{"id":370448,"date":"2020-12-18T19:01:25","date_gmt":"2020-12-18T22:01:25","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=370448"},"modified":"2020-12-18T19:01:25","modified_gmt":"2020-12-18T22:01:25","slug":"grifos-abiertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/grifos-abiertos\/","title":{"rendered":"Grifos abiertos"},"content":{"rendered":"<p>La pandemia ha puesto de manifiesto las fallas del saneamiento b\u00e1sico en Brasil: para poder quedarse en casa durante la cuarentena y lavarse permanentemente las manos es necesario disponer de acceso al agua corriente, algo que no siempre es habitual en un pa\u00eds donde muchos todav\u00eda dependen de camiones cisterna y conviven con las alcantarillas a cielo abierto. Aunque el 85,5% de la poblaci\u00f3n dispone de agua corriente, las conexiones cloacales solo llegan al 53%, y del total de esas aguas residuales, tan solo el 46% es tratado. Aproximadamente el 40% de los municipios brasile\u00f1os no cuenta con conexiones cloacales, seg\u00fan datos registrados por la Investigaci\u00f3n Nacional de Saneamiento B\u00e1sico (PSNB), del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), divulgada en el mes de julio.<\/p>\n<p>En junio, el Senado Federal aprob\u00f3 cambios profundos en el marco legal del saneamiento b\u00e1sico, que data del a\u00f1o 2007 (Ley n\u00ba 11.445). Basada en dos decretos provisorios de 2018, que caducaron sin tratamiento legislativo, la Ley n\u00ba 14.026 actual se sustenta en an\u00e1lisis econ\u00f3micos que apuntan a explicar el fracaso de los intentos sucesivos de universalizaci\u00f3n del saneamiento en Brasil, tal como estaba previsto en el Plan Nacional de Saneamiento B\u00e1sico (Plansab), un documento de 2013 destinado a orientar las pol\u00edticas p\u00fablicas del sector que fue actualizado en 2019. Las causas probables de este fracaso figuran en diagn\u00f3sticos como los elaborados, por ejemplo, por investigadores del Centro de Estudios en Regulaci\u00f3n e Infraestructura de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV Ceri). En el art\u00edculo \u201c<em>The governance of water and wastewater provisions in Brazil: Are there clear goats?<\/em>\u201d, los estudiosos apuntan a la falta de metas concretas, la inseguridad jur\u00eddica y la ausencia de capacidad administrativa de los municipios.<\/p>\n<p>La ineficiencia del sistema entra en ruta de colisi\u00f3n con la racionalidad econ\u00f3mica. Los c\u00e1lculos efectuados en 2013 por el economista C\u00e9lio Hiratuka, del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad de Campinas (IE-Unicamp), indican que una inversi\u00f3n de 1.000 millones de reales en saneamiento produce: \u201ca) un incremento de 1.700 millones de reales en el valor productivo de la econom\u00eda; b) una expansi\u00f3n de 245 millones de reales de la masa salarial, de 355 millones de reales de excedente operativo bruto y de 139 millones de reales en impuestos directos e indirectos, y c) la generaci\u00f3n de 42 mil nuevos empleos directos e indirectos en toda la cadena productiva\u201d. Por eso, a\u00f1ade el economista Marco Antonio Rocha, del N\u00facleo de Econom\u00eda Industrial y de la Tecnolog\u00eda (Neit) del IE-Unicamp, \u201cser\u00eda una buena pol\u00edtica econ\u00f3mica aumentar la inversi\u00f3n p\u00fablica en ese sector, principalmente sin perder de vista que la inversi\u00f3n en saneamiento b\u00e1sico contempla una fuerte inducci\u00f3n de empleo e ingresos y genera una reducci\u00f3n de otros gastos p\u00fablicos, como es el caso de la inversi\u00f3n en salud\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, el saneamiento es uno de los servicios p\u00fablicos que menos han avanzado en Brasil, si se lo compara con educaci\u00f3n, salud y telecomunicaciones. El Plansab prev\u00e9 la universalizaci\u00f3n de los servicios de agua y alcantarillado para 2033, lo que requerir\u00eda una inversi\u00f3n anual superior a 25 mil millones de reales, seg\u00fan