{"id":372311,"date":"2021-01-08T15:37:54","date_gmt":"2021-01-08T18:37:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=372311"},"modified":"2021-01-27T15:10:13","modified_gmt":"2021-01-27T18:10:13","slug":"un-dedo-de-informacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-dedo-de-informacion\/","title":{"rendered":"Un dedo de informaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>La proporci\u00f3n de los distintos is\u00f3topos de carbono presentes en las u\u00f1as puede indicar la preferencia por un tipo espec\u00edfico de dieta consumida en los \u00faltimos seis meses por los brasile\u00f1os, y tambi\u00e9n podr\u00eda servir como par\u00e1metro para inferir el grado de desarrollo humano de la ciudad en que viven. Los is\u00f3topos son las variantes de un elemento qu\u00edmico que posee el mismo n\u00famero de protones, pero difieren en cuanto a la cantidad de neutrones. Esta es la conclusi\u00f3n que surge de un art\u00edculo publicado en julio en la revista <em>Science of Food<\/em>. Los autores del estudio analizaron la composici\u00f3n isot\u00f3pica de muestras de las u\u00f1as de 4.500 individuos de 37 ciudades de Brasil, donde vive el 10% de la poblaci\u00f3n nacional, y calcularon el promedio de un par\u00e1metro denominado delta carbono 13 (\u03b4<sup>13<\/sup>C) para cada municipio. Valores altos de este \u00edndice indican un alto consumo de alimentos ultraprocesados, tales como carnes industrializadas, refrescos y postres preparados, y valores bajos, sugieren una ingesta mayoritaria de alimentos frescos \u2013<em>in natura<\/em>\u2013, particularmente arroz, frijoles y mandioca.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, los investigadores compararon el \u03b4<sup>13<\/sup>C de cada ciudad con su respectivo \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH), un indicador concebido en 1990 por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) que tiene en cuenta la expectativa de vida al nacer, el nivel educativo y los ingresos per c\u00e1pita de una poblaci\u00f3n. Este an\u00e1lisis revel\u00f3 una correlaci\u00f3n significativa: cuanto mayor es el \u03b4<sup>13<\/sup>C de una localidad, mayor es su IDH. Con base en t\u00e9cnicas estad\u00edsticas, el grupo de cient\u00edficos extrapol\u00f3 esa correlaci\u00f3n para casi el 99% de los 5.570 municipios del pa\u00eds y gener\u00f3 un mapa con la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de las dietas (<em>v\u00e9alo en la p\u00e1gina contigua<\/em>). El 70% de las muestras de las u\u00f1as aproximadamente, fueron recolectadas entre 2008 y 2015. Otro 23% se obtuvo entre 2002 y 2006, y el resto, despu\u00e9s de 2015.<\/p>\n<p>Para la bi\u00f3loga Gabriela Nardoto, de la Universidad de Brasilia (UnB) y autora principal del estudio, los datos obtenidos indican con precisi\u00f3n la importancia del ingreso en la composici\u00f3n del tipo de alimentos presente en la mesa de los brasile\u00f1os. \u201cEl estatus socioecon\u00f3mico est\u00e1 fuertemente vinculado con el acceso a los alimentos ultraprocesados. En el sur y sudeste de Brasil, las zonas m\u00e1s desarrolladas, con IDH m\u00e1s alto, esa tendencia es evidente\u201d, comenta Nardoto. En las otras regiones, cuyo IDH suele ser menor, no hay tanto poder adquisitivo para la compra de esos productos en gran cantidad\u201d. El centro-oeste del pa\u00eds exhibe una situaci\u00f3n intermedia. Pero si bien esa es la tendencia dominante, tal como revela el mapa, la bi\u00f3loga se\u00f1ala que a causa de los posibles da\u00f1os a la salud atribuidos a una ingesta excesiva de alimentos ultraprocesados, una parte de la poblaci\u00f3n de mayor poder adquisitivo empez\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os a consumir menos alimentos de ese tipo.<\/p>\n<p>Todas las relaciones establecidas en el estudio se basan en las mediciones realizadas con dos is\u00f3topos de carbono estables presentes\u00a0 en los tejidos humanos, como es el caso de las u\u00f1as: el raro y pesado carbono 13 (<sup>13<\/sup>C) y el liviano y abundante carbono 12 (<sup>12<\/sup>C). Seg\u00fan la proporci\u00f3n de estos is\u00f3topos, puede calcularse el \u00a0\u03b4<sup>13<\/sup>C \u2013expresado en valores negativos y por mil (\u2030)\u2013 de un individuo o de toda una poblaci\u00f3n, y deducir su tipo de dieta. Cuando los valores de ese \u00edndice son elevados, entre -16 y -18\u2030, son indicadores de lo que se denomina dieta de supermercado, que incluye grandes cantidades de alimentos industrializados. Los valores menores, entre -20 y -24\u2030, reflejan un consumo predominante de alimentos frescos y peces. \u201cNo siempre es posible determinar esa correlaci\u00f3n de \u00edndices a nivel municipal, dado que son pocos los pa\u00edses que calculan el IDH de cada ciudad\u201d, dice el ingeniero agr\u00f3nomo Luiz Antonio Martinelli, del Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Cena-USP), quien fue el coordinador del estudio. \u201cCon el banco de datos que se