{"id":372279,"date":"2021-01-08T15:22:21","date_gmt":"2021-01-08T18:22:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=372279"},"modified":"2021-01-08T18:51:58","modified_gmt":"2021-01-08T21:51:58","slug":"un-lugar-al-sol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-lugar-al-sol\/","title":{"rendered":"Un lugar al sol"},"content":{"rendered":"<p>La idea de que la industria farmac\u00e9utica realiza pocas actividades de investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) en Brasil, dedic\u00e1ndose esencialmente a la producci\u00f3n y la venta de medicamentos en el mercado local, fue puesta en tela de juicio por un grupo de cient\u00edficos de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), que detect\u00f3 un crecimiento y un cambio en el comportamiento de las compa\u00f1\u00edas de capitales nacionales. En un trabajo que sali\u00f3 publicado en junio en la <em>Revista Brasileira de Inova\u00e7\u00e3o<\/em>, el grupo revel\u00f3 que, en el transcurso de los \u00faltimos 20 a\u00f1os, las mayores empresas farmac\u00e9uticas brasile\u00f1as ampliaron su inversi\u00f3n en actividades internas de I&amp;D y aumentaron el total de cient\u00edficos contratados. En tanto, las compa\u00f1\u00edas transnacionales siguieron invirtiendo en Brasil, pero enfoc\u00e1ndose en actividades tales como los ensayos cl\u00ednicos y capacitaci\u00f3n, manteniendo la parte m\u00e1s noble y costosa de la investigaci\u00f3n y el desarrollo en sus casas matrices en el exterior.<\/p>\n<p>El estudio se centr\u00f3 en la Investigaci\u00f3n de Innovaci\u00f3n (Pintec, en portugu\u00e9s), una investigaci\u00f3n trienal elaborada por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), que constituye la fuente principal de las informaciones sobre innovaci\u00f3n en la econom\u00eda brasile\u00f1a. Los datos, espec\u00edficos del segmento farmac\u00e9utico, y referentes a las ediciones de la Pintec concluidas en 2008, 2011 y 2014, se obtuvieron por medio de una tabla encargada al IBGE. El an\u00e1lisis se limit\u00f3 a las empresas de mayor porte, con m\u00e1s de 500 empleados, que en la Pintec de 2014, comprend\u00eda a 28 firmas nacionales y 27 transnacionales. Las facturaciones de estos dos grupos reflejaban escalas distintas. Entre las nacionales, la suma de los ingresos netos por ventas creci\u00f3 un 105% entre 2008 y 2014, una suba, en valores reales, de 7.800 millones a 16 mil millones de reales. Las transnacionales registraron un crecimiento menor, pero el total de sus ingresos crecieron de 18.500 millones a 25 mil millones de reales, un aumento del 36,2%.<\/p>\n<p>El dato que m\u00e1s les llam\u00f3 la atenci\u00f3n a los investigadores fue la calidad de la inversi\u00f3n en I&amp;D. \u201cLas inversiones en innovaci\u00f3n de las empresas brasile\u00f1as se centran generalmente en la adquisici\u00f3n de m\u00e1quinas y equipos, pero la industria farmac\u00e9utica nacional rompi\u00f3 esta tendencia a partir de 2008 y ampli\u00f3 su capacidad de innovaci\u00f3n al destinar m\u00e1s recursos a actividades internas de I&amp;D, a colaboraciones con universidades y a la capacitaci\u00f3n de personal\u201d, explica la economista Julia Paranhos, investigadora del Instituto de Econom\u00eda de la UFRJ y autora principal del estudio. En 2014, el total invertido en investigaci\u00f3n y desarrollo internos por las firmas nacionales sum\u00f3 794 millones de reales y creci\u00f3 un 174% en comparaci\u00f3n con 2008 en valores actualizados por la inflaci\u00f3n. Si bien sus ingresos son menores, eso equivale a m\u00e1s del doble de los 344 millones de reales que gastaron en ese \u00edtem sus competidoras transnacionales. Ambas categor\u00edas de empresas ampliaron sus planteles profesionales de I&amp;D interno, pero el n\u00famero de investigadores con nivel de posgrado en las nacionales era casi cinco veces superior al de las transnacionales. El marcador, en este punto fue de 222 a 47 en 2014.<\/p>\n<p>El \u00edmpetu de las farmac\u00e9uticas brasile\u00f1as se debe, principalmente, a la conquista del mercado de los medicamentos gen\u00e9ricos. Bas\u00e1ndose en la producci\u00f3n de principios activos que ya no est\u00e1n protegidos por patentes, este mercado prescinde de inversiones de gran riesgo. Las compa\u00f1\u00edas de capital brasile\u00f1o acaparan el 90% de ese mercado. \u201cCon la caja generada por la venta de gen\u00e9ricos, ellas pudieron invertir en una mayor capacitaci\u00f3n\u201d, dice la economista Lia Hasenclever, docente jubilada del Instituto de Econom\u00eda de la UFRJ y coautora del art\u00edculo.