{"id":371719,"date":"2021-01-06T18:27:48","date_gmt":"2021-01-06T21:27:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=371719"},"modified":"2021-01-08T15:59:11","modified_gmt":"2021-01-08T18:59:11","slug":"la-revision-y-la-exposicion-del-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-revision-y-la-exposicion-del-pasado\/","title":{"rendered":"La revisi\u00f3n y la exposici\u00f3n del pasado"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos 20 a\u00f1os, el aumento de las solicitudes de repatriaci\u00f3n de objetos ha suscitado un debate acerca de la forma m\u00e1s apropiada para que los museos gestionen las colecciones que acumularon durante los procesos de colonizaci\u00f3n territorial. Motivado por los avances en los estudios poscoloniales y por el aumento de la visibilidad de las comunidades marginadas, dicho debate tropieza con el argumento que esgrimen fundamentalmente quienes tienen las piezas en su poder, de que las mismas estar\u00edan a mejor resguardo en las instituciones donde que se encuentran. Sin embargo, los investigadores ratifican la necesidad de repensar el uso y el acceso a esas colecciones, dando lugar a que los grupos a quienes les pertenecieron originariamente tambi\u00e9n participen de las decisiones al respecto del destino de las piezas.<\/p>\n<p>Las disputas referentes a la repatriaci\u00f3n y la restituci\u00f3n de objetos se plantean en tres escenarios principales, seg\u00fan explica el historiador Rodrigo Christofoletti, del Departamento de Historia de la Universidad Federal de Juiz de Fora (UFJF), en el estado de Minas Gerais. El m\u00e1s reciente alude al saqueo y al tr\u00e1fico ilegal de bienes culturales, una actividad que moviliza alrededor de 7 mil millones de d\u00f3lares anuales, seg\u00fan datos del Federal Bureau of Investigation (FBI) estadounidense. \u201cEn este caso, los pedidos de repatriaci\u00f3n se amparan en tratados internacionales, la mayor\u00eda de los cuales entraron en vigencia a partir de la d\u00e9cada de 1970\u201d, relata. Otro escenario que se reproduce desde la Antig\u00fcedad est\u00e1 relacionado con la apropiaci\u00f3n indebida de bienes culturales, que tuvo lugar en el marco de guerras y ocupaciones. \u201cEn tanto, los pedidos de repatriaci\u00f3n de objetos culturales apropiados en circunstancias coloniales o an\u00e1logas a las coloniales, tal como ocurre en los casos de los pueblos ind\u00edgenas u otras comunidades que no pudieron impedir el pillaje de su herencia material, son los que generan las mayores controversias\u201d, explica Christofoletti, quien coordina el Grupo de Investigaci\u00f3n del Patrimonio y Relaciones Internacionales de la UFJF. Seg\u00fan \u00e9l, desde mediados de la d\u00e9cada de 2000, las disputas al respecto de la conservaci\u00f3n del patrimonio cultural de grupos no europeos en poder de instituciones europeas se han multiplicado.<\/p>\n<p>En Brasil, los principales reclamos se refieren a artefactos ind\u00edgenas arrebatados entre 1500 y 1815. En 1987 hubo un caso emblem\u00e1tico, cuando, en di\u00e1logo con antrop\u00f3logos que trabajaban en sus territorios, los krah\u00f4s pidieron que se les restituyera un hacha que consideran sagrada y que formaba parte de la colecci\u00f3n del Museo Paulista de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Tras varios meses de negociaciones, la USP devolvi\u00f3 el objeto a trav\u00e9s de una concesi\u00f3n, mediante la cual el hacha sigue siendo propiedad del Museo Paulista hasta que el Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan) se expida sobre su estatus como Patrimonio Nacional, algo que a\u00fan no ha ocurrido. \u201cEl hacha la conservan en custodia los krah\u00f4s, en sus tierras del estado de Tocantins, y ha vuelto a su funci\u00f3n religiosa y social\u201d, informa Christofoletti.