{"id":382907,"date":"2021-02-11T18:54:26","date_gmt":"2021-02-11T21:54:26","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=382907"},"modified":"2021-02-13T14:24:35","modified_gmt":"2021-02-13T17:24:35","slug":"los-pueblos-interconectados-de-la-amazonia-antigua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-pueblos-interconectados-de-la-amazonia-antigua\/","title":{"rendered":"Los pueblos interconectados de la Amazonia antigua"},"content":{"rendered":"<p>En 1887, un grupo de 35 personas, lideradas por el coronel Antonio Rodrigues Pereira Labre (1827-1899), de la provincia de Maranh\u00e3o, en Brasil, recorri\u00f3 200 kil\u00f3metros (km) del r\u00edo Madre de Dios, en Bolivia, hasta el r\u00edo Acre, actualmente en territorio brasile\u00f1o. El objetivo era establecer posibles rutas para el transporte del producto extra\u00eddo de los \u00e1rboles del caucho (<em>Hevea brasiliensis<\/em>), pero la expedici\u00f3n tambi\u00e9n arroj\u00f3 un relato importante sobre las poblaciones ind\u00edgenas de la \u00e9poca \u2013y de las anteriores\u2013 en esa regi\u00f3n amaz\u00f3nica. \u201cDesde esta choza abandonada nos dirigimos hacia Canamary, pasando en nuestro camino por antiguos asentamientos, varias encrucijadas y caminos, ora hacia la derecha, ora a la izquierda\u201d, escribi\u00f3 Labre en el informe publicado en 1888 en la <em>Revista da Sociedade de Geographia do Rio de Janeiro<\/em>. \u201cCaminaron 20 d\u00edas por la selva, dando cuenta permanentemente del uso de caminos\u201d, puntualiza el arque\u00f3logo Eduardo G\u00f3es Neves, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MAE-USP).<\/p>\n<p>Unos 120 a\u00f1os despu\u00e9s del paso de Labre, un estudio de impacto ambiental en la misma regi\u00f3n, en el este del estado de Acre, habilit\u00f3 la instalaci\u00f3n de una torre del tendido el\u00e9ctrico sobre un tramo de un antiguo camino ind\u00edgena. \u201cEl estudio no lo identific\u00f3, porque no se sab\u00eda que los abor\u00edgenes constru\u00edan caminos\u201d, explica la arque\u00f3loga Laura Furquim, alumna de doctorado del grupo de G\u00f3es Neves. En 2014, el Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan) de Brasil contrat\u00f3 a un equipo de la USP para describir las estructuras que estaban destruy\u00e9ndose. \u201cHicimos un trabajo con alumnos de los estados de Acre, Rond\u00f4nia y S\u00e3o Paulo\u201d, relata G\u00f3es Neves. Los resultados ilustran un paisaje precolombino repleto de poblados conectados por caminos muy cuidados, seg\u00fan consta en un art\u00edculo publicado en noviembre el sitio web de la revista <em>Latin American Antiquity<\/em> (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/habia-mas-gente-en-la-selva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 267<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>El art\u00edculo, cuya autora principal es la arque\u00f3loga finlandesa Sanna Saunaluoma, quien realiz\u00f3 durante 2015 una pasant\u00eda posdoctoral en Brasil con G\u00f3es Neves, se centra en los vestigios de 18 asentamientos que se caracterizan por un gran espacio abierto central con formato circular o el\u00edptico de entre 2 y 3 hect\u00e1reas (ha) de di\u00e1metro. A su alrededor hay de 15 a 25 mont\u00edculos de unos 2,5 metros (m) de altura y entre 10 y 25 m de longitud en sus bases. De los restos de esas aldeas salen caminos hundidos delimitados por un muro de tierra, dado que no hab\u00eda muchas piedras en esos sitios, que se dirigen hacia los cursos de agua cercanos o bien en direcci\u00f3n a otros poblados. Desde una vista a\u00e9rea, parecen soles con algunos rayos m\u00e1s cortos y otros m\u00e1s largos.<\/p>\n<p>Mediante el uso de drones, pudieron reconocerse patrones caracter\u00edsticos y elaborarse modelos tridimensionales. Los is\u00f3topos de carbono permitieron determinar que las estructuras se construyeron entre los a\u00f1os 1300 y 1600. Poco a poco fue apareciendo una red m\u00e1s extensa de lo que se imaginaba.