{"id":382883,"date":"2021-02-11T18:36:02","date_gmt":"2021-02-11T21:36:02","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=382883"},"modified":"2021-02-12T14:59:57","modified_gmt":"2021-02-12T17:59:57","slug":"el-turno-de-las-vacunas-geneticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-turno-de-las-vacunas-geneticas\/","title":{"rendered":"El turno de las vacunas gen\u00e9ticas"},"content":{"rendered":"<p>La sensaci\u00f3n de alivio de los residentes en el Reino Unido al recibir la primera dosis de una vacuna contra el nuevo coronavirus a comienzos del mes de diciembre no es fruto solamente de una carrera vertiginosa para hallar una forma de detener el avance de la pandemia que sign\u00f3 al a\u00f1o 2020. Con base en una tecnolog\u00eda que utiliza la acci\u00f3n de las mol\u00e9culas de ARN mensajero sintetizadas en laboratorio para estimular una respuesta inmunol\u00f3gica espec\u00edfica contra el virus Sars-CoV-2, los dos agentes inmunizantes con mejores resultados en los ensayos con seres humanos, ambos con alrededor de un 95 % de eficacia, inauguraron la era de las as\u00ed llamadas vacunas gen\u00e9ticas. Son productos que han sacado provecho de a\u00f1os de trabajo cient\u00edfico, con aciertos y errores, y de las inversiones efectuadas en dos <em>startups<\/em> que ya suman cierto tiempo en el \u00e1rea de la biotecnolog\u00eda: la alemana BioNTech, fundada en 2008 por un matrimonio de m\u00e9dicos de ascendencia turca, que se asoci\u00f3 con la gigante y centenaria compa\u00f1\u00eda farmac\u00e9utica Pfizer, de Estados Unidos, para desarrollar su vacuna contra el Sars-CoV-2; y la estadounidense Moderna, creada en 2010 en Cambridge, una ciudad del estado de Massachusetts vecina a Boston.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estrategia-para-la-aprobacion\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">La estrategia para la aprobaci\u00f3n<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-desafios-de-la-distribucion\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">Los desaf\u00edos de la distribuci\u00f3n<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-riesgo-de-las-mutaciones\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">El riesgo de las mutaciones<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>Antes de la eclosi\u00f3n de los primeros casos de covid-19, estas peque\u00f1as empresas a\u00fan no hab\u00edan lanzado ning\u00fan producto al mercado, pero ven\u00edan trabajando con el uso del ARN mensajero en sus investigaciones para el desarrollo de vacunas contra otras enfermedades. Con el advenimiento de la pandemia, ellas supieron reencauzar r\u00e1pidamente sus esfuerzos y redoblaron su apuesta por la tecnolog\u00eda mencionada, enfoc\u00e1ndose entonces en la b\u00fasqueda de un inmunizante eficaz contra la infecci\u00f3n causada por el nuevo coronavirus. Aunque todav\u00eda es demasiado pronto para predecir el impacto de las vacunas en el control de la pandemia, la estrategia parece haber sido exitosa. Ahora, estas vacunas y otras que est\u00e1n por venir podr\u00edan resultar decisivas para ayudar a controlar una de las mayores pandemias de la historia, que ya ha afectado a unos 70 millones de personas y se ha cobrado la vida de 1,6 millones de habitantes del planeta.<\/p>\n<p>Durante sus primeros cinco a\u00f1os, BioNTech \u2013fundada por el onc\u00f3logo Ugur Sahin, que hoy tiene 55 a\u00f1os de edad, y la inmun\u00f3loga Ozlem T\u00fcreci, de 53\u2013 le dio prioridad a la producci\u00f3n de conocimientos cient\u00edficos. No lanz\u00f3 ning\u00fan producto al mercado, pero public\u00f3 alrededor de 150 art\u00edculos cient\u00edficos. El campo prioritario de la labor de investigaci\u00f3n inicial de la empresa era el desarrollo de un medicamento personalizado, centrado en tratamientos de base gen\u00e9tica contra el c\u00e1ncer. En 2013, ampli\u00f3 el enfoque e incluy\u00f3 a otras enfermedades en la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica de la compa\u00f1\u00eda. La empresa de la pareja de investigadores tambi\u00e9n comenz\u00f3 a invertir en plataformas biotecnol\u00f3gicas basadas en el ARN mensajero. Desde 2018, la empresa alemana mantiene una colaboraci\u00f3n