<\/p>\n<div id=\"attachment_371371\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371371 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-3-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-3-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-3-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">\u2009\u00a9The Trustees of the British Museum  <\/span><\/a> Los <em>Bronces de Ben\u00edn<\/em>, que forman parte de la colecci\u00f3n del Museo Brit\u00e1nico, figuran entre las restituciones m\u00e1s demandadas por \u00c1frica<span class=\"media-credits\">\u2009\u00a9The Trustees of the British Museum  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En el a\u00f1o 2000 hubo otro suceso significativo en el marco de la exposici\u00f3n <em>Redescoberta: 500 anos ou mais<\/em>, realizada en la ciudad de S\u00e3o Paulo. Para esa ocasi\u00f3n, se trajo desde el Museo Nacional de Dinamarca, en Copenhagen, una capa de plumas rojas que perteneci\u00f3 a los tupinamb\u00e1s. Los descendientes de aquel pueblo, los tupinamb\u00e1s de Oliven\u00e7a, viven actualmente en el municipio de Ilh\u00e9us, en el estado de Bah\u00eda, y al tomar conocimiento del objeto, reclamaron que permanezca en Brasil. No obstante, la demanda prosper\u00f3. \u201cHasta mediados del siglo XVIII, los tupinamb\u00e1s se distribu\u00edan en diversos grupos diseminados por toda la costa brasile\u00f1a, desde Par\u00e1 hasta S\u00e3o Paulo, varios grupos se consideran descendientes. Si se atendiera el pedido de restituci\u00f3n de los tupinamb\u00e1s de Oliven\u00e7a, es probable que surgieran disputas por ese manto\u201d, analiza Christofoletti. El historiador se pregunta si, en ese caso, lo m\u00e1s pertinente no hubiera sido que el Estado brasile\u00f1o se involucrara en la solicitud, haci\u00e9ndose cargo de la guarda del objeto en alguno de sus museos. El Museo Nacional de Dinamarca, creado en 1819, habr\u00eda recibido la capa en cuesti\u00f3n de Mauricio de Nassau (1604-1679), comandante de la Compa\u00f1\u00eda Neerlandesa de las Indias Occidentales en territorio brasile\u00f1o. Christofoletti explica que, en total, se conservan seis mantos tupinamb\u00e1s conocidos por los historiadores. Todos ellos est\u00e1n fuera del pa\u00eds y forman parte de colecciones de museos europeos.<\/p>\n<p>\u201cLos grandes museos del mundo, tales como el Nacional de Dinamarca o el Museo Brit\u00e1nico, en Londres, sostienen que esas piezas raras se encuentran a mejor resguardo y bien conservadas en sus colecciones. Por lo general, se muestran reacios a restituir los objetos expoliados, muchos de los cuales est\u00e1n almacenados en la reserva t\u00e9cnica y no est\u00e1n disponibles para el acceso p\u00fablico\u201d, dice. En el caso del Museo Real de \u00c1frica Central, en la ciudad de Tervuren, en B\u00e9lgica, la instituci\u00f3n dio a conocer en enero de este a\u00f1o un comunicado en el que reconoce que parte de las colecciones obtenidas durante el per\u00edodo colonial fueron apropiadas por la fuerza desde sus territorios originales. En lo que respecta al Congo, el comunicado refiere que \u201calgunos objetos se adquirieron por medios que entonces eran ilegales en B\u00e9lgica, tales como el saqueo, la toma de rehenes o la profanaci\u00f3n\u201d. El museo informa que contempla la creaci\u00f3n de un grupo de trabajo que re\u00fana a legisladores del Congo y de B\u00e9lgica para debatir las posibilidades de restituci\u00f3n del patrimonio cultural africano. En una entrevista telef\u00f3nica, Julien Volper, curador de las colecciones etnogr\u00e1ficas de la instituci\u00f3n, hace hincapi\u00e9 en que los objetos que forman parte de la colecci\u00f3n del museo le pertenecen al Estado belga y, por lo tanto, las discusiones referentes a la posibilidad de repatriaci\u00f3n deben involucrar necesariamente a los gobiernos de ambas naciones. Y recuerda que, entre las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, a partir de las demandas del presidente del Congo de aquel entonces, Mobutu Sese Seco (1930-1997), la instituci\u00f3n de Tervuren le hizo un pr\u00e9stamo a largo plazo al museo nacional del pa\u00eds africano que incluy\u00f3 114 piezas de su colecci\u00f3n. En 2007 se comprob\u00f3 que, de las 114 obras transferidas, tan solo 21 se conservaron en las colecciones del Instituto de Museos Nacionales del Congo. Las dem\u00e1s se hab\u00edan extraviado.