{"id":382827,"date":"2021-02-11T18:23:50","date_gmt":"2021-02-11T21:23:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=382827"},"modified":"2021-02-12T14:46:01","modified_gmt":"2021-02-12T17:46:01","slug":"inteligencia-artificial-en-la-revision-por-pares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/inteligencia-artificial-en-la-revision-por-pares\/","title":{"rendered":"Inteligencia artificial en la revisi\u00f3n por pares"},"content":{"rendered":"<p>La editorial suiza Frontiers, que publica m\u00e1s de 90 revistas cient\u00edficas de acceso abierto, desarroll\u00f3 un <em>software<\/em> que utiliza inteligencia artificial para efectuar la evaluaci\u00f3n de art\u00edculos y detecta hasta veinte problemas diferentes relacionados con su integridad, tales como plagio o im\u00e1genes con huellas de manipulaci\u00f3n. Empero, el programa llam\u00f3 la atenci\u00f3n porque ofrece un servicio innovador: avisa cuando los autores de un manuscrito y los editores y revisores que eval\u00faan su contenido ya han firmado otros art\u00edculos juntos, algo que permite suponer una cercan\u00eda que podr\u00eda redundar en una apreciaci\u00f3n subjetiva configurando un conflicto de intereses. La herramienta, denominada Artificial Intelligence Review Assistant (Aira), se est\u00e1 utilizando en el proceso de revisi\u00f3n por pares en las revistas del cat\u00e1logo de Frontiers, con el prop\u00f3sito de proporcionar una advertencia objetiva sobre las interacciones previas entre quien produce y quien eval\u00faa el conocimiento. Le corresponde a un juez de carne y hueso \u2013el editor en jefe de la revista, en \u00faltima instancia\u2013 juzgar si esos contactos previos afectan o no la imparcialidad del an\u00e1lisis. Se necesita ayuda tecnol\u00f3gica para verificar a gran escala los conflictos de inter\u00e9s entre autores y revisores\u201d, dijo el cient\u00edfico de la computaci\u00f3n Daniel Petrariu, director de Desarrollo de Productos de la editorial suiza, en el marco de la presentaci\u00f3n del programa en el pasado mes de julio.<\/p>\n<p>El Committee on Publication Ethics (Cope), un foro en el que se debaten los temas relacionados con la integridad en la ciencia, define al conflicto de intereses como una situaci\u00f3n en la que los investigadores o las instituciones cient\u00edficas tienen intereses que compiten entre s\u00ed, de \u00edndole profesional o econ\u00f3mica, de manera tal que tomar partido por uno de ellos puede comprometer la imparcialidad de las decisiones. La existencia de un conflicto de intereses, se\u00f1ala el Cope, no constituye un factor determinante de mala conducta: a pesar de esas circunstancias, un estudio puede perfectamente tener resultados v\u00e1lidos y fiables. Pero cuando ello sucede, es obligatorio afrontar el problema con total transparencia. Por eso se les exige a los investigadores que firmen una declaraci\u00f3n de conflictos de intereses siempre que presenten un proyecto o publiquen un art\u00edculo. Queda a discreci\u00f3n del evaluador del proyecto o del lector del <em>paper<\/em> ponderar los resultados sin pasar por alto los intereses implicados.<\/p>\n<p>Un caso t\u00edpico de mala conducta consiste en ocultar que se recibi\u00f3 financiaci\u00f3n de una empresa para realizar una investigaci\u00f3n en cuyos resultados la misma tiene un inter\u00e9s econ\u00f3mico. Este fue el caso del onc\u00f3logo Jos\u00e9 Baselga, quien perdi\u00f3 su puesto como director cl\u00ednico del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, en Nueva York, luego de reconocer que omiti\u00f3 informar sus v\u00ednculos con empresas farmac\u00e9uticas en decenas de art\u00edculos cient\u00edficos de su autor\u00eda (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 272<\/em>). Tambi\u00e9n hay situaciones de conflictos de intereses que han manchado la objetividad en la revisi\u00f3n por pares. En 2017, la revista <em>Scientific World Journal<\/em>, de la editorial Hindawi, anunci\u00f3 la retractaci\u00f3n de dos art\u00edculos cuando se supo que el autor de ambos trabajos, Zheng Xu, era colaborador habitual de Xiangfeng Luo, editor de la revista e investigador de la Universidad de Shangh\u00e1i. Ambos firmaron como coautores decenas de art\u00edculos y Luo fue el supervisor del doctorado de Xu.<\/p>\n<p>El objetivo del <em>software<\/em> Aira consiste en detectar una fuente potencial de conflictos de intereses que podr\u00eda pasar desapercibida. Pero su alcance es limitado: solo apunta esos problemas cuando hay datos disponibles para corroborarlos. Y algunos de estos conflictos est\u00e1n bien ocultos. Si el autor y el evaluador reciben financiaci\u00f3n de un mismo patrocinador y omiten ese v\u00ednculo, el programa inform\u00e1tico no podr\u00e1 revelarlo.