{"id":371723,"date":"2021-01-06T18:28:08","date_gmt":"2021-01-06T21:28:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=371723"},"modified":"2021-01-07T13:33:09","modified_gmt":"2021-01-07T16:33:09","slug":"estetica-de-la-ruptura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estetica-de-la-ruptura\/","title":{"rendered":"Est\u00e9tica de la ruptura"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_371379\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-1-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371379 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-1-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1223\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-1-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-1-800-250x382.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-1-800-700x1070.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-1-800-120x183.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Difusi\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/span><\/a> En la obra M\u00e1scara abismo, de 1968, la artista propone la sustituci\u00f3n de la experiencia est\u00e9tica por la sensorial<span class=\"media-credits\">Difusi\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/span><\/p><\/div>\n<p>Con ocasi\u00f3n del centenario del nacimiento de Lygia Clark (1920-1988), la obra de la artista de Minas Gerais, considerada una de las fundadoras del arte contempor\u00e1neo brasile\u00f1o, sigue suscitando el inter\u00e9s de investigadores de diversas \u00e1reas del conocimiento. Los estudios, inicialmente orientados hacia las innovaciones que introdujo en sus primeras pinturas de la d\u00e9cada de 1950, hoy en d\u00eda se centran en la investigaci\u00f3n del significado y la actualidad de los experimentos est\u00e9ticos y terap\u00e9uticos que la artista desarroll\u00f3 despu\u00e9s de la d\u00e9cada de 1960, adem\u00e1s de interpretar la trayectoria de Clark desde una perspectiva de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Lygia Clark naci\u00f3 en Belo Horizonte, en el seno de una familia de magistrados. A los 18 a\u00f1os contrajo matrimonio con el ingeniero civil Alu\u00edzio Clark Ribeiro e inmediatamente la pareja se mud\u00f3 a R\u00edo de Janeiro. Fue all\u00ed donde nacieron sus tres hijos y donde, en 1947, ella dio inicio a su carrera art\u00edstica, bajo la orientaci\u00f3n del artista pl\u00e1stico y paisajista Roberto Burle Marx (1909-1994). En 1950, durante una temporada en Par\u00eds, fue alumna del pintor cubista Fernand L\u00e9ger (1881-1955), del pintor e ilustrador Arpad Szenes (1897-1985) y del escultor y pintor Isaac Dobrinsk (1891-1973). De regreso en R\u00edo, se sum\u00f3 al Grupo Frente, que entre 1959 y 1961 reuni\u00f3 a artistas neoconcretos, tales como H\u00e9lio Oiticica (1937-1980) y L\u00edgia Pape (1927-2004), empe\u00f1ados en producir obras con abstracciones geom\u00e9tricas, que se distanciaran de la pintura modernista, con un car\u00e1cter figurativo y nacionalista. Tanto el grupo concreto, conformado en la d\u00e9cada de 1950 por artistas y poetas de S\u00e3o Paulo, como el neoconcreto, tienen como eje com\u00fan de sus obras, seg\u00fan la historiadora del arte Maria de F\u00e1tima Morethy Couto, del Instituto de Artes de la Universidad de Campinas (IA-Unicamp), el deseo de romper con la est\u00e9tica modernista. \u201cPero mientras que el concretismo manifiesta un pensamiento m\u00e1s ligado al dise\u00f1o, los neoconcretos buscan un acercamiento del p\u00fablico al desarrollo de la obra de arte\u201d, compara.<\/p>\n<p>Inmersa en ese contexto cultural, Clark contribuy\u00f3 al establecimiento de un punto de inflexi\u00f3n en el arte constructivo brasile\u00f1o, al promover la expansi\u00f3n de la pintura geom\u00e9trica hacia el espacio real, de acuerdo con el an\u00e1lisis de Ricardo Nascimento Fabbrini, docente del Departamento de Filosof\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP). Raramente expuestas, \u00e9l recuerda que las primeras pinturas de Clark, producidas entre el final de la d\u00e9cada de 1940 y el comienzo de los a\u00f1os 1950, evidencian una geometr\u00eda que incorpora tanto las sinuosidades de Burle Marx y el cubismo de L\u00e9ger, que fueron sus profesores, como la translucidez del suizo Paul Klee (1879-1940) y la rectitud del neerland\u00e9s Piet Mondrian (1872-1944). \u201cEn ese per\u00edodo de formaci\u00f3n, se distingue claramente su preocupaci\u00f3n por la expansi\u00f3n del plano de la pintura, que atraviesa los l\u00edmites del cuadro, avanzando frontalmente mediante el contraste entre los colores\u201d, pondera. Como parte de ese movimiento, Clark pint\u00f3 <em>Quebra da moldura<\/em>, en 1954. \u201cEn esa obra, el marco toma el protagonismo de la composici\u00f3n, mientras que la pintura, como fondo, se proyecta en el espacio del mundo\u201d, resalta Nascimento Fabbrini.