<\/p>\n<p>Para Christofoletti, la recuperaci\u00f3n del patrimonio cultural material, que se mantiene como un legado colonial, constituir\u00eda una forma de posibilitar que los grupos que guardan relaci\u00f3n con las piezas puedan apropiarse de su pasado y reafirmar sus identidades. \u201cInstituciones tales como el Museo Brit\u00e1nico o el Louvre, de Par\u00eds, tambi\u00e9n poseen colecciones enormes que montaron a partir del despojo practicado durante el per\u00edodo colonial. Las instituciones deber\u00edan revisar su relaci\u00f3n con la din\u00e1mica pasada de ocupaci\u00f3n de territorios\u201d, sostiene el historiador.<\/p>\n<div id=\"attachment_371367\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-2-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371367 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-2-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1286\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-2-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-2-800-250x402.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-2-800-700x1125.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-2-800-120x193.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikipedia<\/span><\/a> Parte de la colecci\u00f3n del Museo Real de Arte e Historia de Bruselas, el manto tupinamb\u00e1 es uno de los seis ejemplares remanentes<span class=\"media-credits\">Wikipedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Maria Cristina Cortez Wissenbach, del Departamento de Historia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP resalta el rol que desempe\u00f1an los grandes museos europeos en la formaci\u00f3n del imaginario sobre \u00c1frica. Ella recuerda que el Museo Real de \u00c1frica Central, en B\u00e9lgica, posee la mayor colecci\u00f3n del mundo de objetos provenientes de esa regi\u00f3n. La misma se estructur\u00f3 a partir de las expediciones militares del rey Leopoldo II (1835-1909) al Congo, que fue propiedad personal del monarca entre 1885 y 1908 y, posteriormente, una colonia belga hasta 1960. \u201cLos objetos fueron fruto del saqueo perpetrado contra los los pueblos originarios tras cada conquista realizada en sus campa\u00f1as militares\u201d, informa Wissenbach.<\/p>\n<p>Para su reapertura, en agosto de 2018, luego de cinco a\u00f1os de reformas, el museo de Tervuren apunt\u00f3 a hacer un replanteo de su colecci\u00f3n, introduciendo una mirada cr\u00edtica al per\u00edodo colonial. Es por eso que dej\u00f3 de exponer, por ejemplo, ciertas esculturas consideradas grotescas o que promov\u00edan una exaltaci\u00f3n de los colonizadores belgas. Con todo, desde el punto de vista de las asociaciones de afrodescendientes residentes en el pa\u00eds que solicitaron investigaciones para analizar la procedencia de 125 mil objetos etnogr\u00e1ficos, ese esfuerzo no fue suficiente. \u201cAlgunas de las colecciones de los museos creados entre los siglos XIX y XX est\u00e1n compuestas por piezas que llegaron siguiendo caminos tortuosos, entre los cuales se incluye la violencia practicada en las expediciones militares e intercambios asim\u00e9tricos de objetos\u201d, dice el historiador David William Aparecido Ribeiro, quien realiz\u00f3 investigaciones en el museo belga entre 2019 y 2020 como parte del doctorado que lleva adelante en la USP. Al solicitar que se concreten investigaciones tendientes a identificar c\u00f3mo llegaron las piezas al museo, las asociaciones no pretenden que todas ellas sean devueltas, sino hacer p\u00fablica su procedencia y promover un debate al respecto de aquellos casos en los que la repatriaci\u00f3n es pertinente.<\/p>\n<p>Ribeiro recuerda que, en Europa, las discusiones sobre la restituci\u00f3n eran un tema candente en el decenio de 1970, tras la independencia de algunos pa\u00edses africanos, pero en las d\u00e9cadas posteriores dejaron de debate p\u00fablico. Resurgieron a principios de este siglo y cobraron impulso el a\u00f1o pasado, tras la publicaci\u00f3n del informe solicitado por el presidente franc\u00e9s, Emmanuel Macron. El documento recomienda que los artefactos africanos, entre los que se cuentan tronos y estatuas, sean restituidos a sus pa\u00edses de origen, siempre y cuando eso sea solicitado. Entre el final del siglo XIX y la d\u00e9cada de 1960, Francia lleg\u00f3 a contar con 20 colonias en \u00c1frica. \u201cLos pedidos de repatriaci\u00f3n representan los intentos de las comunidades despojadas de apropiarse del relato hist\u00f3rico\u201d, analiza Ribeiro.