los c\u00e1lculos del gobierno. Entre 1998 y 2018, la asignaci\u00f3n de recursos para ese sector pas\u00f3 de un promedio de 5 mil millones de reales antes de 2007, a 13 mil millones de reales por a\u00f1o, pero el avance de la red contin\u00faa siendo lento. Uno de los motivos de ello es la escasa efectividad del gasto, explica Juliana Smiderle, investigadora del FGV Ceri. \u201cMuchas obras realizadas en el marco del PAC [Programa de Aceleraci\u00f3n del Crecimiento] no fueron concluidas en el tiempo estipulado. Adem\u00e1s, las p\u00e9rdidas de agua a\u00fan son altas, por encima del 35%, lo que sugiere una falta de incentivo a la eficiencia\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>La reforma que modific\u00f3 el marco legal del saneamiento tiene entre sus prop\u00f3sitos la atracci\u00f3n de inversiones privadas hacia el sector. Hoy en d\u00eda, el 7% de la poblaci\u00f3n vive en \u00e1reas donde la concesi\u00f3n del servicio est\u00e1 a cargo de iniciativas privadas. Las compa\u00f1\u00edas estatales de saneamiento b\u00e1sico (Cesb), responsables de la mayor parte de los servicios de saneamiento en el pa\u00eds, fueron creadas en el marco de la primera ley nacional para el sector, el Plan Nacional de Saneamiento (Planasa), de 1971.<\/p>\n<p>Una de las maneras a trav\u00e9s de las cuales la nueva ley pretende incrementar la participaci\u00f3n privada consiste en abolir los que se denominan \u201ccontratos de programas\u201d, por medio de los cuales los municipios delegaban a una de esas compa\u00f1\u00edas estaduales la prestaci\u00f3n del servicio sin necesidad de llamar a licitaci\u00f3n. Con la nueva ley, la licitaci\u00f3n ser\u00e1 obligatoria y las estatales deber\u00e1n competir con las empresas privadas. \u201cEl problema mayor son las metas. Muchos de esos contratos eran antiguos y sus objetivos estaban mal definidos\u201d, dice Smiderle. Seg\u00fan ella, los contratos de concesi\u00f3n deben ser Smart, acr\u00f3nimo en ingl\u00e9s que significa objetivos espec\u00edficos, mensurables, alcanzables, realistas y de duraci\u00f3n determinada. Un punto clave de la ley aprobada recientemente es la obligaci\u00f3n de que los contratos deban definir metas claras, en concordancia con el Plansab.<\/p>\n<p>Otro problema eran las limitaciones de los municipios peque\u00f1os, que no contaban con un plantel t\u00e9cnico ni con los recursos para fiscalizar y regular el desempe\u00f1o de las concesionarias. Smiderle estima que uno de los posibles motivos para la escasa presencia de capitales privados en el sector es la dificultad que tienen las localidades menores para llamar a una licitaci\u00f3n. Para abreviar ese proceso, la nueva ley facilita la creaci\u00f3n de consorcios mediante los cuales los municipios puedan licitar en conjunto, reparti\u00e9ndose los costos e incrementando el inter\u00e9s de la empresa en el \u00e1rea concesionada. La ley tambi\u00e9n prev\u00e9 la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Interministerial de Saneamiento B\u00e1sico (Cisb), cuya funci\u00f3n consistir\u00e1 en articular las inversiones en el pa\u00eds. Una de las modificaciones es el aumento de las responsabilidades de la Agencia Nacional de Aguas (ANA), que pasar\u00e1 a llamarse Agencia Nacional de Aguas y Saneamiento B\u00e1sico.<\/p>\n<p>Las mayores cr\u00edticas a la intervenci\u00f3n del capital privado parten del principio que plantea la inconveniencia de tratar al agua y los desag\u00fces como mercader\u00edas, porque esto puede redundar en un aumento de las tasas, la exclusi\u00f3n de las poblaciones de menores recursos y la profundizaci\u00f3n de las desigualdades. Rocha explica que la funci\u00f3n de la empresa p\u00fablica debe entenderse desde una perspectiva m\u00e1s amplia que la mera prestaci\u00f3n del servicio. \u201cLas estatales asumen la funci\u00f3n de una pol\u00edtica p\u00fablica que, por definici\u00f3n, no puede mercantilizarse\u201d, dice, citando la redistribuci\u00f3n de los recursos y la posibilidad de recurrir a subsidios. Actualmente, algunos estados sostienen un estatus h\u00edbrido, dado que sus empresas estaduales operan siguiendo las reglas de una gesti\u00f3n corporativa, llegando a cotizar en la bolsa de valores. Esta es la realidad que se vive en S\u00e3o Paulo (Sabesp), Minas Gerais (Copasa) y Paran\u00e1 (Sanepar).