{"id":376554,"date":"2021-01-27T14:16:32","date_gmt":"2021-01-27T17:16:32","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=376554"},"modified":"2021-01-27T15:19:38","modified_gmt":"2021-01-27T18:19:38","slug":"avances-con-sobresaltos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/avances-con-sobresaltos\/","title":{"rendered":"Avances con sobresaltos"},"content":{"rendered":"<p>Las interrupciones en los llamados ensayos cl\u00ednicos de vacunas y medicamentos realizados en seres humanos se consideran como percances inherentes al proceso de desarrollo de nuevos productos. Cuando se detecta alg\u00fan efecto colateral grave que puede estar asociado al uso del agente inmunizante o de la droga, o el fallecimiento inesperado de uno de los participantes en los experimentos, los impulsores de los test deben evaluar si es seguro proseguir con los mismos. En ciertas ocasiones, las autoridades sanitarias obligan a los desarrolladores a suspender los ensayos hasta que se demuestren las causas del incidente y la seguridad del producto. Si las explicaciones demuestran que no existe una relaci\u00f3n clara con el f\u00e1rmaco probado, pueden reanudarse los trabajos. De lo contrario, las pruebas pueden abandonarse.<\/p>\n<p>El p\u00fablico rara vez se entera de estos contratiempos. Pero entre septiembre y octubre, los ensayos cl\u00ednicos de la fase III, la \u00faltima etapa previa a la aprobaci\u00f3n final de dos de las vacunas contra el covid-19 \u2013la de la empresa brit\u00e1nica AstraZeneca en colaboraci\u00f3n con la Universidad de Oxford y la de la farmac\u00e9utica Janssen, del grupo estadounidense Johnson &amp; Johnson\u2013 sufrieron interrupciones que se convirtieron en noticias. En ambos casos, las pruebas se reanudaron, pero la difusi\u00f3n de la suspensi\u00f3n temporal de las investigaciones gener\u00f3 preocupaci\u00f3n. Las dos vacunas utilizan diferentes adenovirus (virus que causan problemas respiratorios en animales y en humanos) para transportar material del Sars-CoV-2 que es capaz, en teor\u00eda, de estimular una respuesta inmunol\u00f3gica en sus receptores.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-ajedrez-global-de-la-pandemia\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">El ajedrez global de la pandemia<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-incognita-de-las-reinfecciones\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">La inc\u00f3gnita de las reinfecciones<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/transmision-restringida\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">Transmisi\u00f3n restringida<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>En la fase III de los test, mientras que una parte de los voluntarios recibe la droga que se est\u00e1 probando, a otro grupo se le suministra un placebo, un compuesto inocuo. Para garantizar la idoneidad del proceso, los impulsores de los ensayos no conocen de qu\u00e9 grupo forman parte los participantes en los estudios. Las reacciones adversas que se consideran habituales, como los dolores de cabeza leves y en la zona de aplicaci\u00f3n de la vacuna, no son suficientes como para que se paralice un protocolo. Cuando los s\u00edntomas son m\u00e1s graves, tales como la aparici\u00f3n de inflamaciones en el sistema nervioso o incluso el riesgo de muerte, la situaci\u00f3n cambia, y se recurre a una comisi\u00f3n independiente para que analice el caso. \u201cEn los ensayos cl\u00ednicos de gran alcance siempre surgen complicaciones. Esto es normal y el comit\u00e9 de expertos eval\u00faa la situaci\u00f3n\u201d, pondera el inmun\u00f3logo Jorge Kalil, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP) y director del Laboratorio de Inmunolog\u00eda del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor). \u201cPuede que los problemas no est\u00e9n relacionados con la vacuna. Cuando esto se comprueba, el estudio prosigue. La esperanza en las vacunas contra el covid-19 sigue siendo elevada\u201d.<\/p>\n<p>El primer contratiempo se hizo p\u00fablico hace unos dos meses. El 8 de septiembre, la compa\u00f1\u00eda AstraZeneca, que est\u00e1 probando su candidata a vacuna en 50 mil personas del Reino Unido, Brasil, la India, Sud\u00e1frica y Estados Unidos, divulg\u00f3 un comunicado confirmando una noticia que hab\u00eda sido publicada dos d\u00edas antes por la prensa: los ensayos se hab\u00edan suspendido porque un participante brit\u00e1nico del estudio present\u00f3 reacciones adversas. Este enferm\u00f3 sin que hubiera una explicaci\u00f3n y desarroll\u00f3 mielitis transversa, una inflamaci\u00f3n que afecta a la m\u00e9dula espinal. El agente inmunizante hab\u00eda sorteado sin mayores sobresaltos las fases I y II de los ensayos cl\u00ednicos. \u201cLa vacuna de Oxford le ha sido aplicada a un gran n\u00famero de voluntarios. Por eso es muy posible que ocurra una situaci\u00f3n de este tipo y no necesariamente debe atribu\u00edrsela al producto que se est\u00e1 probando\u201d, dice el vir\u00f3logo Celso Granato, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y director cl\u00ednico del Grupo Fleury.