<\/p>\n<p>Un documento sobre el futuro de la revisi\u00f3n por pares publicado en 2017 por la editorial BioMed Central revel\u00f3 que la inteligencia artificial se est\u00e1 utilizando de varias maneras para la evaluaci\u00f3n de los art\u00edculos cient\u00edficos. Hay editoriales que utilizan estos recursos para rastrear la producci\u00f3n cient\u00edfica disponible <em>online<\/em> con el prop\u00f3sito de identificar a los investigadores con un perfil propio para desempe\u00f1arse como revisores de <em>papers<\/em> en sus disciplinas. Asimismo, la inteligencia artificial est\u00e1 proporcionando nuevos programas capaces de detectar plagios, que identifican frases o p\u00e1rrafos que han sido reescritos para eludir la acci\u00f3n de los algoritmos que solo reconocen las copias literales.<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s pol\u00e9mico fue el del <em>software<\/em> Statcheck, concebido en 2015 por cient\u00edficos de la Universidad de Tilburg, en los Pa\u00edses Bajos (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 253<\/em>), y actualmente incorporado al cotidiano de cientos de revistas. La controversia no solo alud\u00eda a la tecnolog\u00eda, capaz de reproducir los c\u00e1lculos descritos en art\u00edculos cient\u00edficos previamente publicados y se\u00f1alar errores estad\u00edsticos, sino tambi\u00e9n a lo referente a la forma en que se la utiliz\u00f3. Con ese programa se analizaron cincuenta mil art\u00edculos del campo de la psicolog\u00eda y los resultados del estudio fueron divulgados en la plataforma PubPeer, exponiendo p\u00fablicamente peque\u00f1os y grandes errores cometidos por miles de autores. Se detectaron inconsistencias en m\u00e1s de 25 mil de esos art\u00edculos.<\/p>\n<p>Para la psic\u00f3loga Mich\u00e8le Nuijten, docente de la Universidad de Tilburg y una de las creadoras del Statcheck, las herramientas como el Aira pueden ser valiosas para la revisi\u00f3n por <em>pares<\/em>. \u201cNecesitamos buscar soluciones innovadoras que ayuden a elevar la calidad y la solidez de los trabajos cient\u00edficos, y la inteligencia artificial tiene un rol que cumplir en ese sentido\u201d, dijo en un informe sobre el Aira que sali\u00f3 publicado en el peri\u00f3dico <em>The New York Times<\/em>. Pero Nuijten advierte que estas herramientas solo deben utilizarse como ayuda en la labor de los editores y que le corresponde al ser humano y no a las m\u00e1quinas decidir si un <em>paper <\/em>debe publicarse o no. \u201cMe preocupa que un art\u00edculo pueda ser rechazado tan solo porque una herramienta de inteligencia artificial detect\u00f3 un problema, sin que se compruebe qu\u00e9 es lo que realmente est\u00e1 sucediendo\u201d.<\/p>\n<p>Las agencias de fomento tambi\u00e9n tienen normas para evitar conflictos de intereses al evaluar proyectos. Ya hace tiempo que la FAPESP exige que los asesores designados para evaluar propuestas declaren si tienen intereses relacionados con ellas. Una verificaci\u00f3n previa descarta a aquellos asesores con v\u00ednculos tales como parentesco, filiaci\u00f3n con la misma instituci\u00f3n o participaci\u00f3n en el proyecto. En el mes de mayo fue puesto en marcha un sistema autom\u00e1tico de identificaci\u00f3n de posibles revisores desarrollado por la Gerencia de Inform\u00e1tica de la Fundaci\u00f3n, que sugiere a los coordinadores de \u00e1rea una lista de veinte investigadores capacitados para evaluar cada proyecto. El sistema de b\u00fasqueda coteja par\u00e1metros tales como t\u00edtulos y palabras clave de los proyectos con una base de perfiles de asesores y se\u00f1ala, por orden de idoneidad, las mejores combinaciones. La tecnolog\u00eda responsable de la clasificaci\u00f3n de las palabras emple\u00f3 recursos de inteligencia artificial. Adem\u00e1s de una mayor objetividad en la selecci\u00f3n, el sistema comprueba autom\u00e1ticamente si los revisores tienen v\u00ednculos con los proponentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un <em>software<\/em> detecta posibles conflictos de inter\u00e9s entre los autores de art\u00edculos cient\u00edficos y los investigadores que eval\u00faan su calidad","protected":false},"author":11,"featured_media":382390,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[288,299],"coauthors":[98],"class_list":["post-382827","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-computacion","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382827"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382827\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":383141,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382827\/revisions\/383141"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/382390"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382827"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=382827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}