{"id":372273,"date":"2021-01-08T15:07:59","date_gmt":"2021-01-08T18:07:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=372273"},"modified":"2021-01-08T18:53:04","modified_gmt":"2021-01-08T21:53:04","slug":"radovan-borojevic-el-domador-de-celulas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/radovan-borojevic-el-domador-de-celulas\/","title":{"rendered":"Radovan Borojevic: El domador de c\u00e9lulas"},"content":{"rendered":"<p>A punto de cumplir 80 a\u00f1os, Radovan Borojevic no se queja de la vida. \u201cTuve m\u00e1s oportunidades que las que he podido aprovechar\u201d, dice el bi\u00f3logo. \u201cMe siento en la obligaci\u00f3n de retribuirlas con mi trabajo\u201d. Hijo de un militar serbio y de madre croata, Borojevic naci\u00f3 en Zagreb, en la extinta Yugoslavia, en noviembre de 1940, una semana antes de que el pa\u00eds fuera invadido por Alemania y quedara inmerso en la Segunda Guerra Mundial. Durante esa conflagraci\u00f3n pas\u00f3 hambre y luego creci\u00f3 bajo una dictadura socialista. Las penurias econ\u00f3micas y sociales lo forzaron a abandonar la universidad en Zagreb y emigrar hacia Francia.<\/p>\n<p>En Estrasburgo, tuvo la posibilidad de finalizar sus estudios y, bajo la direcci\u00f3n del bi\u00f3logo Claude L\u00e9vi, se orient\u00f3 hacia un tema que gui\u00f3 su carrera cient\u00edfica: la b\u00fasqueda de la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo se comunican las c\u00e9lulas e influyen en el entorno donde est\u00e1n inmersas, un conocimiento fundamental para el desarrollo de terapias de regeneraci\u00f3n de tejidos lesionados.<\/p>\n<p>Borojevic arrib\u00f3 a Brasil hacia el final de la d\u00e9cada de 1960 y, en 1980, entr\u00f3 en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). All\u00ed colabor\u00f3 en la implementaci\u00f3n del primer servicio de trasplantes de m\u00e9dula \u00f3sea del estado de R\u00edo de Janeiro y en el desarrollo de estudios pioneros empleando c\u00e9lulas madre para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y degenerativas. Una vez jubilado, se mantuvo al frente del mayor banco de c\u00e9lulas de Am\u00e9rica Latina, creado por \u00e9l al comienzo de los a\u00f1os 1980, que cuenta con m\u00e1s de 300 linajes celulares para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y actualmente funciona en el Instituto Nacional de Metrolog\u00eda, Calidad y Tecnolog\u00eda (Inmetro).<\/p>\n<p>En la entrevista que se lee a continuaci\u00f3n, concedida en el mes de agosto por videoconferencia, Borojevic se refiere a los principales contratiempos y avances de la medicina regenerativa en Brasil y en el mundo.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 79 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nTerapias celulares y regeneraci\u00f3n y restauraci\u00f3n de tejidos<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en biolog\u00eda por la Universidad de Estrasburgo (1963) y doctorado por la Universidad de Par\u00eds VI (1968), ambas en Francia<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n307 art\u00edculos en revistas cient\u00edficas, 23 cap\u00edtulos de libros, 67 direcciones de maestr\u00eda y 50 de doctorado<\/div>\n<p><strong>Su trayectoria es ecl\u00e9ctica. Estudi\u00f3 las esponjas marinas, infecciones parasitarias y regeneraci\u00f3n de tejidos. \u00bfCu\u00e1les son los retos que lo estimulan actualmente?<\/strong><br \/>\nEstoy transitando el final de mi carrera y retom\u00e9 la l\u00ednea de investigaci\u00f3n que inici\u00e9 en el laboratorio de Claude L\u00e9vi, en la Universidad de Estrasburgo, cuando emigr\u00e9 a Francia. Mi inter\u00e9s es la c\u00e9lula. Cuando llegu\u00e9 a Estrasburgo en la d\u00e9cada de 1960, L\u00e9vi estaba arrancando con una l\u00ednea de investigaci\u00f3n, cuyo inter\u00e9s particular era la evoluci\u00f3n de las esponjas marinas, los primeros seres vivos que alcanzaron una organizaci\u00f3n multicelular. \u00c9l quer\u00eda entender c\u00f3mo se produjo la integraci\u00f3n de las c\u00e9lulas. Antes de las esponjas, las c\u00e9lulas funcionaban como entidades aisladas y aut\u00f3nomas. A partir de esos organismos, pasan a formar parte de un sistema y solo desempe\u00f1an \u2013o deber\u00edan desempe\u00f1ar\u2013 la funci\u00f3n determinada por el conjunto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 descubri\u00f3?