<\/p>\n<div id=\"attachment_371383\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371383 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1331\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-2-1140-250x292.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-2-1140-700x817.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-2-1140-120x140.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em>\/ Rodrigo Benevides  <\/span><\/a> Clark incorpora el marco al cuerpo de la pintura en <em>Composi\u00e7\u00e3o n\u00ba\u20095: S\u00e9rie quebra da moldura <\/em><span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em>\/ Rodrigo Benevides  <\/span><\/p><\/div>\n<p>El investigador recuerda que, a\u00f1os despu\u00e9s, entre 1960 y 1964, ella produjo <em>Contra-relevos<\/em>, <em>Casulos<\/em>, <em>Trepantes<\/em> y <em>Bichos<\/em>. La idea era ganar el espacio anterior o frontal de la obra a partir de la superposici\u00f3n de placas met\u00e1licas. En <em>Contra-relevos<\/em>, explica Fabbrini, los planos plegados y desplegados crean espacios bi o tridimensionales, mientras que en <em>Casulos <\/em>[capullos], las l\u00e1minas de hierro buscan invadir a\u00fan m\u00e1s el espacio externo. \u201cEn esa serie, los \u2018capullos\u2019 caen de la pared al suelo. Y de esos capullos ca\u00eddos surgen \u2018bichos\u2019 puntiagudos\u201d, describe, al mencionar el proceso de creaci\u00f3n de <em>Bichos<\/em>, que probablemente es la serie m\u00e1s conocida de la artista. Los \u201cbichos\u201d, fabricados con placas de aluminio u hojalata, tienen bisagras que le permiten al espectador manipularlos, alterando su forma. \u201cLas piezas se activan al ser manipuladas. Desde el inicio, las obras de Clark manifiestan el anhelo de romper con la estructura tradicional de los cuadros. En <em>Bichos<\/em>, ella sale al encuentro del movimiento del espectador\u201d, dice la docente y curadora Talita Trizoli, quien investig\u00f3 ese tema en su doctorado. Ahora, en el posdoctorado en el Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB) de la USP, ella desarrolla un proyecto sobre las mujeres especializadas en la cr\u00edtica del arte.<\/p>\n<p>Para la historiadora del arte Paula Priscila Braga, de la Universidad Federal del ABC (UFABC), el trabajo de Clark se contrapone a la idea de que la obra de arte es un objeto inerte solo para ser contemplado. \u201cPara Clark, la obra existe para seguir construyendo qui\u00e9nes somos ps\u00edquicamente\u201d, dice. \u201cCuando se giran las placas de <em>Bichos<\/em>, se ven las grietas en el mundo que asumimos como real. As\u00ed, pues, esos trabajos introducen la idea de que lo real no es la placa lisa y reluciente de aluminio, sino lo que est\u00e1 tras ella, es decir, nuestra relaci\u00f3n con las cosas del mundo\u201d, propone la historiadora. En sus diferentes etapas, la trayectoria de Clark sigue una l\u00f3gica evolutiva, basada en la met\u00e1fora del organismo, analiza Fabbrini. \u201cO sea, ella se desarrolla del mismo modo que una c\u00e9lula que compone un tejido, un tejido se transforma en un sistema, un sistema se torna un aparato y un aparato, en un ser vivo\u201d, comenta.<\/p>\n<p>En <em>Arquivo para uma obra-acontecimento<\/em>, una caja lanzada en 2011 que incluye 20 DVD y textos con entrevistas y reflexiones de personas que convivieron con Clark, la psicoanalista y cr\u00edtica de arte Suely Rolnik, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), relata que en 1963, durante un estudio para la creaci\u00f3n de uno de sus <em>Bichos<\/em>, al realizar un corte en una tira de papel a semejanza de la banda de M\u00f6bius \u2013que se obtiene uniendo los dos extremos luego de girar una de sus puntas\u2013, Clark not\u00f3 que la obra consist\u00eda en su propia experiencia de cortar la superficie, y no en el objeto producto del corte. En uno de sus textos, Rolnik comenta que esa experiencia impuls\u00f3 a la artista a elaborar un nuevo trayecto de investigaci\u00f3n, que inclu\u00eda