{"id":377385,"date":"2021-01-27T16:38:21","date_gmt":"2021-01-27T19:38:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=377385"},"modified":"2021-01-28T14:26:25","modified_gmt":"2021-01-28T17:26:25","slug":"brillo-oculto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brillo-oculto\/","title":{"rendered":"Brillo oculto"},"content":{"rendered":"<p>Cuando eran alrededor de las 9 de la noche del lunes 21 de agosto de 2017, una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica ultrasensible instalada en el interior del nordeste brasile\u00f1o detect\u00f3 una variaci\u00f3n lum\u00ednica poco frecuente en la alta atm\u00f3sfera de la regi\u00f3n. El dispositivo, instalado en una propiedad ubicada en los alrededores de la localidad de S\u00e3o Jo\u00e3o do Cariri, en el interior del estado de Para\u00edba, registr\u00f3 una oscilaci\u00f3n de brillo en la frecuencia del infrarrojo en una regi\u00f3n del cielo a una altura de 87 kil\u00f3metros (km). La intensidad de esa luz invisible al ojo humano aument\u00f3 durante varios minutos antes de disminuir y volver a incrementarse en una franja estrecha que describi\u00f3 un arco en el cielo y se extendi\u00f3 desde Cear\u00e1 hasta Pernambuco. En un art\u00edculo publicado en agosto en la revista <em>Geophysical Research Letters<\/em>, un grupo conformado por cient\u00edficos brasile\u00f1os y estadounidenses propuso una explicaci\u00f3n para el origen de ese fen\u00f3meno: el mismo habr\u00eda sido generado por perturbaciones en un estrato inferior de la atm\u00f3sfera disparadas por un eclipse solar total que se registr\u00f3 en el hemisferio norte y fue parcialmente visible en el hemisferio sur.<\/p>\n<p>Los geof\u00edsicos y los expertos del clima espacial conciben a la atm\u00f3sfera del planeta como un fluido formado por capas m\u00faltiples, cada una con una composici\u00f3n y densidad diferente, perturbadas constantemente por la propagaci\u00f3n de ondas, similares a las que se forman al arrojar una piedra sobre una superficie de agua en reposo. Algunas de esas ondulaciones reciben el nombre de ondas de gravedad, porque la atracci\u00f3n gravitatoria del planeta es el elemento que hace que el fluido recobre su equilibrio luego de una perturbaci\u00f3n inicial. En la atm\u00f3sfera, estas se caracterizan por presentar oscilaciones que pueden fluctuar entre decenas y centenas de kil\u00f3metros entre un pico y otro, y se desplazan a velocidades que var\u00edan de decenas a centenas de metros por segundo. Su propagaci\u00f3n, no obstante, solo ocurre en medios materiales (formados por part\u00edculas), tales como el agua o el aire. Estas ondas no existen en el espacio y son diferentes a las ondas gravitacionales, que son oscilaciones en el espacio-tiempo causadas por la colisi\u00f3n de distintos cuerpos con masas muy elevadas, tales como estrellas o agujeros negros, que se propagan en el vac\u00edo a la velocidad de la luz.<\/p>\n<p>En la Tierra, las ondas de gravedad atraviesan la atm\u00f3sfera frecuentemente y la mayor\u00eda de las veces son generadas por el desplazamiento de las nubes de tormenta o incluso por tsunamis y terremotos. Sin embargo, las que causaron las alteraciones lum\u00ednicas durante aquella noche de 2017 ten\u00edan un origen distinto. De acuerdo con las conclusiones a las que arrib\u00f3 el equipo coordinado por el f\u00edsico Igo Paulino, de la Universidad Federal de Campina Grande (UFCG), en Para\u00edba, fueron generadas por el desplazamiento en la atm\u00f3sfera de la sombra provocada por el paso de la Luna delante del Sol. \u201cEs la primera vez que se observan en Brasil los efectos de las ondas de gravedad generadas por un eclipse en la atm\u00f3sfera\u201d, dice el investigador, quien coordin\u00f3 la campa\u00f1a de observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda, la Luna se interpuso durante algunas horas entre la Tierra y el Sol, proyectando un peque\u00f1o cono de sombra \u2013la denominada umbra\u2013 que se desplaz\u00f3 de una costa a la otra de Estados Unidos. El evento comenz\u00f3 a las 12:46 del horario brasile\u00f1o en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico, ingres\u00f3 al territorio estadounidense por el estado de Oregon y recorri\u00f3 un corredor estrecho a lo largo de otros catorce estados.