{"id":372313,"date":"2021-01-08T15:39:13","date_gmt":"2021-01-08T18:39:13","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=372313"},"modified":"2021-01-08T15:39:13","modified_gmt":"2021-01-08T18:39:13","slug":"un-aroma-una-respuesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-aroma-una-respuesta\/","title":{"rendered":"Un aroma, una respuesta"},"content":{"rendered":"<p>Cuando los ratones machos son expuestos al olor de diferentes animales, incluyendo algunos de sus predadores, activan grupos distintos de neuronas del n\u00facleo ventromedial del hipot\u00e1lamo, una estructura cerebral que est\u00e1 asociada a sensaciones tales como el hambre, el est\u00edmulo sexual y el miedo. \u201cCada aroma de la naturaleza genera un patr\u00f3n sistem\u00e1tico de actividad neuronal en esa zona del cerebro\u201d, comenta el bi\u00f3logo Fabio Papes, de la Universidad de Campinas (Unicamp), coordinador del equipo que llev\u00f3 a cabo este experimento, cuyos resultados figuran en un art\u00edculo publicado el 28 de agosto en la revista cient\u00edfica <em>Cell Reports<\/em>. El olor de un gato, por ejemplo, activa un conjunto de c\u00e9lulas diferente al que se activa por el aroma de los ratones hembra (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/068-069_odores_296-0-1140.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>vea las im\u00e1genes<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>La comprobaci\u00f3n de que muchas \u00e1reas del cerebro se activan cuando un animal o un ser humano son expuestos a distintos aromas no es un hecho sin precedentes, y esto incluye tambi\u00e9n a la regi\u00f3n de la corteza cerebral inherente al olfato e incluso el hipot\u00e1lamo. No obstante, de acuerdo con otros estudios, la actividad el\u00e9ctrica registrada en la mayor\u00eda de esas regiones, en apariencia era desordenada, sin una pauta espacial discernible. Las neuronas parec\u00edan activarse de manera aleatoria. En trabajos anteriores ya se hab\u00eda detectado cierta actividad en el hipot\u00e1lamo cuando los roedores entraban en contacto con distintos olores. Sin embargo, esos estudios trabajaron solamente con dos tipos de olores: el de los gatos y el de los ratones. En el experimento que llev\u00f3 adelante el equipo de Papes, los roedores estuvieron en contacto con el aroma propio de gatos, leopardos, ratas, halcones, serpientes, lechuzas y ara\u00f1as, aparte de hembras y machos de ratones.<\/p>\n<p>El hipot\u00e1lamo, que est\u00e1 ubicado en la base del cerebro, es una estructura esencial y una de las regiones evolutivamente m\u00e1s primordiales del sistema nervioso. Entre otras funciones, controla la producci\u00f3n de hormonas \u2013tales como la dopamina, la oxitocina y las gonadotrofinas\u2013 y en los mam\u00edferos, est\u00e1 vinculado a los comportamientos instintivos, es decir, a las respuestas desencadenadas sin ning\u00fan aprendizaje previo. En el caso del olfato, estas conductas pueden ser estimuladas por las feromonas, las mol\u00e9culas org\u00e1nicas que disparan comportamientos instintivos de defensa, apareamiento, agresividad y alarma.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/068-069_odores_296-0-img.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1117\" height=\"633\" class=\"aligncenter size-full wp-image-373893\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/068-069_odores_296-0-img.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/068-069_odores_296-0-img.png 1117w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/068-069_odores_296-0-img-250x142.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/068-069_odores_296-0-img-700x397.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/068-069_odores_296-0-img-120x68.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1117px) 100vw, 1117px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de describir los diversos patrones de activaci\u00f3n del hipot\u00e1lamo, Papes y sus coautores, entre los cuales figura Lisa Stowers, del Instituto de Investigaci\u00f3n Scripps, en Estados Unidos, delinearon el camino recorrido por la informaci\u00f3n nerviosa entre el momento en que se capta el olor y la actividad desencadenada en el cerebro. Los mam\u00edferos poseen varios sistemas que se encargan de la detecci\u00f3n de los olores, tales como el epitelio olfatorio principal, ubicado en la parte posterior de la cavidad nasal, y el \u00f3rgano vomeronasal (OVN), situado entre la nariz y la boca. \u201cHemos constatado que la actividad anteriormente mencionada en el hipot\u00e1lamo, que plasma este mapa nunca antes descrito de las informaciones olfativas en el cerebro, depende de la detecci\u00f3n de los olores por el OVN\u201d, dice el bi\u00f3logo. Esta conclusi\u00f3n surgi\u00f3 a partir de los experimentos que se llevaron a cabo con ratones gen\u00e9ticamente modificados en donde una mutaci\u00f3n introducida en su ADN anula la detecci\u00f3n de los olores por el OVN. En el caso de esos animales gen\u00e9ticamente alterados, la exposici\u00f3n a diferentes aromas no activ\u00f3 a las neuronas del hipot\u00e1lamo.