con Pfizer. La cooperaci\u00f3n original se estableci\u00f3 apuntando a la producci\u00f3n conjunta de una vacuna contra la gripe basada en la tecnolog\u00eda del ARN mensajero. Con la eclosi\u00f3n de la pandemia, los esfuerzos fueron r\u00e1pidamente reencauzados hacia el desarrollo de una vacuna contra el covid-19. \u201cDesde nuestros comienzos, hace 12 a\u00f1os, BioNTech ha sido una empresa deficitaria, ya que invertimos m\u00e1s de mil millones de d\u00f3lares en el desarrollo de nuestra plataforma de tecnolog\u00eda del ARN mensajero\u201d, dijo Ryan Richardson, jefe de estrategia de la empresa, en una conferencia del peri\u00f3dico brit\u00e1nico <em>Financial Times<\/em>, realizada en 2020.<\/p>\n<div id=\"attachment_382473\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-3-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-382473 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-3-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-3-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-3-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-3-1140-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-3-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Joseph Prezioso\/AFP  <\/span><\/a> La sede de la startup Moderna en Cambridge, estado de Massachusetts (EE. UU.): la vacuna gen\u00e9tica de la empresa obtuvo una eficacia de alrededor de un 95%<span class=\"media-credits\">Joseph Prezioso\/AFP  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La empresa alemana es peque\u00f1a y actualmente cuenta con 1.300 empleados. Hasta hace poco era relativamente desconocida. Su socia en el desarrollo de la vacuna contra el covid-19, Pfizer, se encarga de llevar a cabo los ensayos globales y de la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n del inmunizante a gran escala. El \u00e9xito de la vacuna creada por BioNTech, cuya sede se encuentra en la ciudad de Maguncia, a orillas del Rin, puede ilustrarse con un n\u00famero. Entre octubre de 2019, cuando las acciones de la compa\u00f1\u00eda germana comenzaron a cotizar en la bolsa Nasdaq de Nueva York, y octubre de 2020, el valor de sus t\u00edtulos creci\u00f3 casi un 260 %. Hoy en d\u00eda, la <em>startup<\/em> est\u00e1 valuada en 3.400 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Antes de fundar BioNTech, Sahin y T\u00fcreci \u2013ambos hijos de inmigrantes turcos que se conocieron en la Universidad del Sarre\u2013 ya hab\u00edan tenido \u00e9xito con otra empresa de biotecnolog\u00eda: Ganymed, creada en 2001, el a\u00f1o en el que contrajeron matrimonio. Seg\u00fan la prensa alemana, tan pronto como se casaron, regresaron a trabajar al laboratorio. La meta de la compa\u00f1\u00eda, cuyo nombre proviene de una expresi\u00f3n turca que puede traducirse como \u201cbeneficios econ\u00f3micos trabajando duramente\u201d, consist\u00eda en erigirse como pionera en el desarrollo de terapias con anticuerpos monoclonales contra el c\u00e1ncer. En 2016, Ganymed, empresa que la pareja de cient\u00edficos administr\u00f3 durante ocho a\u00f1os en simult\u00e1neo con BioNtech, fue vendida a la compa\u00f1\u00eda farmac\u00e9utica japonesa Astellas por 1.400 millones de d\u00f3lares. La firma era una <em>spin-off<\/em> de la Universidad de Maguncia, en Alemania, y de la Universidad de Z\u00farich, en Suiza. Los hermanos gemelos Thomas y Andreas Str\u00fcngmann, conocidos inversores del segmento de la biotecnolog\u00eda, fueron los accionistas principales de Ganymed y, posteriormente, de BioNTech.<\/p>\n<p>Un recorrido tecnol\u00f3gico similar ha seguido Moderna, empresa que trabaja en el desarrollo de la vacuna contra el covid-19 asociada con cient\u00edficos del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (Niaid, por sus siglas en ingl\u00e9s), de Estados Unidos. Con alrededor de 800 empleados, la <em>startup<\/em> de Massachusetts, que hoy en d\u00eda tiene nueve vacunas en desarrollo contra diversas enfermedades, comenz\u00f3 incluso antes que su competidora alemana, en el mes de marzo, con los test de la fase I en humanos de su candidata a vacuna contra el nuevo coronavirus. En la fase III, los ensayos tambi\u00e9n lograron una eficacia del 95 %, un porcentaje similar al del producto de BioNTech\/Pfizer.