{"id":371736,"date":"2021-01-06T18:30:55","date_gmt":"2021-01-06T21:30:55","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=371736"},"modified":"2021-01-06T18:30:55","modified_gmt":"2021-01-06T21:30:55","slug":"declaracion-de-confianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/declaracion-de-confianza\/","title":{"rendered":"Declaraci\u00f3n de confianza"},"content":{"rendered":"<p>Una carta de recomendaci\u00f3n, una instancia rutinaria, sobre todo en el exterior, en postulaciones para la obtenci\u00f3n de becas de estudio, apoyo para proyectos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y concursos para cubrir ciertos cargos p\u00fablicos o en instituciones multilaterales, puede ser determinante en los procesos de selecci\u00f3n, especialmente cuando involucran a una gran cantidad de interesados. \u201cCon frecuencia se las toma como criterio de desempate entre postulantes o proyectos de investigaci\u00f3n con calificaci\u00f3n similar\u201d, analiza Elson Longo, docente del Departamento de Qu\u00edmica de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) y coordinador del Centro de Desarrollo de Materiales Funcionales (CDMF), uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP.<\/p>\n<p>El valor de ese documento, requerido asiduamente en los pa\u00edses europeos y en Estados Unidos, se centra en dos aspectos: su contenido y la reputaci\u00f3n de quien est\u00e1 dispuesto a firmarlo. Una carta de recomendaci\u00f3n, suscrita en el medio acad\u00e9mico principalmente por docentes e investigadores con una trayectoria profesional consolidada, suele describir las competencias y habilidades del estudiante o profesional recomendado, y oficia como certificado de confianza entre los implicados. \u201cPara elaborar un documento conciso, claro y honesto acerca de las capacidades del recomendado, es menester que el autor conozca a fondo su perfil\u201d, dice Sandra Maria Patr\u00edcio Ribeiro, del Departamento de Psicolog\u00eda Social y Laboral del Instituto de Psicolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IP-USP).<\/p>\n<p>A diferencia de las cartas de presentaci\u00f3n y de intenci\u00f3n, que son redactadas por los propios interesados, las cartas de recomendaci\u00f3n funcionan a guisa de validaci\u00f3n de una trayectoria profesional o acad\u00e9mica, revelando detalles sobre los cargos y funciones ejercidos, el desempe\u00f1o registrado durante el tiempo de convivencia y las caracter\u00edsticas peculiares del postulante, tales como su creatividad, capacidad de liderazgo o aptitud para ejecutar trabajos en grupo. Por eso, cuando est\u00e1n bien elaboradas, sirven para sopesar la adhesi\u00f3n del candidato a los valores y metas de la instituci\u00f3n destinataria. \u201cAdem\u00e1s de informaci\u00f3n veraz y pertinente, una carta de recomendaci\u00f3n debe dejar clara la sinton\u00eda entre las pretensiones y las potencialidades del postulante, algo que, de hecho, podr\u00e1 constarse en fases posteriores, como en una entrevista personal, por ejemplo\u201d, explica Ribeiro.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de este tipo de documento guarda una relaci\u00f3n directa con el objetivo en cuesti\u00f3n. Algunas empresas e instituciones disponen de gu\u00edas bastante definidas para la redacci\u00f3n de las cartas, e incluso establecen las estructuras que deben contemplarse a partir de modelos predeterminados. En tanto, otras, no imponen reglas, dej\u00e1ndole al autor la responsabilidad de indicar los aspectos que considere pertinentes. \u201cEs importante que la lectura de la carta revele c\u00f3mo se dio la relaci\u00f3n entre las partes, describiendo no solo el lapso de convivencia, sino tambi\u00e9n la performance del candidato durante el per\u00edodo considerado\u201d, a\u00f1ade Ribeiro. Am\u00e9n de las distintas formas de elaboraci\u00f3n del documento, no debe estar ausente la informaci\u00f3n esencial, como ser la fecha, el nombre completo y los respectivos cargos ocupados por quien recomienda y por el recomendado. Tampoco debe ser demasiado extenso. Dos p\u00e1ginas se consideran como una extensi\u00f3n ideal. Algunas instituciones, como es el caso del Massachusetts Institute of Technology (MIT), disponen de una <a href=\"https:\/\/mitadmissions.org\/apply\/parents-educators\/writingrecs\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">p\u00e1gina en internet<\/a> con recomendaciones para la redacci\u00f3n del texto.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Para redactar una buena recomendaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u2022 Converse con el solicitante para definir los \u00edtems importantes de la carta<br \/>\n\u2022 Evite los res\u00famenes gen\u00e9ricos o meramente elogiosos<br \/>\n\u2022 Describa los contextos de actividades realizadas en conjunto<br \/>\n\u2022 Destaque las competencias, habilidades y aptitudes para el trabajo en equipo<br \/>\n\u2022 Utilice un estilo de redacci\u00f3n no muy r\u00edgido, pero mantenga la sobriedad en la comunicaci\u00f3n<br \/>\n\u2022 Aseg\u00farese que el texto refleje el compromiso entre las partes<br \/>\n<\/div>\n<p>La responsabilidad de la preparaci\u00f3n de una carta en sinton\u00eda con los objetivos pretendidos es compartida: entre el que la solicita y quien elabora el documento. Quien necesita una carta de recomendaci\u00f3n debe solicit\u00e1rsela a alguien con autoridad para describir aspectos relacionados con su experiencia, motivaci\u00f3n, compromiso, responsabilidad y actitud de servicio. En tanto, quien la redacta, debe prestar atenci\u00f3n para que su contenido se exhiba en forma atractiva y trasluzca el nivel de interacci\u00f3n que posee con el solicitante. \u201cEn ciertos casos los pedidos deben rechazarse, al no haber manera de recomendar a alguien que no se conoce cabalmente\u201d, dice Marta Arretche, docente del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) e investigadora del Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis (CEM), otro de los Cepid financiados por la FAPESP^.