{"id":376562,"date":"2021-01-27T14:22:41","date_gmt":"2021-01-27T17:22:41","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=376562"},"modified":"2021-01-28T09:46:50","modified_gmt":"2021-01-28T12:46:50","slug":"un-territorio-moldeado-por-las-crecidas-y-los-incendios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-territorio-moldeado-por-las-crecidas-y-los-incendios\/","title":{"rendered":"Un territorio moldeado por las crecidas y los incendios"},"content":{"rendered":"<p>Cuando se hace referencia al Pantanal, enseguida vienen a la mente im\u00e1genes de r\u00edos serpenteantes atravesando perezosamente tramos selv\u00e1ticos y lagunas frecuentadas por garzas, jabir\u00faes y yacar\u00e9s. La presencia del agua est\u00e1 \u00edntimamente asociada al paisaje de este bioma, una de las \u00e1reas inundables m\u00e1s extensas del mundo. Aunque es el menor de los seis biomas brasile\u00f1os, es m\u00e1s vasto que Grecia, Inglaterra y una centena de otros pa\u00edses. Tambi\u00e9n es el que se encuentra mejor conservado, pese a la creciente transformaci\u00f3n de sus herbazales naturales en pasturas para el ganado de corte durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. En 2019, el Pantanal a\u00fan conservaba el 84 % de su vegetaci\u00f3n nativa, seg\u00fan el \u00faltimo mapeo del proyecto MapBiomas, que monitorea la deforestaci\u00f3n y las alteraciones del uso del suelo en los ecosistemas brasile\u00f1os. Las precipitaciones son altas y para nada homog\u00e9neas, ya que var\u00edan entre los 1.000 y 1.500 mil\u00edmetros por a\u00f1o, concentr\u00e1ndose entre los meses de octubre y abril, pero el agua que mantiene hasta el 80 % de sus tierras inundadas durante meses llega a la regi\u00f3n a trav\u00e9s los r\u00edos que nacen principalmente en las zonas m\u00e1s altas cercanas a la Amazonia, en el norte, y en el Cerrado, ubicado al este.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-pantanal-pide-agua\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El Pantanal pide agua<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>El agua, a pesar de que es fundamental, no es el \u00fanico elemento que caracteriza al paisaje del Pantanal. El fuego tambi\u00e9n influye sobre la distribuci\u00f3n y en la abundancia de especies vegetales, seg\u00fan apuntan estudios de investigadores de la Universidad Federal de mato Grosso do Sul (UFMS). A diferencia de los incendios intensos y duraderos como los de este a\u00f1o, capaces de dejar a la tierra devastada por per\u00edodos a\u00fan inciertos, aquellos que son espor\u00e1dicos y de proporciones menores reducen la presencia de especies sensibles al fuego y propician la proliferaci\u00f3n de especies resistentes, que reconfiguran el ambiente. \u201cEl Pantanal tambi\u00e9n depende del fuego para ser como es\u201d, dice el ec\u00f3logo Danilo Bandini Ribeiro, de la UFMS, quien estudia el efecto de las quemas sobre la fauna y la flora de la regi\u00f3n. \u201cEl agua y el fuego inciden de manera similar sobre la configuraci\u00f3n del ambiente vegetal. Hacen que el paisaje sea m\u00e1s abierto\u201d, explica el investigador, coordinador de un proyecto en el Territorio Ind\u00edgena Kadiw\u00e9u, en Mato Grosso do Sul, que ha venido demostrando que el uso controlado del fuego para eliminar el exceso de biomasa generado por las gram\u00edneas que crecen a campo abierto ayuda a prevenir los grandes incendios.<\/p>\n<p>Los campos de gram\u00edneas y arbustos ocupan 7,9 millones de hect\u00e1reas (el 52, 4%) de la llanura del Pantanal, un tercio de ellos temporal o permanentemente anegados, seg\u00fan los datos del MapBiomas. Los bosques, concentradas a lo largo de los r\u00edos y en la regi\u00f3n m\u00e1s h\u00fameda ubicada al oeste, cubren el 19,6 % del Pantanal. Otro 9,2 % est\u00e1 compuesto por vegetaci\u00f3n t\u00edpica del Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, ubicado hacia el este. La diversidad de la flora y fauna del bioma es menor que la de la Amazonia, la del Cerrado y la del Bosque Atl\u00e1ntico. Hay unas 2.500 especies de plantas y 1.213 de vertebrados (580 aves, 271 peces, 174 mam\u00edferos, 131 reptiles y 57 anfibios), de las cuales se estima de tan solo el 5 % son exclusivas de ese ecosistema. El resto es compartido con el Cerrado y con la Amazonia: ambos son fuentes importantes de la biodiversidad del Pantanal, junto al Chaco y del Bosque Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<div id=\"attachment_376745\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-9-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-376745 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-9-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1212\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-9-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-9-800-250x379.