{"id":371705,"date":"2021-01-06T18:22:08","date_gmt":"2021-01-06T21:22:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=371705"},"modified":"2021-01-06T19:58:18","modified_gmt":"2021-01-06T22:58:18","slug":"el-miedo-a-la-indiferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-miedo-a-la-indiferencia\/","title":{"rendered":"El miedo a la indiferencia"},"content":{"rendered":"<p>En su af\u00e1n por producir conocimiento trascendente, los cient\u00edficos suelen inquietarse a medida que pasa el tiempo y aquel art\u00edculo al cual abocaron grandes esfuerzos y entusiasmo no recibe menciones en las referencias de <em>papers<\/em> de otros autores. Esa preocupaci\u00f3n se justifica, ya que la cantidad de citas que acumula un art\u00edculo se toma como una buena medida de su impacto. Una cifra elevada indicar\u00eda que su contribuci\u00f3n ha sido reconocida por la comunidad cient\u00edfica a punto tal de convertirse en par\u00e1metro para nuevos estudios. La idea de que los art\u00edculos sin citas son in\u00fatiles es puesta en tela de juicio en un trabajo que sali\u00f3 publicado en la edici\u00f3n de julio de la revista <em>Scientometrics<\/em>. Dicho estudio, cuya autor\u00eda les pertenece a los investigadores Jianhua Hou y Jiantao Ye, de la Escuela de Gesti\u00f3n de la Informaci\u00f3n de la Universidad Sun Yat-Sen, en Guangzhou, China, analiz\u00f3 1.068 documentos divulgados entre 2006 y 2014 en la prestigiosa revista cient\u00edfica <em>PLOS ONE<\/em>, que no hab\u00edan recibido ni siquiera una cita cinco a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ye y Hou verificaron que, a pesar de ese bajo rendimiento, los art\u00edculos sin citas igual hab\u00edan tenido repercusi\u00f3n, algo que puede medirse a partir de la lectura de su contenido \u2013<em>PLOS ONE<\/em> es una revista de acceso abierto\u2013, mediante el recuento de sus descargas en internet y el registro de esos <em>papers<\/em> en herramientas acad\u00e9micas, tales como Mendeley y CiteULike, e incluso por la discusi\u00f3n sobre sus resultados, ya sea en el espacio destinado a comentarios en la propia revista, o bien en redes sociales, como por ejemplo Facebook, Twitter y Wikipedia. La repercusi\u00f3n de los art\u00edculos sin citas en esos medios se compar\u00f3 con la de 586 art\u00edculos altamente citados, publicados en esa misma revista y en aquel mismo per\u00edodo. La conclusi\u00f3n indic\u00f3 que entre los que nunca fueron citados, el 1% con la tasa m\u00e1s alta de lectura, descargas y debates tuvo un rendimiento mejor en esos temas que el 31% de los art\u00edculos altamente citados. \u201cEstos art\u00edculos sin citas influyen en las plataformas de los medios sociales\u201d, escribieron los autores.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 hay <em>papers<\/em> que no reciben citas representa un reto que los cient\u00edficos tratan de comprender y se ha convertido en un tema de investigaci\u00f3n en el campo de la cientometr\u00eda, la disciplina que estudia los aspectos cuantitativos de la ciencia. Los trabajos sobre el tema revelan un panorama repleto de matices. De hecho, hay una gran cantidad de art\u00edculos que no son citados simplemente porque carecen de calidad u originalidad. Un estudio archivado en diciembre de 2019 en el repositorio de <em>preprints<\/em> arXiv evalu\u00f3 una muestra de estudios publicados en 2014 en 250 revistas cient\u00edficas tildadas como \u201cdepredadoras\u201d, aquellas que no cuentan con un proceso de revisi\u00f3n por pares aut\u00e9ntico y tan solo publican art\u00edculos a cambio de un pago. Seg\u00fan ese trabajo, elaborado por investigadores de la Escuela de Econom\u00eda Hanken y de la Universidad de Tampere, en Finlandia, seis de cada diez art\u00edculos de las revistas depredadoras no hab\u00edan sumado citas cinco a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido publicados. Ese resultado se compar\u00f3 con 250 documentos seleccionados al azar en la base Scopus, compuesta por peri\u00f3dicos cient\u00edficos que siguen est\u00e1ndares de calidad. En ese grupo de control, solo el 6% de los <em>papers<\/em> no fueron citados.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-0-tablet.jpg\" data-tablet_size=\"1900x1500\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-0-desktop.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-0-tablet.