la incidencia de sus obras en el cuerpo humano. En ese momento, Clark se denominaba a s\u00ed misma \u201cproponente\u201d, o \u201cno artista\u201d, \u201crechazando el fetichismo del arte en aras de un estado est\u00e9tico\u201d, dice Nascimento Fabbrini. Desde esta perspectiva, entre las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, sus propuestas, tanto individuales como grupales, se tornaron constructivas y pod\u00edan ser experimentadas libremente por el p\u00fablico. \u201cUn ejemplo de esas propuestas es <em>Respire comigo<\/em>, un experimento en el cual una bolsa pl\u00e1stica inflada con aire y con una piedra encima debe presionarse para reproducir la experiencia de la respiraci\u00f3n, reverberando en todo el cuerpo del participante\u201d, describe.<\/p>\n<div id=\"attachment_371407\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-8-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371407 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-8-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"956\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-8-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-8-1140-250x210.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-8-1140-700x587.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-8-1140-120x101.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/span><\/a> La artista durante la Exposici\u00f3n Nacional de Arte Neoconcreto, que se llev\u00f3 a cabo en R\u00edo de Janeiro, en 1959<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/span><\/p><\/div>\n<p>En uno de los textos de <em>Arquivo&#8230;<\/em>, Rolnik relata que las propuestas de esa etapa inauguraron la serie de experimentaciones que Clark despleg\u00f3 durante sus \u00faltimos 23 a\u00f1os de vida, entre ellas <em>O corpo \u00e9 a casa <\/em>(1968-1970), que comienza con <em>Arquitetura biol\u00f3gica: Ovo-mortalha<\/em>, consistente en una instalaci\u00f3n con un gran pl\u00e1stico transparente rectangular, con bolsas de nailon o arpillera cosidas, en las cuales dos personas introducen los pies o las manos e improvisan movimientos; y <em>Corpo coletivo<\/em> (1972-1975), m\u00e1s adelante renombrado como <em>Fantasm\u00e1tica do corpo<\/em>, que comienza con el experimento <em>Baba antropof\u00e1gica<\/em>, en el cual distintas personas reciben un carretel de hilo cada una, que colocan en su boca y tiran del hilo, que despu\u00e9s, se deposita sobre uno de los integrantes del grupo que est\u00e1 acostado en el suelo. Varias de las propuestas de esa etapa fueron desarrolladas con alumnos de la por entonces reci\u00e9n creada Facultad de Artes Pl\u00e1sticas de La Sorbona, en Francia, donde Clark fue docente entre 1972 y 1976. A juicio de Trizoli, los trabajos de ese tiempo ponen de manifiesto que, para Clark, revolucionar el fen\u00f3meno art\u00edstico no depend\u00eda solamente de la realizaci\u00f3n de juegos herm\u00e9ticos con el lenguaje, sino que era necesario romper con la propia estructura formal de los trabajos y con su funci\u00f3n est\u00e9tica. De acuerdo con la investigadora, esa propuesta de la artista cobr\u00f3 cuerpo concretamente cuando ella se fue a La Sorbona, en una especie de autoexilio, como consecuencia de la tensi\u00f3n que impuso la dictadura militar (1964-1985) en Brasil. \u201cEn Francia, la artista desarroll\u00f3 estudios psicoanal\u00edticos y organiz\u00f3 talleres en los cuales los objetos art\u00edsticos que hab\u00eda creado previamente pasaron a ser utilizados por los estudiantes en sus experimentos\u201d, resalta.<\/p>\n<\/div><div class=\"section galeria galeria-1\">\n        <script type=\"text\/javascript\">\n    var root = jQuery('.section.galeria.galeria-1');\n    var items = [];\n            items.push({\n            src: 'https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-4-1140.jpg',\n            w: 1140,\n            h: 855,\n            title: \"Los <em>Bichos<\/em>, elaborados con placas de aluminio u hojalata, pueden ser manipulados por el espectador.