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-9-800-700x1061.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-9-800-120x182.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jeremy Woodhouse\/\u2009Getty Images <\/span><\/a> Jabir\u00faes: ejemplares de esta especie pueden hallarse f\u00e1cilmente en el Pantanal<span class=\"media-credits\">Jeremy Woodhouse\/\u2009Getty Images <\/span><\/p><\/div>\n<p>No obstante, el peque\u00f1o n\u00famero de especies exclusivas del Pantanal se ve compensado por la exuberancia de las poblaciones de algunos animales. All\u00ed abundan ejemplares de especies compartidas con otros biomas, tales como el jaguar o yaguaret\u00e9 (<em>Panthera onca<\/em>), la nutria gigante (<em>Pteronura brasiliensis<\/em>), el venado de las Pampas (<em>Ozotocerus bezoarticus<\/em>), el jacinto o guacamayo azul (<em>Anodorhynchus hyacinthinus<\/em>) y el jabir\u00fa o tuyuyu (<em>Jabiru mycteria<\/em>). \u201cLa alternancia entre crecidas y sequ\u00edas crea ambientes muy diversos, que proporcionan refugio y alimento a la fauna\u201d, comenta la zo\u00f3loga Neiva Guedes, de la Universidad Anhanguera-Uniderp, cuyo trabajo para preservar al guacamayo azul lo sac\u00f3 de la lista de especies en peligro de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde que el clima de la regi\u00f3n se estabiliz\u00f3 hace 18 mil a\u00f1os, las oscilaciones del nivel de las aguas, establecida por los pulsos anuales de creciente de los r\u00edos, act\u00faa como un modelador del entorno. El nivel y la duraci\u00f3n de las crecidas, adem\u00e1s de la calidad del suelo, generan las condiciones para la existencia de diversas configuraciones de vegetaci\u00f3n. Existen lagunas y bah\u00edas\u00a0 temporales o permanentes, donde abundan las plantas acu\u00e1ticas sumergidas, emergentes o flotantes, al lado de pastizales inundables donde proliferan las gram\u00edneas y cerca de \u201cislas\u201d boscosas y cordones de bosques intrincados con especies del Cerrado y de la Amazonia. \u201cCon una diferencia de unos pocos metros en la altimetr\u00eda del terreno, pero con el mismo r\u00e9gimen pluvial, pueden encontrarse desde formaciones de plantas acu\u00e1ticas hasta bosques\u201d, informa el agr\u00f3nomo y bot\u00e1nico Arnildo Pott, profesor visitante s\u00e9nior de la UFMS y estudioso del ecosistema y la vegetaci\u00f3n del Pantanal.<\/p>\n<p>Pott y el bot\u00e1nico Geraldo Alves Damasceno J\u00fanior, tambi\u00e9n de la UFMS, comenzaron a analizar minuciosamente hace 20 a\u00f1os la influencia de la interacci\u00f3n entre el agua y el fuego en la conformaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n de las formaciones vegetales del Pantanal. En 2011, en la regi\u00f3n de Corumb\u00e1, en el norte del estado de Mato Grosso do Sul, el grupo que ellos coordinaban compar\u00f3 la capacidad de rebrote de 7 especies de arbustos, 17 de \u00e1rboles y 25 de lianas en las \u00e1reas de bosques que hab\u00edan sufrido incendios espor\u00e1dicos durante la d\u00e9cada anterior, con el rendimiento de las mismas especies en regiones libres del fuego. Una de las conclusiones, que se dio a conocer en un art\u00edculo publicado en 2014 en la revista <em>Forest Ecology and Management<\/em>, indica que las crecientes naturales del r\u00edo Paraguay son determinantes para definir los ecosistemas y las especies que los habitan. \u201cLa inundaci\u00f3n acota el n\u00famero de especies porque el agua tapa los poros de los sedimentos del suelo y reduce la disponibilidad de ox\u00edgeno\u201d, explica Alves Damasceno. El fuego alter\u00f3 la distribuci\u00f3n de las especies, que disminuy\u00f3 en las \u00e1reas inundadas y aument\u00f3 en las m\u00e1s altas y secas.<\/p>\n<div id=\"attachment_376749\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-10-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-376749 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-10-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-10-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-10-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-10-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-10-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Juergen &amp; Christine Sohns\/\u2009Getty Images<\/span><\/a> Guacamayos azules: ejemplares de esta especie pueden hallarse f\u00e1cilmente en el Pantanal<span class=\"media-credits\">Juergen & Christine Sohns\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>En otra zona cercana a Corumb\u00e1, el grupo analiz\u00f3 el efecto del agua y del fuego sobre 39 especies de \u00e1rboles. En los bosques de la regi\u00f3n abundan los ejemplares de cuajinicuil (<em>Inga vera<\/em>), paje\u00fa (<em>Triplaris gardneriana<\/em>), laurel canela (<em>Ocotea diospyrifolia<\/em>) y toco o manzana de playa (<em>Crateva tapia<\/em>). En general, cada especie responde en forma diferente al agua y al fuego, y algunas son m\u00e1s frecuentes en las \u00e1reas m\u00e1s altas luego de incendios sucesivos, seg\u00fan concluyeron los investigadores en un art\u00edculo publicado en la revista <em>PLOS <\/em>ONE, en 2016. Plantas tales como el cuajinicuil o la palmera conocida en Brasil con el nombre de <em>tucum<\/em> (<em>Bactris glaucescens<\/em>), rebrotaban m\u00e1s r\u00e1pido y se encontraron m\u00e1s ejemplares en las \u00e1reas que hab\u00edan sufrido la acci\u00f3n del fuego.