{"id":377393,"date":"2021-01-27T16:43:04","date_gmt":"2021-01-27T19:43:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=377393"},"modified":"2021-01-28T14:15:11","modified_gmt":"2021-01-28T17:15:11","slug":"en-el-campo-de-las-posibilidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-el-campo-de-las-posibilidades\/","title":{"rendered":"En el campo de las posibilidades"},"content":{"rendered":"<p>A m\u00e1s de cien a\u00f1os de su muerte, Joaquim Maria Machado de Assis (1839-1908) sigue despertando inter\u00e9s en la escena literaria brasile\u00f1a. Basta con observar la repercusi\u00f3n del art\u00edculo <em>M\u00b4achado bi\u00f3grafo: Da investiga\u00e7\u00e3o de uma revista a um texto in\u00e9dito<\/em>, publicado recientemente por Cristiane Garcia Teixeira en la revista acad\u00e9mica <em>ArtCultura<\/em>, de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia. En el texto, la historiadora de Santa Catarina se\u00f1ala que un borrador biogr\u00e1fico sobre Pedro II (1825-1891), divulgado en forma an\u00f3nima en la edici\u00f3n del 6 de noviembre de 1859 en <em>O espelho: Revista Semanal de Literatura, Modas, Ind\u00fastria e Artes<\/em>, podr\u00eda haber sido escrita por Machado de Assis a los 20 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Dicho borrador fue hallado por Garcia Teixeira durante la investigaci\u00f3n para su tesina de maestr\u00eda, que defendi\u00f3 en 2016, en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). \u201cLo primero que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue la ubicaci\u00f3n de la biograf\u00eda en la revista\u201d, relata la investigadora, quien actualmente cursa un doctorado en el Programa de Posgrado en Historia de la misma instituci\u00f3n. \u201cEl texto de cinco columnas figuraba en la primera p\u00e1gina, en el sitio y con el mismo formato que sol\u00edan ocupar algunas novelas o, despu\u00e9s, art\u00edculos del propio Machado de Assis, quien fue el colaborador principal de la revista\u201d.<\/p>\n<p>Otros elementos ayudaron a Garcia Teixeira a aventurar la posibilidad de que el texto pudiera haber sido escrito por el futuro autor de cl\u00e1sicos tales como <em>Dom Casmurro<\/em> (Editorial Garnier, 1899; <em>Don Casmurro<\/em>, Madrid, C\u00e1tedra, 1991)) y <em>Mem\u00f3rias p\u00f3stumas de Br\u00e1s Cubas<\/em> (Editorial Tipografia Nacional, 1881; <em>Memorias p\u00f3stumas de Blas Cubas<\/em>, M\u00e9xico, SEP\/UNAM, 1982). Seg\u00fan informa la investigadora, en la edici\u00f3n n\u00ba 6 de esa misma revista, con fecha del 9 de octubre, una nota an\u00f3nima informaba: \u201cPronto comenzaremos a publicar una Galer\u00eda dram\u00e1tica, con biograf\u00edas y su correspondiente retrato. El fot\u00f3grafo es el Sr. Gaspar Guimar\u00e3es, y el bi\u00f3grafo, el Sr. Machado de Assis\u201d. La investigadora tambi\u00e9n pudo reconocer ciertas caracter\u00edsticas machadianas, como la redacci\u00f3n en primera persona, un recurso habitual en otros textos escritos por el autor en esa \u00e9poca, seg\u00fan ella. \u201cLa negaci\u00f3n afectada, muy caracter\u00edstica de Machado de Assis, es otro elemento que aparece en el texto. Ni bien comienza, el autor de aquel borrador advierte que no hablar\u00e1 de pol\u00edtica, para luego, a continuaci\u00f3n, hacer exactamente lo contrario\u201d, dice. \u201cPero aclaro que son todas conjeturas, porque el texto no est\u00e1 firmado\u201d.