<\/p>\n<p>Al analizar ciertas caracter\u00edsticas, tales como la posici\u00f3n y la duraci\u00f3n de la oscilaci\u00f3n del brillo en el rango del infrarrojo detectadas a 87 km de altitud, Paulino y sus colaboradores del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) determinaron las propiedades de las ondas de gravedad que las hab\u00edan ocasionado. Eran perturbaciones que se repet\u00edan cada dos horas y media, y se desplazaban a una velocidad de 634 kil\u00f3metros por hora (km\/h), con una de las mayores longitudes de onda que se hayan medido para este tipo de fen\u00f3menos: 1.618 km entre un pico y otro. Con base en esos datos y teniendo en cuenta el sentido de propagaci\u00f3n, el f\u00edsico de la UFCG traz\u00f3 una demarcaci\u00f3n del sentido inverso de esas perturbaciones y verific\u00f3 que su fuente coincid\u00eda con la \u00faltima posici\u00f3n ocupada por la umbra del eclipse en el Atl\u00e1ntico, a poco m\u00e1s de 2.200 km de distancia de S\u00e3o Jo\u00e3o do Cariri y a 34 km por encima de la superficie del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Esa regi\u00f3n de la atm\u00f3sfera es la que registra la mayor concentraci\u00f3n de ozono (O<sub>3<\/sub>), un gas que absorbe parte de la radiaci\u00f3n ultravioleta proveniente del Sol. Al bloquear moment\u00e1neamente la incidencia de la luz, la umbra del eclipse redujo en alrededor de 1 grado Celsius (\u00baC) la temperatura en un \u00e1rea peque\u00f1a de la capa de ozono. Si bien fue un evento modesto y moment\u00e1neo, ese enfriamiento r\u00e1pido del ozono altera la distribuci\u00f3n de las mol\u00e9culas del gas, que se acercan antes de volver a alejarse con el regreso de la luminosidad. Este movimiento de contracci\u00f3n y expansi\u00f3n del gas genera una perturbaci\u00f3n que puede dar origen a las ondas de gravedad, que se propagan por otras capas de la atm\u00f3sfera. Las ondas producidas al final del eclipse de 2017, al llegar a los 87 km de altitud, modificaron la densidad y la temperatura en aquella regi\u00f3n, alterando la emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n infrarroja de las mol\u00e9culas de hidroxilo (OH). Este es el origen de la oscilaci\u00f3n del brillo detectada por el dispositivo instalado en Para\u00edba.<\/p>\n<p>\u201cLas ondas de gravedad constituyen un mecanismo importante de transferencia de energ\u00eda desde las capas m\u00e1s bajas de la atm\u00f3sfera hacia las m\u00e1s altas\u201d, explica el f\u00edsico japon\u00e9s Hisao Takahashi, del Inpe, uno de los autores del estudio, quien cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de cient\u00edficos de las universidades de Texas y de Illinois, en Estados Unidos. \u201cEllas alteran el sistema de vientos en la alta atm\u00f3sfera\u201d, concluye.<\/p>\n<p>\u201cPocos trabajos han permitido caracterizar tan bien como este las propiedades de las ondas de gravedad\u201d, comenta el f\u00edsico Cosme Figueiredo, coautor del trabajo e investigador de posdoctorado en el Inpe. Un mejor conocimiento de los mecanismos que generan las ondas de gravedad y las propiedades de las mismas redundar\u00e1 en mejoras en los modelos de previsi\u00f3n del comportamiento de la atm\u00f3sfera a diferentes alturas, algo importante para los vuelos espaciales.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nAlteraciones ionosf\u00e9ricas propagantes observadas sobre la cordillera de los Andes utilizando mapas\/keogramas de contenido electr\u00f3nico total perturbado (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/183930\/\/?q=18\/09066-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 18\/09066-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Cristiano Max Wrasse (Inpe); <strong>Beneficiario<\/strong> Cosme Alexandre Oliveira Barros Figueiredo; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 651.187,54<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nPAULINO, I. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/agupubs.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1029\/2020GL088924\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Atmospheric gravity waves observed in the nightglow following the 21 August 2017 total solar eclipse<\/a>. <strong>Geophysical Research Letters<\/strong>. 19 ago. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo de cient\u00edficos brasile\u00f1os detecta una extra\u00f1a emisi\u00f3n de luz en la alta atm\u00f3sfera del nordeste del pa\u00eds, disparada por el paso de la Luna delante del Sol","protected":false},"author":16,"featured_media":377635,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304,328],"coauthors":[105],"class_list":["post-377385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=377385"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":379412,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377385\/revisions\/379412"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/377635"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=377385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=377385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=377385"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=377385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}