<\/p>\n<p>La interacci\u00f3n entre el fuego y el agua tambi\u00e9n demostr\u00f3 su importancia para la preservaci\u00f3n de la estructura de un tipo de vegetaci\u00f3n caracter\u00edstico del Pantanal: las formaciones monodominantes. Son \u00e1reas f\u00e1cilmente reconocibles, algunas con decenas de kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, en las cuales predomina una especie de \u00e1rbol. Una de ellas es el paratodal, donde los ejemplares del \u00e1rbol denominado paratodo, o tambi\u00e9n guayac\u00e1n o ceibo amarillo (<em>Tabebuia aurea<\/em>) constituyen la especie dominante. Se trata de un \u00e1rbol de la familia del lapacho, con flores amarillas y cuya corteza \u2013de ah\u00ed su nombre popular\u2013 se utiliza para tratar varios problemas de salud. Alves Damasceno y su equipo analizaron recientemente la influencia del fuego y las inundaciones en los paratodales del sur de Mato Grosso do Sul, y concluyeron que la alternancia de inundaciones e incendios propicia la predominancia del guayac\u00e1n sobre las otras 35 especies que crecen en ese ambiente. Seg\u00fan un art\u00edculo que ser\u00e1 publicado en 2021 en la revista <em>Forest Ecology and Management<\/em>, parte de ellas eran tolerantes al fuego y parte a las inundaciones. Solamente esa especie era exitosa bajo ambas condiciones.<\/p>\n<div id=\"attachment_376737\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-7-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-376737 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-7-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-7-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-7-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-7-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-7-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Frederico Tavares\/\u2009Getty Images<\/span><\/a> Una nutria gigante: una especie cuyos ejemplares pueden hallarse f\u00e1cilmente en el Pantanal<span class=\"media-credits\">Frederico Tavares\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Uno de los secretos de la capacidad de recuperaci\u00f3n de los ecosistemas del Pantanal reside en las caracter\u00edsticas de su suelo. Este almacena una gran cantidad de diminutas semillas de plantas acu\u00e1ticas, anfibias y terrestres que sobreviven a incendios e inundaciones y germinan cuando disponen de las condiciones adecuadas. En las muestras de suelo extra\u00eddas del fondo y en los contornos de las lagunas temporarias de la regi\u00f3n de Miranda, Pott y la bot\u00e1nica Francielli Bao hallaron semillas de 70 especies de plantas. En la UFMS, sometieron esas muestras a dos condiciones: tres meses sumergidas en tanques de agua y tres meses expuestas al aire, simulando el tiempo posterior a la inundaci\u00f3n. Y verificaron que, en la primera condici\u00f3n, brotaban las plantas acu\u00e1ticas y las anfibias. En tanto, las terrestres solo germinaban cuando la humedad disminu\u00eda. \u201cEl suelo del Pantanal contiene un banco de semillas flexible, con especies resistentes a ambas condiciones, lo que le permite a la vegetaci\u00f3n sobrevivir a la inundaci\u00f3n, al fuego y a los herb\u00edvoros\u201d, dice Pott, quien lleg\u00f3 a la Pantanal al comienzo de la d\u00e9cada de 1980 para trabajar como investigador de la estatal Embrapa.<\/p>\n<p>En un experimento que llev\u00f3 a cabo en 1986, \u00e9l constat\u00f3 que la presencia del ganado no es necesariamente nociva para el ecosistema de la regi\u00f3n, en especial para los pastizales o praderas nativas. Con el prop\u00f3sito de saber c\u00f3mo habr\u00eda sido la flora campestre original del Pantanal, previo a la introducci\u00f3n del ganado en el siglo XVIII, Pott cerc\u00f3 una superficie de 600 hect\u00e1reas en la hacienda Nhumirim, propiedad de Embrapa. Un a\u00f1o despu\u00e9s, lo que eran hierbas bajas se transform\u00f3 en maleza (pastos altos). Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, un incendio arras\u00f3 con toda la vegetaci\u00f3n, que rebrot\u00f3 d\u00edas m\u00e1s tarde. \u201cNot\u00e9 que la acci\u00f3n del ganado podr\u00eda ayudar en la prevenci\u00f3n de incendios e introduje la expresi\u00f3n <em>boi-bombeiro <\/em>[\u201cvacas bomberas\u201d], que ahora se ha politizado\u201d, dice el bot\u00e1nico.