{"id":382925,"date":"2021-02-11T18:55:35","date_gmt":"2021-02-11T21:55:35","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=382925"},"modified":"2021-02-11T18:55:35","modified_gmt":"2021-02-11T21:55:35","slug":"los-arboles-tropicales-viven-menos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-arboles-tropicales-viven-menos\/","title":{"rendered":"Los \u00e1rboles tropicales viven menos"},"content":{"rendered":"<p>Un grupo de bi\u00f3logos brasile\u00f1os, en colaboraci\u00f3n con colegas europeos y chilenos, estudiaron la relaci\u00f3n a\u00fan poco conocida entre la longevidad y la tasa de crecimiento de los \u00e1rboles y el comportamiento del clima en los bosques de todo el planeta. En dicho trabajo se analizaron datos de 3.343 poblaciones de \u00e1rboles de 438 especies, 284 de regiones tropicales y 154 de zonas templadas, que presentan en sus troncos anillos de crecimiento, un par\u00e1metro a partir del cual se puede estimar su edad. Los resultados apuntan que, en promedio, los \u00e1rboles de las regiones c\u00e1lidas crecen dos veces m\u00e1s r\u00e1pido que los ejemplares de biomas templados o boreales. Empero, la vida en los tr\u00f3picos, al menos para las especies evaluadas, suele ser bastante m\u00e1s breve. Mientras que los \u00e1rboles tropicales estudiados viven, por t\u00e9rmino medio, 186 a\u00f1os, la vida de los espec\u00edmenes de las regiones de mayor latitud se extiende, tambi\u00e9n en promedio, por 322 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos geogr\u00e1ficos, los datos analizados, que fueron recopilados en m\u00e1s de 200 estudios realizados previamente, abarcan, en el caso tropical, especies que crecen en \u00e1reas tales como la Amazonia y las selvas africanas y asi\u00e1ticas. Las regiones templadas de ambos hemisferios incluyen a Am\u00e9rica del Norte, Europa, Asia, Argentina y Chile, adem\u00e1s de algunas \u00e1reas de Nueva Zelanda y Australia, y tambi\u00e9n de Tasmania. \u201cEl trabajo desmitifica en parte el relato de que habr\u00eda muchos \u00e1rboles milenarios en los tr\u00f3picos\u201d, comenta el bot\u00e1nico Marcos Buckeridge, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP), coordinador del estudio, que sali\u00f3 publicado el 14 de diciembre en la revista cient\u00edfica <em>PNAS<\/em>. Esto no significa que esos ejemplares no existan, pero aparentemente son menos frecuentes de lo que se supon\u00eda.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo, la especie m\u00e1s longeva de las \u00e1reas tropicales es el baobab (<em>Adansonia digitata<\/em>), la \u00fanica conocida de clima c\u00e1lido capaz de superar los 2 mil a\u00f1os de edad. \u201cEsos \u00e1rboles de las sabanas africanas poseen un tronco suculento que almacena gran cantidad de agua. Merced a esa estructura, pueden crecer r\u00e1pidamente y, al mismo tiempo, llegar a edades muy avanzadas\u201d, comenta Giuliano Locosselli, experto en an\u00e1lisis de datos obtenidos a partir de los anillos de crecimiento de los \u00e1rboles y primer autor del estudio, que posee un posdoctorado en la USP bajo la supervisi\u00f3n de Buckeridge y actualmente trabaja en el Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo. \u201cEl agua almacenada les permite alcanzar dimensiones gigantescas sin sufrir estr\u00e9s h\u00eddrico. El mayor baobab que se conoce posee un tronco de algo m\u00e1s de 9 metros de di\u00e1metro\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del baobab, los \u00e1rboles m\u00e1s longevos de los tr\u00f3picos viven como m\u00e1ximo alrededor de medio milenio. La especie denominada <em>Hymenolobium mesoamericanum<\/em>, presente en Am\u00e9rica Central y cuyo nombre com\u00fan es cola de pavo, puede durar 560 a\u00f1os, seg\u00fan el estudio. La teca (<em>Tectona grandis<\/em>), originaria de Asia pero introducida en Brasil, provee una madera dura de buena calidad y alcanza una