{"id":370408,"date":"2020-12-18T18:48:38","date_gmt":"2020-12-18T21:48:38","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=370408"},"modified":"2020-12-18T18:48:38","modified_gmt":"2020-12-18T21:48:38","slug":"como-nuestros-hijos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-nuestros-hijos-2\/","title":{"rendered":"Como nuestros hijos"},"content":{"rendered":"<p>El color de los ojos, los cabellos y la piel de los primeros habitantes de Am\u00e9rica que llegaron aqu\u00ed miles de a\u00f1os antes del desembarco de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, al final del siglo XV, probablemente se ajustaba al patr\u00f3n que se observa en las poblaciones ind\u00edgenas contempor\u00e1neas del continente. Esa es la conclusi\u00f3n de un estudio coordinado por investigadores brasile\u00f1os cuyos resultados se dieron a conocer en el mes de junio en un art\u00edculo cient\u00edfico en la revista <em>Forensic Science International: Genetics<\/em>. Seg\u00fan ese trabajo, en el cual se analiz\u00f3 el material gen\u00e9tico de siete individuos que vivieron hace entre 11 mil y algo m\u00e1s de 500 a\u00f1os, la mayor\u00eda de los miembros de esos pueblos aut\u00f3ctonos americanos habr\u00edan tenido ojos casta\u00f1os, cabellos negros y piel morena.<\/p>\n<p>En la investigaci\u00f3n se utilizaron ocho herramientas de la gen\u00e9tica forense para predecir las caracter\u00edsticas f\u00edsicas visibles (fenotipos) asociados a la pigmentaci\u00f3n de los nativos americanos ancestrales y se compararon los resultados con la poblaci\u00f3n aborigen actual del continente. Los dos m\u00e9todos principales empleados fueron HIrisPlex-S y Snipper, que brindan \u00edndices de acierto que van del 70% al 90% cuando se los usa para determinar el color de la piel, del cabello y de los ojos en las poblaciones actuales de origen europeo. En este estudio, se analizaron inicialmente los datos de 27 nativos contempor\u00e1neos y 20 de la \u00e9poca precolonial. El genoma de esos individuos fue secuenciado y se torn\u00f3 de dominio p\u00fablico en otros proyectos cient\u00edficos. Sin embargo, del grupo de los ind\u00edgenas prehist\u00f3ricos, tan solo siete aportaron informaci\u00f3n gen\u00e9tica de una calidad suficiente como para respaldar la predicci\u00f3n de fenotipos: las muestras provenientes de yacimientos arqueol\u00f3gicos de Groenlandia, tres individuos del estado de Nevada (EE. UU.), Argentina, Chile y de la regi\u00f3n de Lagoa Santa, en el estado brasile\u00f1o de Minas Gerais (un esqueleto de 10 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad).<\/p>\n<p>\u201cEl color de la piel, de los ojos y del cabello no se deben a la acci\u00f3n de un gen \u00fanico. Se trata de una caracter\u00edstica compleja\u201d, explica el bi\u00f3logo Celso Teixeira Mendes Junior, del Departamento de Qu\u00edmica de la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFCLRP-USP) y coordinador del estudio. \u201cHay muchos genes que intervienen para determinar el nivel de melanina en cada individuo\u201d. La melanina es el t\u00e9rmino gen\u00e9rico que se utiliza para designar a un conjunto de pigmentos naturales que le brindan su tonalidad particular a esos rasgos f\u00edsicos. En el estudio, se evaluaron 61 marcadores gen\u00e9ticos en cada uno de los genomas analizados. \u201cNo detectamos individuos que se apartaran de lo esperado. Solamente pudimos verificar que los ind\u00edgenas ancestrales presentaban caracter\u00edsticas algo m\u00e1s homog\u00e9neas que los actuales\u201d, dice Mendes Junior.<\/p>\n<p>Uno de los prop\u00f3sitos del estudio, que se realiz\u00f3 en el Laboratorio de Investigaciones Forenses y Gen\u00f3micas de la USP en Ribeir\u00e3o Preto, consisti\u00f3 en testear herramientas de predicci\u00f3n de fenotipos de la poblaci\u00f3n actual para su uso en la resoluci\u00f3n de homicidios. Otra motivaci\u00f3n fue la b\u00fasqueda de otros elementos para respaldar la reconstrucci\u00f3n de la historia de los primeros pueblos que habitaron el continente americano. \u201cPretend\u00edamos verificar si hab\u00eda divergencias entre la pigmentaci\u00f3n de la muestra de individuos que integraron lo que se denomina la primera oleada migratoria hacia el continente, hace m\u00e1s de 13 mil a\u00f1os, y la de los abor\u00edgenes americanos actuales, cuyos antepasados directos est\u00e1n aqu\u00ed desde hace por lo menos 6 mil a\u00f1os\u201d, dice la bi\u00f3loga T\u00e1bita H\u00fcnemeier, del Instituto de Biociencias (IB) de la USP y coautora del estudio. \u201cArribamos a la conclusi\u00f3n de que no hubo grandes variaciones en cuanto a ese \u00edtem\u201d.