{"id":382898,"date":"2021-02-11T18:51:50","date_gmt":"2021-02-11T21:51:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=382898"},"modified":"2021-02-12T14:44:36","modified_gmt":"2021-02-12T17:44:36","slug":"el-laberinto-del-plan-s","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-laberinto-del-plan-s\/","title":{"rendered":"El laberinto del Plan S"},"content":{"rendered":"<p>El Plan S, una iniciativa para expandir el acceso abierto en la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica creada por instituciones de fomento de la investigaci\u00f3n de 17 pa\u00edses, en su mayor\u00eda europeos, entr\u00f3 en vigencia el 1\u00ba de enero con ambiciones m\u00e1s modestas que las previstas en su lanzamiento, en septiembre de 2018. El concepto esencial se mantuvo intacto: si una investigaci\u00f3n se financia con fondos p\u00fablicos \u2013en este caso, con recursos de una de las agencias signatarias\u2013, sus resultados deber\u00e1n divulgarse en revistas cient\u00edficas o en plataformas en internet a las cuales cualquier persona pueda acceder sin tener que pagar por ello. Pero las v\u00edas para lograr ese objetivo se flexibilizaron con el prop\u00f3sito de conciliar los intereses de investigadores, editoriales y agencias de financiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El consorcio cOAlition S, responsable del plan, renunci\u00f3 a prohibir los modelos de negocio tradicionales de las revistas, tales como la venta de suscripciones o el cobro de tarifas adicionales para la divulgaci\u00f3n de art\u00edculos en internet. En el marco del plan original, los autores financiados por las agencias adheridas solamente pod\u00edan elegir entre revistas de acceso abierto pleno, aquellas con la totalidad de sus contenidos disponible libremente, e incluso se plante\u00f3 la posibilidad de patrocinar la creaci\u00f3n de nuevas revistas con ese modelo (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/comunicacion-cientifica-sin-barreras\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n \u00ba 276<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Los investigadores se quejaron diciendo que el plan restringir\u00eda su libertad de elegir d\u00f3nde publicar. Tambi\u00e9n hubo un rechazo notorio entre las editoriales y sociedades cient\u00edficas, temerosas de perder ingresos. Ante esas presiones, los mentores del plan aplazaron su implementaci\u00f3n de 2020 a 2021, y suspendieron temporalmente varias restricciones. El consorcio anunci\u00f3 que se continuar\u00eda permitiendo publicar en cualquier modelo de revistas, incluso en las de acceso restringido para suscriptores, siempre y cuando las mismas garantizaran la difusi\u00f3n de una copia revisada del trabajo en alg\u00fan repositorio de acceso abierto inmediatamente despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, donde se lo pueda consultar sin restricciones. Pero dicha flexibilizaci\u00f3n solo beneficiar\u00e1 a las revistas que suscriban los llamados \u201cacuerdos de transformaci\u00f3n\u201d, por medio de los cuales se comprometen a ampliar progresivamente sus actividades en acceso abierto hasta llegar al 100 % en 2024. A cambio, se las autoriza a mantener el modelo antiguo durante los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os, pudiendo as\u00ed recaudar dinero de las agencias p\u00fablicas para costear la publicaci\u00f3n de art\u00edculos en acceso abierto.<\/p>\n<p>Si bien el Plan S ya es una realidad, a\u00fan no est\u00e1 claro el alcance del cambio que podr\u00e1 generar. En su presentaci\u00f3n, se hizo un gran esfuerzo para lograr la adhesi\u00f3n de agencias de otros pa\u00edses y, as\u00ed, aumentar el poder de negociaci\u00f3n de cOAlition S, pero el plan sigue siendo una estrategia europea, que no involucra a otros continentes. Dentro del laberinto de opciones para publicar en acceso abierto, no se sabe cu\u00e1l ser\u00e1 la que se impondr\u00e1. Para Abel Packer, coordinador de la colecci\u00f3n de revistas de acceso abierto SciELO Brasil, el futuro del Plan S depender\u00e1 en gran medida de la ambici\u00f3n y del alcance de los acuerdos de transformaci\u00f3n que se rubriquen. Por ahora, se est\u00e1 avanzando en otro tipo de convenios, suscritos entre las editoriales y los pa\u00edses o universidades y auspiciados por el Plan S, pero que no est\u00e1n vinculados a la iniciativa.