{"id":371679,"date":"2021-01-06T16:30:30","date_gmt":"2021-01-06T19:30:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=371679"},"modified":"2021-01-08T15:58:46","modified_gmt":"2021-01-08T18:58:46","slug":"los-efectos-del-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-efectos-del-covid-19\/","title":{"rendered":"Los efectos del covid-19"},"content":{"rendered":"<p>Al cabo de casi nueve meses desde el comienzo de la pandemia, el conocimiento acumulado sobre el agente causal del covid-19, el nuevo coronavirus (Sars-CoV-2), indica que sus efectos delet\u00e9reos en el organismo humano pueden ser mayores y m\u00e1s duraderos de lo que se pensaba. El covid-19, que en principio hab\u00eda sido descrito como una neumon\u00eda algo m\u00e1s grave y con s\u00edntomas severos entre los contagiados, actualmente es considerado por m\u00e9dicos e investigadores como una enfermedad con un espectro m\u00e1s amplio de manifestaciones cl\u00ednicas, capaz de desencadenar un proceso inflamatorio generalizado, similar al que ocasiona la sepsis. \u201cLos pulmones constituyen el punto de partida de la infecci\u00f3n\u201d, resalta la pat\u00f3loga Marisa Dolhnikoff, coordinadora de un equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP) que est\u00e1 realizando autopsias de pacientes fallecidos a causa del covid-19. \u201cSabemos que el virus puede infectar c\u00e9lulas de otros \u00f3rganos, tales como el coraz\u00f3n, los ri\u00f1ones y el sistema nervioso central\u201d.<\/p>\n<p>En vista de eso, y de los casos cl\u00ednicos atendidos por investigadores de diversos pa\u00edses, comenz\u00f3 a llamar la atenci\u00f3n la posibilidad de que, en una parte de los casos, algunos de los s\u00edntomas de esta afecci\u00f3n pueden persistir durante largos per\u00edodos tras superarse la fase aguda de la enfermedad. El riesgo de desarrollar lo que denominan como s\u00edndrome pos-covid-19 se extender\u00eda a las personas con manifestaciones graves y moderadas de la enfermedad. La lista de s\u00edntomas remanentes es extensa y variada. Incluye fatiga, taquicardia, disnea, dolores articulares, p\u00e9rdida persistente del olfato y del gusto y dificultad de concentraci\u00f3n. \u201cTengo pacientes que se curaron hace meses y a\u00fan no han recuperado el sentido del gusto; otros perdieron el olfato\u201d, comenta la neum\u00f3loga Margareth Dalcolmo, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en R\u00edo de Janeiro. Ella misma, recuperada de la enfermedad hace dos meses, a\u00fan sufre neuropat\u00edas perif\u00e9ricas como el adormecimiento de las manos.<\/p>\n<p>Estudios recientes tambi\u00e9n sugieren que el covid-19 pueden generar complicaciones m\u00e1s graves e incluso propiciar el surgimiento de otras enfermedades, tales como la diabetes, cuando el organismo no metaboliza de manera eficiente las mol\u00e9culas de az\u00facar (glucosa) en la sangre. Este escenario que plantean los investigadores es preocupante y pone en duda la noci\u00f3n de que todas aquellas personas que se libraron del nuevo coronavirus \u2013hasta ahora son m\u00e1s de 16 millones en todo el mundo, de las cuales 3 millones son de Brasil\u2013 pueden considerarse efectivamente curadas por haber sobrevivido a la infecci\u00f3n. \u201cDe igual manera, es posible que el n\u00famero de muertos sea, indirectamente, mucho mayor que el estimado\u201d, sostiene el infect\u00f3logo Marcus Vin\u00edcius Lacerda, de la Fundaci\u00f3n de Medicina Tropical Dr. Heitor Vieira Dourado, en Manaos (estado de Amazonas). \u201cMuchos pacientes que se recuperaron del covid-19 y salieron del hospital pueden morir tiempo despu\u00e9s a causa de las complicaciones relacionadas con la infecci\u00f3n. Esas defunciones no se contabilizar\u00e1n dentro de las cifras de la pandemia, aunque est\u00e9n relacionadas con ella\u201d.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-tratamiento-posible\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El tratamiento posible<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-incertidumbre-acerca-de-la-inmunidad-colectiva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La incertidumbre acerca de la inmunidad colectiva<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nuevos-brios-en-la-filantropia-cientifica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Nuevos br\u00edos en la filantrop\u00eda cient\u00edfica<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-disparidad-entre-la-investigacion-y-el-tratamiento-dental\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La