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-1-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1202\" class=\"alignright size-full wp-image-370023\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-1-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-1-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-1-800-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-1-800-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-1-800-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>Seg\u00fan el economista Carlos Saiani, del Instituto de Econom\u00eda y Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (Ieri-UFU), existe una tendencia al aumento de las tarifas, pero el motivo es que \u201cparte de los proveedores p\u00fablicos cobra tasas inconsistentes, o ni siquiera las cobran\u201d. Para Saiani, a partir de una definici\u00f3n de las metas de inversi\u00f3n y subsidios all\u00ed donde fueran necesarios, \u201clas desigualdades en el acceso tender\u00edan a disminuir, puesto que son considerables en las prestaciones p\u00fablicas, algo que la cr\u00edtica suele ignorar\u201d. Para Smiderle, el problema no radica en que se considere al saneamiento y al alcantarillado como mercader\u00edas o no, sino en proporcionar un marco legal en el cual el servicio se provea efectivamente. \u201cLo importante no es si la empresa es estatal o privada, sino si la poblaci\u00f3n tiene acceso al agua corriente y si las aguas residuales est\u00e1n siendo tratadas\u201d, sintetiza.<\/p>\n<p>El economista Paulo Furquim de Azevedo, del Instituto de Ensino e Pesquisa (Insper), en S\u00e3o Paulo, compara el desempe\u00f1o de los proveedores privados y p\u00fablicos a partir de los diferentes intereses que movilizan a cada uno: para los primeros, la ganancia; en el caso de los segundos, los votos, dado que en mayor o menor grado operan bajo el control de alcaldes y gobernadores. Y estima que la seducci\u00f3n de inversores privados generar\u00e1 un mayor impacto sobre las aguas residuales que en el del agua. \u201cEl sesgo de los administradores p\u00fablicos hacia el suministro del agua corriente en detrimento de las inversiones en cloacas es notorio. Eso ocurre, posiblemente, porque el r\u00e9dito electoral asociado a la provisi\u00f3n del servicio de agua corriente es mayor que el del alcantarillado\u201d, dice.<\/p>\n<p>La operaci\u00f3n privada de los servicios de saneamiento reviste dificultades operativas, porque solo pueden funcionar cuando existen leyes, fiscalizaci\u00f3n y una planificaci\u00f3n cuidadosa. Al contrario de los bienes de consumo, tales como los electrodom\u00e9sticos, la vestimenta o los alimentos, no resulta sencillo garantizar la competencia. En un comercio, es f\u00e1cil escoger entre distintas heladeras de varias marcas. Pero el agua no puede suministrarse por distintas redes de ca\u00f1er\u00edas seg\u00fan la operadora. La competencia tiene lugar en la licitaci\u00f3n. El municipio publica el pliego para la elecci\u00f3n de la empresa que proveer\u00e1 el servicio durante un per\u00edodo determinado. En esa instancia se definen los requisitos que deben cumplirse. Cuando la empresa ganadora de la licitaci\u00f3n comienza a operar, la funci\u00f3n del gobierno pasa a ser la de regular y fiscalizar.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo se puede garantizar que el contrato se cumplir\u00e1 en todos sus t\u00e9rminos? \u00bfC\u00f3mo hacer que el negocio del agua corriente y del alcantarillado sea rentable, manteniendo las tarifas en un nivel que la poblaci\u00f3n pueda pagarlas, m\u00e1s que nada en el caso de un pa\u00eds tan vasto y desigual como Brasil? \u00bfQu\u00e9 se puede hacer en coyunturas de crisis, tales como una pandemia o una sequ\u00eda prolongada, para evitar da\u00f1os en la poblaci\u00f3n, sin que el negocio de la prestadora se torne inviable?