<\/p>\n<p>Quien elabora la recomendaci\u00f3n debe tener cuidado de no excederse en elogios. Las cartas meramente laudatorias pueden comprometer la evaluaci\u00f3n, porque pueden sugerir parcialidad en la evaluaci\u00f3n del candidato. \u201cAlgunas instituciones extranjeras mantienen un banco de datos con las informaciones presentadas por los autores de cartas de recomendaci\u00f3n, para analizar si ellos tienen tendencia a ser siempre elogiosos o si en sus considerandos suelen retratar al candidato en forma inadecuada\u201d, advierte la investigadora. Por otra parte, los textos demasiado gen\u00e9ricos podr\u00edan causar poco impacto en el an\u00e1lisis de los evaluadores. \u201cLa descripci\u00f3n de una situaci\u00f3n de trabajo o la producci\u00f3n de un art\u00edculo realizado en forma conjunta le confiere mayor autenticidad a la redacci\u00f3n del escrito\u201d, a\u00f1ade Arretche.<\/p>\n<p><strong>El plazo para efectuar la solicitud<\/strong><br \/>\nPara facilitar la labor de la redacci\u00f3n del documento, el solicitante puede proveer previamente material, que contribuya al desarrollo de la tarea. Las cartas de intenci\u00f3n y de presentaci\u00f3n que describen, en forma sucinta, los objetivos del postulante en relaci\u00f3n con el puesto pretendido suelen ser \u00fatiles. \u201cLa antelaci\u00f3n de la solicitud debe tener en cuenta el per\u00edodo en el que se solicita la carta\u201d, explica Longo, del CDMF. El investigador, a cargo de la coordinaci\u00f3n de un equipo de aproximadamente 150 personas, relata que elabora, en promedio, entre ocho y diez cartas de recomendaci\u00f3n por mes, y a veces esa cifra se duplica en los meses de junio, diciembre y enero. \u201cSon fechas en las cuales hay m\u00e1s gente postul\u00e1ndose o someti\u00e9ndose a procesos de selecci\u00f3n en programas de maestr\u00eda, doctorado, solicitudes de becas o inscripciones a concursos\u201d. Si bien es posible producir un documento de este tipo en poco tiempo, se recomienda que la solicitud se presente al menos con un mes de antelaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay que considerar la necesidad de que la carta sea redactada en otra lengua, en el caso de que el destinatario estuviera en instituciones del exterior. \u201cEventualmente, se la puede redactar de un d\u00eda para otro, pero eso va a depender de las atribuciones de cada autor. Por eso es importante trabajar con al menos 30 d\u00edas de plazo\u201d, dice Longo.<\/p>\n<p>Incluso si el trabajo involucra a personas conocidas, no es inusual que la producci\u00f3n de la carta se realice en forma confidencial, sin que el candidato tenga acceso a su contenido. \u201cEl env\u00edo de la carta directamente a la instituci\u00f3n de destino puede aumentar su credibilidad, porque el evaluador tendr\u00e1 en cuenta que el texto no fue escrito con la intenci\u00f3n de congraciarse con el candidato\u201d, pondera Rafael Alcadipani, docente de la Escuela de Administraci\u00f3n de Empresas de S\u00e3o Paulo de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV-Eaesp). M\u00e1s all\u00e1 de la veracidad de la informaci\u00f3n, la discreci\u00f3n involucrada en una comunicaci\u00f3n de este tipo es fundamental. \u201cLa carta de recomendaci\u00f3n es un documento confidencial que no debe circular fuera de las instituciones involucradas\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las cartas de recomendaci\u00f3n dan credibilidad a las postulaciones y pueden ser decisivas en los procesos de selecci\u00f3n","protected":false},"author":678,"featured_media":371439,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1217],"tags":[],"coauthors":[2477],"class_list":["post-371736","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carreiras-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371736","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/678"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=371736"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371736\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":371737,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/371736\/revisions\/371737"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/371439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=371736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=371736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=371736"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=371736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}