<\/p>\n<p>Las explicaciones esgrimidas por AstraZeneca, disociando este problema de salud de la aplicaci\u00f3n de la vacuna, fueron consideradas satisfactorias, por lo que los pa\u00edses reanudaron las pruebas en curso, algunos en forma m\u00e1s r\u00e1pida y otros m\u00e1s lentamente. En Brasil, una semana despu\u00e9s de haberse anoticiado el incidente, los estudios con el inmunizante se retomaron. En Estados Unidos, el permiso se otorg\u00f3 reci\u00e9n el 23 de octubre. El peri\u00f3dico <em>O Globo<\/em> divulg\u00f3 otro episodio el 21 de octubre, sobre la muerte de un voluntario que particip\u00f3 en los test de la vacuna brit\u00e1nica en Brasil. Pero, seg\u00fan el diario, ese individuo formaba parte del grupo de control, que hab\u00eda recibido el placebo y no el inmunizante, por ende, el caso no suscit\u00f3 la suspensi\u00f3n de las pruebas.<\/p>\n<div id=\"attachment_376693\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-376693 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"741\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-1-1140-250x163.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-1-1140-700x455.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-1-1140-120x78.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Felix Dlangamandla\/Beeld\/Gallo Images v\u00eda Getty Images<\/span><\/a> Aplicaci\u00f3n de la vacuna de AstraZeneca durante los ensayos cl\u00ednicos en curso en Sud\u00e1frica<span class=\"media-credits\">Felix Dlangamandla\/Beeld\/Gallo Images v\u00eda Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>La segunda candidata a vacuna en fase III cuyos ensayos cl\u00ednicos se suspendieron temporalmente fue la de la subsidiaria del grupo Johnson &amp; Johnson. La interrupci\u00f3n se produjo oficialmente en Estados Unidos el 12 de octubre. El motivo fue similar al que afect\u00f3 a las pruebas de la vacuna de AstraZeneca: un voluntario habr\u00eda sufrido un derrame, cuya causa debi\u00f3 investigarse. No se divulg\u00f3 si el individuo que sufri\u00f3 ese incidente pertenec\u00eda al grupo de control o hab\u00eda recibido la vacuna. El 23 de octubre, el peri\u00f3dico estadounidense <em>Washington Post<\/em> anunci\u00f3 que la empresa hab\u00eda recibido luz verde de la FDA, la autoridad sanitaria de aquel pa\u00eds, para la reanudaci\u00f3n de los test.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las dos vacunas, las pruebas realizadas por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) con un tratamiento experimental contra el covid-19 tambi\u00e9n se suspendieron a causa de posibles efectos adversos. Eso fue lo que ocurri\u00f3 con el empleo del anticuerpo monoclonal desarrollado por el laboratorio estadounidense Eli Lilly, un medicamento elaborado con leucocitos de uno de los primeros pacientes recuperados de la infecci\u00f3n por el Sars-CoV-2 en Estados Unidos. La interrupci\u00f3n de esa terapia, similar a una de las que se le hab\u00edan utilizado con el presidente Donald Trump durante su internaci\u00f3n a causa del nuevo coronavirus, se notici\u00f3 el 13 de octubre sin demasiadas explicaciones.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la empresa, hubo una discrepancia importante en la condici\u00f3n cl\u00ednica de los voluntarios que recibieron el placebo en comparaci\u00f3n con la de los medicados con el anticuerpo monoclonal, a los cuales tambi\u00e9n se les administr\u00f3 otra droga experimental, el remdesivir. Esa situaci\u00f3n motiv\u00f3 la suspensi\u00f3n de los estudios para revisar los protocolos. Por m\u00e1s que la empresa reclama una aprobaci\u00f3n de emergencia para su tratamiento, los ensayos patrocinados por los NIH a\u00fan no han sido reanudados.<\/p>\n<p>A causa de la gravedad de la pandemia, los test con vacunas y medicamentos se est\u00e1n desarrollando a una velocidad sin precedentes y cuentan con una gran cobertura de los medios de comunicaci\u00f3n. \u201cLa expectaci\u00f3n y la ansiedad generan gran confusi\u00f3n entre el p\u00fablico lego\u201d, dice Paulo Lotufo, director del Centro de Investigaciones Cl\u00ednicas y Epidemiol\u00f3gicas de la USP. \u201cNormalmente, son pocas las personas que se interesan por los ensayos cl\u00ednicos pues estos se refieren a enfermedades espec\u00edficas\u201d, dice Lotufo.