emple\u00f3 para generar el mapa, ahora disponemos de una aplicaci\u00f3n importante, que puede ser de utilidad para realizar an\u00e1lisis regionales en el campo de la nutrici\u00f3n y monitorear los cambios en la alimentaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Una herramienta forense<\/strong><br \/>\nLas tendencias que se apuntan en el estudio coinciden con los resultados de estudios recientes al respecto del tema de la alimentaci\u00f3n en Brasil, como el de la \u00faltima Investigaci\u00f3n de Presupuestos Familiares (POF), que llev\u00f3 a cabo entre 2017 y 2018 el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). Seg\u00fan la POF, los productos frescos o m\u00ednimamente procesados representan, respectivamente, el 58,2% de las calor\u00edas totales que consumen los habitantes del norte y del nordeste. En el sur del pa\u00eds, ese porcentaje disminuye hasta el 47,3%. En el sudeste, incluso es menor (un 44,9%). En el medio oeste los valores son intermedios y aproximadamente la mitad de las calor\u00edas (un 50,7%) provienen de ese grupo de alimentos.<\/p>\n<p>Siempre de acuerdo con el estudio, la ingesta de alimentos ultraprocesados es mayor en las regiones sur y sudeste, donde representan el 22% y el 21,4% del total de las calor\u00edas incorporadas, respectivamente. La FOP tambi\u00e9n midi\u00f3 el consumo de alimentos meramente procesados (panes, quesos, carnes saladas y bebidas fermentadas) e ingredientes culinarios (aceite vegetal, az\u00facar, f\u00e9culas y grasas animales). En conjunto, estas categor\u00edas intermedias representaron entre un 28% y un 35% de las calor\u00edas consumidas en las grandes regiones brasile\u00f1as. \u201cPese a que se trata de un estudio elaborado de una manera muy diferente a la metodolog\u00eda empleada en el art\u00edculo publicado en <em>Science of Food<\/em>, la POF tambi\u00e9n revela que la proporci\u00f3n en el consumo de alimentos frescos desciende a medida que los ingresos aumentan y, por ende, la ingesta de comida ultraprocesada crece a medida que el poder adquisitivo aumenta\u201d, comenta el nutricionista Daniel Bandoni, del Instituto de Salud y Sociedad de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp).<\/p>\n<p>Seg\u00fan Nardoto, el banco de datos que se utiliz\u00f3 para generar el mapa con el perfil de la dieta predominante en los distintos municipios brasile\u00f1os podr\u00eda ser \u00fatil para estudios en otros campos, como es el caso del \u00e1rea forense. \u201cMediante la t\u00e9cnica de an\u00e1lisis de los is\u00f3topos de carbono podemos determinar el origen geogr\u00e1fico de un esqueleto sin identificaci\u00f3n (NN)\u201d, ilustra Nardoto. \u201cEl m\u00e9todo no servir\u00e1 para identificar por s\u00ed solo de d\u00f3nde proviene un cad\u00e1ver desconocido, pero podr\u00eda acotar en parte su \u00e1rea de origen y ser de ayuda para esa labor\u201d. En este caso, el \u03b4<sup>13<\/sup>C de un individuo funciona como una especie de huella dactilar isot\u00f3pica asociada a una regi\u00f3n determinada.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nMapeo isot\u00f3pico de la dieta en Brasil \u2013 De los enclaves m\u00e1s aislados a los grandes centros urbanos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/44949\/mapeamento-isotopico-da-dieta-no-brasil-dos-nucleos-mais-isolados-aos-grandes-centros-urbanos\/?q=11\/50345-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 11\/50345-9<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Luiz Antonio Martinelli (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 150.733,76<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nNARDOTO, G. B. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41538-020-0069-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Increased in carbon isotope ratios of Brazilian fingernails are correlated with increased in socioeconomic status<\/a>. <strong>Science of Food<\/strong>. 16 jul. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La huella dactilar isot\u00f3pica de las u\u00f1as indica el tipo de dieta y puede resultar \u00fatil para inferir el perfil socioecon\u00f3mico de las personas","protected":false},"author":112,"featured_media":373889,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[320],"coauthors":[417],"class_list":["post-372311","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-nutricion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=372311"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372311\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":372312,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372311\/revisions\/372312"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/373889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=372311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=372311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=372311"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=372311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}