<\/p>\n<p>Estos acuerdos no determinan cambios en el modelo de las revistas que operan con suscripciones. Uno de ellos, pactado entre la editorial Wiley y la plataforma Jisc Collections, permitir\u00e1 que los casi 9 mil art\u00edculos de autores del Reino Unido que se publican anualmente en las revistas pertenecientes a Wiley sean de acceso libre en 2022. En Suecia, el acuerdo del Consorcio Bibsam con la editorial Elsevier, vigente desde el 1\u00ba de enero, posibilita el acceso de investigadores y alumnos a m\u00e1s de 2 mil revistas de la editorial y permite que todos los art\u00edculos de autores suecos se publiquen en la modalidad de acceso abierto. En casos excepcionales, hubo avances m\u00e1s amplios.<\/p>\n<blockquote><p>Para publicar en acceso abierto, las revistas del grupo Nature proponen cobrarles a los autores una tarifa de 9.500 euros por art\u00edculo<\/p><\/blockquote>\n<p>La editorial Springer Nature anunci\u00f3 que expandir\u00e1 su producci\u00f3n en acceso abierto. \u201cSomos la mayor editorial del mundo de art\u00edculos de acceso abierto, que es hacia donde la iniciativa cient\u00edfica se ir\u00e1 desplazando naturalmente\u201d, expres\u00f3 James Butcher, vicepresidente de peri\u00f3dicos de la editorial, en la revista <em>Science<\/em>. La empresa publica actualmente 600 revistas de acceso abierto y otras 2.200 h\u00edbridas, que cobran suscripciones y ofrecen publicaci\u00f3n en acceso abierto a los autores pagando un canon. Para el grupo editorial, quedarse al margen del plan ser\u00eda un mal negocio. En 2017, el 35 % de los art\u00edculos publicados en su nave insignia, la revista <em>Nature<\/em>, contaban con el aval de alguna agencia de fomento ligada al Plan S.<\/p>\n<p>Pero la transici\u00f3n de un modelo a otro tambi\u00e9n revela uno de los principales puntos vulnerables de la iniciativa: el impacto que este cambio podr\u00eda acarrear los costos de publicaci\u00f3n. En noviembre, un grupo de 32 revistas de la colecci\u00f3n <em>Nature<\/em> present\u00f3 una estrategia para publicar art\u00edculos en acceso abierto basada en el cobro de 9.500 euros por art\u00edculo, un monto equivalente a 11.500 d\u00f3lares, o a 58 mil reales. Es el valor m\u00e1s alto que se cobra en el mercado de las revistas cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Estar\u00e1 disponible una opci\u00f3n m\u00e1s barata de acceso abierto en car\u00e1cter experimental. Los autores que env\u00eden trabajos a las revistas <em>Nature Genetics<\/em>, <em>Nature Methods<\/em> y <em>Nature Physics<\/em> abonar\u00e1n 4.790 euros por art\u00edculo, siempre que acepten participar en la llamada \u201crevisi\u00f3n guiada\u201d. En ese proceso, los editores de las tres revistas evaluar\u00e1n si el manuscrito es lo suficientemente s\u00f3lido como para remitirlo a la revisi\u00f3n por pares, los autores deber\u00e1n pagar previamente una \u201ctarifa de evaluaci\u00f3n editorial\u201d de 2.190 euros para cubrir los gastos iniciales, sin garant\u00eda de publicaci\u00f3n. Si el art\u00edculo finalmente se acepta, abona una tarifa adicional de 2.600 euros. Caso contrario, de todos modos el autor podr\u00e1 incorporar las recomendaciones de los revisores a su manuscrito. El primer borrador del Plan S estipulaba un monto est\u00e1ndar y un tope para las tarifas de procesamiento de los art\u00edculos (APC) que se les cobren a los autores. Las APC compensan a las editoriales, cubriendo los costos de edici\u00f3n y publicaci\u00f3n de los art\u00edculos, y en la actualidad oscilan entre 1.500 y 5 mil d\u00f3lares por <em>paper<\/em>. Los art\u00edfices del Plan S llegaron a sugerir un rango de valores entre 1.500 y 3 mil d\u00f3lares por APC. En la versi\u00f3n actual del plan, solamente se les propuso a las editoriales que sean transparentes en los criterios para