disparidad entre la investigaci\u00f3n y el tratamiento dental<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>A\u00fan no hay estad\u00edsticas capaces de suministrar un panorama claro acerca de este nuevo cap\u00edtulo de la pandemia. Tambi\u00e9n es dif\u00edcil estimar el riesgo de que un paciente desarrolle s\u00edntomas persistentes luego de superar la fase aguda del covid-19 o incluso por cu\u00e1nto tiempo pueden perdurar. Los cient\u00edficos tambi\u00e9n desconocen cu\u00e1les ser\u00edan los factores relacionados con un mayor o menor riesgo de que una persona afectada por el nuevo coronavirus desarrolle complicaciones m\u00e1s graves luego de la infecci\u00f3n. Los estudios que monitorean la salud de los individuos considerados curados de la enfermedad en su mayor\u00eda est\u00e1n en curso o en fase inicial de desarrollo. No es casual que las evidencias principales de los efectos de la infecci\u00f3n a largo plazo surjan de trabajos que se llevan a cabo en los pa\u00edses afectados en forma precoz por la pandemia, entre diciembre de 2019 y febrero de 2020, como por ejemplo, Italia. Un estudio publicado en julio en la revista <em>Journal of the American Medical Association <\/em>(JAMA) constat\u00f3 que el 87,4% de los pacientes de un grupo de 143 personas que hab\u00edan sido internadas con covid-19 en un hospital de Roma a\u00fan exhib\u00edan s\u00edntomas dos meses despu\u00e9s de haber sido dados de alta.<\/p>\n<p>El problema principal que detectaron los investigadores fue la dificultad para respirar o disnea. Esta complicaci\u00f3n es el resultado de la formaci\u00f3n de fibrosis, es decir, de peque\u00f1as cicatrices en el tejido pulmonar, que tornan al \u00f3rgano menos flexible, lo que puede comprometer su capacidad para realizar los intercambios gaseosos y oxigenar al resto de los tejidos del cuerpo. La formaci\u00f3n de fibrosis pulmonares ser\u00eda m\u00e1s frecuente en los casos m\u00e1s graves de la enfermedad, en funci\u00f3n de la acci\u00f3n directa del virus o bien por un efecto indirecto, como consecuencia de una respuesta inflamatoria descontrolada en la zona afectada. Las fibrosis tambi\u00e9n pueden aparecer debido al tiempo que esos pacientes pasaron en las UTI respirando con ayuda de ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica. \u201cEl riesgo de formaci\u00f3n de fibrosis en los pulmones puede variar seg\u00fan la edad del paciente, la presencia de enfermedades pulmonares preexistentes o incluso factores gen\u00e9ticos individuales\u201d, explica Dolhnikoff. \u201cSea como sea, lo que est\u00e1 claro es que una parte de la poblaci\u00f3n afectada podr\u00e1 desarrollar esas cicatrices, que probablemente tendr\u00e1n impacto en su calidad de vida\u201d.<\/p>\n<p>Las complicaciones a largo plazo tambi\u00e9n pueden extenderse m\u00e1s all\u00e1 de los pulmones. En Alemania, en un estudio publicado en julio en la revista <em>Jama Cardiology<\/em> fueron evaluados 100 pacientes con edades comprendidas entre 45 y 53 a\u00f1os. Todos se recuperaron del covid-19. Sin embargo, unas 10 semanas despu\u00e9s del diagn\u00f3stico de la enfermedad, el 78% hab\u00eda desarrollado anomal\u00edas card\u00edacas a causa de inflamaciones en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_371211\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371211 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-1-1140-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-1-1140-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-1-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Kika Carvalho<\/span><\/a> Los estudios sugieren que el nuevo coronavirus ser\u00eda capaz de invadir y da\u00f1ar diferentes C\u00c9LULAS NEURONALES, tales como astrocitos y neuronas, causando una inflamaci\u00f3n que puede derivar en una agitaci\u00f3n psicomotriz, delirios y alucinaciones meses despu\u00e9s de la fase aguda de la enfermedad<span class=\"media-credits\">Kika Carvalho<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Brasil, hay al menos dos estudios en curso que apuntan a evaluar a pacientes que sobrevivieron a la enfermedad y mapear su impacto sobre la salud a largo plazo. Uno de ellos involucra al equipo de Marcus Lacerda. En el mes de julio, los investigadores comenzaron a reunir datos de 800 pacientes que fueron dados de alta en hospitales de Manaos luego del que los test dieran negativos para la enfermedad. \u201cRegistraremos a aquellos que fallecieron fuera del hospital e identificaremos las causas de su muerte\u201d, explica. La