<\/strong><br \/>\nAl estudiar la organizaci\u00f3n de las comunidades celulares de las esponjas, descubr\u00ed que ellas tienen un tipo de c\u00e9lulas madre equivalente a las c\u00e9lulas mesenquimales de los organismos m\u00e1s complejos. Esas c\u00e9lulas hacen de todo, son capaces de multiplicarse y diferenciarse en otros tipos de c\u00e9lulas. Se reproducen y mantienen su propia poblaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n perciben qu\u00e9 tipo de c\u00e9lulas necesita el organismo en cada instancia y las generan, para cubrir esa necesidad. En mi tesis doctoral, propuse su existencia en las esponjas. Este tipo de c\u00e9lulas es fundamental en la terapia celular. Mi trabajo se basa\u00a0 en el concepto de la c\u00e9lula en su contexto, porque eso se aplica a los procesos regenerativos. Para recuperar un tejido lesionado o restaurar los da\u00f1os provocados por el envejecimiento, ellas tienen que integrarse al tejido y ejecutar una funci\u00f3n determinada. En la medicina regenerativa, esto debe controlarse y enfocarse. Hoy en d\u00eda, mi objetivo es conocer las c\u00e9lulas y aprender a manipularlas para promover su regeneraci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>Las c\u00e9lulas que se utilizan en una terapia perciben el entorno qu\u00edmico e interpretan lo que debe hacerse<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo reconocen las c\u00e9lulas lo que hay que hacer?<\/strong><br \/>\nLas c\u00e9lulas perciben el efecto del entorno que las rodea y ese contacto les brinda informaci\u00f3n. Cada c\u00e9lula produce a menudo mediadores qu\u00edmicos que se propagan llevando informaci\u00f3n a otras c\u00e9lulas, y eso repercute en las condiciones del tejido generando efectos sist\u00e9micos. A su vez, las c\u00e9lulas que se encuentran alejadas producen mediadores que son percibidos por la c\u00e9lula inicial. Con base en la respuesta que recibi\u00f3 del tejido, esta c\u00e9lula modula su contacto con el entorno. Este conocimiento es fundamental. La c\u00e9lula que se utilizar\u00e1 en una terapia, introducida en el coraz\u00f3n, por ejemplo, percibe qu\u00edmicamente el ambiente. Cuando el mismo es patol\u00f3gico y ha sufrido agresiones, la c\u00e9lula sana introducida interpreta lo que debe hacerse y produce la reparaci\u00f3n. La primera terapia celular cl\u00ednica en la que particip\u00e9 fue para tratar el infarto de miocardio.<\/p>\n<p><strong>A menudo se citan sus trabajos sobre terapia celular para el coraz\u00f3n \u00bfC\u00f3mo particip\u00f3 en ese proyecto?<\/strong><br \/>\nEn 1980 me encamin\u00e9 al Instituto de Qu\u00edmica de la UFRJ para hacer el cultivo de c\u00e9lulas correspondientes a los estudios b\u00e1sicos de biolog\u00eda celular. Ah\u00ed recib\u00ed un laboratorio pr\u00e1cticamente montado y me comuniqu\u00e9 con colegas de diversas instituciones para obtener c\u00e9lulas e iniciar el cultivo. Not\u00e9 que muchas no estaban bien caracterizadas, o bien su origen era desconocido. Entonces decid\u00ed crear el Banco de C\u00e9lulas de R\u00edo de Janeiro, que hoy en d\u00eda es la mayor colecci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, con m\u00e1s de 300 linajes de c\u00e9lulas clasificadas. En la d\u00e9cada de 1990, Halley Pacheco, un gran hemat\u00f3logo brasile\u00f1o, docente de la universidad, estaba instalando el servicio de trasplantes de m\u00e9dula \u00f3sea en R\u00edo, que hasta entonces solo exist\u00eda en el Hospital Israelita Albert Einstein, en S\u00e3o Paulo, y me invit\u00f3 a colaborar en el montaje del laboratorio de preparaci\u00f3n de c\u00e9lulas. Todo ello hizo que me tornara conocido en el \u00e1rea. M\u00e1s adelante, Hans Dohmann, cardi\u00f3logo del Hospital Pr\u00f3-Card\u00edaco, en R\u00edo, y Emerson Perin, un cardi\u00f3logo brasile\u00f1o del Texas Heart Institute, en Houston (Texas, EE. UU.), plantearon la posibilidad de hacer terapia celular en miocardios. La propuesta era buena y original. Pero por cuestiones legales no era posible realizarla en Estados Unidos y se resolvi\u00f3 intentarlo en R\u00edo. Y buscando a alguien que manipulara las c\u00e9lulas llegaron hasta m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted ya hab\u00eda trabajado con las c\u00e9lulas que se implantar\u00edan en el coraz\u00f3n?