{"id":376576,"date":"2021-01-27T14:33:13","date_gmt":"2021-01-27T17:33:13","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=376576"},"modified":"2021-01-28T09:50:28","modified_gmt":"2021-01-28T12:50:28","slug":"el-gas-del-antiguo-mar-del-serton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-gas-del-antiguo-mar-del-serton\/","title":{"rendered":"El gas del antiguo mar del sert\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Paredones de 50 metros de altura rodean una vasta llanura en el interior de los estados de Minas Gerais, Bah\u00eda y Goi\u00e1s. Hace unos 550 millones de a\u00f1os, cuando Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica y la Ant\u00e1rtida a\u00fan estaban unidas, ah\u00ed hab\u00eda un mar interno, sin conexiones con un oc\u00e9ano. Con una superficie de alrededor de 350 mil kil\u00f3metros cuadrados (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 220<\/em>), su tama\u00f1o era similar al actual mar Caspio, tambi\u00e9n cerrado, ubicado entre Rusia, Azerbaiy\u00e1n e Ir\u00e1n.<\/p>\n<p>La cuenca sedimentaria del S\u00e3o Francisco, donde se encontraba el llamado mar de Bambu\u00ed, presentaba una singularidad: el agua salada liberaba metano, uno de los gases responsables del aumento de la temperatura global, de acuerdo con estudios llevados a cabo por ge\u00f3logos de las universidades de S\u00e3o Paulo (USP) y Federal de Minas Gerais (UFMG). Los investigadores estiman que el metano, al liberarse en la atm\u00f3sfera, podr\u00eda haber contribuido para suavizar el clima del planeta, disminuir la intensidad de las glaciaciones e impulsar la diversificaci\u00f3n de las formas de vida entre 540 y 520 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, con el surgimiento de moluscos, esponjas, equinodermos y artr\u00f3podos. No obstante, todav\u00eda no han calculado el volumen del gas liberado ni cu\u00e1nto del mismo habr\u00eda sido necesario para modificar el clima terrestre, que son datos importantes para dar asidero a esta hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>El ge\u00f3logo Sergio Caetano-Filho, del Instituto de Geociencias (IGc) de la USP, arrib\u00f3 a ese planteo luego de analizar 520 muestras de rocas calc\u00e1reas y 198 de material org\u00e1nico que se extrajeron en el mes de octubre de 2017 de las canteras de Janu\u00e1ria, en el norte del estado brasile\u00f1o de Minas Gerais, y Santa Maria da Vit\u00f3ria, en el sur del estado de Bah\u00eda, que se sumaron a otras informaciones de materiales similares extra\u00eddos de un pozo de petr\u00f3leo y de una perforaci\u00f3n de sondeo en la regi\u00f3n del municipio de Arcos, en Minas Gerais. Ese trabajo forma parte de su investigaci\u00f3n doctoral, cuya tesis defendi\u00f3 a principios de noviembre de este a\u00f1o. Los an\u00e1lisis, que fueron concluidos en 2019, registraron un predominio de la forma m\u00e1s pesada del carbono, el is\u00f3topo 13 (<sup>13<\/sup>C), en comparaci\u00f3n con el is\u00f3topo 12 (<sup>12<\/sup>C), en una proporci\u00f3n hasta 15 veces mayor que la que presentan otras rocas como las del grupo Corumb\u00e1, en la zona del bioma brasile\u00f1o del Pantanal.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Caetano-Filho, el exceso de <sup>13<\/sup>C puede ser el resultado de la actividad de un grupo de microorganismos primitivos, las arqueas [Archaea], que transforman la materia org\u00e1nica en di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>) y metano (CH<sub>4<\/sub>). Como consecuencia de ello, podr\u00eda haberse desarrollado un ambiente hostil para otros seres vivos, con escaso ox\u00edgeno y abundancia de azufre, bajo la forma de gas sulfh\u00eddrico [\u00e1cido sulfh\u00eddrico], muy t\u00f3xico para los seres vivos. Seg\u00fan \u00e9l, las rocas de las orillas del antiguo mar de Bambu\u00ed todav\u00eda exhalan cierto olor a huevo podrido, caracter\u00edstico de ese gas. Esa composici\u00f3n explicar\u00eda la escasez de f\u00f3siles marinos incrustados en las rocas del mar de Bambu\u00ed, a diferencia de las rocas similares del grupo Corumb\u00e1, en las cuales los f\u00f3siles marinos son