definir las tarifas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Abel Packer, hay revistas de acceso restringido que permitir\u00e1n la divulgaci\u00f3n inmediata de los art\u00edculos en repositorios p\u00fablicos, pero solo en el caso de que su contenido haya sido financiado por una agencia adherida al Plan S. El resto de los art\u00edculos permanecer\u00e1n sin acceso, al menos durante un per\u00edodo de gracia, como m\u00ednimo, de seis meses. \u00c9l espera que la competencia entre las revistas obligue a las editoriales a fijar tarifas competitivas. \u201cAlgunas quiz\u00e1 reduzcan el monto de las APC y busquen un equilibrio financiero ampliando la cantidad de art\u00edculos aceptados para publicar\u201d, sugiere. \u201cPero la tendencia redundar\u00e1 en una ampliaci\u00f3n de la brecha entre los investigadores de los pa\u00edses ricos, que tendr\u00e1n acceso a revistas de alto impacto, y los de los pa\u00edses pobres o en el inicio de su carrera, que tendr\u00e1n que buscar otras opciones\u201d, explica.<\/p>\n<p>El aumento de los costos fue el pretexto para una deserci\u00f3n en la lista de apoyadores del Plan S. El Consejo Europeo de Investigaci\u00f3n (ERC), un programa de la Uni\u00f3n Europea que respalda a grupos de excelencoa, anunci\u00f3 en el mes de julio que ya no avalar\u00eda el plan, molesto ante la perspectiva de que los cient\u00edficos en comienzo de su carrera y de pa\u00edses fuera de Europa perdieran posibilidades de publicar sus trabajos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/052-055_plano-s_299-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"600\" class=\"aligncenter size-full wp-image-382517\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/052-055_plano-s_299-1-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/052-055_plano-s_299-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/052-055_plano-s_299-1-1140-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/052-055_plano-s_299-1-1140-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/052-055_plano-s_299-1-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los contratiempos del Plan S se atribuyen, en gran medida, al temor que tienen las agencias cient\u00edficas de fomento de varios pa\u00edses de generar un desorden en el proceso de comunicaci\u00f3n cient\u00edfica al adoptar cambios radicales, rompiendo abruptamente con las pr\u00e1cticas arraigadas. \u201cExiste un amplio consenso en cuanto a que los costos de financiaci\u00f3n de las publicaciones cient\u00edficas ya no deben recaer m\u00e1s en quien las lee, pero la manera adecuada de hacerlo a\u00fan est\u00e1 en discusi\u00f3n\u201d, explica Jos\u00e9 Roberto de Fran\u00e7a Arruda, docente de la Facultad de Ingenier\u00eda Mec\u00e1nica de la Universidad de Campinas (FEM-Unicamp) y miembro de la coordinaci\u00f3n adjunta de Ciencias Exactas e Ingenier\u00edas de la FAPESP. Uno de los puntos principales del disenso, en opini\u00f3n de De Fran\u00e7a Arruda, tiene que ver con la definici\u00f3n de cu\u00e1l es el monto razonable que ha de pagarse para publicar un <em>paper<\/em> en un ambiente en el que los costos recaer\u00e1n por completo en los autores y en las agencias de financiaci\u00f3n. \u201cImag\u00ednense una ayuda de investigaci\u00f3n que otorgue un monto de 200 mil reales cuyo resultado sean cinco art\u00edculos cient\u00edficos por a\u00f1o. Si cada <em>paper<\/em> cuesta 1.500 d\u00f3lares, eso ya absorber\u00eda gran parte del valor del proyecto\u201d, dice. \u201cAhora estamos recomendando a los investigadores que calculen cu\u00e1nto van a necesitar para publicar los resultados al momento de presentar el proyecto\u201d.<\/p>\n<p>En el caso de Brasil existe un problema adicional: estos costos crecientes se superponen a otras inversiones realizadas en acceso abierto, como en el caso del Portal de Revistas de la Capes, por medio del cual las universidades brasile\u00f1as disponen de acceso \u2013con financiaci\u00f3n del gobierno\u2013 al contenido de miles de revistas cient\u00edficas internacionales. \u201cEs importante que los recursos que hoy se utilizan para financiar el acceso a las revistas por suscripci\u00f3n se transfieran gradualmente para financiar las APC en revistas de acceso abierto. Se trata de sumas importantes y esto debe ser tenido en cuenta por las agencias p\u00fablicas de fomento\u201d.