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-0-mobile.jpg\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Pero el conjunto de variables que conduce a que un art\u00edculo no tenga repercusi\u00f3n, aparentemente excede ampliamente el tema de la calidad. Los \u00edndices de ausencia de citas var\u00edan bastante entre los distintos campos del conocimiento y reflejan pr\u00e1cticas de comunicaci\u00f3n cient\u00edfica espec\u00edficas de cada disciplina. Un an\u00e1lisis realizado en 2018 por la revista <em>Times Higher Education <\/em>(<em>THE<\/em>) a partir de 10 mil art\u00edculos indexados en la base Scopus constat\u00f3 que las artes visuales y esc\u00e9nicas eran las \u00e1reas con el mayor n\u00famero de art\u00edculos sin citas, tan es as\u00ed que el 77% de los <em>papers<\/em> publicados en 2012, hasta 2017 no hab\u00edan sido citados. A continuaci\u00f3n, aparec\u00edan la literatura y la teor\u00eda literaria, con el 75%. En el extremo opuesto, tan solo el 3% de los art\u00edculos sobre la cat\u00e1lisis, una rama de la qu\u00edmica, no se hab\u00edan tornado una referencia para otros trabajos (<em>v\u00e9ase la infograf\u00eda<\/em>).<\/p>\n<p>Esta aparente desventaja de las artes y las humanidades tiene una justificaci\u00f3n conocida: su producci\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida se plasma en libros o cap\u00edtulos de libros y son ellos los que aparecen mencionados en las referencias. Tambi\u00e9n hay algunas \u00e1reas de las ciencias duras, como las ingenier\u00edas, que registran una cantidad significativa de art\u00edculos sin citas. \u201cEl fuerte de las ingenier\u00edas es fabricar artefactos y elaborar pruebas que se traducen en aplicaciones reales, algo que lleva tiempo y publicar no es lo prioritario\u201d, explic\u00f3 a <em>THE<\/em> el ingeniero industrial Frede Blaabjerg, de la Universidad de Aalborg, en Dinamarca. Seg\u00fan \u00e9l, las distintas vertientes de la ingenier\u00eda est\u00e1n constituidas por comunidades peque\u00f1as, y esto se plasma en un grupo limitado de investigadores que pueden llegar a citar un determinado art\u00edculo.<\/p>\n<p>Los <em>papers<\/em> que describen nuevas especies vivas se publican todos los a\u00f1os en gran cantidad y, por lo general, reciben pocas citas, algo que no les quita importancia. El bot\u00e1nico Michael MacRoberts, de la Universidad Estatal de Luisiana, en Estados Unidos, public\u00f3 en 2010 un art\u00edculo sobre las deficiencias en el an\u00e1lisis de citas en lo que se refiere a un trabajo de su autor\u00eda: la descripci\u00f3n de una especie de musgo en el estado de Texas. Esta cita de su propio hallazgo fue la \u00fanica que tuvo el trabajo de MacRoberts, pero el musgo est\u00e1 registrado en las enciclopedias de plantas y pas\u00f3 a formar parte de bancos de datos <em>online<\/em>, consolidando su contribuci\u00f3n al conocimiento. El odont\u00f3logo Sigmar de Mello Rode, presidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Editores Cient\u00edficos (Abec), afirma que la importancia atribuida a las citas se est\u00e1 redimensionando a medida que surgen indicadores de impacto alternativos. \u201cCuando un autor logra divulgar el conocimiento que produjo en las redes sociales y cient\u00edficas y, con ello, le aporta beneficios a la sociedad, la cantidad de citas que obtuvo podr\u00eda tener una importancia secundaria, aunque la m\u00e9trica tiene relevancia acad\u00e9mica\u201d, dice Rode, investigador en la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-1-tablet.jpg\" data-tablet_size=\"1900x1500\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-1-desktop.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-1-tablet.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/064-067_artigos-sem-citacao_295-1-mobile.jpg\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Las revistas de car\u00e1cter interdisciplinario suelen tener m\u00e1s citas, pero tambi\u00e9n influyen las caracter\u00edsticas del campo del conocimiento con el cual m\u00e1s se relacionan. Cient\u00edficos de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FSP-USP) analizaron en 2017 la frecuencia de los art\u00edculos sin citas en ocho revistas brasile\u00f1as del \u00e1rea de la salud p\u00fablica y notaron una gran disparidad entre ellas. El peri\u00f3dico con el \u00edndice m\u00e1s desfavorable fue aquel que era m\u00e1s cercano al \u00e1rea de las humanidades: <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancia, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/em>, publicado por la Casa de Oswaldo Cruz desde 1994. En la lista de los art\u00edculos publicados entre 2008 y 2012, el 58% no registraban citas tres a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido divulgados. En el otro extremo, la <em>Revista de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em> y los <em>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em>, m\u00e1s identificados con el campo de la biomedicina, registraron solamente un 6% de art\u00edculos no citados.