idea es calcular la incidencia de determinados problemas de salud en pacientes considerados curados y comparar esas cifras con las de aquellos que no tuvieron covid-19. \u201cPor otra parte, identificaremos a las personas vivas que desarrollaron alg\u00fan tipo de secuela e intentaremos establecer posibles nexos entre la afecci\u00f3n y las complicaciones adquiridas\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en julio, el equipo del m\u00e9dico Augusto C\u00e9sar de Oliveira, del Instituto de Infectolog\u00eda Em\u00edlio Ribas, en S\u00e3o Paulo, dio comienzo a un estudio que involucra a los hospitales Albert Einstein y S\u00edrio-Liban\u00eas, en la capital paulista, y al Hospital General de Fortaleza, en el estado de Cear\u00e1. El objetivo consiste en evaluar la incidencia de disfunciones neurol\u00f3gicas a largo plazo en pacientes afectados por el Sars-CoV-2. \u201cVamos a evaluarlos a lo largo de los pr\u00f3ximos seis meses\u201d, explica el investigador. De Oliveira relata que desde el comienzo de la pandemia los informes cl\u00ednicos apuntaban una alta incidencia de cefaleas y cierto nivel de confusi\u00f3n mental en los individuos afectados. \u201cSupon\u00edamos que eso estaba asociado a la fase aguda de la enfermedad, pero es sorprendente la cantidad de manifestaciones neurol\u00f3gicas luego de que los pacientes se han curado\u201d.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico cita un caso en particular: una mujer de mediana edad, sin enfermedades preexistentes, que se contagi\u00f3 el nuevo coronavirus y desarroll\u00f3 un cuadro moderado de la enfermedad. \u201cSe cur\u00f3, pero cuatro meses despu\u00e9s de los primeros s\u00edntomas empez\u00f3 a manifestar alteraciones cognitivas y conductuales, tales como lapsus de memoria, dificultades para concentrarse y agitaci\u00f3n\u201d, relata el investigador. En el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo de la paciente, que ba\u00f1a y protege al cerebro, se hallaron muestras del Sars-CoV-2, lo que \u201csugiere que el virus no solo es capaz de invadir el sistema nervioso, sino que logra permanecer en \u00e9l durante cierto tiempo, incluso luego de que hayan desaparecido los s\u00edntomas principales de la enfermedad\u201d. Seg\u00fan el m\u00e9dico Jorge Casseb, investigador del Instituto de Medicina Tropical de S\u00e3o Paulo (IMT) de la USP y subcoordinador del proyecto, \u201cesas secuelas pueden causar lesiones potencialmente graves a lo largo de la vida de los pacientes\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_371215\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371215 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-2-1140-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-2-1140-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-2-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Kika Carvalho<\/span><\/a> El Sars-CoV-2 tambi\u00e9n puede infectar a las c\u00e9lulas que revisten la pared interna de los vasos sangu\u00edneos, provocando alteraciones en el mecanismo de coagulaci\u00f3n, conduciendo a un cuadro de hipercoagulaci\u00f3n, con la formaci\u00f3n de trombos que pueden causar infartos y hemorragias en el CORAZ\u00d3N<span class=\"media-credits\">Kika Carvalho<\/span><\/p><\/div>\n<p>Dalcolmo, de la Fiocruz, viene observando casos similares en su consultorio privado. \u201cTengo pacientes que se curaron, pero al cabo de casi un mes desarrollaron meningoencefalitis, una inflamaci\u00f3n que afecta al cerebro y las meninges, las membranas que lo envuelven\u201d. A algunos incluso se les realiz\u00f3 el test RT-PCR, la prueba est\u00e1ndar para el diagn\u00f3stico del covid-19 a partir de muestras de sus secreciones respiratorias. El test no detect\u00f3 muestras del virus en el organismo. De cualquier manera, tiempo despu\u00e9s, los pacientes segu\u00edan teniendo los mismos s\u00edntomas adquiridos en el curso de la enfermedad o incluso desarrollaron complicaciones m\u00e1s graves.<\/p>\n<p>Las situaciones registradas por De Oliveira y Dalcolmo plantean una duda importante: los pacientes con s\u00edntomas persistentes o complicaciones m\u00e1s graves, \u00bftodav\u00eda tienen el virus en su organismo meses despu\u00e9s de la fase aguda de la infecci\u00f3n? Aparentemente no existe un patr\u00f3n. Algunos a\u00fan lo tienen, aunque en proporciones menores, otros no. Algunos expertos incluso sugieren la posibilidad de que el RT-PCR no logre detectar la presencia del virus en otras partes del cuerpo, como en el sistema nervioso, por ejemplo, donde el impacto del virus puede derivar en la aparici\u00f3n de otras enfermedades. En el mes de julio, Lacerda y su equipo describieron el caso de un adolescente de Manaos, que al infectarse con el nuevo coronavirus desarroll\u00f3 el s\u00edndrome de Guillain-Barr\u00e9. Ese trastorno inmunol\u00f3gico causa la destrucci\u00f3n de la mielina, la sustancia que envuelve a los nervios, provocando debilidad muscular y que, en los casos graves, lleva a una par\u00e1lisis total de los miembros e incluso a la muerte.