<\/p>\n<p>La FAPESP apoya de manera asertiva el acceso abierto. Desde 1997, financia la biblioteca SciELO, que re\u00fane casi 300 revistas cuyo contenido se encuentra totalmente disponible en internet, y la mayor\u00eda no cobran tarifas de publicaci\u00f3n. Pero la Fundaci\u00f3n evit\u00f3 adoptar modelos muy estrictos, como los del primer borrador del Plan S. En febrero de 2019, la FAPESP mejor\u00f3 su pol\u00edtica de acceso abierto a las publicaciones cient\u00edficas, puesta en marcha en 2008 y cuyo resultado fue la creaci\u00f3n del Repositorio de la Producci\u00f3n Cient\u00edfica del Consejo de Rectores de las Universidades Estaduales Paulistas (Cruesp), surtido con art\u00edculos, tesis, tesinas y otros trabajos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Las \u00faltimas directrices determinan que los art\u00edculos que sean resultado, total o parcialmente, de investigaciones financiadas por la Fundaci\u00f3n, deber\u00e1n divulgarse en revistas que permitan el resguardo de una copia de los <em>papers<\/em> en repositorios en la web. El archivo de la copia deber\u00e1 efectuarse cuando el manuscrito fuera aprobado para su publicaci\u00f3n, o bien dentro de los plazos compatibles con las restricciones de cada revista, algunas de las cuales imponen per\u00edodos de veda que van de seis meses a un a\u00f1o. Los investigadores son libres de elegir las revistas a las cuales quieran enviar sus art\u00edculos, pero se les recomienda que la elecci\u00f3n recaiga sobre aquellos t\u00edtulos que permiten el dep\u00f3sito de copias en repositorios.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se ha observado un comportamiento cauteloso en los debates sobre el acceso abierto del Global Research Council (GRC), un foro que aglutina a agencias cient\u00edficas de fomento de todo el mundo. Desde hace bastante tiempo, la organizaci\u00f3n difunde la adopci\u00f3n de mecanismos tales como la creaci\u00f3n de repositorios institucionales de acceso abierto y comparte las experiencias exitosas de los pa\u00edses. \u201cDesde 2013 en adelante, el GRC ha formulado declaraciones de principios y planes de acci\u00f3n tendientes a estimular la transici\u00f3n hacia el modelo de acceso abierto que han orientado las pol\u00edticas puestas en pr\u00e1ctica por varias agencias. Pero ni siquiera as\u00ed se logr\u00f3 que una cantidad significativa de ellas adhirieran al Plan S\u201d, dice Euclides de Mesquita Neto, docente de la FEM-Unicamp, miembro de la coordinaci\u00f3n adjunta de Programas Especiales y Colaboraciones en Investigaci\u00f3n de la FAPESP y uno de los representantes americanos en la secretar\u00eda ejecutiva del GRC. \u201cCreo que muchas est\u00e1n aguardando hasta ver c\u00f3mo se resuelven los dilemas con el prop\u00f3sito de mejorar sus estrategias\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La iniciativa de acceso abierto, vigente desde el 1\u00ba de enero, modera sus ambiciones y se enfrenta a incertidumbres acerca de su alcance","protected":false},"author":11,"featured_media":382513,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284,289],"coauthors":[98],"class_list":["post-382898","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es","tag-comunicacion","keywords-acceso-abierto"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382898","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382898"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382898\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":383138,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382898\/revisions\/383138"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/382513"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382898"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=382898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}