<\/p>\n<p>El grupo sigue estudiando las razones que hacen que un art\u00edculo se erija o no en una referencia. En la investigaci\u00f3n doctoral de la nutricionista Milena Maria de Ara\u00fajo Lima Barbosa se est\u00e1n analizando los atributos de los art\u00edculos muy citados del \u00e1rea de la nutrici\u00f3n. Pudo verificarse, por ejemplo, que aquellos <em>papers<\/em> que son producto de proyectos financiados por agencias cient\u00edficas de fomento recabaron m\u00e1s citas que los que no reciben financiaci\u00f3n. \u201cProbablemente, ese factor le otorga credibilidad al art\u00edculo a la hora de elegirlo e indica que ese trabajo ya ha pasado por un control de calidad\u201d, dice la coordinadora del grupo, Angela M. Belloni Cuenca, investigadora de la FSP-USP y editora ejecutiva de la <em>Revista de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em>. Los art\u00edculos publicados por autores m\u00faltiples, con colaboraci\u00f3n internacional y en revistas interdisciplinarias, tambi\u00e9n reciben m\u00e1s citas. Tambi\u00e9n se observaron como factores ligados al bajo n\u00famero de citas a las generalidades en los t\u00edtulos de art\u00edculos, en donde solamente se informa el tema que se aborda, sin brindarle al lector una idea de cu\u00e1l fue la conclusi\u00f3n del estudio. Los res\u00famenes m\u00e1s largos fueron asociados a un mayor n\u00famero de citas, pero los autores subrayaron que: \u201cA la hora de redactar una s\u00edntesis es importante no desperdiciar palabras y elegir aquellas que pueden potenciar las chances de ubicar al art\u00edculo a trav\u00e9s de las herramientas de b\u00fasqueda ampliando su visibilidad en internet. Tambi\u00e9n ayuda evitar las repeticiones utilizando sin\u00f3nimos\u201d.<\/p>\n<p><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/042-045_ufrj-historia_295-2-tablet.jpg\" data-tablet_size=\"1900x1217\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/042-045_ufrj-historia_295-2-dekstop.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/042-045_ufrj-historia_295-2-tablet.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/042-045_ufrj-historia_295-2-mobile.jpg\" \/>\n  <\/picture><br \/>\nLos art\u00edculos publicados en acceso abierto suelen tener m\u00e1s citas que los disponibles en revistas por suscripci\u00f3n, pero esto solo es v\u00e1lido para los peri\u00f3dicos con buena reputaci\u00f3n, aquellos que figuran entre los que registran m\u00e1s citas en cada disciplina. Un estudio publicado en julio en la revista <em>Scientometrics<\/em> por investigadores espa\u00f1oles de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria revel\u00f3 que, entre las revistas de acceso abierto con alto impacto, existe efectivamente una mayor propensi\u00f3n a atraer citas que en los peri\u00f3dicos cient\u00edficos de acceso restringido. Pero esta ventaja no se observa en las publicaciones de acceso abierto con menor impacto, tal como es el caso de muchas de las revistas llamadas depredadoras.<\/p>\n<p>El origen de los art\u00edculos y el idioma en que est\u00e1n redactados constituyen factores decisivos para que un <em>paper<\/em> sea citado o no. Los trabajos en ingl\u00e9s, que es la lengua oficial de la ciencia, generalmente son m\u00e1s citados que los que est\u00e1n redactados en otros idiomas, as\u00ed como los que son de autores de los pa\u00edses centrales, tales como Estados Unidos y los de Europa, tienen m\u00e1s posibilidades de ser mencionados que los de otros pa\u00edses, como por ejemplo China, Rusia, la India y Brasil. \u201cSi las bases de datos internacionales incluyeran m\u00e1s peri\u00f3dicos con idiomas regionales, la cantidad de trabajos sin citas ser\u00eda mucho menor\u201d, le dijo a la revista <em>Nature<\/em> el cient\u00edfico de la informaci\u00f3n Vincent Larivi\u00e8re, de la Universidad de Montreal, en Canad\u00e1. Cuando se tiene la certeza absoluta de que un art\u00edculo no fue citado, esto por s\u00ed solo constituye un desaf\u00edo, ya que esa informaci\u00f3n queda registrada en forma particular en cada base de datos. En 2011, un estudio publicado en la revista <em>Journal of the Association for Information Science and Technology<\/em> estim\u00f3 que el 10% de los trabajos producidos por cient\u00edficos galardonados con el Nobel no recib\u00edan citas. Al a\u00f1o siguiente, el bi\u00f3logo checo Petr Heneberg, de la Universidad Charles, en Praga, analiz\u00f3 la producci\u00f3n indexada en la base Web of Science de 10 de los ganadores del premio y arrib\u00f3 a un \u00edndice mucho menor, de alrededor del 1,6%. Y cuando cotej\u00f3 los datos con los de la base Google Scholar el resultado fue una cifra a\u00fan inferior, del 0,3%.