<br><em>Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/em>\"\n        });\n                items.push({\n            src: 'https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-3-1140.jpg',\n            w: 1140,\n            h: 855,\n            title: \"<br><em>Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/em>\"\n        });\n                items.push({\n            src: 'https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-5-1140.jpg',\n            w: 1140,\n            h: 855,\n            title: \"<br><em>Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/em>\"\n        });\n            thumbBaseWidth = 160;\n    imgRatio = 1.3333333333333;\n    function resizeSwipe(root, items) {\n        setTimeout(function() {\n            var largeWidth = root.find('figure.large').width();\n            var largeHeight = root.find('figure.large').height();\n            var maxCols = 20, minCols = 3;\n            var colRes = [];\n            root.find('figure.thumb').css('height', 'auto');\n            for (var i = minCols; i <= maxCols; i ++) {\n                var w = parseInt(largeWidth \/ i);\n                var h = parseInt(w \/ imgRatio);\n                root.find('figure.thumb').css({ width: w, height: h });\n                var delta = Math.abs(root.find('aside.thumbs').height() - root.find('figure.large').height());\n                colRes.push({ cols: i, w: w, h: h, delta: delta });\n            }\n            colRes.sort(function(a, b) { return a.delta - b.delta; });\n            var best = colRes[0];\n            var baseHeight = largeHeight + (jQuery(document.body).width() <= 760 ? 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En uno de los textos de la caja de 2011, Rolnik recuerda que Clark sosten\u00eda que esa era una pr\u00e1ctica terap\u00e9utica y art\u00edstica. \u201cEl enfoque de la nueva investigaci\u00f3n se desplazaba, por lo tanto, hacia los traumas y sus fantasmas inscritos en la memoria del cuerpo [&#8230;]. Ella buscaba explorar el poder de aquellos objetos para traer a la luz esa memoria y tratarla\u201d, escribe la psicoanalista.<\/p>\n<div id=\"attachment_371403\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-7-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371403 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-7-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"778\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-7-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-7-1140-250x171.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-7-1140-700x478.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-7-1140-120x82.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Difusi\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/span><\/a> La instalaci\u00f3n <em>A casa \u00e9 o corpo: Penetra\u00e7\u00e3o, ovula\u00e7\u00e3o, germina\u00e7\u00e3o, expuls\u00e3o<\/em> estimula la participaci\u00f3n del p\u00fablico<span class=\"media-credits\">Difusi\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/span><\/p><\/div>\n<p data-wp-editing=\"1\">En lo que respecta a ese recorrido, Braga asevera que tanto Clark como Oiticica ve\u00edan a la obra de arte como algo que debe provocar nuevas comprensiones de la realidad. \u201cClark sol\u00eda decir que ella y Oiticica eran como un guante. \u00c9l se concentraba en la interacci\u00f3n de la parte externa del guante con el mundo, mientras que ella lo hac\u00eda con el interior del objeto y la mano de la persona. Es decir, mientras que Oiticica se enfoca en los asuntos vinculados con el malestar de la sociedad, Clark hace el camino inverso y se sumerge en la psiquis del sujeto\u201d, compara Braga. Para el artista pl\u00e1stico M\u00e1rio Ramiro, docente de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes (ECA) de la USP, ambos artistas se preocupaban por rever la noci\u00f3n de producci\u00f3n, autor\u00eda, circulaci\u00f3n y recepci\u00f3n del objeto art\u00edstico, principalmente en el momento en que el mismo deja de ser una pieza tangible y se transforma en un acontecimiento. Desde la perspectiva de Ramiro, las propuestas de Clark dialogan con el surgimiento de las <em>performances<\/em>, o <em>happenings<\/em>, en la d\u00e9cada de 1950, en Estados Unidos. \u201cSin embargo, a diferencia de las <em>performances<\/em>, las propuestas de Clark convocan a la participaci\u00f3n del espectador, desplaz\u00e1ndolo de su condici\u00f3n pasiva de contemplaci\u00f3n\u201d, explica. Las revisiones sobre la participaci\u00f3n de Clark en la historia de la <em>performance<\/em> han demostrado c\u00f3mo evolucion\u00f3 hacia una pr\u00e1ctica en la cual el arte se diluye en su vida y pasa a ser una especie de terapeuta.