<\/p>\n<p>Para el economista Andr\u00e9 Tosi Furtado, del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien no particip\u00f3 del estudio, los hallazgos evidencian la formaci\u00f3n de un espacio propicio para que las farmac\u00e9uticas nacionales inviertan en innovaci\u00f3n, algo inexistente dos d\u00e9cadas atr\u00e1s. \u201cNaturalmente, existe un desnivel muy grande entre la capacidad de las empresas brasile\u00f1as y la de las extranjeras para generar innovaciones radicales. Las inversiones necesarias para el desarrollo de una mol\u00e9cula nueva est\u00e1n en el orden de los mil millones de d\u00f3lares y esa es la escala de gastos de las transnacionales en sus casas matrices. Pero a\u00fan existe espacio para encontrar nuevos nichos de mercado e invertir en I&amp;D, tan es as\u00ed que el estudio muestra que las firmas nacionales tienen proyectos que involucran tecnolog\u00edas avanzadas y hay cooperaci\u00f3n con las universidades\u201d, dice. Sin embargo, la conquista de este espacio convive con una gran dependencia de insumos importados. \u201cBrasil no dispone de una industria farmacoqu\u00edmica, que elabore las sustancias con actividad farmacol\u00f3gica que se utilizan para la producci\u00f3n de medicamentos. En 1980 hubo un esfuerzo para producir materia prima localmente, pero el proyecto fue abandonado\u201d, dice Furtado. \u201cHoy en d\u00eda, muchos de esos productos los importamos desde la India\u201d.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/054-057_farmaceutica_296-0-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1333\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/054-057_farmaceutica_296-0-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/054-057_farmaceutica_296-0-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/054-057_farmaceutica_296-0-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>La solidez financiera de las empresas nacionales les ha permitido ir m\u00e1s all\u00e1 de la mera producci\u00f3n de copias de medicamentos consolidados, pero tambi\u00e9n contaron con incentivos para ampliar su capacidad de producir e innovar. Este, por cierto, era uno de los objetivos principales del estudio. \u201cQuer\u00edamos analizar los efectos de la pol\u00edtica industrial adoptada en el pa\u00eds en la d\u00e9cada de 2000 y de los mecanismos de apoyo a la innovaci\u00f3n en el desempe\u00f1o de las farmac\u00e9uticas\u201d, dice Paranhos. Una de cada cuatro empresas nacionales utiliz\u00f3 recursos p\u00fablicos para financiar I&amp;D internos, seg\u00fan la Pintec de 2014. \u201cQueda claro que varias de ellas aprovecharon la disponibilidad de tales instrumentos para ampliar sus capacidades tecnol\u00f3gicas\u201d, concluye la investigadora.<\/p>\n<p>Se crearon diversos instrumentos, como la denominada Ley del Bien, promulgada en 2005, que simplific\u00f3 el uso de los incentivos fiscales para la innovaci\u00f3n. En la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1990, la FAPESP cre\u00f3 programas tales como el de Investigaci\u00f3n en Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite), que inclu\u00eda proyectos de industrias de medicamentos y que llam\u00f3 a la presentaci\u00f3n de propuestas asociada con algunas de ellas, y el de Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe), que ofrece aportes no reintegrables para investigaci\u00f3n en peque\u00f1as empresas y gener\u00f3 impacto en el ecosistema de investigaci\u00f3n farmac\u00e9utica (<a href=\"#box_farmaceutica-296-ESP\"><em>lea el apartado del recuadro<\/em><\/a>). Otros ejemplos fueron el acceso a recursos no reembolsables ofrecidos por la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), entre 2006 y 2010 y el Programa de Apoyo al Desarrollo de la Cadena Productiva Farmac\u00e9utica (Profarma) del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), en vigencia entre 2004 y 2016. A partir de 2009, el gobierno pas\u00f3 a promover la producci\u00f3n local de medicamentos biotecnol\u00f3gicos, utilizando el poder de compra del Sistema \u00danico de Salud (SUS), por intermedio de lo que se denomin\u00f3 Asociaciones para el Desarrollo Productivo (PDP, por sus siglas en portugu\u00e9s). Las empresas privadas nacionales pudieron acordar colaboraciones directas con laboratorios p\u00fablicos y convenios con compa\u00f1\u00edas extranjeras para hacer posible la transferencia de tecnolog\u00edas y la producci\u00f3n local de nuevos medicamentos.