<\/strong><br \/>\nSe trataba del mismo tipo de c\u00e9lulas con las que trabajaba en el servicio de trasplantes de m\u00e9dula \u00f3sea del Hospital Clementino Fraga, de la UFRJ. La diferencia radicaba en que ser\u00edan implantadas en el coraz\u00f3n, y no inyectadas en el torrente sangu\u00edneo. Realizamos los primeros trasplantes experimentales en cardiopat\u00edas cr\u00f3nicas graves, cuyos resultados se publicaron en 2003. Nuestro grupo y el de D\u00fcsseldorf, en Alemania, fueron los primeros del mundo que realizaron terapia celular en miocardios. En aquella \u00e9poca, cada grupo ignoraba la actividad del otro, pero los resultados fueron similares. Esa labor tuvo una gran repercusi\u00f3n. Luego de eso, hicimos en el Pr\u00f3-Card\u00edaco el primer trasplante celular para ACV [accidente cerebrovascular] y para cardiopat\u00edas agudas.<\/p>\n<p><strong>A partir de esos trabajos se realiz\u00f3 un estudio nacional en el que participaron 1.200 personas, iniciado en 2004 por el Ministerio de Salud, pero se sabe poco de sus resultados. \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3?<\/strong><br \/>\nEl proyecto fue demasiado ambicioso. Pas\u00f3 de una escala de 20 pacientes a centenas, abarcando cuatro patolog\u00edas y con la participaci\u00f3n de hospitales desde Porto Alegre hasta Bel\u00e9m. Tambi\u00e9n fue muy optimista. Los organizadores no hab\u00edan contemplado las dificultades del proyecto. Desde el punto de vista cient\u00edfico era consistente, pero su ejecuci\u00f3n era dif\u00edcil en un pa\u00eds tan grande y con tantas divergencias en su infraestructura como es Brasil. Los estudios multic\u00e9ntricos, al igual que los internacionales, no son f\u00e1ciles de realizar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos resultados fueron los que se esperaban?<\/strong><br \/>\nNo. El tratamiento para el infarto de miocardio confirm\u00f3 los resultados\u00a0 previos. El InCor [Instituto del Coraz\u00f3n] hac\u00eda su parte con el estudio cardiol\u00f3gico, pero no logr\u00f3 integrarse en forma \u00f3ptima y en un momento determinado se escindi\u00f3. El grupo que se ocupaba de la cardiopat\u00eda chag\u00e1sica [la enfermedad card\u00edaca causada por el par\u00e1sito <em>Trypanosoma cruzi<\/em>], en Salvador, sigui\u00f3 avanzando, pero no obtuvo resultados confirmatorios a largo plazo. La preparaci\u00f3n de c\u00e9lulas para el trasplante es algo delicado y complejo. Hay pocos laboratorios cl\u00ednicos de hospitales que cuentan con las condiciones como para hacerla. En esa \u00e9poca particip\u00e9 en el montaje de ese tipo de servicios en los hospitales que formaron parte del estudio, excepto en el InCor, pero es ilusorio pensar que en pocos d\u00edas se le puede ense\u00f1ar a un equipo a hacer una manipulaci\u00f3n adecuada.<\/p>\n<blockquote><p>La terapia celular funciona bien para las enfermedades degenerativas que afectan a los m\u00fasculos, las articulaciones y los huesos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En ese entonces, Brasil parec\u00eda hallarse a la vanguardia de la medicina regenerativa. \u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n actual?