<\/p>\n<p>Para todos los sectores de los servicios p\u00fablicos, desde la electricidad al transporte, estas cuestiones ocupan a economistas, juristas y otros investigadores desde hace d\u00e9cadas, en busca de dise\u00f1ar ordenamientos institucionales que, al mismo tiempo, sean eficientes y justos. \u201cPor ejemplo, cuando decimos que la tarifa es m\u00e1s alta donde el proveedor es una empresa privada, debemos recordar que en el precio del proveedor estatal no siempre est\u00e1n incluidos todos los costos\u201d, advierte Smiderle. Por otra parte, para evitar que el agua sea demasiado cara para la poblaci\u00f3n, la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a incluye el principio de \u201cmoderaci\u00f3n de las tarifas\u201d, que impide los aumentos abusivos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n contempla tasas sociales y la posibilidad de acceso a subsidios para las regiones m\u00e1s pobres. La supervisi\u00f3n de la ANA, la labor de la Comisi\u00f3n Interministerial y la unificaci\u00f3n de las metas apuntan a asegurar que los contratos firmados de aqu\u00ed en m\u00e1s tengan un nivel aceptable dentro de las ambiciones de universalizaci\u00f3n y en cuanto a la pol\u00edtica tarifaria. Sin embargo, seg\u00fan el an\u00e1lisis del FGV Ceri, la unificaci\u00f3n de las metas es poco factible, ya que \u201cpuede afectar la atracci\u00f3n de inversores y\/o la moderaci\u00f3n tarifaria en ciertas \u00e1reas, especialmente en aquellas con baja capacidad de pago y alta necesidad de inversiones\u201d. El an\u00e1lisis apunta tambi\u00e9n al riesgo de atraer a inversores que, ante la incapacidad de cumplir la meta, busquen renegociar los contratos en t\u00e9rminos menos rigurosos.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEl sector privado estar\u00e1 en condiciones de erogar 700 mil millones de reales en un plazo de 13 a\u00f1os? Si lo logra, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 la tarifa para la prestaci\u00f3n del servicio? Habr\u00e1 que tener cuenta que la rentabilidad est\u00e9 aseguradas para que el sector del saneamiento sea atractivo y pueda alcanzar ese nivel de inversiones durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada\u201d, dice Rocha. En el plano internacional, la dificultad surge en la cantidad significativa de privatizaciones que fueron revertidas. Seg\u00fan el estudio <em>Reclaiming public services<\/em>, de la consultora holandesa Transnational Institute, entre 2000 y 2016, hubo 267 ciudades que recuperaron la gesti\u00f3n de los servicios de agua y alcantarillado en todo el mundo. El trabajo intitulado <em>Remunicipaliza\u00e7\u00e3o dos servi\u00e7os de saneamento b\u00e1sico<\/em>, publicado en 2018 por la consultora GO Associados, del economista Gesner Oliveira, de la Escuela de Administraci\u00f3n de Empresas (Eaesp) de la FGV y expresidente de la estatal Sabesp, evalu\u00f3 diversos casos de reestatizaci\u00f3n, arribando a la conclusi\u00f3n de que hay diferentes causas para el retorno al proveedor estatal. Entre ellas figuran las tarifas demasiado altas para el consumidor o demasiado bajas para las empresas, los contratos con informaci\u00f3n insuficiente y una regulaci\u00f3n ineficaz. Pero tambi\u00e9n se da el caso de que sencillamente el contrato lleg\u00f3 a su fin y las ciudades, titulares del servicio, consideraron que est\u00e1n en condiciones de prestarlo por s\u00ed mismas.