<\/p>\n<p>El profesor H\u00e9lio de Seixas Guimar\u00e3es, docente de literatura brasile\u00f1a de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), no encuentra tantas similitudes. \u201cEs veros\u00edmil que Machado de Assis haya escrito sobre el emperador, ya que lo admiraba y en la propia d\u00e9cada de 1860 le dedic\u00f3 poemas a Pedro II y a la familia imperial\u201d, dice el experto. \u201cEn mi opini\u00f3n, el punto m\u00e1s convincente a favor de la autor\u00eda se encuentra al comienzo del bosquejo biogr\u00e1fico: la separaci\u00f3n que hace el autor an\u00f3nimo de los roles de cronista y de historiador, lo que cada uno de ellos dir\u00eda. Ese es un tema que, de hecho, Machado de Assis abord\u00f3 en otros momentos de su trayectoria como escritor\u201d. Sin embargo, De Seixas Guimar\u00e3es considera dif\u00edcil identificar en el borrador biogr\u00e1fica algo m\u00e1s que se asemeje a un estilo machadiano. \u201cEl texto termina en forma abrupta, no tiene un cierre, y Machado sol\u00eda ser cuidadoso al finalizar sus escritos, dejando siempre algo que reverberara en el lector. Tampoco aprecio negaci\u00f3n afectada en el bosquejo biogr\u00e1fico\u201d, dice el investigador. \u201cA mi juicio, el texto es informativo, elogioso, acaso redactado para ganarse la simpat\u00eda del emperador y ayuda econ\u00f3mica para la revista, algo habitual en la \u00e9poca. Pero tampoco se puede descartar la posibilidad de que el texto haya sido escrito por Machado de Assis\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"822\" class=\"size-full wp-image-362932 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-1-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-1-1140-250x180.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-1-1140-700x505.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-1-1140-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a><\/p>\n<p>No es de ahora que la atribuci\u00f3n de autor\u00eda de los textos literarios incita la curiosidad de los investigadores. \u201cHay mucha incertidumbre en torno a algunos escritos de Machado de Assis y hasta ahora no sabemos con exactitud cu\u00e1ntos cuentos escribi\u00f3, m\u00e1s all\u00e1 de los 200 cuya autor\u00eda est\u00e1 comprobada\u201d, indica de Seixas Guimar\u00e3es. \u201cEn general, son cuentos del comienzo de su carrera, publicados en la prensa en forma an\u00f3nima o tambi\u00e9n con iniciales o seud\u00f3nimos que se le atribuyen a Machado, algunos sin pruebas. Incluso Carlos Drummond de Andrade [1902-1987] se aventur\u00f3 a identificar los seud\u00f3nimos Camillo da Anuncia\u00e7\u00e3o, que firma el cuento intitulado \u201cA vida eterna\u201d y Marco Aur\u00e9lio, del cuento \u201cPoss\u00edvel e imposs\u00edvel\u201d, como pertenecientes a Machado de Assis\u201d.<\/p>\n<p>El estudiante Fernando Borsato dos Santos, dirigido por De Seixas Guimar\u00e3es, investiga en su maestr\u00eda el conjunto de seud\u00f3nimos y abreviaturas utilizados por Machado de Assis a lo largo de su trayectoria en la prensa y el modo en que se comportan a lo largo de la obra y en sus diferentes g\u00e9neros. \u201c\u00c9l est\u00e1 trabajando con 83 r\u00fabricas diferentes, de las cuales 53 son seud\u00f3nimos y el resto corresponde a las varias iniciales empleadas por Machado de Assis para firmar sus textos, tales como M. A., M-as y J. M.\u201d, comenta. Tal incertidumbre en cuanto a la autor\u00eda genera controversias entre los estudiosos machadianos. Uno de esos casos, incluso en opini\u00f3n de de Seixas Guimar\u00e3es, es el cuento \u201cFelicidade pelo casamento\u201d, publicado en <em>Jornal das Fam\u00edlias<\/em>, en 1866. En primera instancia, la obra fue atribuida a Machado de Assis por el bi\u00f3grafo Raimundo Magalh\u00e3es J\u00fanior (1907-1981). M\u00e1s tarde fue impugnada por otro bi\u00f3grafo del \u201cBrujo de Cosme Velho\u201d, Jean Michel Massa (1930-2012) y, recientemente, en 2015, la atribuci\u00f3n volvi\u00f3 a ser sostenida por el investigador Mauro Rosso.