<\/p>\n<p>Est\u00e1 comprobado que hay variantes en las dimensiones craneofaciales entre los grupos que arribaron en la supuesta primera gran oleada y los que ingresaron m\u00e1s tarde al continente. Seg\u00fan algunos autores, la migraci\u00f3n inicial habr\u00eda dado origen, entre otros, a los individuos cuyos vestigios se hallaron en Lagoa Santa y a los integrantes de la denominada cultura de Clovis, asociada a un conjunto de yacimientos arqueol\u00f3gicos ubicados en el estado de Nuevo M\u00e9xico, en Estados Unidos. \u201cTodos esos individuos, incluyendo el pueblo de Luzia [un cr\u00e1neo de 11 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad hallado en Lagoa Santa], tendr\u00edan caracter\u00edsticas f\u00edsicas que no se asemejan mucho a las de los ind\u00edgenas actuales. No ten\u00edan, por ejemplo, los ojos rasgados y otras caracter\u00edsticas que se asemejan a las de la poblaci\u00f3n contempor\u00e1nea del este asi\u00e1tico\u201d, dice la bi\u00f3loga.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de ADN de los siete nativos ancestrales sugiere, no obstante, que no habr\u00eda diferencias significativas entre la apariencia de los primeros habitantes de Am\u00e9rica y la de los ind\u00edgenas actuales. \u201cComo la reconstrucci\u00f3n del rostro de Luzia se hizo en arcilla, que es oscura, muchos piensan que ella era negra. La piel de los nativos es m\u00e1s oscura si se la compara con la de los europeos, pero no es negra, tal como se\u00f1ala nuestro trabajo\u201d, comenta H\u00fcnemeier. Los resultados de los estudios que apuntan determinar los rasgos f\u00edsicos a partir de los an\u00e1lisis de ADN antiguo siempre han sido objeto de pol\u00e9micas. Seg\u00fan un estudio realizado en 2012, del cual la investigadora de la USP es coautora, la mayor\u00eda de los neandertales \u2013un hom\u00ednido extinto hace alrededor de 30 mil a\u00f1os\u2013 habr\u00eda tenido ojos casta\u00f1os, y no azules, como suponen gran parte de los estudiosos de esa especie.<\/p>\n<p>Para la genetista Maria C\u00e1tira Bortolini, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), quien no particip\u00f3 en el estudio de la USP, los autores realizaron un trabajo muy interesante en tanto y en cuanto compararon los resultados de m\u00e1s de un modelo de predicci\u00f3n de fenotipos entre poblaciones pret\u00e9ritas y actuales de ind\u00edgenas del continente americano. \u201cEsto es de gran importancia para la gen\u00e9tica forense, que busca herramientas confiables de uso universal en esa \u00e1rea\u201d, dice C\u00e1tira Bortolini. Los modelos HIrisPlex-S y Snipper, desarrollados por cient\u00edficos europeos, presentaron cierta dificultad para clasificar entre las poblaciones contempor\u00e1neas a los fenotipos que se consideran intermedios, tales como los ojos verdes o de color miel y las variantes de las tonalidades de la piel entre el blanco y el negro.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nSecuenciaci\u00f3n de nueva generaci\u00f3n de las regiones reguladoras y ex\u00f3nicas de 10 genes involucrados en la bios\u00edntesis de la melanina en una muestra de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/84903\/sequenciamento-de-nova-geracao-das-regioes-regulatorias-e-exonicas-de-dez-genes-envolvidos-na-biossi\/?q=13\/15447-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba\u200913\/15447-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable <\/strong>Celso Teixeira Mendes Junior (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u2009338.531,88<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nCARRATO, T. M. T. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1872497320301083\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Insights on hair, skin and eye color of ancient and contemporary Native Americans<\/a>. <strong>Forensic Science International: Genetics<\/strong>. 11 jun. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los primeros pueblos nativos de Am\u00e9rica habr\u00edan tenido rasgos f\u00edsicos similares a los de las poblaciones ind\u00edgenas actuales: ojos casta\u00f1os, cabellos negros y piel morena","protected":false},"author":468,"featured_media":369983,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[306],"coauthors":[778],"class_list":["post-370408","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=370408"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370408\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":370409,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370408\/revisions\/370409"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/369983"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=370408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=370408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=370408"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=370408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}