<\/p>\n<p>El caso brasile\u00f1o es diferente porque el poder p\u00fablico no est\u00e1 en condiciones de realizar inversiones por cuenta propia \u201cni siquiera con financiaci\u00f3n, porque los recursos tambi\u00e9n est\u00e1n disminuyendo con la crisis\u201d, dice Saiani. Por eso, estima el economista, \u201cla opci\u00f3n por la concesi\u00f3n redundar\u00e1 necesariamente en mayores inversiones\u201d. Saiani sostiene que este aumento de la inversi\u00f3n tendr\u00e1 un impacto directo sobre indicadores importantes tales como los de la salud, con la condici\u00f3n de que los contratos de concesi\u00f3n y las regulaciones presten \u201cespecial atenci\u00f3n a los par\u00e1metros de calidad, dado que el proveedor privado, para reducir los costos e incrementar los beneficios, puede disminuir la calidad o no invertir en ello\u201d, dice. Azevedo explica tambi\u00e9n que la intervenci\u00f3n del sector privado podr\u00eda tener un impacto positivo sobre la desigualdad. En un estudio reciente que a\u00fan no ha sido publicado, el economista llega a un resultado en el cual la concesi\u00f3n privada \u201cse asocia a un incremento de 6,1 puntos porcentuales en el acceso a los desag\u00fces cloacales, lo que representa un aumento de un 26%\u201d, particularmente en los municipios en condiciones m\u00e1s desfavorables.<\/p>\n<p>La dificultad brasile\u00f1a para asegurar el derecho al saneamiento tambi\u00e9n agrava la desigualdad caracter\u00edstica del pa\u00eds, se\u00f1ala Leo Heller, investigador de la Fundaci\u00f3n Instituto Oswaldo Cruz (Fiocruz) y docente de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). Esta desigualdad tiene m\u00faltiples dimensiones. Es regional: mientras que el 91% de la poblaci\u00f3n del sudeste dispone de una red de agua corriente, en el norte solo llega al 57%; es social: en todas las regiones del pa\u00eds, los suburbios y las favelas padecen los desag\u00fces a cielo abierto; es territorial: el saneamiento rural es precario, con tan solo el 11% de la poblaci\u00f3n con provisi\u00f3n de red de agua corriente y un 0,8% de redes cloacales; y es de g\u00e9nero, porque las mujeres a\u00fan deben encargarse de la mayor parte de las labores que exigen contacto con el agua, apunta el informe <em>Mulheres e saneamento<\/em>, del Instituto Trata Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_370039\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-5-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-370039 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-5-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-5-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-5-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-5-1140-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/080-085_saneamento-basico_294-5-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Agua corriente: mientras que el 91% de la poblaci\u00f3n del sudeste tiene acceso a ella en su casa, en el norte solo lo tiene el 57%<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEst\u00e1 claro que la gente que m\u00e1s padece por la falta de agua es m\u00e1s vulnerable: tanto quienes viven en asentamientos precarios, en situaci\u00f3n de calle, como quienes no cuentan con tanque de agua y quedan a merced de un abastecimiento intermitente\u201d, dice Vanessa Empinotti, docente de la Universidad Federal del ABC (UFABC). En marzo, cuando comenz\u00f3 el aislamiento social en Brasil, los dirigentes de varias regiones del pa\u00eds presentaron listas de reivindicaciones al poder p\u00fablico para ayudar a los barrios de las periferias y a las favelas a transitar la cuarentena. Como respuesta a ello, varios estados adoptaron medidas tales como la suspensi\u00f3n de los cortes del suministro de servicios durante la pandemia, seg\u00fan el estudio intitulado \u201cEl covid-19, la falta de agua en las favelas y el derecho a la vivienda en Brasil\u201d, del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea).<\/p>\n<p>\u201cAl analizar el caso del saneamiento, podemos ver la desigualdad en Brasil en toda su dimensi\u00f3n\u201d, resume el investigador. En un estudio que se llev\u00f3 a cabo en 2019 para la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas), Heller, que es relator especial de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) para el derecho humano al agua y al saneamiento b\u00e1sico, abord\u00f3 las diferentes dimensiones de la desigualdad, comparando los hogares en los estados ricos, de las familias blancas y urbanas, con los hogares de los estados pobres, compuestos por familias negras y rurales. En los primeros, el acceso al tratamiento de las aguas residuales es del 92%; en los segundos, del 16%, una diferencia de 76 puntos porcentuales. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 existe una desigualdad tan marcada? Es el resultado de las pol\u00edticas p\u00fablicas que hist\u00f3ricamente se implementaron, pautadas seg\u00fan la viabilidad econ\u00f3mica\u201d, explica. En el estudio, Heller se\u00f1ala que la l\u00f3gica de la viabilidad econ\u00f3mica gui\u00f3 incluso la planificaci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1970, cuando se crearon las compa\u00f1\u00edas estatales. El resultado fue una expansi\u00f3n desigual del acceso al agua y a alcantarillado, en la que las favorecidas fueron las regiones m\u00e1s ricas. Para el investigador, las modificaciones a la ley de saneamiento respaldan ese abordaje. Tambi\u00e9n apunta que los consorcios municipales, si bien constituyen una buena idea, por ahora no han logrado resultados satisfactorios en Brasil.<\/p>\n<p>En la cuesti\u00f3n del saneamiento convergen diferentes dimensiones de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Esta convergencia se trasluce en la amplia definici\u00f3n nacional del concepto, tanto en la ley de 2007 como en su actualizaci\u00f3n. Abarca el suministro de agua potable, cloacas, la limpieza urbana, el manejo de los residuos s\u00f3lidos y el drenaje de aguas pluviales. \u201cSe trata de una denominaci\u00f3n espec\u00edficamente brasile\u00f1a, que tiene sentido, pero que no se usa en otros pa\u00edses\u201d, se\u00f1ala Heller. \u201cLo que tienen en com\u00fan esas dimensiones es que son intervenciones sobre el entorno f\u00edsico, con miras a promover la salud\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Si se tiene en cuenta el volumen de agua tomada de las fuentes naturales, el de los residuos cloacales producidos diariamente y la necesidad de construir represas y redes de distribuci\u00f3n por ca\u00f1er\u00edas, el saneamiento est\u00e1 directamente vinculado con el medio ambiente. El suministro de agua tiene relaci\u00f3n directa con el manejo de los recursos h\u00eddricos y la recolecci\u00f3n de aguas pluviales constituye un elemento que vincula al saneamiento con el urbanismo. Esta conjunci\u00f3n de aspectos hace del saneamiento \u201cel mayor avance en salud p\u00fablica del \u00faltimo siglo\u201d, tal como se expresa en el libro editado por los investigadores Rita de C\u00e1ssia Franco R\u00eago y Maur\u00edcio Lima Barreto, ambos de la Universidad Federal de Bah\u00eda, y Cristina Larrea-Killinger, de la Universidad de Barcelona.<\/p>\n<p>Aunque parezca evidente, el v\u00ednculo entre saneamiento y salud p\u00fablica ha sido m\u00e1s estrecho: a comienzos del siglo XX, el m\u00e9dico sanitarista Geraldo Hor\u00e1cio de Paula Souza, quien se doctor\u00f3 en la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, trabajaba en el Instituto de Higiene de S\u00e3o Paulo, que se encargaba de planificar los sistemas de agua potable y alcantarillado a partir de la salud p\u00fablica, relata la soci\u00f3loga Cristina de Campos, de la Universidade S\u00e3o Judas Tadeu, de S\u00e3o Paulo. La planificaci\u00f3n operaba sobre dos ejes: por un lado, los m\u00e9dicos sanitaristas; por otro, los ingenieros. \u201cEsos profesionales se desempe\u00f1aban en campos muy amplios: desde el control del agua y el alcantarillado en las ciudades hasta el monitoreo de las enfermedades en el territorio del estado\u201d, resume De Campos.