<\/p>\n<div id=\"attachment_382465\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-382465 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"784\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-1-1140-250x172.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-1-1140-700x481.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-1-1140-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Henning Kaiser\/DPA\/DPA Picture-Alliance v\u00eda AFP  <\/span><\/a> El matrimonio formado por los m\u00e9dicos Ugur Sahin y Ozlem T\u00fcreci, fundadores de BioNTech, que se asoci\u00f3 con Pfizer y desarroll\u00f3 la primera vacuna contra el covid-19 aprobada por las autoridades sanitarias<span class=\"media-credits\">Henning Kaiser\/DPA\/DPA Picture-Alliance v\u00eda AFP  <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cTanto Moderna como BioNTech aprovechan los descubrimientos que se hicieron en la estabilizaci\u00f3n del ARN mensajero y en la disminuci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n que promueve cuando se lo inyecta en los seres humanos\u201d, dice el inmun\u00f3logo Jorge Kalil, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP). Seg\u00fan \u00e9l, cuando surgi\u00f3 el covid-19, esas dos empresas fueron diligentes para utilizar la metodolog\u00eda con la que ya ven\u00edan trabajando desde hac\u00eda un tiempo para producir candidatas a vacunas contra el nuevo coronavirus. \u201cEllas aunaron conocimientos, fueron astutas y se vieron beneficiadas por un golpe de suerte. Vislumbraron que la metodolog\u00eda funcionaba e inmediatamente iniciaron los ensayos cl\u00ednicos\u201d, dice el inmun\u00f3logo. En opini\u00f3n del inmun\u00f3logo de la USP, tambi\u00e9n hay otro factor que explica el \u00e9xito moment\u00e1neo de las vacunas de ARN mensajero: \u201cPuede fabric\u00e1rselas m\u00e1s r\u00e1pido que las que se elaboran siguiendo los m\u00e9todos tradicionales. Sucede que el tramo del ARN viral relevante se obtiene mediante un proceso de s\u00edntesis qu\u00edmica\u201d. No se necesita manipular el virus de la enfermedad, sino que tan solo hay que producir el segmento de ARN que expresa la prote\u00edna que desencadena la respuesta del sistema inmunl\u00f3gico. En el caso del Sars-CoV-2, la prote\u00edna <em>spike<\/em>, que le permite al virus penetrar en las c\u00e9lulas del hospedador.<\/p>\n<p>Hasta comienzo de este siglo no se hab\u00eda podido lograr que el ARN mensajero produjera una prote\u00edna determinada cuando se lo inyectaba en un organismo vivo. La mol\u00e9cula con las instrucciones para la producci\u00f3n de la prote\u00edna era inestable y las c\u00e9lulas de defensa animales las destru\u00edan con facilidad. En 2005, una serie de art\u00edculos cient\u00edficos empez\u00f3 a divulgar el conocimiento adquirido sobre los mecanismos que dotaban de mayor estabilidad a la estructura del ARN cuando la mol\u00e9cula se inoculaba en el tejido muscular animal en el marco de los test de laboratorio. El ARN mensajero pod\u00eda empaquetarse en peque\u00f1as part\u00edculas y, siendo as\u00ed, no se degradaba en el torrente sangu\u00edneo. En el interior del cuerpo humano, el fragmento de material gen\u00e9tico sint\u00e9tico, ahora estabilizado, estimula al propio organismo a sintetizar la prote\u00edna que codifica. Como esta prote\u00edna es id\u00e9ntica a la del virus causante de la infecci\u00f3n (en este caso, el Sars-CoV-2), el organismo desencadena la producci\u00f3n de anticuerpos contra esa prote\u00edna. As\u00ed pues, cuando el coronavirus efectivamente invade al organismo vacunado, el individuo ya dispone de un ej\u00e9rcito de c\u00e9lulas listas para enfrentarlo.