<\/p>\n<div id=\"attachment_371411\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-9-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-371411 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-9-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"814\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-9-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-9-1140-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-9-1140-700x500.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-9-1140-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em>\/ Marcelo Ribeiro  <\/span><\/a> Con pelotas de diferentes tama\u00f1os, <em>Luvas sensoriais<\/em>, de 1968, sugiere el redescubrimiento del tacto<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em>\/ Marcelo Ribeiro  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Pese a que la artista llev\u00f3 a cabo exposiciones internacionales desde la d\u00e9cada de 1960, entre las cuales sobresalen las muestras realizadas en 1964 y 1965 en la galer\u00eda Signals, de Londres, y el sal\u00f3n especial montado con sus obras en la Bienal de Venecia de 1968, el \u00faltimo tramo de su producci\u00f3n comenz\u00f3 a ser reconocido a nivel internacional reci\u00e9n a partir de 1997, a partir de la retrospectiva itinerante organizada por la Fundaci\u00f3 Antoni T\u00e0pies, de Barcelona. Hoy en d\u00eda, esa producci\u00f3n es cada vez m\u00e1s requerida para formar parte de muestras y exposiciones. Para Ramiro, ese reconocimiento est\u00e1 relacionado con el afianzamiento de las redes de coleccionistas, galer\u00edas, museos, casas de subastas y de la prensa especializada a partir de la d\u00e9cada de 2000. Seg\u00fan \u00e9l, al ingresar a la d\u00e9cada de 1990, j\u00f3venes inversores del mercado de capitales, muchos de ellos provenientes de familias de coleccionistas, empezaron a adquirir nuevas formas de arte, lo que condujo a una revalorizaci\u00f3n de los registros de las <em>performances<\/em>. \u201cEstos n\u00f3veles coleccionistas no quer\u00edan comprar el mismo tipo de pinturas que hab\u00edan adquirido sus padres\u201d, argumenta. Para Couto, del IA-Unicamp, la puesta en valor de los trabajos de artistas brasile\u00f1os como Clark y Oiticica tambi\u00e9n refleja el aumento del inter\u00e9s de grandes instituciones como, por ejemplo, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), por la producci\u00f3n proveniente de los pa\u00edses considerados perif\u00e9ricos. \u201cHay un empe\u00f1o creciente por exponer el trabajo de artistas que est\u00e1n fuera del circuito hegem\u00f3nico\u201d, sostiene.<\/p>\n<p data-wp-editing=\"1\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-6-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1151\" class=\"alignright size-full wp-image-371399\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-6-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-6-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-6-800-250x360.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-6-800-700x1007.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/084-088_lygia-clark_295-6-800-120x173.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n Asociaci\u00f3n Cultural <em>O Mundo de Lygia Clark<\/em><\/span><\/a>La historiadora Rita Lages Rodrigues, de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), estudiosa de la trayectoria de mujeres artistas, comenta que los avances en los estudios de g\u00e9nero han propiciado una mejor comprensi\u00f3n del papel de Clark en el contexto art\u00edstico. \u201cDesde la d\u00e9cada de 1950, ella tuvo siempre un rol central en el entorno brasile\u00f1o de las artes\u201d, expresa, al recordar que esa din\u00e1mica era algo inusual entre las artistas mujeres, muchas de ellas reconocidas tan solo por algunas obras puntuales, o bien luego de su muerte. \u201cTarsila do Amaral [1886-1973], por ejemplo, gan\u00f3 mayor notoriedad como una gran artista brasile\u00f1a hacia el final de su existencia. En el apogeo de su producci\u00f3n, no se la encumbraba en el mismo nivel de importancia que los artistas varones de su \u00e9poca\u201d, dice. Rodrigues recuerda que, en concordancia con lo ocurrido en su vida profesional, los procesos de ruptura tambi\u00e9n se interpusieron en la vida familiar de Clark. \u201cCon poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os, ella ya ten\u00eda tres hijos y, gradualmente, fue consiguiendo proyectarse como una gran artista, rompiendo con lo que se esperaba de una mujer casada\u201d, dice.