<\/p>\n<div id=\"attachment_376697\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-376697 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-2-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-2-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/023-025_covid-testes_297-2-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Olivier Matthys\/Getty Images<\/span><\/a> T\u00e9cnicos trabajando en el laboratorio de Janssen, en B\u00e9lgica, que produce una de las posibles vacunas contra el covid-19, que sufri\u00f3 una breve interrupci\u00f3n en sus pruebas<span class=\"media-credits\">Olivier Matthys\/Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Pero puesto que las vacunas est\u00e1n destinadas a las personas sanas, hay que redoblar las precauciones. Seg\u00fan Lotufo, un ejemplo hipot\u00e9tico realza la importancia de que las pruebas con los inmunizantes se realicen con todo rigor. \u201cImag\u00ednense un medicamento para el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n con resultados muy buenos, que incremente en dos a\u00f1os la sobrevida de los pacientes, pero tambi\u00e9n eleve la incidencia de diabetes en el 50% de los casos. En ese contexto, el nuevo problema de salud no reviste demasiada importancia. Algunos pacientes con c\u00e1ncer ya son diab\u00e9ticos y esta es una enfermedad que ya sabemos c\u00f3mo controlar\u201d, reflexiona el epidemi\u00f3logo. \u201cPero esa situaci\u00f3n cambia si tenemos por delante a una vacuna que, pese a ser muy eficaz, aumenta el riesgo de producir diabetes en personas sanas, algo muy malo\u201d.<\/p>\n<p>El hecho de que el fracaso sea mucho m\u00e1s habitual que el \u00e9xito en los ensayos con vacunas se basa en los n\u00fameros. Un estudio publicado en el mes de mayo en el repositorio del National Bureau of Economic Research (NBER), a partir del trabajo de cient\u00edficos del Massachusetts Institute of Technology (MIT), revela que en Estados Unidos, el \u00edndice de aprobaci\u00f3n de nuevas vacunas entre enero de 2000 y enero de 2020 fue de un 39,6%. Los investigadores analizaron 1.838 ensayos cl\u00ednicos patrocinados por la industria farmac\u00e9utica desde la fase I y determinaron que mayormente se quedaron en el camino.<\/p>\n<p>Otro informe publicado en 2017 por la FDA muestra que el arribo a la recta final del proceso de desarrollo de un f\u00e1rmaco no significa necesariamente su aprobaci\u00f3n. En el estudio se evaluaron 22 casos que han fracasado en los \u00faltimos a\u00f1os. De ese total, cinco eran vacunas y todas fueron reprobadas de manera definitiva durante la fase III, principalmente por falta de eficacia.<\/p>\n<p>Los proyectos farmac\u00e9uticos que naufragaron pugnaban por la obtenci\u00f3n de vacunas espec\u00edficas: contra el herpes genital, para conservar la producci\u00f3n de insulina en pacientes con diabetes tipo 1, para el tratamiento de pacientes reci\u00e9n operados de un tipo de c\u00e1ncer de pulm\u00f3n, contra el tabaquismo, y para prevenir la infecci\u00f3n por <em>Staphylococcus aureus<\/em>, una bacteria que puede causar neumon\u00eda o endocarditis.<\/p>\n<p>En el caso del nuevo coronavirus, como las vacunas tienen como p\u00fablico objetivo a gran parte de la poblaci\u00f3n global, la cantidad de personas requeridas para la fase III debe ser a\u00fan mayor. Por eso el riesgo de que surjan problemas tambi\u00e9n se eleva. Pero, como compensaci\u00f3n, el alto n\u00famero de agentes inmunizantes en fase de pruebas avanzadas incrementa las posibilidades de que algunas de ellas resulten exitosas. De las 44 vacunas en desarrollo contra el coronavirus que se est\u00e1n probando en humanos, 10 se encuentran en el final de la fase III. \u201cEs necesario multiplicar los esfuerzos para lograr una vacuna segura y eficaz, pero en el menor tiempo que permitan los protocolos de seguridad\u201d, dice Granato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los ensayos de las vacunas en fase avanzada contra la enfermedad prosiguen a un ritmo acelerado, pese a las interrupciones puntuales por razones de seguridad","protected":false},"author":112,"featured_media":376689,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,3677],"tags":[311,329],"coauthors":[417],"class_list":["post-376554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-covid-19-es","tag-inmunologia","tag-salud-publica","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-sars-cov-2-es","keywords-vacuna","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=376554"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":379134,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376554\/revisions\/379134"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/376689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=376554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=376554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=376554"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=376554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}