habituales. \u00c9l y otros colegas de la USP y de universidades de Minas Gerais y de Par\u00eds, describieron los resultados en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en abril, en la revista cient\u00edfica <em>Geoscience Frontiers<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cEl hecho de que el mar de Bambu\u00ed haya sido probablemente un ambiente t\u00f3xico para los seres vivos explica la extrema escasez de f\u00f3siles en la regi\u00f3n\u201d, dice Marly Babinski, del IGc-USP y directora de tesis del doctorado de Caetano-Filho. Ella hab\u00eda identificado el predominio de las formas m\u00e1s pesadas del carbono en su propio doctorado, hace 30 a\u00f1os, atribuy\u00e9ndolo inicialmente a la acumulaci\u00f3n de materia org\u00e1nica, una hip\u00f3tesis que no prosper\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_376805\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/066-067_Metano_297-1-800.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-376805 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/066-067_Metano_297-1-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1067\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/066-067_Metano_297-1-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/066-067_Metano_297-1-800-250x333.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/066-067_Metano_297-1-800-700x934.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/066-067_Metano_297-1-800-120x160.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Kamilla Amorim<\/span><\/a> Ge\u00f3logos de la USP recogen muestras de rocas calc\u00e1reas en Santa Maria da Vit\u00f3ria, en Bah\u00eda<span class=\"media-credits\">Kamilla Amorim<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl mar de Bambu\u00ed no habr\u00eda sido un caso aislado\u201d, sugiere Caetano-Filho, \u201cporque existen otros mares cerrados con la misma edad geol\u00f3gica y vestigios geoqu\u00edmicos muy similares\u201d. Ese ser\u00eda el caso, seg\u00fan \u00e9l, de la cuenca de Irec\u00ea, en Bah\u00eda, que integra la misma unidad geol\u00f3gica, el crat\u00f3n de S\u00e3o Francisco, y de la formaci\u00f3n H\u00fcttenberg, en Namibia, en el sur de \u00c1frica, que habr\u00edan intensificado la liberaci\u00f3n de metano en la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>Si esta hip\u00f3tesis estuviera en lo cierto, es posible que esos mares cerrados hayan sido la fuente de metano que ayud\u00f3 a elevar las temperaturas y a mitigar el impacto de las glaciaciones. M\u00e1s all\u00e1 de una mayor disponibilidad de ox\u00edgeno y nutrientes, las temperaturas m\u00e1s altas que en las \u00e9pocas fr\u00edas de los per\u00edodos geol\u00f3gicos previos podr\u00edan haber contribuido con la diversificaci\u00f3n gradual de las formas de vida.<\/p>\n<p>\u201cNo existen an\u00e1logos modernos al mar de Bambu\u00ed, por lo que los an\u00e1lisis se dificultan bastante\u201d, dice el ge\u00f3logo Gabriel Uhlein, de la UFMG. En un estudio publicado en septiembre en la revista <em>Precambrian Research<\/em>, Uhlein sostiene que la erosi\u00f3n de las tierras que se alzaban a orillas del mar de Bambu\u00ed puede haber contribuido al exceso de <sup>13<\/sup>C en sus aguas y adem\u00e1s, los sedimentos de r\u00edos extintos podr\u00edan haber cargado de carbonatos a ese mar, un elemento que puede formar metano al descomponerse. En su opini\u00f3n, la liberaci\u00f3n de metano habr\u00eda tenido un efecto local.<\/p>\n<p>\u201cComo Bambu\u00ed es una cuenca peque\u00f1a en comparaci\u00f3n con las dimensiones del planeta, genera dudas en cuanto a si podr\u00eda haber liberado metano en un volumen suficiente como para incidir sobre el clima global\u201d, dice. Pero Caetano-Filho sostiene otra hip\u00f3tesis: \u201cEl mar de Bambu\u00ed probablemente haya sido mayor, antes de quedar aislado entre monta\u00f1as. Y si otras cuencas tambi\u00e9n atravesaron una fase de producci\u00f3n intensa de metano, el impacto sobre la atm\u00f3sfera puede haber sido considerable\u201d.