{"id":370410,"date":"2020-12-18T18:49:10","date_gmt":"2020-12-18T21:49:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=370410"},"modified":"2020-12-21T11:05:14","modified_gmt":"2020-12-21T14:05:14","slug":"el-escorpion-mas-antiguo-de-america-del-sur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-escorpion-mas-antiguo-de-america-del-sur\/","title":{"rendered":"El escorpi\u00f3n m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica del sur"},"content":{"rendered":"<p>Durante una expedici\u00f3n para recolectar muestras por el interior del estado de Santa Catarina, Brasil, en el a\u00f1o 2005, la paleont\u00f3loga Fr\u00e9sia Ricardi Branco detuvo su autom\u00f3vil al borde de un tramo de la carretera BR 280 en las proximidades de la localidad de Canoinhas, cerca del l\u00edmite con el estado de Paran\u00e1, para buscar una especie extinta de con\u00edfera, <em>Krauselcladus canoinhensis<\/em>, un \u00e1rbol similar a un pino, que abunda en la zona. Experta en plantas f\u00f3siles y docente del Instituto de Geociencias de la Universidad de Campinas (IG-Unicamp), la investigadora hab\u00eda recibido el encargo de un colega para buscar en los afloramientos cercanos a los m\u00e1rgenes de la carretera donde habr\u00eda rastros abundantes de las antiguas con\u00edferas. La parada estaba justificada porque dos alumnos de maestr\u00eda bajo su tutela que iban con ella junto a otro investigador iban a estudiar ese pino antiguo. \u201cEnseguida hallamos los f\u00f3siles y recogimos todo lo que cab\u00eda en el ya abarrotado coche\u201d, recuerda la paleobot\u00e1nica.<\/p>\n<p>De regreso en la Unicamp, una semana despu\u00e9s, al examinar las muestras recogidas en el viaje, uno de los alumnos se sorprendi\u00f3 al notar que, adem\u00e1s de los vestigios de la con\u00edfera de Canoinhas, hab\u00eda un registro f\u00f3sil de un escorpi\u00f3n diminuto, cuya parte inferior del cuerpo se hab\u00eda preservado en una roca. Sin embargo, la estampa achatada del artr\u00f3podo permanecer\u00eda por 10 a\u00f1os en la colecci\u00f3n del IG sin que la estudiaran. En 2015, el bi\u00f3logo y paleoartista Ariel Milani Martine comenz\u00f3 a trabajar durante su doctorado acerca de descripciones y reconstrucciones de ar\u00e1cnidos f\u00f3siles de Brasil, bajo la direcci\u00f3n de Ricardi Branco, con la muestra de aquel escorpi\u00f3n. Ahora, cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, Milane Martine fue el autor principal de un art\u00edculo cient\u00edfico que se public\u00f3 en abril en el <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em> donde describe al ejemplar, cuya longitud total no superaba los 4 cent\u00edmetros. Se trata de una especie nueva de escorpi\u00f3n, denominada <em>Suraju itayma<\/em>, que vivi\u00f3 en el planeta hace entre 270 y 260 millones de a\u00f1os, cerca del final de la era geol\u00f3gica Paleozoica. \u201cEs el f\u00f3sil de un escorpi\u00f3n m\u00e1s antiguo que se haya encontrado en Am\u00e9rica del Sur\u201d, dice Milane Martine, actual docente de la Universidad Estadual del Norte de Paran\u00e1 (Uenp), quien tambi\u00e9n realiz\u00f3 una ilustraci\u00f3n con la reconstrucci\u00f3n art\u00edstica del artr\u00f3podo.<\/p>\n<p><em>Suraju<\/em> era el nombre con que los nativos tup\u00edes, en su lengua, denominaban a los escorpiones. El t\u00e9rmino <em>it\u00e1<\/em> significa piedra, e <em>yma<\/em>, algo del pasado remoto. Entonces el nombre cient\u00edfico de la nueva especie significar\u00eda \u201cescorpi\u00f3n de la roca antigua\u201d. Una de sus caracter\u00edsticas m\u00e1s interesantes es la presencia de un aguij\u00f3n, la estructura que usan para inocular veneno, extremadamente peque\u00f1o, de 0,2 mil\u00edmetro. \u201cDe todas las especies de escorpiones, incluyendo las vivas, esta es la que posee el aguij\u00f3n m\u00e1s diminuto\u201d, comenta Milane Martine. El tama\u00f1o casi imperceptible de esa estructura podr\u00eda ser un indicador del comportamiento del animal, seg\u00fan los cient\u00edficos. Acaso esa especie no haya tenido la necesidad de inocularle veneno a sus presas, que ser\u00edan incluso mucho m\u00e1s peque\u00f1as que \u00e9l. Otra hip\u00f3tesis es que su par de pedipalpos, los ap\u00e9ndices articulados que salen de la boca y que utilizan para capturar animales de mayor tama\u00f1o, fueran lo suficientemente grandes como para aniquilar por s\u00ed solos a sus oponentes. Probablemente esto nunca se sabr\u00e1 con certeza, porque los pedipalpos no se conservaron en el f\u00f3sil hallado en Santa Catarina.<\/p>\n<div id=\"attachment_369987\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/064-065_paleontologia_294-0-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-369987 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/064-065_paleontologia_294-0-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"597\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/064-065_paleontologia_294-0-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/064-065_paleontologia_294-0-1140-250x131.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/064-065_paleontologia_294-0-1140-700x367.