<\/p>\n<p>La soci\u00f3loga Marina Mazze Cerchiaro, quien lleva adelante su investigaci\u00f3n doctoral en historia del arte en el Museo de Arte Contempor\u00e1neo (MAC) de la USP, recuerda que la artista entr\u00f3 en crisis cuando dio a luz a su tercer hijo, recurriendo a los dibujos como forma de terapia. \u201cEn algunos textos que escrib\u00eda, Lygia Clark se refer\u00eda a la pr\u00e1ctica art\u00edstica como una forma de emanciparse de los roles tradicionales de g\u00e9nero\u201d, comenta, poniendo en perspectiva el contexto vivenciado por las mujeres en los a\u00f1os 1950 y 1960. Una vez superada la comprensi\u00f3n, vigente hasta la d\u00e9cada de 1990, de que estudiar el fen\u00f3meno art\u00edstico a partir de la perspectiva de g\u00e9nero redundar\u00eda en propuestas reduccionistas, fue reci\u00e9n en los \u00faltimos siete a\u00f1os, enfatiza Trizoli, que los investigadores se enfocaron en la obra de Clark desde ese lugar. Esta nueva mirada, reflexiona, ha permitido mejorar la comprensi\u00f3n de sus obras. Una de ellas, <em>A casa \u00e9 o corpo: Penetra\u00e7\u00e3o, ovula\u00e7\u00e3o, germina\u00e7\u00e3o, expuls\u00e3o<\/em> de 1968, y que en 2014 integr\u00f3 una muestra organizada por el MoMA, asocia el cuerpo femenino con la morada, capaz de propiciar vida y renacimiento. \u201cLas mujeres de aquella \u00e9poca crecieron oyendo que el cuerpo femenino era sucio y la experiencia sexual era algo peligroso. Clark rechaz\u00f3 esos conceptos cuando el movimiento feminista a\u00fan era incipiente en Brasil, aunque ella no se declaraba como feminista\u201d, concluye Trizoli.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> In London again&#8230;Tr\u00e1nsitos entre arte y cr\u00edtica de arte entre Am\u00e9rica del Sur y Europa (1950-70) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/152917\/in-london-againtransitos-entre-arte-e-critica-de-arte-entre-america-do-sul-e-europa-1950-70\/?q=14\/01796-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/01796-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Becas en el exterior \u2013 Investigaci\u00f3n; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Maria de F\u00e1tima Morethy Couto (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 187.580,28.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Arte, feminismo y subjetivaci\u00f3n (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/156825\/arte-feminismo-e-subjetivacao\/?q=14\/23213-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/23213-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Celso Fernando Favaretto (USP); <strong>Becaria<\/strong> Talita Trizoli; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 192.246,61.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Las escultoras del tr\u00f3pico. La participaci\u00f3n femenina y las relaciones de g\u00e9nero en las bienales de S\u00e3o Paulo (1951-1965) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/169919\/escultoras-dos-tropicos-participacao-feminina-e-relacoes-de-genero-nas-bienais-de-sao-paulo-1951-1\/?q=16\/21513-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 16\/21513-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Ana Paula Cavalcanti Simioni (USP); <strong>Becaria<\/strong> Marina Mazze Cerchiaro; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 229.324,27.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<\/strong><br \/>\nFABBRINI, R.S. <strong>O espa\u00e7o de Lygia Clark<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Atlas, 1994.<br \/>\nROLNIK, S. <strong>Arquivo para uma obra-acontecimento<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Selo SESC-SP, 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El centenario del natalicio de Lygia Clark est\u00e1 marcado por la ampliaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n de su obra","protected":false},"author":601,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273],"coauthors":[1600],"class_list":["post-371723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=371723"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371723\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":373598,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371723\/revisions\/373598"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=371723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=371723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=371723"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=371723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}