<\/p>\n<p>Ahora, la preocupaci\u00f3n pasa por deducir lo m\u00e1ximo posible al respecto de esas culturas del pasado mientras esos vestigios a\u00fan subsisten. \u201cToda la regi\u00f3n est\u00e1 ubicada en la frontera del desmonte a favor de la explotaci\u00f3n agr\u00edcola\u201d, dice G\u00f3es Neves. \u201cLos hacendados suelen destruir los yacimientos arqueol\u00f3gicos para evitar perder el derecho de plantar\u201d. Eso es lo que sucedi\u00f3 en el asentamiento Sol de Campinas, uno de los principales estudiados por el grupo de la USP. \u201cLa mitad de los mont\u00edculos fueron aplanados y, recientemente, tambi\u00e9n fue destruido el geoglifo llamado Fazenda Crich\u00e1\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_382908\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-0-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-382908 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-0-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1767\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-0-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-0-1140-250x388.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-0-1140-700x1085.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-0-1140-991x1536.jpg 991w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-0-1140-120x186.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Sanna Saunaluoma y Justin Moat <\/span><\/a> Modelos tridimensionales obtenidos a partir de las im\u00e1genes captadas por drones que revelan la disposici\u00f3n de las aldeas monticulares<span class=\"media-credits\">Sanna Saunaluoma y Justin Moat <\/span><\/p><\/div>\n<p>El lugar, actualmente rodeado por una vegetaci\u00f3n rala de bamb\u00faes y palmeras, hace 50 a\u00f1os estaba cubierto por la selva. Los vestigios arqueobot\u00e1nicos sugieren un manejo precolombino de plantas comestibles (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-enorme-huerto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 253<\/em><\/a>). G\u00f3es Neves imagina un escenario en el que los senderos estar\u00edan rodeados de \u00e1rboles y sistemas agroforestales. \u201cTransitamos por un camino bueno y con muchos cultivos; atravesamos tres aldeas con casas confortables y plantaciones\u201d, relata Labre, cuyo informe fue estudiado en 2017 por el arque\u00f3logo Cliverson Pessoa, alumno de doctorado del grupo de G\u00f3es Neves, en la revista <em>Tellus<\/em>.<\/p>\n<p>Los datos de la investigaci\u00f3n todav\u00eda no permiten describir ese panorama, pero Laura Furquim, quien trabaja en la regi\u00f3n desde 2014, est\u00e1 estudiando el uso de vegetales por los habitantes del yacimiento que actualmente se conoce como Sol de Campinas, ubicado en el municipio de Senador Guiomard. Enfocada en la arqueobot\u00e1nica, la investigadora analiza semillas y otros restos de vegetales que utilizaban los antiguos pobladores. \u201cHallamos muchos granos de ma\u00edz\u201d, se\u00f1ala, lo que sugiere un consumo y cultivo intensivo. Tambi\u00e9n eval\u00faa los microvestigios vegetales que quedaron adheridos en cer\u00e1micas, como cuando el arroz se pasa de su punto de cocci\u00f3n y deja marcas en el fondo de la olla. \u201cAl observar los restos de almid\u00f3n con un microscopio es posible identificar especies de plantas amil\u00e1ceas, como los tub\u00e9rculos\u201d, explica. Los da\u00f1os en algunas de las part\u00edculas de almid\u00f3n revelan el modo de procesamiento. \u201cHallamos indicios de que el ma\u00edz hab\u00eda sido torrado o fermentado\u201d. El estudio, que a\u00fan prosigue, apunta a reconstruir los h\u00e1bitos alimentarios de aquellos grupos humanos.<\/p>\n<p>Ella atribuye el abandono del \u00e1rea al arribo de los europeos a la zona, en el siglo XVIII, que implic\u00f3 grandes disputas por la abundancia de caucho, lo que llev\u00f3 a una esclavizaci\u00f3n y migraci\u00f3n de pobladores. Los sistemas agroforestales constitu\u00edan una combinaci\u00f3n de plantas cultivadas, tales como ma\u00edz, leguminosas y frutas \u2013como el maracuy\u00e1, por ejemplo\u2013 en el espacio central de las aldeas, adem\u00e1s del manejo de \u00e1rboles que prove\u00edan abundante alimento, tales como casta\u00f1as, asa\u00ed y cumare. Hoy en d\u00eda, estas pr\u00e1cticas biodiversas dieron paso a extensos monocultivos de soja y ma\u00edz transg\u00e9nico, adem\u00e1s de pasturas para el ganado, como es el caso de la propiedad donde se encuentra el yacimiento Sol de Campinas.