<\/strong><br \/>\nLa fase inicial fue favorable. La legislaci\u00f3n brasile\u00f1a permit\u00eda introducir un estudio cl\u00ednico de una terapia novedosa y original, debidamente autorizada por los organismos nacionales, basada en manipulaciones experimentales precl\u00ednicas. Eso hizo posible el proyecto del Pr\u00f3-Card\u00edaco y el multic\u00e9ntrico financiado por el ministerio. Entonces se advirti\u00f3, incluso como resultado del estudio multic\u00e9ntrico brasile\u00f1o, que la calidad de la manipulaci\u00f3n de las c\u00e9lulas era crucial para los resultados. Tambi\u00e9n se constat\u00f3, tanto aqu\u00ed como en el resto del mundo, que los procedimientos de manipulaci\u00f3n celular deb\u00edan regularse, tanto en el caso de los estudios precl\u00ednicos como en las terapias. Luego de esos resultados, varios grupos en China, Panam\u00e1 y Rep\u00fablica Dominicana comenzaron r\u00e1pidamente a ofrecer terapias sin ning\u00fan tipo de control. Siguiendo las estrictas normas estadounidenses, se prohibi\u00f3 todo. Solo los laboratorios certificados, en el caso brasile\u00f1o por la Anvisa [la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria], y calificados como Centros de Tecnolog\u00eda Celular pod\u00edan manipular esas c\u00e9lulas. El proceso de certificaci\u00f3n fue largo y durante ese tiempo, la aprobaci\u00f3n de nuevos ensayos cl\u00ednicos en la Conep [la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica] se hizo dif\u00edcil. Progresivamente fue transform\u00e1ndose en una medicina no autorizada para su aplicaci\u00f3n cl\u00ednica. Solo se permiti\u00f3 su uso potencial en terapias compasivas, cuando no hab\u00eda otro tratamiento satisfactorio, pero era necesario que lo hiciera un centro certificado, algo que no exist\u00eda. Ese fue el per\u00edodo de declive.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe resolvi\u00f3 esa situaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEn nuestro caso, all\u00e1 por 2006, el Pr\u00f3-Card\u00edaco mont\u00f3 el laboratorio Excellion, en Petr\u00f3polis. Vine aqu\u00ed para ponerlo en marcha, siguiendo las m\u00e1s rigurosas reglas internacionales. Fue el primer laboratorio del pa\u00eds para la manipulaci\u00f3n intensiva de c\u00e9lulas con fines terap\u00e9uticos certificado por la Anvisa. A partir de ese momento quedamos habilitados para preparar c\u00e9lulas destinadas a protocolos experimentales aprobados por la Conep. Esto signific\u00f3 el relanzamiento de nuestras terapias. La Anvisa se involucr\u00f3 efectivamente en el tema y, en 2008, public\u00f3 una resoluci\u00f3n que define c\u00f3mo debe ser y funcionar un laboratorio de este tipo. Eso permiti\u00f3 que se montara en el pa\u00eds una red de laboratorios calificados para la manipulaci\u00f3n de c\u00e9lulas. Entonces empezamos a subir la cuesta. Hoy en d\u00eda, algunos laboratorios funcionan muy bien, como por ejemplo, el de la Universidad de S\u00e3o Paulo [USP] en Ribeir\u00e3o Preto y el de la PUC de Paran\u00e1, coordinado por Paulo Roberto Brofman, que se transform\u00f3 en un referente de calidad y provee c\u00e9lulas para la mayor\u00eda de los ensayos cl\u00ednicos. El Pr\u00f3-Card\u00edaco fue vendido a la empresa de asistencia m\u00e9dica Amil, que posteriormente fue adquirida por el grupo United Health, y el Excellion se cerr\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa terapia celular ha resurgido en el pa\u00eds?<\/strong><br \/>\nHa comenzado a resurgir y algunas terapias comienzan a autorizarse. En 2015, el Consejo Federal de Odontolog\u00eda liber\u00f3 el uso de plasma enriquecido con fibrina y plaquetas, que contiene c\u00e9lulas, para acelerar la cicatrizaci\u00f3n y reconstituci\u00f3n del hueso. En los \u00faltimos a\u00f1os, la Anvisa public\u00f3 un conjunto de resoluciones definiendo los criterios para el registro de terapias celulares que contemplan y definen la manipulaci\u00f3n amplia de las c\u00e9lulas que se utilizar\u00e1n en esos tratamientos. Las perspectivas son buenas, pero pudo verse que incluso los laboratorios certificados por el organismo de control no son efectivamente capaces de manipular las c\u00e9lulas de manera adecuada por falta de especialistas. Esto no es un problema propio de Brasil \u00fanicamente, pero estamos en v\u00edas de poder dar el salto y ofrecer este tipo de tratamiento, tal como lo hacen Espa\u00f1a, Corea del Sur, Australia y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHoy en d\u00eda esas terapias est\u00e1n liberadas solamente para su uso en investigaciones?