<\/p>\n<p>El laboratorio brasile\u00f1o Crist\u00e1lia, con sede en la ciudad de Itapira, en el interior del estado de S\u00e3o Paulo, hizo uso de varios de esos instrumentos: obtuvo financiaci\u00f3n del BNDES, recibi\u00f3 ayuda a trav\u00e9s de dos proyectos Pite de la FAPESP entre 2005 y 2010, utiliz\u00f3 recursos de la Finep y entabl\u00f3 una colaboraci\u00f3n PDP con la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz y el Instituto Biomanguinhos, cuyo resultado fue la aprobaci\u00f3n, el a\u00f1o pasado, de la comercializaci\u00f3n de un similar de la hormona del crecimiento humano. La firma, fundada hace 48 a\u00f1os, comenz\u00f3 a contratar cient\u00edficos en la d\u00e9cada de 1980, pero fue a partir de 2004 que empez\u00f3 a concretar colaboraciones con universidades y grupos de investigaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda cuenta con un cat\u00e1logo de 113 patentes. Entre los productos desarrollados se destacan un medicamento para la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil llamado Helleva, cuyo principio activo es similar al del Viagra, y una pomada para las quemaduras sin insumos animales que se obtuvo a partir de una bacteria proveniente de la biodiversidad del pa\u00eds. \u201cLos recursos p\u00fablicos representaron menos del 5% de nuestras inversiones en innovaci\u00f3n, dado que Crist\u00e1lia invierte anualmente en I&amp;D alrededor de un 7% de sus ingresos netos\u201d, dice Ricardo Pacheco, director general y presidente del Consejo Directivo de la empresa.<\/p>\n<p>Otra firma brasile\u00f1a, Libbs, que fabrica 90 tipos de remedios en un complejo industrial ubicado en Embu das Artes, en la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo, comenz\u00f3 en 2016 a producir medicamentos biol\u00f3gicos. La empresa fue la primera en producir localmente un biosimilar del Rituximab, un anticuerpo monoclonal que se emplea para el tratamiento de algunos tipos de c\u00e1ncer y para la artritis reumatoide. En el pasado reciente, recibi\u00f3 250 millones de d\u00f3lares del BNDES y la misma cantidad de la Finep, entre otras financiaciones, que invirti\u00f3 en su Centro de Desarrollo Integrado. \u201cDesde 2013, invertimos un 10% de los beneficios operativos netos en I&amp;D\u201d, explica M\u00e1rcia Martini Bueno, directora de relaciones institucionales de Libbs.<\/p>\n<p><a name=\"box_farmaceutica-296-ESP\"><\/a>En los \u00faltimos a\u00f1os ha habido una desarticulaci\u00f3n de las pol\u00edticas industriales. La Finep no ha ofrecido financiaci\u00f3n no reembolsable y el BNDES cerr\u00f3 el Profarma. \u201cEl poder del Estado para fomentar innovaciones radicales se ha debilitado\u201d, confirma Hasenclever. El a\u00f1o pasado tambi\u00e9n se cancel\u00f3 el programa de las PDP. Los datos generales de la \u00faltima Pintec, divulgados hace pocos meses y que no fueron incluidos en el art\u00edculo, muestran que entre 2014 y 2017 el esfuerzo de I&amp;D en las farmac\u00e9uticas no decay\u00f3, pese a la coyuntura econ\u00f3mica adversa. \u201cSon inversiones que, a largo plazo, resultan beneficiosas. Hay una resiliencia notable en las empresas que proveen productos m\u00e9dicos y medicamentos, ya que la gente contin\u00faa comprando sus productos incluso en momentos de crisis agudas\u201d, dice Furtado.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Apoyo al ecosistema de investigaci\u00f3n farmac\u00e9utica<\/strong><br \/>\nLa FAPESP financia colaboraciones entre investigadores de universidades y empresas farmac\u00e9uticas en proyectos de ciencia b\u00e1sica y aplicada. Los laboratorios nacionales, como Biolab, por ejemplo, y transnacionales, tales como AstraZeneca y GSK, ambos con sede en el Reino Unido, mantienen o han tenido convenios de cooperaci\u00f3n con la FAPESP, que dieron como resultado proyectos patrocinados en conjunto en el marco del Programa de Apoyo a la Investigaci\u00f3n en Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite). Esta modalidad de financiaci\u00f3n, puesta en marcha en 1994, fue utilizada por otras farmac\u00e9uticas, entre las que se cuentan las brasile\u00f1as Ach\u00e9 y EMS.