<\/p>\n<p>Los complejos monticulares forman parte de un conjunto mayor de indicios de ocupaci\u00f3n humana que componen los geoglifos, esto es, alteraciones en el terreno realizadas por pobladores humanos. En el transcurso de los \u00faltimos 20 a\u00f1os se han hallado m\u00e1s de 500 en el oeste de la Amazonia, desde que el paleont\u00f3logo <em>ga\u00facho<\/em> Alceu Ranzi, de la Universidad Federal de Acre, avistara un enorme c\u00edrculo desde la ventanilla de un avi\u00f3n cuando se dirig\u00eda hacia Rio Branco, la capital del estado. El investigador, poseedor de conocimientos de geograf\u00eda, cronometr\u00f3 el vuelo hasta llegar a un punto de referencia conocido. Despu\u00e9s consigui\u00f3 un avi\u00f3n prestado y fue en busca de lo que hab\u00eda visto para tomar fotograf\u00edas y lo hall\u00f3 donde sab\u00eda que estar\u00eda, en el interior de la selva. \u201cCuando aprendimos a orientar las observaciones, empezamos a encontrar un geoglifo tras otro\u201d, relata Ranzi.<\/p>\n<p>Pronto se dio cuenta de que una forma geom\u00e9trica cubierta de vegetaci\u00f3n era se\u00f1al de algo importante y entonces convoc\u00f3 a la arque\u00f3loga Denise Schaan (1962-2018), quien inici\u00f3 los estudios en el \u00e1rea, hasta entonces inexplorada en t\u00e9rminos de investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica. \u201cEstamos lejos de la isla de Maraj\u00f3 y asimismo de Cuzco, en Per\u00fa, que eran los sitios arqueol\u00f3gicos m\u00e1s famosos\u201d, bromea.<\/p>\n<div id=\"attachment_382912\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-1-1140.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-382912 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-1-1140-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-1-1140-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/SITE_299_Arqueologia-1-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo G\u00f3es Neves\/USP<\/span><\/a> Excavaci\u00f3n en el yacimiento arqueol\u00f3gico Sol de Campinas: las cer\u00e1micas y los vestigios vegetales indican las fechas de ocupaci\u00f3n y modos de vida<span class=\"media-credits\">Eduardo G\u00f3es Neves\/USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hoy en d\u00eda eso ha cambiado. Schaan hizo un trabajo conjunto con investigadores finlandeses liderados por el arque\u00f3logo Martti P\u00e4rssinen y eso atrajo a la regi\u00f3n, que se convirti\u00f3 en un enclave de investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica, a cient\u00edficos de otros pa\u00edses y del resto de Brasil, como fue el caso de G\u00f3es Neves.<\/p>\n<p>Las excavaciones revelaron que los geoglifos geom\u00e9tricos del este de Acre no eran lugares habitados, sino emplazamientos ceremoniales donde converg\u00edan grupos que viv\u00edan en otros sitios. Pero incluso estas estructuras m\u00e1s antiguas estaban conectadas por caminos, tal como mostraron P\u00e4rssinen y Ranzi en un cap\u00edtulo del libro intitulado <em>(I)mobilidades na pr\u00e9-hist\u00f3ria, a partir de escava\u00e7\u00f5es de geoglifos no Acre e no Amazonas<\/em>, publicado en marzo de 2020. \u201cLa muestra m\u00e1s antigua de radiocarbono que obtuvimos en la hacienda Tequinho, en el estado de Acre, estaba claramente asociada al camino del norte del lugar y correspond\u00eda a una fecha entre los a\u00f1os 63 a. C. y 124 d. C.\u201d, asegur\u00f3 el finland\u00e9s en un correo electr\u00f3nico. \u201cSe trata de una fecha muy similar a la que se obtuvo para la hacienda Atl\u00e2ntica, excavada por Saunaluoma en su doctorado, y sus caminos correspondientes: entre 200 a. C. y 20 d. C.\u201d. Luego de haber publicado ese cap\u00edtulo, ellos registraron una fecha a\u00fan m\u00e1s antigua \u2013750 a. C.