<\/strong><br \/>\nPara investigaci\u00f3n, terapias compasivas y procedimientos cl\u00ednicos que incluyen manipulaci\u00f3n celular, realizados en instituciones debidamente certificadas. En este sentido, participo en estudios que lleva adelante el grupo del ortopedista Gild\u00e1sio Daltro, de la Universidad Federal de Bah\u00eda, que utiliza c\u00e9lulas madre para el tratamiento de la necrosis de la cabeza del f\u00e9mur, un problema que afecta a adultos j\u00f3venes, que generalmente padecen de anemia falciforme, y a los afrodescendientes, que a menudo requiere el implante de una pr\u00f3tesis met\u00e1lica. Tambi\u00e9n he trabajado en terapias celulares para quemaduras extensas en el Hospital de la Fuerza A\u00e9rea del Gale\u00e3o y pudimos salvarles la vida a muchos pacientes, incluso a algunos que ten\u00edan m\u00e1s del 70% del cuerpo quemado. El grupo del profesor Brofman, en Curitiba, colabora con hospitales que recurren a la terapia celular para el tratamiento de las \u00falceras diab\u00e9ticas. En casos en los que se ha aconsejado la amputaci\u00f3n, ellos extraen c\u00e9lulas madre de los pacientes, que posteriormente son manipuladas y se las reinjertan. En la mitad de los casos se ha logrado evitarla. En Estados Unidos, hay un grupo limitado de terapias autorizadas, y hay pa\u00edses de Europa, adem\u00e1s de Jap\u00f3n, Corea del Sur y Singapur, en Asia, que est\u00e1n comenzando a ofrecer terapias celulares realizadas con todos los recaudos en casos espec\u00edficos y para pacientes calificados. La Anvisa est\u00e1 realizando un esfuerzo notable para poder autorizar toda una serie de terapias avanzadas en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPara cu\u00e1les problemas ha sido m\u00e1s exitosa la terapia celular?<\/strong><br \/>\nEsta terapia funciona bien para las enfermedades que afectan a los m\u00fasculos, las articulaciones y los huesos, especialmente en el caso de los procesos degenerativos. Por lo general, se utilizan c\u00e9lulas madre capaces de generar huesos y cart\u00edlagos. Existe una gran demanda por este tipo de tratamiento en la medicina deportiva, dado que los atletas se lastiman bastante. El uso cl\u00ednico en ortopedia ya ha sido aprobado en algunos pa\u00edses e imagino que ser\u00e1 uno de los primeros que ser\u00e1 registrado por la Anvisa. Otra de las \u00e1reas con potencial para su avance, si bien eso a\u00fan no ha ocurrido, es el tratamiento de los traumas de la m\u00e9dula espinal, que son poco frecuentes pero muy visibles. En las inflamaciones hiperagudas de intestino, como en el caso de la enfermedad de Crohn, se puede trabajar con c\u00e9lulas madre al\u00f3genas [las que provienen de un donante] para reducir la respuesta inflamatoria. La inflamaci\u00f3n pulmonar causada por el covid-19 tambi\u00e9n parece responder bien, como apuntan algunos experimentos. Su uso tambi\u00e9n es prometedor en los casos de infarto agudo de miocardio y ACV.<\/p>\n<blockquote><p>Mientras trabajaba en la interfaz acad\u00e9mico-industrial, not\u00e9 que hac\u00eda falta una carrera para la formaci\u00f3n de biotecn\u00f3logos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Usted particip\u00f3 en la creaci\u00f3n del polo de biotecnolog\u00eda, el Bio-R\u00edo. \u00bfEso c\u00f3mo fue?<\/strong><br \/>\nLa idea de ese polo de biotecnolog\u00eda, que est\u00e1 ubicado en el campus del Fund\u00e3o de la UFRJ, era crear un puente entre la ciencia b\u00e1sica de la universidad y el sector privado. Empec\u00e9 a trabajar en la UFRJ cuando se discut\u00eda la creaci\u00f3n de una interfaz con el sector industrial, algo absolutamente necesario. Un grupo de docentes propuso la creaci\u00f3n de un parque tecnol\u00f3gico, similar a los existentes en ciertas universidades extranjeras. Yo form\u00e9 parte del grupo de trabajo que elabor\u00f3 el proyecto y el andamiaje administrativo del Bio-R\u00edo y m\u00e1s tarde, de la evaluaci\u00f3n del valor cient\u00edfico de las propuestas presentadas. Luego dej\u00e9 esa actividad al sumarme al servicio de trasplantes de m\u00e9dula \u00f3sea del hospital universitario. Posteriormente, aunque en esa misma l\u00ednea de trabajo, me invitaron a trabajar en el Inmetro ocup\u00e1ndome del nexo con la industria. En esos trabajos, not\u00e9 que est\u00e1bamos debatiendo sobre la interfaz acad\u00e9mico-industrial, pero hac\u00eda falta un grupo espec\u00edfico de profesionales: los t\u00e9cnicos en biotecnolog\u00eda. El pa\u00eds no dispon\u00eda de ninguna escuela secundaria t\u00e9cnica que formara a esos profesionales. En la universidad, los que desempe\u00f1an esa funci\u00f3n son, a menudo, los alumnos de posgrado, pero en la industria se necesitan t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo resolvieron?