<\/p>\n<p>Todas esas complicaciones, en parte, estar\u00edan relacionadas con la versatilidad del virus para invadir diferentes tipos de c\u00e9lulas. Al igual que una llave que calza en una cerradura, el Sars-CoV-2 utiliza su prote\u00edna S (en referencia a <em>spike<\/em> o esp\u00edcula), para unirse a la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) en la superficie de las c\u00e9lulas que recubren los pulmones. \u201cSucede que las c\u00e9lulas del coraz\u00f3n, del sistema nervioso y de varios otros \u00f3rganos tambi\u00e9n producen expresi\u00f3n de la ACE2, de modo tal que pr\u00e1cticamente todos los tejidos son vulnerables\u201d, explica el biom\u00e9dico Marcelo Mori, del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad de Campinas (IB-Unicamp). \u201cAl invadir las c\u00e9lulas, el virus comienza a multiplicarse\u201d, a\u00f1ade el bioqu\u00edmico Jos\u00e9 Carlos Alves-Filho, de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la USP (FMRP-USP). \u201cLuego de alcanzar cierta cantidad de copias, el virus rompe la membrana de la c\u00e9lula y la destruye para infectar a otras c\u00e9lulas y repetir el proceso\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_371219\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371219 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-3-1140-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-3-1140-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/018-023_covid_sintomas_295-3-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Kika Carvalho<\/span><\/a> El virus puede infectar a c\u00e9lulas del P\u00c1NCREAS y del H\u00cdGADO, que controlan los niveles de glucosa (az\u00facar) en la sangre, causando en algunos casos enfermedades como la diabetes<span class=\"media-credits\">Kika Carvalho<\/span><\/p><\/div>\n<p>Eso se extiende a los monocitos, las c\u00e9lulas que el sistema inmunol\u00f3gico produce en la m\u00e9dula \u00f3sea. Una vez liberadas en el torrente sangu\u00edneo, estas migran hacia los tejidos y se diferencian en macr\u00f3fagos, c\u00e9lulas de defensa que detectan y engloban part\u00edculas y microorganismos extra\u00f1os al cuerpo. En un estudio publicado en julio en la revista <em>Cell Metabolism<\/em>, Mori y otros cient\u00edficos del grupo de trabajo contra el covid-19 en la Unicamp verificaron que el Sars-CoV-2 se multiplica en forma m\u00e1s acelerada dentro de esas c\u00e9lulas en los casos de pacientes con alto contenido de glucosa en sangre. Las c\u00e9lulas utilizan la glucosa para producir energ\u00eda. \u201cEn este caso, sin embargo, lo que ocurre es como si el virus la utilizase para replicarse con mayor rapidez dentro de los monocitos\u201d, subraya el investigador. En respuesta a la carga viral en aumento, los monocitos liberan grandes cantidades de prote\u00ednas (citoquinas) que empeoran la respuesta inflamatoria y, por consiguiente, el cuadro de la enfermedad.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno ayudar\u00eda a explicar por qu\u00e9 el covid-19 es m\u00e1s grave en los individuos con diabetes, que exhiben niveles elevados de glucosa en la sangre. Sin embargo, en los \u00faltimos meses los investigadores han observado cada vez m\u00e1s casos de pacientes sin historial de esa enfermedad que empezaron a registrar un aumento de los niveles de glucosa luego de contraer el nuevo coronavirus. Una de las explicaciones que Mori ha sugerido apunta que el virus infecta a las c\u00e9lulas del p\u00e1ncreas, del h\u00edgado y del tejido adiposo que controlan los niveles de glucosa. A\u00fan no se ha podido establecer una relaci\u00f3n de causalidad entre estos fen\u00f3menos, pero los expertos no descartan que el covid-19, en algunos casos, conduzca al surgimiento de diabetes.