<\/p>\n<div id=\"attachment_371363\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371363 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1180\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-1-1140-250x259.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-1-1140-700x725.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-1-1140-120x124.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ader Gotardo\/ MAE-USP  <\/span><\/a> Vasija k\u00e1ingang encontrada en 1947 en el Territorio Ind\u00edgena Icatu, en S\u00e3o Paulo, que actualmente se conserva en el MAE-USP<span class=\"media-credits\">Ader Gotardo\/ MAE-USP  <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cAlgunos expertos sostienen que los objetos en litigio deben permanecer en los museos responsables de asegurar su supervivencia hasta el d\u00eda de hoy\u201d, dice el investigador. Entre las restituciones solicitadas por \u00c1frica figuran los <em>Bronces de Ben\u00edn<\/em>, unas esculturas construidas en honor a los antepasados de los reyes y reinas que engalanaban los palacios del reino de Ben\u00edn, que formaba parte del actual territorio de Nigeria, y hoy en d\u00eda integran la colecci\u00f3n del Museo Brit\u00e1nico. A juicio de Ribeiro, los museos universitarios con colecciones etnogr\u00e1ficas y arqueol\u00f3gicas desempe\u00f1an un papel central en este proceso de replanteo de las colecciones formadas a partir de los legados coloniales. M\u00e1s all\u00e1 de contar con investigadores que se dedican a estudiar a los pueblos de donde provienen los objetos, esos museos son instituciones que funcionan como espacios m\u00e1s democr\u00e1ticos, estimulando el acceso de las poblaciones tradicionales a sus colecciones, en opini\u00f3n de Ribeiro. De acuerdo con el historiador, este movimiento se intensific\u00f3 en Brasil a partir de la Constituci\u00f3n de 1988, cuando los ind\u00edgenas y los descendientes de habitantes de los palenques fueron reconocidos como sujetos de derecho. \u201cPese a que los museos vislumbran a la cultura de esas comunidades como algo que debe preservarse, sus integrantes todav\u00eda no est\u00e1n vistos como protagonistas de los procesos hist\u00f3ricos\u201d, dice.<\/p>\n<p>Como parte de los estudios y reflexiones que se han venido desarrollando durante los \u00faltimos 10 a\u00f1os, la muse\u00f3loga Mar\u00edlia Xavier Cury, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda (MAE) de la USP, ha buscado entablar nuevas relaciones entre los ind\u00edgenas y el museo. \u201cEl MAE conserva objetos que fueron obtenidos mediante relaciones violentas, como la colonizaci\u00f3n del oeste paulista a comienzos del siglo XX. Esa historia no puede soslayarse, pero debemos sobreponernos al estigma del pasado, atribuy\u00e9ndole un nuevo sentido a las colecciones\u201d, sostiene. En 2016, tres pueblos tradicionales fueron invitados a participar en el montaje de una exposici\u00f3n con las colecciones del museo. Las colecciones del MAE, fundado en 1989, fueron conformadas por otras unidades de la USP, entre ellas el Museo Paulista, de donde vinieron las colecciones k\u00e1ingang, guaran\u00ed-nhandewa y terena, de pueblos que habitan en el centro-oeste del estado de S\u00e3o Paulo. \u201cA partir de esta colaboraci\u00f3n, nos proponemos traer al presente la historia de los objetos\u201d, dice. Los guaran\u00ed-nhandewas, terenas y k\u00e1ingangs, con quienes Cury estaba desarrollando estudios, pasaron a colaborar con el museo en la b\u00fasqueda de nuevos significados para las colecciones. \u201cEn el marco de esa colaboraci\u00f3n, el museo les rinde cuentas a los ind\u00edgenas sobre lo que hizo con los objetos de sus antepasados, mientras que ellos describen los significados de esas piezas para sus propias culturas\u201d, enfatiza.