<\/p>\n<p>El equipo de la Unicamp incluso se propuso tratar de entender si la respuesta del cerebro a los diferentes aromas depende de los comportamientos desencadenados por los olores generados o solamente de los est\u00edmulos detectados en la nariz. Mediante el empleo de una serie de abordajes, que incluyen una t\u00e9cnica que utiliza virus gen\u00e9ticamente modificados como marcadores de las neuronas y sus conexiones en el cerebro, los cient\u00edficos detectaron que las pautas espaciales de actividad en el hipot\u00e1lamo se suscitan a partir de lo que ocurre en la cavidad nasal.<\/p>\n<p>En la nariz hay c\u00e9lulas receptoras especializadas para captar los olores que activan grupos espec\u00edficos de neuronas del \u00f3rgano vomeronasal. El estudio registr\u00f3 una correlaci\u00f3n para cada aroma entre las c\u00e9lulas receptoras particulares de la nariz que intervienen en la detecci\u00f3n del est\u00edmulo y el patr\u00f3n de actividad suscitado en el hipot\u00e1lamo. Esta observaci\u00f3n contradice nociones anteriores que consideraban que la actividad del hipot\u00e1lamo era condicionada por los comportamientos disparados por los olores. En los experimentos del grupo no se observaron reacciones comportamentales distintas en los roedores que justificaran las variantes de patrones de actividad en el hipot\u00e1lamo.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las contribuciones fundamentales para la comprensi\u00f3n del modo en que los distintos aromas pueden desencadenar respuestas fisiol\u00f3gicas y comportamientos espec\u00edficos, el trabajo presentado por el equipo de la Unicamp puede ser \u00fatil para el estudio de ciertas condiciones cl\u00ednicas. \u201cEl sistema olfativo constituye un modelo excelente para comprender los circuitos neuronales implicados en diversos comportamientos, tales como agresividad, atracci\u00f3n sexual, temor y estr\u00e9s\u201d, dice la bioqu\u00edmica Bettina Malnic, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IQ-USP), experta en el funcionamiento molecular del olfato, quien no particip\u00f3 en el estudio publicado en la revista <em>Cell Reports<\/em>. Seg\u00fan Malnic, uno de los interrogantes m\u00e1s importantes en el campo de las neurociencias reside en entender cu\u00e1les son los grupos de c\u00e9lulas nerviosas que se activan, c\u00f3mo se comunican estos circuitos y en qu\u00e9 funciones biol\u00f3gicas influyen. La p\u00e9rdida del olfato \u2013o anosmia\u2013 es, por ejemplo, una condici\u00f3n m\u00e9dica que causa limitaciones en la vida de las personas y puede llegar a ser un indicio de la existencia de otras patolog\u00edas. En el covid-19, por ejemplo, la anosmia, si bien temporal, es uno de los s\u00edntomas precoces en muchos de los pacientes infectados con el nuevo coronavirus.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nMecanismos subyacentes al efecto de la experiencia social sobre los niveles hormonales, las se\u00f1ales sensoriales y la conducta (n<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/93020\/mecanismos-subjacentes-ao-efeito-da-experiencia-social-sobre-os-niveis-hormonais-sinalizacao-sensor\/?q=15\/50371-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u00ba\u200915\/50371-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Fabio Papes (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u2009161.549,15<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nCARVALHO, V. M. A. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2211124720310469\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Representation of olfactory information in organized active neural ensembles in the hypothalamus<\/a>. <strong>Cell Reports<\/strong>. 28 ago. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El cerebro de los ratones activa un conjunto de neuronas distintas por cada tipo de olor animal captado ","protected":false},"author":112,"featured_media":371938,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[319],"coauthors":[417],"class_list":["post-372313","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=372313"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":374036,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372313\/revisions\/374036"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/371938"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=372313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=372313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=372313"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=372313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}