<\/strong><br \/>\nMe puse en contacto con la Escuela Federal de Educaci\u00f3n, Ciencia y Tecnolog\u00eda, en el barrio carioca de Maracan\u00e3, y pusimos en marcha una carrera de formaci\u00f3n de biotecn\u00f3logos que hoy ya tiene 30 a\u00f1os. Ese fue un reto interesante. Nos pusimos manos a la obra con la profesora Maria Helena Nicola y, en 10 d\u00edas, elaboramos el proyecto y el programa curricular y determinamos el contenido de las materias. Los alumnos reciben una capacitaci\u00f3n excelente. Muchos de ellos posteriormente cursaron una carrera universitaria.<\/p>\n<p><strong>Usted naci\u00f3 en la ciudad de Zagreb, cuando Croacia formaba parte de Yugoslavia. \u00bfConserva recuerdos de aquel per\u00edodo?<\/strong><br \/>\nNac\u00ed en los suburbios de Zagreb en noviembre de 1940. Una semana despu\u00e9s, Yugoslavia fue invadida por las tropas alemanas y entr\u00f3 en guerra. Mi padre era serbio y mi madre croata. Puesto que era serbio y militar, para los alemanes era alguien a quien deb\u00edan ejecutar. Zagreb ten\u00eda un sector pobre y otro m\u00e1s desarrollado que estaba prohibido para los jud\u00edos, gitanos y serbios. Nuestra casa estaba en la parte rica, pero no pod\u00edamos dejarnos ver. Por eso pasaba el d\u00eda en la calle con mi abuela, lejos de all\u00ed y reci\u00e9n regresaba a mi hogar por las noches. A veces, mis padres, mi abuela, mi hermana y yo dispon\u00edamos de una bolsa de ma\u00edz para pasar la semana. Pese a esas dificultades tuve una infancia y una adolescencia feliz, pero solo regres\u00e9 all\u00e1 muchos a\u00f1os despu\u00e9s. Emigr\u00e9 a Francia cuando cursaba el tercer a\u00f1o de la facultad y deb\u00eda hacer el servicio militar en Yugoslavia. Hasta los 36 a\u00f1os me consideraban un desertor, y corr\u00eda riesgo de que me eliminaran si retornase al pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>En el colegio secundario usted recibi\u00f3 una educaci\u00f3n enfocada en las ciencias humanas. \u00bfQu\u00e9 lo impuls\u00f3 a decantarse por la biolog\u00eda?<\/strong><br \/>\nEn Zagreb hab\u00eda una escuela tradicional de excelencia, adonde iban los mejores alumnos. Ah\u00ed se ense\u00f1aba la cultura cl\u00e1sica, adem\u00e1s de griego y lat\u00edn, porque esta \u00faltima fue la lengua oficial del gobierno croata hasta el final del siglo XIX. Califiqu\u00e9 entre los seleccionados e ingres\u00e9 a ese colegio. Desde un comienzo, sin embargo, estaba interesado por la naturaleza y tuve un gran apoyo de mi abuelo paterno, un sacerdote ortodoxo. Luego de la guerra viv\u00ed un tiempo con \u00e9l en Bosnia. \u00c9l ten\u00eda una chacra all\u00ed y me llevaba a pasear por los campos y los bosques. Cuando ingres\u00e9 en la Universidad de Zagreb para estudiar biolog\u00eda, mi idea era trabajar en la conservaci\u00f3n de los parques naturales. A causa de las penurias econ\u00f3micas y sociales, resolv\u00ed partir para Francia, donde durante un per\u00edodo breve fui un inmigrante ilegal. Mientras estaba all\u00e1, supe de una beca para extranjeros en la Universidad de Estrasburgo y me postul\u00e9. Entonces fue cuando ingres\u00e9 al grupo del profesor L\u00e9vi. Con mis trabajos de fin de graduaci\u00f3n, logr\u00e9 convertirme en investigador del CNRS [Centro Nacional de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica], un para\u00edso para cualquier cient\u00edfico. Como para entonces ya me hab\u00eda naturalizado franc\u00e9s, tuve que hacer el servicio militar. Ya era doctor y mi edad era bastante superior a la del resto de los convocados, entonces me enviaron para hacer una cooperaci\u00f3n cient\u00edfica internacional entre Francia y Brasil.