<\/p>\n<p>Otro aspecto de la infecci\u00f3n provocada por el nuevo coronavirus que preocupa a m\u00e9dicos y cient\u00edficos lo constituyen las complicaciones derivadas de la formaci\u00f3n excesiva de co\u00e1gulos en la sangre (trombos). La formaci\u00f3n de trombos puede causar problemas serios dependiendo de d\u00f3nde se alojen. Suelen formarse en los vasos profundos de las piernas o de la pelvis y pueden viajar hasta los pulmones. Los co\u00e1gulos que se originan en los vasos del cuello y del t\u00f3rax pueden llegar al interior del cerebro y, de no disolv\u00e9rselos con medicamentos, pueden causar necrosis en parte de estos \u00f3rganos e incluso la muerte de la persona por falta de oxigenaci\u00f3n. En las m\u00e1s de 60 autopsias que realizaron en la FM-USP, Dolhnikoff y su equipo detectaron varios trombos en peque\u00f1as arterias pulmonares de la mayor\u00eda de los pacientes fallecidos por covid-19. En las autopsias que realiz\u00f3 el equipo de Lacerda observaron lo mismo en el cerebro y el coraz\u00f3n de las v\u00edctimas de la enfermedad en Manaos.<\/p>\n<p>Se estima que esto ser\u00eda una consecuencia de la infecci\u00f3n por el Sars-CoV-2 en las c\u00e9lulas que tapizan la pared interna (el endotelio) de los vasos sangu\u00edneos. En muchos pacientes, esta invasi\u00f3n provoca una serie de alteraciones en el mecanismo de coagulaci\u00f3n de la sangre, induciendo el desarrollo de un cuadro de hipercoagulaci\u00f3n, con la formaci\u00f3n de trombos que pueden causar infartos y hemorragias en el coraz\u00f3n y en el cerebro (<em><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-tratamiento-posible\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">lea el informe<\/a><\/em>). \u201cLas secuelas de estas complicaciones son las mismas de cualquier accidente vascular\u201d, dice De Oliveira, del Instituto Em\u00edlio Ribas.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas de la infecci\u00f3n causada por el nuevo coronavirus y las complicaciones subsiguientes estar\u00edan relacionados con otro fen\u00f3meno importante. En muchos casos, el virus provoca una respuesta inflamatoria intensa y sist\u00e9mica, desencadenada por las citoquinas. \u201cEsta reacci\u00f3n exacerbada del sistema inmunol\u00f3gico ante la presencia del virus hace que las c\u00e9lulas de defensa ataquen parte del tejido sano cercano al \u00e1rea afectada, potenciando los da\u00f1os en el \u00f3rgano acometido y comprometiendo sus funciones\u201d, explica Alves-Filho. Es como si hubiera una lucha entre el paciente y su sistema inmunol\u00f3gico. Esa contienda, en algunos casos, transcurre en \u00f3rganos vitales, como los ri\u00f1ones, por ejemplo, afectando su capacidad de filtrar la sangre. \u201cLa incidencia de lesiones renales agudas en pacientes internados con covid-19 es de un 36%\u201d, resalta la bioqu\u00edmica Adriana Girardi, del Hospital de Cl\u00ednicas de la FM-USP. Seg\u00fan ella, en los casos que evolucionan hacia un cuadro m\u00e1s grave de la enfermedad y son internados en UTI, ese porcentaje llega al 90%. \u201cDos de mis pacientes ahora necesitan someterse a hemodi\u00e1lisis y, probablemente, esta situaci\u00f3n es definitiva\u201d, comenta Dalcolmo.<\/p>\n<p>No se sabe por qu\u00e9 el sistema inmunol\u00f3gico de algunos act\u00faa de manera tan acentuada mientras que en otros lo hace en forma localizada en las c\u00e9lulas infectadas. Es posible que esto tenga que ver, entre otros factores, con la constituci\u00f3n gen\u00e9tica de cada individuo o con la presencia de enfermedades preexistentes, que exponen constantemente al sistema inmunol\u00f3gico a las mol\u00e9culas inflamatorias. Esta situaci\u00f3n puede comprometer la capacidad de defensa del organismo contra otras enfermedades, como en el caso del covid-19. \u201cAquellos que requieren internaci\u00f3n en UTI corren riesgos de contraer infecciones bacterianas secundarias, que tienden a exacerbar a\u00fan m\u00e1s la respuesta inflamatoria del organismo\u201d, resalta Alves-Filho. \u201cEstamos conociendo la enfermedad a medida que se va propagando. Es como querer cambiar la rueda de un auto en movimiento\u201d, lo resume Dolhnikoff.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Manifestaciones neurol\u00f3gicas agudas asociadas al virus Sars-CoV-2 (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106446\/manifestacoes-neurologicas-agudas-associadas-ao-virus-sars-cov-2\/?q=20\/05984-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 20\/05984-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jorge Sim\u00e3o do Ros\u00e1rio Casseb (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 169.100,60.