<\/p>\n<p>Como resultado de ello, a comienzos de 2019 se inaugur\u00f3 la muestra <em>Resist\u00eancia j\u00e1! Fortalecimento e uni\u00e3o das culturas ind\u00edgenas<\/em>. \u201cLa exposici\u00f3n sirvi\u00f3 como pretexto para que el MAE repensara su funci\u00f3n social, abriendo el debate sobre la conformaci\u00f3n y el significado de su colecci\u00f3n, y tambi\u00e9n fue una oportunidad para reconciliarse con los pueblos nativos\u201d, comenta. Cury afirma que las teor\u00edas poscoloniales funcionaron como punto de partida para este proceso de repensar el legado colonial de los museos. Empero, fue a partir de la perspectiva de los intelectuales de la descolonizaci\u00f3n, tales como el portugu\u00e9s Boaventura de Sousa Santos y el peruano An\u00edbal Quijano (1928-2018), que esas ideas cobraron impulso. \u201cLos poscolonialistas empezaron a vislumbrar el papel de los grupos minoritarios en la historia, pero el pensamiento descolonizador les franque\u00f3 las puertas para su ingreso en las instituciones acad\u00e9micas\u201d, pondera. El pensamiento descolonizador, en desarrollo desde la d\u00e9cada de 1990, est\u00e1 considerado como un desprendimiento de las teor\u00edas poscoloniales y se empe\u00f1a en asimilar otros tipos de saberes en sus reflexiones, entre ellos, los conocimientos de los pueblos originarios (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/conocimiento-expandido\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea el art\u00edculo intitulado <\/em>Conocimiento expandido<em> en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 285<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Una de las curadoras de la exposici\u00f3n en el MAE, Susilene Elias de Melo, l\u00edder k\u00e1ingang y asistente del cham\u00e1n o <em>paj\u00e9<\/em> en el Territorio Ind\u00edgena Vanu\u00edre, en el interior del estado de S\u00e3o Paulo, menciona dos artefactos cuyo significado se ampli\u00f3 a partir del trabajo conjunto: unas vasijas de arcilla de fondo ovalado, denominadas <em>kukron<\/em>, que originalmente se usaban para cocinar y almacenar alimentos, y objetos sonoros empleados para ahuyentar a los enemigos y en rituales sagrados. \u201cAmbos est\u00e1n hechos de cer\u00e1mica, un elemento fundamental en la cultura k\u00e1ingang, aunque ya no se fabricaban en la aldea. A trav\u00e9s del contacto con ellos pudimos restablecer elementos de nuestra identidad y de nuestra historia\u201d, dice. \u201cSi el museo vela por las piezas y trabaja junto a nosotros para pensar su significado, no es necesario pedir su devoluci\u00f3n\u201d, considera. Ella explica que, por lo general, los pedidos de restituci\u00f3n involucran bienes que permitir\u00e1n restablecer cuestiones espirituales pendientes. Dentro de esa categor\u00eda figuran los despojos mortales que, junto con los bienes culturales, suelen formar parte de las colecciones de museos de arqueolog\u00eda y ciencias naturales. \u201cLa presencia de restos humanos en los museos revela c\u00f3mo nuestros pueblos fueron deshumanizados y tomados solamente como objetos de estudio en el transcurso de la historia\u201d, se lamenta Melo, recordando que en la actualidad las instituciones no suelen exponer esos originales, eventualmente utilizan r\u00e9plicas.<\/p>\n<div id=\"attachment_371375\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-4-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371375 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-4-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1188\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-4-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-4-800-250x371.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-4-800-700x1040.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/078-083_repatriacao_295-4-800-120x178.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EO.1972.1.1, collection MRAC Tervuren; Foto J.-M. Vandyck, MRAC Tervuren\u2009\u00a9<\/span><\/a> Estatua congolesa que integra la colecci\u00f3n del Museo Real de \u00c1frica Central, en B\u00e9lgica<span class=\"media-credits\">EO.1972.1.1, collection MRAC Tervuren; Foto J.