<\/p>\n<p>Posteriormente, el panorama se invirti\u00f3. \u201cEl campo de la ingenier\u00eda se hizo cargo del tema de la gesti\u00f3n h\u00eddrica como algo de su competencia exclusiva. Ese campo no se abri\u00f3 al di\u00e1logo con otros, como la ecolog\u00eda, sino a trav\u00e9s de la presi\u00f3n que ejercieron movimientos sociales emergentes\u201d, dice la economista Norma Valencio, vicecoordinadora del N\u00facleo de Estudios e Investigaciones Sociales en Desastres de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (Neped-UFSCar). Ese fue el per\u00edodo de las grandes represas y estaciones de tratamiento, que buscaban formas de abastecer a las metr\u00f3polis que crec\u00edan r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n empez\u00f3 a cambiar nuevamente en las \u00faltimas d\u00e9cadas, con el afianzamiento de las investigaciones interdisciplinarias que profundizan el v\u00ednculo entre los diferentes aspectos del saneamiento. Las circunstancias hist\u00f3ricas tambi\u00e9n fueron determinantes, dado que uno de los efectos contemplados del calentamiento del planeta es el aumento de los episodios de estr\u00e9s h\u00eddrico, lo que hace de la crisis ambiental el principal tel\u00f3n de fondo para la legislaci\u00f3n concerniente al saneamiento.<\/p>\n<p>La crisis clim\u00e1tica est\u00e1 presente constantemente en las p\u00e1ginas del Plansab, que promueve la articulaci\u00f3n con el Plan Nacional de Adaptaci\u00f3n al Cambio Clim\u00e1tico (PNA). El propio Plansab incluye en una lista de los paradigmas del saneamiento en el sigloXXI \u201cla sostenibilidad, la gesti\u00f3n integral de las aguas urbanas, el saneamiento ecol\u00f3gico, el reciclado y la lucha contra los cambios clim\u00e1ticos globales\u201d. Una de sus metas consiste en \u201creducir significativamente\u201d para 2030 la cifra de muertes por cat\u00e1strofes ligadas al clima.<\/p>\n<p>En efecto, las inundaciones y los deslizamientos del terreno ser\u00e1n m\u00e1s frecuentes y, simult\u00e1neamente, las sequ\u00edas y la merma del flujo h\u00eddrico ser\u00e1n habituales, generando nuevos retos para la gesti\u00f3n del suministro de agua y alcantarillado. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) estima que dentro de cinco a\u00f1os, la mitad de la poblaci\u00f3n mundial vivir\u00e1 en \u00e1reas bajo un pronunciado estr\u00e9s h\u00eddrico. En vista de este escenario, la exigencia a la que se ver\u00e1n sometidos los proveedores de los servicios de saneamiento, tanto privados como p\u00fablicos, se vislumbra m\u00e1s intensa. \u201cLa din\u00e1mica, tanto de las relaciones socioambientales como sociopol\u00edticas, apunta que sobrevendr\u00e1n y se expandir\u00e1n crisis que se consideraban por separado\u201d, advierte Valencio. \u201cEstamos experimentando un desastre a escalas m\u00faltiples. Me temo que la crisis h\u00eddrica venga a empeorar el panorama\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigaciones apuntan que el atraso del saneamiento en Brasil perjudica la salud y va en contra de la racionalidad econ\u00f3mica","protected":false},"author":613,"featured_media":370019,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[294,329,330],"coauthors":[1619],"class_list":["post-370448","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-economia-es","tag-salud-publica","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario","keywords-pandemia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370448","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=370448"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370448\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":370450,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370448\/revisions\/370450"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/370019"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=370448"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=370448"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=370448"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=370448"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}