<\/p>\n<p><strong>As\u00ed es como lleg\u00f3 aqu\u00ed.<\/strong><br \/>\nEn febrero de 1969 comenz\u00f3 mi vida brasile\u00f1a. Primero fui por un corto per\u00edodo a Recife, donde hab\u00eda un puesto que cubrir y estuve un tiempo embarcado en el buque oceanogr\u00e1fico Almirante Saldanha, de la Marina de Brasil, estudiando biolog\u00eda marina. Luego me enviaron al Instituto de Investigaciones de la Marina (IPqM, por sus siglas en portugu\u00e9s), en Ilha do Governador, en R\u00edo de Janeiro. Ah\u00ed comenc\u00e9 a trabajar con el almirante Paulo Moreira, que estaba montando un centro de biolog\u00eda marina en Arraial do Cabo, en el litoral norte de R\u00edo, en una labor conjunta con Francia. El IPqM ten\u00eda un convenio con el Instituto de Investigaciones Walter Reed, del Ej\u00e9rcito de Estados Unidos, que intentaba desarrollar un medicamento que pudiera aplicarse en la piel y protegiera a los soldados contra la infecci\u00f3n causada por el par\u00e1sito del esquistosoma.<\/p>\n<blockquote><p>En Zagreb, durante la guerra, a veces lo \u00fanico que hab\u00eda era una bolsa de ma\u00edz para pasar la semana<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l fue su participaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEllos me pidieron que hiciera el cultivo de las c\u00e9lulas para los estudios de penetraci\u00f3n de ese helminto. As\u00ed fue que me top\u00e9 con la esquistosomiasis. Me enamor\u00e9 de R\u00edo de Janeiro y al terminar el servicio militar me enrol\u00e9 en el servicio de cooperaci\u00f3n civil del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia. Por entonces, hab\u00eda otro proyecto francobrasile\u00f1o, montado por el m\u00e9dico y almirante Alu\u00edzio Prata para el estudio de la patolog\u00eda de la esquistosomiasis en una zona end\u00e9mica de la enfermedad en el estado de Bah\u00eda. La embajada francesa me traslad\u00f3 al Instituto Gon\u00e7alo Muniz, que entonces era privado [m\u00e1s tarde fue incorporado a la Fiocruz], y comenc\u00e9 a estudiar la patolog\u00eda de la esquistosomiasis. El asesoramiento estaba a cargo del Instituto Pasteur de Lille, que estaba abocado al desarrollo de una vacuna. Ah\u00ed tuve mi primer contacto con los problemas m\u00e9dicos de una poblaci\u00f3n pobre en un pa\u00eds tropical. Despu\u00e9s, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud [OMS] me invit\u00f3 a sumarme a un comit\u00e9 de medicina tropical para asegurar la integraci\u00f3n entre las ciencias b\u00e1sicas y la medicina. Los estudios inmunol\u00f3gicos siguieron su curso, pero ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde se acab\u00f3 la financiaci\u00f3n del Pasteur sin haber conseguido desarrollar la vacuna. As\u00ed, pues, los proyectos de cooperaci\u00f3n bilateral disminuyeron y mi participaci\u00f3n tambi\u00e9n. En 1979, el servicio de cooperaci\u00f3n me ofreci\u00f3 trasladarme a otro pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs cierto que casi se va a Ir\u00e1n?<\/strong><br \/>\nEn las reuniones de la OMS en Ginebra, tiempos atr\u00e1s, ten\u00eda como compa\u00f1ero en el comit\u00e9 al bioqu\u00edmico Jacques Monod [1910-1976], del Instituto Pasteur, que hab\u00eda recibido el Premio Nobel de Medicina de 1965. Monod me cit\u00f3 para conversar en Par\u00eds y me invit\u00f3 a que desarrollara el sector de biolog\u00eda celular en la filial del Instituto Pasteur que \u00e9l estaba montando en Teher\u00e1n, con el aval del sah Mohammad Reza Pahlev\u00ed [1919-1980]. En principio descart\u00e9 trasladarme de Bah\u00eda a Ir\u00e1n, pero finalmente acept\u00e9. Pero antes regres\u00e9 a Brasil porque ten\u00eda asuntos por resolver. Mientras desarmaba mi laboratorio en Bah\u00eda se produjo la Revoluci\u00f3n Iran\u00ed y el Pasteur de Teher\u00e1n fue destruido. El \u00faltimo avi\u00f3n franc\u00e9s que logr\u00f3 salir de Ir\u00e1n embarc\u00f3 a los empleados del instituto apenas con la ropa que llevaban puesta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 decidi\u00f3 quedarse en Brasil?