-M. Vandyck, MRAC Tervuren\u2009\u00a9<\/span><\/p><\/div>\n<p>Por otro lado, la arque\u00f3loga Veronica Wesolowski, del MAE, explica que los estudios efectuados con restos humanos permiten entender los procesos de enfermedad y muerte, adem\u00e1s de contribuir a la comprensi\u00f3n del comportamiento de los pueblos en relaci\u00f3n con las pr\u00e1cticas de salud y el cuidado de los enfermos. \u201cA lo largo de la historia, la ciencia occidental lidi\u00f3 con esos despojos desde una perspectiva de poder y esta postura debe replantearse\u201d, sostiene. Wesolowski aclara que si bien la Sociedad de Arqueolog\u00eda Brasile\u00f1a (SAB) dispone de un c\u00f3digo \u00e9tico que rige las pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n, el pa\u00eds no cuenta con una ley espec\u00edfica en lo referente a los restos humanos. \u201cEn Inglaterra, por ejemplo, la ley es clara. En muchos casos, los esqueletos pueden estudiarse, pero hay un plazo para devolv\u00e9rselos a su comunidad de origen\u201d, comenta. En Estados Unidos, la Ley de Restituci\u00f3n y Protecci\u00f3n de las Sepulturas de los Nativos Americanos regula el desarrollo de las investigaciones, incluyendo las excavaciones arqueol\u00f3gicas en sepulturas y la guarda de objetos en los museos.<\/p>\n<p>El derecho internacional que regula los pedidos de repatriaci\u00f3n que involucran bienes extra\u00eddos de sus territorios durante los per\u00edodos coloniales tiene una aplicaci\u00f3n restringida. El profesor Marc\u00edlio Franca, docente de derecho del arte de la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de Para\u00edba (UFPB), explica que los marcos normativos establecidos a partir de los a\u00f1os 1970 no son retroactivos. En el caso del tr\u00e1fico actual de objetos culturales, cuando se trata de un bien patrimonial que es hurtado o robado, las primeras medidas deben ser comunic\u00e1rselo a la polic\u00eda y al ente que rige el patrimonio hist\u00f3rico, como es el caso del Iphan, o bien al organismo estadual, que incluir\u00e1n el objeto desaparecido en la Lista de Bienes Culturales Buscados. Para ello, subraya Franca, es fundamental que el coleccionista o el museo dispongan de fotograf\u00edas y descripciones de su colecci\u00f3n. \u201cHoy en d\u00eda existen aplicaciones que permiten generar bancos de datos dom\u00e9sticos como el llamado <em>object ID<\/em>, que provee informaci\u00f3n sobre el lugar y fecha de la compra, el propietario anterior y el valor monetario, entre otras caracter\u00edsticas\u201d, comenta el investigador, quien tambi\u00e9n es el procurador en jefe de la divisi\u00f3n operativa del Patrimonio Cultural del Ministerio P\u00fablico de Cuentas de Para\u00edba. Seg\u00fan \u00e9l, el <em>object ID<\/em> es fundamental para el trabajo policial, que por su intermedio puede solicitar la inclusi\u00f3n de una pieza determinada en el banco de datos de Interpol.<\/p>\n<p>El coordinador general de Autorizaciones y Fiscalizaciones del Departamento del Patrimonio Material y Fiscalizaci\u00f3n del Iphan, Fabio Guimar\u00e3es Rolim, explica que en Brasil no hay disponible una base de datos unificada sobre los bienes culturales patrimoniales que hayan desaparecido o que fueron robados. Lo que existe son m\u00faltiples plataformas de diversas instituciones, incluyendo la del Iphan y la del Instituto Brasile\u00f1o de Museos (Ibram). Rolim hace hincapi\u00e9 en la diferencia entre los t\u00e9rminos restituci\u00f3n y repatriaci\u00f3n. \u201cLa restituci\u00f3n es un concepto que se entiende como el regreso al lugar de origen de los bienes que hab\u00edan sido robados. La repatriaci\u00f3n involucra situaciones que no pueden definirse f\u00e1cilmente como il\u00edcitas, o aquellas cuyo origen se remonta a per\u00edodos hist\u00f3ricos en los cuales no exist\u00eda la comprensi\u00f3n actual sobre la ilegalidad de la extracci\u00f3n de los bienes de sus contextos originales\u201d, explica, recordando que este es el caso, por ejemplo, de los planteos que involucran a las colecciones arqueol\u00f3gicas y etnogr\u00e1ficas de los museos que se crearon durante los per\u00edodos coloniales. Christofoletti, de la UFRJ, recuerda que Brasil es uno de los pa\u00edses del mundo con un mayor \u00edndice de exportaciones ilegales de bienes culturales. A pesar de ello, Rolim, del Iphan, dice que el instituto no est\u00e1 al tanto de casos de bienes culturales que hayan salido del territorio nacional en forma ilegal y cuya restituci\u00f3n est\u00e9 siendo reivindicada por el Estado brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Autor de decenas de estudios relativos a pedidos de repatriaci\u00f3n de bienes culturales en el exterior, Tullio Scovazzi, docente