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> An\u00e1lisis de la anfiregulina como biomarcador pron\u00f3stico de la gravedad y su participaci\u00f3n en la fisiopatolog\u00eda del covid-19 (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106397\/avaliacao-da-anfiregulina-como-biomarcador-prognostico-de-gravidade-e-sua-participacao-na-fisiopatol\/?q=20\/05211-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 20\/05211-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jos\u00e9 Carlos Farias Alves-Filho (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 145.386,25.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Estudio sobre factores de riesgo asociados a la mayor gravedad del COVID-19 y mapeo de las v\u00edas metab\u00f3licas necesarias para la respuesta anti-Sars-CoV-2 (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106215\/estudo-sobre-fatores-de-risco-associados-a-maior-gravidade-a-covid-19-e-mapeamento-de-vias-metabolic\/?q=20\/04579-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 20\/04579-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Pedro Manoel Mendes de Moraes Vieira (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 157.631,00.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nPuntmann, V. O. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamacardiology\/fullarticle\/2768916\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Outcomes of cardiovascular magnetic resonance imaging in patients recently recovered from coronavirus disease 2019 (Covid-19)<\/a>. <strong>Jama Cardiology<\/strong>. 27 jul. 2020.<br \/>\nCodo, A. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.cell.com\/cell-metabolism\/pdf\/S1550-4131(20)30365-X.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Elevated glucose levels favor Sars-CoV-2 infection and monocyte response through a HIF-1\u03b1\/glycolysis-dependent axis<\/a>. <strong>Cell Metabolism<\/strong>. 17 jul. 2020.<br \/>\nFrank, C. H. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/tropej\/fmaa044\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Guillain\u2013Barr\u00e9 Syndrome associated with Sars- CoV-2 infection in a pediatric patient<\/a>. <strong>Journal of Tropical Pediatrics<\/strong>. 12 jul. 2020.<br \/>\nCarf\u00ec, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jama\/fullarticle\/2768351\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Persistent symptoms in patients after acute Covid-19<\/a>. <strong>Jama<\/strong>. n. 324, v. 6. p. 603-605. 9 jul. 2020.<br \/>\nDuarte-Neto N. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7280721\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pulmonary and systemic involvement of COVID-19 assessed by ultrasound-guided minimally invasive autopsy<\/a>. <strong>Histopathology<\/strong>. may. 2020.<br \/>\nDolhnikoff M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1111\/jth.14844\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pathological evidence of pulmonary thrombotic phenomena in severe Covid-19<\/a>. <strong>J Thromb Haemost<\/strong>. n. 18, v. 6. p. 1517-1519. abr. 2020<br \/>\nZhang, P. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41413-020-0084-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Long-term bone and lung consequences associated with hospital-acquired severe acute respiratory syndrome: a 15-year follow-up from a prospective cohort study<\/a>. <strong>Bone Research<\/strong>. 14 feb. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Meses despu\u00e9s de haber superado la fase aguda de la enfermedad, algunos pacientes a\u00fan enfrentan complicaciones persistentes en los pulmones, el coraz\u00f3n o el cerebro","protected":false},"author":346,"featured_media":371207,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[305,316,329],"coauthors":[662],"class_list":["post-371679","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-fisiologia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica","position_at_home-sumario","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-covid-19-es-2","keywords-sars-cov-2-es","keywords-sars-cov-2-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=371679"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":373596,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371679\/revisions\/373596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/371207"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=371679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=371679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=371679"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=371679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}