<\/p>\n<p>La prodigalidad de seud\u00f3nimos, abreviaturas y textos an\u00f3nimos era habitual en los peri\u00f3dicos del siglo XIX, informa Tania Regina de Luca, del Departamento de Historia de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en campus de la localidad de Assis. \u201cPor lo general, en esos peri\u00f3dicos hab\u00eda pocos colaboradores y muchos de ellos variaban su firma mediante seud\u00f3nimos o iniciales para darle a entender al lector que la plantilla de redacci\u00f3n era mayor. Adem\u00e1s, esos colaboradores, que tanto pod\u00edan ser autores consagrados o aspirantes a literatos, escrib\u00edan para varios peri\u00f3dicos y tomaban a ese trabajo period\u00edstico como un complemento de sus ingresos, en un momento en el que la profesionalizaci\u00f3n del escritor daba sus primeros pasos\u201d, dice la autora del libro intitulado <em>A ilustra\u00e7\u00e3o (1884-1892) \u2013 Circula\u00e7\u00e3o de textos e imagens entre Par\u00eds, Lisboa e R\u00edo de Janeiro<\/em> (Editorial Unesp, 2018). \u201cTampoco estaba afianzada la noci\u00f3n del derecho de autor, un tema que comenz\u00f3 a debatirse en el \u00e1mbito internacional hacia el final del siglo XIX, a partir de la Convenci\u00f3n de Berna, en 1886. As\u00ed, pues, muchos textos ni siquiera se firmaban\u201d.<\/p>\n<p>El coordinador de la Biblioteca Nacional Digital, Joaquim Mar\u00e7al Ferreira de Andrade, coincide con eso. \u201cSi hasta la d\u00e9cada de 1980 los grandes peri\u00f3dicos brasile\u00f1os no se sent\u00edan en la obligaci\u00f3n de publicar una foto con el cr\u00e9dito al fot\u00f3grafo, imag\u00ednense cu\u00e1l era la situaci\u00f3n en el siglo XIX. El resultado de ello es que hoy en d\u00eda, los investigadores se topan permanentemente con dudas acerca de la autor\u00eda en los peri\u00f3dicos, ya sea en lo concerniente a los textos o a las im\u00e1genes\u201d, se\u00f1ala el autor del libro <em>Hist\u00f3ria da fotorreportagem no Brasil: A fotografia na imprensa do Rio de Janeiro de 1839 a 1900 <\/em>[Historia del fotorreportaje en Brasil: La fotograf\u00eda en la prensa de R\u00edo de Janeiro entre 1839 y 1900] (Editorial Campus\/Elsevier, 2004). \u201cEl trabajo de asignar la autor\u00eda es una aventura que exige mucho conocimiento, investigaci\u00f3n, perspicacia y perseverancia. Es una labor detectivesca\u201d.<\/p>\n<p>Fue mientras investigaba en peri\u00f3dicos del siglo XIX, en la Biblioteca Nacional, que el investigador independiente Felipe Pereira Rissato descubri\u00f3 el primer seud\u00f3nimo utilizado por el escritor y periodista Euclides da Cunha (1866-1909). \u201cAntes se pensaba que \u00e9l hab\u00eda debutado en la prensa en 1884, en las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico <em>O democrata<\/em>, pero bajo el apodo de \u00cdcaro, \u00e9l firm\u00f3 textos en los peri\u00f3dicos <em>Evolucionista <\/em>y <em>Espectador<\/em>, en 1883, con 17 a\u00f1os de edad\u201d, dice Pereira Rissato, quien comparte la autor\u00eda del hallazgo con su compa\u00f1ero de investigaci\u00f3n, el euclidiano Leopoldo Bernucci, docente de la Universidad de California en Davis (EE. UU.). Otro de los descubrimientos de Pereira Rissato es un texto an\u00f3nimo, publicado en la segunda edici\u00f3n de la <em>Revista Luso-Brasileira<\/em>, en 1860, bajo el t\u00edtulo \u201cRecuerdos de mi madre\u201d, que \u00e9l atribuye a Machado de Assis. \u201cRecientemente he encontrado textos firmados con las iniciales M. A., pero los estoy estudiando para saber si realmente son de Machado de Assis o de Moreira de Azevedo, colega suyo en muchos de aquellos peri\u00f3dicos\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"792\" class=\"size-full wp-image-362928 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-2-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-2-1140-250x174.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-2-1140-700x486.