh\u00e3es Gomes, de la FD-USP, recordando que, con la nueva ley, la apertura de un proceso ya no depende de la voluntad de las v\u00edctimas. Hoy en d\u00eda, cualquier testigo de una agresi\u00f3n puede firmar un acta de denuncia y solicitar la investigaci\u00f3n del caso. \u201cLa entrada en vigencia de la ley motiv\u00f3 un amplio debate en la sociedad y en los medios de comunicaci\u00f3n. Muchas mujeres que padec\u00edan violencia en el marco de relaciones abusivas tomaron conciencia de su situaci\u00f3n y las denuncias arreciaron\u201d, informa la investigadora.<\/p>\n<p>Gregori reconoce los avances conseguidos por la Ley Maria da Penha, pero tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en que la misma presenta un problema de fondo al definir a las agresiones contra la mujer como violencia dom\u00e9stica y normalmente se circunscribe este tipo de ataque al contexto de las relaciones conyugales heterosexuales. \u201cAquella violencia que tambi\u00e9n tiene origen en cuestiones de g\u00e9nero y sexualidad, pero que afecta a los transexuales, por ejemplo, no est\u00e1 contemplada en la legislaci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Inteligencia artificial contra los abusos<\/strong><br \/>\nLa herramienta de chateo Maia, una sigla que significa Mi Amiga la Inteligencia Artificial, fue creada en marzo por el Ministerio P\u00fablico de S\u00e3o Paulo a partir de un folleto informativo sobre la violencia contra la mujer, y desarrollada en el marco de la campa\u00f1a \u201cNamoro Legal\u201d. En el contexto de la pandemia han accedido a ella m\u00e1s de mil mujeres y contribuy\u00f3 para detectar aspectos abusivos en las relaciones afectivas, aclarar dudas y brindar orientaciones sobre c\u00f3mo proceder en caso de agresiones.<\/div>\n<p>Otra complicaci\u00f3n, a juicio la soci\u00f3loga W\u00e2nia Pasinato, consultora en proyectos relacionados con cuestiones de violencia contra la mujer, hace menci\u00f3n a la inexistencia en Brasil de una base de datos nacional. Ella explica que los primeros datos oficiales sobre casos de violencia dom\u00e9stica comenzaron a generarse solamente despu\u00e9s de la creaci\u00f3n de las comisar\u00edas de la mujer, en 1985. \u201cHasta entonces, la violencia contra la mujer era un tema inherente a la esfera privada y los homicidios que hoy en d\u00eda se encuadran en la figura del femicidio eran considerados cr\u00edmenes pasionales\u201d, recuerda. A partir de la promulgaci\u00f3n de la Ley Maria da Penha, la violencia contra la mujer comenz\u00f3 a medirse mediante estad\u00edsticas policiales y delictivas de las secretar\u00edas de Seguridad P\u00fablica de los estados. \u201cPero no hay un protocolo com\u00fan y solamente algunas unidades de la federaci\u00f3n brasile\u00f1a divulgan esas informaciones\u201d, se lamenta. De acuerdo con Pasinato, el pa\u00eds tampoco realiz\u00f3 estudios con miras a medir la frecuencia de este tipo de violencia en el territorio nacional, un panorama diferente al que puede verse en la Uni\u00f3n Europea (UE), por ejemplo, donde existen iniciativas oficiales incluso para mapear el problema en el contexto de cada pa\u00eds. El estudio intitulado \u201cLa violencia contra las mujeres: Una investigaci\u00f3n a escala de la Uni\u00f3n Europea\u201d, que se llev\u00f3 a cabo en 2014 y en el que participaron 42 mil mujeres de 28 naciones de la UE, constat\u00f3 que, a partir de los 15 a\u00f1os de edad, una de cada diez mujeres fue v\u00edctima de alguna forma de violencia sexual.<\/p>\n<p>Si bien los registros oficiales muestran la expansi\u00f3n de la violencia en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, Gregori hace hincapi\u00e9 en la necesidad de analizar un fen\u00f3meno m\u00e1s reciente, que tiene que ver con las crecientes manifestaciones p\u00fablicas de violencia contra la mujer, e incluye abusos tales como las burlas humillantes universitarias y actos de ciberacoso. Pasinato tambi\u00e9n hace referencia a los incidentes que van m\u00e1s all\u00e1 de la esfera dom\u00e9stica, como los asesinatos de chicas por bandas de delincuentes en el estado de Cear\u00e1. \u201cMuchas de ellas son amenazadas de muerte por internet porque se relacionan afectivamente con integrantes de bandas rivales\u201d, informa. En su tesis doctoral, defendida en la FFLCH-USP, Lins estudi\u00f3 la difusi\u00f3n de desnudos, un fen\u00f3meno que tambi\u00e9n se conoce como pornograf\u00eda de represalia. \u201cLos cambios tecnol\u00f3gicos de la \u00faltima d\u00e9cada han afectado el ejercicio de la sexualidad. A partir de la aparici\u00f3n de aplicaciones de encuentros, tanto afectivos como sexuales, prolifer\u00f3 la utilizaci\u00f3n de im\u00e1genes del propio cuerpo como forma de seducci\u00f3n o coqueteo\u201d, dice. Seg\u00fan la antrop\u00f3loga, existe una nueva forma de manifestaci\u00f3n de violencia contra la mujer que involucra la difusi\u00f3n de esas im\u00e1genes sin previa autorizaci\u00f3n. La antrop\u00f3loga traza un paralelo entre este tipo de agresi\u00f3n con las situaciones de acoso sexual, que se caracterizan por no haber consentimiento de una de las partes. \u201cNo hay que perder de vista que, en el espacio virtual, en internet, las personas tienen los mismos derechos y deberes que rigen la vida fuera de ella\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>En 2018, Brasil