<\/p>\n<div id=\"attachment_382469\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-2-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-382469 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-2-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-2-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-2-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-2-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/024-027_covid-empresas_299-2-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">BioNTech  <\/span><\/a> El edificio de BioNTech<span class=\"media-credits\">BioNTech  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En ese momento, los resultados positivos relativos a la estabilizaci\u00f3n del ARN mensajero llamaron la atenci\u00f3n de algunos investigadores. Entre ellos, la pareja que luego crear\u00eda BioNTech y al bi\u00f3logo canadiense Derrick Rossi, quien en 2010 ser\u00eda uno de los fundadores de Moderna (que en 2014 se desvincul\u00f3 de la empresa por desavenencias con otros socios). Desde el principio, la <em>startup<\/em> estadounidense se centr\u00f3 en la tecnolog\u00eda del ARN mensajero. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de su creaci\u00f3n, la empresa recibi\u00f3 una inversi\u00f3n de 40 millones de d\u00f3lares provenientes de fondos de capital destinados al \u00e1rea de la biotecnolog\u00eda. El gigante sueco-brit\u00e1nico AstraZeneca \u2013que opt\u00f3 por otra tecnolog\u00eda (basada en el uso de adenovirus) para el desarrollo de sus posibles vacunas contra el covid-19 y se asoci\u00f3 con la Universidad de Oxford, en el Reino Unido\u2013, invirti\u00f3 240 millones de d\u00f3lares en Moderna en el a\u00f1o 2012 para el desarrollo de productos biotecnol\u00f3gicos con base en el ARN mensajero. Hasta ahora, sin embargo, Moderna no ha sacado esos productos al mercado. En los \u00faltimos a\u00f1os, los ejecutivos de esta empresa adoptaron una pol\u00edtica agresiva mediante la cual pudieron captar millones de d\u00f3lares para sus proyectos. En 2020, por medio de la Operaci\u00f3n Warp Speed, el gobierno estadounidense invirti\u00f3 alrededor de 2.500 millones de d\u00f3lares en la vacuna de la <em>startup<\/em> contra el covid-19.<\/p>\n<p>\u201cDe hecho, pese a que no conocemos en detalle ni a BioNTech ni a Moderna, podemos decir que sacaron provecho del momento en que las cosas ocurrieron\u201d, dice el infect\u00f3logo Esper Kall\u00e1s, de la FM-USP, que participa en Brasil de las pruebas de una vacuna contra el dengue cuyo desarrollo lo lleva adelante el Instituto Butantan. \u201cPara m\u00ed, fue algo m\u00e1s que mera suerte. Hace bastante tiempo que esas empresas ven\u00edan trabajando en la plataforma del ARN, que hasta hace poco, tan solo era una promesa\u201d.<\/p>\n<p>En el mundo existen varios otros grupos de investigaci\u00f3n y <em>startups<\/em> abocados a hacer frente al coronavirus. Por el momento, los dos inmunizantes m\u00e1s prometedores, las vacunas de Moderna y de BioNTech\/Pfizer, prueban que la inversi\u00f3n permanente y sostenida rinde dividendos, si bien queda claro que el proceso de maduraci\u00f3n de los proyectos puede ser largo y est\u00e1 sujeto a fracasos. \u201cLa propia vacuna de AstraZeneca\/Oxford, que tambi\u00e9n estuvo lista r\u00e1pidamente, utiliza como vector un adenovirus de chimpanc\u00e9. Esta tecnolog\u00eda ya se estaba estudiando en el desarrollo de vacunas contra otras enfermedades, tales como el zika y el \u00e9bola\u201d, dice Kalil, de la USP. Empero, al igual que en el caso de las investigaciones con el ARN mensajero, la pandemia modific\u00f3 los planes de todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los agentes inmunizantes de BioNTech\/Pfizer y de Moderna constituyen el resultado de las inversiones que se vienen realizando desde hace a\u00f1os en la tecnolog\u00eda del ARN mensajero para crear nuevos productos","protected":false},"author":112,"featured_media":382461,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,3677],"tags":[303,306,311,312],"coauthors":[417],"class_list":["post-382883","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-covid-19-es","tag-financiacion","tag-genetica-es","tag-inmunologia","tag-innovacion","keywords-coronavirus-es","keywords-covid-19-es","keywords-sars-cov-2-es","keywords-vacuna"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382883"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":383150,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382883\/revisions\/383150"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/382461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382883"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=382883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}