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/SITE_Machado-v2-2-1140-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a><\/p>\n<p>En cuanto a los seud\u00f3nimos, S\u00edlvia Maria Azevedo, docente de la Facultad de Ciencias y Letras de la Unesp, campus de Assis, no tiene dudas: Machado de Assis es el autor de las aproximadamente 300 cr\u00f3nicas escritas bajo el mote de Dr. Semana y publicadas en la revista <em>Semana Ilustrada<\/em>, especializada en caricaturas y s\u00e1tiras pol\u00edticas. \u201c\u00c9l se hizo cargo de la columna en 1869, cuando la misma pas\u00f3 a llamarse <em>Badaladas<\/em> [campanadas], y se mantuvo ah\u00ed hasta 1876, cuando la revista desapareci\u00f3\u201d, sostiene Azevedo, que el a\u00f1o pasado lanz\u00f3 el libro <em>Badaladas \u2013 Dr. Semana <\/em>(Nankin Editorial), en el que recopila en dos tomos una serie de notas de pie de p\u00e1gina, \u00edndices onom\u00e1sticos y tablas con marcas textuales para verificar la pluma machadiana.<\/p>\n<p>La autor\u00eda de las cr\u00f3nicas siempre fue objeto de controversia entre los estudiosos. \u201cJos\u00e9 Galante de Sousa, autor de una obra sobre la bibliograf\u00eda de Machado de Assis publicada en la d\u00e9cada de 1950, indic\u00f3 que el seud\u00f3nimo hab\u00eda sido utilizado por varios colaboradores de la revista y que solo ser\u00eda posible atribuir su autor\u00eda luego de un an\u00e1lisis pormenorizado de ese material\u201d, relata Azevedo. Eso fue lo que ella hizo. \u201cCreo que nosotros, los investigadores, tenemos la tarea de cuestionar las fuentes y asumir los desaf\u00edos que eso conlleva. Esto enriquece el debate. Pero solo me arriesgu\u00e9 a ello porque estudio a Machado desde la d\u00e9cada de 1980\u201d.<\/p>\n<p>El libro es fruto de una investigaci\u00f3n iniciada en 2012. Durante tres a\u00f1os, Azevedo analiz\u00f3 cada una de las cr\u00f3nicas. \u201cTuve en cuenta las marcas internas, que denotan ciertos aspectos del texto, la forma en que est\u00e1 escrito, as\u00ed como las marcas externas, por ejemplo, las citas presentes en otras obras de Machado escritas en diferentes \u00e9pocas, tales como la cr\u00edtica teatral y las novelas\u201d, explica. Por \u00faltimo, el estudio tambi\u00e9n amerit\u00f3 una lectura cr\u00edtica del machadiano Valentim Facioli, jubilado docente de literatura brasile\u00f1a en la USP y propietario de Nankin Editorial, que public\u00f3 la obra. \u201cLa adjudicaci\u00f3n de autor\u00eda es un proceso laborioso y delicado, que exige muchos cuidados\u201d, concluye Azevedo.<\/p>\n<p>Para la historiadora Denise de Almeida Silva, supervisora del Servicio de Archivo del Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB) de la USP, se trata de un an\u00e1lisis multidisciplinario. \u201cYo tratar\u00eda de atribuir la autor\u00eda de un documento consultando incluso a expertos de \u00e1reas tales como la filolog\u00eda, la paleograf\u00eda y la diplom\u00e1tica, as\u00ed como a los estudiosos de un tema o personalidad en particular\u201d, se\u00f1ala. \u201cTambi\u00e9n es necesario tener en cuenta la relaci\u00f3n que el documento en cuesti\u00f3n mantiene con otros documentos del archivo\u201d.<\/p>\n<p>El IEB mantiene a resguardo colecciones de escritores, artistas e intelectuales, como Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa (1908-1967), por ejemplo. Al estudiar el archivo literario del autor de <em>Grande sert\u00e3o: Veredas<\/em> (Livraria Jos\u00e9 Olympio Editora, 1956; Barcelona, Seix Barral, 1975) durante su investigaci\u00f3n de doctorado, cuya tesis defendi\u00f3 en 2013 en la FFLCH-USP, M\u00f4nica Gama se top\u00f3 con \u201cpeque\u00f1os manuscritos enigm\u00e1ticos, similares a poemas en prosa\u201d que revelaron ser las solapas de la tercera edici\u00f3n de la serie de novelas <em>Corpo de baile <\/em>(Livraria Jos\u00e9 Olympio Editora, 1956). \u201cInmediatamente despu\u00e9s del fallecimiento de Guimar\u00e3es Rosa, al final de la d\u00e9cada de 1960, editorial Jos\u00e9 Olympio, que publicaba las obras del autor, lanz\u00f3 un libro en su homenaje [<em>Em mem\u00f3ria de Guimar\u00e3es Rosa<\/em>, 1968], en el que informaba que era el propio Guimar\u00e3es quien escrib\u00eda las solapas de sus libros. Pero no estaba comprobado efectivamente que eso fuera as\u00ed\u201d, recuerda Gama, actual docente de la carrera de letras en la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop).<\/p>\n<p>A partir de esa pista, Gama hurg\u00f3 no solo en el archivo del IEB, sino tambi\u00e9n en las colecciones de la Fundaci\u00f3n Casa de Rui Barbosa y de la Biblioteca Nacional, ambas en R\u00edo de Janeiro. \u201cA trav\u00e9s de esos manuscritos descubr\u00ed que las solapas de todos los libros de Guimar\u00e3es Rosa, que eran an\u00f3nimas, en efecto, eran obra suya\u201d, dice. \u201cResulta interesante observar que al principio \u00e9l crea una imagen de s\u00ed mismo como un autor que relataba todo recurriendo a su memoria, porque era un hombre del sert\u00f3n, algo muy apropiado para atraer a los lectores que gustaban de la prosa regionalista muy en boga en aquella \u00e9poca, pero paulatinamente va desarrollando textos extremadamente po\u00e9ticos para presentar sus obras\u201d.<\/p>\n<p>El profesor Saulo Cunha de Serpa Brand\u00e3o, docente jubilado del Programa de Posgrado en Letras de la Universidad Federal de Piau\u00ed (UFPI), considera que Brasil est\u00e1 atrasado en cuanto a la b\u00fasqueda de metodolog\u00edas de adjudicaci\u00f3n de autor\u00eda. \u201cLa estilometr\u00eda con ayuda de programas de computadora es una manera de detectar, mediante un <em>software<\/em>, el patr\u00f3n de redacci\u00f3n de una persona. Puede detectarse cu\u00e1ntas veces se repite una misma palabra o si el autor utiliza \u2018del mismo modo\u2019 con mayor frecuencia que \u2018igualmente\u2019, por ejemplo, explica Cunha de Serpa Brand\u00e3o, que utiliza ese m\u00e9todo desde 2003. \u201cSin embargo, los <em>software<\/em> no son f\u00e1ciles de utilizar e interpretar. El investigador debe estar dispuesto a lidiar con la matem\u00e1tica y la estad\u00edstica, algo que no siempre ocurre en el \u00e1rea de las humanidades. Lo ideal ser\u00eda contar con un equipo multidisciplinario\u201d.<\/p>\n<p>Las m\u00e1quinas suponen otras limitaciones, como pudo comprobarlo Cunha de Serpa Brand\u00e3o en una de sus investigaciones. Desde 2003, est\u00e1 estudiando el documento <em>Cartas chilenas<\/em>, cuya autor\u00eda se le atribuye al poeta Tom\u00e1s Ant\u00f4nio Gonzaga (1744-1810). \u201cSe trata de un texto breve, que no llega a las 30 mil palabras. Este tipo de <em>software<\/em> es ideal para el an\u00e1lisis de obras m\u00e1s voluminosas, como es el caso de la producci\u00f3n de William Shakespeare [1564-1616], que tiene m\u00e1s de 900 mil palabras. Sucede que el patr\u00f3n se establece a partir de una cierta variedad\u201d, dice. \u201cPero la m\u00e1quina no trabaja por s\u00ed sola: es necesario que tras ella haya un investigador pensando estrategias para determinar c\u00f3mo encuadrar a un autor e intentar descubrir los rasgos que caracterizan a su escritura. En el documento en estudio, la idea es chequear si otros poetas contempor\u00e1neos que viv\u00edan en Vila Rica o en los alrededores podr\u00edan haber participado en la elaboraci\u00f3n del texto\u201d.