registr\u00f3 m\u00e1s de 66 mil casos de violencia sexual. Entre las v\u00edctimas, un 53% ten\u00eda menos de 13 a\u00f1os<\/p><\/blockquote>\n<p>Entre otros aspectos, hacerle frente a la violencia contra la mujer exige una capacitaci\u00f3n espec\u00edfica de la polic\u00eda. \u201cSin una buena preparaci\u00f3n, muchos agentes menosprecian la gravedad de los actos y las mujeres acaban desistiendo de radicar las denuncias correspondientes contra sus parejas\u201d, dice la psic\u00f3loga Juliana Martins, coordinadora institucional del FBSP. \u00daltimamente, estados tales como Piau\u00ed, Maranh\u00e3o, Para\u00edba y el Distrito Federal adoptaron medidas para mejorar la comprensi\u00f3n de las cuestiones de g\u00e9nero dentro de las instituciones policiales, con el objetivo de mejorar la investigaci\u00f3n y el registro de delitos. En 2018, la Academia de Polic\u00eda del Estado de S\u00e3o Paulo elabor\u00f3 un manual para ayudar a agentes de polic\u00eda a desarrollar un enfoque que tenga en cuenta las cuestiones de g\u00e9nero. \u201cLa investigaci\u00f3n de los femicidios requiere de una capacidad que no todas las comisar\u00edas poseen. Es necesario, por ejemplo, identificar si la mujer fue asesinada por su condici\u00f3n de tal, en qu\u00e9 medida eso la dej\u00f3 vulnerable y si hab\u00eda un historial de agresiones\u201d, informa la soci\u00f3loga Giane Silvestre, investigadora posdoctoral en el NEV-USP. Ella recuerda incluso que la v\u00eda judicial no siempre es la opci\u00f3n inmediata ante situaciones de agresi\u00f3n. \u201cLas mujeres suelen sufrir a\u00fan m\u00e1s ataques cuando su pareja descubre un intento de denunciarlo. El sistema judicial tambi\u00e9n debe contar con una amplia estructura de contenci\u00f3n de las v\u00edctimas, con psic\u00f3logos y trabajadores sociales, para ayudarlas a salir de las relaciones abusivas\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>En lo que respecta al contexto actual de pandemia, la creaci\u00f3n de sistemas en l\u00ednea para la recepci\u00f3n de denuncias, servicios de alerta en farmacias y supermercados, albergues temporales para las v\u00edctimas y restricciones a la venta de bebidas alcoh\u00f3licas son algunas de las recomendaciones de la ONU para combatir la escalada actual de agresiones. \u201cCabe recordar que las mujeres pueden estar aisladas, pero no est\u00e1n solas\u201d, concluye Boulos.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Definiciones de abusos<\/strong><\/p>\n<p><strong>Violencia contra la mujer<\/strong><br \/>\nTodo acto o conducta basado en el g\u00e9nero que cause la muerte, padecimiento f\u00edsico, sexual, psicol\u00f3gico, moral o da\u00f1os patrimoniales a la mujer, tanto en la esfera p\u00fablica como en la privada.<\/p>\n<p><strong>Violencia sexual<\/strong><br \/>\nEs todo acto sexual o en grado de tentativa, comentarios o propuestas sexuales no consentidas, actos para comercializar o controlar la sexualidad de una persona mediante el uso de la coerci\u00f3n en cualquiera de sus formas realizados por cualquier individuo, independientemente de su relaci\u00f3n con la v\u00edctima, en cualquier \u00e1mbito, incluyendo, sin estar limitados, el hogar y el \u00e1mbito laboral. Abarca toda acci\u00f3n que se ejerza en un contexto de relaci\u00f3n de poder, cuando el abusador obliga a otra persona a una pr\u00e1ctica sexual o sexuada contra su voluntad, mediante el ejercicio de la fuerza f\u00edsica, la coacci\u00f3n psicol\u00f3gica (intimidaci\u00f3n, atracci\u00f3n, coerci\u00f3n de la voluntad, seducci\u00f3n) o recurriendo al uso de armas y drogas.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nN\u00facleo de Estudios de la Violencia\u2009\u2013\u2009NEV\/ USP (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/58575\/nucleo-de-estudos-da-violencia-nevusp\/?q=13\/07923-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 13\/07923-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid); <strong>Investigador responsable<\/strong> Sergio Fran\u00e7a Adorno de Abreu (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u200923.268.665,90<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las agresiones a las mujeres aumentan durante la pandemia en Brasil","protected":false},"author":601,"featured_media":344476,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1562,187,179],"tags":[389,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-369653","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas","category-humanidades-es","category-tapa","tag-derecho","tag-sociologia-es","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-covid-19-es-2","keywords-sars-cov-2-es","keywords-sars-cov-2-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/369653","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=369653"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/369653\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":371116,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/369653\/revisions\/371116"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/344476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=369653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=369653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=369653"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=369653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}