<\/p>\n<p>La idea de que parte de la producci\u00f3n cient\u00edfica no tiene impacto atribula a los investigadores desde el inicio de los a\u00f1os 1990, cuando un estudio de la revista <em>Science<\/em> estim\u00f3 en un 55% la cantidad de documentos publicados entre 1981 y 1985 que, cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, no hab\u00edan sido mencionados ni una vez. Sin embargo, la investigaci\u00f3n no solo inclu\u00eda art\u00edculos cient\u00edficos, sino tambi\u00e9n correspondencias, correcciones y res\u00famenes de encuentros cient\u00edficos publicados en peri\u00f3dicos cient\u00edficos y que no suelen ser citados. En 2017, Larivi\u00e8re vislumbr\u00f3 un marco m\u00e1s alentador. Verific\u00f3 que, de los 39 millones de art\u00edculos originales y de revisi\u00f3n publicados entre 1900 y el final de 2015 registrados en la base Web of Science, el 21% no hab\u00edan sido citados, la mayor\u00eda de ellos en revistas de escasa repercusi\u00f3n. En los peri\u00f3dicos conocidos y con buena reputaci\u00f3n, el \u00edndice era muy peque\u00f1o. Seg\u00fan el investigador, en las \u00faltimas d\u00e9cadas se observa una disminuci\u00f3n progresiva del n\u00famero de documentos sin citas, dado que internet hizo que sea m\u00e1s f\u00e1cil ubicar y citar art\u00edculos de importancia. Pero en opini\u00f3n del investigador, esto no significa necesariamente que la ciencia que se produce ahora tenga un mayor impacto. Con el crecimiento exponencial de la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, la cantidad de referencias en los art\u00edculos se ha multiplicado y se ha vuelto m\u00e1s probable recibir alguna cita.<\/p>\n<p>Para Sigmar Rode, la gran cantidad de art\u00edculos no citados tambi\u00e9n es el reflejo de una pr\u00e1ctica err\u00f3nea en el campo de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica, que radica en la desmesurada cantidad de peri\u00f3dicos en diversos campos del conocimiento que, por esa raz\u00f3n, suelen publicar trabajos que aportan escasas contribuciones novedosas y que no ser\u00e1n citados. Y menciona como ejemplo la revista de la cual fue editor durante varios a\u00f1os, <em>Brazilian Oral Research<\/em>, que fue el resultado de la fusi\u00f3n, en la d\u00e9cada de 1990, de tres publicaciones cient\u00edficas sobre odontolog\u00eda que editaban distintos grupos de la USP. \u201cLa fusi\u00f3n fue promovida por la Sociedad Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Odontol\u00f3gica, que dispon\u00eda de los recursos para patrocinar la nueva revista. Este tipo de debates suelen suscitarse en muchos grupos de revistas, pero generalmente se topan con el mismo problema: \u00bfqui\u00e9n renunciar\u00e1 a su publicaci\u00f3n para fusionarse con la del otro grupo?\u201d, plantea Rode. Para \u00e9l, es necesario separar a las revistas cient\u00edficas que desean competir a nivel internacional de aquellas cuyo prop\u00f3sito es hacer aportes de fuste, pero que solo les interesan a comunidades restringidas. \u201cEl mejor ejemplo de ello es la <em>Revista da Associa\u00e7\u00e3o Paulista dos Cirurgi\u00f5es Dentistas<\/em>, que desde hace a\u00f1os se ha erigido como una referencia porque divulga art\u00edculos en portugu\u00e9s sobre casos cl\u00ednicos dirigidos a los profesionales. La publicaci\u00f3n tiene gran repercusi\u00f3n entre los miles de odont\u00f3logos brasile\u00f1os, pero no est\u00e1 indexada en bases de datos internacionales ni mide su factor de impacto por medio de las citas que registra, porque eso no tiene nada que ver con su objetivo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores procuran entender por qu\u00e9 muchos art\u00edculos cient\u00edficos nunca son citados","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[98],"class_list":["post-371705","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=371705"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":373593,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371705\/revisions\/373593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=371705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=371705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=371705"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=371705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}