<\/p>\n<p>M\u00f4nica Gama reflexiona acerca de la posibilidad de que una m\u00e1quina de este tipo hubiera contribuido en su investigaci\u00f3n doctoral. \u201cEn mi caso no serv\u00eda de nada buscar marcas de estilo porque los textos de las solapas de los libros de Guimar\u00e3es Rosa eran completamente diferentes de lo que se conoce como su escritura\u201d. En su investigaci\u00f3n, Gama recurri\u00f3 a la cr\u00edtica gen\u00e9tica, una metodolog\u00eda surgida en Francia en la d\u00e9cada de 1960 e introducida en Brasil en la d\u00e9cada de 1980, que trata de trazar un mapa de los meandros de la creaci\u00f3n a trav\u00e9s de las huellas o marcas dejadas por los artistas durante el proceso creativo. \u201cEl prop\u00f3sito de la cr\u00edtica gen\u00e9tica no es comprobar la autor\u00eda de un documento, sino c\u00f3mo nos sumergimos m\u00e1s profundamente en los archivos y nos volvemos aptos para evaluar la probabilidad de una autor\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>De cualquier manera, la tecnolog\u00eda se est\u00e1 utilizando en los trabajos de edici\u00f3n nacional de los escritos de Antonio Gramsci (1891-1937), un proyecto que comenz\u00f3 en 2007 bajo responsabilidad de la Fundaci\u00f3n Instituto Gramsci, de Italia. El objetivo consiste en tratar de establecer una versi\u00f3n definitiva de todos los escritos del pensador marxista. Uno de los grandes retos consiste en certificar la autor\u00eda de los textos period\u00edsticos que se le atribuyen al italiano, publicados en las d\u00e9cadas de 1910 y 1920, en su mayor\u00eda en forma an\u00f3nima. \u201cSe trata de una porci\u00f3n muy importante de la producci\u00f3n gramsciana y las dudas al respecto de su autor\u00eda alimentan el debate desde hace d\u00e9cadas entre los acad\u00e9micos de todo el mundo\u201d, comenta el polit\u00f3logo Alvaro Bianchi, director del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Universidad de Campinas (IFCH-Unicamp). El trabajo de reedici\u00f3n se enmarca en todo un aparato filol\u00f3gico, que incluye el uso de un <em>software<\/em>. \u201cLa filolog\u00eda aporta herramientas importantes para la atribuci\u00f3n de la autor\u00eda de textos, pero lamentablemente es poco conocida en Brasil\u201d, dice Bianchi, quien fuera director del Archivo Edgard Leuenroth, de esa misma universidad, entre 2009 y 2017.<\/p>\n<p>El profesor Marcelo M\u00f3dolo, docente de filolog\u00eda y lengua portuguesa de la FFLCH-USP opina igual. \u201cEs un error pensar que la filolog\u00eda \u00fanicamente est\u00e1 asociada a los estudios ling\u00fc\u00edsticos y literarios del per\u00edodo cl\u00e1sico y medieval, un concepto que todav\u00eda es recurrente en Brasil, incluso en el \u00e1mbito acad\u00e9mico\u201d, dice. Seg\u00fan el estudioso, una de las atribuciones del fil\u00f3logo reside en el reconocimiento de la autor\u00eda de textos, ya sean manuscritos o impresos, actuales o antiguos. \u201cEsta tarea requiere, entre otros procedimientos, un an\u00e1lisis comparativo preciso del vocabulario y de la sintaxis del trabajo sin autor\u00eda verificada con otras obras identificadas del autor. Esta metodolog\u00eda podr\u00eda emplearse perfectamente, por ejemplo, en el caso del supuesto texto machadiano descubierto recientemente, pero nunca debemos perder de vista que la adjudicaci\u00f3n de autor\u00eda discurre por el terreno de las posibilidades y no de las certezas\u201d, finaliza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El complejo proceso de la adjudicaci\u00f3n de autor\u00eda de los textos se erige como un reto para los investigadores","protected":false},"author":689,"featured_media":362936,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[3453],"class_list":["post-377393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=377393"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":379403,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377393\/revisions\/379403"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/362936"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=377393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=377393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=377393"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=377393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}