longevidad de hasta 523 a\u00f1os. El guanand\u00ed o calambuco (<em>Calophyllum brasiliense<\/em>), t\u00edpico de los biomas brasile\u00f1os, aunque presente en gran parte de Am\u00e9rica Latina, vive en promedio 490 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los datos recabados para los bosques m\u00e1s fr\u00edos y secos de la Tierra revelan especies con edades bastante m\u00e1s avanzadas. En las regiones extratropicales, los \u00e1rboles m\u00e1s antiguos superan, en promedio, holgadamente un milenio de edad. Entre las poblaciones de \u00e1rboles evaluadas en el estudio, el podio de las m\u00e1s longevas estaba compuesto por tres pinos de Am\u00e9rica del Norte: <em>Pinus resinosa <\/em>(2.006 a\u00f1os), <em>Pinus longaeva <\/em>(1.965 a\u00f1os) y <em>Taxodium distichum<\/em> (1.621 a\u00f1os). La primera de estas especies puede alcanzar hasta 50 metros de altura.<\/p>\n<p>En el trabajo tambi\u00e9n se analiz\u00f3 de qu\u00e9 manera la edad y la tasa de crecimiento de las especies arb\u00f3reas de las llanuras tropicales se ven influidas por las alteraciones en la temperatura y en la disponibilidad de agua. Desde esta perspectiva, la conclusi\u00f3n principal resulta preocupante, especialmente en el contexto actual de aumento del efecto invernadero que hace que el planeta se caliente progresivamente. \u201cLa longevidad de los \u00e1rboles tropicales disminuye considerablemente bajo condiciones m\u00e1s secas y c\u00e1lidas en los tr\u00f3picos, lo que probablemente afecta la din\u00e1mica de la selva y su papel de extraer carbono de la atm\u00f3sfera acumul\u00e1ndolo como biomasa. Este tipo de alteraciones podr\u00eda modificar todas las cadenas tr\u00f3ficas de estos ecosistemas y tambi\u00e9n los de las zonas templadas\u201d, dice Buckeridge. \u201cEstamos ante un alerta rojo, porque nuestro trabajo indica que la mortalidad de los ejemplares m\u00e1s viejos aumenta cuando la temperatura media anual en su h\u00e1bitat supera los 25,4 \u00baC\u201d.<\/p>\n<p>Para esta etapa del trabajo, los investigadores emplearon el modelo clim\u00e1tico elaborado por el instituto brit\u00e1nico Hadley Centre, uno de los que se utilizaron en las evaluaciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC) de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU). De acuerdo con ese modelo, el umbral de los 25,4 \u00baC en las \u00e1reas tropicales se alcanzar\u00e1 en alg\u00fan momento entre 2030 y 2050. Varios estudios han apuntado que una mayor concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>) en la atm\u00f3sfera, el gas que es el responsable principal del efecto invernadero, podr\u00eda funcionar como una especie de fertilizante para toda una variedad de plantas. En ese tipo de ambiente, las plantas crecer\u00edan m\u00e1s r\u00e1pido y acumular\u00edan m\u00e1s biomasa, en teor\u00eda, algo bueno para el clima. De esta manera, los vegetales extraer\u00edan parte del exceso de carbono de la atm\u00f3sfera y ayudar\u00edan a combatir el calentamiento global. El problema, seg\u00fan el nuevo estudio, reside en que los \u00e1rboles crecer\u00edan m\u00e1s, pero morir\u00edan antes a causa de las altas temperaturas.<\/p>\n<p>En las llanuras tropicales c\u00e1lidas, por ejemplo, donde predominan las especies arb\u00f3reas de hojas anchas, los resultados del trabajo publicado en <em>PNAS<\/em> muestran una merma significativa en la longevidad de los \u00e1rboles en los ambientes secos y cuando la temperatura media anual supera los 25,4 \u00baC. \u201cEste proceso podr\u00eda explicar los incrementos que se observan actualmente en la mortalidad de los \u00e1rboles en selvas tropicales como la Amazonia, as\u00ed como los registros de la alteraci\u00f3n en la composici\u00f3n de las selvas de \u00c1frica Occidental\u201d, comenta Locosselli. En un futuro con climas m\u00e1s secos y especialmente calientes, los resultados del art\u00edculo sugieren que los \u00e1rboles menos longevos tienden a ganar terreno en los tr\u00f3picos. \u201cPuede que haya cambios en la composici\u00f3n de las especies de las selvas tropicales, pero no una muerte generalizada\u201d, opina el investigador del Instituto de Bot\u00e1nica.