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/064-065_paleontologia_294-0-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ariel Milani Martine<\/span><\/a> Reconstrucci\u00f3n art\u00edstica del escorpi\u00f3n<span class=\"media-credits\">Ariel Milani Martine<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los rasgos de su anatom\u00eda indican que la nueva especie ten\u00eda h\u00e1bitos terrestres. Presenta estructuras denominadas estigmas respiratorios, orificios por donde ingresa el aire, una adaptaci\u00f3n a la vida fuera del medio l\u00edquido similar a la de los escorpiones actuales. La adaptaci\u00f3n de este grupo de artr\u00f3podos al ambiente terrestre es objeto de debate entre los cient\u00edficos. Algunos estudios abonan la teor\u00eda de que los escorpiones surgieron en los oc\u00e9anos e inmediatamente migraron hacia tierra firme. Otros proponen que se originaron en ecosistemas de agua dulce. \u201cTodos los artr\u00f3podos pose\u00edan muchas caracter\u00edsticas como para prosperar en el \u00e1mbito terrestre, tal como lo demuestra este nuevo f\u00f3sil\u201d, explica Branco. \u201cNo necesitaban alimentarse ni beber agua constantemente y pose\u00edan un exoesqueleto que conservaba la humedad y los proteg\u00eda del sol. Toda la estructura de desplazamiento incluso estaba adaptada para trepar y descender por las piedras, es decir, para la vida en un ambiente completamente inestable, a diferencia del medio acu\u00e1tico\u201d. En tierra, tampoco les faltaba el alimento. Su dieta estaba compuesta por otros peque\u00f1os artr\u00f3podos.<\/p>\n<p>Los vestigios paleontol\u00f3gicos de los escorpiones, un grupo zool\u00f3gico que habr\u00eda surgido hace unos 430 millones de a\u00f1os en el hemisferio norte, son raros en todo el mundo. En Brasil, aparte del <em>S. itayma<\/em>, se han hallado rastros dejados por esos artr\u00f3podos en las rocas del final del Cret\u00e1cico de la cuenca de Bauru, en el sudeste del pa\u00eds, y dos especies extintas provenientes del mismo per\u00edodo geol\u00f3gico fueron halladas en la cuenca del Araripe, en la regi\u00f3n del nordeste. La edad de esos registros mencionados oscila entre 130 millones y 100 millones de a\u00f1os, bastante m\u00e1s cercanos en el tiempo que el escorpi\u00f3n de Canoinhas. La especie f\u00f3sil de Santa Catarina es la segunda que se ha hallado en el hemisferio sur perteneciente al Paleozoico (entre 541 millones y 245 millones de a\u00f1os atr\u00e1s). La primera, denominada <em>Gondwanascorpio emzantsiensis<\/em>, vivi\u00f3 hace unos 360 millones de a\u00f1os y fue descubierta en Sud\u00e1frica en 2013. Ese escorpi\u00f3n est\u00e1 considerado como el animal terrestre m\u00e1s antiguo que haya habitado en el supercontinente austral llamado Gondwana.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca, todos los bloques de tierra firme estaban fundidos en un \u00fanico supercontinente, Pangea. A su mitad norte se la denomin\u00f3\u00a0 Laurasia y pose\u00eda un clima seco. La parte sur, denominada Gondwana, era m\u00e1s h\u00fameda y agrupaba a los continentes actuales de Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica, Ocean\u00eda y la Ant\u00e1rtida, entre otras porciones de tierra menores. \u201cLa mayor\u00eda de las especies f\u00f3siles de escorpiones fueron halladas en tierras del hemisferio norte que correspond\u00edan a Laurasia\u201d, dice el paleont\u00f3logo Rob Gess, de la Universidad de Witwatersrand, en Johannesburgo, Sud\u00e1frica, quien describi\u00f3 a la especie <em>G. emzantsiensis<\/em>. Seg\u00fan el investigador, los hallazgos como el que se hizo en Brasil pueden indicar que etapas importantes en la evoluci\u00f3n de los escorpiones tambi\u00e9n habr\u00edan ocurrido en Gondwana. \u201cEs particularmente interesante que esta nueva especie tenga tantas similitudes con sus contempor\u00e1neos de Laurasia. Eso nos lleva a pensar que los nuevos linajes del grupo podr\u00edan haber migrado a partir de Gondwana\u201d, dice Gess.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEstudios de acumulaciones modernas y f\u00f3siles de bioclastos en ambientes continentales y costeros (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/95730\/estudos-de-acumulacoes-modernas-e-fosseis-de-bioclastos-em-ambientes-continentais-e-costeiros\/?q=16\/20927-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 16\/20927-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Fr\u00e9sia Ricardi Branco (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u200986.846<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nMARTINE, A. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0895981120301139\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Suraju itayma: The first paleozoic fossil scorpion in South America<\/a>. <strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. 10 abr. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hallan un f\u00f3sil de un artr\u00f3podo de 260 millones de a\u00f1os en un afloramiento ubicado al borde de una carretera en el interior del estado de Santa Catarina, en Brasil","protected":false},"author":112,"featured_media":369991,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[324],"coauthors":[417],"class_list":["post-370410","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=370410"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370410\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":371155,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370410\/revisions\/371155"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/369991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=370410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=370410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=370410"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=370410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}