\u2013 en otro lugar de la misma regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan P\u00e4rssinen, el art\u00edculo reciente de Saunaluoma y G\u00f3es Neves contiene informaci\u00f3n nueva e importante de geoglifos de un per\u00edodo m\u00e1s reciente, cuando aparentemente algunas de las estructuras geom\u00e9tricas anteriores todav\u00eda conservaban su funci\u00f3n puramente ceremonial. \u201cEn mi opini\u00f3n, esa red de geoglifos geom\u00e9tricos con un sofisticado sistema de caminos era obra de una civilizaci\u00f3n multi\u00e9tnica que pose\u00edan una perspectiva del mundo en com\u00fan y compart\u00edan ciertos rasgos culturales\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Los estudios arqueol\u00f3gicos tambi\u00e9n permiten establecer correlaciones entre los asentamientos, sus pr\u00e1cticas y el clima. En un art\u00edculo publicado en diciembre en la revista <em>Antiquity<\/em>, P\u00e4rssinen \u2013en colaboraci\u00f3n con Ranzi y otros colegas\u2013 revel\u00f3 que no existen evidencias de que se hayan producido grandes alteraciones en el r\u00e9gimen de lluvias hace alrededor de 10 mil a\u00f1os, una \u00e9poca en la cual comienzan a aparecer indicios de ocupaci\u00f3n humana lejos de las costas de los grandes r\u00edos, los interfluvios. Las excavaciones efectuadas en el geoglifo de Severino Calazans, en Acre, revelaron que hace unos 4 mil a\u00f1os, la poblaci\u00f3n residente recurr\u00eda a las quemas para el manejo del paisaje, de manera similar al procedimiento que emplean en la actualidad los abor\u00edgenes de la regi\u00f3n. Esas pr\u00e1cticas, y no los cambios clim\u00e1ticos, ser\u00edan la causa de las manchas de vegetaci\u00f3n sabanizada que ya estaban all\u00ed en aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>Una dificultad para el estudio de los geoglifos reside en que, por lo general, solo se los localiza en \u00e1reas deforestadas. Cuando se encuentran bajo la selva, son virtualmente invisibles. En la \u00faltima d\u00e9cada surgi\u00f3 una tecnolog\u00eda denominada Lidar (Light Detection and Ranging) que revolucion\u00f3 la arqueolog\u00eda. Se trata de un dispositivo montado en alg\u00fan veh\u00edculo a\u00e9reo que emite hasta 5 mil pulsos de rayos infrarrojos por minuto, que realizan un barrido de la superficie terrestre y rebotan, proporcionando una medida de la distancia. En la Amazonia, la mayor\u00eda de los rayos no atraviesan las copas de los \u00e1rboles. Pero algunos pocos llegan al suelo y resultan suficientes como para trazar un mapa detallado del relieve, como si la selva no existiera.<\/p>\n<p>El grupo del arque\u00f3logo uruguayo Jos\u00e9 Iriarte, de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, en colaboraci\u00f3n con Ranzi y otros, llev\u00f3 a cabo una prueba de esta tecnolog\u00eda realizando tres sobrevuelos en Acre a bordo de un helic\u00f3ptero, tal como se describi\u00f3 en 2020 en la revista <em>Journal of Computer Applications in Archaeology<\/em>. El proceso permiti\u00f3 trazar un mapeo preciso de los sitios monticulares, con las dimensiones e inclinaciones del terreno, de manera mucho m\u00e1s r\u00e1pida de lo que podr\u00eda hacerse empleando los m\u00e9todos tradicionales de la topograf\u00eda. Tambi\u00e9n midieron los caminos. Los principales ten\u00edan entre 3 y 6 m de ancho, con muros laterales m\u00e1s altos que los secundarios.<\/p>\n<p>Los investigadores identificaron geoglifos monticulares debajo de la selva, trazos superpuestos y senderos que conectaban distintas aldeas. \u201cEl Lidar revela cosas que no podemos divisar\u201d, celebra Ranzi.<\/p>\n<p>A una escala mayor, el arque\u00f3logo estadounidense Chris Fisher, de la Universidad del Estado de Colorado, pretende mapear la Amazonia completa con el Lidar, en un proyecto conjunto con G\u00f3es Neves. La idea es comenzar por la Amazonia principalmente por la urgencia \u2013la amenaza de la deforestaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de los sitios arqueol\u00f3gicos debido a las actividades humanas actuales\u2013 en una regi\u00f3n repleta de vestigios de civilizaciones antiguas. \u201cEn 45 minutos puedo recabar los datos que a pie nos llevar\u00eda d\u00e9cadas obtener\u201d, explica Fisher.