<\/p>\n<p>Desde 2019, Uhlein y su equipo han venido recogiendo muestras de rocas org\u00e1nicas, calizas formadas por cianobacterias, cristales de sal y otros vestigios de las fluctuaciones de la marea en los paredones rocosos de Janu\u00e1ria y de Uba\u00ed, en el norte del estado de Minas Gerais. Los hallazgos plantean otras dudas: \u201cO el mar de Bambu\u00ed ten\u00eda conexiones con el oc\u00e9ano que a\u00fan no hemos descubierto, o la relaci\u00f3n gravitatoria entre la Tierra y la Luna, que ocasiona las mareas, era diferente hace 550 millones de a\u00f1os, dando como resultado mareas m\u00e1s altas que las que presentan en la actualidad los grandes mares continentales como el Caspio\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa distancia entre la Luna y la Tierra var\u00eda constantemente y hace 500 millones de a\u00f1os era otra\u201d, comenta el geof\u00edsico Eder Molina, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP. \u201cEn la actualidad\u201d, a\u00f1ade, \u201cla Luna se aleja de la Tierra unos 3,8 cent\u00edmetros por a\u00f1o\u201d. Hace 400 millones de a\u00f1os, la Luna giraba m\u00e1s r\u00e1pido y a una distancia de la Tierra un 40 % menor que la actual. En ese caso, la marea habr\u00eda subido m\u00e1s de lo que lo hace ahora y el mes \u2013que se define como el tiempo necesario para que la Luna realice una vuelta completa alrededor de la Tierra\u2013 habr\u00eda tenido solamente nueve d\u00edas.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> El Sistema Terrestre y la evoluci\u00f3n de la vida durante el Neoproterozoico (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/93926\/o-sistema-terra-e-a-evolucao-da-vida-durante-o-neoproterozoico\/?q=16\/06114-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 16\/06114-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ricardo Ivan Ferreira da Trindade (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.106.971,07<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Los ciclos biogeoqu\u00edmicos del azufre y el carbono en el Ediac\u00e1rico y su registro en sucesiones sedimentarias brasile\u00f1as (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/167953\/ciclos-biogeoquimicos-de-enxofre-e-carbono-no-ediacarano-e-seu-registro-em-sucessoes-sedimentares-br\/?q=16\/11496-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 16\/11496-5<\/a>); <strong>Mo<\/strong><strong>dalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marly Babinski (USP); <strong>Becario<\/strong> Sergio Caetano Filho; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 281.739,72<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nCAETANO-FILHO, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1674987120300955\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A large epeiric methanogenic Bambu\u00ed sea in the core of Gondwana supercontinent?<\/a> <strong>Geoscience Frontiers<\/strong> (en prensa).<br \/>\nCUI, H. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0301926820301510\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Global or regional? Constraining the origins of the middle Bambu\u00ed carbon cycle anomaly in Brazil<\/a>. <strong>Precambrian Research<\/strong>. v. 348, 105861. 15 sep. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El metano liberado por un lago de agua salada habr\u00eda propiciado un aumento de la temperatura y la diversificaci\u00f3n de las formas de vida en el planeta","protected":false},"author":17,"featured_media":376801,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309,328],"coauthors":[5968],"class_list":["post-376576","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=376576"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376576\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":379380,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/376576\/revisions\/379380"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/376801"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=376576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=376576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=376576"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=376576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}