<\/strong><br \/>\nPorque me gust\u00f3. La situaci\u00f3n del Pasteur se volvi\u00f3 complicada y mi proyecto en Bah\u00eda ya no exist\u00eda. Viaj\u00e9 a R\u00edo, ingres\u00e9 nuevamente en el CNRS y comenc\u00e9 a organizar un programa de cooperaci\u00f3n internacional que involucraba a la UFRJ, donde arranqu\u00e9 como profesor visitante, y al Instituto Pasteur de Lyon. En el campus del Fund\u00e3o fui muy feliz.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les eran las condiciones de la UFRJ en aquella \u00e9poca?<\/strong><br \/>\nEl dinero no faltaba. Las condiciones laborales en el Instituto de Qu\u00edmica eran excelentes. Pasaba algunos meses en R\u00edo de Janeiro y otros en Lyon, pero sinceramente, era m\u00e1s sencillo trabajar en el Fund\u00e3o. Ese fue uno de los motivos que me impulsaron a presentarme a concurso y quedarme en la universidad. En aquella \u00e9poca trabaj\u00e1bamos con proyectos a largo plazo, por lo que nos era posible mantener nuestras investigaciones. Al no tener formaci\u00f3n en qu\u00edmica, en un comienzo estaba fuera de contexto en el instituto, pero la interfaz entre las ciencias exactas y las aplicadas al \u00e1rea biom\u00e9dica adquir\u00eda mayor relevancia.\u00a0 Asum\u00ed la responsabilidad de la asignatura de bioqu\u00edmica celular de la carrera, a la que tambi\u00e9n asist\u00edan alumnos de las carreras de biolog\u00eda y medicina, y durante un largo per\u00edodo fui el coordinador de la carrera de posgrado en bioqu\u00edmica del instituto. Esos cargos me llevaron a establecer una interacci\u00f3n creciente con el \u00e1rea m\u00e9dica. La calidad del trabajo de los laboratorios me caus\u00f3 una grata impresi\u00f3n y la UFRJ me generaba un gran optimismo. Mantuve excelentes relaciones con grupos de la USP, de la Universidad de Campinas y de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. El bioqu\u00edmico Ricardo Brentani [1937-2011], por ese entonces director del Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer, me invit\u00f3 para que fuera a trabajar a S\u00e3o Paulo, pero yo ten\u00eda una estructura que funcionaba muy bien en la UFRJ. Y adem\u00e1s, entre nosotros, prefiero a R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el estado actual de la universidad?<\/strong><br \/>\nAhora soy profesor em\u00e9rito. Ya no tengo tanta actividad all\u00ed y ser\u00eda dif\u00edcil decirlo. Al comienzo de la d\u00e9cada de 2000 tuve un c\u00e1ncer y me jubil\u00e9. Luego vino la puesta en marcha del Excellion y el trabajo en el Inmetro. Con el tiempo, dej\u00e9 de ir a la universidad, pero sigo en contacto. Creo que la UFRJ necesita una renovaci\u00f3n. El Coppe [el Instituto Alberto Luiz Coimbra de Posgrado e Investigaciones en Ingenier\u00eda] funciona muy bien, pero no tan as\u00ed el \u00e1rea de la salud. El hospital universitario parece hallarse en una situaci\u00f3n dif\u00edcil. Estamos atravesando un per\u00edodo complicado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El bi\u00f3logo de origen croata y profesor em\u00e9rito de la UFRJ habla de los percances y las perspectivas alentadoras de la medicina regenerativa","protected":false},"author":16,"featured_media":371878,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,3673],"tags":[316],"coauthors":[105],"class_list":["post-372273","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","category-ufrj-100-anos-es","tag-medicina-es","position_at_home-sumario","keywords-ufrj-100-anos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=372273"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":374079,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372273\/revisions\/374079"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/371878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=372273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=372273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=372273"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=372273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}