<\/p>\n<p>Pese a que considera que los resultados del nuevo estudio son muy interesantes, el ec\u00f3logo David Lapola, del Centro de Investigaciones Meteorol\u00f3gicas y Clim\u00e1ticas Aplicadas a la Agricultura de la Universidad de Campinas (Unicamp), piensa que se necesitar\u00e1n m\u00e1s estudios de campo para tener una noci\u00f3n m\u00e1s clara de lo que podr\u00eda ocurrir con las selvas a causa del calentamiento global. \u201cEn la Amazonia, por ejemplo, se han realizado varias mediciones que revelan que el tiempo de vida de los \u00e1rboles, en efecto, se est\u00e1 reduciendo. Pero los anillos de crecimiento no registran una tendencia importante que ha podido constatarse <em>in situ<\/em> y puede compensar la merma en la longevidad: aunque los \u00e1rboles est\u00e1n muriendo m\u00e1s de prisa, tambi\u00e9n est\u00e1n proliferando en mayor cantidad\u201d, dice Lapola.<\/p>\n<p>Para el cient\u00edfico de la Unicamp, a\u00fan no puede afirmarse que, a largo plazo, de aqu\u00ed a 100 \u00f3 200 a\u00f1os, las selvas tropicales reducir\u00e1n su biomasa y afrontar\u00e1n un proceso de sabanizaci\u00f3n. \u201cEl tema de la longevidad tiene sus limitaciones y no es el \u00fanico factor que controla la din\u00e1mica forestal\u201d, sopesa Lapola. \u201cPodr\u00edan producirse otros cambios funcionales dentro de las selvas, como el aumento de especies m\u00e1s adaptadas a las sequ\u00edas\u201d, analiza.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> INCT 2014: Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda del Bioetanol (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/97251\/inct-2014-instituto-nacional-de-ciencia-e-tecnologia-do-bioetanol\/?q=14\/50884-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/50884-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcos Buckeridge (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.717.757,01<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Selvas funcionales: La biodiversidad a favor de las ciudades (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106687\/florestas-funcionais-biodiversidade-a-favor-das-cidades\/?q=19\/08783-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 19\/08783-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Joven Investigador; <strong>Investigador responsable<\/strong> Giuliano Locosselli (Instituto de Bot\u00e1nica); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.162.901,08<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nLOCOSSELLI, G. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/content\/early\/2020\/12\/09\/2003873117\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Global tree-ring analysis reveals rapid decrease in tropical tree longevity with temperature<\/a>. <strong>PNAS<\/strong>. 14 dic. 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio con 438 especies indica que la longevidad promedio de los ejemplares de climas c\u00e1lidos y de las \u00e1reas fr\u00edas es, respectivamente, de 186 y 322 a\u00f1os","protected":false},"author":112,"featured_media":382934,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282,269],"coauthors":[417],"class_list":["post-382925","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382925"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":383093,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382925\/revisions\/383093"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/382934"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382925"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=382925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}