<\/p>\n<p>Otra ventaja del Lidar consiste en que se evita la destrucci\u00f3n de los registros arqueol\u00f3gicos. Para establecer un sitio arqueol\u00f3gico, se necesita acceder al lugar: hay que abrir claros para el descenso de helic\u00f3pteros, senderos y carreteras. Todo eso estropea el terreno, da paso a la erosi\u00f3n y a la p\u00e9rdida del objeto de estudio. La tecnolog\u00eda a\u00e9rea hace posible excavar solamente en ciertos lugares seleccionados.<\/p>\n<p>Para G\u00f3es Neves, el mapeo de los geoglifos dejar\u00e1 claro que hab\u00eda mucha gente viviendo en los confines de la Amazonia antes de la llegada de los europeos. Ya lo dec\u00eda Labre al final del siglo XVIII: \u201cPor los parajes y lugares que he visitado y la informaci\u00f3n que he o\u00eddo de los salvajes, deduzco que entre los r\u00edos Curyketh\u00ea, Huaquery y Entimary y sus afluentes hasta las cabeceras hay muchos conglomerados de pobladores salvajes; y esta idea me la confirman a\u00fan m\u00e1s la cantidad de caminos, senderos y taperas que he visto a mi paso\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Los pueblos ind\u00edgenas y el medio ambiente en la Amazonia Antigua (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/104207\/povos-indigenas-e-o-meio-ambiente-na-amazonia-antiga\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 19\/07794-9<\/a>); <strong>Investigador responsable<\/strong> Eduardo G\u00f3es Neves (USP); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Convenio<\/strong> AHRC, UKRI; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.732.154,84.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Relaciones y movimientos. Una arqueolog\u00eda de los patrones de cultivo y movilidad en el sudoeste amaz\u00f3nico desde el a\u00f1o 1000 A. D. hasta el presente (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/184618\/relacoes-e-movimentos-uma-arqueologia-dos-padroes-de-cultivo-e-mobilidade-no-sudoeste-amazonico-do\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 18\/26679-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Eduardo G\u00f3es Neves (USP); <strong>Becaria<\/strong> Laura Pereira Furquim; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 163.229,04.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nLABRE, A. R. P. Viagem exploradora do Rio Madre de Dios ao Acre. <strong>Revista da Sociedade de Geographia do Rio de Janeiro<\/strong>. Tomo IV, 2\u00ba Bolet\u00edn, p. 102-14. 1888.<br \/>\nPESSOA, C. <a href=\"http:\/\/www.gpec.ucdb.br\/projetos\/tellus\/index.php\/tellus\/article\/view\/457\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Do Manutata ao Uak\u00edry: Hist\u00f3ria ind\u00edgena em um relato de viagem na Amaz\u00f4nia ocidental (1887)<\/a>. <strong>Tellus<\/strong>. v. 34, p. 81-103. sep.-dic. 2017.<br \/>\nSAUNALUOMA, S. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.cambridge.org\/core\/journals\/latin-american-antiquity\/article\/abs\/patterned-villagescapes-and-road-networks-in-ancient-southwestern-amazonia\/34E3667D64C57BDB5295F4F3515D972D\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Patterned villagescapes and road networks in ancient Southwestern Amazonia<\/a>. <strong>South American Antiquity<\/strong>. Online. 26 nov. 2020.<br \/>\nP\u00c4RSSINEN, M. y RANZI, A. Mobilidade cerimonial e a emerg\u00eancia do poder pol\u00edtico com as primeiras estradas conhecidas do oeste amaz\u00f4nico (2.000 A.P.). (I)mobilidades na pr\u00e9-hist\u00f3ria: Pessoas, recursos, objetos, s\u00edtios e territ\u00f3rios. VILA\u00c7A, R. y AGUIAR, R. S. de (coord.). <strong>Imprenta de la Universidad de Co\u00edmbra<\/strong>. p. 307-50. mar. 2020.<br \/>\nP\u00c4RSSINEN, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.15184\/aqy.2020.208\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The geoglyph sites of Acre, Brazil: 10 000-year-old land-use practices and climate change in Amazonia<\/a>. <strong>Antiquity<\/strong>. v. 94, n. 378, p. 1538-56. 1\u00ba dic. 2020.<br \/>\nSOUZA, J. 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