<\/p>\n<p>En el caso de GSK, esta se asoci\u00f3 con la FAPESP para establecer dos Centros de Investigaciones en Ingenier\u00eda (CPE, por sus siglas en portugu\u00e9s), en donde las colaboraciones se desarrollan a largo plazo, de 5 a 10 a\u00f1os. Las investigaciones son financiadas en forma conjunta, mediante aportes equivalentes de la FAPESP y de la empresa asociada, mientras que la contrapartida de las universidades sedes del centro se verifica por medio de la oferta de la infraestructura y el pago de los sueldos de los investigadores. Uno de estos centros, enfocado en investigaciones en qu\u00edmica sostenible, fue creado en la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), en 2013.<\/p>\n<p>En 2015 se firm\u00f3 un convenio con el Instituto Butantan para la creaci\u00f3n del Centro de Excelencia para el Descubrimiento de Mol\u00e9culas Espec\u00edficas, en busca de tratamientos para enfermedades neurodegenerativas, artritis reumatoide y c\u00e1ncer. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la cooperaci\u00f3n con institutos de investigaci\u00f3n, GSK cre\u00f3 en 2011 el programa de financiaci\u00f3n Trust in Science, cuyo objetivo consiste en sentar las bases para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sostenible y a largo plazo en colaboraci\u00f3n con centros de investigaci\u00f3n de alcance mundial y los gobiernos locales\u201d, informa Evelyn Lazaridi, directora m\u00e9dica de la filial brasile\u00f1a de GSK.<\/p>\n<p>El profesor Sergio Queiroz, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Universidad de Campinas (Unicamp) y coordinador adjunto de Investigaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP, sostiene que las peque\u00f1as empresas creadas para desarrollar terapias espec\u00edficas tambi\u00e9n desempe\u00f1an una funci\u00f3n en el ecosistema de la investigaci\u00f3n farmac\u00e9utica. Y menciona como ejemplo a Recepta Biopharma, una empresa de biotecnolog\u00eda que desarrolla compuestos con potencial para combatir el c\u00e1ncer, que ya ha obtenido ayuda del Programa Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe), de la FAPESP. \u201cLas peque\u00f1as empresas innovadoras se dedican a generar propiedad intelectual que luego ser\u00e1 utilizada por la <em>Big Pharma<\/em>.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de actividad coordinada puede verificarse en el Centro de Biolog\u00eda Qu\u00edmica de Prote\u00ednas Quinasas, de la Unicamp. Este centro forma parte del Consorcio de Gen\u00f3mica Estructural, con sede en Canad\u00e1, que agrupa a 400 cient\u00edficos de todo el mundo y fomenta el descubrimiento de f\u00e1rmacos mediante el modelo de ciencia abierta, en el cual las ideas y los recursos son compartidos entre universidades y empresas (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/farmacologia-en-renovacion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 255<\/em><\/a>). \u201cLa <em>Big Pharma<\/em> realiza investigaci\u00f3n y desarrollo con universidades, empresas, e incluso con firmas rivales, cuando el prop\u00f3sito es la investigaci\u00f3n en fase precompetitiva\u201d, afirma Queiroz.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio muestra que el \u00e9xito en la producci\u00f3n de medicamentos gen\u00e9ricos y la financiaci\u00f3n p\u00fablica impulsaron la investigaci\u00f3n y el desarrollo en las empresas farmac\u00e9uticas brasile\u00f1as","protected":false},"author":11,"featured_media":371910,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1587,189],"tags":[303,312],"coauthors":[98],"class_list":["post-372279","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion-en-colaboracion-para-la-innovacion-tecnologica-en","category-politica-ct","tag-financiacion","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=372279"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":374076,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372279\/revisions\/374076"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/371910"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=372279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=372279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=372279"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=372279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}