de derecho internacional de la Universidad de Mil\u00e1n-Bicocca, en Italia, explica que las disputas legales suelen incluir dos formas distintas de entender al patrimonio cultural. La primera se basa en el supuesto de que los bienes culturales circulan libremente entre los Estados y est\u00e1n sujetos a controles aduaneros, mientras que la segunda hace hincapi\u00e9 en la naturaleza particular del patrimonio cultural, que representa la historia y la identidad de un pueblo, con el consecuente derecho del Estado de origen para limitar o prohibir su exportaci\u00f3n. \u201cUna divergencia tan radical entre esos puntos de vista dificulta el establecimiento de tratados para afrontar el tema de los desplazamientos il\u00edcitos del patrimonio cultural\u201d, dijo Scovazzi en una entrevista concedida v\u00eda <em>e-mail<\/em> a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. En tanto, en lo que se refiere a la restituci\u00f3n de los bienes culturales expoliados durante los per\u00edodos coloniales, \u00e9l reconoce que, en muchos casos, la respuesta de los museos europeos ha sido negativa. \u201cEn mi opini\u00f3n, la remoci\u00f3n de objetos culturales durante el per\u00edodo colonial es un caso t\u00edpico de explotaci\u00f3n de la debilidad de otros pueblos. Por esa raz\u00f3n, las propiedades deber\u00edan ser devueltas cuando as\u00ed se lo solicita\u201d, concluye.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEl patrimonio, la memoria y los relatos de la historia afrobrasile\u00f1a e ind\u00edgena. Las relaciones entre las pol\u00edticas culturales y la producci\u00f3n del conocimiento en el Brasil contempor\u00e1neo (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/178652\/patrimonio-memoria-e-narrativas-da-historia-afro-brasileira-e-indigena-relacoes-entre-politicas-cu\/?q=17\/19781-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba\u200917\/19781-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Maria Cristina Cortez Wissenbach (USP); <strong>Becario<\/strong> David William Aparecido Ribeiro; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u2009171.575,59<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nCURY, M. X. <a href=\"https:\/\/repositorio.usp.br\/item\/002965349\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Museu e exposi\u00e7\u00e3o \u2013 O exerc\u00edcio comunicacional da colabora\u00e7\u00e3o e da descoloniza\u00e7\u00e3o com ind\u00edgenas<\/a>. <strong>Museu Goeldi: 150 anos de ci\u00eancia na Amaz\u00f4nia<\/strong>. p.\u2009313-48. 2019.<br \/>\nCHRISTOFOLETTI, R. y ACERBI, V. S. Brazil on the circuit of international cultural relations: Return and devolution of ethnographic goods. <strong>Anais do 1\u00ba Congresso Internacional Gest\u00e3o dos Patrim\u00f4nios da Humanidade Urbanos<\/strong>. 2020.<br \/>\nSCOVAZZI, T. <a href=\"https:\/\/boa.unimib.it\/handle\/10281\/269908\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Meriti e limiti dei trattati multilateral sulla restituzione di beni culturali illecitamente esportati<\/a>. <strong>Editoriale Scientifica<\/strong>. v. 3, p. 1633-58. jul. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La posibilidad de repatriar bienes culturales activa el debate sobre el manejo de las colecciones constituidas a partir del legado colonial","protected":false},"author":601,"featured_media":371359,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[271,310],"coauthors":[1600],"class_list":["post-371719","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-arqueologia-es","tag-historia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371719","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=371719"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371719\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":371722,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371719\/revisions\/371722"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/371359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=371719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=371719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=371719"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=371719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}