<\/p>\n<div id=\"attachment_376741\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-8-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-376741 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-8-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-8-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-8-1140-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-8-1140-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/030-039_pantanal_297-8-1140-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lucas Ninno\/ Getty Images<\/span><\/a> Ganado criado en pasturas con vegetaci\u00f3n nativa del Pantanal<span class=\"media-credits\">Lucas Ninno\/ Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hoy en d\u00eda, en las zonas m\u00e1s secas, lejos de los r\u00edos, se cr\u00edan alrededor de 3,8 millones de cabezas de ganado vacuno de manera extensiva y que se venden para su engorde, fundamentalmente en las \u00e1reas de la meseta aleda\u00f1a al Pantanal. La ampliaci\u00f3n de la cantidad de reses criadas all\u00ed, como se ha sugerido, no es una buena soluci\u00f3n para morigerar los incendios, sostienen varios investigadores. \u201cLa producci\u00f3n m\u00e1s sostenible es la cr\u00eda de ganado en pastizales nativos con un n\u00famero reducido de cabezas por hect\u00e1rea, como hacen los pobladores tradicionales del Pantanal\u201d, dice la ec\u00f3loga Let\u00edcia Couto Garcia, de la UFMS, experta en restauraci\u00f3n ecol\u00f3gica y conservaci\u00f3n. Desde 1985 en adelante, el \u00e1rea dedicada a la cr\u00eda de ganado con pasturas ex\u00f3ticas aument\u00f3 4,7 veces y lleg\u00f3 a ocupar una superficie de 2,3 millones de hect\u00e1reas.<\/p>\n<p>La adopci\u00f3n de disposiciones permanentes que aseguren el mantenimiento del ecosistema y eviten la acumulaci\u00f3n de biomasa seca es fundamental, seg\u00fan los bi\u00f3logos y ec\u00f3logos, para prevenir los incendios de grandes proporciones o de elevada frecuencia, que pueden causar estragos duraderos y considerables incluso en la vegetaci\u00f3n resiliente al fuego. Adem\u00e1s, el efecto de los incendios sobre la fauna puede llegar a ser devastador. \u201cPor lo general, los reptiles y los anfibios no logran escapar de incendios de proporciones mucho menores que los de este a\u00f1o, en el que hasta se est\u00e1n hallando mam\u00edferos muertos a causa del fuego\u201d, dice Neiva Guedes, quien tambi\u00e9n preside el Instituto Arara-Azul. \u201cEl fuego puede llegar a causar extinciones locales y los animales sobrevivientes van a enfrentarse a un ambiente m\u00e1s hostil, donde arreciar\u00e1n las disputas por alimentos y refugio\u201d, dice. Esto ha sido as\u00ed hasta para los guacamayos, que en algunos refugios se los ha encontrado consumiendo alimentos quemados.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nDE OLIVEIRA, M. T. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0378112714004836\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Regeneration of riparian forests of the Brazilian Pantanal under flood and fire influence<\/a>. <strong>Forest Ecology and Management<\/strong>. v. 331, p. 256-63. 1\u00ba Nov. 2014.<br \/>\nARRUDA, W. S.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0156825\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Inundation and fire shape the structure of riparian forests in the Pantanal, Brazil<\/a>. <strong>PLOS One<\/strong>. 9 jun. 2016.<br \/>\nMANRIQUE-PINEDA, D. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0378112720313682\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Fire, flood and monodominance of <em>Tabebuia aurea<\/em> in Pantanal<\/a>. <strong>Forest Ecology and Management<\/strong>. En prensa.<br \/>\nBAO, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s10452-017-9647-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Seed bank of seasonally flooded grassland: experimental simulation of flood and post-flood<\/a>. <strong>Aquatic Ecology<\/strong>. v. 52, p. 93-105. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El agua y, en menor escala, el fuego, influyen sobre la distribuci\u00f3n y la diversidad de las plantas del Pantanal","protected":false},"author":16,"featured_media":376733,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[275,269],"coauthors":[105],"class_list":["post-376562","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-biodiversidad","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=376562"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":379379,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376562\/revisions\/379379"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/376733"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=376562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=376562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=376562"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=376562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}